Capítulo 8
El joven matrimonio Weasley se encontraba en el salón rodeado de su falsa familia, sin saber que hacer.
-¿Qué hacemos? -pregunto Mel a George de forma que solo él la oyera.
-voy a mandar un patronus, en cuando volvamos a la cocina -susurro él, poniendo la escusa de besarla en la mejilla, para así hablarla sin que los demás lo notaran.
-ohhh, pero que bonita pareja hacéis -dijo la falsa Ginny sonriendo.
Los dos chicos sonrieron y poniendo la escusa de recoger las tazas, juntos fueron a la cocina.
-venga, hazlo ya -soltó Mel en cuanto dejo las cosas en la encimera.
El chico mando el patronus a su verdadera familia, se pusieron a fingir que estaban preparando algo mientras esperaban a que vinieran.
En la Madriguera, Molly estaba saliendo de la cocina cuando vio el patronus de su hijo, en cuanto oyó el mensaje aviso a Minerva y a toda la familia.
Al poco apareció la directora en la casa, con gesto preocupado.
-¿Qué vamos a hacer, Minerva? -pregunto Molly alterada mientras se acercaba a la mujer.
-tranquilízate, Molly -dijo Minerva mientras se acercaba a la mujer.
-pero, hay que pensar en algo, ya -soltó Arthur mientras salía de la chimenea seguido después de sus hijos.
-¿y si vamos uno de nosotros? -pregunto Percy mirando a Minerva.
-no, seria muy peligroso, hay que sacarlos de allí, sin que se den cuenta los mortifagos y desconfíen de ellos -explico Minerva seria.
-¿bien, entonces? -pregunto Bill que se encontraba junto a su hermano.
-iré yo y les diré que faltaba algo por firmar o algo por el estilo -explico ella seria mientras planeaba lo que iba a hacer.
Los demás asintieron conformes, Molly suspiro y se fue con Fleur a la cocina para hacer Té.
Mientras en la casa de George y Mel, los dos aun se encontraba en la cocina, habían vuelto con la excusa de servir más Té y así esperar para ver si respondían. Se estaban empezando a desesperar cuando en ese momento llamaron a la puerta.
Los chicos se miraron entre si y fueron confundidos hacia la puerta para ver quien era, en cuanto abrieron la puerta suspiraron aliviados, ya que era McGonnagall la persona que estaba al otro lado de la puerta.
-tranquilizaos -susurro ella mientras entraba por la puerta, ellos asintieron y juntos se fueron hacia el salón.
-ohh, Molly que sorpresa verte aquí, después de haberte prohibido las visitas a esta casa -soltó Minerva sonriendo secamente.
-nadie me puede separar de mi hijo -soltó "Molly" seria.
Minerva miro seria a la mujer antes de hablar, los chicos desde detrás de la mujer miraban preocupados la escena.
-bueno, es mejor que nos vayamos, ahí que irse al Ministerio para firmar unos papeles, de los que te hable la semana pasada -soltó Minerva mirando a los mortifagos allí presentes.
-si, claro nosotros ya nos íbamos -soltó "Molly" mientras indicaba a los demás para irse.
Todos los mortifagos salieron de la casa, en cuanto supieron que se habían ido, suspiraron aliviados.
-por fin -soltó Mel apoyándose en la puerta del salón.
Los otros dos asintieron, Minerva iba a decir algo, cuando llamaron a la puerta, los tres se tensaron y Mel por petición de Minerva fue a abrir la puerta, encontrándose a la falsa Molly al otro lado de la puerta.
-menos mal que no os habéis ido, he pensado en acompañar a Mel a la escuela -soltó la mujer sonriendo.
Mel miro a George y a Minerva preocupada antes de girarse a la mujer y con una sonrisa contestarla.
-ohh, Molly, me encantaría, pero me voy directa desde el Ministerio -dijo la chica sonriendo mientras la miraba.
-umm, lo entiendo -dijo la mujer mirándola fijamente.
-bueno, tenemos que irnos -dijo Mel despidiéndose.
Fue a cerrar la puerta, pero la mujer se lo impidió, interponiéndose entre medias de la puerta.
-¿de verdad? -pregunto la mujer antes de tocarla, Mel se quedó paralizada.
Para la chica todo a su alrededor desapareció, solo oía gritos y palabras extrañas, en el fondo un cantico extraño. Intento concentrarse en el cantico, pero le costaba mucho, oyó la voz de la mujer, cada vez más cerca.
En la realidad, George miro preocupado a Mel, él junto a Minerva estaban mirando a la chica y llamándola, pero la chica no les hacia caso, estaba como ida.
-Mel -llamo George mientras intentaba acercarse.
-no te escucha, ahora es nuestra -dijo la mujer sonriendo con maldad.
-¿Qué la has hecho? -pregunto George enloquecido mientras se acercaba.
-nos quitaste a nuestra arma, es hora de que nos la devuelvas -dijo la mujer mientras le apuntaba con la varita.
Ahora que la mujer estaba pendiente de George, Minerva se acercó preparada para atacarla.
-expeliarmus -Minerva lanzo el hechizo que dio de lleno a la mujer que salió despedida soltando a Mel en el proceso.
En cuanto Mel estuvo libre, la chica cayo desmallada al suelo, George que estaba cerca de ella, al ver el estado de su mujer se preocupó, la cogió en brazos antes de que chocara con el suelo.
Minerva al ver que George tenia a la chica segura, se acerco a la mujer y a ato con cuerdas mágicas antes de avisar a la orden y a la familia Weasley.
George cogió a Mel en brazos y la llevo a la habitación para dejarla en la cama.
-¿estará bien? -pregunto George en cuanto estuvo de vuelta.
-sí, en la orden hay un médico, en cuanto venga haremos que la vea -dijo Minerva mientras dejaba a la inconsciente mujer contra la pared en el suelo.
-¿pero que la ha hecho? -pregunto George preocupado.
Pasaron unos cuantos minutos, en que todos llegaron, el medico de la orden llego primero y George le guio hacia la habitación. Ahora todos se encontraban esperando para ver que decía el médico.
George miro la puerta de su habitación y volvió a suspirar mientras volvía a pasearse por el salón.
-George, tranquilízate, hijo -dijo la madre mientras le cogía la mano de forma tranquilizadora.
-¿Qué la habrán hecho? -pregunto Bill extrañado mirando a los demás
