Grito

Estábamos todos esperando a que entraran los campeones para que abrieran el baile.

Mi hijo se ve muy guapo. —Dice James, orgulloso, hace bastante que no lo veía.

Los campeones entran formados junto a sus parejas, pasan al centro cada pareja en una posición, la música empieza y estos empiezan a bailar.

Creo que tiene dos pies izquierdos —Dice James viendo a Harry haciendo que suelte una pequeña risa.

—¿Debo entender el chiste o es cosa de fantasmas? —pregunta Theo.

—Es cosa de fantasmas, pero eso no impide que entiendas el chiste, supongo que puedes ver como Potter está sufriendo con el baile.

Las parejas se empiezan a unir de a poco a la pista de baile, incluyendo profesores, con Theo nos unimos para bailar unas cuantas piezas y luego ir a beber algo. Hubo un cambio de música a uno mucho más animado y nos unimos junto a la gente a bailar y saltar de la emoción, era un grupo muy conocido dentro del mundo mágico.

—¿Te molesta si bailo una pieza con Daphne? —me pregunta mi amigo.

—¿Qué estás esperando? Ve por ella —le sonrío —. No te preocupes por mí, solo no me dejes del todo tirada o me iré con uno de Durmstrang.

Le veo sonreír para luego irse, camino hacia donde se encontraba un par de chicos y me siento a su lado.

—No se ven de buen de humor —les digo —. Cambien sus caras, es una fiesta.

—No te metas maldita serpiente —dice Ron Weasley con sorna.

—¿Me concedes un baile, Potter? Tu padre quiere verte bailar, me es imposible decirle que no —le veo fruncir el ceño levemente para luego asentir.

—¿Has hablado con mi padre?

—Este año no le he visto mucho, pero ha dicho que tienes dos pies izquierdos y que te veías muy guapo —le respondo.

—Sirius me dijo que fuiste tú la que me ayudó con lo del dragón.

—Más que ayudarte, solo te di una mano con algunos hechizos.

—De todas formas, gracias.

—No dudes en pedir ayuda, Potter, si ya tienes alguna idea de lo que se va a tratar la segunda prueba puedes decirme, te ayudaré para que estés al nivel de los demás y sea todo más justo —le digo.

—Esto me lo esperaba de todos menos de una serpiente —dice.

—No todas las serpientes somos iguales, al igual que no todos los leones son iguales.

Voy a bailar con un chico de Durmstrang un par de canciones para luego reunirme con Theo y volver a la sala común de Slytherin, ahora solo quedaba esperar a la última prueba, al no tener muchos conocimientos sobre esta me era complicado ayudar a Potter.

Cuando nos informaron que debíamos ir al lago negro fue cuando me di cuenta de la gravedad del asunto ¿Cuántas criaturas hay en el lago negro?

Subimos a los botes llegando a tres grandes torres.

—Bienvenidos a la segunda prueba, anoche a los 4 campeones, les fue robado algo, ahora estos cuatro tesoros, uno por cada campeón, yace en el lago negro, para poder ganar cada campeón deberá encontrar su tesoro y regresar a la superficie. Solo contarán con una hora para hacerlo, luego de eso estarán solos y ninguna magia los ayudara, la prueba comenzará al sonar los cañones —explica Dumbledore y suena el cañón haciendo que los participantes salten al agua.

—Vamos a ver el lago negro por una hora? —pregunto.

—Eso me temo —responde Theo.

—La intensidad es más alta que la de la primera prueba, pero para el espectador es algo aburrido, esperar una hora y ver un lago es de lo más aburrido que hay, no hay nada interesante, ya que no vemos mucho desde aquí —acoto.

Fleur se ve forzada a abandonar la prueba, Cedric es el primero en salir victorioso, seguido de Viktor, vimos salir a Ron junto a la hermana de Fleur y al final Harry, los lugares quedaron en Cedric, Harry, Viktor y Fleur.

Terminada la segunda prueba me dirijo a la oficina de Dumbledore, no había tenido la oportunidad de hablar con él antes.

—Señorita Fawley ¿Qué le trae por acá? —me pregunta.

—Creo que usted también ha notado algo raro —le comento —, algo raro en él.

—Creo saber de quién me habla —me responde —. ¿Qué es lo que ha notado?

—Movimientos erráticos que no son característicos de él, actitudes que no son muy propias de él, para la mayoría es algo que podría ser normal en él, pero sé que no es así, a veces tienes actitudes muy… —me freno en seco al escuchar las voces, trato de contenerme.

— ¿Señorita Fawley? —pregunta.

—Alguien va a morir… alguien va a… AAAHHHHH —el grito sale sin que pueda controlarlo, esto no es normal —. Profesor…

—Esperemos sea un caso similar al de Sirius y que solo sea un mal augurio.

—Estaban decididas, alguien murió, pero ¿quién?

—Me temo que pronto lo sabremos, señorita Fawley, ¿Cuál era el motivo de su visita? —preguntó

—Noté que algo no anda bien con...

—Profesor, acaban de encontrar a Barty Crouch muerto —informa la profesora McGonagall entrando en la oficina.

—Señorita Fawley le pediré que se retire y que tengamos esta conversación en otro momento.

—Si profesor —asiento y me retiro.

Luego de esa ocasión pude terminar de contarle a Dumbledore mis sospechas, ahora él estaba vigilando a Moody para ver que estaba sucediendo.

Hoy se daba inicio a la tercera y última prueba, tenía los nervios a flor de piel.

—Hoy en la mañana, el profesor Moody colocó la copa en el laberinto, solo él conoce su exacta posición. Ya que el Señor Diggory y el Señor Potter están en primera posición, serán los primeros en pasar, seguidos por el señor Krum y la señorita Delacour, el primero en tocar la copa será el ganador, si algún participante desea abandonar solo tiene que lanzar chispas rojas al cielo —explica Dumbledore —. Campeones, prepárense —los cañones suenan y ellos entran al laberinto.

Luego de los primeros 10 minutos me empecé a sentir inquieta, esto no es un laberinto hecho por Dédalo, pero está cerca de serlo.

—Es raro, tengo ganas de gritar y a la vez no, creo que es la sensación constante de que alguien va a morir —le digo a Theo.

—¿Esas no son chispas rojas? —pregunta Theo, miro fijamente al laberinto y veo como uno de los profesores trae consigo a Fleur —. ¿Qué crees que habrá pasado?

—No tengo idea —respondo, unos minutos después aparece Viktor.

Empiezo a escuchar murmullos, entre ellos estaba James, hablaban todos a la vez, las voces se hacían más fuertes al punto que callaban las voces del exterior, veía a Theo hablarme, pero no lograba entender lo que me decía, trato de alejarme e irme antes de que sea demasiado tarde, Theo me sigue llegando a las escaleras de las gradas que fue donde no pude contenerme más.

Un grito salió desde los más profundo de mi garganta, de reojo veo como todos tapan sus oídos, caigo al suelo, sentada, tratando de regular mi respiración, luego del grito. Sentía mi cara húmeda, Theo se puso frente a mí tomando mi cara entre sus manos secando unas lágrimas que se me habían escapado, estaban todos observando confundidos por lo que acababa de pasar, Dumbledore empieza a caminar hacia nosotros cuando aparecen Harry y Cedric, pero solo uno estaba vivo.

—Ha vuelto, ha vuelto, Voldemort ha vuelto, Cedric me pidió que trajera su cuerpo —dice Harry llorando —. No podía abandonarlo, no ahí.

La incertidumbre se hace en el lugar, Amos Diggory baja de las gradas y empieza a llorar al ver el cuerpo de su hijo, la tristeza empezó a inundar el rostro de los presentes al entender lo que estaba pasando.

Me levanto dejando a Theo atrás y me apuro en llegar donde Dumbledore, Moody se llevó a Potter, tenemos que actuar.

—Profesor, tenemos que seguir a Moody —le digo, este mira por última vez al padre de Cedric para hablar con Snape y McGonagall e ir tras ellos.

Dumbledore irrumpe en la habitación y le da veritaserum para que confiese, él no era Moody, Snape abre un cobre que estaba en el lugar, revelando que ahí dentro estaba el verdadero Moody, es ahí cuando la poción multijugos deja de hacer efecto y muestra su verdadera identidad, Barty Crouch Jr.

Me acerco al cofre y veo a Moody en el fondo de este.

—Siento no haberme dado cuenta antes —le digo.

—10 meses te tardaste.

—Perdón.

Nos encontrábamos todos reunidos para escuchar el discurso de Dumbledore.

—Hoy sentimos una terrible perdida, Cedric Diggory era un trabajador incansable, infinitamente honesto y lo más importante, un fiel, fiel amigo, por tanto, tienen derecho a saber cómo murió. Sí, a Cedric Diggory lo mató Lord Voldemort, el ministro de magia no quería que se los dijera, pero él no hacerlo lo considero un insulto a su memoria — dice —, que sentimos esta perdida, me recuerda, nos recuerda, que aunque venimos de lugares diferentes y hablamos diferentes lenguas, nuestros corazones laten como si fuera uno solo, dados estos sucesos los lazos de amistad formados este año serán más importantes que nunca, recuerden esto y Cedric Diggory no habrá muerto en vano, recuerden esto y honraremos a un chico que fue justo y honesto, valiente y fiel,

Nunca fue tan triste como este año el dejarlo todo atrás, este año fue fuerte para muchos y con el regreso del que no debe ser nombrado, los años que vienen lo serán aún más.

—Nos has dejado sordos a todos, es cuestión de tiempo para que los demás se hagan preguntas y saquen conclusiones —me dice Theo,

—No lo harán, esperarán a que alguien les diga lo que sucede —respondo —, más de uno buscará algo, pero no creo que se esfuercen mucho.

—¿No te da miedo que los demás lo sepan?

—Las personas más importantes lo saben, eres mi mejor amigo Theo, la única reacción y opinión que me importa es la tuya, con que tú me hayas aceptado me basta, los demás me dan igual —le abrazo —. ¿En verdad grité tan fuerte?

— ¿No te escuchaste?

—No me escucho tan fuerte y menos mal, ¿te imaginas quedar sorda por mis propios gritos?

—Sería humillante —finaliza él —. ¿Qué harás estas vacaciones?

—Volveré a ir con Moody — respondo —. ¿Qué te espera a ti?

—La verdad es que no lo sé, temo que tenga que ver con el señor tenebroso.

—Si llega a ser el caso iré a salvarte.