La semana de entrenamiento pasó rápidamente. Todos aprovecharon el tiempo para conocerse, disfrutar de los alrededores, pero, sobre todo, para evolucionar su poder.
Aizawa y Toshinori veían con orgullo como todos habían progresado respecto a cómo llegaron al campamento.
Las explosiones de Bakugo eran más poderosas y el propio chico parecía tener mucho más control de ellas. Sin que nadie más que él lo supiera, la charla que tuvo con Izuku le quitó un peso de encima y con ello dejó pasó libre a todo el potencial de Katsuki. Sin que el arrepentimiento y la angustia lo retuvieran.
Además, tenía que mantener una promesa y para hacerlo tenía que volverse más fuerte. Tan fuerte como All Might, no… tenía que superarlo.
Hagakure había logrado perfeccionar el Warp Refraction y la cantidad de luz que podía absorber antes de perder el control de ella. Además, luego de intentar diferentes fuentes de luz para seguir probando la teoría de Aizawa, Toru descubrió que solo puede hacer que la luz golpee, queme o perfore las cosas.
No es la gran cosa, pero es mucho más de lo que ella había pensado que podía hacer al inicio del año. Recordar eso siempre le traía ganas de decirle unas cuantas palabras al especialista en quirks que le dijo cuál era el suyo.
Pese a todos sus logros, Toru aun seguía algo triste por no haber conseguido volverse completamente visible. Apenas logra cambiar de color conscientemente luego de todos los días de entrenamiento que ha tenido. Sentía que faltaba algo, pero no podía saber el que.
Momo incrementó su resistencia y capacidad de creación, sumando a eso, las teorías que Izuku le había entregado el día que tuvieron la junta de estudios antes del examen habían sido correctas. No tenía necesidad de crear por completo los objetos que necesitaba, podía tenerlos adheridos a su cuerpo, aumentando su versatilidad en el combate.
El comentario que le hizo Midoriya cuando todos estaban comiendo aun rondaba su cabeza trayéndole bastante alegría y la confianza que tanto necesitaba.
"Momo, siento que tu eres como el comodín de nuestra clase. Puedes ser un tanque como Kirishima, tan destructiva como Kacchan y Todoroki o una estratega y soporte. ¡Es increíble!".
Una risa siempre venía a ella cuando recordaba como Hagakure se había molestado un poco al oír como el chico la elogió con tanta pasión y como luego él la parecía confundido cuando Toru fue a entrenar dejando su almuerzo a medias luego de gritar "¡No caeré tan fácil, Yaomomo!".
Izuku por su lado progresó mucho, no solo en su entrenamiento, sino que también mejoró su mentalidad. Gracias a Tomoko, Izuku aprendió que era descansar y cómo eso podía beneficiarle. La mujer se había sorprendido cuando escuchó que Izuku había abandonado cualquier otra forma de relajarse aparte de su análisis de héroes y sus invenciones, por lo que tomó como su misión personal hacer que el chico diversificara sus actividades.
Una parte de él aún estaba en conflicto. Tenía el pensamiento recurrente de que nada de lo que tiene es real y que todo va a derrumbarse sobre él en cuestión de tiempo, pero decidió que era buena idea no prestarle atención, al menos durante mucho tiempo.
El estilo Kaze se volvió uno con el chico según las palabras de Kamihara. Si bien Izuku aun no podía considerarse un graduado formal de su escuela, y mucho menos un maestro, Izuku estaba en un nivel sobre la media gracias a su astucia en batalla.
En la última batalla que tuvieron, Izuku volvió a caer al suelo malherido, pero sin dejar a Edgeshot ileso. Por tecnicismos, esa batalla le habría costado un brazo y una oreja al hombre si estuvieran usando espadas de verdad.
El sol estaba ocultándose y el entrenamiento estaba por terminar. Kamihara le había dado un poco de tiempo libre a Midoriya por lo golpeados que ambos acabaron luego de su ultima pelea, así que decidió utilizar ese tiempo para hacerle un poco de mantenimiento al aparato de su pierna.
Kota se acercó lentamente y miró curiosamente como trabajaba. No era extraño para él que alguien le preguntara cosas de sus invenciones, por lo que estaba mas que feliz de responder las preguntas que Kota le estaba haciendo.
Al parecer, la conversación que ambos tuvieron esa noche había llegado a un lugar profundo dentro del niño y poco a poco parecía estar saliendo de su caparazón.
"...Y esta parte es la que distribuye mi peso a estos soportes", dijo el peliverde con emoción.
"Haciendo que tu pierna no tenga que cargar tu peso", concluyó el pequeño haciendo que Izuku le de unas palmaditas en el hombro como felicitación.
"¡Exacto! Lo entendiste mucho más rápido que mi hermana"
"Pfff, ¿que, acaso tiene 3 años?", preguntó el niño encogiéndose de hombros.
"Tiene 14…", respondió Izuku con un tono plano y carente de emociones mientras miraba al suelo.
"Oi… ¿Acaso es una cabeza hueca?", esas palabras se clavaron en Izuku como flechas. Él simplemente se encogió de hombros.
"Que brutal", pensó el chico algo nervioso. "Cada uno tiene su propio ritmo de aprendizaje, Kota", dijo Izuku con una sonrisa, abandonando por completo su anterior semblante, "Todos tienen puntos buenos y malos. Mi misma hermana puede no ser la mejor en matemáticas, pero es una increíble escritora y tiene un manejo muy fino de su quirk. Lo importante es reconocer a la gente por sus virtudes y no sus defectos". Kota asintió lentamente mientras interiorizaba las palabras de Izuku.
"Veo que están llevándose bien", dijo Mandalay apareciendo desde una esquina.
"¡N-No nos estamos llevando bien!", exclamó el niño desviando la mirada solo para ver la sonrisa jocosa de Midoriya. "¡Tu no te rías!"
"Ok, ok, lo que tu digas", dijo Izuku levantando las manos en señal de rendición. "¿Necesita algo, señorita Mandalay?"
"Aizawa quiere que todos vayan al campo de entrenamiento para dar las ultimas instrucciones", indicó la heroína mientras señalaba detrás de ella, "La mayoría ya estaba allá por lo que dudo que quieras hacerlo esperar". El rostro de Izuku se volvió azul del miedo cuando la escucho. Rápidamente hizo un saludo militar y salió corriendo.
"Tia Shino…", la mujer se sorprendió cuando Kota volvió llamarla así, "L-Lo siento, por ser tan grosero con ustedes"
"No te preocupes por eso", dijo Mandalay con una sonrisa cariñosa que Kota encontró similar a la que su madre tenia cuando jugaba con él.
"Yo… estaré por ahí", Kota evitó la mirada de su tía y se fue caminando a su lugar favorito.
Dando un paso a la vez, Kota Izumi estaba comenzando a salir de aquella oscuridad que lo había envuelto. Tal vez solo necesitaba a alguien que entendiera por lo que estaba pasando o fue la insistencia de Izuku la que hizo la primera grieta en su cascarón, pero el joven estaba orientándose a un futuro brillante.
Volviendo con Izuku, el joven estaba recobrando el aliento luego de correr por todo el lugar para evitar enojar a Aizawa, cosa que no logró.
"Ahora que Midoriya a llegado podemos comenzar", dijo All Might intentando ignorar por completo la mirada furiosa que tenia Aizawa en el joven peliverde. "¡Quiero felicitarlos a todos por haber logrado llegar al final de este campamento!"
Todos soltaron un cansado festejo cuando oyeron a Toshinori. Solo habían pasado unos pocos minutos desde que el ultimo entrenamiento acabó y los profesores fueron aun mas estrictos de lo normal.
"Y ya que todos se esforzaron al máximo pensamos que seria una buena idea recompensarlos", dijo Pixie-Bob apareciendo detrás de All Might.
"¡Hicimos una pequeña prueba de valor para que ustedes, gatitos, y si la logran superar recibirán un regalo de nuestra parte!"
"Solo tienen que atravesar el bosque. Elegiremos parejas aleatorias y la primera que llegue al final del su recorrido será la ganadora"
"¡Bien! ¡Al fin una actividad de campamento normal!", exclamó Mina levantando los brazos.
"Excepto aquellos que reprobaron el examen. Aún tienen clases de recuperación"
"¡NOOOO!". La chica rosa cayó como un globo desinflado siendo apenas atrapada por Kirishima cuando escuchó a Aizawa. "¡Es un ultraje, no puede quitarnos lo poco y nada que tenemos de felicidad!", el profesor solo sonrió a su manera y utilizó su arma de captura para envolver a sus estudiantes y llevarlos de regreso al aula improvisada.
"Ejem… ¡Todos acérquense y saquen un número!" Ragdoll mientras movía un pequeño saco de lado a lado.
Poco a poco cada uno fue sacando un papel para luego juntarse con quien tuviera el mismo número. Toru estaba emocionada esperando pacientemente a Izuku, quería que ambos disfrutaran de un último paseo nocturno por el bosque tomados de la mano con la luz de la luna.
"Que sea el 4, que sea el 4…", pensó la chica mientras veía a su novio sacar el papel y leerlo.
"Eh… ¿Quién tiene un 7?". Toru se congeló en su lugar cuando sus ilusiones fueron destruidas por su mala suerte.
"P-Parece que iremos juntos Midoriya", dijo Kendo algo avergonzada parándose a un lado de Izuku.
"¡Kendo, que suerte! Quería discutir un poco contigo sobre tu estilo de lucha", exclamó el chico emocionado solo para comenzar a hacerle preguntas sin parar.
Ambos se fueron caminando lentamente hasta la entrada al bosque dejando atrás a la chica invisible que había intentado alcanzar a Izuku sin éxito. "Rayos…", murmuró.
"No te desanimes... Estoy segura que Big-Sis no lo cansará mucho, podrás tenerlo después". Setsuna apareció de la nada y cruzó su brazo sobre Toru, enojando a la chica.
"¿Por que no me dejas en paz?"
"Hehehe, lo lamento, pero estás sufriendo conmigo durante un rato", la chica le mostró a Hagakure un 4 escrito en el papel que tenía en su mano.
Izuku se estremeció cuando escuchó el grito de furia de su novia a pesar de estar en medio del bosque.
"¿Estás bien?", le preguntó la pelirroja al chico.
"S-Si, no es nada", respondió el chico entre risas volviendo a centrarse en el camino.
Pese a la advertencia de Pixie-Bob, todo lo que habían visto durante todo el tiempo que habían estado avanzando era de lo más normal, hasta ese punto solo unas pocas decoraciones de Halloween mal puestas en algunos árboles podrían justificar la caminata como una prueba de valor.
Realmente todo les estaba resultando bastante aburrido.
"Midoriya… hay algo que me gustaría que hicieras por mi". El chico levantó una ceja y se detuvo unos metros adelante de su acompañante.
"Claro", respondió el peliverde confundido dirigiendo su mirada a la pelirroja.
"¿Puedes firmar esto?", Izuku se quedó con la boca abierta unos segundos cuando vio una camiseta con su nombre de héroe y una imagen minimalista de él con su traje.
"¿Como conseguiste eso...?", preguntó el joven luego de unos segundos de silencio, sin saber como reaccionar a la situación.
Kendo se sonrojó y rápidamente ocultó la camiseta. "Uhg… sabia que no tenia que hacer esto…", se quejó en voz baja, "S-Son para un... primo mio"
"Aja…". Claramente Midoriya no creyó eso.
"Es que estuviste demasiado genial en el festival ¡y en Hosu, fue genial verte luchar contra esas cosas utilizando solo artes marciales! ¡Nunca había visto artes marciales como las tuyas!"
Izuku suspiró aliviado de que la incomodidad que sentía Kendo con él fuera porque de alguna forma lo admiraba y no era un enamoramiento. No quería convertirse en un rompe-corazones.
"Solo… no la ocupes en público. No quiero imaginarme lo que podría pasar", dijo el chico sacando un lápiz de quien-sabe-donde para firmar la prenda.
Los ojos de Kendo brillaron cuando el peliverde le entregó la camiseta y rápidamente la guardó en su bolso. "¡Gracias! Eres el mejor".
"Será mejor que continuemos", dijo el chico intentando ignorar lo que había pasado, solo para que rápidamente se lanzara hacia la chica cubriéndole la boca.
Kendo luchó contra el agarre hasta que Midoriya le señaló un lugar. Siguiendo la dirección del dedo, la chica pudo ver como un enorme grupo de villanos y monstruos con el cerebro descubierto caminaba muy cerca de ellos.
"¿Esos son…?", Izuku asintió y la expresión del rostro de la chica se endureció. Ambos se movieron un poco para poder observar bien lo que estaba pasando solo para que un extraño olor los alertara.
Izuku solo necesitó unos segundos para reconocer que es lo que era.
Humo.
"Debemos volver", susurró Kendo lo mas bajo que pudo, "Tenemos que avisarle a los maestros". Cuando ambos estaban comenzando a dar la vuelta, un extraño gas de color rosa comenzó a aparecer desde la profundidad del bosque haciendo que sus sentidos se entumecieran.
Sin pensarlo dos veces, Kendo agrandó sus manos con su quirk y las usó como abanicos para alejar al gas. Debido a las ráfagas de viento, los arboles se movieron de lado a lado permitiéndoles ver como un enorme incendio de llamas azules se extendía por todo el bosque.
Midoriya y Kendo corrieron lo mas rápido que pudieron cuando oyeron los chillidos y gruñidos de los nomus acercándose a ellos. Ambos siguieron el mismo sendero que habían tomado que, afortunadamente, no era muy complicado de distinguir.
Cuando llegaron a la entrada del albergue pudieron ver como sus maestros estaban luchando contra una variedad de nomus que nunca habían visto antes. Algunos con alas, otros con manos afiladas y otros eran como enormes masas de musculo.
Inmediatamente Kendo aplastó uno que iba a golpear a Aizawa por la espalda con un poderoso golpe y Midoriya le rompió el cuello a un nomu volador que iba a cortar a Pixie-Bob con unas garras.
"¡Midoriya, Kendo vayan adentro y protéjanse!", dijo Vlad King, "Nosotros nos encargamos de los villanos"
"¡Pero nuestros amigos están en peligro! ¡No podemos quedarnos aquí sentados sin hacer nada!", gritó la representante de la clase B. "¡Los villanos tienen un gas extraño que puede ser toxico!"
"¡Mas razón aun para que no vayan!", espetó el héroe de sangre.
"¡No se preocupen! ¡Porque yo estoy aquí!", todos voltearon a ver a All Might lanzar a un nomu hacia una montaña sin cuidado, "Yo me encargare de estas cosas, ustedes vayan por los estudiantes"
"¡Pixie-Bob, usa tus golems, algunos estudiantes están en peligro. Debemos...!", exclamó Tiger, pero se tragó sus palabras cuando su amiga Shino abrió de golpe las puertas del albergue completamente aterrada.
"¡N-No encuentro a Kota, tampoco responde mi llamada!", exclamó la mujer asustada.
"¡Maldita sea! ¡¿Donde está Ragdoll?! ¡La necesitamos ahora!"
En medio de toda la confusión, Izuku se escabulló para ir a buscar a Kota, pero justo cuando estaba apunto de poner un pie en el bosque, una espada de madera fue arrojada en su dirección y él rápidamente la atrapó. "¡Suerte, Midoriya! ¡Demuestra que tu entrenamiento no fue en vano!"
Luego de esas palabras, Kamihara volvió con el resto de los profesores para ayudar a buscar al resto de estudiantes.
Midoriya apretó la empuñadura de la espada durante unos segundos antes de volver a correr hacia el bosque. No iba a permitir que algo le pasara a ese chico mientras él estaba vigilando.
El fuego y el gas se esparcieron rápidamente por secciones del bosque. Era un espectáculo triste de ver. Aquel lugar que le había enseñado tanto estaba poco a poco convirtiéndose en cenizas, las llamas rápidamente engulleron por completo aquel lugar que él y Tomoko habían estado usando para su entrenamiento de descanso.
Su pecho se apretó al darse cuenta que otra vez todos estaban en peligro, pero Midoriya no tenia tiempo para hundirse en sus temores en ese momento. Apretando los dientes, el chico comenzó a escalar mas rápido la montaña.
Cuando llegó a la cima de la montaña, Izuku se encontró con el niño. Este estaba dándole la espalda sin reaccionar, por lo que intentó llamar su atención.
"¡Kota, debemos irnos! ¡Los villanos están atacando!", dijo el chico en una mezcla de grito y susurro.
"Oh… que tenemos aquí", dijo una voz grave completamente de la nada. Fue ahí cuando Izuku pudo ver a un hombre apareciendo por detrás de una roca. "Carne fresca", agregó el hombre con un perturbador deje de emoción.
Rápidamente, Izuku se ubicó enfrente del niño para protegerlo, "¿Quien eres? ¿Acaso estas con la liga?", preguntó, con su guardia lista en caso de que tenga que defenderse.
"Oh, solo soy un simple contratado, no estoy con su grupo", respondió el hombre con una sonrisa sádica, "Llamame Muscular"
"T-Tú… mamá y papá…. ¡¿Tú los mataste, cierto?!", gritó Kota con lagrimas en los ojos.
"Uh… no recuerdo, he matado a mucha gente", respondió el villano mientras comenzaba a contar con los dedos.
La mente de Izuku rápidamente abrió una entrada en su enciclopedia de villanos que había memorizado. Muscular, villano de clase S, extremadamente peligroso por su quirk de incremento de masa muscular y su sed de sangre.
Sus ojos se afilaron y su agarre en el niño se fortaleció. Tenia que encontrar una forma de poder escapar de ahí.
"¡Toma al niño y esquiva… Ahora!", el aviso de Erste no le dio casi tiempo para actuar. Solo bastó un segundo de distracción para que Muscular golpeara el suelo donde estaban Midoriya y Kota casi rompiendo a la mitad la montaña. Por suerte solo fueron lanzados al aire por la onda expansiva del golpe.
Utilizando su cuerpo como escudo, Izuku protegió al niño del impacto antes de levantarse rápidamente para prepararse para defenderse, pero desgraciadamente la espada que Edgeshot le había entregado era un desastre de astillas junto a los pies del villano.
"Oh… ese pelo verde, la cicatriz… ¿Acaso eres el mocoso quirkless de UA?", el villano de inmediato comenzó a reír a carcajadas cuando lo reconoció, "¿¡Que dices gusano?! ¡¿Te sientes con la capacidad de ser un héroe ahora?!"
Izuku tomó a Kota en brazos e hizo una voltereta que apenas le permitió esquivar el golpe del villano.
"Esto es malo… si pudiera llegar donde el señor Aizawa él podría borrar su quirk, pero no soy tan rápido para huir… mucho menos luego del entrenamiento", pensó Izuku mientras seguía esquivando como podía. "Maldita sea, justo ahora no tengo mis cosas"
Era insultante como el villano seguía riéndose de él atacándolo sin siquiera utilizar su quirk, pero era lo mejor. Tenia que aprovechar que él estaba subestimandolo para actuar y ganar.
"¡Kota, corre y no mires atrás! ¡Yo me encargo de este tipo!", le gritó Izuku al niño antes de lanzarse contra Muscular, golpeándolo con todas sus fuerzas en el rostro.
"¡Tengo que distraerlo… Darle tiempo a Kota! ¡No importa lo que me pase!", pensó el chico mientras saltaba hacia atrás y utilizaba la montaña para dar mas impulso a su próximo golpe. Continuó repitiendo esa estrategia hasta que Muscular sujetó su puño y le sonrió.
"¿Eso es todo?", preguntó con un tono burlón el villano mientras le devolvía el golpe a Izuku en el estomago, arrojándolo de regreso a la pared de la montaña. "Vamos, se que puedes hacerlo mejor".
Izuku salió de la pared escupiendo un poco de la sangre que había llenado su boca y luego corrió hacia muscular con su puño en alto y cuando este hizo contacto el chico comenzó a golpear lo mas rápido que pudo el abdomen y el rostro del villano. El cuerpo de Muscular se sacudía con cada impacto, al igual que las fibras de musculo que el villano estaba usando para cubrirse, pero nada de eso evitó que este se riera.
Nuestro héroe estaba concentrado en cada golpe que daba, reuniendo el 100% de su fuerza y voluntad. Una vida dependía de él y no pensaba dejar que mas sangre inocente manchara su conciencia… Tenia que ir mas allá.
¡Tenia que ir Plus Ultra!
Soltando un grito de furia, Midoriya lanzó un golpe a la quijada del rubio al igual que a su rodilla, haciéndolo caer a una altura mas cómoda para que el chico siguiera su ataque.
Midoriya continuó su ataque hasta que el cansancio hizo que este fuera mas lento, por lo que Izuku terminó la ráfaga de golpes utilizando sus dos puños para empujar a Muscular.
Desgraciadamente, el sujeto se movió solo un par de centímetros estando completamente ileso, incluso su camiseta no tenia ningún daño.
"Decepcionante. Realmente esperaba un poco mas de ti", dijo Muscular sacando el polvo de su ropa, "Ahora solo tengo ganas de romperte".
Al igual que un misil, Muscular saltó hacia Midoriya con su puño listo para destrozar al joven estudiante, pero gracias a uno de los movimientos que Edgeshot le enseñó, Izuku esquivó el golpe de Muscular y luego intentó golpearlo en la nuca, pero una masa de músculos le sujetó el brazo.
Con solo una flexión de esos músculos, el brazo de Midoriya se rompió como una ramita haciendo que soltara un gruñido de dolor.
"Que patético. Pensar que pondrían algo como tú al mismo nivel que los que me quitaron el ojo… esos tipos con quirks de agua fueron problemáticos". El villano arrojó a Midoriya al suelo y luego se subió sobre él, bloqueando sus posibilidades de escapar. Habiendo asegurado su agarre sobre Midoriya, con una sonrisa sádica en el rostro, comenzó a golpear lentamente a Izuku utilizando su quirk para potenciar su fuerza.
"¡Muere, muere, muere!", gritó el villano aumentando la frecuencia y la fuerza de los golpes. Midoriya apenas podía cubrirse y su cuerpo estaba rompiéndose poco a poco.
"M-Maldita sea…", pensó Izuku, aun manteniendo un poco de lucidez, "D-Debo encontrar un salida". El joven abrió lo mas que pudo el único ojo que parecía poder abrir, solo para ver como el villano estaba preparando una enorme masa de músculos solo para golpearlo. Tenia que pensar en alguna forma de contraatacar, pero apenas podía mantenerse consciente.
"Lo siento mamá… Espero que tú, Saya y Lena me perdonen por no volver… Sé que son fuertes y podrán superarlo… De eso estoy seguro", pensó el chico mientras, lentamente, se despegaba sus brazos del suelo y se preparaba para recibir el ultimo golpe del villano. "Te amo, Toru"
Izuku le dedicó una ultima sonrisa sangrante a Musuclar dando a conocer que estaba listo para mas. "¿Ya estas cansado?", le dijo el peliverde desafiándolo. Muscular se enfureció y las fibras musculares comenzaron a crecer exponencialmente en sus brazos.
"¡Muéstrame tu sangre!", gritó el villano cuando movió su brazo. Midoriya gritó de furia imitando la acción del villano.
Antes de sentir el golpe de Muscular, Izuku solo escucho el sonido de agua salpicando y luego algo golpeando el suelo. Cuando pudo enfocar su vista, el chico notó como Muscular estaba sosteniendo su hombro adolorido, habiendo abandonado por completo la armadura de músculos que lo había estado protegiendo.
"¡D-Detente!", gritó Kota con las manos completamente empapadas apuntando al villano, "¡¿A-Acaso también torturaste así a mis padres?!"
"¡Agh, maldito mocoso!", gritó el villano enfurecido, "¡Te mataré!". El villano rubio golpeo el suelo creando una onda expansiva que elevó a Kota por fuera de los limites de la montaña.
El niño gritó aterrado, pero justo cuando empezaba a caer al vacío, un repentino tirón lo volvió a traer a la realidad.
"Lo siento", dijo Izuku, casi apenas entendible ya que estaba utilizando los dientes para sujetar la camiseta del niño, "Por poco no te alcanzo"
Los ojos de Kota brillaron asombrados. ¿Como es que podía seguir moviéndose? Estaba casi roto por completo y aun así volvía por mas.
"¿Por que...?", preguntó el chico comenzando a llorar mientras Izuku lo dejaba suavemente en el suelo.
Izuku escupió un poco de sangre antes de responder, "Eres un niño y necesitas ayuda. Ademas le prometí a papá que nunca abandonaría a alguien". Los ojos verdes de Izuku brillaron por unos segundos de un color turquesa cuando este le sonrió. "Ahora, necesito de tu ayuda para derrotar a este villano… ¿Me prestas tu fuerza, Kota?"
Sus lagrimas empeoraron, pero rápidamente las secó. Tenia que concentrarse, había un villano que derrotar.
El niño asintió con fuerza y con cuidado se subió a la espalda de Izuku antes de que este tuviera que saltar a un lado para evitar que ambos fueran aplastados por el villano.
La mente de Izuku comenzó a trabajar, notando que gracias al ataque de Kota, el brazo derecho de Muscular estaba colgando inerte durante las ultimas rondas de golpes. Sus ojos ardieron por un momento cuando ciertas partes en el cuerpo de Muscular comenzaron a brillar y de inmediato su mente comenzó a trabajar.
Luego de decirle el plan al niño, Izuku se concentró en esquivar los golpes de Muscular, hasta que hubo una pequeña oportunidad que Kota aprovechó para disparar un poco de agua en la cara del villano.
Utilizando ese breve periodo de ceguera, Izuku tomo unas piedras y las golpeó con toda su fuerza contra la montaña, obteniendo un pequeño filo que aprovecho para cortar un poco del musculo que estaba en el brazo del villano para probar su eficiencia.
"¡NO IMPORTA CUANTO CORTES! ¡PUEDO HACER QUE CREZCAN DE NUEVO!", gritó cuando notó lo que hizo el joven héroe.
Sin importarles lo que dijo, ambos continuaron con la estrategia hasta que Izuku comenzó a correr directamente hacia Muscular. Él se rio recordando como había resultado eso anteriormente y simplemente se quedó quieto esperando el golpe.
Cuando Izuku estuvo mas o menos al alcance del villano, Arrojó a Kota al aire.
Él estaba aterrado, ni siquiera podía engañarse a si mismo pensando lo contrario, pero Midoriya dependía de él. Sus vidas estaban en juego y ese tipo… ese tipo fue el que le arrebató a sus padres. Recordando la conversación que habían tenido, Kota comenzó poco a poco a entenderlo…
Tampoco quería que ese sujeto lastimara a nadie mas.
Iba a derrotar a Muscular. Por sus padres, por Midoriya y por todas las familias que destruyó y aquellas que no.
Solo esperaba que Papá y Mamá estuvieran mirando.
Concentrando los mas que pudo toda el agua que tenia en la punta de sus dedos, Kota disparó 4 poderosos torrentes de agua a gran presión que atravesaron por completo los hombros y rodillas de muscular, dejando un agujero de tamaño considerable.
El villano gritó de dolor al percatarse de lo que pasó, pero antes de que pudiera hacer algo Izuku se deslizó entre sus piernas cortando su ingle, para luego apuñalar a gran velocidad múltiples partes de su espalda antes de cortar los tendones de Aquiles.
Muscular se estrelló contra el suelo mientras gritaba de dolor, perdiendo todo el control sobre su quirk dejándolo indefenso.
Hábilmente el chico atrapó a Kota y lo dejó en el suelo. "Quedate atrás…", le susurró al niño mientras se acercaba cautelosamente al villano que seguia quejándose de dolor.
"M-Maldito gusano… ¡Me las pagaras!", al ver que Muscular estaba levantándose poco a poco, Izuku simplemente le asestó una patada en la nuca dejándolo inconsciente de inmediato. En ese momento las rodillas del chico se rindieron y cayó al suelo sin ninguna gracia azotando la cabeza.
Lo habían conseguido. Ambos le ganaron a un villano de clase S y sobrevivieron.
"E-Esto fue por papá y Mamá…" murmuró Kota mientras recuperaba el aliento y dejaba que las lagrimas fluyeran para luego ir a abrazar a Midoriya. El peliverde simplemente se quedó ahí descansando un poco mientras esperaba que el niño se tranquilizara.
Izuku aprovechó para comprobar su estado y se dio cuenta que su cuerpo estaba completamente roto. Sus brazos eran unos apéndices morados que apenas colgaban de su torso. Una de sus piernas estaba doblada de una forma extraña y estaba seguro de que tenia un pulmón perforado por una costilla. Uno de sus ojos se negaba a abrirse y el único que estaba funcionando solo le permitía ver todo emborronado.
"Va a doler mañana", pensó el chico soltando una risilla, solo para arrepentirse de inmediato al darse cuenta que dolía un montón.
Luego de unos minutos, Kota logró calmarse, "N-No le digas a nadie sobre esto", dijo el niño haciendo que Izuku soltara una carcajada junto a un quejido.
"Claro, claro", dijo el joven con dificultad. "Tenemos que regresar… tengo que llevarte con tu tía"
Todo había salido mal.
Toru estaba jalándose el cabello enfurecida mientras escuchaba a Setsuna hablar sobre como ella montaría a Izuku hasta el amanecer y cosas así.
Dios, esa perra no tenia moderación.
Ademas ¡¿Que eran esos fetiches?! Estaba segura que la mitad de las cosas que le estaba diciendo eran ilegales en varios países.
"¿Que hice para merecer esto?", se preguntó la joven en su mente, intentando ignorar la perorata de la peliverde.
El olor a humo rápidamente llegó a ambas, alertándolas de que algo malo estaba pasando. "¿Que diablos…?", murmuró la chica invisible mientras se adentraba un poco mas al bosque solo para ver un montón de llamas azules acercándose a ellas.
"¡Hay un incendio!", exclamó la chica, "¡Tenemos que volver!"
"¡Hagakure, ven! ¡Conozco conozco un atajo!". Haciendo caso a la sugerencia de Setsuna, Toru comenzó a correr en la dirección que le había señalado su compañera.
Tenia que avisarles al resto para que regresaran. Mina y Kirishima habían pasado a su lado hacia pocos minutos dejado atrás Momo junto a Kaibara. Ademas Izuku también estaba en peligro. Encontrarlos era su prioridad después de avisarle a los maestros, pero el atajo de Setsuna parecía no estar funcionando.
Luego de unos minutos corriendo por el bosque, Hagakure se dio cuenta de que estaba sola en medio del bosque completamente a oscuras.
No había rastro de Setsuna.
Comenzó a buscar frenéticamente en sus alrededores, gritando el nombre de su compañera, pero no había caso. La había perdido.
El sonido de unas ramas crujiendo la alertó. Lentamente se aceró al origen del ruido, pero no había nada en ese lugar. "¿Setsuna?", preguntó al aire con esperanza de que fuera ella.
Cuando no tuvo respuesta ella se giró para volver al lugar en el que había estado, solo para sentir un dolor agudo en su estomago seguido de un sonido repugnante de carne. Ella comenzó a retroceder torpemente a la vez que su boca comenzaba a tener un sabor a hierro.
El sonido volvió a repetirse y esta vez el dolor fue demasiado para que Toru pudiera mantenerse de pie y cayó de espaldas al suelo.
"¿Como se siente, perra?", preguntó un voz, susurrándole al oído, "Te he estado observando. Viendo como te apoderabas de mi Izuku con tu engaños…", las puñaladas continuaron cada vez mas rápido, haciendo que la chica invisible comenzara a perder la conciencia.
No lo entendía ¿De que estaba hablando?
Tampoco podía distinguir la voz ni la apariencia de su atacante, todo lo que veía era el brillo del cuchillo que sostenía acercándose a su rostro.
"Ahora… no te preocupes, cuidare muy bien de Izu…"
Algo se clavó en el hombro de Toru, pero sus ojos solo estaban fijos en el cuchillo que estaba sosteniendo su atacante sobre su cabeza.
Ella cerró los los ojos esperando el golpe final, pero justo en el momento indicado el sonido de hielo acercándose rápidamente le hizo volver en sus sentidos.
"¡Ahg! ¡Hijo de puta!", exclamó la voz luego de ser golpeada por un bloque de hielo.
"No insultes a mi madre", dijo la voz estoica de Todoroki acercándose a la chica invisible con su quirk listo para luchar.
"¡Hagakure, quedate quieta! ¡Voy a vendarte esa herida!", gritó Yaoyorozu rápidamente creando un par de vendas, comenzando a envolverlas hábilmente en las heridas de su amiga.
Pocos segundos después aparecieron Kirishima, Mina, Kodai y Kaibara, todos listos para luchar contra la desconocida, que al verse en desventaja simplemente chasqueó la lengua. "¡Malditas, perras… Ya verán! ¡Nadie se mete entre mi Izuku y yo!", gritó mientras huía hacia la profundidad del bosque.
"¿Que diablos fue eso? ¿N-No se parecía a la voz de Tokage?", preguntó el chico de la clase B sorprendido.
"No tengo idea, pero parecía obsesionada con Midoriya", luego Todoroki se arrodilló junto a Yaoyorozu, "¿Como está?"
"M-Mal, muy mal… necesita atención medica urgente", dijo entre lagrimas la pelinegra, "L-Las vendas detendrán el sangrado, pero no tenemos mucho tiempo".
"Entonces en marcha", junto cuando Todoroki estaba levantándose, una mano ensangrentada lo detuvo.
"E-El resto… debe saber…"
"Cuando te dejemos en un lugar seguro iremos por los demás. Te doy mi palabra, Hagakure", respondió Todoroki.
"Izu… ¿Cómo está él…?", todos en el grupo se miraron por unos segundos, antes de que Kaibara hablara.
"¡Él esta bien! Ya sabes como es ese tipo"
"Y-Ya veo", Hagakure quedó inconsciente luego de eso y todo el grupo se preocupó. Rápidamente la cargaron y comenzaron a avanzar por el bosque.
Rápidamente comenzaron a moverse por el bosque para regresar al albergue, pero el humo rosa se esparció demasiado rápido y ya estaba rodeandolos. Todo el grupo comenzó a sentirse adormecido, pero Yaoyorozu actuó aguantando la respiración para luego crear máscaras anti-gas para sus amigos.
"¿Qué rayos es este gas?", preguntó Kaibara, "¿No se parece al quirk de Midnight?"
"No creo que sea ella, pero tienes razón", señaló Yaoyorozu luego de recobrar el aliento, "Tal vez lograron sintetizar una mezcla similar a las feromonas de Midnight…"
"¡Yaomomo! ¡No es tiempo para eso!", exclamó Mina, "¡Puedes imitar a Midori después!"
"¡C-Cierto! Debemos movernos ahora". Justo en ese momento escucharon pasos acercándose y todos se escondieron detrás de los árboles.
"¡Te juro que escuche a alguien aquí!", dijo una voz joven detrás de una enorme máscara antigás que parecía de la segunda guerra mundial.
"Mustard, te juro que si es otro de tus ataques esquizofrénicos te golpeare", dijo un hombre con dos espadas en su cadera. Ese mismo sujeto, reaccionó a tiempo para cubrir a Mustard, cortando un trozo de hielo que iba a golpearlos.
"Maldita sea", murmuró Todoroki al ver que su plan falló. Inmediatamente se arrepintió del movimiento brusco que hizo porque Hagakure soltó un gemido de dolor y se llevó las manos al estómago.
Una bala impactó en el árbol donde estaba el chico bicolor, haciendo que este su cubra mejor. "¡Salgan malditos héroes!", gritó Mustard disparando al aire.
Todoroki y los demás intercambiaron unas miradas y todos asintieron. Kirishima salió de su escondite con su quirk activado y detrás de él estaba Mina disparando pequeñas bolas de ácido a los villanos.
Kodai recogió unas piedras pequeñas y las lanzó detrás de los villanos y utilizó su quirk para bloquearles el paso. Cuando el villano de las espadas intentó golpearla, Kaibara la empujó a un lado recibiendo él el corte.
Momo apareció rápidamente con un escudo y espada para luchar contra el villano antes de que pudiera hacerle más daño a los estudiantes de la clase B.
La chica balanceó la espada con habilidad, logrando dañar al villano y deteniendo a su vez sus ataques, pero no contó con el quirk del villano.
Sacándose sus anteojos, el sujeto disparó un pequeño láser que no hizo mucho daño, pero sí logró sacarle la mascara a Yaoyorozu, haciéndola vulnerable al gas, pero antes de que cayera dormida, Todoroki encerró el pie del villano en una trampa de hielo y Momo lo golpeó con todas las fuerzas que pudo reunir utilizando el escudo.
Por el otro lado, Mustard finalmente fue noqueado por Kirishima, haciendo que el gas comenzará a disiparse.
"C-Creo que ya no pue…", antes de terminar su frase, Yaoyorozu cayó inconsciente sobre los brazos de Kaibara, que intentó desviar la mirada del cuerpo de la chica haciendo que Kodai le pellizque el brazo.
"¡Auch! ¡¿Y eso por qué?!", preguntó el chico.
"Mmmh", fue lo único que pronunció la chica desviando la mirada.
El grupo dejó amarrados a los villanos con unas enredaderas que encontraron antes de retomar su regreso al albergue a toda velocidad.
Luego de acomodar lo mejor que pudo sus huesos y sujetarlos con unos arreglos bastante rudimentarios hechos con varas y tiras de tela de su camiseta desgarrada. Izukiu simplemente apretó los dientes y cargó a Kota.
Él estaba poniendo todo de sí para poder ignorar el dolor que estaba sintiendo al correr a máxima velocidad con Kota en su espalda.
Tenía que llevarlo al albergue y luego encontrar al resto, después podía derrumbarse y quejarse todo lo que quisiera.
Un extraño sonido, casi bestial lo confundió, pero se concentró en seguir corriendo. "Cui…", ni siquiera Erste fue lo suficientemente rápido para advertirle sobre el ataque inminente. Algo golpeó con muchísima fuerza a Midoriya haciendo que este se estrellara contra el suelo, rodando varios metros antes de estrellarse con fuerza en un árbol con un crujido perturbador.
Su cuerpo quedó aún más destrozado por culpa del impacto, siendo solo una mancha sangrienta esparcida en aquel árbol, y apenas pudo distinguir la figura de un demonio de ojos rojos frente a él que lo miraba con mucha hambre.
Intentó decir algo, pero solo un gorgoteo salió de su garganta y ni sus brazos o piernas respondían.
"Está listo", dijo el demonio y segundos después un portal morado apareció detrás de él. Luego tomó a Izuku de una pierna y comenzó a arrastrarlo sin cuidado.
El chico intentó luchar intentando sujetarse al suelo con las uñas, pero sus manos carecían de fuerza en ese momento. Cuando el demonio se percató de aquel intento de resistencia, un poderoso golpe dejó a Izuku inconsciente para simplemente arrojarlo a través del portal.
Escondido entre un grupo de árboles, Kota vio aterrado y con lágrimas en los ojos como Midoriya era secuestrado por los villanos.
Cuando el portal se cerró, Kota se aseguró de que no hubiera nadie cerca y comenzó a correr con la esperanza de encontrar a su tía. Tenía que contarles lo que había pasado para que pudieran ayudar a su amigo.
Luego de lo que parecieron horas, Kota consiguió volver al albergue solo para ver cómo Mandalay estaba llorando junto a Pixie-Bob y Tiger frente a un charco de sangre que tenía parte del traje de Ragdoll.
Un nudo creció en su garganta antes de acercarse con cuidado, "T-Tía Shino", cuando escuchó la voz del niño, Mandalay corrió hacia él y lo abrazó con fuerza.
"¡Kota, me tenias preocupada!", exclamó la mujer mientras revisaba el estado del niño dándose cuenta de la cantidad de raspaduras y moratones que tenía, "¿Q-Qué te pasó? ¿Te encontraste con un villano?"
"A-Algo así… tengo mucho que contarles"
"¿No viste a Midoriya? Él fue a buscarte", ante la pregunta de Tiger, el niño bajó la cabeza y comenzó a contarles todo lo que había pasado.
Las expresiones de los héroes pasaron del asombro, la emoción y orgullo para finalizar en el horror absoluto.
Justo cuando Kota terminó de relatar lo que había pasado, el grupo de Todoroki apareció trayendo a Toru gravemente herida junto a una desmayada Yaoyorozu. Todos comenzaron a moverse para despejar un espacio para dejar a las chicas y estabilizarlas.
Vlad King rápidamente fue al lado de Hagakure e intentó mantener la sangre dentro de ella, mientras que Mandalay y Pixie-Bob curaron las heridas de los demás.
Gracias a los esfuerzos de Eraser Head, All Might y Edgeshot, los villanos se vieron obligados a retirarse, pero no sin antes haber cumplido sus objetivos.
Kota notó como el fuego seguía esparciéndose por el bosque en el que había vivido durante los últimos meses. Como aquellos estudiantes que habían venido a entrenar estaban malheridos, algunos gravemente.
Él nunca había visto tanta desesperación en un solo lugar. Ese era el mundo real, cruel y despiadado. No aquel cuento de hadas que la escuela solía vender.
Esa noche… Los héroes habían perdido por primera vez en mucho tiempo y las consecuencias no tardarían en llegar.
