Capítulo 6

La ciudad de Orario estaba en ruinas…

Babel cubierta en llamas…

Un gran árbol emergía de la base de babel, casi derribándola…

Los muros de la ciudad en ruinas…

Tres pilares de luz ascendían al cielo…

Estoy de rodillas mientras sostengo un cuerpo inconsciente…

Escucho a Finn y a Loki gritarme, pero no logro entender a que se refieren…

Veo una figura animal acercarse a nosotros, espinas si mal no recuerdo, noto como Finn y Loki se alarman, solo para que seguidamente otra gran figura aplaste a la espina… un minotauro con armadura…

Después de él aparecen tres más… una Siren… un Lizard-man y… una Vouivre… Xenos…

Escucho explosiones a mi alrededor, gritos y rugidos las siguen…

Veo como Ottar y Asterius matan a otro grupo de espinas, aunque ellos igual reciben muchas heridas…

La diosa Hestia junto a la diosa Hefesto aparecen, traen consigo una lanza oscura… ambas me hablar alarmadas, pero no logro entender nada… solo escucho el nombre de Bell…

Bell…

Mi cabeza gira lentamente a la figura recostada en mi regazo, cabello blanco como la nieve… piel pálida y enfermiza… sangre dorada cayendo por la comisura de sus labios morados… una gran garra clavada en su pecho… sus ojos carmesíes lentamente pierden su brillo… mientras lentamente pone una de sus manos frías en mi mejilla… no logro entender lo que me dice… pero veo que lo dice con una gran sonrisa… su mano cae de mi mejilla mientras sus ojos finalmente pierden todo su brillo…

Un recuerdo golpea mi mente… un recuerdo lejano de ese día perdido en el tiempo…

Bell…

Me gustaría hablar contigo si no te molesta…

¡Bell…!

Riveria… sé que esto sonará extraño…

¡Bell…!

Sé que nos conocemos muy poco…

¡Bell…!

Pero quiero decirte que…

Te amo Riveria…

Riveria: ¡BELL…! (Grita con desesperación, mientras se sienta en su cama, viendo confundida como se encontraba en su tienda) ¿U-Un sueño…?

Respirando agitadamente la peli jade se levanta de su cama, para seguidamente caminar hacia la entrada de su tienda, donde una vez la abrió con cierto pavor, noto que se encontraba en una de las zonas seguras de los pisos profundos, recién recordando que se encontraba de expedición junto a su familia.

Riveria: "Eso no fue un sueño… fue una premonición… ¿pero de que…?" (Se preguntaba mentalmente, mientras caminaba de regreso a su cama, solo para que seguidamente, las últimas palabras de su sueño se escucharan en su cabeza) "Bell… porque tengo el presentimiento de que algo malo ocurrirá en el futuro… y eso lo incluye a él…"

Con ese último pensamiento, la peli jade volvió a conciliar el sueño, ya acostumbrada a sus sueños premonitorios, aunque sin que lo notara una marca similar a un anillo brillaba en un tono rojizo en uno de sus dedos, para seguidamente desaparecer.

Superficie: Iglesia abandonada, con Bell.

El peliblanco había vuelto a soñar con la muerte de Riveria y gracias a eso no lograba volver a dormir, resignándose a no dormir, se colocó una ropa ligera y lentamente salió de la iglesia, intentando no despertar a su nueva compañera y a su diosa, quienes dormían cómodamente en la gran cama de la diosa, extrañamente ambas dormían abrazadas a la otra, muy acarameladas, para su sorpresa.

Una vez el peli blanco salió al exterior, tuvo una vista directa de la gran luna, la cual alejaba toda oscuridad del lugar, en completo silencio, el peli blanco se sentó en uno de los escalones de la entrada de la iglesia.

Un ligero recuerdo llegó a su cabeza, recordando como hace un par de días le pateo el trasero a Bete, ese día sus instintos lo habían controlado y gracias a eso termino con su brazo y mano fracturados y con un gran regaño de Riveria, quien fue la que personalmente lo atendió.

Aunque esto le causaba felicidad, él sabía que esa preocupación solo venía gracias a que la elfa lo veía como un alumno más, lo que lo entristecía.

Él sabía que en esta línea no lograría conquistar a Riveria y aunque viviera fácilmente el mismo tiempo que ella gracias a la sangre de Zeus y de Hera que ahora corría por sus venas, difícilmente podría enamorar a la peli de.

Principalmente porque no contaba con las mismas circunstancias que llevaron a que ellos se enamoraran, y también porque él no sabía si sobreviviría a la guerra que estaba por llegar.

De la nada, sintió como una presencia se sentaba a un lado de él, notando fácilmente el aura divina que envolvía a dicha figura.

Cronos: Veo que estás triste, último héroe… (Hablo mientras se acomodaba a un lado del peliblanco, quien solo lo miro de reojo)

Bell: Solo recordaba el pasado… (Hablo no extrañado por la presencia del dios, ya que ya se había mostrado ante él hace un par de días) Pensé que solo podrías manifestarte una vez en esta época antes de alertar a tu "yo" actual…

Cronos: Ya lo tengo previsto, desapareceré después de esto… solo quería advertirte sobre algo… (Hablo en un tono serio, mientras miraba de reojo al peliblanco, quien no le dirigió la mirada en ningún momento) La sangre divina ya está comenzando a cambiar tu cuerpo, no falta mucho para que dejes tu humanidad y te conviertas en algo nuevo…

Bell: Lo sé, solo espero no cambiar lo que soy cuando llegue el día… (Hablo en un tono bajo, mirando fijamente la luna, como si ella le relatara su futuro)

Cronos: Todo tiene un precio, niño… (Habló con un aire oscuro, recordando su propio pasado) Espero que estés preparado para lo que vendrá…

Con esas últimas palabras, el hombre desapareció en polvo dorado, dispersándose en el aire, esto dejó en total silencio a Bell, quien estaba metido en sus pensamientos, recordando algo que pasó el día después de su visita a la mansión crepúsculo.

Bell: "El grimorio y el ataque de Asterius… todo está cambiando demasiado rápido, si esto sigue así… la guerra comenzará antes de lo que pensaba…" (Mientras tenía esta línea de pensamiento, miraba hacia la luna, lo que le recordó cierta diosa arquera, lo que le trajo una media sonrisa)

Sonrisa que aumentó al saber que después de lo que había ocurrido la noche anterior, su rival y gran parte de su familia volvería a aparecer, solo esperaba lograr controlarse cuando encuentre a los Xenos.

Flashback, tarde del día anterior.

Después de un día arduo de recolectar gemas en los pisos superiores de la mazmorra, Bell y Lili caminaban por el piso 6, recogiendo las gemas de la batalla pasada, hablando animadamente entre ellos.

Bell estaba feliz, después de muchos años finalmente volvía a escuchar las historias y regaños de su amiga Lili, pero algo lo estaba siguiendo desde el día anterior, era el grimorio que le dio sus poderes de fuego, aunque realmente solo le dio una facilidad de usar sus poderes.

La tarde del día anterior había "encontrado" el grimorio y había "aprendido" su magia, pero lo que lo tenía confundido, era que esto había sucedido un par de días antes de lo que sucedió en su verdadero pasado, pero de la nada, fue sacado de sus pensamientos cuando un par de aventureros pasaron corriendo a su lado.

Lili: ¿Qué ocurre…? (Hablo un tanto confundida, viendo como un pequeño grupo de aventureros pasaban a su lado, siendo que algunos tenían heridas graves)

Aventurero: ¡CORRAN, UN MINOTAURO IRREGULAR SUBIÓ A LOS PISOS SUPERIORES…! (Gritó mientras corría lo mejor que podía, teniendo un brazo totalmente destrozado)

Esto encendió las alarmas en Bell, quien rápidamente supo de qué minotauro se trataba, por lo que, dejando sus dudas de lado, rápidamente tomó sus espadas, las cuales apretó fuertemente.

Bell: Lili, ve a la superficie y trae ayuda yo ayudaré a los aventureros que queden y retrasare al minotauro… (Habló en un tono oscuramente serio, lo que tenso de sobremanera a la pequeña pallum)

Pero antes de que esta le reclamara, una gran espada casi partió por la mitad a la chica, aunque gracias a los reflejos del peliblanco, está solo recibió un pequeño corte en su frente.

Dando un par de saltos el peliblanco los alejó a ambos de la gran sombra que había aparecido frente a ellos, por lo que una vez se aseguró que la chica estaba bien y que su herida no era grave, tomó posición de ataque, mientras apretaba fuertemente las empuñaduras de sus espadas, mirando fijamente al gran minotauro.

Bell: Yo lo distraeré, tu corre… (Hablo mientras se preparaba para lanzarse hacia el minotauro, pero rápidamente noto como su amiga estaba congelada en su lugar) ¡VE…! (Grito viendo que la chica no pensaba moverse, solo para seguidamente bloquear el mandoble oscuro que casi lo decapita)

Esto sacó de sus pensamientos a Lili, quien con lágrimas en sus ojos comenzó a correr en dirección de la superficie, dejando al peliblanco con el minotauro, sin saber que ambos tenían una sonrisa maniática en sus rostros.

Mientras la chica corría por los laberintos que eran los pisos superiores, ignorando el sonido de explosiones y golpes que se escuchaban detrás de ella y gracias a esto, termino chocando con lo que ella pensó sería una pared de piedra, la cual estaba acompañada de un gran grupo de aventureros.

Bete: Fíjate por donde vas niña… (Habló en un tono enojado, mientras miraba con un aire oscuro a la pallum, quien primeramente se congeló, solo para seguidamente tirar del traje del peli plata) Oye…

Lili: Por favor aventurero-sama… ayude a… Bell-sama… (Hablo de forma cansada, mientras intentaba recuperar el aliento al haber corrido por casi tres pisos sin detenerse) ayude a... Bell-sama…

Los acompañantes del peli plata rápidamente se alarmaron al pensar que el peliblanco estaba en problemas, además de que recientemente se encontraron con un pequeño grupo de aventureros que deliraban sobre un minotauro irregular.

Riveria: Chica pallum, calma… puedes decirme qué ocurre con Bell… (La peli jade para sorpresa de todos, fue la primera en acercarse a la chica preocupada, mientras recitaba un hechizo de curación, sanando la herida de la chica)

Lili: Bell-sama está… pelando en el piso 6… con un… minotauro… (Hablo medianamente adormecida por el hechizo que estaba usando la peli jade)

Esto asustó de sobremanera a la elfa, quien, aunque sabía que el peliblanco era muy diestro en el uso de espadas y unos cuantos hechizos de ataque, sabía que no podría hacerle contra a un minotauro irregular.

Compartiendo de cierta forma el mismo pensamiento, Finn le ordenó a Bete que tomara a la chica y los siguiera, lo que ciertamente no le agrado al Beastman.

Gracias a la velocidad que le brindaban sus niveles, el grupo llego rápidamente a la salida del piso 6, lugar donde Bell combatía con el minotauro, pero antes de que lograran llegar, una gran figura se interpuso frente a ellos.

Finn: Ottar… (Hablo con un tono serio, viendo fijamente al gigante Beastman que los miraba a todos como hormigas) ¿Acaso tu diosa te ordeno esto…?

Ottar: Lo hago por voluntad propia… (Hablo en un tono frío, mientras empuñaba su espada oscura)

Esto causó un tenso silencio entre ellos, pero de la nada, un rayo blanco pasando a un lado de ellos y golpeando la pared que estaba a un lado de ellos, los interrumpió.

Bell: Eso si dolió… (Hablaba mientras salía de la pared donde quedó incrustado, recibiendo una mirada sorprendida de parte de todos, incluso del indiferente Ottar)

Ignorando completamente a todos los presentes, el peliblanco se lanzó como un rayo en dirección del minotauro, quien con una sonrisa maniática lo recibió con un golpe descendente.

Bajo la mirada del grupo de aventureros, el peliblanco intercambiaba cortes y de vez en cuando algunos golpes con el enorme monstruo, quien parecía totalmente entretenido.

Esquivando un corte que lo decapitaría, el peliblanco colocó sus puños apuntando hacia el minotauro, para seguidamente disparar tres torrentes de fuego.

Bell: ¡Firebolt…! (Grito mientras invocaba su magia, solo que esta vez, en vez de tres bolas de fuego, fueron tres torrentes similares a flechas los que salieron de sus puños)

Dos de estos impactaron en el cuerpo del monstruo, mientras que otro fue desviado por el mandoble de este, causando que la sonrisa del minotauro se ensanchara.

Después de esto, ambos volvieron a intercambiar golpes de espada, dejando aún más sorprendidos a los espectadores, especialmente a Riveria, quien no sabía del despertar de la magia en el peliblanco.

Entre todos ellos, una pelidorada miraba esto con envidia y celos las habilidades del peliblanco, al igual que algo de enojo que lentamente comenzaba a burbujear dentro de su ser.

Al igual que ella, Finn miraba atentamente las habilidades de Bell, gracias a sus años de experiencia en combates logró ver la experiencia que dejaba ver el peliblanco en sus ataques, además de las marcadas habilidades de espada que dejaban ver diferentes destellos de las habilidades de cierta espadachín pelidorada y de cierta mujer peli plateada de ojos bicolor.

Bell, notando que el desgaste que le estaba provocando la batalla, decidió terminarla, lo que de cierta forma compartía con el irregular frente a él, quien igualmente estaba lo suficientemente dañado como para no querer alargar más esto.

Apretando fuertemente sus espadas, comenzó a ser rodeado por rayos y fuego, mientras que, para asombro de todos, el minotauro igualmente fue cubierto por una ligera capa de rayos.

Bell al ver esto, dio una media sonrisa, para seguidamente aumentar su poder mágico y juntar sus dos espadas, las cuales, reaccionando a su poder y conexión con las originales, comenzaron a cambiar, fusionándose y transformándose en una lanza de Hierro Estigio, la cual brillaba cubierta de rayos…

Mirándose un par de segundos, ambos combatientes dieron el primer paso, lanzándose hacia el otro en una embestida asesina.

Para Riveria el tiempo comenzó a ralentizarse, viendo como el peliblanco moría de diferentes maneras, lo que le causaba un profundo dolor en el pecho, inconscientemente se llevó una de sus manos sobre su corazón.

Pero, a solo unos pocos centímetros de que ambos ataques golpearan, un vendaval de viento esmeralda los golpeó y causó que ambos ataques explotaran en sus portadores, lanzando tanto a Bell como al irregular contra los muros del piso, no solo dañando al minotauro, sino, causándole una grave herida en el hombro y pecho a Bell, quien rápidamente cauterizó la herida, ignorando el dolor y las posibles costillas rotas.

En medio del piso, donde antes combatían, se encontraba parada Ais, quien tenía un brillo celoso en sus ojos mientras apuntaba con su estoque al minotauro, quien la miraba irritado.

Finn: Ais… ¿Qué significa esto…? (Hablo en un tono demandante, si bien, el igual quería meterse en medio de la pelea, sabía que ese ataque no solo estaba dirigido al monstruo)

La pelidorada ante esto no respondió, y se lanzó en dirección del minotauro, quien sólo lanzó un gruñido, para seguidamente levantarse, aún más enojado que antes.

Irregular: ¡T-T-T-T-TE ATREVES…! (Grito colérico, mientras se erguía sobre la pelidorada, quien se congeló en su lugar al escuchar al minotauro hablar)

Esto congeló a todos y le dio la oportunidad al minotauro de contraatacar, golpeando fuertemente en su estómago a Ais, quien presa del asombro y abrumada por los celos terminó recibiendo de lleno el golpe, dejando escuchar el sonido de un par de costillas rompiéndose.

El irregular al ver el camino despejado, cayó en cuatro patas y cargo en dirección de la pelidorada, quien se sujetaba el estómago totalmente congelada.

En un rápido movimiento, Bell se lanzó hacia el minotauro, quien viendo su oportunidad intentó golpearlo con sus cuernos, solo para que el peliblanco, usando estos mismos se impuso hacia la espalda del irregular, para seguidamente sobrecargar sus espadas con magia, las cuales cambiaron, transformándose y alargándose, casi pareciendo unas alas.

Con furia, el peliblanco clavó sus espadas en el irregular, quien soltó un fuerte rugido de dolor, aunque igualmente siguió luchando para quitarse al peliblanco de encima.

Viendo esto, el peliblanco comenzó a cubrir sus espadas con su magia de fuego, creando aún más daño interno en el irregular, quien se retorcía intentando quitárselo.

Gracias a un brusco movimiento, Bell terminó por ser lanzado hacia el techo del piso, donde dejando relucir sus habilidades analíticas, planeó una forma de terminar con esta pelea de una vez por todas, por lo que, con su plan en mente, dejó que sus instintos controlaran su cuerpo.

El irregular al ver que el peliblanco caía en dirección de él, intentó una vez más perforar al chico con sus cuernos, aunque esto ya estaba previsto por Bell, por lo que, haciendo gala de su flexibilidad los esquivó y lo apuñaló directamente en el pecho, causando que ambos quedaran quietos un par de segundos.

Bell: Martillo de Zeus… (Murmuró dejando salir su poder mágico, causando que un enorme rayo saliera disparado de sus espadas)

Esto creó un enorme agujero en el pecho del irregular, pulverizando su gema y finalmente acabando con él, quien solo tenía una sonrisa de complacencia.

Asterius: M-Mi Rival… (Murmuró para finalmente desaparecer en cenizas, dejando al peliblanco sorprendido)

Sorpresa que duró poco, ya que inmediatamente tuvo que arrodillarse del dolor al volver a sentir las heridas provocadas por la explosión de su anterior ataque, además de las múltiples costillas rotas, las cuales picaban con cada respiración a sus pulmones.

Agradecía que Riveria estaba cerca o le costaría un poco subir a la superficie, solo esperaba que la elfa no lo castigará cuando ya estuviera completamente sano.

Sin ser notado por nadie, una figura oscura miraba esto entre las sombras, para seguidamente desaparecer entre la oscuridad.

Fin de capítulo 6

Del 1 al 10 cuánto le dan al capítulo.

Deja tu estrellita si te gusto.

Yo soy Horst y nos vemos en el siguiente capítulo…