Conseciencias
Habría preferido que las cosas fuera más amables, pero el tiempo apremia y las circunstancias sórdidas y sorpresivas de su encuentro lo hacían todo más... intenso y provocativo.
Eso era lo que Rin pensaba de su pequeño encuentro con Len. La situación romántica quizá no era la mejor a describir; no eran como una pareja de casados que se daban besos melosos y cariñosos a cada minuto de cada hora, o como un par de novios obsesivos, al fin y al cabo, Len era cariñoso con ella y caritativo, pero jamás demasiado pegado, cada uno de ellos tenía su vida y lo veían de la forma más razonable seguir siendo así incluso con esta nueva relación incestuosa. Simplemente en ciertos momentos los dos podían... liberar esos deseos. ¿Y qué mejor lugar para hacerlo que entre las clases, en la escuela?
Len dijo que era la falda corta que llevaba en el uniforme, ella dijo que le atraían los muchachos con corbata... y nada más. Y pronto los dos se encerraron en la habítación del conserje a aprovechar su juventud y la excitación naciente.
Los besos de su hermano dejaban suaves macas sobre la piel de la chica, una sensación cada vez más grande y dura se apoderaba de su intimidad, Len estaba dispuesto a entrar en ella en ese mismo instante. El muchacho se presionó más contra ella, nuevamente, su miembro duro volvió a frotarse en los lugares más indicados, los dos soltaron fuertes gemidos que los hicieron reaccinar y darse cuenta de que estaban en mitad de la escuela. Se taparon la boca mientras que reían, para luego retomar el dulce vaiven de sus sexos unidos en el coito.
-Len... estás tan enorme... siento como si hubieras sido hecho para mi... -dijo Rin mietras se movía contra su gemelo y permitía que este entrara más dentro de ella, finalment moviendose a un ritmo tal que fue incontenible.
-Mmmm Rin... tu no... no te contengas con nada de esto, dejalo salir -dijo Len mientras setía el orgasmo acumularse en su miembro hasta finalmente liberarlo en una apasionada eyaculación dentro de ella.
-Ah... lo puedo sentir dentro de mi... -musitó Rin mientras que su hermano, se recostó en el suelo de dle armario del conserje y suspiró.
Esa era más o menos su rutina, y se había vuelto algo increiblemente provechoso para los dos. Volvían a besarse de forma cariñosa mientras.
-Te amo, hermanito -dijo Rin mientras se sentaba en las piernas de Len, los dos colocandose la ropa, nuevamente volviendo a ser estudiantes, o al menos en la metamorfosis de esto.
-Y yo a ti, mi linda hermanita -contestó Len, dejando que su gemela acariciara su pecho y su torso, aun acariciandole el bien formado trasero, como si su piel tersa fuera parte de una de sus muchas adicciones.
En ese momento la puerta del armario se abrió. Aquellos que venían eran Oliver, Miku y la mayor de todas, estudiante de preparatoria, Luka.
-Les dije que Piko sabría donde enontrarlos -dijo Oliver con un tono de presunción.
-Solo tuvimos que sacarle la información a golpes -contestó Miku, determinada de que lo que había heho había sido lo correcto.
-¡Esperen, esto no es lo que parece! -gritó Len mientras limpiaba la saliva de su boca, sus labios estaban enrojecidos como sus mejillas y miraba a todos con un rostro de incredulidad de que su secreto se descubriera.
-Len, reo que está muy claro que fue lo que estaba pasando -contestó Rin más desafiante.
-Entonces es así como pasas los ratos en los que tendrías que estudiar para el próximo concurso de idols? -parecía ser que Miku demostraba lo que de verdad le importaba.
-¿En serio eso es lo que ves como importante ahora mismo? -preguntó Luka mientras que no podía creer todavía lo que estaban haciendo Len y Rin.
-Creo que es mejor si nos... alejamos un poco de ellos por ahora... creo que no es apropiado esto -añadió Oliver, el cual estaba sumamente sonrojado.
Después de eso, Len estaba sentado en la pequeña banca de concreto al lado de Oliver, Piko, Kaito y Gakupo, siendo estos dos últimos miembros de un grado superior mientras que Oliver y Piko eran del grado inferipr.
-No puedo creer que me lo haya perdido... de -dijo Gakupo mientras le daba una lata de refresco a su amigo Len-. Te lo mereces, eres todo un heroe... -le dijo Gakupo, negándose a que Len le pagara por la bebida.
-¡¿Un heroe?! -preguntó Oliver enfadado-. Len estaba haciendo... incesto... eso... ¿cómo pueden pensar que eso está bien? -el muchacho parecía no poder entender nada de eso.
-Vamos, Oliver, sé que eres de otro país, pero esta clase de relaciones no son tan mal vistas aqui -dijo rápidamente Kaito-. Si, es verdad que no es legal que los hermanos se casen o cosas así, pero siempre que no lastimen a nadie, no creo que haya nada que añadir o que demonizar.
-¡Pero pueden salir lastimados! -dijo Oliver-. ¿Qué pasaría si terminaran su relación de mala manera? ¿No sería incómodo tener que convivir con tu exnovia?
-Me imagino cosas mucho más incómodas que esas, como por ejemplo, que mi padre tenga que finjir que no tuvo un amorío con otra mujer años atrás -explicó Len.
-Piko, ¿tú que piensas? -dijo Oliver viendo que el peliblanco era el único que no había hablado.
-Me importa muy poco, digo, es algo jodido pero tampoco es de lo peor, como si estuviera metiendose con una niña o algo así -dijo el Utatane, lastimado todavía por los golpes de Miku.
-Lo ves, Oliver... a nadie le molesta realmente -concluyó Len mientras terminaba su refresco.
-Debería de importarte a ti, Len, ¿Qué pasa si tienen hijos? La endogamia es un tema serio... -trató de insistir el muchacho británico, solo para ser silenciado.
-Oh vamos, para eso hay tantas posibilidades... desde anticonceptivos hasta abortos, no tiene que preocuparse por ello -insistió Kaito.
-De hecho... -empezó a decir Len-. Siendo sincero, yo aceptaría esa clase de responsabilidad...
Aquellas palabras dejaron anonadados a sus compañeros, nadie esperaba a que Len, el chico tan irresponsable y tan pervertido fuera a decir algo como eso.
-Len, ni siquiera yo esperaba verte siendo tan fetichista como para quere embarazar a tu propia hermana, es casi un logro, si no fuera tan repugnante -dijo Piko de la nada.
-No, no me refiero a que sea un tipo de fetiche, eso sería muy raro -dijo Len entre ofendido y tratando de deshacerse de esa etiquéta-. Rin y yo... bueno, realmente siento que es algo más que solo ese gusto por tener sexo y ya... de verdad ha sido un descubrimieto interesante, y tal vez parte de esto es que ella es mi hermana, lo admito, pero me siento tan cercano a ella que no puedo evitar pensar que somos como uno solo...
Todo aquello que decía era inesperado para sus amigo, jamás pensaron verlo tan entregado a algo como eso, sobretodo siendo una relación de esa naturaleza.
-Bueno... tal vez lo estás arriesgando todo por amor, eso sería muy normal... -dijo ahora Gakupo-. Después de todo, es por amor y por justicia por lo que uno debería dar su vida, y si Len ve que los lazos de sangre se atan y estrangulan su deseo de felicidad, yo digo que los deje ir y se libere de los prejuicios.
-¿Ahora saliste poeta? -preguntó Kaito, tan impresionado como sus demás amigos de las palabras delpelimorado.
-Es parte de la vida de un samurai -asintió Gakupo.
Mienteas que ellos continuaban con su pequeña conversación masculina, Rin no era sino regañada por Miku y por Luka, o al menos así era como lo sentía ella, pues Miku la miraba con una expresión de enre desprecio e incomprensión, mientras que Luka tenía los ojos de una madre cuyos hijos hubieran sido arrestados en televisión nacional.
-Muy bien, ¿Así que de esta forma piensas que lograremos llegar a la cima? ¿Con este tipo de escándalos? ¡Ni siquiera hemos llegado a hacer presentaciones nacionales y ya tenes polémicas de esta clase! -dijo Miku mientras se quejaba con Rin.
-No sé a que te refieres, no es algo que ustedes dos no hayan hecho antes... -dijo Rin con molestia.
-¡Pero si yo no tengo hermanos para cogerme! -gritó Miku-. ¿Y tú, Luka? -preguntó a la pelirosada.
-Para nada... aunque si lo tuviera... -se puso Luka a especular.
-¡Luka! -la distrajo Miku de su ejercicio mental.
-Bueno solo digo que... si tuviera un hermano tan bueno como Len, creo que no me molestaría para nada experimentar los frutos del incesto... -admitió ella con gracia.
-Es más que eso -se ofendió Rin mientras las miraba a las dos-. Es más que solo el fetiche de una relación entre hermanos...
-Seguramente lo es -dijo Miku-. Yo nunca lo dudé, pero es algo que puede ser peligroso para una ídol...
Rin se sorprendió por la determinación de su amiga, mientras que Luka parecía estar más resignada.
-¿Estás segura de eso? Rin, sé que voy a sonar como una vieja para ti pero... la verdad es que esto no es un juego, puedes causar graves daños... tal vez no a ti misma o a Len, pero a tu madre, a tu padre... a los demás miembros de la familia...
-De mi padre no tiene caso hablar, y mi madre... creo que ella esperaría algo así, siempre nos dejó a mi y a Len muy a la deriva, supongo que no le sorpredería que terminásemos así...
-Pero es muy distinto hablar de esa manera a esperar algo como esto... ¿Tan siquiera te has estado cuidando? -dijo Luka aun preocupada-. ¿Tan siquiera has contado tus días fértiles? ¿Has usado algún anticonceptivo? Porque todos pudimos ver muy claramente que Len no tenía puesto un condón.
-Tenías razón, Luka, suenas a una vieja -añadió Miku.
-Si me he estado cuidando, tal vez las primeras veces se me pasó, pero ya he tenido la regla y nada malo ha ocurrido -dijo Rin rebosante de confianza-. Y aun si fuera así... tal vez deseo ser madre...
Miku y Luka se le quedaron viendo algo impresionadas, las dos no sabían como proceder ante la repentina apertura de su amiga.
-Obviamente, no ahora, tengo 14 años... pero me refiero a un tiempo futuro... siento que un hijo... no estaría mal, y no puedo pensar en otra persona para ocupar ese puesto que Len... él es siempre mi otra mitad.
Miku se acercó a Rin y le puso las dos manos en los hombros.
-Lo acepto, Rin, creo que serás una buena madre... -dijo Miku-. asó como admito que tal vez me enojé un poco porque siempre estuve enamorada de Len, pero qué se le va a hacer -se lamentó Miku como si nada.
-Está bien, Rin... que clase de amigas seríamos si no te dieramos apoyo... -añadió Luka mientras que abrazaba que las abrazaba a las dos.
-Gracias, prometo que no seré problemática para nadie.
Después de este pequeño abrazo, todos volvieron a la clase. Desde ese momento, Len y Rin dejaron de ser vistos como la pareja de hermanos que de vez en cuando causaba problemas y empezaron a ser vistos como una pareja cuyo amor iba más allá de muchas cosas que antes pensaban. De alguna manera, y aun con la forma casual de hacer las cosas, los dos habían declarado como verdadero su amor. Solo dárse de la mano mientras caminaban por los pasillos de la escuela era sufiiente para ellos dos.
Fin Capítulo 2
