Capítulo 5
La noche caía en las áridas tierras que rodeaban el reino de Rakia, a años del inicio de la masacre, ningún rastro de vida se encontraba a kilómetros a la redonda de las ciudades o de los grandes reinos, solo pequeñas células de refugiados que poco a poco comienzan a desvanecerse.
Entre toda la oscuridad, tres figuras corrían en dirección del norte, esperando alcanzar a su grupo o encontrar algún escondite, a sus espaldas, un grupo de espinas les seguía el rastro.
Bete: No puedo creer que tenga que hacer de niñera… (Habló claramente irritado, mientras corría a la cabeza del pequeño grupo)
Lefiya: No es mi culpa que el estúpido conejo se allá perdido… (Habló con enojo, recibiendo una mirada acusatoria de ambos hombres, ya que fue ella la culpable de su situación actual)
Ante esto Bell solo guardó silencio, lamentándose por no llevar sus espadas consigo en ese momento, solo teniendo su daga atada a su cinturón.
Después de esto los tres mantuvieron silencio, esperando encontrarse rápidamente con su grupo o si tenían suerte, perder a las espinas que ya comenzaban a pisarle los talones.
Gracias a los entrenados ojos de Bell, logró distinguir a lo lejos las ruinas de la ciudad de Rakia, causando que se detuviera de golpe, ya que en ese lugar se encontraba un gran nido de espinas.
Pero antes que alguno de ellos lograra reaccionar, un gran grupo de espinas los emboscó, causando que Bete chasqueara la lengua con irritación.
Bete: Lo que faltaba… (Habló mientras fruncía el ceño, preparándose para una inminente lucha o escapar en caso de que las cosas empeorarán)
Bell, notando que rápidamente se quedaban sin rutas de escape, recordó uno de los muchos mapas que Finn y Riveria le obligaron a memorizar, encontrando lo que posiblemente sería una ruta de escape o una muerte segura si no tenían cuidado.
Bell: Unos kilómetros al sur están los acantilados, podríamos huir si logramos llegar hasta ahí… (Habló en un tono nervioso, mientras miraba de reojo a Bete, quien solo soltó un gruñido)
Bete: Entonces que esperas… (Hablo mientras tomaba del cuello de su ropa a Lefiya y comenzaba a correr hacia al sur, siendo seguido rápidamente por Bell y el gran grupo de espinas)
Gracias a que ambos eran velocistas por naturaleza, los kilómetros que los separaban de su destino se acortaron rápidamente, aunque seguían con las espinas pisándole los talones.
En un rápido movimiento, Bete lanzó a Lefiya hacia Bell, quien torpemente la atrapó, para seguidamente ver como el peli plata golpeaba fuertemente una espina, aturdiendola.
Bete: ¡Tch! Malditas alimañas molestas… (Gruño, mientras retomaba su carrera, aunque se notaba la preocupación en sus ojos, la cual aumentó al ver como el peliblanco recibía un aguijón de espina en su hombro)
Solo un par de metros los separaban de lo que podría salvarlos o matarlos en el mejor de los casos, pero viendo el número de espinas a sus espaldas, causó que el peliplata tomará una decisión para lograr salvar a sus compañeros.
Sin notar la mirada de tristeza que se reflejaba en el rostro del peliplata, Bell y Lefiya preparaban un plan para retrasar el avance de las espinas y darles tiempo para escapar, aunque la elfa no estaba para nada feliz al ser cargada por Bell, quien intentaba ignorar que tenía una hermosa elfa en sus brazos.
Gracias a la velocidad de ambos, lograron ganar una ventana de un minuto antes de ser alcanzados por las espinas, por lo que, al llegar al borde del gran acantilado, se detuvieron, intentando recuperar el aliento.
Bell: Bien, creo que ya es hora… (Hablo mientras bajaba a Lefiya, quien rápidamente comenzó a recitar un cántico, pero fueron sacados de sus pensamientos al ver como Bete sacaba un par de dagas de las protecciones de sus piernas) ¿Bete…? (Hablo confundido por las acciones del peli plata, solo para ver con sorpresa como este arrojaba a una confundida Lefiya hacia el abismo) ¿Qué estas…?
Bete: Escúchame bien maldito conejo, tu y yo nunca fuimos buenos amigos, pero aun así te ganaste mi respeto y te considero un compañero de armas… así que será mejor que sobrevivas o volveré y te asesinaré yo mismo… (Hablo mientras tomaba del cuello de la ropa al peliblanco y lo acercaba al borde del acantilado) Te encargo a mi diosa, Bell…
Al momento de decir esas palabras, dejó caer al peliblanco, quien vio con impotencia como seguidamente el peli plata comenzaba a combatir a duras penas con las espinas, quienes lo abrumaron rápidamente.
Sin poder hacer nada, vio como uno de los que consideraba parte de su familia era asesinado y brutalmente descuartizado por el ejército de bestias.
Al parecer ya se estaba volviendo costumbre para Bell el despertar en la sala de enfermería del gremio, aunque esta vez solamente fue por el gran desgaste de energía y no por una herida o golpe.
Aunque extrañamente cuando despertó, Hestia le dirigía una increíble mirada de celos, al parecer mal entendió sus intenciones al proteger a Lefiya, pero ya hablaría con ella más tarde.
Actualmente se encontraba siendo regañado por Eina, la cual poco después de que le dieran el alta en la enfermería, lo arrastró a una de las salas privadas del gremio, donde estaba actualmente recibiendo su castigo.
Pero mientras Eina le daba uno de sus espartanos castigos, la mente de Bell estaba metida en lo más profundo de sus pensamientos, recordando como en la mañana Finn lo había visitado y le había hecho una invitación a la mansión crepúsculo para esa misma tarde.
Una vez logró zafarse de la iracunda semi-elfa, Bell se encaminó hacia la "sede" de su familia, donde ni bien puso un pie en la entrada, Hestia lo comenzó a regañar en diferentes idiomas, incluso en el idioma de los dioses, causando que una gota estilo anime cayera por la nuca del peliblanco.
Time skip, tarde del mismo día.
Después de calmar a Hestia y descubrir que esa misma tarde, cierta pallum se acercó a la diosa de la familia para presentarse y pedir una transferencia de familia, por lo que igualmente Hestia se reuniría con el dios Soma esa misma tarde, lo que ciertamente sorprendió a Bell.
Pero dejando de lado sus pensamientos, Bell dirigió su mirada hacia la gran mansión que se imponía delante de sus ojos, a pesar de que, en su pasado, muchas veces visitó la mansión crepúsculo, aún le impresionaba su increíble construcción y lo imponente que se lograba ver en el atardecer.
Fue sacado de sus pensamientos por el sonido de las rejas de la entrada siendo abiertas, revelando a un sonriente Finn, quien era acompañado por una irritada Loki, quien no estaba para nada feliz al recibir a un hijo de Hestia en su mansión.
Finn: Bienvenido Bell Cranel, te estábamos esperando… es bueno ver que te recuperas rápido… ¿Verdad… Loki…? (Hablo con una sonrisa, la cual se profundizó al decir lo último, mientras le dirigía su mirada hacia la pelirroja, quien se tensó exageradamente, para seguidamente dar un asentimiento con el ceño fruncido)
Bell: Lamento las molestias Braver-san, Loki-sama… (Hablo fingiendo nerviosismo, mientras caminaba en dirección de ambos)
Finn: No te preocupes y puedes llamarme "Finn", no hay problema… (Hablo mientras comenzaba a caminar junto al peliblanco, quien solo le dio una mirada "nerviosa")
Mientras caminaban, Loki se mantuvo detrás del par, mirando con sospecha al peliblanco, principalmente porque al pasar a su lado, sintió un ligero tirón en su arcano, lo que sería normal, tan solo si el peliblanco perteneciera a su familia y portará su Falna.
Esto la confundía fuertemente, ya que jamás en su eterna existencia sintió algo igual con algún aventurero, tal vez debería preguntarle a Ouranos más tarde sobre esto.
Momentos después, Bell junto a los veteranos de la familia Loki se encontraban en la sala de reuniones hablando sobre el anterior ataque, aunque Bell se sentía fuera de lugar, principalmente por que actualmente era un "nivel 2".
Ciertamente la mayoría de los presentes tenía el mismo pensamiento que el peliblanco, exceptuando a Finn y Gareth, quienes una vez terminaron con el tema del ataque, dirigieron su mirada hacia el chico.
Finn: Bueno, puedo ver que muchos están confundidos por la presencia de un aventurero de otra familia en la reunión… (Habló mientras miraba en dirección de los presentes, en especial de Bete, quien ya parecía que estaba a punto de explotar, pero la mirada oscura de Riveria lo mantenía quieto en su lugar) Gracias a su intervención en el ataque de ese irregular, Lefiya pudo vencerlo y no terminar muerta por su ataque… y como todos sabrán, a nosotros los de la familia Loki no nos gusta deber favores… (Hablaba en su típico tono calmado, rápidamente mirando a Bete con una mirada que prometía dolor si gritaba lo que estaba por gritar) Así que, Bell Cranel… estás en tu derecho de pedirnos lo que desees…
Estas palabras causaron que el cerebro de Bell hiciera corto, principalmente porque conocía lo suficiente a Finn como para saber que nunca haría todo este teatro por una simple "ayuda".
Bell: L-Lo lamento Finn-san, pero yo no ayude a Lefiya-san esperando que me debieran algo… (Hablo en un tono claramente nervioso, principalmente por tener muchas miradas puestas en el)
Esto ciertamente le trajo una pequeña sonrisa al rubio, la cual solo fue notada por Gareth y Riveria, de los cuales, la elfa no sabía el significado.
Finn: Justo como lo imagine… (Habló en voz baja, aunque todos lo lograron escuchar, confundiendo aún más a todos los presentes) Cualquier otro aventurero habría tomado la oportunidad y habría pedido algo o sumamente costoso o algo que lo beneficiaría solo a él… (Hablo con una sonrisa, recibiendo todas las miradas curiosas y confundidas, especialmente la de Riveria) Sabes Bell, hace un par de horas rebuscando en los registros de los aventureros que intentaron entrar en la familia, encontré uno que describe a una persona muy parecida a ti… (Hablo mientras miraba de reojo a Bete, quien solo chasqueo la lengua y desvió la mirada)
Bell: S-Si, cuando llegue a la ciudad intente entrar a la familia Loki, pero fui rechazado antes de hablar con la diosa Loki… (Habló en un tono "nervioso" mientras miraba de reojo a Riveria, quien le devolvió una mirada igualmente confundida)
Esto le trajo una sonrisa un tanto oscura a Finn, quien miró nuevamente de reojo a Bete, quien se tensó ante esta mirada, sabiendo claramente a lo que se estaba refiriendo el rubio.
Finn: Entiendo… Bell, podrías esperar unos momentos fuera de la sala, quisiera hablar contigo en privado más tarde… (Habló sin dejar su sonrisa tétrica, poniendo nerviosos a la mayoría, exceptuando a sus compañeros nivel 6, a Bell y a cierta amazona que tenía un gran sonrojo en su rostro)
Antes de que el peliblanco confundido se retirará, Riveria se ofreció a acompañarlo, sabiendo perfectamente que Loki o alguno de los guardias lo echarían si lo vieran solo en el pasillo.
Una vez la maga y el conejo dejaron la sala, el ambiente rápidamente pasó a uno frío y tenso, lo cual asustó a todos y éxito a cierta amazona.
Finn: Bete, solo te lo diré una vez… vuelve a interferir en la elección de nuevos aventureros y me encargare de que Loki te quite tu Falna… (Habló en un tono oscuro, mientras le daba una mirada fría al nombrado, quien, haciéndose el duro, solo chasqueo la lengua, solo para seguidamente morderla al sentir el fuerte instinto asesino de parte del rubio) Espero que recuerdes que yo soy tu capitán, solo Loki está sobre mí en decisiones que tengan que ver con la familia y los nuevos miembros que quieran entrar en la familia… Será mejor que siempre lo tengas claro… La reunión ha terminado, pueden retirarse… (Hablo volviendo a su típica actitud calmada, mientras les daba una sonrisa cálida a todos)
La mayoría salio un tanto aterrado por el cambio tan radical del rubio, mientras que Bete estaba enojado como nunca antes, aunque entre las hermanas amazonas, una estaba luchando contra los impulsos de lanzarse sobre el rubio y violarlo ahí mismo, sin saber por qué, Finn sintió un gran escalofrío.
Una vez Finn y Gareth se quedaron solos, Riveria junto a Bell y Loki se adentraron en la sala, la cual rápidamente tomó un aire más calmado, exceptuando a Loki, quien seguía mirando con sospecha al peliblanco.
Finn: Lamento usarte para darle una lección a Bete, Bell Cranel, pero no logré encontrar a nadie más de los que intentaron entrar a la familia… (Habló en un tono calmado, mientras se inclinaba levemente ante el peliblanco, quien solo lo miro con cara de palo, al igual que Riveria y Loki)
Después de esto, una charla más calmada se inició entre ellos, la cual duró unos cuantos momentos, en los cuales Loki seguía dándole una mirada de sospecha a Bell, aunque igualmente intervenía en la charla.
Una vez ya entrada la tarde, Riveria decidió acompañar al peliblanco a la entrada, sabiendo claramente lo que le ocurriría si caminaba solo por los pasillos de la mansión.
Finn: Supongo que te diste cuenta… (Hablo en un tono serio, mientras miraba de reojo a Gareth, quien solo le dio un asentimiento)
Gareth: Fue muy sutil… no hay duda… (Hablo mientras miraba hacia la entrada, donde hace un par de minutos atrás, su antigua compañera y amiga había salido acompañada del novato peliblanco) No puedo creer que esa elfa se haya enamorado de alguien tan joven… (Hablo en un tono relajado, causando que Finn lo mirara como si fuera un idiota, mientras que Loki lo miraba como si estuviera loco)
Antes de que el rubio volviera a hablar, una fuerte explosión se escuchó en la entrada de la mansión, lo que alarmó a los dos veteranos, mientras que Loki solo soltaba un suspiro irritado.
Con rapidez, Finn y Gareth llegaron a la entrada, encontrándose con Bete incrustado en uno de los muros, mientras que Bell tenía una de sus manos estirada frente a él, mientras tenía una pose protectora delante de Riveria, quien lo miraba sorprendida.
Momentos antes, con Bell y Riveria.
Un silencio un tanto incómodo se había instalado entre el par de aventureros, mientras que Bell no sabía que tema de conversación sacar, Riveria estaba dudosa, mientras una parte desconocida de ella le impulsaba a hablar con el peliblanco, otra parte le decía que se mantuviera en silencio.
Pasados los minutos y ya casi llegando a las rejas que daban salida a los terrenos de la mansión, un grito los detuvo y los sacó de sus pensamientos a ambos.
Cuando ambos voltearon en dirección del grito, se encontraron con Bete, quien estaba hirviendo en ira, mirando con un profundo odio en dirección de Bell.
Riveria: Bete. ¿Qué significa esto…? (Hablo con clara irritación, mientras caminaba unos pasos en dirección del irritado Beastman)
Bete: ¡¿Te crees muy valiente no es así…?! (Preguntó con claro veneno, mirando con odio a Bell, quien solo le dio una mirada neutra) ¡NO TE HAGAS EL VALIENTE MALDITO DEBILUCHO…! (Grito colérico al ver que el peliblanco no le respondía, pero fue silenciado cuando Riveria se paró a unos metros de él)
Riveria: Bete, será mejor que te calmes o las cosas se pondrán malas para ti… (Hablo enojada, mientras le apuntaba con su báculo en amenaza)
El ruido atrajo a algunos de los integrantes de la familia, de entre los cuales, las hermanas amazonas estaban por intervenir y detener al Beastman.
Pero, antes de que alguno hiciera algo, la peli jade tuvo que esquivar una patada que posiblemente le habría abierto una herida en la cien.
Seguido de esto y con su gran agilidad, esquivo otras dos patadas y bloqueo otra con su báculo, lo que la empujó un par de metros.
Bete: ¡SAL DE MI CAMINO MALDITA ANCIANA…! (Grito colérico, mientras lanzaba una patada que posiblemente le rompería el cuello a la elfa)
Pero antes de que alguno de los aventureros que los rodeaban intentarán detenerlo, su patada fue detenida por un enojado Bell, quien estaba envuelto en un aura de rayos y fuego, deteniendo como si nada la patada del Beastman, mientras le daba una mirada asesina.
Bell: Tócale un solo cabello… (Habló en un tono bajo, solo para que Bete lo escuchara, mientras apretaba con una fuerza gigantesca el pie de este) Y te asesino… (Sentenció con un tono muerto, mientras que sus ojos brillaban en un carmesí opaco)
Seguidamente de esto, Bete creyendo que solo fue suerte el que el peliblanco lograra detener su patada, intentó patearlo con su otra pierna, solo para nuevamente ser detenido por Bell, quien solo oscureció su mirada, para seguidamente murmurar unas simples palabras a la vez que soltaba uno de los pies de Bete y apuntaba su palma en dirección de este.
Bell: Firebolt…
Después de esto, las llamas y rayos que rodeaban al peliblanco, se concentraron en la palma de su mano estirada justo frente del torso de Bete, para seguidamente explotar a quema ropa, lanzándolo directamente a uno de los muros, donde quedó incrustado e inconsciente.
Actualidad.
El ambiente quedo en completo silencio, mientras que Finn y Gareth miraban sorprendidos la potencia de fuego que tuvo el ataque del peliblanco, Riveria miraba sorprendida e imperceptiblemente sonrojada al peliblanco, solo para seguidamente alarmarse, viendo como la mano que el peliblanco usó para lanzar el hechizo contra Bete se encontraba claramente fracturada, mientras que su piel estaba quemada y herida.
En un rápido movimiento, tomó al chico y lo llevó a rastras a la enfermería de la mansión, dejando a todos en completo silencio, quienes no podían procesar como un simple "nivel 1" había derrotado sin problemas a un nivel 5 a finales de camino.
Entre el gran grupo de aventureros que se encontraban ahí, una pelidorada miraba esto con asombro y anhelo, viendo cómo había encontrado a alguien que la ayudaría a completar su ambición, su oscura obsesión.
Finn: Que alguien por favor lleve a Bete a la enfermería… (Hablo una vez salio de su asombro, mientras se volteaba y comenzaba a caminar en dirección de donde su compañera se había dirigido junto al peliblanco) "Aunque suene estúpido, Gareth tiene razón… Puede que Riveria se haya enamorado de Bell… Loki perderá la cabeza si esto termina por ser cierto…" (Pensó con cierta gracia, mientras caminaba en dirección de la enfermería, escuchando como Tione se quejaba de tener que arrastrar a Bete a la enfermería)
Sin ser notado por ninguno, Loki miraba esto desde un balcón, con un aire pensativo rodeándola, ese sentimiento que la carcomía desde que el peliblanco se acercó a la mansión se había incrementado por un par de segundos, para seguidamente volver a ser solo un ligero y casi imperceptible tirón en su arcano.
Tendría que hablar con esto con Ouranos, esperando que él lograra averiguar de qué se trataba todo esto.
Fin de capítulo 5
Del 1 al 10 cuánto le dan al capítulo.
Deja tu estrellita si te gusto.
Yo soy Horst y nos vemos en el siguiente capítulo…
