Rescate


Aprecio el letrero desde la entrada, este decía "Silencio, TIMOs en progreso, exámenes de quinto curso. Regulación 572 de uso de magia, solo tinta azul marino. Inicio a las 16:00, termino 18:00", teníamos dos horas para realizar el examen teórico. Umbridge estaba al frente viéndonos a todos escribir en nuestro examen, ya habíamos hecho la mayoría de los TIMOs y en mi opinión me había ido bastante bien y que decir de los prácticos, si no tengo la calificación más alta sería una injusticia, me estarían timando, vale que dejo el chiste que ha sido muy malo.

Un ruido se empieza a escuchar en la sala, eran como golpes y el sonido retumbaba en el salón. Umbridge camina al fondo del salón, es decir, hacia la puerta. Todos en la sala volteamos a ver que sucedía. Umbridge abre la puerta y vemos una chispa entrar en el salón y explotar como si fuera un fuego artificial, a los segundos, los gemelos Weasley entran en el salón haciendo todos los exámenes volar y tirando más fuegos artificiales, me acerco a Theo y me quedo junto a él a ver el espectáculo.

Los fuegos artificiales molestaron a Grabbe y a Goyle, además de hacerle una jugarreta Draco, para luego formar un gran Dragón con estas que fue persiguiendo a Umbridge por todo el salón, cuando el dragón cruzo la puerta se dispersa se empiezan a escuchar cosas reventar y caer de golpe. Los gemelos salen volando por la puerta y todos en salón salimos detrás de ellos y vemos lo que ha sucedido, todos los decretos han caído. Salimos al exterior y quedamos todos viendo a los gemelos y los juegos artificiales celebrando, hasta el profesor Flitwick celebraba con nosotros.

Una gran "W" se hizo presente en el cielo, a unas cuantas personas de distancia estaba Harry y le veo caer al suelo, veo como Hermione y Ron se acercan a él para luego salir de ahí

—Iré a hacer algo —le aviso a Theo, sigo al trío de oro y mientras iban por las escaleras les alcanzo a oír

—¿Harry, estás seguro?

—Lo vi, igual que con el señor Weasley —la voz de Harry estaba algo alterada, algo estaba sucediendo

—¿Me dirán a dónde vamos? —pregunto

—¿Fawley? ¿Qué haces aquí? —pregunta Ron

—Solo respondan.

—Harry cree que Voldemort tiene a Sirius —me explica Hermione

—He soñado con una puerta desde hace meses, no recordaba donde la había visto —empieza a explicar Harry —. Sirius dijo que Voldemort buscaba algo, algo que no tuvo la última vez y está en el departamento de misterios.

—Harry, escucha, por favor —dice Hermione —. ¿Y si Voldemort pretende que veas eso? ¿Y si solo hace daño a Sirius para llegar a ti?

—Y si es así… ¿Tengo que dejarlo morir? Hermione, él es la única familia que me queda.

—Estoy de acuerdo con él —comento —. Sea como sea, no podemos dejar que un compañero caiga.

—¿Qué hacemos? —pregunta Ron

—Tendremos que usar la Red Flú.

—Pero Umbridge tiene las chimeneas vigiladas —acota Hermione

—No todas —respondo —. La suya no lo está —Entramos en la habitación rosa, me perturba ver tantos gatos en las paredes, además de escucharle maullar a todos

—Alerten a los de la orden —nos indica Harry, hago un Patronus y le doy el mensaje para que vaya a Grimmauld place

—¿Estás loco? No te dejaremos solo —dice Ron

—¡Es muy peligroso!

—No eres el único que le tiene aprecio a Sirius, yo también iré —demando

—¿Cuándo lo vas a poder entender? Estamos juntos en esto.

—Eso es cierto —La voz de Umbridge se escucha en la oficina

Umbridge hace que Harry se siente mientras nosotros permanecemos de pie, Draco entra en la oficina junto a otros de la brigada y otros alumnos, esos eran Neville, Ginny, Luna y Cho

—Ibas a ver a Dumbledore ¿Verdad? —pregunta el sapo rosa

—No —dice Harry

—¡Embustero! —exclama Umbridge y le pega una cachetada

—¿Me buscaba, directora? —la voz de Snape se hizo presente, por favor ayudados, trato de decirle con legeremancia

—Snape, sí, ha llegado el tiempo de las respuestas, quiera dármelas sí o no —sentencia —. ¿Ha traído el veritaserum? — miro fijamente a Snape, implorándole con la mirada

—Me temo que usted ha agotado mis reservas interrogando a alumnos, lo último lo utilizó con la señorita Chang —dice Snape con una calma increíble —. A menos que quiera envenenarlo, y le aseguro que no me daría la menor lástima si así fuera, no puedo ayudarla —Snape iba a salir del lugar hasta que se detiene al escuchar la voz de Harry

—Tiene a Canuto —dice —. ¡Tiene a Canuto en el sitio donde la guardan!

—¿Canuto? ¿Qué es eso? ¿De qué habla, Snape?

—Ni idea —responde este, maldita sea Snape, no uses oclumancia cuando intento decirte algo

—Muy bien —murmura Umbridge —. No me das opción Potter, al ser un asunto de seguridad del ministerio, no tengo otra salida, la maldición cruciatus te soltará la lengua.

—Eso es ilegal —dice Hermione

—Si Cornelius no se entera, no pasará nada, ojos que no ven, corazón que no siente —el cuadro que tenía de Fudge sobre su escritorio lo deja boca abajo

—Así cualquiera, ¿no? —comento —. Yo también sé jugar a ese juego.

—Ara… —escucho el susurro de advertencia de Draco

—¡Díselo, Harry! —exclama Hermione dejándonos a todos confundidos

—¿Decirme qué? —pregunta Umbridge

—Si tú no le dices donde está, lo haré yo —creo que me he perdido parte de la conversación

—¿Dónde está qué? —insiste Umbridge, ni siquiera Harry sabía de qué hablaba Hermione

—El arma secreta de Dumbledore —¿Arma? No hay ningún… ah ya entiendo, la está distrayendo

Umbridge se va con Harry y Hermione mientras que el resto se queda en la oficina, me alejo de ellos y me siento en la silla en la que estaba antes Harry

—¿Quién tiene hambre? —pregunto —. No pensarán quedarse aquí con nosotros hasta que ellos vuelvan ¿O sí? Les advierto que nos perderemos la cena.

—Pero Hermione tenía que abrir la boca —comenta Ron siguiéndome el juego

—Es blanda, no soporta ni ver cómo le hacen un crucio a alguien —sonrío —. A todo esto, ¿no andabas trayendo dulces, Ronald?

—¿Dulces?

—Sí, los que guardaste antes de venir aquí —lanzo una mirada a su bolsillo

—¡Es verdad! Pero no te daré de mis dulces, son míos —la saca de su bolsillo y hace como que va a comerse uno, pero Goyle se lo quita —. ¡Denme mis dulces! —pero estos no hacían caso y se los repartieron entre la brigada. Vamos, hagan efecto

Me alejo un poco más y veo como estos empiezan a vomitar, era nuestra oportunidad, les hago una seña al resto para que salgamos de la oficina, corrimos por el castillo hasta que nos encontramos con Ron y Hermione

—¿Cómo escaparon? —pregunta Harry

—Con pastillas vomitivas, no fue muy agradable —responde Ginny

—Fawley empezó a decir que nos perderíamos la cena y que hacía hambre para luego insistir con los dulces, les dije que eran míos y ellos nos los quitaron y se los comieron todos —explica Ron

—Fue brillante, y ahora ¿Cómo vamos a Londres? —pregunta Neville

—Oigan, les agradezco lo que han hecho, pero ya les he metido en suficientes líos.

—El ejército de Dumbledore se creó para algo —dice Neville —. ¿O solo era un juego para ti?

—Tal vez no tengas que hacerlo tú solo, Harry —agrega Ron

—¿Cómo llegaremos a Londres?

—Volando, es obvio —responde Luna

—¿Volando? —pregunto preocupada —. No sé volar en escoba, ni siquiera tengo escoba

—Los Thestral no son una escoba y son nuestra mejor opción —me aclara

—Bien, vamos a hacerlo.

Vamos todos montados en los Thestral volando, vimos el castillo desde lo alto y salimos de las lejanías de este, ya era bastante tarde cuando llegamos a Londres, era de noche para ser exacta, se veían las luces de los edificios y las casas.

Al llegar al ministerio, corremos por los pasillos de este, debíamos llegar al departamento de misterios, para ello tomamos el ascensor, que nos dejó en un gran pasillo que daba a una puerta

—Aquí es —bisbisea Harry

Empezamos a avanzar con cuidado por el pasillo, abrimos la puerta y vemos un gran lugar con muchas estanterías que tenían esferas de cristal, las profecías, la puerta que estaba detrás de nosotros se mueve dejando ver que había más estantes con profecías por ver.

Empezamos a ver pasillo a pasillo, al parecer estos estaban enumerados y estábamos buscando un pasillo en específico, esto huele mal.

—Debería estar aquí —dice Harry en mitad del pasillo

—Harry, esta tiene tu nombre —le dice Neville, Harry se acerca a esta y la toma con duda

—El único poder para derrotar al señor tenebroso se acerca. Y el señor tenebroso lo reconocerá como su igual, pero él tendrá un poder que el señor tenebroso no conoce. Pero ninguno de los dos podrá vivir mientras el otro siga con vida —dice la profecía

—¡Harry! —exclama Hermione, volteo a ver al pasillo y veo a un mortífago enmascarado, le apunto con mi varita mientras le veía avanzar hacia nosotros

—¿Dónde está Sirius? —pregunta Harry

—Deberías aprender la diferencia entre los sueños y la realidad —se quita la máscara y vemos a Lucius Malfoy —. Solo viste lo que el señor tenebroso quiso que vieras. Ahora, dame la profecía.

—La romperé si se acerca —advierte Harry, una risa se hace presente

—Sabe cómo jugar —vuelve a reír —. Mi pequeño y bebito Potter.

—Bellatrix Lestrange —murmura Neville

—Neville Longbottom, ¿no es así? ¿Qué tal mamá y papá?

—Mejor ahora que los vengaré —Neville levanta su varita, dispuesto a atacar y es detenido por Harry

—Todos vamos a calmarnos —dice Lucius —. Solo queremos esa profecía.

—¿Por qué me necesitaba Voldemort para conseguirla?

—¿Te atreves a decir su nombre? —pregunta Bellatrix exaltada —. ¡Asquerosa sangre sucia!

—Tranquila, solo tiene curiosidad —le detiene Lucius —. Las profecías solo pueden ser recogidas por las personas por las que fueron hechas. Lo que es una suerte para ti —más mortífagos aparecen por los pasillos —. ¿Nunca te has preguntado cuál es la razón de la conexión entre tú y el señor tenebroso? ¿Por qué fue incapaz de matarte cuando apenas eras un niño? ¿No quieres saber el secreto de tu cicatriz? Todas las respuestas están ahí, Potter, en tu mano, todo lo que tienes que hacer es entregármela y conocerás la verdad —Los mortífagos nos tenían acorralados.

—He esperado 14 años para esto, esperaré un poco más —dice Harry —. ¡Ahora! ¡Desmaio!

Todos atacamos a la vez y salimos corriendo, al principio íbamos todos juntos, pero nos terminando separando, cada uno corría por diferentes pasillos y trataba de defenderse como podía de los mortífagos, creo que Moody estaría orgulloso de mí en este momento. Nos encontramos todos en unos de los pasillos y antes de que un mortífago se posara frente a nosotros, Ginny lanza un Reducto y hace que todas las cosas empiecen a caer, tanto profecías como estanterías, ahora nos tocaba correr a la puerta como si la vida nos dependiera de ello.

Cruzamos la puerta y caemos al vacío, antes de llegar al suelo Hermione y yo haces el hechizo

Arresto Momentum —nos detenemos a los centímetros del suelo y luego lo tocamos

—Departamento de misterios, le queda bien el nombre, ¿verdad? —comenta Ron

Se empiezan a escuchar voces por el lugar, empiezo a temer por lo peor

—Las voces —dice Harry caminando hacia un arco de piedra llamando mi atención, no soy la única en escucharlas —. ¿Entienden lo que dicen?

—No se oyen voces Harry —dice Hermione —, vámonos de aquí.

—Yo también las escucho —dice Luna

—Ya somos tres —aviso, ese debe ser el velo de la muerte del cual me habló Moody una vez

—Harry, solo es un arco antiguo —insiste Hermione —. Por favor, Harry.

—Detrás de mí —nos dice Harry

Los mortífagos llegan y nos atacan con sus sombras en movimiento, así lo llamé yo. Los mortífagos no nos dejaban tranquilos y nos fueron tomando uno a uno, a mí me estaba reteniendo el padre Theo ¿Cómo le diré a Theo que tuve que atacar a su padre?

—¿En realidad creíste…? ¿De verdad eres tan ingenuo para creer que unos niños lograrían detenernos? —dice Lucius avanzando hacia Harry

—Yo no hablaría de esa forma —bisbiseo

—Esto es simple, Potter. Dame la profecía ahora o contempla como mueren tus amigos —Harry mira hacia los lados

—No se la des, Harry —dice Neville

—Como se la des, seré yo la que acabe contigo —le advierto, Harry mira por unos segundos la profecía y hace el gesto de entregársela y cuando Lucius eleva la profecía para verla es cuando llegan los refuerzos

—Deja en paz a mi ahijado —dice Sirius para golpear en la cara a Lucius.

La profecía cae al suelo y se rompe, los demás de la orden llegan y nos liberan de los mortífagos, ahí es cuando todo se va a negro.

Narrador Omnisciente

Los de la orden se empiezan a enfrentar a los mortífagos y ayudan a los estudiantes a llegar a un lugar seguro, Aramia atacaba a la par de la orden, hasta que se fija en uno de los mortífagos y va en seco hacia él. No duda en lanzar hechizos a diestra y siniestra, al igual que su contrincante.

Aramia logra desarmarle y lanzarle lejos dejándole inconsciente cerca del arco, esta se acerca a él a paso seguro

—¿Aramia? —pregunta Tonks confundida, nunca había visto así a la chica —. ¿Ara?

La chica no podía oírlos, estaba en un trance del cual no podía salir, no podía controlar su cuerpo. Al llegar al cuerpo del mortífago, se agacha a su lado y toma su brazo levantando su marca dejando ver la marca tenebrosa. Sin temblar, sujeta con la mano izquierda el brazo mientras que con la otra le hace un corte a lo largo de todo el brazo, sus manos se bañan en sangre y estaban dejando un pequeño charco en el suelo. Aramia se levanta y camina hacia el velo de la muerte, pasa sus manos por los bordes del arco manchándolo así de sangre

—¿Aramia, que haces? —pregunta Moody confundido mientras mantenía lejos a los mortífagos

Aramia empieza a murmurar unas palabras inaudibles, las manchas de sangre en el arco se iluminan. La chica mete sus manos atravesando el velo de la muerte para después jalar algo de él. Una mujer con una túnica blanca aparece por el arco siendo sujetada y abrazada por Fawley, ambas caen al suelo, la chica abrazaba a la mujer como si la estuviera protegiendo de algún peligro, Nymphadora se acerca a ella y toma su cara con ambas manos

—¿Ara, que está sucediendo? —le pregunta —. ¡Ara, reacciona!

—¿Tonks? —pregunta ella confundida, viéndose las manos llenas de sangre y a la mujer a la cual sujetaba.

Antes de que ella pudiera decir algo más, suelta un gran grito provocando que la mayoría tape sus oídos y que otros se pongan alerta. Tonks se levanta preocupada y mira a Moody esperando alguna indicación

Avada Kedavra.

Por el otro lado del velo de la muerte estaban Harry, Sirius, Lucius y Bellatrix, lo que había sucedido era doloroso de explicar, Bellatrix Lestrange había asesinado a Sirius Black y su cuerpo había atravesado el velo de la muerte. Los gritos de Harry se hicieron presentes en el lugar, Remus lo sujetaba para que no se acercara al arco, Harry lloraba y gritaba por la muerte de Sirius Black, por la muerte de su padrino.

Moody y Tonks se llevan a Aramia y a la mujer a un sitio seguro mientras estaban inconscientes. Harry se suelta del agarre de Remus y corre tras Bellatrix dejando a Remus con la mirada perdida, había perdido a otro de sus amigos.

—¡Yo maté a Sirius Black! —se le escucha a Bellatrix canturriar a lo lejos