R. J. Lupin
El invierno llegó a Hogwarts, la nieve cubre la mayor parte del castillo y sus alrededores. A diferencia de los años anteriores, esta vez me quedé en Hogwarts y no fui a casa para las vacaciones de navidad, será raro no tenerles cerca en esta fecha. Theo tuvo que ir a la mansión Nott así que en cierto aspecto estoy sola, lo cual es una ventaja y una desventaja, lo bueno es que voy más seguido a ver a Sirius, le he dejado unas mantas y mucha comida, me hace sentir mejor el saber que aquí la está pasando mejor que en Azkaban.
—¡Ara! ¿Qué delicia me traes hoy para comer? —me pregunta.
—Te he traído variedad, pero también traje una poción, mata pulgas, me estresa que te estés rascando de manera constante —le comento.
—¿Qué? ¡No! ¡No esa maldita poción otra vez! —Exclama —. Remus y James me hicieron tomarla cuando iba a clases ¡Es horrible!
—Las pulgas aparecen por la poca higiene, ahora no tienes los recursos como para tener buena higiene, así que esta es la única manera —le digo —. ¿Cómo es que tenías pulgas cuando ibas a clase? La profesora McGonagall es una animaga también y no pareciera sufrir de pulgas.
—Supongo que las cosas funcionan diferentes si se trata de perros o gatos —dice alzando los hombros para luego darle un mordisco a uno de los bizcochuelos.
—¿Quedaste en algo con el gato? —le pregunto.
—Sí, de vuelta de vacaciones, me dará el papel con las contraseñas para ir a buscar a Peter, si por alguna razón yo no pudiera entrar, él se encargará de llevar a Peter a la salida —me responde.
—Tenemos plan B, eso es bueno.
Cuando los estudiantes volvieron a Hogwarts empezamos a actuar, Sirius no logró entrar en la sala común de Gryffindor, pero el gato de Hermione nos ayudó e hizo que la rata saliera, ahora solo quedaba encontrarla, ya que se había logrado escapar de nuestras manos.
—Tenemos muchas clases seguidas —le dije a Theo mientras veía como empezaban a florecer las flores.
—Es por el extracurricular —me explica él —, si no lo hubiéramos tomado, ahora tendríamos libre.
—¡Su gato la mató! —escuchamos, al parecer Ron peleaba con Hermione por la desaparición de su rata, al parecer darse por muerta es una de sus especialidades.
—Aramia Jenell si no te mueves llegaremos tarde.
—Es verdad, lo siento —digo bostezando.
A la semana ya habíamos conseguido algo.
—Vaya Remus, bienvenido —dice Sirius.
—Hola profesor.
—Está vivo —dice él—. Todo este tiempo lo estuvo —se veía bastante conmocionado.
—¿Qué te hizo cambiar de opinión? —pregunta Sirius.
—Harry tenía el mapa, vio a Peter en él —deja el mapa frente a nosotros.
—¿Este es el famoso mapa del merodeador? —pregunto y ellos asienten —. ¿Saben lo que esto significa? Con esto podremos encontrar a Peter con mayor facilidad, podremos seguirle el rastro y que cuando ande por los alrededores del sauce boxeador le tomamos por sorpresa.
—Eso será algo difícil de predecir, lo más seguro que de momento el mapa lo tenga Sirius, no serviría de nada que lo tengamos nosotros —dice Remus.
—Trataré de pasarme por aquí antes de ir a dormir, así traigo comida a Sirius de paso —les informo —, aunque eso es lo que he estado haciendo desde hace un buen tiempo ¿Profesor Lupin, usted pasará la luna llena aquí?
—Sí, y preferiría que no estés aquí esa noche, Sirius con su forma animaga me puede ayudar —me dice.
—Comprendo, falta poco para la luna llena, traeré harta comida para que Sirius pueda sobrevivir ese día de mi ausencia.
—Lo dices como si fueras indispensable —se burla Sirius.
—Soy indispensable —le aclaro —, sin mí estarías pasando hambre y frío, además de que nunca habrías sabido lo del gato o las contraseñas.
—¿No se te está haciendo tarde, Aramia?
—Mientras no me encuentre con Filch todo estará en orden, Snape no me castigaría y puedo ser muy persuasiva con McGonagall.
—¿Ya terminaste el trabajo que dejé para mañana a primera hora? — pregunta Remus.
—¿Trabajo? ¿Qué trabajo? ¿Saben? Me ha empezado a dar mucho sueño, creo que es momento de que vaya a dormir — digo como excusa para escaparme y hacer el bendito trabajo.
Luego de un buen fin de semana en Hogsmeade y de haber arrasado con la tienda de dulces, tocaba volver a las clases, hoy no íbamos a tener cuidado de criaturas mágicas, ya que al parecer iban a ejecutar al hipogrifo, o eso escuchamos decir a Malfoy. Pobre animal, no tenía la culpa de que un idiota se le acercase y le provocase, en su situación yo también habría golpeado a Draco, y hablado de golpear a Draco, vemos a Draco sujetar su nariz maldiciendo a Hermione.
—Esa maldita sangre sucia, tendré la cabeza de ese pollo como trofeo en casa —les dice a sus amigos.
—¿Qué habrá pasado ahora? —pregunto mirando a Theo.
—No tengo idea — dice para luego tomar un libro y empezar a leerlo.
—Ese estúpido pollo — se queja nuevamente el rubio platinado.
—¿Te alegra tener la cabeza de un animal como trofeo? —le pregunto —. Vaya idiota, creí que serías más inteligente, si de verdad te importara o tuvieras un mínimo de inteligencia habrías usado los contactos de tu padre de mejor forma. Todo el drama que hiciste para luego sentirte satisfecho con tener la cabeza del Hipogrifo, qué patético.
—¿Acaso tú habrías hecho algo mejor? — pregunta serio.
—Por supuesto, viendo como juega tu padre me hubiera gustado conseguir alguna amonestación para ellos o ventajas hacia mi persona luego de tan traumático hecho —digo en tono burlesco.
—¿En verdad habrías hecho algo así? No te creo.
—La principal diferencia entre tú y yo, Malfoy, es que yo pienso y veo más allá, antes de hacer mi jugada, pienso en dos movimientos más adelante, es solo estrategia para conseguir lo que quieres, pero bueno, con lo estúpido que eran tus objetivos no puedo esperar más de ti —le sonrío falsamente.
—¿Estás segura de que no eres adoptada? Con lo fría y calculador que eres parecieras ser una Malfoy.
—Supongo que mi cabello es la clara respuesta de que no soy una Malfoy, ahora si me disculpas tengo cosas más importantes hacer —miro a Theo que tenía una sonrisa en los labios y se pone a caminar —. ¿Qué tal salió?
—Demostraste quien mandaba.
—Ahora supongo que me va a acusar con su papá —río.
—Lo dudo, eres miembro de una de las familias sagradas, me atrevería a decir a que intentará que te unas a su grupo.
— ¿Junto a Parkinson, Grabbe y Goyle? No gracias.
—Dije lo mismo, más que amigos, él tiene perros falderos, yo no soy de esos —murmura —, el único que se salva es Blaise.
—Tienes razón, él es agradable y no insulta a la inteligencia con sus comentarios como lo hacen los otros.
—Aún no entiendo cómo es que pasan de año.
—Contactos —le explico —. Con contactos se pueden hacer muchas cosas —veo a la chica rubia, Marlene, mirar hacia el sauce boxeador.
—Me alegra que Remus no vaya a pasar solo esta luna llena —dice James —. Le vi dirigirse a al sauce boxeador —por alguna razón me sentía inquieta.
— Algo va a pasar —dice Marlene sin despegar su vista del sauce boxeador.
— ¿Ara? ¿Sucede algo?
— Quejicus va hacia el sauce boxeador —informa James.
— Necesitan ayuda.
— ¿Aramia? — Theo se pone frente a mí y toma mi cara con sus manos —. ¿Sucede algo? ¿Qué pasa?
— Tengo que ir al sauce boxeador —le respondo —, no te preocupes, estaré bien.
Corro en dirección del sauce boxeador, encanto el árbol y paso por el pasaje para llegar a la casa de los gritos, subo al segundo piso al escuchar el ruido de algo romperse. Paso con varita en mano y me encuentro al profesor Snape inconsciente, me adentro más en la habitación y me encuentro al trío de oro junto al profesor Lupin y a Sirius.
—Un día que no estoy contigo, Sirius, y ya has montado todo un espectáculo —comento sorprendiendo al resto —, ahora hagamos las cosas rápidas, suelta la varita Potter.
—Háblenme de Pettigrew —exige Potter.
—¿Fawley también está metida en esto? —pregunta Weasley por lo bajo.
—Estudió con nosotros, creímos que era nuestro amigo —explica Remus.
—No —niega Potter —, él murió, ¡Lo mataste! —apunta a Sirius con su varita y en respuesta yo le apunto.
—Eso supuse hasta que mencionaste verlo en el mapa.
—El mapa nos mintió.
—El mapa jamás engaña —dice Sirius —. Pettigrew está vivo y está ahí —dice señalando.
—¿Qué? ¿Usted cree que yo? —pregunta Weasley nervioso.
—No tú, ¡Tu rata!
—Scabbers lleva en mi familia…
—¡12 años! Una larga viva para una simple rata —le insiste Sirius —. Le falta un dedo ¿Cierto?
—¿Y eso qué?
—Todo lo que quedó de Pettigrew fue su…
—Dedo —completa Sirius —, el cobarde se lo corto para que pensara que estaba muerto y luego se transformó en una rata.
—Demuéstramelo —dice Potter, Sirius va a tomar la rata, pero Weasley no la quiere soltar —dásela Ron.
—Dale la maldita rata —le digo, Sirius logra quitarle la rata y se la lleva mientras esta empieza a chillar.
Preparo mi varita para lanzar el hechizo de reversión del animago, Sirius deja la rata sobre un viejo piano y esta empieza a correr, empezamos a lanzarle hechizos y justo antes de que logre escaparse logramos darle haciendo que se convierta nuevamente en humano, Sirius y Remus le sacan del hueco en el cual él se había metido.
—Remus, Sirius, mis queridos amigos —abre un poco los brazos y luego intenta escapar nuevamente, cosa que claramente no funcionó —. Harry mírate, eres igual a tu padre, a James, nosotros éramos amigos.
—¿Cómo te atreves a hablarle? ¿Cómo osas hablar de James en frente de él? —dice Sirius.
—Entregaste a Lily y a James a Voldemort, ¿cierto? —pregunta Remus.
—No era mi intención hacerlo, no saben la clase de armas que él posee ¿Qué habrías hecho tú, Sirius? ¡¿Qué habrías hecho tú?!
—¡Hubiera muerto! ¡Hubiera muerto antes de entregar a mis amigos!
—Después de todo, el perro es el mejor amigo del hombre, ¿No? —pregunto, Pettigrew se cerca nuevamente a Harry.
—Harry, tu padre no me mataría, él me perdonaría, me perdonaría.
—¿Lo hubieras hecho? —le pregunto a James y él mira fijamente para luego susurrar un "no lo sé".
—Debiste saber Peter, que, si Voldemort no te mataba, nosotros sí, ¡cualquiera! —Sirius y Remus tienen a Peter acorralado.
—¡No!
—Harry este hombre… —empieza a decir Remus con voz pausada.
—Sé lo que hizo, lo llevaré al castillo —dice Potter a lo que alzo una ceja.
—Gracias Harry —Peter se acerca a Potter para abrazarlo.
—¡Suéltame! Dije que te llevaré al castillo para que los dementores te lleven —aclara.
—Eso suena a algo que haría Lily —dice James con una sonrisa triste.
—Ustedes adelántense, yo me encargo de Snape —les digo.
—Fawley, tienes cosas que explicarnos —dice Potter.
—¿No te meterás en problemas si Snape te ve aquí? —pregunta Hermione.
—El problema más grande que tengo es que me estoy perdiendo la cena, podré con Snape, ustedes vayan —les digo.
Ellos bajan y se van por el túnel mientras yo me quedo sentada en el suelo viendo al profesor Snape inconsciente, ni me molesté en sacarle los escombros que tenía encima. Fue un par de minutos que pasó cuando este empezó a moverse, se levanta y me queda mirando.
—Fawley.
—¡Profesor! ¿Se encuentra usted bien? Le he encontrado inconsciente —en teoría lo que estaba diciendo era cierto, ya que cuando llegué él ya estaba inconsciente.
—¿Qué haces en la casa de los gritos?
—Yo también le podría preguntar lo mismo, profesor, supongo que bastará con decir que tengo autorización del profesor Dumbledore, usted puede preguntarle y le explicará la situación —le respondo.
—Muévete Fawley, es tarde para que estés aquí —dice de forma tosca —, sal.
—¿Está seguro, profesor? Acaba de despertar, no sé lo que le habrá pasado, pero podría tener alguna secuela —intento detenerle para darle tiempo a los demás de irse.
—¿Qué ocultas Fawley? —dice antes de retirarse, le sigo el paso y pasamos por el túnel, a la salida de este esté se acerca al trío de oro y se pone frente a Potter, un rugido llama mi atención, oh no.
Remus golpea a Snape, pero no logra ser nada grave, Sirius, en su forma animaga, se lanza sobre Remus para poder distraerlo y ganar tiempo.
—Tenemos que irnos —susurro —. Sirius nos está dando tiempo para que huyamos.
Potter hace caso omiso a mis palabras y se va detrás de ellos para intentar "ayudar" a Sirius ¿Qué podría hacer él contra un hombre lobo? Por lo menos Sirius con su forma Animaga puede ser más ágil y escurridizo, y que decir de los dientes.
Teníamos que volver al castillo antes de que la pierna de Weasley empeore por la mordedura, o de que Remus vuelve a por nosotros, pero no podíamos dejar a Potter y Sirius, me dispongo a ayudar a Hermione tomando a Weasley de un lado para movernos a un lugar más seguro, Snape iba preparado en casos de que Lupin volviese.
Paro de caminar, me empiezo a sentir agobiada y escuchar muchas voces hablando a la vez, suelto a Weasley para poder taparme los oídos con las manos. Las voces van en aumento, quieren que grite, alguien va a morir y podría ser alguno de ellos.
—¡AAAAAAHHHHHHHHH! —un grito desgarrador sale de mi garganta, veo como todos tapan sus oídos como acto reflejo, cuando guardé silencio, Snape se acerca con una mirada seria —. Preguntas para después, nosotras llevaremos a Weasley al castillo, busque a Potter y a Black —le digo, este no lo duda y va siguiendo el camino que había tomado Potter.
—¿Qué fue eso? —pregunta Hermione.
—Eso es lo de menos, tu amigo tiene que ir a enfermería, las mordeduras de perros son muy propensas a infectarse.
