Capítulo 10

Las cosas estaban saliendo mejor de lo que Bell creía, al parecer Shakti junto a los demás aventureros habían sido enviados por Ouranos al Dungeon en busca de Loki y sus demás aventureros, preocupados por la desaparición de la diosa y por qué poco más de la mitad de sus aventureros aún no aparecían de su expedición.

Después de unas cuantas explicaciones y que Loki junto a Hestia inventaron una excusa poco creíble, los aventureros de Ganesha se retiraron a informar a su dios.

Viendo que Loki y Hestia comenzaban a discutir por la pobre excusa que se les ocurrió, Bell se escabulló en dirección de la calle dédalo, tenía que verificar lo que le había dicho Alfia y ver si esa vieja elfa todavía estaba con vida.

Sin ser notado por Bell, Riveria vio esto y decidió seguirlo, inconscientemente y gracias a que ella no era un peligro para Bell, sus instintos no le advirtieron de su perseguidora.

Moviéndose entre las calles y laberintos que eran los callejones de la calle dédalo, Bell encontró la vieja choza que se encontraba en las memorias de Alfia, inconscientemente vio a dos niñas pequeñas de cabello blanco corretear cerca de ahí, ambas con ropas andrajosas y sucias.

Dicha ilusión se rompió cuando una vieja elfa abrió lentamente la puerta, sus ojos muertos obtuvieron rápidamente un nuevo brillo al ver al peli blanco, quien le daba una fría mirada.

¿?: Sabía que un día vendrías… (Habló en un tono ronco, mientras se hacía a un lado, dejándole el paso libre a Bell para que entrase) Por favor, entra…

En total silencio, Bell entró a la vieja choza, siendo seguido por la anciana, la cual lentamente volvió a cerrar la puerta, bajó la vista de una curiosa Riveria, quien rápidamente rodeó la choza y se ocultó detrás de una de las ventanas, la cual, para su suerte estaba abierta.

¿?: Ella dijo que algún día vendrías por él… aunque pensé que sería en unos años más y que serías más joven… (Habló en un tono bajo, mientras abría un armario, en el cual había un pasaje secreto)

En silencio, Bell siguió a la anciana por el pasadizo, recuerdos de Alfia recorrían la mente del peliblanco, tanto alegres como tristes y dolorosos.

Una vez llegaron al final del pasillo, se encontraron con lo que parecía ser un taller, en medio de este en lo que parecía ser una figura de greda, se encontraba un traje de cuero y escamas, completamente negro, con detalles en rojo y dorado.

¿?: Mi obra maestra, pensé que alguna de las niñas lo usara, pero ellas preferían vestidos de batalla antes que trajes… (Habló en un tono melancólico, mientras se acercaba al traje, para seguidamente mirar a Bell) Te pareces mucho a Met…

Bell: No te atrevas a decir su nombre… (Habló con enojo, mirando directamente a la anciana, quien solo bajo la mirada) Alfia me mostró todo, todo lo que les hiciste a ellas… (Hablo mirando con ira contenida a la anciana, la cual mantenía la mirada baja) Me tratas con familiaridad, pero se gracias a las memorias de Alfia que hay algo más detrás de esa actitud amable… (Hablo mientras miraba con asco a la elfa frente a él, la cual rápidamente levantó la mirada al borde de las lágrimas)

¿?: No tienes que recordarme lo que les hice, fui peor que los monstruos del Dungeon y ya recibí mi castigo al perderlas de esa manera… y te equivocas, no busco nada con esto, solo… quiero redimir lo que hice… (Habló en un tono arrepentido, derramando unas cuantas lágrimas, aunque Bell no se tragó nada de lo que dijo)

Bell: ¿Qué tiene de especial este traje o lo que sea…? (Hablo en un tono serio, ignorando lo que antes había dicho la anciana)

Está, viendo que no lograría convencer a Bell, solo desvió su mirada hacia el traje, el cual ya comenzaba a acumular polvo.

¿?: Fue hecho con piel del Behemoth y escamas de un antiguo dragón primordial, además de estar imbuidos en sangre del Leviathan y encantado con magia antigua de nuestra familia… (Habló mientras se secaba las pocas lágrimas que habían caído) Es una armadura impenetrable, solo un dios puede dañarla, más no destruirla… (Hablo para seguidamente mirar en dirección de Bell, quien miraba detalladamente el traje)

Bell: Dices que creaste esto para mi madre… según Alfia ellas eran magas, no luchadoras de primera línea… (Habló en un tono serio, aunque las memorias de Alfia decían lo contrario, ya que ella misma era muy diestra en muchas armas y estilos de pelea cuerpo a cuerpo, su madre no se quedaba tan atrás, aunque su enfermedad la desgastaba demasiado)

¿?: Te quedará, está hecho para adaptarse a cualquier tipo de cuerpo… (Habló en un tono melancólico, si tan solo no hubiera sido tan ciega en esos años, ahora ellas estarían ahí)

Bell ante esto solo se acercó al traje, pero al momento que este tocó el cuero de este, el traje se despegó de la figura de arcilla, para seguidamente comenzar a cubrir el cuerpo del peliblanco en un par de segundos, para sorpresa de Bell, quien rápidamente intentó quitárselo de encima.

¿?: Olvide decirte ese ligero detalle… el traje está de cierta forma vivo para conectarse con su portador y acaba de reconocerte como su dueño, no luches, no te hará daño, solo se está adaptando a ti… (Habló con cierto tono melancólico, ya que el peliblanco había tenido la misma reacción de Alfa)

Después de unos cuantos momentos, el traje finalmente cambió y se adaptó al cuerpo y al poder que exudaba inconscientemente el peliblanco, ahora pareciendo más una combinación entre un traje y una armadura ligera.

¿?: Sé que jamás podré remediar lo que les hice, pero déjame decirte que estoy sumamente arrepentida por todo… (Hablo en un tono bajo, mientras lentamente comenzaba a perder color, para sorpresa de Bell) Al menos, logré ver… a mi… pequeño nieto… (Habló de forma entrecortada, para seguidamente convertirse en polvo, el cual lentamente se esparció hasta perderse en la habitación)

Esto dejó en total silencio a Bell, quien solo soltó un suspiro, para seguidamente guardar silencio durante unos segundos.

Después de esto, Bell escribió una pequeña runa en el piso, la cual estalló en llamas cuando Bell salió de ahí, consumiendo solo lo que había dentro del taller, mientras que dejaba intacta a la desgastada choza.

Al momento de salir, se encontró con Fels, quien lo estaba esperando fuera de la choza, con lo que parecía ser un antiguo libro en sus manos.

Fels: Ouranos-sama solicita tu presencia… (Hablo en un tono serio, viendo detalladamente la ropa del peliblanco, el cual solo le dio un asentimiento) Los dioses llamaron a una gran reunión en unas horas, supongo que llego la hora de revelar el secreto… (Habló en el mismo tono, para seguidamente desaparecer en sombras, dejando al peliblanco en total silencio)

Bell: No creí que este momento llegara tan pronto… (Habló en un tono bajo, sabía que en algún momento tendría que revelar quién era realmente y lo que les esperaba en el futuro, pero jamás espero que sería tan pronto, seguidamente de ese pensamiento Bell desapareció en un destello blanco)

Momentos después, Riveria cayó en el mismo lugar donde Bell estuvo parado, una expresión de sorpresa se encontraba en su rostro, si bien no escucho mucho la conversación de Bell y la anciana, logro escuchar como esta le decía nieto además de que reconoció su presencia, esa anciana fue una de las más poderosas guerreras elfas, además de ser descendiente de un linaje extinto de elfos, ahora entendía todo, el poder del par de hermanas hijas de Hera y la distintiva marca mágica que tenía Bell.

Pero decidió dejar eso de lado por el momento, si los dioses tendrían una reunión, de seguro Loki la llamaría a ella junto a Finn para que la acompañaran.

Con eso en mente, la elfa dio un salto hacia el techo de las casas frente a ella, para seguidamente dirigirse hacia la mansión crepúsculo, esperando que Loki aun estuviera ahí.

Un par de horas después, Torre de Babel: sala de los dioses.

Por primera vez en siglos, los dioses se mantenían en silencio, todas las anteriores reuniones comenzaban y concluían con una discusión entre todos.

Ahora todos ellos se encontraban en silencio, viéndose unos a otros con sospecha, al igual que miraban a la figura de negro a un lado de Ouranos, solo cuando Miach junto a Hefestos se sentaron en sus lugares, uno de los dioses finalmente hablo.

Apollo: Ouranos, un rumor se ha esparcido por Orario y tomando la palabra de la mayoría, estamos confundidos… un mortal ejerciendo un poder de los dioses y conectado a diferentes faltas es… simplemente ridículo… (Habló en un tono serio, recibiendo asentimientos de la gran mayoría de dioses que estaban de acuerdo con él) Según los rumores, dicho mortal es el primer hijo de Hestia y sabes bien el castigo que se les da a los que blasfeman en contra de nosotros los dioses… (Hablo ahora en un tono arrogante, mirando directamente Hestia, terminando con una sucia sonrisa sínica)

Esto finalmente detonó una discusión entre los dioses, mientras que la gran mayoría acusaba a Hestia de intentar lo mismo que Hera y Zeus en el pasado, mientras que otros defendían a Hestia, extrañamente entre los cuales se encontraba Loki.

Mientras esto sucedía, Ouranos, Bell y Fels miraban seriamente esto, ellos sabían lo que ocurriría cuando todos supieran la verdad, pero a pesar de todo el problema que traerán algunos de los dioses presentes, lo que tenía nerviosos a Ouranos y a Bell, era la sonrisa oscura que tenía Freya, la cual ignoraba toda la discusión, centrando su mirada directamente en el peliblanco.

Decidiendo ignorar momentáneamente a la diosa, Ouranos decidió que ya había tenido suficiente de los berrinches de los dioses frente a él, por lo que estaba dispuesto a callarlos y enviar a unos cuantos al cielo si la situación lo requería, pero todo se fue al demonio cuando Apollo lanzó una fuerte amenaza en dirección de Hestia y Loki.

La amenaza no habría sido nada para los demás, pero para Bell, quien conocía la oscuridad que se ocultaba detrás de la cara inocente de Apollo, solo lo enfureció.

En un rápido movimiento, Bell convocó su arco, para seguidamente disparar una flecha en dirección de Apollo, causándole un corte en el rostro, donde el dios rápidamente cambió su expresión a una que mezclaba ira y miedo.

Apollo: Cómo osas… (Hablar con una hirviente ira, pero callo cuando Bell comenzó a exudar un tipo muy denso de arcano, el cual estaba combinado con un poder antiguo)

Esto tenso a todos los dioses presentes, mientras que, con los aventureros presentes, causó que todos se congelaran en sus lugares, incluso el imponente Ottar sentía que se estaba ahogando.

La pesada presencia de Bell se mantuvo durante unos momentos, hasta que Ouranos tomó la palabra, teniendo una ligera sonrisa en sus rasgos al ver las expresiones alarmadas de los dioses del lado de Apollo y causando que Bell bajara un poco su poder.

Ouranos: Esta reunión no fue solicitada para discutir los estúpidos rumores de mortales celosos, ni para discutir acusaciones de un dios idiota contra una diosa novata… (Habló en un tono que jamás habían usado frente a este grupo de dioses, causando que todos sin excepción lo miraran sorprendidos, aunque Apollo lo miraba irritado) Lo que nos concierne en este momento, es el Joven Bell Cranel o más bien, lo que tiene inscrito en su alma… (Habló cambiando su tono a uno serio, para seguidamente mirar en dirección de Bell, quien entendió lo que quería que hiciera)

Como si respondiera a sus pensamientos, las mangas de su traje se retrajeron, para seguidamente una especie de tatuajes se marcarán en los pálidos brazos de Bell, donde seguidamente fue proyectada desde la palma de sus manos lo que los dioses reconocieron como una especie de Falna.

Estado de aventurero.

Nombre: Bell Cranel.

Edad: 29 años.

Familias: Hestia/Zeus/Loki/Hefesto/Astraea/Cronos

Nivel: 13

Raza: Demi-elfo/Demi-¿?

Fuerza: SS+

Resistencia: SSS+

Destreza: SS+

Agilidad: SSS+

Magia: EX

Suerte: E

Resistencia anormal: S+

Escape: EX

Habilidades:

Voluntad Inquebrantable: Muestra la fuerza de voluntad del usuario, dándole un aumento de poder mientras más fuerte sea dicha voluntad, está responde igualmente a los sentimientos del portador, respondiendo y aumentando o disminuyendo su poder dependiendo de su estado anímico, provocando un estado Berserker si la ira predomina ante lo demás (desconocido cómo afectan los demás sentimientos a dicha habilidad).

Argonauta: Permite una carga para un contraataque, se requieren dos minutos para una carga completa y puede sonar como una pequeña campanada o una gran campana dependiendo del poder necesario, se puede usar para cualquier tipo de ataque. (Forma Limit Off: se escuchará una doble campanada además de una intensa aura blanca, junto a un círculo mágico divino bajo sus pies)

Slayer: Aumenta enormemente todas las habilidades cuando se lucha contra monstruos salvajes, potencialmente haciendo que el usuario sea más fuerte que su nivel real al luchar contra ellos.

Pie de conejo: Le otorga al usuario un gran aumento de velocidad cuando sus niveles de adrenalina suben al extremo.

Transferencia: le otorga el permiso de dar parte de su poder acumulado o mente a algún compañero o arma.

Cazador: amplía los sentidos del aventurero en extremo, similar a un Beastman.

Depredador: Le otorga un sexto sentido que le avisa de cualquier peligro inminente, lo que lo priva de quedar inconsciente por mucho tiempo, al igual que le permite sentir la presencia de las personas y criaturas cercanas.

Overdrive: Permite una carga dual, la cual almacena los restos de la habilidad Argonauta o cualquier otra habilidad usada hasta 4 veces, ampliando el daño o alcance de cualquier habilidad, sea física o mágica.

Eagle Eyes: Le otorga al usuario un gran aumento en su visión, alcanzando ver incluso a kilómetros de distancia, solo dependiendo de cuanta mente logren soportar los ojos del usuario.

Sonar: Habilidad sólo habilitada para ser usada con Cazador, otorgándole al usuario un aumento exagerado en su audición y su percepción de sonidos o vibraciones.

Maestro Herrero: Le otorga un conocimiento y maestría excelentes al momento de forjar, solo siendo superado por dioses herreros.

Análisis: Gracias a la habilidad de Eagle Eyes, los ojos del usuario están mejor adaptados para notar cualquier detalle de las cosas que ve, reconociendo imperfecciones hasta el punto microscópico y guardando los detalles de cualquier objeto que analice, logrando saber su composición si es un objeto forjado o creado, o logrando analizar el cuerpo de criaturas o personas, notando heridas o posibles puntos débiles.

Rayo de Zeus: Control y autoridad total sobre el arma sagrada del dios Zeus, solo limitándose a la mente y resistencia física del usuario.

Fuego infernal: Control y autoridad sobre el fuego divino e infernal, dándole una inmunidad completa a todo tipo de fuego.

Montura: Le otorga un control total sobre cualquier animal que monte, tanto bestias del Dungeon como criaturas divinas, además de darle los conocimientos necesarios sobre cómo manejar dicha montura, aunque esta habilidad no solo se limita a montar bestias.

Resistencia mágica: Tal como dice su nombre, le otorga una resistencia mágica de alto rango al usuario, no solo limitándose a magias, también les otorga resistencia a maldiciones tanto divinas como de mortales.

Presencia oculta: Le permite al usuario ocultar su presencia durante un corto periodo de tiempo, aunque dicha habilidad es inútil contra la habilidad clarividencia.

Tiempo: Habilidad la cual maximiza la velocidad de pensamiento y reflejos del usuario cuando sus niveles de adrenalina aumentan, logrando percibir la velocidad media de un dios con solo sus ojos, ralentizando el tiempo a su alrededor, aumentando su propio tiempo.

Curación: Le otorga una regeneración acelerada al usuario, al punto que heridas menores o rasguños se cierran en segundos, aunque no regenera extremidades desde cero, solo logrando pegar la extremidad cortada al cuerpo con relativa facilidad.

Semidiós: (Oculta) aumento exagerado de todas las habilidades de lucha del usuario, dejando de lado su humanidad para desbloquear todo su potencial futuro, aunque mientras más se usa esta habilidad, más humanidad irá desapareciendo del alma del usuario, reemplazándolo con energía divina.

Saber: Habilidad y conocimiento sobre todo lo que respecta a las espadas o dagas, causando un aprendizaje apresurado sobre cualquier habilidad de espadachín. Habilidad otorgada gracias a un extenuante entrenamiento en el área.

Archer: Conocimiento sobre uso y creación de arcos, ballestas y flechas, dándole una maestría en dicha área, habilidad otorgada gracias a un extenuante entrenamiento en el área.

Lancer: Conocimiento sobre uso y forjado de lanzas, dándole una gran maestría en el uso de estos, habilidad otorgada gracias a un extenuante entrenamiento en el área.

Acción independiente: Habilidad la cual le permite al usuario ejercer el poder de una Falna a pesar de perder a su dios, la duración máxima de esta habilidad se desconoce hasta el momento.

Esto dejó sumamente fríos a todos los dioses, no solo por el nivel y la cantidad de habilidades de Bell, si no también por lo que significaba tener una Falna de muchos dioses combinados, el peliblanco ante ellos ahora era lo que algunos llamarían un semidiós artificial.

Sin ser notado por los demás, la sonrisa de Freya solo creció, mirando a Bell como si fuera el más glorioso tesoro que jamás haya encontrado.

El primero de los dioses que salió de su estupor, fue Apollo, quien se levantó alarmado, para seguidamente mirar con asco al peli blanco.

Apollo: ¿Qué demonios eres…? (Hablo en un tono que nadie logró diferenciar, mientras miraba fijamente a Bell, quien sólo bajo sus manos, dejando de proyectar su Falna y tomando una posición que imponía respeto)

Bell: Mi nombre es Bell Cranel, último descendiente de las familias Zeus y Hera… (Comenzó hablando en un tono de mando, el cual causó que muchos se tensaran nuevamente) Capitán de la familia Hestia, Héroe del Dungeon… Protector de los escudos de Hestia, Loki, Hefesto y Astraea… Portador del rayo de Zeus… (Habló mientras tatuajes tribales cubrían algunas partes de su piel expuesta, con su arcano subiendo rápidamente, para seguidamente cerrar lentamente sus ojos) Ultimo hijo de la casa élfica Targaryen… (Habló en un tono más calmado, para seguidamente abrir sus ojos, mostrando sus ojos carmesí rodeados de un brillo dorado) Mensajero de Cronos y viajero de un futuro distante…

Con esas últimas palabras, Bell bajo su arcando, desapareciendo sus tatuajes y con sus ojos tomando su tono normal, para seguidamente mirar a todos los dioses frente a él, los cuales lo miraban con diferentes reacciones.

Apollo y los demás dioses que lo apoyaban lo miraban aterrados y recelosos, mientras que Hestia, Loki, Hefesto y Miach lo miraban totalmente fuera de lugar, aunque Loki lo miraba con entendimiento.

Ouranos: El Bell Cranel que se encuentra frente a ustedes no es de nuestro tiempo, usando el arcano de Cronos, Zeus y el mío, fue enviado al pasado… a nuestro presente… con tal de enfrentar una amenaza latente que arrasará con todo… (Hablo en un tono serio, mirando lentamente a cada dios frente a él, la gran mayoría lo miraba con una absoluta sorpresa, mientras que Apollo junto a unos cuantos más dioses lo miraban con el ceño fruncido) Lo que ocurrió hace unas cuantas horas en la aldea de Rivira y los rumores que se extendieron gracias a esto, fueron gracias a la activación de la Falna que todos ustedes acaban de ver…

Apollo: ¿Cómo podemos saber que todo lo que dices es verdad y no una simple excusa para ocultar la herejía que Hestia, Zeus y las demás perras hicieron…? (Hablo en un tono amenazante, mientras subía peligrosamente su arcano, siendo imitado por los que lo apoyaban, los cuales rápidamente se arrepintieron cuando Bell volvió a subir su arcano)

En silencio, Ouranos solo miró a Fels, quien había aparecido entre las sombras, con un orbe de cristal opaco, para seguidamente acercarse a Bell.

Fels: No mostrará nada que sea privado… (Habló en un tono bajo, solo para que Bell escuchara, quien le dio un asentimiento)

Seguido de esto, Fels tomó el hombro de Bell, para que seguidamente el orbe comenzará a brillar y comenzar a proyectar una imagen de Orario, envuelta en llamas, mientras que lentamente Babel caía al suelo.

Bell: Ese día fue cuando todo comenzó… (Hablo mientras las imágenes comenzaban a avanzar desde su punto de vista)

Finn: Es una gran muralla… (Hablo mientras se detenían frente a una enorme muralla de piedra, la cual tenía la altura de una montaña)

Gareth: Esto no es nada comparado a lo que mi gente puede hacer, solo es una muestra de lo que somos capaces los enanos… (Habló con gran orgullo, para seguidamente golpear una piedra que sobresalía de la muralla, donde una puerta apareció, además de un largo túnel) Síganme…

Una vez todos se adentraron en el oscuro túnel, no sin antes Bell les hiciera una seña a los dragones que volaban sobre ellos antes de entrar, la puerta detrás de ellos se cerró, volviendo a sellar la muralla.

Durante unos momentos todos fueron envueltos en oscuridad, solo podían ver como al final del túnel había una brillante luz, solo para que de la nada, antorchas fueran encendidas en todo el túnel.

Gareth: Ya saben que estamos aquí… (Hablo con una sonrisa, para seguidamente comenzar a liderar el grupo, quienes se mostraban confundidos)

Durante unos cuantos momentos finalmente llegaron al final del túnel, encontrándose con una entrada fortificada con cañones de pólvora y enormes ballestas.

De entre los cañones apareció un enano con armadura, el cual se sacó su casco, dejando ver su cabellera blanca y su frondosa barba blanca, junto con uno de sus ojos heridos por un gran rasguño, este soltó una fuerte carcajada al ver a Gareth, para seguidamente acercarse de un salto al grupo.

Reinhardt: ¡JA! ¡SABÍA QUE NO HABÍAS MUERTO MALDITO ANCIANO…! (Grito una vez llegó frente al grupo, parándose frente a un sonriente Gareth)

Gareth: ¡Y DEJAR QUE TE LLEVES TODA LA GLORIA…! (Grito igualmente, mientras golpeaba con su puño el hombro del otro enano, quien solo soltó unas grandes carcajadas, para seguidamente ambos compartir un apretón de manos) Chicos, les presento a Reinhardt príncipe de los enanos y comandante de las legiones del norte… (Hablo mientras se volteaba en dirección de los demás, presentando al sonriente enano, quien rápidamente comenzó a saludar a todos personalmente, congeniando rápidamente con Loki)

Después de esto Reinhardt los guió hacia la aldea que se encontraba en medio de la muralla, la cual era una fortaleza totalmente equipada, pareciendo más un campamento militar que una ciudad civil.

Si bien primeramente todos los enanos y algunos Beastman que se encontraban ahí los miraron con recelo, solo bastó verlos hablar tranquilamente con Reinhardt para que dejaran medianamente de lado su desconfianza.

Pasadas un par de horas el grupo finalmente se había instalado en una choza a las afueras de la ciudad, cerca del castillo de la familia de Reinhardt.

Una vez llegada la noche, fueron invitados al castillo por el actual rey, donde Reinhardt los esperaba en la entrada del castillo.

Pero cuando estaban llegando, una mancha negra pasó a un lado de Reinhardt, golpeando a Bell y derribándolo, para seguidamente comenzar a estrangularlo.

Reinhardt: Cogman, suéltalo… (Habló en un tono cansado, mientras veía como la pequeña figura estrangulaba a un sorprendido Bell, causando que el nombrado Cogman lo mirara con sus ojos azul brillante)

Hefesto: Interesante, un autómata funcional… (Hablo sorprendida, mientras miraba detalladamente a la figura humanoide, la cual parecía estar hecha de una aleación de plata, oro y obsidiana)

Lefiya: Se está poniendo azul… (Habló en un tono un tanto burlón, viendo como el poderoso peliblanco no podía librarse del autómata de 1.30)

Reinhardt: ¡COGMAN, YA SUÉLTALO…! (Hablo en un tono molesto, causando que el nombrado soltara rápidamente al peliblanco, para seguidamente pararse a un lado del enano) ¿Qué pasa contigo…? (Hablo un tanto confundido por la actitud de autómata, quien guardó silencio)

Después de esto todos se adentraron en el castillo, aunque Bell no despego su mirada del autómata, quien lo miraba de vez en cuando.

Les tomó unos momentos llegar a una gran biblioteca, donde los esperaba el rey, quien para sorpresa de todos no tenía la complexión de un enano común y corriente, parecía más humano en comparación, este se encontraba pintando lo que parecía ser un enorme mural.

Al momento de llegar, Gareth se inclinó frente al hombre, quien rápidamente le dijo que no tenía que hacerlo.

Daemon: Bienvenidos, es un honor contar con la presencia de diosas en mi castillo… (Habló en un tono súper educado, mientras se inclinaba levemente)

Después de esto el rey comenzó a hablar calmadamente con algunos del grupo, mientras que Lefiya y Bell se mantenían un tanto alejados del Rey, ambos lograban sentir una presencia siniestra cerca del rey.

Inconscientemente Bell comenzó a mirar el mural que el rey estaba pintando, recién notando algo entre la pintura, si bien podía pasar como una pintura cualquiera, cuando mirabas de cerca, podías notar lo que intentaba dejar en claro la pintura.

Entre todas las diversas imágenes que hallaban retratadas, se encontraban múltiples batallas suyas, su batalla con Asterius, su batalla contra la familia Apollo y demás batallas, incluso las pérdidas que recientemente había tenido, la muerte de Ais, la de Bete y la de Riveria, así como muchas más que ocurrieron antes.

Daemon: Hermoso, no lo crees… el destino es cruel cuando lo quiere… (Hablo en un tono frío, mientras se paraba a un lado de Bell, quien lo miró conteniendo su ira) Tu historia es una de las mejores que nos ha dado el destino…

Esto terminó con que Bell explotara, en un rápido movimiento intentó sacar su espada, pero algo se lo impidió.

Cogman: ¡AY YA FUE SUFICIENTE…! (Gruño, para seguidamente lanzarse sobre Bell, impidiendo que tomara su espada, donde rápidamente comenzó a estrangularlo) ¿Quiere que le arranque la cabeza Mi lord…? (Hablo en un tono enojado, mientras miraba al rey, quien solo soltó un suspiro, viendo como los compañeros del peliblanco sacaban sus armas)

Daemon: Tranquilo Cogman, yo puedo defenderme solo… (Hablo en un tono cansado, viendo como el autómata parecía fruncir el ceño)

Cogman: Pero tengo ganas de aplastarle la tráquea… (Gruño mientras giraba su cabeza alrededor de su cuello, a la vez que forcejeaba con Bell)

Daemon: Control Cogman, debes tratar de controlar ese impulso, canalízalo a otras cosas… (Habló en un tono calmado, viendo como el autómata soltaba a Bell, para seguidamente caminar lentamente alrededor de Bell)

Cogman: Si mi lord, como hacer la cama o preparar la comida o pulir la plata, lo estoy intentando mi lord… (Habló en un tono igualmente cansado, mientras ayudaba a Bell a pararse, quien lo miró como si estuviera loco)

Después de esto las diosas y Finn discutieron brevemente con el rey, quien parecía estar obsesionado con el destino y las cosas que este hacía.

Finalmente se decidió que después de reabastecerse se irían en la mañana, cosa que todos aceptaron, por lo que con esa decisión salieron del castillo.

Pero cuando se estaban alejando de este, Reinhardt los detuvo, donde se disculpó con Bell y le explicó el porqué de la obsesión de su padre con el destino.

Al parecer, cuando las bestias fueron liberadas, ellos fueron atacados, donde perdieron a su madre y a sus hermanas menores, lo que sumió a su padre en depresión, ordenando construir la muralla y comenzando su obsesión con el destino, lo que terminó por volverlo loco.

Si bien, Bell entendió el dolor del rey, no compartía su falsa idea de sentir felicidad por las cosas que ocurrían llamándoles como mensajes del destino, todo ocurría por algo, siendo esto por nuestras acciones o las acciones de los demás.

Con esto, finalmente el grupo se retiró hacia la choza, ignorando las figuras blancas que comenzaban a caer de la gran muralla.

Una fuerte explosión los despertó a todos en medio de la noche, donde una vez salieron de la choza se encontraron con la ciudad en llamas, mientras que un gran grupo de espinas se dirigía en su dirección.

Estás antes de que se acercaran lo suficiente, fueron incineradas por el fuego de dos dragones, los cuales rápidamente se acercaron a sus jinetes.

Bell: Lefiya, tú y Meleys quédense y lleven todas las cosas que puedan hacia las montañas donde Miach y Naaza deberían estar, prioricen a las diosas y su seguridad… (Habló rápidamente en un tono de mando, recibiendo un asentimiento de parte de la elfa y de la dragona) Gareth, Finn, confió en ustedes para protegerlas… (Hablo mientras miraba en dirección de los nombrados, quienes dieron un asentimiento) yo y Araxes los distraeremos, suerte amigos… (Hablo mientras se montaba en su dragón, para seguidamente despegar el vuelo)

Agradecía que en la ciudad se encontrarán uno de los más grandes ejércitos de enanos, eso le ayudó a enfrentar a las espinas invasoras, las cuales se las habían arreglado para derribar una gran parte del muro.

Usando sus rayos y el fuego de su dragón, lograba darles la ventaja a los luchadores en tierra, aniquilando a todas las espinas que estuvieran a sus alcances.

De la nada una enorme llamarada salió del castillo, donde todos recién notaron que algunas espinas se habían dirigido al castillo, logrando entrar.

Momentos antes, castillo, biblioteca.

El rey había notado que un grupo de espinas se dirigía al castillo, por lo que envió a Cogman a que evacuara a las sirvientas y a los guardias, si el castillo caía solo él moriría, pero parte de su pueblo lograría sobrevivir.

Sintiendo como las espinas entraban a la biblioteca, el rey tomó fuertemente un báculo, con el cual, sobrecargando su piedra mágica, detonó su poder mágico, llevándose a las espinas y gran parte del castillo con él, siendo cubierto rápidamente por escombros.

Cogman: ¡MI LORD…! ¡LORD DAEMON…! (Gritó una vez volvió al castillo, encontrándolo en ruinas y con la biblioteca completamente destruida) ¡Mi lord…! (Hablo preocupado, viendo como el cuerpo de su señor se encontraba entre unos escombros)

Daemon: C-Cogman… (Habló débilmente, mientras tomaba la mano del autómata, quien tenía un brillo preocupado en sus fríos ojos) E-El destino… me dio mi momento… (Habló débilmente, para seguidamente dar su último suspiro, soltando la mano del autómata)

Cogman: De todos los reyes que he llegado a servir, usted… ha sido el mejor de todos… (Hablo en un tono triste, para seguidamente cerrar los ojos del hombre y comenzar a correr en dirección de donde se encontraba el grupo de Bell, recordando las palabras que su difunto maestro le dijo horas antes)

Actualidad.

Bell seguía ayudando a los soldados a derribar cuantas espinas lograra, pero estas no dejaban de llegar, especialmente cuando los primeros generales comenzaron a aparecer.

Enano: ¡OYE NIÑO…! (Grito atrayendo la mirada de Bell, quien con su dragón se acercaron a este) Los civiles ya fueron evacuados, toma a tus diosas y salgan de aquí… (Hablo en un tono de mando, para seguidamente tomar una lanza y lanzarla en dirección de una espina que se había acercado, dándole en el ojo) ¡Lárgate ya…!

Bell: No podemos dejarlos atrás, podemos ganar tiempo para que ustedes salgan… (Hablo mientras miraba en dirección del gran ejército de espinas que se acercaban causando que el mismo dudara de sus palabras)

Enano: Niño, nosotros vivimos para la lucha, no somos de los que escapan… yo ya viví mi vida y sé que mis hermanos comparten mi opinión, déjanos aquí, nosotros les ganaremos tiempo… (Habló con una gran sonrisa, causando que Bell desviara la mirada, no quería dejarlos atrás solo para salvarse, no otra vez, pero al ver las sonrisas de los demás guerreros, aceptó con un sentimiento amargo)

Bell: Suerte en su viaje… (Habló en un tono dolido, para seguidamente tomar vuelo con su dragón, el cual compartía su sentimiento)

Mientras se alejaba, escuchaba los gritos de batalla y los rugidos de las espinas a sus espaldas, sintiéndose nuevamente inútil, por lo que se juró a sí mismo, que todas esas muertes no serían en vano, se volvería más fuerte y nadie más tendría que sacrificar su vida por la suya.

Con eso en mente se acercó a Finn y Gareth, quienes estaban subiendo al dragón de Lefiya, mientras eran vistos por Reinhardt.

Bell: Más espinas se están acercando y por lo que alcance a ver, 3 generales vienen con ellas… (Hablo en un tono serio, aterrizando a un lado del grupo, quienes lo miraron preocupados)

Reinhardt: Carajo… yo me quedaré, sellaré la entrada y guiaré a los civiles a una de nuestras bases montaña adentro… (Hablo en un tono serio, le dolía dejar a sus guerreros, pero tenía que ser un líder para lo que quedaba de su pueblo) Fue un gusto conocerlos y suerte… Gareth, más te vale seguir vivo cuando la guerra termine… (Hablo mientras daba una ligera reverencia, para seguidamente mirar al enano con una gran sonrisa, la cual fue devuelta con el mismo desafío)

Después de esto el enano comenzó a correr en dirección de la montaña, donde unos cuantos guerreros se le sumaron, quienes tenían sobre sus hombros a unos cuantos heridos.

Cuando Bell y los demás estaban emprendiendo el vuelo, una figura oscura cayó sobre el lomo de Araxes, quien rápidamente intentó volverlo ceniza pensando que era una espina.

Cogman: Ah… aquí está, que gusto encontrarlo vivo, como si nada hubiera pasado… (Habló mientras se paraba sobre el lomo del dragón, mirando a Bell, quien lo miró sorprendido) Lord Daemon me ordenó acompañarlo si algo llegara a pasarle, por lo que estaré a su servicio mi señor… (Habló con respeto, mientras se inclinaba levemente ante Bell, quien lo miraba aterrado)

Lefiya: Bien, supongo que puedes acompañarnos… (Hablo viendo que Bell no parecía querer decir nada, para seguidamente comenzar a volar rápidamente en dirección de las montañas donde estaban sus diosas)

Bell: Esperen, no me dejaran solo con este psicópata de 1.30… (Hablo viendo como la elfa se alejaba, donde rápidamente su dragón aceleró el paso)

Cogman: Prefiero el término Sociópata… (Hablo molesto, pero sin ser notado por Bell, el autómata miraba perdidamente como el castillo que fue su hogar por siglos era derribado por las bestias blancas, en silencio, dio una oración para que su señor descansará en paz y se encontrará con su familia fallecida)

Fin de capítulo 10

Del 1 al 10 cuánto le dan al capítulo.

Deja tu estrellita si te gusto.

Yo soy Horst y nos vemos en el siguiente capítulo…