Torneo de los tres magos

Volver a Hogwarts es algo que en verdad me hacía ilusión, extrañaba mucho a Theo y a mi familia y me era más fácil mandarles cartas desde Hogwarts, ya que con Moody y Tonks estábamos viajando constantemente, por lo que yo podía mandarles cartas a ellos, pero ellos no podían responderme.

Al tomar el tren lo primero que hice fue buscar a Theo para ir a abrazarle.

—¿Qué tal estuvieron tus vacaciones? —me preguntó.

—¿Vacaciones? —pregunto de forma irónica.

—Cierto que me dijiste que ibas a entrenar con Alastor Moody.

Su mirada no se despegaba del libro que tenía entre manos, estaba completamente centrado en este, por lo que veo, iba por la mitad del libro, pero no era un libro nuevo. Había visto a Theo leer ese libro un mínimo de tres veces, según él, cada vez que lo vuelve a leer se da cuenta de algún detalle que había pasado por alto antes, eso le ayuda a comprender mejor las cosas y a sacar mejores conclusiones.

Aunque yo no haya leído esos libros, me gustaba que Theo me platicara de ellos y me explicara las cosas, la emoción que tenía al hablar de sus libros me hacía sentir bien, me alegraba el que Theo pudiera expresarse de esa manera con alguien, él es completamente opuesto a su padre, Moody me contó unas cuantas cosas sobre el señor Nott, es normal que Theo tema ser como él.

Al llegar al gran comedor, luego de la selección de los estudiantes de primero, fue cuando llegó la gran noticia.

—Ahora que están todos sentados, quiero informarles algo —nos dice Dumbledore —. Este castillo no solo será su hogar este año, sino también el de varios invitados especiales, ya que Hogwarts ha sido elegido como la sede de un legendario evento, el torneo de los tres magos —varios empezaron a murmurar —. Para los que no lo sepan, el torneo de los tres magos, reúne a tres escuelas para una serie de pruebas mágicas, y de cada escuela se selecciona a un estudiante para competir, y que quede claro si son elegidos estarán solos, este torneo no es para los asustadizos. Por ahora démosles la bienvenida a las bellas señoritas de la academia Beauxbatons y a su directora Madame Maxime.

Las puertas del gran comedor se abren dejando pasar a varias chicas vistiendo un elegante uniforme azul, avanzaban con completa elegancia y hacían ciertos movimientos, dejando a varios hipnotizados, todos aplauden de manera efusiva.

—Ahora nuestros amigos del norte, recibamos a los chicos de Durmstrang.

Los chicos se hacen paso con varas en las manos dando unos golpes en suelo haciendo que salten algunas chispas. Vestían con ropa muy abrigada, unos chicos hicieron una pirueta para luego ponerse en posición, el director entra junto a un alumno Victor Krum, ahora eran las chicas, en su mayoría, ya que igual había chicos, hipnotizadas luego de verlos, quizás yo pueda incluirme dentro del grupo, solo quizás.

Llegan unas personas a instalar algo en el gran comedor, no podía identificar que era.

—Su atención, por favor, quisiera decir unas palabras —dice Dumbledore —. La gloria eterna es lo que le espera al campeón del torneo de los tres magos, tendrá que sobrevivir a tres pruebas que son extremadamente peligrosas, por esto el ministerio decidió aplicar una nueva regla, para explicar todo esto tenemos al director Barty Crouch.

Antes de que el profesor Dumbledore pudiera seguir explicando, el cielo del gran comedor se empezó a alterar, como si tuviera una tormenta eléctrica, alguien lanza un hechizo al techo para apaciguar la situación, miro a la dirección de donde vino el hechizo viendo a Moody ¿Qué hacía él aquí?

—Ara, ¿Ese no es Alastor Moody? —me pregunta Theo y yo asiento —. ¿Qué está haciendo aquí?

— Lo mismo me pregunto.

Moody pasa y saluda a Dumbledore, todos cuchicheaban sobre él.

— Luego de un largo análisis — dice Crouch —, el ministerio determinó que los estudiantes menores de 17 años no podrán participar en el torneo de los tres magos y es una decisión definitiva.

La gente se empezó a quejar al instante, eran muchos los que querían participar en este torneo mortal, Dumbledore hace que todos se callen para luego revelar el objeto que habían traído.

—El cáliz de fuego, el que desee participar en el torneo, solo debe escribir su nombre en un pedazo de pergamino y lanzarlo a la llama, piénsenlo con mucho cuidado, de ser elegidos ya no hay escapatoria.

El cáliz de fuego se dejó rodeado por algo que era como un indicador de edad, Dumbledore lo diseñó para que los estudiantes menos de 17 años no logren pasar ni dejar su papel, supongo que Dumbledore trató de cubrir la mayor cantidad de vacíos legales.

La primera clase es de defensa contra las artes oscuras en compañía de Gryffindor y el querido Alastor Moody es nuestro profesor.

—Alastor Moody, ex cazador, ministro inconforme y su nuevo maestro en defensa contra las artes oscuras, vine porque Dumbledore me lo pidió, fin de la historia, se acabó, adiós —se presenta —. ¿Preguntas?

No estaría mal decir que estaba conteniendo la risa, eran muchos los que quedaron intimidados con su mera presentación y eso que no han tenido la oportunidad de verle en acción, eso sí que intimida.

—Cuando se trata de artes oscuras, aplico el método práctico —eso lo sé primera mano —. Pero primero, quién puede decirme la cantidad de hechizos imperdonables que existen.

—Tres, señor —responde Hermione.

—¿Por qué se llaman así?

—Porque son imperdonables, si un mago los usara…

—Se ganaría un boleto directo a Azkaban —escribe en la pizarra —. El ministerio dice que son muy jóvenes para ver sus efectos, pero yo opino lo contrario, necesitan saber a qué se enfrentan y necesitan estar preparados ¡Y creo que necesita encontrar otra parte para dejar su goma de mascar señor Finnegan! —le lanza una tiza luego de que este susurrara algo —. ¡Weasley, de pie! — este se levanta nervioso —, mencione un maleficio.

—Bueno, mi padre habló sobre uno, el maleficio imperius —responde tímidamente.

—Ah, sí, tu padre lo conoce muy bien. Hace unos años le dio problemas al ministerio, tal vez esto les muestre por qué.

Moody se acerca a su mesa y toma una araña de un frasco, la hace más grande para luego hacer el imperius en ella, hace que la araña se mueva por diferentes partes del aula, pasando de cabeza en cabeza.

—Muchas brujas y magos afirman que solo siguieron las órdenes de ustedes-saben-quién bajo la influencia del maleficio imperius, pero este es el punto ¿Cómo sabemos que nos engaña? —La pregunta nos deja en silencio, había una forma, pero no era muy factible de usar —. Otro más, venga, de pie —varios levantaron sus manos —. Longbottom ¿Verdad? De pie, la profesora Sprout me dijo que tienes aptitudes para la herbolaria —comenta para romper el hielo y que Neville se sienta menos nervioso.

—Está el maleficio Cruciatus —dice nervioso.

—Correcto, correcto, ven, ven —le dice Moody, se acercan a la araña y Moody empieza a torturar a la araña, la mirada de Neville reflejaba incomodidad y mucho más.

—¡Basta! —Exclama Hermione —. ¡¿No ve que lo hace sufrir?! —Moody se acerca a ella y pone a la araña en su mesa.

—¿Quizás quiera mencionarnos el último maleficio imperdonable? —ella niega —. ¿No? Avada Kedavra —mata a la araña —, el maleficio asesino, solo una persona lo ha sobrevivido y está en este salón —se acerca a Potter y luego bebe de su petaca.

—¿Él siempre es así de… efusivo? —pregunta Theo cuando abandonamos el salón.

—A veces es peor —le comento —. Aunque estuvo bebiendo mucho de su petaca, de seguro es Whisky de fuego, enseñarles a niños no es algo que le sea tan agradable.