Capítulo 14

Finalmente todo el caos se había calmado, mientras que los espectadores de las demás familias lentamente se retiraban de las gradas, los dioses se dirigian a paso tranquilo en dirección de la arena, donde un callado Poseidon caminaba a un lado de Zeus, quien tenía una gran sonrisa burlona.

Pasados unos cuantos momentos, los dioses llegaron a la arena, encontrándose con unos serios Bell y Lefiya, los cuales habían estado ayudando a los miembros de la familia Dian con los caídos, aunque ignorando deliberadamente a algunos de los miembros de la familia Apollo y a la rana de Ishtar.

Antes de que Fels hablara en representación de Ouranos, muchos dioses menores en las gradas comenzaron a exigir a la familia Loki que entregará a Lefiya, dioses entre los cuales destacaban Eros y Hebe.

Esto molestó de sobremanera a Loki y extrañamente a Hestia, al igual que a los altos mandos de la familia Loki, pero el que estaba colérico era Bell, quien gracias a sus habilidades podía sentir claramente las verdaderas intenciones de esos dioses, al igual que notaba claramente las miradas deseosas en los ojos de ambos dioses.

Bell: "Araxes…" (Pensó molesto, sintiendo claramente la presencia de su compañero en una de las torres del coliseo)

"Insertar rugido de Godzilla 2014"

De un momento a otro, todos los gritos de los dioses menores fueron silenciados por un potente rugido de Araxes, quien sintiendo los pensamientos de su compañero, decidió poner fin a los delirios de esos dioses inútiles.

Aterrados, ambos dioses guardaron silencio, así como todos los demás dioses, quienes miraron con terror como el dragón les mostraba los colmillos a la distancia.

Bell: Suponemos que ahora creerá en nuestra palabra y en nuestro poder… Dios Poseidón… (Habló con una sonrisa, la cual fue imitada por Lefiya, quien sonreía burlonamente hacia el dios)

Poseidón: Lo aceptó… (Murmuró con molestia, solo para seguidamente mirar enojado la sonrisa burlona de su hermano)

Fells: Si ningún otro dios tiene algo más para agregar, Ouranos-sama solicita su presencia en la sala de reuniones para terminar nuestra conferencia… (Habló en un tono formal, recibiendo un asentimiento de parte de todos los dioses, los cuales lentamente siguieron al espectro)

Aunque, algo que nadie notó, fue que detrás de todo, Loki fue tomada del cuello de su ropa por Lefiya, la cual la levantó del suelo como una muñeca de trapo.

Lefiya: Cuando lleguemos a la mansión recibirás tu castigo… (Habló en un tono oscuro, para seguidamente soltar bruscamente a Loki, la cual ni bien se vio libre huyó rápidamente) Aunque huyas te voy a encontrar… (Gruño molesta, usando deliberadamente su telepatía para que la diosa la escuchará)

Bell: Comparto tu molestia, pero no te sobrepases con ella, no lo hizo con maldad… (Habló en un tono tranquilo, mientras se paraba a un lado de la molesta elfa)

Lefiya: Yo diré eso cuando le meta mi espada por el trasero… (Gruño con intención asesina, mientras se cruzaba de brazos)

Riveria: ¿No crees que eso es un poco exagerado…? (Preguntó con ligero disgusto mientras se acercaba a ambos, mirando con celos como ambos estaban demasiado cerca para su gusto)

Dichos celos solo fueron notados por una fría Yousei y una divertida Lefiya, la cual decidió dejar de lado su molestia por Loki para burlarse de su maestra y dejarle en claro su declaración de guerra.

Lefiya: Sabes, creo que tomaré un baño cuando volvamos a la mansión, el polvo de la arena me ensucio más de lo que creí… puede que necesite un poco de ayuda con mi cabello… (Habló con ligera molesta, para seguidamente mirar con una media sonrisa al peli blanco, el cual la miro extrañado)

Tanto Riveria como Yousei notaron el doble sentido en esas palabras, mientras que Yousei miraba sorprendida el descaro de la elfa menor, Riveria hervía en celos, aunque ella lo atribuía a molestia por escuchar a su preciada alumna hablar como una descarada amazona.

Bell: Tu cabello ya no es tan largo como antes, no creo que necesites mucha ayuda para lavarlo… (Habló en un tono plano, causando que las tres elfas lo miraran con neutralidad)

En estos momentos Lefiya maldecía internamente que Bell de la nada se volviera extremadamente denso.

Lefiya: Ya deberíamos partir, los demás ya debieron comenzar la reunión… (Habló cansada, mientras comenzaba a caminar, solo para ser detenida por Bell)

Bell: Yo tengo una mejor manera… (Habló divertido, mientras tomaba de la cintura a Lefiya y la acercaba a Riveria, la cual igualmente tomó de la cintura)

Ambas elfas se sonrojaron, para seguidamente sentir como eran elevadas levemente.

Bajo la mirada de Yousei, los tres desaparecieron en un destello blanco, dejando a la elfa guerrera sola.

Yousei: Ese maldito media sangre… (Gruño con enojo, para seguidamente salir disparada hacia la sala de reuniones)

Tome skip, 3 horas después.

Después de poco más de dos horas de reunión, dónde Ouranos y Bell propusieron formar un consejo de guerra para conquistar los pisos profundos y detener a las espinas y a su reina antes que se multiplicaran.

La gran mayoría de los dioses dieron su aprobación, aunque algunos como Ishtar, Apollo y algunos otros no quisieron unirse a la gran alianza, principalmente por no ser ellos quienes dirigieran a todos.

Los que sí estuvieron de acuerdo con la idea, propusieron esperar al dios Hades y a la diosa Hela para tomar finalmente la decisión.

Después de esto, los dioses se retiraron, mientras que Fels guiaba a Poseidón y a Quetzal junto a las demás diosas hacia donde se hospedarian junto a sus familias, el rey Larfal fue guiado a la mansión crepúsculo por Bell, para molestia de Hestia, la cual tenía un trapo amarrado a su boca, cortesía de Loki, la cual una vez salieron de la sala de reuniones se pegó a Bell, sintiendo las intenciones asesinas de Lefiya.

Lefiya viendo que la diosa no parecía querer despegarse del peli blanco, solo se mantuvo en silencio a su lado, aunque eso no evitó que mirara a la diosa con claras intenciones asesinas.

Una vez llegaron a la mansión, Loki los encaminó a la habitación de invitados, la cual, para salvación de Loki estaba limpia y preparada para alguien como Larfal, el cual no estaba para nada contento, aunque era por otro motivo.

Durante todo el camino hacia la mansión, Riveria se había mantenido al lado de Bell, algo que tenía de los nervios a Larfal, si bien el peli blanco tenía sangre de la realeza élfica y superaba grandemente los estándares que tenía pensados para la pareja de su hija, su lado de padre sobreprotector le obligaba a tener un increíble recelo hacia Bell.

Hablando del peli blanco, este hablaba alegremente con Lefiya y Tiona, la cual rápidamente se había acercado a ellos al verlos llegar.

Ignorando que padre e hija lo estaban mirando con intenciones asesinas, Bell junto a Lefiya y Tiona se dirigieron al comedor, hablando de forma alegre entre los tres.

Después de esto la tarde pasó rápidamente, con los ánimos calmandose levemente después de la batalla, aunque había algunos que decidieron no relajarse.

Uno de estos era el rey Larfal, el cual mantuvo vigilado a Bell durante toda la tarde, bajo la atenta mirada de un divertido Legolas, el cual jamás había visto a su rey de esa forma, ni cuando era un adolecente.

La otra persona que no pudo calmarse del todo fue Riveria, la cual ignorando a su padre, se acercó a Bell y compañía, donde una vez le dio una mala mirada a Lefiya, se unió a la conversación.

Todo esto era visto por una entretenida Loki, la cual decidió mantenerse al margen, aunque eso no quería decir que dejaría que Hestia arruinara todo, por lo que antes que hiciera algo le encargó a Finn y Gareth distraerla.

Una vez llegada la noche, todos se encontraban en el comedor, el cual había sido ampliado enormemente gracias a las visitas, aunque principalmente por que Yousei amenazaba a cualquiera que pasara cerca de ellos, llevandose un regaño de parte de un molesto Larfal.

Mientras esto sucedía, Bell hablaba de forma calmada con las hermanas amazonas junto a Riveria y Lefiya, aunque estas se miraban con una clara tensión, la cual fue notada por todos, exceptuando a Bell.

La charla habría continuado de no ser por un fuerte estruendo en la entrada de la mansión, mientras todos se congelaban en sus lugares ante el repentino ruido, tanto Bell como Lefiya salieron disparados hacia la entrada, los años de la guerra los había acostumbrado a reaccionar rápido ante una amenaza.

Al ver esto todos los siguieron, especialmente un serio Larfal, el cual a paso lento camino en dirección de la entrada junto a Legolas, a pesar de las negativas de Yousei.

Los primeros en llegar fueron Bell y Lefiya, quienes vieron con atención como uno de los guardias era arrojado hacia ellos por una figura enorme que ambos reconocieron de inmediato.

Rápidamente, Bell sujetó al moribundo guardia, el cual había quedado inconsciente por un gran golpe en la cabeza, para seguidamente dejarlo apoyado en una pared fuera de peligro.

Al momento que Bell volvió con Lefiya, los demás llegaron junto a ellos, viendo sorprendidos la presencia de una de las hijas de Ishtar.

Loki: ¿Qué significa esto…? (Pregunto en un tono molesto, pasando a un lado de Bell y Lefiya) ¿Acaso Ishtar quiere iniciar un juego de guerra…?

Phryne: ¡NO TE METAS EN ESTO ASQUEROSA DIOSA…! (Gritó colérica, para seguidamente apuntar en dirección de un serio Bell) ¡TÚ… MALDITO MOCOSO DE MIERDA, ARRUINASTE MI BELLO ROSTRO…! (Grito fuera de sí, apuntando a Bell, el cual la miraba con una ceja alzada, mientras los demás la miraban con asco)

Al parecer uno de los golpes que había recibido había hundido su nariz, al grado que ninguna poción ni por más poderosa que sea podía repararla, causando que ahora en vez de parecer una rana, tenía un rostro similar a un bulldog enojado.

Phryne: ¡PAGARAS POR ESTO CONEJO DE MIERDA…! (Grito mientras tomaba una gran hacha de batalla, para seguidamente comenzar a caminar hacia Bell, ignorando como Loki emanaba su arcano en advertencia)

Soltando un suspiro, Bell se preparó para noquear a la amazona o simplemente matarla de un golpe, pero fue detenido por la mano de Lefiya, la cual tenía su mirada oscurecida por su cabello.

Lefiya: Yo me encargo… (Habló en un tono frío, para seguidamente comenzar a caminar hacia la amazona, la cual se había detenido al ver a la elfa acercarse)

Phryne: ¿Acaso ese conejo no tiene las bolas para enfrentarme y envía a su noviecita…? (Preguntó con arrogancia, olvidando como había sido humillada por el peli blanco) Te arrancaré la cabeza sucia elfa y le lanzaré tu cuerpo a mis mascotas…

Ignorando todo lo que la amazona decía, Lefiya lentamente caminó hacia ella, cuando solo un par de metros las separaban, Lefiya le dio una sonrisa, para seguidamente saltar.

Bajo la mirada de todos, el puño de la elfa golpeó la cabeza de la amazona, incrustandola en el suelo, levantando una ligera nube de humo y lanzando su hacha por los aires.

Phryne: Maldita… (Gruño adolorida, mientras intentaba levantarse)

Viendo esto, Lefiya solo levanto una pierna, dando gala de su flexibilidad, para seguidamente dejarla caer sobre la cabeza de la amazona enterrándola aún más en el suelo.

Lefiya: ¿Ya fue suficiente para ti…? (Preguntó en un tono frío, el cual les causó un escalofrío a todos los espectadores, exceptuando a Bell y Riveria)

Phryne: Malnacida… (Gruñó débilmente, mientras de forma inutil intentaba levantarse) Los mataré a ambos…

Viendo que sería inutil razonar con la amazona, Lefiya soltó un suspiro, para seguidamente darse la vuelta mientras invocaba su báculo, el cual era una varilla de plata recubierta con madera antigua, con la parte superior teniendo la misma forma de un brote de helecho, con una gema rubí en medio, la cual brillaba levemente.

Lefiya: Levántate naturaleza… (Habló en un tono serio, mientras golpeaba su báculo con la tierra, causando que una pequeña onda de energía fuera sentida por todos)

Después de esto, miles de enredaderas salieron del suelo y sujetaron a la amazona, levantándola sin problemas del suelo, para seguidamente sujetar fuertemente su cuello a la vez que cubrían su boca, en silencio, Lefiya miro directamente los ojos de la amazona, causando que abriera levemente los ojos con sorpresa.

Lefiya: Viniste buscando sangre pero la sangre que será derramada será la tuya… (Habló en un tono frío, mirando directamente a los ojos de la amazona, la cual se sacudía fuertemente intentando soltarse, sin notar como los ojos de la elfa brillaban levemente) Adios…

Con estas palabras Lefiya volvió a golpear el suelo con su báculo y con un último grito de Phryne, todos escucharon el sonido del cuello de la amazona romperse.

Esto causó un tenso silencio en todos, quienes aún veían en shock como las enredaderas volvían al suelo, dejando el cuerpo de la gran amazona en el suelo, aun envuelta con enredaderas.

Rompiendo el silencio, Bell se acercó hacia Lefiya, la cual miraba fijamente el suelo, sujetando su báculo fuertemente.

Bell: ¿Todo bien…? (Pregunto una vez estuvo frente a la elfa, la cual levanto la mirada, mirando directamente los ojos de Bell)

Lefiya: Debemos detener a Ishtar, en unas horas iniciará el ritual para matar a Haruhime… vi lo que harán en los ojos de Phryne… (Habló en un tono serio y preocupado, recibiendo un asentimiento de parte de Bell)

Bell: ¡Loki…! (Habló en un tono alto, sacando de su estupor a la diosa, la cual lo miro confundida) Asegura la mansión, su presencia es prueba de que Ishtar intentara algo, nosotros iremos a responder a su ataque, pero eso no asegura que no hayan más de sus hijos por el lugar… (Habló en un tono de mando, recibiendo un asentimiento de una seria Loki)

Después de esto, Melys junto a Araxes aterrizaron a un lado de sus compañeros, los cuales seguidamente los montaron.

Bajo la mirada de todos, los dragones emprendieron el vuelo en dirección de barrio rojo de la ciudad, sabiendo que sería inutil enviar a un grupo en su ayuda, Loki comenzó a dar órdenes, siguiendo las indicaciones de Bell.

Aunque había dos personas que aún veían a los dragones a la distancia, uno de estos era Larfal, el cual estaba metido en sus pensamientos, había reconocido el poder que había usado Lefiya y estaba seguro que el peliblanco igualmente sabía usar ese poder, si esto hubiera ocurrido en su reino, exigiría a esos dos mestizos que dejaran de usar la magia de la familia real, pero ahora no sabia como reaccionar y el hecho de que el peliblanco tuviera cierto parecido con su bisabuelo lo hacia aun peor.

Por el otro lado, Riveria miraba en la lejanía a sus dos estudiantes, sin que ella lo notara, añoraba estar junto a ellos y acompañarlos en su lucha, mientras que en lo profundo de su mente, deseaba poder volar junto a Bell en su dragón, pero su lado lógico y la educación que recibió toda su vida no le dejaban darse cuenta de esos pensamientos, solo atribuyéndolos a la preocupación por sus alumnos.

Solo Loki y Larfal notaron el característico brillo en los ojos de la elfa, mientras la diosa le daba una ligera sonrisa, Larfal había olvidado todos sus pensamientos anteriores y ahora maldecía con todo su ser al peliblanco.

Con Bell y Lefiya, distrito rojo.

Gracias a la velocidad de sus dragones, ambos ya se encontraban sobre el gran distrito rojo, mirando en silencio como gran parte de las amazonas de la familia se movían por todos lados.

Lefiya ya había transmitido telepáticamente a Bell lo que había visto en los ojos de Phryne, causando que el peli blanco se enfureciera como nunca.

Lefiya: No hay civiles, solo están las amazonas de la familia… (Habló mentalmente con el peliblanco, el cual le dio un asentimiento, igualmente solo sintiendo la presencia de las amazonas de Ishtar, aunque eran menos de lo que recordaba)

Con un ligero asentimiento, ambos se lanzaron en picada junto a sus dragones, mientras que Bell y Araxes se dirigieron hacia la torre principal, Lefiya junto a Meleys se dirigieron hacia el borde del distrito.

Segundos después, todo el muro que separaba el distrito rojo con el resto de la ciudad comenzó a arder con llamas tan fuertes que derritieron la misma piedra de las murallas.

Al mismo tiempo, un gran muro de fuego rodeó la torre de Ishtar, deteniendo a todas las amazonas que se dirigían hacia allí.

Unos momentos antes, Ishtar había movido a sus subordinadas, si bien no le agradaba para nada tener que cerrar el distrito, las acciones de su capitana la habían orillado a cerrar todo y mantener a sus amazonas alerta ante un posible ataque.

Había enviado algunas de sus Berberas hacia la mansión crepúsculo, con el poder que ahora obtendría no tenía que preocuparse por la alimaña de Loki y qué mejor manera de dejarle en claro a toda la ciudad que ahora ella era la reina de todo que deshaciéndose de la familia Loki y después de la familia Freya.

Pero por su arrogancia había olvidado que ahora Loki tenía en sus filas un aventurero clase SS+ y un aventurero clase SSS.

Ese recuerdo llegó a su mente cuando vio cómo una figura voladora encendía un gran muro de fuego alrededor de todo el distrito, para seguidamente ver como un gran dragon negro cerraba el paso a la torre, dejandola solo con unas cuantas amazonas a su disposicion.

Se llenó de terror cuando vio como una figura de cabello blanco saltaba del dragón y caía frente a la entrada de la torre, ignorando totalmente el calor del fuego a su alrededor.

Ishtar: ¡CIERREN TODAS LAS PUERTAS…! (Grito totalmente aterrada al ver como el peliblanco desaparecida, para seguidamente sentir un fuerte estruendo en la planta baja que movió toda la torre) ¡YO HARÉ EL SACRIFICIO, GANEN TODO EL TIEMPO QUE SUS INÚTILES CUERPOS PUEDAN…! (Grito a las amazonas que la acompañaban, las cuales rápidamente corrieron hacia las plantas bajas, solo quedando junto a tres amazonas) "La perra de Kali no me advirtió de esto…" (Pensó mientras salía rápidamente de la sala junto a las tres amazonas, una de las cuales llevaba a rastras a haruhime)

Sintiendo como el peliblanco se habría paso en los pisos inferiores, Ishtar apresuró el paso hacia la cima de su torre, anhelando el poder que portaba la chica de cabello dorado.

Cuando solo faltaban metros para llegar a la cima, Ishtar vio como una de sus amazonas caía al frente con un corte en el cuello, mientras que otra era lanzada fuertemente contra la pared.

Ishtar: ¡¿Que significa esto Aisha..?! (Pregunto iracunda, viendo como la amazona le apuntaba con su espada, mientras Haruhime miraba todo detrás de la amazona)

Aisha: Lo lamento Ishtar-sama, pero no puedo dejar que la sacrifiques… (Habló en un tono serio, temblando levemente al sentir el arcano de la diosa frente a ella, la cual solo soltó una ligera carcajada oscura)

Ishtar: Como si pudieras resistirte… (Habló en un tono oscuro, para seguidamente mirar con su encanto hacia la amazona, la cual se tenso)

Seguidamente de esto Aisha comenzó a temblar incontrolablemente, mientras sujetaba su cabeza fuertemente, aún así, no soltó su espada.

Un placer incontrolable se apoderó de todo el cuerpo de Aisha, aun así no se atrevió a soltar la empuñadura de su espada, aferrándose al único atisbo de cordura que aún le quedaba, jamas dejaría que asesinaran a su única amiga.

Ishtar: ¿Aún te resistes escoria…? (Preguntó con molestia, para seguidamente intentar acercarse a la amazona para golpearla)

Antes que diera un paso, sintió como algo atravesaba su pecho, al bajar su mirada, vio como una espada sobresale en medio de su pecho, al voltear levemente la mirada, se encontró con la oscura mirada de Bell.

En un rápido movimiento, Bell arrancó la espada del pecho de Ishtar y la empujó hacia el borde de la torre, causando que la diosa tropezara y cayera al vacío.

Segundos después un pilar de luz se elevó hacia el cielo, iluminando todo por unos cuantos momentos hasta desaparecer en el cielo.

Bell: Ya está todo bien, tranquilas… (Habló en un tono calmado, mientras ayudaba a Aisha a levantarse y miraba a la sollozante Haruhime, la cual seguidamente abrazo a la amazona mientras rompía en llanto)

Aisha: Niño… debes volver… a la mansión de Loki… Ishtar envío… unas Berberas… a atacar la mansión… (Habló de forma cansada, mientras era sujetada por Haruhime, la cual la miraba preocupada)

Esto dejó frío a Bell, aunque sabía que todos ahí tenían el poder suficiente para defenderse, no sabía qué artimañas podía tener Ishtar en su poder y viendo a la amazona de Kali inconsciente a sus espaldas lo hacía sospechar aún más.

Bell: Lefiya… (Habló seriamente por telepatía a la elfa, la cual rápidamente le respondió)

Lefiya: También lo escuche, ve… yo y Meleys nos encargaremos de llevar a Aisha y Haruhime a la mansión… (Habló de forma seria, mientras rodeaba la torre junto a su dragona)

Bell: Cuidate, puede que aún queden amazonas hostiles… Mi compañera vendrá por ustedes, quédense aquí y esperen… (Habló en un tono amable, recibiendo un asentimiento de parte de ambas mujeres, las cuales lentamente se sentaron en el suelo)

Con un rápido movimiento, Bell encadenó con magia a la amazona de Kali, la cual seguía inconsciente en el suelo.

Después de esto Bell salto hacia el vacío, siendo recibido por Araxes, el cual rápidamente se dirigió hacia la mansión crepúsculo, sintiendo la preocupación de su compañero.

Cuando ya estaban cerca de la mansión, una fuerte explosion en la parte trasera de la mansión causó que Araxes apresurara el vuelo.

Al pasar sobre la mansión vio como Loki y Hestia parecian gritarle algo a Finn, al igual que Larfal le gritaba algo a las hermanas amazonas, siendo retenido por Legolas, frente a ellos la armería y la bodega ardían en llamas.

Al no ver a Riveria en el lugar causó que se le formara un vacío en el pecho, rápidamente saltó del lomo de Araxes, cayendo frente a Loki y Hestia.

Bell: ¿Qué ocurrió…? (Pregunto en un tono serio, reprimiendo la sensación de hundimiento en su pecho, la cual sólo aumentó al ver como Hestia desviaba la mirada y Loki parecía no querer hablar) Loki… ¿Qué ocurrió…?

Loki: Estábamos por levantar las tiendas para la enana y los demás… Riveria junto a Alicia vinieron a abrir la bodega para sacar las tiendas cuando sentimos una explosion… (Habló en un tono bajo, causando que Bell la mirara con ojos muertos, para seguidamente voltearse y caminar rápidamente hacia la gran bola de fuego, era inmune al fuego después de todo)

Antes que el peliblanco se lanzará al fuego, todos sintieron una pesada presencia mágica, la cual, aunque no era tan grande como la que exudaba Bell, le coloco los pelos de punta a todos.

Bell rápidamente reconoció esa presencia y solo pudo sonreír medianamente, de todas las cosas jamás esperó que esto sucediera.

De la nada unas grandes alas emergieron del fuego, las cuales con un fuerte movimiento apagaron el fuego, revelando a una dragona un poco más pequeña que Araxes, de color azul palido y brillantes ojos verdes.

Dicha dragona cubría protectoramente a Riveria, la cual había creado un escudo mágico alrededor de ella y de una inconsciente Alicia para protegerlas de la explosión.

Todos miraban sorprendidos a la dragona, la cual movía sus alas para dispersar los restos de fuego que aún quedaban.

Bell sin miedo se acercó a ellas, causando que la dragona lo mirara unos momentos con atención, para seguidamente dejarlo acercarse a Riveria, quien miraba con atención a la dragona.

Bell: ¿Te encuentras bien…? (Preguntó mientras se acercaba a Riveria, quien dejó de mirar a la dragona para mirarlo a él)

Riveria: Si, estoy bien… Alicia fue atacada por una amazona antes de la explosion, solo está inconsciente… (Habló aún sorprendida, dejando a la elfa menor de forma más cómoda en el suelo) No sabía que tenías más dragones… (Habló mientras volvía a mirar hacia la dragona, la cual le devolvió la mirada)

Bell: Te equivocas, yo solo tengo a Araxes… Y Lefiya solo tiene a Meleys… un jinete sólo puede tener un dragón… (Habló mientras se acercaba a la elfa, la dragona adivinando sus intenciones acercó su cabeza) Los dragones no son simples bestias, son criaturas increíblemente inteligentes y mayormente nobles, gracias a sus cualidades mágicas pueden sentir las intenciones de las personas…

Mientras hablaba estiraba la mano hacia el hocico de la dragona, la cual se mostró reacia durante unos momentos, para seguidamente permitirle tocarla, sintiendo las intenciones del peliblanco.

Bell: Los dragones salvajes eligen a sus jinetes, no importa si él o ella está al otro lado del mundo, el dragón los buscará hasta encontrarlo y si es digno, permanecerá a su lado hasta el final de sus días… (Habló de forma lenta, repasando las memorias dadas por Alfa y sus propias experiencias, mientras tomaba de la mano a una sorprendida Riveria y la ponía sobre el hocico de la dragona, la cual desvió su mirada en dirección de Riveria, viendo directamente a sus ojos color jade) Y al parecer, está dragona te a aceptado como su compañera… (Habló con una sonrisa, mientras la dragona soltaba aire caliente de la nariz, elevando el cabello de la elfa, la cual soltó una pequeña risa)

Todo esto era visto por los demás, mientras Loki miraba con una gran sonrisa a Riveria, Larfal estaba al borde del desmayo, por un lado por ver como el osado peliblanco tomaba de la mano a su hija y por el otro lado recordaba una antigua leyenda que cantaban los ancianos de su reino.

Volviendo con Bell y Riveria, estos veían como la dragona volvía a levantar la cabeza, soltando un bufido mientras se erguía y miraba alrededor.

Bell: Debes darle un nombre… (Habló con una media sonrisa, mientras se paraba a un lado de la elfa, demasiado cerca para gusto de un irritado Larfal, el cual había dejado de lado la preocupación de antes) Ella ya te acepto como compañera y debes darle un nombre para reforzar su vínculo… (Habló de forma calmada, bajo la mirada de Riveria, la cual sin entender porque, sentía una gran necesidad de tomar la mano del peliblanco)

Alejando esos pensamientos, Riveria volvió su vista hacia la dragona, la cual se había echado frente a ellos, aunque seguía mirándola de reojo.

Al ver sus ojos brillar de un fuerte verde, recordó las historias que su madre le contaba de su abuelo, un poderoso mago que fue reconocido por sus caracteristicas llamas de color esmeralda y como en su niñes soñaba con ser una gran maga que usaba las mismas llamas por la que fue conocido y temido su difunto abuelo.

Riveria: DreamFire… (Habló con una sonrisa, atrayendo la mirada de Bell) Su nombre será DreamFire…

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Fin de capítulo 14

Del 1 al 10 cuánto le dan al capítulo.

Espero les guste el capítulo y perdonen la tardanza, en un principio no quería agregar relleno, pero por el rumbo que le quiero dar a la historia será necesario agregar un par de capítulos de relleno.

Si encuentran que en algunas partes cambia la narración, es porque este capítulo lo reescribí casi 20 veces y aunque aun no me convence al 100%, creo que quedó decente.

Deja tu estrellita si te gusto.

Espero sus comentarios.

Yo soy Horst y nos vemos en el siguiente capítulo…