4) Artemisa.
La última cosa que recuerdo es irme a dormir a mi cama en mi cabaña, así que no me explico que hago en el bosque.
Mire a mi alrededor, solo había árboles y árboles, la luna llena brillaba en lo alto del cielo estrellado, debía ser media noche.
Tranquilo Perseo- dijo una voz que reconocí.
Artemisa?- pregunte en lo que ella aparecía ante mí, se veía como una joven de 12 años, nada que ver con los tres mil que tenía en verdad.
Si, te he traído aquí por… - se cortó a mitad de la frase mientras se sonrojaba.
Alguna misión importante? – pregunte sin entender porque la diosa parecía nerviosa y avergonzada.
Nada de eso! – Dijo muy rápido, luego tomo aire- te traje aquí porque estoy en deuda contigo- término mientras evitaba mirada atónita.
En deuda? – pregunte sin entender nada- como es eso?
Tú me salvaste de Atlas- dijo ella tímida- te debo mi vida, y no he hecho nada para agradecértelo en todo este tiempo- termino mientras bajaba la cabeza avergonzada.
No tiene de que agradecer- le dije sin querer que se sintiera culpable.
No entiendes- empezó ella mirándome fijamente- una deuda de vida es sagrada, para una diosa aún más, es similar a romper un juramento del rio Estigio – termino mostrando el porqué de su preocupación.
Y como podemos resolverlo? - le pregunto al ver lo serio de la situación.
Debo recompensarte, debo darte algo que yo estime tanto como mi vida – dijo mientras volvía a sonrojarse.
Como qué? – pregunto sin entender que valoraría una diosa tanto como su vida.
Y-yo d-de-debo- ella tartamudeo muy roja, pero tomo aire y de una dijo- mi virginidad!
Yo me quede de piedra, debo haber oído mal, Artemisa una diosa VIRGEN me dijo que debía acostarme con ella!?
P-pero usted es una diosa virgen- refute- está prohibido que siquiera un hombre la vea desnuda!
Prohibido por la autoridad de mi padre- explico ella aun roja- pero ni el Rey de los dioses tiene autoridad por sobre las Moiras, ni tu ni yo podemos escapar de esto- sentencio ella.
No sabía si yo era afortunado o un condenado.
Mejor será que acabemos con esto- ella roja pero firme- te he traído a mi lugar favorito, este es el bosque de Yellowstone aquí nadie nos molestara.
Iba a decirle que no imaginaba que le gustara hacerlo al aire libre, pero decidí que sería suicidio decirlo.
Y como lo quieres hacer?- le pregunte para intentar que se relaje.
Cómo? Es que hay más de una forma? – ella me miro atónita.
Artemisa… que sabe del sexo?- le pregunte mientras levanto una ceja.
Ella se sonrojo más y murmuro- n-nada- yo abrí los ojos como platos.
NADA! – Grite del shock – como que nada!?
Pues esa, nada- se explicó muy incómoda y avergonzada- yo soy la diosa de la virginidad, nunca me moleste en aprender nada de eso.
En mi cabeza no me cabía la idea de pasar tres mil años sin enterarme de que es el sexo, pero pensándolo bien, Apolo seguía creyendo que todos lo aman, Ares y Afrodita siempre caen en las trampas de Hefesto y Zeus sigue siendo un cretino… definitivamente los dioses nunca aprenden algo nuevo.
Menee la cabeza de un lado al otro, "esto sería largo" pensé mientras me sentaba en el suelo y apoyaba mi espalda en un árbol- ven aquí- le dije mientras hacía señas para que se sentara en mis piernas.
Ella me miro dudosa y sonrojada, pero a la final se sentó en mis piernas apoyando su espalda en mi pecho, note que seguía con su forma de niña de doce años.
No preferirías cambiar de forma a… un poco mayor?- le pregunte.
Así me siento cómoda- dijo sin mirarme aun roja.
Bueno… eso es lo importante- empecé- en el sexo lo importante es que ambos disfrutemos de la unión, es algo que se hace no solo para concebir sino para relajarse y divertirse mutuamente- le explicaba mientras acariciaba su cuello y acariciaba su cabello castaño rojizo, sintiendo como ella se relajaba poco a poco.
Realmente se siente tan bien?- ella pregunto suavemente, y algo sonrojada, dioses puede que tenga más de tres mil años, pero es tan inocente como una niña de doce!
Si, si lo hacen bien claro, uno debe pensar no solo en su placer, también está el de su pareja es importante- continue explicando- uno debe intentar llevar al orgasmo a su pareja.
Orgasmo? – pregunto mirándome con inocencia en sus ojos plateados.
Será mejor que te lo muestre – dije- podría… desvestirte?
Ella se sonrojo, pero asintió con la cabeza, así pues con lentitud baje el cierre de su sudadera plateada, solo para notar A) ella no tenía nada debajo, se B) sus tetas eran CC!
La mire y ella se sonrojo- me gusta sentir como rosan contra mi sudadera- dijo mordiéndose el labio y sin mirarme.
Bueno, sabes algo de masturbación- ella me miro sin entender, yo suspire- es el darse placer uno mismo, mira con atención.
Con delicadeza tome sus tetas de buen tamaño, que debo admitir eran muy sexis, blancas como la porcelana y coronadas con pezones rosados, ella soltó un jadeo cuando suavemente con dos dedos en cada pezón los pellizque, mientras usaba las palmas para amasar el resto de sus suaves almohadillas.
e-eso ah sé si-siente rico ah- decía entre suspiros una sonrojada diosa de la luna, decidí agregar un tercer dedo a cada pezón acariciando suavemente las puntas de cada uno asiendo que empezará a gemir.
Punto De Vista. Artemisa
Se sentía Muy bien! Nunca había experimentado algo así antes, hace tiempo descubrí que mis pechos eran sensibles y que si no usaba sostén al cazar podía sentir como la tela de la sudadera rosaba mi piel, cosa que se sentía bien, pero nunca tan bien como las manos callosas de Perseo en mis tetas!
Mas ah quiero más!- le exigí.
En respuesta el levanto uno de mis senos poniendo mi pezón a nivel de mi boca- lámelo- dijo en mi oído asiéndome estremecer, lentamente saque mi lengua y la pase por mi pezón, entonces abrí mucho los ojos.
"es aún mejor!" sentía como una descarga eléctrica atravesaba desde mi teta hasta mi cerebro, quería más, me quede prendada de mi propio pezón, lo mame como a los de mi madre cuando nací (si, los dioses recuerdan esas cosas). Cada chupetón, cada lamida era una descarga eléctrica de placer, como nadie me dijo de esto antes!
Perseo seguía trabajando mi otro pecho deliciosamente, entonces note que su mano libre acariciaba mi vientre plano, y fue descendiendo hasta mis pantalones, comenzó a deshacerlos, me sonroje más de lo que ya estaba, pero decidí ayudarlo desapareciendo el resto de mis prendas, quedándome desnuda… ante Perseo.
Punto De Vista. Percy
Mire las delgadas y suaves piernas de Artemisa, pero repare más en su coño sin pelo ya muy mojado, lentamente puse mi mano sobre él, sintiendo como la diosa se estremeció, y fui metiendo un dedo por sus labios inferiores, la oí gemir en su pezón, el cual no había dejado de chupar y lamer.
Estaba muy apretada, natural en una virgen, suavemente comencé un mete y saca sintiendo como Artemisa se retorcía encima mío, cuando sentí como aflojaba su coño metí otro dedo, asiéndola gemir más fuerte, con ambos dedos en su interior, los retorcí y palpe su interior de terciopelo buscado algo que le fascinaría, no tarde en dar con lo que buscaba, su punto G, Me basto con acariciarlo para hacer que Artemisa tuviera su primer orgasmo.
PERSEO! – ella grito con los ojos muy abiertos mientras se corría con fuerza, yo mientras le acaricie el cabello en lo que le pasaban los espasmos pos orgásmicos.
Qu-que fue es-eso? – me pregunto ella recuperando el aliento.
Eso fue un orgasmo- le dije mientras levante mi mano con sus jugos- y esta es tu eyaculación, el hombre también eyacula, pero la nuestra es blanca y más espesa- dije mientras lamia los dedos con sus jugos de amor ante sus impactados ojos.
Punto De Vista. Artemisa.
Verlo beber mis jugos me volvió loca, de un salto estrelle mis labios contra los suyos, mi primer beso, el que nunca pensé dar era mejor de lo que pensé, sentí como lamio mi labio inferior pidiendo la entrada a mi boca, yo lo deje pasar.
Su lengua jugueteo con la mía, ya entendía porque las parejas siempre andaban besuqueándose, esto era como ver estrellas. Podría continuar besándolo por horas, pero sentí algo duro contra mi culo.
Me separe de Perseo y vi como una tienda de campaña había aparecido en sus pantalones.
Yo hice eso?- le pregunte sin dejar de ver ese extraño fenómeno.
Bueno… si, es la reacción del hombre cuando este se excita- me explico mientras se quitaba los pantalones, y me quede atónita cuando vi el inmenso pene que guardaba dentro.
Es enorme!- exclame sonrojada, solo había visto los de los recién nacidos, por ser la diosa del parto, suponía al igual que el infante, también eso debía crecer, pero no sabía que tanto!
Gracias… creo- respondió Perseo- sabes dónde va esto verdad?
Yo asentí, no sabía nada del sexo, pero si el desarrollo del bebe es en el vientre, tenía que haber algo que encajara por la vagina, por eso se humedecía, para facilitar la penetración.
Creo que ya estas lo suficientemente húmeda as- lo interrumpí.
Espera- le detuve- me dijiste que lo importante del sexo era que tu pareja disfrutase, y yo no te e echo correrte- di dije mientras agarraba su verga, haciendo que se estremeciera.
No tan fuerte!- dijo con voz ahogada, de inmediato afloje el agarre y me sonroje- si quieres hacer, hazlo suavemente.
Seguí sus indicaciones, bombeé su gran herramienta de arriba abajo, y fui aumentando el ritmo conforme lo oía gruñir de placer, al poco rato vi que de la punta de su verga brotaban unas gotas blancas.
Ese es el pre semen- me informo- es para ayudar a la penetración, es casi lo mismo que el semen solo que menos fértil.
Yo recordé como el había lamido mis jugos, y entonces acerque mi boca a su pene, y lamí las gotas blancas.
Apenas su esperma toco mi lengua, note su sabor, era salado, pero no malo, y sentí el gusto a comida de mar, tendrá algo que ver con su padre? No lo sé, y la verdad no me importa.
Lamí cada una de las gotas que lamia de la verga de Perseo, al mismo tiempo que seguí pajeandolo, creo que así lo llamo el, note como se ponía más duro, y de un gruñido suyo, mucho líquido blanco salió de su verga.
Yo tenía la boca abierta alrededor de la cabeza de su verga, lo que no me dejo otra opción sino beber todo lo que podía, y la verdad eso me encanto, a cada trago me gustaba más el sabor, era delicioso, trague y trague mientras gemía del gusto.
Cuando de correrse limpie su verga, aun dura, con la lengua hasta no dejar ni una sola gota de su rico semen.
Creo que es el momento- dije con una sonrisa pero sonrojada.
Punto De Vista. Percy
Yo asentí y la recosté en la hierba del suelo, y la contemple, la diosa se veía muy hermosa con su piel de porcelana, sus bonitas tetas, su culo no era muy grande pero en ella se veía muy lindo, su pelo era hermoso, sus ojos plateados eran inocentes, y su rostro sonrojado iluminado a la luz de la luna me hiso pensar que Afrodita tenía una nueva rival.
Decidí ir despacio, en la posición de misionero ya que era su primera vez, la penetre despacio mientras la oí gemir, pero me sorprendí cuando llegue al fondo de su coño y no encontré ninguna barrera.
La-las dios-sas ah! No ti-tienen himen ah por el Estigio que bi-bien se si-siente tenerte dentro!- explico mientras gemía, mientras yo empecé el vaivén con mi cadera.
Ella estaba muy apretada, me costaba al principio moverme, pero a medida que fui aumentando el ritmo, más fácil era moverme.
Más! Quiero MAS!- Artemisa me gritaba al oído, y me encerraba entre sus delgadas piernas.
Yo aumente el ritmo como me lo mando la diosa, con cada golpe mi verga se estrellaba con la entrada a su utero, lo que la hacía revolverse en la hierba, y gritaba a los cuatro vientos sin importarle sin nos oían.
JODEME! JODEME! JODE MI PUTO COÑO!- gritaba frenética- NO SE COMO PUDE VIVIR TODOS ESTOS AÑOS SIN ESTO!
Si quiere estar jodida, pues le daré lo que quiere, agarre una de sus piernas y lo coloque en mi hombro, y empuje con fuerza en su coño golpeando directamente su punto G, ella abrió los ojos como platos.
OH MIERDA! PERCY! NO SE LO QUE HACES PERO NO PARES! – grito la diosa y yo me estremecí, hasta ahora ella no me había llamado Percy, oírle decirlo me excitaba mucho.
Dilo! Llámame así otra vez! – le exigí olvidando quien era el inmortal ahí y aumentando mis embestidas.
PERCY! PERCY! PERCY! PERCY!- Grito Artemisa como una loca, oírle decir mi nombre y su coño apretado era mucho para mí.
Arty estoy a punto de- ella me interrumpió.
DENTRO! LLENA MI COÑO CON TU RICO SEMEN! – gritaba mientras apretaba su coño mientras nos corríamos juntos.
Punto De Vista. Artemisa.
La sensación de Percy corriéndose en mi coño me hiso terminar de darme cuenta de lo estúpida que fui al no querer perder mi virginidad en todo este tiempo.
Estigio bendito no paraba! Su verga no dejaba de lanzar chorro tras chorro de su fértil y delicioso esperma en mi coño divino, era glorioso.
Percy y yo nos besábamos en lo que duraba nuestro orgasmo mutuo, luego que termino, Percy intento salir de mi pero lo detuve.
No la saques! Por favor, quiero sentirte hasta que nos durmamos, y quiero tener tu enorme verga dentro mío mientras duermo- le suplique.
Si alguien hubiera dicho que un día rogaría a un hombre por su verga, ese alguien iba a morir sin pelotas.
Como gustes Arty- dijo mientras besaba la punta de mi nariz, y yo sonreí sonrojada.
Me gusta cuando me llamas Arty- dije mientras reaparecimos en la cama de Percy para dormir cómodos.
Y a mí que me llames Percy- dijo mientras acariciaba mi pelo.
Nos quedamos así un rato, el acariciando mi cabello y yo acariciando mi pancita abultada de semen, parecía como si Percy me hubiera bendecido con su hijo, la solo idea me hiso sonreír. Y con este pensamiento me dormí en los brazos de mi amante, con su verga aun clavada en mi coño.
Y Arty se convirtio en mujer, algo muy comun en los fanfic la verdad.
