Un nuevo viaje

imposible".Biju/Bestia Hablando.

—"por ella"Pensamiento de personajes.

—"¿como olvidarte ?"Pensamientos de Biju/Invocación/Bestia.

interesante".Personaje hablando.

Ningún personaje de Naruto o la serie rwby me pertenecen ,este trabajo es por mero entretenimiento,de antemano gracias por leer este fanfic


El sol se filtraba entre las hojas de los árboles, creando manchas luminosas en el sendero. El grupo de aventureros avanzaba por el bosque, sus botas hundiéndose en la tierra húmeda. Nora, con su cabello naranja enmarañado, marchaba al lado de Naruto, el líder del grupo. Aunque compartían la misma causa, sus personalidades chocaban constantemente.

Nora era impulsiva y apasionada. Siempre tenía hambre, y su estómago parecía un agujero negro insaciable.

Naruto, en cambio, era más reservado. Sus ojos azules ocultaban secretos, y su actitud desafiante dejaba claro que no cedería ante las demandas de nadie, ni siquiera de Nora...siendo sincero, los dos eran más parecidos de lo que quieren aceptar

El panecillo en cuestión era una pequeña delicia que habían encontrado en una aldea cercana. Nora lo había visto primero y, como era su costumbre, lo había devorado sin pensarlo dos veces.

Pero Naruto también tenía guardado otro, y su codicia se había despertado. No estaba dispuesto a compartirlo, no después de haberlo conservado a escondidas durante la noche mientras Nora dormía.

La discusión comenzó con un grito de Nora: —"¡Dámelo, dámelo!". Sus ojos brillaban con lágrimas de frustración.

Naruto la miró con desdén.— "Ya te dije que es mío, Nora". Su voz era firme, pero Nora no se rendiría tan fácilmente.

—"¡Pero no es justo!, Tú tienes un pastelillo y yo no tengo nada". Nora cruzó los brazos, su ceño fruncido como el de una niña malcriada.

—"Claro que no tienes ninguno. Te lo comiste hace un segundo. No voy a darte el mío solo porque eres lo suficientemente glotona como para acabártelo tan rápido. En este momento, cuando tengo cualquier mínima posibilidad de darte un solo dulce, debes apreciarlo, saborearlo. Puede que pasen semanas sin que te dé otro". Naruto se cruzó de brazos, desafiante.

Nora no se dejó amedrentar. Sus ojos se llenaron de lágrimas.— "¡Qué cruel!, ambos sabemos que no es cierto. Sé que ocultas más dulces ahí. Solo que no quieres dármelos".

—"Por obvias razones no te los voy a dar. Estas son provisiones, tienen que durar meses". Naruto se mantuvo firme.

—"Sé cuántos dulces tienes ahí. Te he visto devorarlos de noche mientras nosotros dormimos. ¡Y me hablas a mí de ser glotona!", Nora apretó los puños.

—"No es cierto".

—"¡Mentiroso!".

—"Claro que no".

—"¡Mentiroso!".

Naruto estaba mintiendo, por supuesto. Pero no iba a ceder.— "No estoy mintiendo". Tomó el panecillo y se lo comió de un solo bocado. Era increíble cómo algo tan grande podía entrar en su boca tan fácilmente.

Nora gritó de frustración y se abalanzó sobre él. Naruto apenas tuvo tiempo de defenderse de los ataques de la niña malcriada.

—"¡Aléjate, maldita bruja!", espetó Naruto.

Ruby, la tercera en discordia, observaba la escena con una ceja arqueada. —"¿Ellos otra vez peleando?, ¿Por qué no me sorprende?" ,Su tono era más bien de entretenimiento que de preocupación.

Ren, el chico tranquilo del grupo, suspiró con cansancio. —"Solo un panecillo, y ya estamos en el Apocalipsis."

La tensión entre Nora y Naruto crecía como una burbuja de chicle a punto de explotar. El bosque parecía retener el aliento, como si supiera que algo grande estaba a punto de suceder. Los demás miembros del grupo se mantenían a distancia, mezclando risas nerviosas con miradas preocupadas.

Nora, con sus ojos chispeantes de ira, apuntó un dedo acusador hacia Naruto. —"¡Idiota! ¿Cómo puedes ser tan egoísta?"

Naruto, en cambio, parecía inmune a los insultos. Se cruzó de brazos y le dedicó una sonrisa que podría derretir el hielo del Polo Norte. —"Hermosa, no necesitas poner esa cara de enojo. No te queda bien."

El rubor subió por las mejillas de Nora. ¿Cómo podía ser tan desvergonzado? ¿Y por qué, a pesar de todo, su corazón latía más rápido?, Ella no quería encontrarlo atractivo, pero su sonrisa insolente y esos ojos azules la desconcertaban. ¡No era justo!, Él se aprovechaba de su buena apariencia como un gato travieso que sabe que es adorable.

—"Mezquino", gruñó Nora, intentando recuperar su compostura.

Pero Naruto no se detuvo. Dio un paso más hacia ella, y su voz se volvió suave, casi íntima. —"Preciosa glotona, ten cuidado. Me gustan mucho las mujeres con un poco de grasa en los lugares correctos"

Nora no sabía si debía golpearlo o dispararle. Bueno, tal vez ambas opciones eran válidas. ¿Cómo podía ser tan irritante y a la vez tan... intrigante?

—"¿Qué estás tramando, Naruto?" Nora apretó los puños. —"¿Por qué no compartes el panecillo?"

Naruto se encogió de hombros con una sonrisa pícara. —"Porque un hombre protege lo que es suyo, sin importar de quién se trate."

—"¡Eres un...!" Nora no encontró las palabras adecuadas para seguir. En lugar de responder, Naruto sacó un pedazo de pastel y se lo comió frente a ella, como si estuviera desafiándola.

—"¡cabron!", murmuró Nora, sintiendo que su mundo se tambaleaba entre la rabia y la incredulidad.

En ese momento, Ren, el chico tranquilo del grupo, se dignó a intervenir. Levantó una ceja como si estuviera calculando la cantidad exacta de drama que podía soportar antes de perder la paciencia. —"¿Podemos dejar de lado las peleas por idioteces y concentrarnos en salvar el mundo? Gracias."

Han pasado dos meses desde la invasión al reino de Vale, y Ruby todavía no puede creer que todo haya ido al carajo en un abrir y cerrar de ojos. La muerte de Pyrrha fue como un puñetazo en el estómago, y Ruby cayó en un sueño inducido que duró una semana entera. Cuando finalmente abrió los ojos, se encontró con un panorama desolador: el reino reducido a escombros, como si un gigante hubiera jugado al Jenga con los edificios.

Las calles, antes llenas de risas y comercio, ahora eran un laberinto de escombros y recuerdos rotos. Ni una roca quedó sin remover, y ni un rincón de su memoria quedó intacto. Era como si alguien hubiera borrado el disco duro de su cerebro y luego lo hubiera pisoteado con botas de acero.

Pero los golpes más fuertes llegaron después. Yang, su hermana, había sufrido una herida que no era mortal en el sentido físico, pero que dejó cicatrices profundas en su alma. Yang ya no era la misma. Su brazo, desde la mano hasta el codo, había sido arrancado por un líder del Colmillo Blanco. Ruby recordaba la mirada perdida en los ojos de Yang, como si hubiera visto el abismo y no supiera cómo volver.

Weiss, por órdenes de su padre, tuvo que regresar al reino de Atlas. Ruby no pudo hacer nada para detenerla. Weiss simplemente se fue, y la sensación de abandono aún la atormentaba. ¿Cómo podía ser que su equipo, su familia, se estuviera desmoronando como un castillo de naipes?

Y luego estaba Blake. Blake, la misteriosa y escurridiza. Un día estaba allí, y al siguiente simplemente se esfumó. Sin explicaciones, sin despedidas. Ruby la buscó en cada sombra, en cada rincón oscuro del reino, pero Blake había desaparecido como un fantasma. ¿Qué había pasado? ¿Por qué se alejó?

Ruby se encontraba en un mundo desgarrado, como una pieza de rompecabezas extraviada en el sofá de la vida. Su equipo, antes un sólido conjunto, ahora yacía fragmentado.

Pero el golpe más devastador no fue la fractura del grupo, sino la visión de Naruto tras la invasión al reino de Vale. La imagen de su amigo, herido y maltrecho, se grabó en su mente como una cicatriz imborrable.

La causa de la condición de Naruto era simple y brutal: Sasuke. Nora y Ren compartieron lo que sabían, aunque era poco. Sasuke, el responsable de la tragedia, había enfrentado a Naruto en una batalla épica.

Ruby no sabía más detalles; solo que había gritado, impotente, preguntándose por qué no habían intervenido. La respuesta era cruda: serían un estorbo. Naruto debía enfrentar a Sasuke sin distracciones, sin preocuparse por su seguridad. Aunque dolía, Ruby entendía la lógica detrás de esa decisión.

La realidad era aún más cruel. Según sus compañeros, el estado de Naruto era peor de lo que ella veía. No quería imaginarlo. Por suerte, su amigo se recuperó, aunque la palabra "recuperación" parecía insuficiente. Estaba "bien", pero vagamente. Como si la herida hubiera dejado una marca indeleble en su espíritu.

Ruby comprendía que no podía permitir que los acontecimientos quedaran impunes. Cinder Fall, con su rostro ahora conocido y un precio sobre su cabeza, representaba una amenaza para todo el reino de Vale. Ruby estaba decidida a detenerla, incluso si eso significaba enfrentarse a lo desconocido. estaba dispuesta a arriesgarlo todo para evitar otra tragedia como la que había vivido con Naruto. La melancolía se aferraba a su corazón, pero también la determinación. Era hora de actuar.

Siguiendo su instinto, Ruby decidió dirigirse al reino de Mistral. Empacó sus maletas y se embarcó en un camino incierto. Ren y Nora, sin necesidad de pedírselo, ya la esperaban en las derruidas puertas del límite del reino.

Sin embargo, lo más sorprendente fue que Naruto no quería acompañarla. Su respuesta fue tajante: viajaría más rápido solo. Antes de dar el primer paso, Nora lo regañó de manera contundente. Era increíble cómo esta mujer podía domar incluso a alguien como Naruto. Ruby no pudo evitar pensar que le gustaría tener ese poder sobre él.

¿Cómo llegarían al reino de Mistral? Ruby no había planeado más allá de llegar a su destino. Pero la distancia entre el reino de Vale y Mistral era considerable. Caminar sería una travesía de muchos kilómetros, prácticamente un año de viaje a pie. Aun así, Ruby estaba decidida.

Naruto abrió los ojos, sorprendido. "Idiota", le espetó. Trató de defenderse, pero Naruto continuó insultándola. La tensión entre ellos era palpable, y Ruby sabía que este viaje sería mucho más que una simple travesía geográfica. Era un viaje hacia lo desconocido, donde los desafíos y las emociones se entrelazarían de formas impredecibles.

Naruto consideró varias ideas, una peor que la otra. Ir a caballo quedó descartado, al igual que usar un globo aerostático. Ninguno de ellos sabía cómo manejarlos, y según Naruto, él sí podía. Ruby no le creyó y lo tildó de idiota. La última opción era robar un bullhead y volar hacia Mistral.

Sin embargo, este plan tenía dos fallas. Primero, ninguno de ellos sabía pilotar un bullhead, aunque Naruto afirmaba que sí podía. Segundo, no podían robar nada, ya que los pocos burgers que quedaban en el destrozado reino se utilizaban para llevar provisiones desde los pueblos vecinos.

Los reinos de Atlas y Mistral se negaron a prestar ayuda. Sus preocupaciones giraban en torno a fortalecer la seguridad interna, y Vacuo seguía la misma línea. Así comenzó su viaje, y ya había transcurrido un mes.

El grupo se encontraba sumido en la tristeza, y ella luchaba por mantener el ánimo de su improvisado equipo. Por suerte, no estaba sola en su soledad. Naruto, siempre optimista y alegre a pesar de las pérdidas, seguía siendo una fuente de apoyo. Ren, por su parte, simplemente se dejaba llevar, como siempre.

—"¡Aún no te perdono por lo que nos has hecho pasar en estos malditos meses!", exclamó Nora, agarrando la camisa de Naruto. Él intentaba alejarse, sin perder su sonrisa petulante.— "¡Se nos acabaron las provisiones y tú recurres a tus métodos de supervivencia! ,¡Comimos insectos, larvas, gusanos asquerosos!"

—"Proteína pura, Nora. Los insectos son muy nutritivos, aunque te cueste creerlo", respondió Naruto imperturbable.

Ren y Ruby se estremecieron ante el recuerdo.

—"¡Miserable!, Mientras nosotros comíamos esa porquería, en secreto tu tenías provisiones escondidas", gritó Nora, con lágrimas de enojo. No había superado la situación.

—"Ya me disculpé. ¿Esto te sirve de consuelo? ,¿En serio planeaban cruzar medio mundo con esas provisiones tan limitadas, sin dinero y sin saber leer un maldito mapa?", reprendió Naruto, lo que solo enfureció más a Nora.

—"Eso no es justo. Tú tienes esa extraña técnica de guardar cosas en pergaminos de papel. ¡Eres un tramposo!, Se supone que no habría secretos entre nosotros", acusó Nora.

—"Y sí, es cierto".

—"¿Entonces por qué nos ocultabas eso que llamas pergamino de almacenamiento?"

—"Se me olvidó", admitió Naruto, antes de que Nora se abalanzara sobre él nuevamente, con la intención de derribarlo y golpearlo.

Era divertido, a pesar de las peripecias que Naruto los había hecho vivir. Ella sabía se estaba divirtiendo. Además, Naruto los ha estado entrenando durante todo el viaje. Aunque era estricto, también era un buen maestro.

—"¡Ruby, ayúdame!", suplicó Naruto.

Ruby solo le sacó la lengua.— "¡Claro, claro!", respondió.


—"De pensar que después de matar a Naruto me siento ligeramente de buen humor", un hombre extendió sus brazos hacia el sol poniente, mirando las olas en las orillas del acantilado. Su corazón resonaba.

—"Esto es perfecto, ya nada puede interponerse en mi camino. De aquí en adelante, los enemigos que podrían tocar mi puerta no son más que moscas... ¡Jajaja!"

—"Pareces estar feliz", una voz llamó su atención desde atrás. No tenía que saber quién era; reconocía esa voz.

—"Siena, querida, ¿cómo no estarlo? Es magnífico este día".

—"Lo veo como cualquier otro día. Pero estos últimos días te la pasas riendo como un tonto más veces de lo común", Siena se burló sin malicia.

—"Tengo que estar feliz porque las cosas han estado saliendo bien últimamente. Las noticias de la caída del reino de Vale llegaron recientemente. La situación es mala, pero este momento es idóneo para nuestro propósito", dijo el hombre.

—"Fue sorprendente ver que un reino tan poderoso como ese haya sido destruido en un instante. Pero no entiendo muy bien la felicidad en tu rostro", dijo Siena.

—"No te entiendo, no pareces compartir mi alegría", respondió el hombre.

—"Tu plan es ayudar a los sobrevivientes de ese reino. Siendo sincera, me importa muy poco la miserable vida de esos humanos. El problema aquí es que construir embarcaciones para zarpar aguas abiertas tomará mucho tiempo y materiales, por no decir que son muy escasos aquí", dijo Siena con voz dura.

—"Sigo sin entender", insistió el hombre.

—"¡Nuestra logística, nuestros números no alcanzan! No solo tenemos que construir barcos para llegar al reino de Vale, sino que si lográramos hacer toda esa flota, las provisiones que planeamos llevar a esa inmunta gente no las tenemos. Menajerie es un lugar inhóspito, excepto por una pequeña región donde se asentó Kuo Kuana. Alimentar a todos con esa cantidad tomaría años. Esto no es viable; preferiría alimentar a mi gente antes que a ellos", enfatizó Siena.

El silencio se prolongó entre ellos dos. La respuesta del hombre fue rápida y decidida—"La flota de barcos se está construyendo; podrán hacerlo. La comida alcanzará". Se acercó a la líder actual del Colmillo Blanco, parándose junto a ella a su diestra. Ambos miraron el horizonte, el hermoso mar.— "No te preocupes por eso. Yo haré posible todo. Las dudas que tienes no deberían arrugar tu hermoso rostro"

Siena, con una mezcla de escepticismo y admiración, observó al hombre de arriba abajo. Aunque bufó ante el cumplido, también esbozó una sonrisa cansada.

—"No entiendo cómo no estás abrumado. Cuando Sasuke me habló de ti, mencionó que eras muy competente, y debo admitir que es cierto. Sin embargo, no mencionó que fueras tan ingenuo y poco realista", comentó Siena.

El hombre respondió con solemnidad, pero también con un toque de diversión,— "No puedo culparte por dudar de mis palabras. Pero confía en lo poco que he logrado desde que llegué a estas tierras. La vida en Menagerie ha mejorado significativamente, tal como te prometio Sasuke".

Siena asintió. Desde que este hombre había pisado su territorio, todo parecía prosperar bajo su influencia. Cada palabra suya, por más inverosímil que fuera, se traducía en resultados positivos. Aunque al principio sintió celos, pronto esos sentimientos se transformaron en admiración. Este tonto e ingenuo hombre, con un corazón sincero y enorme, había logrado lo que ella, como líder del Colmillo Blanco, no había podido.

—"Estás cumpliendo todas tus promesas. Sin embargo, Sasuke mencionó que pondría el mundo a mis pies para vengar la opresión de nuestra gente por parte de los humanos", dijo Siena, sin malicia en su voz, solo una genuina curiosidad.

El hombre respondió con firmeza: —"Las palabras de Sasuke eran solo eso, palabras. Él era cruel y despiadado, fui incapaz de ver la oscuridad que albergaba en su corazón y la destrucción que causaría. La caída del reino de Vale fue oportuna para nuestros propósitos, pero no disfruto de la tragedia que ocurrió allí. Tenía otra forma de dar a conocer nuestra causa al mundo. No obstante, él trajo muerte y destrucción a un pueblo donde, aunque haya personas malvadas, también hay inocentes que viven vidas tranquilas. Lo que sea que Sasuke te haya prometido, no lo cumpliré de esa manera" .

Siena, con determinación, sostuvo la mirada del hombre. Aunque él no parecía intimidado, sino más bien divertido, eso la molestó de alguna manera. No en un sentido negativo, sino de una forma extraña.

—"¿Y si quiero que esa promesa en concreto se cumpla?", insistió Siena.

El hombre respondió con firmeza,—"¿Planeas ir a la guerra?, Ambos sabemos cómo terminará esto. Yo no participaré, y esta vez los faunos no ganarán. En la antigua Gran Guerra Revolucionaria, teníamos la ventaja gracias a nuestras habilidades naturales. Nuestros enemigos no podían hacer mucho contra nosotros, y aun así, perdimos a mucha gente. Tú misma lo sabes". Hablaba de la lucha por la libertad y los derechos de los faunos, una guerra que habían ganado según los libros de historia.

—"Esa guerra ocurrió hace casi 80 años. Incluso, enfrentarse a un reino destruido o en ruinas sería un suicidio completo. Las armas han evolucionado, la tecnología ha mejorado. Nuestras ventajas físicas ahora pueden ser contrarrestadas. Perderás", afirmó el hombre con convicción.

Siena intentó replicar, pero él la interrumpió,—". Incluso si ganaras, no podríamos llamarlo una victoria. La pérdida de vidas sería masiva".

Aunque le costaba aceptarlo, Siena sabía que tenía razón. Un ataque nocturno de los faunos ya no sería tan efectivo como en la guerra anterior. La versión nocturna de sus habilidades era útil, pero los humanos habían desarrollado formas más destructivas de localizar invasores. Aunque ganaran, la victoria no sería dulce

El hombre miró a Siena con determinación y puso una mano en su hombro. Ella lo observó confundida, sin comprender del todo lo que él intentaba transmitir.

—"¿Ves el mar que está frente a nosotros?", preguntó él.

—"Obvio que sí", respondió Siena.

—"Si vieras lo mismo que yo, si contemplaras el mismo mar a través de mis ojos, podrías visualizar el futuro que planeo forjar", continuó el hombre.

Siena no sabía qué esperar, pero estaba lista para reírse ante lo que seguramente sería una ocurrencia fuera de lugar para romper el hielo.

—"Permíteme contarte mi visión: en este mar, veo zarpar una flota de enormes barcos construidos por nuestra gente. Están cargados de alimentos y provisiones para los habitantes de un reino en tragedia. Veo a nuestros faunos llegando a los puertos de ese reino. Aliviarán el peso de esa gente, saciarán su hambre y los consolarán", describió el hombre. Siena quedó absorta, imaginando esa escena como un cuento de hadas.

—"Esos habitantes conocerán el nombre de quien, a pesar de las diferencias, se dignó a ayudar en su peor momento. Susurrarán tu nombre, Siena, Siena, Siena, camarada artífice de esta bondad. Te querrán a ti y, sobre todo, a tu gente. Poco a poco, la brecha entre los faunos y los humanos desaparecerá. Tú serás la causante de eso, pues en ti nació la providencia del cielo que ayuda al afligido y da reposo al cansado, y da comida al hambriento", concluyó el hombre, sus palabras resonando con belleza.

Siena, aunque escéptica, sintió una oleada de felicidad. Aquella visión parecía imposible, pero su corazón, rodeado de espinas, anhelaba que algo tan hermoso fuera real. Casi quería llorar ante la posibilidad de un mundo así

Siena, con determinación, pronunció,—"Eso es una tontería; ese acto de bondad será olvidado. Más bien, si represento venganza y cólera a quienes lastiman a los míos, ellos tendrán cuidado. Es mejor ser temida que amada."

El hombre que encontraste no pareció afectado; en cambio, sonrió y percibió las dudas en ella. —"Dime, ¿quieres que yo te tema?"

Los ojos de Siena se abrieron. Una respuesta tácita y profunda resonó en su corazón, tan rápida como el trueno y tan fuerte como un huracán. Finalmente, sus labios pronunciaron,—"No, tú no".

Siena se encontraba atrapada en un dilema. La oscuridad de su pasado la perseguía, y ahora, frente a este hombre enigmático, sentía que su destino pendía de un hilo. Sus ojos se encontraron, y en ese instante, el mundo pareció detenerse.

El hombre se acercó lentamente, como si midiera cada paso. Su mirada era intensa, y Siena no podía apartar los ojos de él.— "No temerás a quien no te teme", susurró, y su voz resonó en el aire como un eco lejano.


En términos de eficiencia, no siempre se pueden esperar los mismos resultados de diferentes personas, especialmente cuando estas personas son tan diversas entre sí.

No es que haya descubierto algo nuevo, pero ciertamente es un poco desalentador. Además, sería hipócrita decir que no había visto esto venir, ya que él también era exactamente igual a ellos: ineficiente. Al menos ellos tenían a alguien para guiarlos, y eran más inteligentes que él. Por encima de todo, eran mucho menos rebeldes.

A lo largo de los años, ha mejorado mucho en esa rebeldía, pero aún sigue siendo parte de su naturaleza. Hay momentos en los que, por mera inercia, quiere hacer algo imprudente o decir algo obviamente inadecuado. No puede controlarlo, por lo que a veces se tarda en responder a situaciones que requieren seriedad.

Así es él, y no puede cambiar eso, por mucho que lo intente.

Por fortuna, en este momento cuenta con amigos que comprenden ese aspecto y lo mantienen en el camino correcto. Aunque a veces también le siguen la corriente, principalmente porque él los persuade para que hagan lo que él quiere. Claro, después viene el regaño, pero siempre lo perdonan.

Sin embargo, en este momento no podía permitirse ser imprudente ni tomarse las cosas a la ligera. Si se distraía o se ablandaba, podría costarle la vida a sus amigos.

—"¡Nora! ¡No levantes el martillo a menos que tu enemigo esté completamente inmovilizado o ya no tenga fuerzas! Porque si no, ese movimiento solo será un punto que se pueda aprovechar para herirte", gritó Naruto con voz de mando y le dio una patada en el abdomen a Nora.

—"¡Ren! ,¡No flaquees! ,Sigue avanzando. Tus músculos duelen, tu corazón está a punto de explotar y te falta oxígeno, pero no tienes tiempo para parar. ¡Necesitas mejorar esa resistencia!", volvió a gritar Naruto. Estaba corriendo alrededor de un claro en el bosque, donde había colocado pequeños obstáculos. Ren llevaba casi 500 libras en su espalda como peso, y apenas podía resistir. Parecía que estaba corriendo como un zombi.

Un puño fue bloqueado con mucha facilidad. Naruto sostuvo ese puño, poco impresionado. Suspiró con decepción. Ya había pasado casi un mes desde que comenzó todo este entrenamiento, y este puño apenas había logrado aumentar su fuerza.

—"Ruby, no entiendo cómo, a pesar de todo lo que te he hecho entrenar, esto es todo lo que has conseguido. No puedes depender de tu arma todo el tiempo, porque en algún momento alguien mucho más hábil podría quitártela. Tus únicas armas disponibles son tus puños, y por lo visto, este es un gran punto débil tuyo. Eres inútil sin tu arma", dijo Naruto con voz severa. Con un movimiento rápido, le dio un fuerte golpe en el pecho a Ruby, haciéndola jadear por oxígeno y mandándola al suelo.

Francamente, estaba decepcionado. No quiero sonar presuntuoso, pero esto es ridículo. Tal vez en su mundo original, él no era el más hábil ni el más inteligente, ni mucho menos el más fuerte, pero a la edad de 13 años, superaba con creces la fuerza de todos ellos en este momento. Aunque no lo diría en voz alta para no herirlos, en este momento son basura.

En ese instante, se escuchó el sonido de un objeto cayendo al suelo. Ren, agotado, cayó desmayado. —"Ruby, levanta a Ren y dale un poco de agua. Apenas recupere energía, que vuelva a entrenar", dijo Naruto con voz fría. Ruby sintió casi antipatía hacia todos ellos.

Naruto esquivó otro ataque de Nora y, con un movimiento rápido, golpeó la costilla derecha de la chica, tumbándola al suelo. Pero Nora no se rindió. Aunque no se levantó tan rápido.

—"Basta. Harás el mismo entrenamiento que Ren", dijo Naruto con una orden tácita.

—"Corre los obstáculos con 500 kg de peso, ¿entendido?", Sonora parecía emocionada.

—"Con 800", añadió.

Las sonrisas de Nora desaparecieron al instante.

—"Ruby, tú harás exactamente lo mismo, pero en tu caso serán 900 kilogramos", declaró Naruto.

—"¿Por qué?", tartamudeó Ruby.

—"Porque estoy enojado", respondió Naruto antes de darse la vuelta y dirigirse al bosque.


El camino hacia el bosque carecía de un propósito específico; simplemente quería distraerse. Se sentía frustrado. ¿Por qué estaba allí? ¿Por qué perdía el tiempo con estas personas en lugar de marcharse sin despedirse?

Inicialmente, su idea era simplemente partir en un viaje sin rumbo, no para administrar nada en particular, sino para cazar al responsable de la muerte de Pyrrha: Cinder Fall. Después de eliminarla, tenía la intención de buscar a Sasuke, sin importar dónde se ocultara.

Sin embargo, enfrentar a alguien como Sasuke requería fortalecerse. Temía lo que Sasuke estaba aprendiendo y mejorando mientras él se embarcaba en este absurdo viaje con Ruby.

Antes de dar un solo paso, Nora lo reprendió. Extrañamente, la obedeció sin resistencia.

La ira que sentía, oculta tras su sonrisa durante el viaje, crecía cada vez más. Pero debía mantenerse fuerte por sus amigos.

Los lazos que compartían eran tanto una fortaleza como una debilidad. Podría haberse ido en solitario, pero ¿qué pasaría con ellos? Los peligros en su camino hacia Mistral no serían insignificantes; estarían en tierra salvaje, donde cualquier enemigo, ya sea humano o Grimm, podría aparecer.

Se había propuesto entrenarlos y hacerlos tan poderosos como fuera posible. Sin embargo, hasta ahora, solo ha encontrado decepción tras decepción. Los ha entrenado lo mejor que ha podido, pero parece que no hay una gran mejora.

—"Kurama, necesito ayuda", dijo Naruto mientras seguía deambulando por el bosque. Confesó que no podía pedir ayuda a nadie más que a la bestia en su interior.

—"Comportate como un hombre, deja de sentirte miserable y ponte a entrenar", respondió Kurama. Naruto no pudo evitar reírse ante esa respuesta. Era exactamente lo que esperaba, aunque fueran palabras duras. Pero, como bien sabemos, la verdad no deja de ser cierta.

—"Necesito tu ayuda. Mi enemigo es muy superior a mí y necesito que me enseñes todo lo que tú sabes", suplicó Naruto. No era común que pidiera ayuda, pero no le quedaban muchas opciones.

—"Te estoy enseñando todo lo que sé", respondió Kurama con cierta interrogante. Durante todo este tiempo, habían formado una especie de alianza.

—"Pero esta vez no me quejaré más. Daba por sentado que en este mundo no habría ningún desafío capaz de lastimarme, y así fue. Curiosamente, el único ser que podría causarme un daño significativo salió de mí. Dejé que esta paz me volviera blando, pero ahora necesito recuperar mi espíritu de shinobi", la mirada de Naruto se oscureció. Aunque en las tierras elementales no había matado personalmente a nadie, fue en este mundo donde comenzó a ser un verdadero shinobi. Ahora, debía volver a sus raíces.

La bestia simplemente rió, como si estuviera cansada. Esto era exactamente lo que le había estado advirtiendo a Naruto durante mucho tiempo, pero parecía que algo desesperanzador debía suceder para que Naruto despertara.

Claro que sí", respondió la bestia. —"Te dije que tu inacción tendría consecuencias. Pero también es mi culpa por no haberte presionado más. Te haré más fuerte de lo que alguna vez imaginaste, y el poder que te otorgaré te elevará a la categoría de un dios en esta tierra".

—"No necesito ser un dios ni remotamente parecido. Necesito ser un monstruo".

—"Créeme, te sorprendería cómo esas dos palabras pueden significar lo mismo".

En ese momento, un ciervo apareció entre los arbustos. Miró a Naruto con curiosidad, pero retrocedió inmediatamente al sentir el peligro que emanaba de esta persona. Sin tiempo para reaccionar, su cabeza fue cercenada.

"Y pensar que podrías cazar animales, pero prefieres no hacer nada y esperar a que tus amigos coman insectos...", dijo Kurama divertido. —"¿Por qué eres tan cruel con ellos?"

—"¿Por qué? ,Porque cuando haya situaciones más precarias, dependerán más de mí. Es muy probable que en el futuro me vean haciendo cosas que no les gustarán. Los estoy preparando poco a poco con situaciones duras para que sepan que mis acciones no son simplemente crueldad".

"¡Puaj! Jajaja, ¿qué demonios fue eso? ¿Algún diálogo sacado de una película?", se burló Kurama.

—"Ja, de acuerdo, lo admito. Solo me gusta ver a estos tipos sufriendo; me hace sentir un poco de buen humor", admitió Naruto con una sonrisa.

Recogiendo el cuerpo del animal, Naruto regresó con sus amigos, quienes curiosamente ahora simplemente estaban sentados en el suelo. La mirada de Naruto era completamente plana mientras se acercaba a ellos y tiraba el cuerpo del animal.

—"¡Hahaha!", gritó Ruby,—"¿Qué es eso, Naruto?".

—"Un ciervo, será la cena de hoy", respondió él. Inmediatamente sacó una pequeña navaja de entre sus bolsillos y comenzó a cortar la carne del animal.

—"¿Podrías no hacer eso cerca de nosotros?", dijo Ren con un toque de repulsión.

—"¿No deberían estar entrenando como les dije?", preguntó Naruto con fastidio.

—"¡Lo hicimos! Hemos estado corriendo durante las cuatro horas", exclamó Nora levantando los brazos.

—"¿Qué?, ¿Ha pasado tanto tiempo?" Naruto abrió los ojos. Vaya, había estado divagando con Kurama durante mucho tiempo. Sacó un pergamino de almacenamiento de su bolsillo y se lo tiró a Ren. —"Arma el campamento, Nora consigue madera y Ruby prende el fuego", ordenó. —"Hoy hicieron un gran esfuerzo, se merecen una buena comida. Prepararé algo con este ciervo. ¿Algo más que necesiten?"

—"Ah, yo quisiera un dulce... si... ¿tienes uno oculto por ahí, por favor?" Ruby dijo con timidez. La respuesta de Naruto fue una sonrisa que la tranquilizó.

—"Tengo un par de cosas que puedo darte".

—"¡Oye!, ¡Espera! ,¿Por qué Rubí sí le das dulces cuando te lo pide, pero a mí no?" ,Gritó indignada Nora.

—"¡Porque ella me lo pide amablemente!. Tú solo me das la orden de que te lo dé. Deberías aprender un poco más de gratitud, Nora. Se supone que yo soy tu líder, deberías respetarme. Pero lo único que obtengo es una vulgar orden de una sexy chica de pelo naranja. El hecho de que seas linda no te da derecho a hacer una completa descarada. ¿Crees que puedes salirte con la tuya intentando seducirme con ese cuerpo tuyo?, Créeme, ni Yang podría hacer esa proeza. No tienes ninguna oportunidad contra mí. Yo soy inmune a los encantos femeninos" ,Vaya, eso fue sorprendente. Naruto lo dijo con mucha pasión

—"¡pe-Pero, yo nunca he tratado de seducirte!, No estoy haciendo nada en tu contra. Estás tratando de avergonzarme. ¡Ren, dile algo!".

—"¿Ah, sí? ,Y qué tal, Naruto, dame eso que tienes en tu mano", Naruto dijo tratando de imitar la voz de Nora con autoridad,—"Y qué tal, Naruto, hoy te ves muy bien. Pero no es bueno que estés solo aquí. Te puedo acompañar; podríamos compartir eso que tienes ahí en tu bolsillo", Naruto imitó con una voz más suave y coqueta,—"¿Lo ves? ,Tengo mucha suerte de que Ren no sea un hombre celoso. Porque si fuera así, creo que tendríamos muchos roces en este equipo. Ren, no te preocupes, no estoy intentando hacer nada con Nora. En todo caso, ella intenta hacer algo conmigo. Deberías hablar con ella".

—"Nora, no trates de seducir a Naruto".

—"No le sigas el juego, maldito sea. ¡Eres un hombre malo, mezquino!? ¡Un hombre malo y malo!". Nora reprochó como una niña con la cara roja de la vergüenza. Dios, Naruto siempre juega con ella y siempre se sale con la suya. Ella le devuelve las bromas, pero muy rara vez funcionan en él.

—"Créeme, no has visto ni un pequeño ápice de lo que malvadamente puedo ser", dijo Naruto mientras levantaba su mano izquierda, sumergiéndola en la carne y las vísceras del ciervo, manchadas de sangre. Se acercó lentamente hacia Nora, quien retrocedió.

—"No te acerques, Naruto. Estoy hablando en serio. Te romperé las jodidas piernas".

Naruto continuó acercándose.

—"Naruto, te lo advierto. Me volveré loca si te acercas solo un poco más". El miedo era evidente, al igual que la repulsión.

Y él siguió acercándose.

—"Aún tengo mi arma en mano, Naruto. No tengo ningún problema en usarla contra ti", amenazó Nora, aunque Naruto no la vio como una amenaza.

—"Nora, acércate. No deberías asustarte por la sangre, sino por dónde crees que voy a tocar".

Se abalanzó sobre ella, y el bosque resonó con un grito desesperado.


La atmósfera cargada de peligro, la sensación de que la muerte acecha en cada rincón. ¿Es producto de la mente o una realidad palpable? El eco de risas infantiles, como si las niñas compartieran un secreto a tus espaldas, se aferra a tus oídos.

Así se presenta este lugar.

Al dar el primer paso hacia los confines de las tierras perdidas, el lúgubre y devastado dominio de las criaturas Grimm, la incertidumbre se cierne sobre ti. ¿Qué misterios aguardan en la penumbra? ¿Qué secretos ocultan las sombras?

La reputación de este lugar precede a cualquiera que se atreva a adentrarse en sus dominios. Las criaturas horrendas, algunas de ellas posiblemente inéditas, acechan en las sombras. Los registros advierten con vehemencia: "No entrar". Aquellos valientes que han osado explorar este bosque han regresado con secuelas físicas y mentales, incapaces de soportar ni siquiera un día en su interior.

Sin embargo, Sasuke dio el primer paso. —"Este lugar es repulsivo", pensó mientras escudriñaba los alrededores. A pesar de la infestación de Grimm que se esperaba, no había rastro de ellos. La quietud era inquietante, como si el bosque aguardara algo más siniestro en su corazón.

El Bosque de los Grimm se extiende ante la vista como un continente sin fin. Sus árboles, de aspecto siniestro, ostentan hojas negras que parecen destilar un líquido oscuro, similar al pus de una herida. Sin embargo, este no es el caso; la sustancia no es savia, sino algo más tenebroso.

Sasuke percibe la agonía del bosque, como si clamara por clemencia, anhelando que alguien lo purifique con el fuego. Este lugar está enfermo, pero él no tiene intención de intervenir.

Avanzó sin rumbo fijo, adentrándose cada vez más en las profundidades del bosque. A medida que se aproximaba, su alma parecía resonar, como si algo intentara derribarlo, arrastrándolo al suelo para que gateara como un animal. La presión era intensa, pero él no cedió.

—"Jejeje", su risa fue espontánea, sin cuestionamientos. No se detuvo a analizar la extraña sensación. En un instante, desapareció como si nunca hubiera estado allí.— "Interesante", reflexionó,— "parece que una parte de mi esencia se inclina ante lo que habita en este lugar... Pero no permitiré que eso suceda".

Sasuke

un intrépido aventurero.

se adentró en el peligroso y desagradable bosque sin temor. Para él, las amenazas que acechaban eran como piedras en su camino, fáciles de apartar con un simple movimiento de pie. Antes de su audiencia, decidió explorar los alrededores, tarareando una melodía mientras se adentraba en lo desconocido. La mortalidad que aterrorizaba a otros era para él algo mundano.


El crepitar de la carne al contacto con las brasas resultaba relajante y, sobre todo, delicioso. Ruby y Nora observaban a Naruto asar la carne como un chef profesional, sus ojos brillando con anticipación, como si fueran niñas esperando dulces de su padre.

—"¿Ya está listo?" preguntó Ruby.

—"Aún no, Ruby. Solo faltan unos minutos más y podrás degustarlo", respondió Naruto con una sonrisa. La noche estrellada y la carne de la región hacían que esta parrillada fuera especialmente agradable.

Recordaba esos días de misiones con su antiguo equipo en su mundo anterior. A veces, incluso extrañaba a Sasuke, ese idiota egocéntrico y malhumorado. Parecía que las cosas negativas no eran tan terribles como las recordaba.

Nora susurró en voz baja al oído de Ruby: —"¿Por qué no dejamos que Naruto nos alimente a partir de ahora?" Ruby no se opuso; después de todo, Naruto los cuidaba bien. Durante ese mes lleno de penurias, habían sobrevivido comiendo lo que la naturaleza les proporcionaba, soportando lluvias infernales y el abrasador calor de la región. La estima que sentían por Naruto, que ya era considerable, había crecido aún más.

Claro, se habían enfadado con él cuando Nora descubrió que Naruto comía dulces por la noche mientras ellos dormían. Además, guardaba provisiones en esos extraños pergaminos de papel que desafiaban toda lógica y leyes naturales y físicas.

Después de ese incidente, Naruto comenzó a compartir sus provisiones con ellos y a enseñarles sobre su equipo de supervivencia.

¡Vaya, Naruto realmente sabe cómo sorprender! Imagino que Ruby y Nora quedaron boquiabiertas cuando él abrió ese pergamino con una extraña escritura y, de la nada, apareció una enorme tienda de campaña. Más que una simple tienda, parecía una carpa de circo gigante, perfecta para protegerse de la lluvia o para acampar. Tenían espacio suficiente para dormir separados pero no demasiado alejados.

Naruto no escatimó detalles sobre cómo funcionaba el pergamino de almacenamiento. Cuando Ruby y Nora le preguntaron qué era eso, él simplemente les mostró los pergaminos y trató de enseñarles a crear los suyos propios. Sin embargo, por más que lo intentaron, no lograron replicar su habilidad.

Aunque sentían cierta envidia, era en el mejor sentido posible.

Naruto llamó con fuerza,—"¡Y ya está, chicos! Vengan a comer". Todos se agruparon y tomaron sus platos con grandes pedazos de carne de ciervo, acompañados de arroz, vegetales y tazas de café.

Ruby dio el primer mordisco y fue glorioso. Esta comida la hacía sentir más cerca de casa, aunque aún sentía un poco de culpa por haber abandonado a su padre para emprender un viaje hacia Mistral y, directamente, a la Academia Heaven. Además, había dejado sola a su hermana, especialmente en el estado en que ella se encontraba.

—"¡Esto está delicioso!" exclamó Nora, mordisqueando su carne con la boca llena.— "Sabía que eras bueno cocinando, Naruto, pero comer esto en medio del bosque después de un día de entrenamiento simplemente me da ganas de seguir entrenando más".

—"Nora, asegúrate de comer todo el plato, no solo la carne", recordó Ren a Nora. Incluso él no podía ocultar su pequeño deleite, ya que no siempre tenían acceso a este tipo de comidas en medio de la nada. Agradecían a Naruto por haberles presentado esta delicia. Aunque Ren también era un sobreviviente en el bosque, no se comparaba en habilidad con Naruto.

—"Chicos, no dejen de halagarme. Tienen razón, soy increíble", respondió Naruto con una sonrisa brillante. Estaba encantado con los cumplidos.— "Hemos trabajado duro este mes. No esperamos un viaje largo. El próximo destino está a 10 km. Pararemos allí para buscar provisiones y..."

—"...para ayudar a la gente. Podemos exterminar a los Grimm en esa zona", interrumpió Ruby. Su sonrisa era tan luminosa que incluso la luna podría sentir celos. Lamentablemente, esa luz no deslumbraba a Naruto

Naruto habló con autoridad,— "No, Ruby, tenemos un plan. Es simple: del Reino de Vale al Reino de Mistral, y luego a la Academia Heaven. Sigue el plan y no te desvíes". Sin embargo, Ruby no pudo contenerse:

—"Pero si otros necesitan ayuda, es nuestro deber como cazadores proporcionarla. No podemos ignorar los problemas de los demás..."

—"Sí, sí podemos", interrumpió Naruto. Nora y los demás miraron a su líder y a Ruby. Aunque compartían los pensamientos de Ruby, no era el momento adecuado para contradecirlo. Naruto había sufrido mucho en la caída del Reino de Vale, al igual que ellos. Aunque actuaba como si todo estuviera bien, sabían que ocultaba su dolor. No querían presionarlo; preferían darle tiempo para sanar. Así que, en silencio, continuaron siguiendo el plan.

—"¿Cómo puedes decir eso?", gruñó ella con molestia. No podía creer las palabras de su amigo. Sabía que él no se quedaría de brazos cruzados al ver a alguien necesitado. —"Si podemos ayudar, ¿no está en nuestro deber intentarlo?".

—"Por supuesto que sí", se emocionó al escuchar esas palabras de la boca de Naruto. —"Pero, ¿estás en posición para ayudar a alguien?", Esas palabras hicieron que el corazón de Ruby se estrujara. Naruto miró a Ren y a Nora de reojo, como si las palabras también fueran para ellos. —"Ustedes no son cazadores, no eres una cazadora. Eres una Cazadora en entrenamiento y difícilmente serías alguien completamente competente".

—"Pero puedo...", Ruby trató de hablar, pero Naruto no la dejó.

—"¿Pero puedes qué? ¿Morir?" Entiendo tu razonamiento, y créeme que yo lo comparto contigo. Pero eres demasiado ingenua, demasiado inepta, demasiado carente de habilidad. En este momento, el simple hecho de actuar como un héroe podría traerte consecuencias graves si no estás preparada".

Ruby bajó la cabeza. Escuchar esas palabras en verdad dolieron aún más viniendo de Naruto.

—"Te he entrenado durante el último mes, a todos ustedes. Todavía no piensen en hacer actos de heroísmo cuando ni siquiera puedo acertarme un golpe, chicos", suspiró Naruto con cansancio. Sus ojos reflejaban miedo. —"No voy a arriesgarme a que alguno de ustedes perezca bajo mi mando. Tienen mucho en lo que equivocarse. Es mejor que se equivoquen cuando yo estoy presente. Sé que se están quejando de lo duro que estoy siendo con ustedes, pero créanme que no lo hago por mala razón ni por desquitarme. Mi inacción nos costó, nos costó a nosotros a nuestra apreciada compañera. Si solo hubiese sido un poco más estricto, tal vez ella hubiese ganado esa batalla. No cometeré ese error con ustedes".

Las palabras resonaron en el silencio de las llanuras. El crepitar de la llama que calentaba sus cuerpos parecía enfriarse, y la tristeza inundó los ojos de Nora y Ren.

Ruby también sintió el peso del dolor en las palabras de Naruto. Por un instante, se volvió vulnerable. Quería abrazarlo, pero sabía que él se alejaría, como siempre. Parecía querer simplemente distanciarse de todos ellos.

—"Entiendo", suspiró Ruby. —"Pero si está en nuestras posibilidades, y solo cuando tú estés de acuerdo, ¿nos permitirías ayudar a los pueblos que crucemos en nuestro camino?" Ruby habló con un toque de esperanza, y esa esperanza se reflejó en la sonrisa tranquilizadora que Naruto envió.

—"Siempre y cuando yo esté de acuerdo y sienta que están listos, no te preocupes, Ruby. Y, sobre todo, gracias", esas palabras dichas por su amigo desconcertaron un poco a ella. ¿Qué pretendía decir con ese 'gracias'?

Tomó aire y continuó: "Escuchen, chicos. Nunca lo digo muy a menudo, y es tan fácil simplemente decir estas palabras y no sentirlas. Pero sinceramente, muchas gracias a todos ustedes por mantenerme en sus vidas. Me estoy divirtiendo más que nunca. Espero que la vida me alcance para devolverles todas las cosas buenas que me han pasado, porque ustedes han estado junto a mí".

Ren simplemente ofreció una sonrisa tranquilizadora, pero Nora fue más vocal.

—"¡Suerte! Me estás debiendo bastante, así que como pago adelantado, ¿podrías darme otro trozo de carne de ciervo?" Ella acercó su plato. Contrario a lo que uno esperaría de cómo reaccionaría Naruto, él simplemente sonrió. Aunque no lo pareciera, los actos de Nora, por muy groseros que parezcan y a veces fuera de lugar, hacían que él se curara.

Y así, un par de horas transcurrieron hasta que cada uno se sació. La carne sobrante fue almacenada en un pergamino de almacenamiento. Preguntaron si la carne no se echaría a perder, pero Naruto los sorprendió diciendo que, en realidad, dentro del pergamino todo es atemporal; no se daña ni cambia.

—"Estoy llena. Ahora solo quiero dormir", Ruby se recostó en el suelo de los páramos.

—"Igualmente, este día ha sido cansado, al igual que los anteriores días", suspiró Ren.

—"Débiles, yo aún tengo energía para muchas cosas. ¡Jajaja!", como un villano, Nora se levantó saltando como una niña.

—"¿En serio? Entonces no creo que te moleste entrenar más conmigo", la sonrisa de Naruto fue siniestra.

—"Ya me dio sueño. Será mejor descansar", aunque no quisiera admitirlo, ella no se arriesgaría a entrenar ahora que le dolían todos los huesos.

—" ya me dio sueño ,será mejor descansar", sí Inclusive ella no se arriesgaría a entrenar ahora le dolía todos los huesos aunque no le quisiera admitir.

—" Oye Naruto ,¿De dónde sacaste esa ropa ?,no digo que se te ve mal ,pero es un diseño un tanto curioso", Ruby señaló con el dedo todo el cuerpo de Naruto, examinando su nueva vestimenta.

El traje de camarero o bartender había quedado atrás, reemplazado por una camiseta de mangas largas ajustadas de color negro. Por encima de esta, llevaba una especie de chompa sin mangas con diversos bolsillos. Los pantalones de caballero también eran negros, y los zapatos habían sido sustituidos por un calentador negro y unas sandalias.

Naruto, con sabiduría, explicó. —"Este atuendo está diseñado específicamente para el combate y la supervivencia a largo plazo."

—" te sienta bien", Ren admitio, sí ,Naruto se vea muy bien.

—" es increíble,te ves como todo un cazador ,antes parecías un camarero", Ruby tuvo que burlarse.

La nueva apariencia de Naruto era del agrado de muchos; se acercaba más a su verdadera esencia y le resultaba natural, como si la ropa hubiera sido diseñada exclusivamente para él.

Sin embargo, Nora expresó su nostalgia por el antiguo traje de camarero de Naruto: —"Me gustaba mucho cómo te veías antes", comentó. —"Aunque este nuevo atuendo no está mal; te hace ver rudo y genial".

Naruto estuvo de acuerdo con Nora y añadió:— "Este uniforme se otorga a un selecto grupo de personas de alto rango que han superado pruebas difíciles. En mis días de entrenamiento, quienes llevaban esta vestimenta eran considerados lo mejor de lo mejor".

—"¿Qué hacían estos sujetos?" preguntó Ruby con inocencia, y Naruto, a regañadientes, volvió su mirada hacia ellos con una expresión oscura.

—"Mercenarios", todos jadeaban, excepto Ren. "Eran la élite, los mejores de los mejores. Sus habilidades eran excepcionales. Yo nunca llegué al rango de usar este uniforme, pero con los últimos acontecimientos, hace tiempo que me siento digno de llevarlo".

—"¿Qué quieres decir con 'mercenarios'?" Ruby preguntó con nerviosismo. Tenía una idea aproximada de lo que Naruto trataba de expresar, pero necesitaba más claridad.

—"Los mercenarios, sin adornos, realizaban tareas según las demandas de sus clientes: asesinato, robo, secuestro. Todo estaba permitido por un precio".

—"¿Y tú formabas parte de ese grupo?" Nora preguntó con temor. Siempre había estado de acuerdo en que Naruto compartiera más sobre su vida, pero a veces las revelaciones eran tan tristes que preferiría no saber más. Saber que él había estado en un grupo así la dejó sin saber cómo reaccionar, más allá del miedo.

—"Ese grupo al que pertenecí ya no existe. No tienen por qué asustarse. Fue antes de que ingresara a la Academia Imperio, y nunca llegué a realizar ese tipo de misiones debido a mi bajo rango". Naruto

—"Si el uniforme representa a esos mercenarios, ¿por qué lo estás usando?" — la pregunta de Ren es sensata. ¿Por qué usar un uniforme de personas sin escrúpulos? ¿Por qué vestirse de esa forma con orgullo?

—"No tengo el valor de compartir vivencias de mi vida. Hay cosas de las que no estoy muy orgulloso. Pronto revelaré detalles que serán tan difíciles de creer que pensarán que ese no soy yo... Sasuke me superó completamente. Di por sentado muchas cosas cuando llegué a Beacon Academy".

— "Naruto, ¿qué estás tratando de decir?" , Ruby interrumpió, claramente incómoda ante lo que Naruto estaba a punto de revelar.

—"Me volví débil... Los días tranquilos que pasé con ustedes me volvieron blando. No los culpo, pues así son ustedes: simplemente buenos. Pero yo permití que eso me afectara y me dejé llevar por la corriente... Necesito volver a ser el mismo monstruo que alguna vez fui. Sasuke no será vencido si sigo jugando a ser un cazador."

El silencio reinó tras esas palabras. Escucharlas no les sentó bien en absoluto a las chicas; se veían notablemente afectadas. No querían pensar en su amigo como un monstruo.

Conmocionado, Ren siguió con la conversación. Una pregunta tambaleaba en la punta de su lengua: —"Sasuke...". Sintió un escalofrío al pronunciar ese nombre. Aún no superaba ese miedo primordial que le causaba esa persona. —"Hablaba como si te conociera, como si supieras cosas de ti y tú supieras cosas de él."

Naruto respondió con lentitud,—"De cierta manera, conozco a Sasuke. No entraré en más detalles; no necesitan saber más al respecto, ya que muy pronto no será un problema en el futuro."

Aunque implícito, el mensaje era claro: él matará a Sasuke.

Ruby estuvo a punto de protestar y decir lo que uno esperaría de ella: que está mal matar a alguien, que deben llevarlo ante la justicia, que deben buscar otro método, y cosas por el estilo. Sin embargo, Nora la detuvo, recordándole que ese no era el momento adecuado para discutirlo.

Ren miró a los ojos de su líder y dijo: "Él también me habló de algo que no ha salido de mi mente: un título que pronunció en esa batalla contigo. Dijo que tú eras un shinobi."

Naruto escuchó atentamente las palabras de Ren. No mostró sorpresa, rechazo ni miedo. Simplemente estaba escuchando.

Ren continuó,— "Eres un hombre muy extraño. Te aprecio como amigo y líder, pero algo no está bien aquí. He visto lo poderoso que es Sasuke, algo fuera de este mundo. Sin embargo, tú has podido hacerle frente. Tienes las habilidades suficientes como para ser al hombre más fuerte de este mundo, y lo digo sin bromas."

Ren miró fijamente a Naruto y preguntó,—"¿Quién eres realmente, Naruto?"

Naruto guardó silencio por un momento, sus ojos reflejando una mezcla de pesar y determinación. Luego, exhaló profundamente.

—"Soy un viajero de otra dimensión."


¡ he vuelto a escribir otro capítulo de esta historia!

¡ya te habías tardado pendejo¡

Sí ,lo sé, pero también tengo otras historias de escribir Y crear nuevas ideas en realidad no es tan fácil como uno piensa , ahora nos concentraremos en otra nueva aventura

Les pido disculpas por los errores ortográficos y les invito a que me compartan sus ideas para mejorar la historia.

Les advierto que algunas cosas pueden no tener mucha lógica, así que agradezco cualquier sugerencia.

También les informo que me he tomado algunas licencias creativas con algunos personajes y que no seguiré al pie de la letra el canon original.

Les doy las gracias por su apoyo, espero que les guste lo que he escrito hasta ahora y que me acompañen en esta aventura literaria. ¡Un abrazo!

— ¡Dejen sus comentarios!

Gracias por leer.