Crepúsculo pertenece a Stephanie Meyer.

El Harem de la Reina

(Harem: Alice Cullen, Rosalie Hale, Sasha Denali, Tanya Denali, Kate Denali, Irina Denali y Leah Clearwater)

La idea de este Fic, es gracias a AlphaMoon22 (Usuario de Wattpad)

.

.

.

10: ¿Sueño o premonición?

.

(Rosalie)
Cuando desperté aquella mañana, estaba segura de cuatro cosas:

Primera: Ver a Isabella Mary Swan desnuda, era un deleite para los ojos que se posaran en semejante Afrodita de carne y hueso.

Segunda: Estaba enamorada. De la manera en la cual solo llegué a amar a Royce King.
Estaba enamorada de Isabella Swan, una Mimetista... quien no era para nada, como todos los demás miembros de la Reserva, pues era una Tigresa Dientes de Sable.

Tercera: Compartiría a mi amada, con mi hermana y con otra Mimetista loba.

Cuarta: Lo de anoche, fue un sueño compartido con mi hermana y (ojalá) con Isabella.

Me levanté de la cama y fui a buscar alguna botella de sangre. La sangre fresca o recién chupada del animal, siempre será mejor, pero en ciertos casos, debíamos de conformarnos con carne muerta.

A ver, dejen que me explique: La sangre tiene cierto poder, incluso si viene de un animal. Pero aquel poder, sólo permanece durante la vida y unos pocos minutos después del deceso.

La sangre muerta te alimenta, pero no suele ser suficiente. Te ayuda, pero no te otorga aquel subidón de adrenalina, que sí suele transmitirse en otros casos.

—Tampoco puedes dormir, ¿Eh? —La voz de Alice y su toque despreocupado a mi hombro, me sorprendieron, haciéndome saltar en el sillón. Yo solo le dirigí mi mejor mirada de "mujer adulta, madura y responsable", logrando que ella dejara (al menos por unos minutos) su actitud de niña juguetona y busca problemas. Entonces, noté cómo mi hermana estaba con una camiseta rosa de largas mangas escarlata y en bragas.

— ¿Qué te despertó? —Decidí preguntarle.

Alcé una ceja, bastante curiosa de que Alice no dijera ni una palabra, mientras que yo, me la quedaba mirando muy fijamente. —No sé...

— ¿Qué cosa no sabes, hermana? —Pregunté curiosa, mientras Alice abría la botella de sangre animal y le daba un trago.

— ¿Qué tanto sabes sobre la Impronta? —Alice acababa de devolverme la pregunta

—Es lo más cercano que puede llegar a existir a: "Almas gemelas" o quizás a "el Hilo Rojo de la Vida". —le contesté y recibí una sonrisa de ella —Estuviste casada y no eres de las que pregunta este tipo de cosas, Hale.

—Soñé que estaba arrodillada frente a dos tronos y en el más voluminoso, estaba sentada Isabella. —Explicó mi hermana.

Fruncí el ceño. — ¿Cómo estaba vestida Bella?

—Eso es Invasión a la privacidad, Hale. —Gruñí juguetonamente a Rosalie.

—Contesta a la pregunta, Srta. Cullen o llamaré a... —Antes de terminar de hablar, mi hermana me sostuvo la quijada, para que dejara de hablar.

—No necesito que arremedes al profesor Monroe, Hale —Gruñí. Yo no necesitaba recordar a un maestro tan molesto, que prácticamente era mi Severus Snape.

—Sé bien, cuando te irrita —Rosalie siguió usando ese acento proveniente de Mongolia.

—Estaba en una sala... parecía el interior de una iglesia muy alta y bella. Delante de mí, estaba Isabella, llevaba un vestido color crema de la marca François Deneuve y tú, ocupabas el otro trono y ambas me hicieron lamerle los pies a Bella.

—Yo... estaba arrodillada, ante dos tronos dorados e Isabella estaba descalza y.… llevaba un vestido color crema de fiesta o de gala. Yo besaba sus pies y tú... estabas en el otro trono, mirándome con arrogancia triunfal.

Nos quedamos allí. Todavía despiertas, mirándonos fijamente la una a la otra y eso me recordó a esos juegos de los niños a inicios del siglo XX de: "¿Quién es el primero en parpadear?"