Capítulo 12
Winry POV
«Ya sabes, las mujeres pueden llegar a ser un misterio»
Hice memoria de estas palabras una y otra vez en mi cabeza mientras me miraba al espejo del baño, sintiéndome ligeramente desconocida de mí misma. La doble intención de Ed al decir aquello fue notoria y he de admitir que en parte me lo merecía, considerando que alargué bastante el hecho de decirle sobre mi compromiso.
Y en realidad, esa noche ni siquiera tenía previsto hacerlo, pero Ed había decidido traer a la mesa aquel tema tan importante y que ninguno de los dos había mencionado. Ese mismo tema que estuvo rondando en mi cabeza por 5 años dándome esperanzas de que en algún momento podríamos darnos una oportunidad y explorar esa faceta que no conocíamos del otro, sin embargo, al darme cuenta hacía donde iba su conversación no tuve el corazón para seguir ocultándole sobre el compromiso y simplemente lo solté sin ningún tipo de filtro.
Y creo que hasta lo sintió aún peor que cuando él me confesó su relación con Noah.
Para mí no pasó desapercibido su cambio de actitud que se mantuvo prácticamente hasta que nos vimos frente al bar y con la situación de mi identificación poniéndonos a improvisar.
Y vaya que no pude escoger mejor improvisación.
Al verme en el reflejo noté que me sonrojé solo de recordar como toda aquella actuación sobre ser esposa de Ed había salido tan natural, que creo que hasta me lo llegué a creer. Y no iba a mentirme a mí misma, yo había disfrutado cada minuto de esa actuación, incluso si al darme cuenta de que las mujeres de aquel lugar eran muy reservadas al punto de ni siquiera decir palabra alguna, en el momento decidí que yo convencería al hombre de la puerta de que Ed era mi esposo, aunque ni por asomo tuviera un anillo en mi dedo anular que lo demostrara y razón por la que tuve que improvisar con su saco.
Y no es como si yo no hubiese soñado con llamarme a mí misma la señora Elric algún día, de cualquier manera, los sueños de los últimos años seguían ahí más presentes que nunca, y me hacían cuestionarme si en realidad eran tan inalcanzables como siempre pensé.
Oh diablos ¿qué voy a hacer?
-Estoy disfrutando de la música, está increíble hoy ¿no crees? – Dijo Lisa saliendo del cubículo al que había entrado hace un rato y se paró junto a mí en el lavamanos – Es una suerte que el vestido haya tenido solución.
-Si – Me limité a decir todavía recordando la cercanía que hubo con Ed antes de que le confesara mi compromiso, por un momento volví a ver ese brillo particular en sus ojos y me sentí como si volviéramos a aquella última noche en Resembool.
¿Por qué todo era tan injusto?
Lisa levantó su mirada luego de terminar de lavar las manos y me miró en el reflejo del espejo – ¿Estás bien, Winry?
Me sobresalté ante su comentario y traté de dejar aquel dilema existencial para cuando volviera al departamento – Si, estoy bien.
Lisa no pareció muy convencida, y por un momento al verse tan seria me recordó aún más a la mismísima teniente Hawkeye – Sabes, quería aprovechar el tiempo a solas para que disculparas a Roy, a veces puede no tener filtro y vi que sus comentarios sobre tu quedándote en el departamento de Ed te incomodaron un poco.
-No, para nada, digo, a cualquiera le causaría curiosidad – Dije tratando de restarle importancia, honestamente, los comentarios del compañero de Ed eran el menor de mis problemas en ese momento – No tienes que afligirte por ello.
-Sabes, de cualquier manera, no tiene nada de malo que te quedes en casa de Ed – Respondió ella con una sonrisa amigable – ¿Tienes mucho tiempo conociéndolo?
-Si, prácticamente desde que nacimos – Vi como la cara de Lisa se convirtió en absoluta sorpresa – Nuestras familias eran vecinas en el pueblo donde crecimos y nos ponían a jugar juntos, posteriormente fuimos a la misma escuela, aunque no nos veíamos hace 5 años cuando Ed decidió irse.
-Wow, probablemente seas una de las personas que mejor lo conoce ¿no crees? Y eso explicaría mucho – Dijo ella retocando su labial – Conozco a Ed hace casi un año cuando llegó a Cookham, pero es tan reservado que no sé prácticamente nada de él, y honestamente me parece increíble como al estar contigo se ve mucho más relajado y feliz.
Me sonrojé furiosamente ante esa última parte – Ed siempre ha sido reservado.
-Si, pero desde que lo conozco siempre se la pasa solo, a excepción de que Roy lo invite a un bar o salga a tomarse un café conmigo a veces – Respondió Lisa dejando de mirar al espejo para verme directamente – Y ni siquiera en la fiesta más divertida lo había visto sonreír como lo estaba haciendo contigo al bailar.
Ni siquiera lo sentí como antinatural, considerando que había visto su sonrisa infinidad de veces y admitía que había sido de las cosas que más extrañé esos años separados, pero estos comentarios de Lisa solo estaban aumentando la ansiedad que estaba sintiendo sobre el tema del compromiso y de los sentimientos por Ed que luchaban por volver a tener lugar en mi vida.
Aunque he de admitir que nunca lo perdieron.
-Lo siento, Winry – Dijo de repente tomando su bolso – No quiero ser metiche. Solo quería decirte que estoy feliz de que Ed tenga finalmente a alguien a su lado con quien pueda sonreír y sentirse a gusto.
Sabía que las intenciones de Lisa eran buenas, y de cualquier manera ella no sabía ni la cuarta parte de todo el contexto, y por esa razón, me pareció que podía ser la persona perfecta en la cual buscar un consejo totalmente imparcial.
-Lisa – Ella se giró para volver a verme – ¿Crees que en las segundas oportunidades? Incluso si en algún momento todo pareciera indicar que era imposible de que sucediera ¿estarías dispuesta a tomar ese riesgo luego de tanto tiempo?
Denoté la sorpresa en su expresión para luego ver cómo me sonreía cálidamente – Creo que definitivamente lo haría si en mi corazón sintiera que es lo correcto y lo que me hace feliz.
Ese era el detalle, siempre se había sentido correcto, incluso en mis sueños.
oOo
Ed cerró la puerta del departamento detrás de nosotros y dejó su chaqueta en el perchero de la entrada. Debían ser poco más de las 2:00 de la mañana, por lo que procuramos ser silenciosos en los pasillos para no llamar la atención de ninguno de sus vecinos. Al entrar inmediatamente me senté en el sofá y me saqué los zapatos, aunque el tacón no fuese tan alto, habíamos bailado tanto que mis pies ya no los aguantan un minuto más.
- ¿Te divertiste? – Escuché la voz de Ed mientras se dirigía a la habitación.
Tomé mis zapatos del suelo y lo seguí – ¿Bromeas? Hacía tanto tiempo que no bailaba y me divertía tanto. Lisa y Roy son muy agradables.
Al entrar a la habitación me di cuenta como Ed empezaba a hurgar entre sus pertenencias para buscar su pijama mientras que yo me sentaba en el borde de la cama – ¿Tú te divertiste?
Ed se giró para verme un poco extrañado – Pues sí, aunque sé que te pisé mientras bailábamos, lo siento.
Rodé los ojos – Fue solo una vez y no dolió – Él me dio una sonrisa de medio lado – Me alegro de que te divirtieras.
Ed no dijo nada más y vi que tenía intenciones de salir de la habitación con dirección al baño para cambiarse, sin embargo, yo sentía una gran ansiedad en el pecho y unos deseos de aclarar de una vez por todas todo lo que estaba sintiendo.
-Ed – Lo llamé viendo cómo se giraba sobre sí mismo.
- ¿Qué sucede?
Me mordí el labio sintiéndome un poco nerviosa, la conversación con Lisa me había llenado de un poco de valor y de más claridad ante todos estos sentimientos que estaba experimentando, sin embargo, antes de volver a explorar esas posibilidades me sentía en deuda con él, y necesitaba sacarme aquello del pecho esa misma noche.
-Lamento lo que dije antes de irnos – Respondí poniéndome de pie – Digo, no me arrepiento de haberlo dicho, pero si del momento que escogí, creo que debí tener más tacto.
Vi como Ed trataba de desviar la mirada y su semblante serio se pronunciaba – Olvídalo, debí suponer que a estas alturas no estarías sola.
Oh diablos, tenía un nudo en el estómago, pero necesitaba seguir con esta conversación a como diera lugar – Su nombre es Oliver, su padre era uno de mis clientes más frecuentes en Rush Valley, pero solía hacer esos mantenimientos a domicilio, por lo que siempre me lo tropezaba en su casa, hasta que un día me pidió salir.
Ed seguía sin cruzar la mirada con la mía, se había quedado parado en el marco de la puerta simplemente escuchándome parlotear, y aunque lo conociera de toda la vida, esta vez me estaba costando horrores siquiera imaginarme que podría estar pasando por su cabeza.
-Es un chico dulce y junto con su padre tienen una panadería en el pueblo – Dije sin querer entrar en muchos detalles, aunque honestamente no es que la relación fuese tan larga o hubiese pasado por muchas cosas, éramos bastante promedio ahora que lo pensaba – Sentía que estaba lista para mudarme con él y me sorprendió pidiéndome matrimonio hace un mes.
Estudié la expresión de Ed detalladamente, y de nuevo me era muy complicado siquiera imaginarme si aquello le molestaba, le sorprendía, le alegraba o al menos causaba algo en él. Recuerdo que cuando el caso fue al revés y él decidió contarme sobre Noah, yo no actué mucho mejor y me había tenido que tragar mi orgullo mientras escuchaba su propia historia, pero Ed no parecía siquiera reaccionar a algo de lo que estaba diciendo.
¿Acaso le daba igual?
Pensar en esta posibilidad hacía que mi pecho se contrajera, sin embargo, finalmente él aportó algo a la conversación, aunque su semblante siguiera serio – Entonces ¿le dijiste sí?
Asentí con la cabeza – Supongo que era lo correcto.
Dije aquello sin medirlo, y de inmediato las palabras de Lisa me golearon fuertemente.
«Creo que definitivamente lo haría si en mi corazón sintiera que es lo correcto y lo que me hace feliz»
¿En verdad había sido lo correcto? ¿O simplemente lo hice porque estaba completamente resignada a lo que de verdad quería y había soñado por años?
Ed suspiró pesadamente y su siguiente comentario me causó escalofríos, ya que fue como si me hubiese leído la mente – ¿Simplemente era lo correcto?
Su pregunta se sintió un poco como si estuviera esperando algo más, y, de hecho, su vista estaba puesta sobre mí finalmente – ¿Qué te hace dudar, Ed?
Percibí como mi tono denotó cierta dureza y desafío, y es que dentro de mí me sentía un poco enojada al ver que él no parecía estar reaccionando de la forma en que hubiese esperado, sin embargo, Ed se caracterizaba por ser reservado con sus sentimientos, por lo que no dudaba que estuviera resguardándose tras ese escudo.
Él levantó los hombros – No luces convencida… es como si, no hubieses tenido otra opción.
De hecho, por un momento así se sintió. Mi relación con Oliver había sido reconfortante, considerando que todas las relaciones que tuve antes de él nunca llevaban a ningún lugar, sin embargo, no me sentía totalmente llena o siquiera la posibilidad de casarme con él pasó por mi cabeza antes de verlo arrodillado frente a mí.
Me sentía terrible mientras pensaba estas cosas, pero la verdad es que por más que llegara a querer a Oliver en ese tiempo juntos y que estuviera dispuesta a iniciar una familia con él, lo que me hacía sentir no se podía comparar en lo más mínimo con el simple recuerdo del único beso que había compartido con Ed… ni siquiera en la intimidad.
Esta vez me atreví a mirarlo a los ojos, sintiendo como mi corazón empezaba a acelerarse, no había motivos para atrasar más aquello – Supongo que desde que desapareciste todo se redujo a que no tuve más opción.
Vi como los ojos de Ed se habrían en sorpresa – Winry…
-Nunca te di por muerto, pero intenté seguir adelante porque sabía que ya era imposible que volvieras para cumplir tu promesa – Dije sintiendo mi garganta arder.
-Tú sabes mejor que nadie que hubiese dado todo por cumplirla en ese momento – Respondió con tono firme – Pero se salió de mis manos.
-No te estoy culpando – Contesté queriendo pasar mi mano por su rostro, pero resistiéndome – Sé que tú también intentaste seguir adelante con Noah, por eso debería ser lo correcto.
-Pero ambos sabemos que no fue así, nunca sentí amor por Noah – Respondió sosteniéndome la mirada fijamente y acercándose – ¿Tú amas a Oliver?
Su pregunta fue directa y sin anestesia, y por lo que me transmitía su mirada sabía que probablemente durante todo ese tiempo sintió lo mismo que yo, al no hallarse nunca completo en una relación.
Como si estuviera buscando a alguien, y alguien estuviera buscándome a mí.
- ¿Qué es "amar", Ed? – Cuestioné mientras me acercaba tanto a él que podía sentir su respiración mezclándose con la mía.
Él lo pensó unos segundos, sin embargo, su respuesta llegó con tanta precisión que por poco pensé que quizás estaba esperando esa interrogación hace mucho tiempo.
- ¿Recuerdas mi último mantenimiento en Resembool? – Repitió la pregunta que me hizo más temprano antes de que yo soltara la confesión del compromiso, y eso solo me generó más ansia.
-Si, lo recuerdo perfectamente – Respondí pasando rápidamente mi vista de sus brillantes ojos a sus labios entreabiertos, que me tentaban.
-Recuerda cómo te sentiste esa noche – Dijo mientras sentía como mi nariz rozaba la suya y su mano se posaba en mi cintura – Y tendrás la respuesta a tu pregunta, Winry.
Fue como si el tiempo se detuviera por un momento en lo que mi cerebro procesaba sus palabras, y cuando esto ocurrió para mí no hubo más dudas de mis sentimientos o de los de él. Nunca nos sentimos completos en una relación sencillamente porque seguíamos buscando sentir lo que alguna vez percibimos esa noche en Resembool y que no se había avivado hasta nuestro reencuentro.
Al diablo con todo, quería volver a sentirme como esa vez.
Tras un roce con sus labios terminé por juntarlos con los míos, sintiendo como rememoraba aquel sabor dulce y como mi estómago cosquilleaba como nunca. Era un beso anhelado, desesperado y casi hambriento, ya que ni Ed ni yo fuimos tímidos al momento de dar paso a nuestras lenguas para profundizarlo, y sus besos llegaban con tanta pasión que me costaba contener la respiración.
Santa mierda, Ed besaba como los dioses y estaba sintiendo demasiadas cosas.
Abracé su cuello mientras seguía besándolo con tanto desespero, que era como si se nos fuera a acabar el tiempo en cualquier momento.
Pasé mis dedos por su cuello y los enterré en su cabello para despeinarlo, al mismo tiempo que sentía sus manos viajar desde mi cintura hasta subir por lo largo de mi espalda, preguntándome como se sentirían sus manos contra mi piel expuesta.
Sentía mi corazón a punto de salirse de mi pecho y por todo el cuerpo me recorría una sensación de desespero y electricidad que necesitaba saciar, por lo que bajé mis manos de su cabello para cerrarlas en puños en su camisa y empezar a atraerlo para guiarnos hasta su cama.
No quería verme como una fácil ante sus ojos, pero no nos conocíamos de un día ni mucho menos eran sentimientos nuevos, esto había esperado demasiado.
Hice que Ed se sentara en el colchón y seguido de aquello me senté a horcadas sobre su regazo y lo volví a abrazar por el cuello. Sus besos se sentían húmedos y me dejaban con la sensación de querer más en cada segundo que pasaba, y no podía culparnos, habían sido años de reprimirnos esto y definitivamente quería aprovechar cada minuto.
Tomé una de las manos de Ed que reposaba sobre mi cintura y la subí hasta mis pechos, percibí como él se tensó ante esto y me miró – Winry.
Aunque una parte de él pareciera querer detenerse, también podía ver que estaba prácticamente obligándose a sí mismo a poner ciertos límites.
Sin embargo, yo no quería limites, quería todo de Ed y estaba dispuesta a darle lo mismo de mi parte, como si, irónicamente, fuese un dichoso intercambio equivalente.
Decidí tomar sus dos manos y ponerlas en mi espalda y lo miré intensamente – ¿Me ayudas a bajar el cierre del vestido, por favor?
Sabía que aquello era un tanto mordaz de mi parte considerando que yo misma le pedí que me ayudara a ponérmelo más temprano, por lo que estaba segura de que eso lo descolocaría.
Aunque, he de admitir que quien quedó totalmente desconcertada fui yo, cuando tras una sonrisa pícara, su aliento voz se coló en mi oreja – Date la vuelta – Y seguido de aquello depositó un beso mi lóbulo.
Esta vez fue mi turno de sonrojarme y de sentir como se empezaba a acumular la humedad entre mis piernas.
Hice caso a su indicación, y sentí sus manos frías en el cierre del vestido, bajándolo con una velocidad tortuosa hasta que finalmente este estuvo totalmente abierto. Tuve la voluntad de girarme, sin embargo, Ed parecía tener otros planes, ya que aprovechando la posición bajó el vestido por los hombros y pasó sus frías palmas sobre mi espalda, haciendo que mi piel se erizara, pero no tanto como cuando sentí sus labios en la base de mi cuello en un beso húmedo que terminó por aumentar la excitación en mi cuerpo.
Oh Dioses, no era tan tímido como yo pensaba.
Terminé por bajar el vestido hasta que este tocó el suelo y me giré sintiéndome un poco sonrojada, al verme por primera vez en ropa interior frente a él, sin embargo, me sentí totalmente a gusto, especialmente cuando al sentir su mirada sobre todo mi cuerpo vi como sus labios se abrían y resoplaba tan fuerte que casi podía llegar a tomarlo como un gemido.
Me abalancé sobre él capturando sus labios de nuevo y empezando a llevarlo de nuevo hacía la cama, a la par que él se deshacía del chaleco y mis manos iban directamente hacía los botones de la camisa, era hora de empezar a igualar condiciones.
Luchaba con los botones de su camisa al mismo tiempo que sus labios y su lengua alcanzaban mi cuello, provocando que mi respiración se agitara. Sentía mi boca seca y mis dedos temblar un poco ante todas las sensaciones que me estaba haciendo experimentar y que estaba disfrutando tanto. Y aunque pude haber tenido dudas sobre su propio disfrute, al estar sentada a horcadas de su cuerpo, podía sentir su dura erección con cada movimiento.
Y no iba a mentir, era satisfactorio saber que yo se había causado.
Finalmente di con el último botón de esa infernal camisa y Ed me ayudó a sacársela, por lo que terminó por recostarse en la cama con el torso desnudo, y aunque me hubiese gustado tomarme mi tiempo para detallarlo y conocerlo en un contexto muy diferente al de una revisión, mis ojos se fueron inmediatamente hacía lo que parecía ser una cicatriz que se posaba en el costado de su cuerpo.
Pero yo nunca la había visto hasta hoy.
-Ed – Dije mirando la gran cicatriz sin atreverme a tocarla – ¿Qué es eso?
Él abrió los ojos viéndose un tanto temeroso y su vista se fue rápidamente hacía esa zona de su cuerpo, y me di cuenta como al verla resopló resignado – Demonios, nada de lo que tengas que preocuparte.
Levanté la mirada de inmediato y fruncí el entrecejo – ¿Cómo pretendes que no me preocupe? La última vez que te revisé el brazo eso no estaba ahí, y luce grave.
-Winry deja de preocuparte – Dijo mirándome con fuego a los ojos – Eso pasó hace demasiado tiempo.
-Pero… – Intenté decir, sin embargo, él reaccionó al instante.
- ¡No es como si pudiera hacer algo al respecto! ¡Simplemente déjalo! – Soltó con tanta frustración que por un momento pude ver de nuevo su versión de 16 años que me decía que el plan del día de prometido podría no funcionar.
Inmediatamente se formó un tenso silencio entre nosotros.
Verme encima de él casi desnuda de repente hizo que sintiera frío, por lo que decidí bajarme de su regazo y sentarme en la cama para taparme con las sábanas.
Sentía mi pecho contraído y de inmediato percibí su mirada dorada puesta sobre mí, por lo que volví a encararlo con el ceño fruncido – Sigues sin confiar en mí, Ed.
Él no lucía mucho mejor, ya que me sostuvo la mirada con el mismo gesto – Tu sigues sin decirme como llegaste a la Tierra, así que creo que no soy el único que todavía no confía en el otro.
Y honestamente, por más que quisiera no había forma de debatirle eso.
La que pensé que sería la noche en que al fin nos entregaríamos el uno al otro en muchos sentidos, nos había dejado a cada uno semidesnudo en su propio lado de la cama dándole la espalda al otro, y por mi parte, sintiéndome como si hubiésemos dado 2 pasos al frente y 5 hacía atrás.
Y creo que fue mucho más difícil conciliar el sueño esa noche que la anterior.
oOo
N/A: Hola a todos, espero que hayan tenido una bonita semana.
Honestamente esta semana para mi no fue la mejor y me costó mucho hacerle las correcciones a este capítulo ya que tuvo muchos mensajes con los que me sentí identificada a nivel personal – y créanme cuando les digo que cuando escribí esto fue hace meses y ni siquiera esperaba poder sentirme identificada –, así que creo que escribí mi capítulo más personal sin saber que lo seria xd.
De cualquier manera y ya entrando en materia de capítulo, como bien se imaginaran Lisa tuvo su pequeña participación y Winry se sintió cómoda encontrando consejo en ella, por lo que finalmente ella y Ed pudieron ir mas a fondo sobre su compromiso, que por cierto, se que usualmente cuando hablamos de 03' se suele emparejar a Winry con Russell, sin embargo, yo no me he visto esa versión y no me sentía cómoda escribiendo sobre él, además tengo entendido que tiene su fanaticada en el fandom y lo que menos querría es dejarlo como personaje de fondo cuando probablemente tiene mucha tela de donde cortar.
Además, las cosas se pusieron bien intensas por el lado de Ed y Winry, pero como pueden ver no los dejo en paz xd. De cualquier manera, me parece lógico que ella tenga este shock al ver la cicatriz que Ed obtuvo en Briggs ya que nunca llego a verla antes del día prometido.
Espero que les haya gustado y hoy mas que nunca aprecio cualquier comentario o tipo de apoyo que me dejen, creo que eso ayudaría a mi ánimo.
Muchísimas gracias a todos por leer y nos vemos la próxima semana.
Un abrazo enorme.
ACLARATORIA: Esta historia es de mi autoría, no existen colaboraciones con nadie y en el caso de que las hubiese se le darían sus respectivos créditos. Esta historia solo es publicada a la fecha en las plataformas FanFiction, Wattpad y AO3; si está en alguna otra es porque no está autorizada por mi persona y se considera plagio. No se permite la copia y/o adaptación de esta historia.
