Mansión Black

—¡Aramia tan solo tiene 15 años, Albus! —escucho el grito de Moody.

—Tú mismo has dicho que tiene grandes habilidades como auror, sus padres la han autorizado —responde Dumbledore de manera calmada.

—¿Y le han preguntado a ella que quiere? ¡No estamos hablando de entrenamiento! ¡La orden no es un juego! ¡Es algo peligroso, algo en lo que podría morir! —vuelve a gritar —. Mínimo, pregúntenle si quiere unirse, pregunten su opinión, tiene solo 15 años y quieres usarla como arma para enfrentar a los mortífagos y a Voldemort.

—Ara, ven aquí conmigo —dice Sirius mientras los demás discutían.

Para poner en contexto de lo que está sucediendo, Moody nos llevó a Tonks y a mí a una casa escondida, al parecer esta era la casa de Sirius, que sería utilizada como guarida de una tal orden del Fénix ¿Qué sucede? Ni yo lo entiendo, Dumbledore apareció y empezó a discutir con Moody, solo sé que se trata de mí.

—¿Me dirás lo que sucede? — Le pregunto —. Me enteraré de igual forma, solo dímelo.

—Para empezar, La Orden del Fénix es una organización secreta fundada por Albus Dumbledore para oponerse y luchar contra Lord Voldemort y sus Mortífagos. —me explica —, pertenecí a la orden original y ahora estoy en la reconstruida, los que están son Remus, Tonks, Ojo loco, y los Weasley mayores, además de algunas personas extra que dudo que conozcas. De la orden original somos muy pocos los que estamos vivos y cuerdos, es algo muy peligroso, es por eso la discusión, aunque no lo demuestre ojo loco, te tiene mucho aprecio, a ti y a Tonks, las quiere proteger lo mejor posible. A él le molestó que Dumbledore decidiera por su cuenta que tú seas parte de la orden, ya que aún tienes 15 años y deberías tener el derecho a elegir qué quieres hacer y no estar obligada a ello, teme que tus habilidades sean utilizadas como arma y te lleven a un colapso. Él no quiere ponerte en peligro, pero al final la decisión es tuya, solo no lo hagas por obligación, si lo vas a hacer, hazlo porque es lo que deseas hacer, porque sientes que es lo correcto.

—Gracias Sirius —le sonrío —. Creo que tengo mi decisión tomada, me uniré a la orden, pero tendré mis limitaciones.

— Muero de ganas por las reacciones de ellos.

—No es necesario —dice Dumbledore.

—Llevamos escuchando más de 5 minutos —dice Moody.

—Es de mala educación, espiar conversaciones ajenas —digo cruzándome de brazos —. Ya que nos quedaremos aquí ¿Por qué no limpiamos un poco este lugar?

Escuchamos como una mujer empieza a gritar insultos, nos asomamos al pasillo principal y vemos a un cuadro gritarle a los Weasley que acababan de llegar.

—Mi madre —dice Sirius suspirando —. ¿Podrías taparla tú? —me pregunta, yo asiento y tomo la manta, me acerco el cuadro y me pongo frente a ella y se queda en absoluto silencio —. ¿Se ha callado al verte?

—Los muertos, a pesar de ser retratos, suelen respetar a los de mi tipo —le explico.

—¿Cuál es tu nombre, niña? —me pregunta la mujer del cuadro.

—Aramia Jenell Fawley —le respondo.

—Una Fawley… —murmura —. Quédate en la habitación de mi hijo Regulus, ¡Kreacher! Lleva las cosas de Aramia a la habitación de Regulus.

—Si ama Black —dice el elfo para luego tomar mis maletas y llevarlas a quien sabe dónde.

—Espero que no le moleste que la cubra, así no le molestará cuando hagamos limpieza a la casa.

—No te preocupes Aramia, Kreacher te llevará a la habitación cuando se lo preguntes o se lo puedes preguntar al traidor de mi hijo —dice en referencia a Sirius, tapo el cuadro y vuelvo con los demás.

—¿La vieja loca de mi madre te ha dado el cuarto de mi hermano? Sí que son envidiables tus habilidades —dice Sirius.

Una vez instalados los Weasley empezamos a limpiar la mansión Black, la cual estaba hecha un caos, tenía boggarts en algunos lugares de la casa y aún me quedaba ver la que sería mi habitación, Sirius me indicó cuál era, Kreacher me abrió la puerta revelando el cuarto el cual estaba completamente limpio.

—Kreacher mantuvo limpio el cuarto del amo Regulus —dice el elfo —. Evite desordenar las cosas que pertenecían al amo Regulus —y se retira del lugar.

Examino el cuarto cuidadosamente, había mucha decoración de Slytherin lo que era agradable para mí, había unas fotos encima de un escritorio y al costado una librería, al fondo estaba la cama y al costado izquierdo de esta estaba el ropero, acomodo mi ropa en estos para luego acercarme a ver las fotografías, en una había dos niños, los que supongo eran Sirius y Regulus, en otra se veía a Regulus más grande, vistiendo la ropa de Slytherin.

—Ara, la señora Weasley dice que la comida está lista —me informa Tonks.

Bajo las escaleras y voy directo al comedor, no había notado el hambre que tenía hasta que Tonks mencionó la palabra comida, cruzo el umbral de la puerta y me siento al lado de Sirius, la mesa estaba en silencio y notaba la mirada de algunos sobre mí.

—Esto está delicioso, señora Weasley —digo en cumplido.

—¿Qué hace ella aquí? Es una serpiente y una muy manipuladora —dice Ron.

—Ronald Weasley —le regaña su madre, yo suelto una pequeña carcajada.

—Es inevitable, tendrás que verme y tenerme bajo el mismo techo, lo quieras o no, soy miembro oficial de la orden —le aclaro —. Tendrás que ser maduro y aceptar que en la vida las cosas no siempre salen como quieres y a darte cuenta de que a veces cometes errores. No juzgues a las personas sin conocerlas, Ronald —este guarda silencio.

—Me siento en desventaja, todos te conocen menos yo —dice el hijo mayor de los Weasley —. Soy William Weasley, pero llámame Bill —se presenta.

—Aramia —le respondo —. Y como acabas de escuchar, soy una vil y manipuladora serpiente —pongo los ojos en blanco para centrarme en la comida.

—¿Cómo es eso de que está en la orden? — pregunta Molly, la señora Weasley —. Tan solo tiene 15 años, es una niña.

—Ara es capaz de muchas cosas, Molly —me defiende Sirius.

—La orden no es un juego.

—Y eso Aramia lo sabe muy bien —interrumpe Moody —, llevo bastante tiempo entrenando a Aramia, sé de lo que es capaz, además de que posee grandes habilidades que podrían ser de utilidad.

—Sigo sin estar de acuerdo, esto es algo de adultos.

—Veo a la muerte de constante, es una vieja amiga —comento —, no lo digo de forma tan literal, solo veo gente muerta y predigo muertes. El ver fantasmas hizo que confiara en Sirius en tercer año y me incitó a ayudarle.

—"Sus gritos predicen la muerte" —dice Bill —. En el torneo de los tres magos, no te pude conocer ahí, pero te vi de lejos, te vi gritar como lo hace una Banshee.

—No soy una por completo, pero tengo la genética —respondo a sus palabras.

—Creo que el término correcto sería anunciar —corrige Remus —, anuncian la muerte, porque si la predijera podría evitarla.

—Es una buena acotación — comento —. En fin, con la conmoción que hubo, no se dieron el tiempo en pensar lo que había ocurrido conmigo, todo salió bien para mí.

—Cómo siempre, ¿No? —murmura Ronald.

— Supongo que tu amiga, Hermione, vendrá acá —digo —, espero que sean conscientes de que no pueden revelar nada de la orden y su ubicación, ni siquiera a Potter.

—¿Qué? ¿Por qué no podemos decirle a Harry? —pregunta.

—Ya nos encargaremos nosotros de eso —dice Tonks.

—Aramia, Tonks, vayan a prepararse, tenemos que ir a hacer una investigación —nos avisa Moody.

—Señor, sí, señor —digo y me retiro al cuarto para tomar las cosas más importantes antes de salir.

Tomo un abrigo y un bolso pequeño, con hechizo expansor, para bajar las escaleras, veo a Tonks mirar a Remus de reojo, le hago un gesto para que me acompañe y salir de la mansión Black.

—¿Acabas de poner tu pelo morado al hablar con Remus? ¿Es que acaso estás coqueteando con él? —pregunto tratando de conseguir la verdad.

—¿Cómo se te ocurre? —pregunta haciéndose la ofendida —. ¿Fui muy obvia?

—Creo que no se daría cuenta a menos que le digas directamente "oye, estoy coqueteando contigo" —bromeo.

—No haré algo como eso —responde.

—¿Quieres apostar? —pregunto, ella me mira fijamente y cuando iba a responder aparece Moody.

—Dejen sus niñerías para más tarde.

—¿A dónde iremos? - pregunto.

—No saldremos de Londres, si es eso lo que te preocupa —responde —, volveremos antes del anochecer.