Theo
Volver a la rutina en Hogwarts luego de haberme desaparecido una semana se siente bastante bien, ir a la sala de menesteres y ver a los demás, mejorar y aprender cosas nuevas es algo que en verdad me sentaba bien.
—Un Patronus corpóreo es más difícil de lograr, pero les ayudará a enfrentar a varios dementores a la vez —les explica Harry mientras que todos practican el encantamiento —. ¿Nos darías una demostración, Aramia?
—Por supuesto —tomo la varita con firmeza y hago en encantamiento, el Thestral sale de esta y empieza a recorrer el lugar —, es curioso que puedan ver mi Patronus y no a la criatura verdadera ¿Qué están esperando? Quiero ver sus Patronus.
Los demás se motivan y empiezan a realizar con más ánimo el encantamiento, Ginny es una de las primeras en conseguirlo, junto a Hermione, Ron y Luna. Todos querían saber qué forma tomaría su Patronus y al ver que sus compañeros lograban hacerlo se esforzaban más para estar a la altura.
Se empieza a sentir un temblor, la luz falla a la par que se escuchaba un golpe, ¿qué sucedía? ¿Hogwarts se estaba viniendo abajo?
El espejo de una de las paredes se triza y cae al suelo, dejando ver una pequeña apretura en la pared.
—Le pondré fin a esto —escucho la voz de Umbridge —. Bombarda Máxima
La pared estalla en pedazos, ahora apreciábamos bien al sapo rosa junto a la brigada del mierdal, quiero decir, ¿inquisitorial? Que sé yo, era un nombre algo rebuscado. Draco jala hacia si a alguien, a Cho, no era necesario que dijera algo, ella había hablado, aunque no quisiera hacerlo
—Atrápenlos.
Intento ir a por el pergamino con los nombres y deshacerme de él, pero ellos lo toman antes de que pudiera hacer el accio
—El que me toque considere que tendrá una mano menos - advierto con varita en mano
—Ara, no lo hagas más difícil —dice Theo
—Lucho por lo que creo que es correcto, Theodore —le digo —, si quieres llevarme contigo tendrás que ganarme en un duelo.
—Ara… No es necesario —Dice Harry —. No podemos hacer nada.
Le miro por unos segundos y asiento para salir de la sala de menesteres, supongo que se acabó.
Decreto 119: Dolores Umbridge sustituye a Albus Dumbledore como directora del colegio Hogwarts.
Quizás suene tonto, pero me siento como si hubiese perdido una gran batalla teniendo todas las de ganar. Umbridge puso reglas absurdas como que los chicos y las chicas debemos tener 20 cm de distancia, que íbamos a ser sometidos a interrogatorios y por supuesto, si no cumplíamos, nos expulsarían.
—Ara, ¿Podemos hablar? —pregunta Theo
—Hay que mantener la distancia entre chicos y chicas —contesto —, me apartaré para no tener problemas.
Tomo mis cosas, dispuesta a irme, pero él me toma del brazo
—¿En verdad quieres hablar? —pregunto
—Sí.
—Sígueme y más te vale que no te arrepientas —le llevo al sauce boxeador, le encanto y le hago una seña para que pase por el túnel, avanzamos por este y llegamos a la casa de los gritos —. Bienvenido a mi humilde morada, aquí podemos hablar sin problemas-
— Me equivoqué, no lo negaré —dice —, me dejé llevar, mi padre insistió en que fuera parte y creí que así podría protegerte desde adentro
—¿Estás diciendo que lo hiciste para protegerme?
—Sí, se me olvida que no necesitas que te protejan, escuché lo que le dijiste a Umbridge en su oficina, cuando faltaste por una semana… Creí… Creí que te habían expulsado y me culpaba, porque cuando luchas por algo, no lo haces por capricho, lo haces por una buena causa —hace una pausa —, puede que tú no necesitaras esas clases, pero estuviste ahí para ayudarlos a ellos.
—¿Cómo sabes eso? —le pregunto
—Quizás hablé con alguien de allí para saber de ti —dice un poco sonrojado
—Theo… ¿Con quién hablaste?
—Eso… Eso no es importante —dice rápidamente, le miro fijamente y le apunto con el dedo índice
—Y yo que creía que nunca ibas a superar tu enamoramiento por Daphne y aquí estamos, fui la excusa para que le hables a aquella persona —comento divertida
—¡Oye, no! Eres mi mejor amiga, tú vas primero.
—Es bueno saberlo y como tu mejor amiga quiero saber quién es la persona —él se ríe y niega
—No me lo sacarás.
—¿Ah, no? —me lanzo sobre él para hacerle cosquillas —, confiesa, Nott
—No lo haré ja, ja, ja
—Eres un aburrido
—¿Yo? ¿Y qué hay de ti? ¿Hay alguna persona que capte tu atención?
—La verdad es que no —me quedo pensativa, nunca me había centrado en ello
—¿Segura? Puedes confiar en mí ¿No será que te gusta un fantasma? Yo no juzgo —ahora era él el que se burlaba de mí
—No me gusta nadie, Theo, a diferencia de ti, ahora confiesa
—¿Me dirás cuando te guste alguien?
—¿A quién más se lo diría? —pregunto entre risas
—-Hablé con Lovegood, una chica de Ravenclaw —dice un poco sonrojado
—¿Te gusta Luna? ¿Cómo la conociste? —pregunto entusiasmada
—No la conozco, solo hablé con ella una vez.
—Sabes que no me refiero a eso
—La había visto un par de veces antes, pero nunca la tomé en cuenta, cuando la empezaron a llamar lunática me dio algo de curiosidad, había algo en ella que atraía mi atención. La vi cuando sucedió lo de la sala de menesteres, ella es diferente y me gusta que lo sea. Me la topé en las proximidades del bosque junto a los Thestral , aproveché para intercambiar algunas palabras con ella, a todo esto ¿Sabes lo que es un Nargle?
—Creo que no te va a gustar mucho lo que te voy a decir —digo, seria —. El otro día estuve hablando con su madre, Luna es muy inocente y buena, sus compañeras de habitación le escondían, o mejor dicho le esconden, sus cosas, el padre de Luna le habla de nargles o de otras criaturas para culparlas a ellas diciendo que son las que se llevan sus cosas para que Luna no se sienta mal. —le explico —. Sé que hay algunas criaturas que son inventadas, pero no sé si los nargles son parte de estas o no.
—No entiendo cómo es que hay gente así —murmura —, ellos juzgan y lastiman a los demás solo porque son diferentes, ni siquiera de dan el tiempo de conocer a las personas.
—Somos el claro ejemplo de ello ¿No? —le digo —. Para los demás somos crueles, malvados, fríos y manipuladores, creen que solo es cuestión de tiempo para nos unamos a quien tú sabes, pero en realidad no tienen idea de lo equivocados que están.
—¿Cómo vas para los TIMOs? -
—Espero que bien, he estado estudiando bastante para ellos, ¿Qué tal vas tú?
—Voy bien, no sé si para obtener todas E, pero sé que para buenas calificaciones. Aún no me aclaro con lo que quiero hacer después de Hogwarts —me confiesa
—Yo la verdad lo tengo claro desde hace tiempo, quiero ser Auror.
—Llevas preparándote para auror desde hace bastante, la verdad no me sorprende, pero… ¿No temes que todo esto se nos venga en contra? No me gustaría tener que enfrentarme a ti.
—No te enfrentaras a mí, si te llegasen a obligar a ser mortífago yo iría a por ti a sacarte de aquel lugar y te llevaría conmigo, me daría igual todo, no quiero que te obliguen a convertirte en uno de ellos —le sonrío
—¿Qué pasará con los demás? Ambos sabemos que tenemos compañeros que es muy probable que se conviertan —me dice —, y ambos sabemos que ellos no quieren hacerlo
—Hablas de Draco ¿No? Es complejo, no te lo voy a negar, tiene a toda su familia metida en el asunto, es difícil idear un plan de escape, pero hay algo que si podemos hacer, apoyarles, ayudarles, no les dejemos solos, no permitamos que su luz se apague, aunque lo nieguen, porque todo el mundo sabe que lo harán, ellos necesitan apoyo, necesitan a sus amigos cerca.
—Creí que no te llevabas bien con ellos
—Con Draco me estaba empezando a llevar bien y siempre me he llevado bien con Blaise —le aclaro —, ya es hora de volver al castillo, vamos.
Fuimos al castillo y nos sentamos junto al grupo de Draco
—¿Tú no deberías estar en el castigo? —pregunta Draco
—Hurón, no seas así con Ara, de seguro Umbridge pensó que sería buena idea perdonarla, Ara tiene mucho potencial como para estar desperdiciando su tiempo en castigos de nada —dice Blaise
—Pues ha sido exactamente así —les digo, si supiera la verdad supongo que le daría un ataque
—No me sorprendería —acota Malfoy —. Eres miembro de una familia importante.
—No solo soy miembro de una familia importante, mi apellido no lo es todo, Draco, soy mucho más que eso, espero que te quede claro —le guiño un ojo —. Si no tendré que demostrártelo
—¿Acabo de ver a Ara coquetear con Draco? —pregunta Blaise, impresionado —. Creo que ya lo he visto todo en la vida.
—¿Celoso, Blaise? —pregunta Draco
—Si fuera tú tampoco me haría muchas ilusiones —Se ríe Theo
—Es verdad, estamos hablando de Aramia Fawley, lo más probable es que sea una solterona con muchos gatos —se burla Blaise
—¡Oye! —le doy un leve golpe en el brazo —. Que ustedes sean unos enamoradizos de primera no es mi culpa, cada quien a su ritmo.
—Yo no soy un enamoradizo, yo enamoro a las chicas que es diferente —dice Blaise
