Capítulo 4 Cazadores
Narra Leyasu :
Me desperté, de repente. Aquél sueño que una vez me había inundado, ahora al parecer se había esfumado. Parecía que mi propio cuerpo, me ordenaba que me levantara. Sinceramente, no sabía por qué mi cuerpo me hacía esto. Comencé a sobarme los ojos, para quitarme todo el resto de sueño que aún me quedaba. Me levanté del suelo de la cueva, dónde dormir. La verdad era muy cómo dormir aquí. Nunca pensé que dormir en una cueva, sería más acogedor que dormir en mi propia casa. Incluso, dormí con mi ropa puesta. " Que suerte que encontramos está cueva ". Dije alegremente.
Gire mi cabeza, para ver a mis dos amigos. Todavía estaban durmiendo. Pero lo que me sorprendió, fue ver que Sayo estaba abrazando a tatsumi. Una sonrisa maliciosa sé formó en mi rostro. Por un momento me sentí tentado a despertarlos. Aunque rápidamente negué esa idea. No solo, porque sabía que Sayo me matarían si tatsumi llegará a enterarse qué estaba abrazándolo. Sino también, porque sabía que estaban tan cansados como el día de ayer.
Comencé a caminar hacia la entrada de la cueva, para ver si es que ya había salido el sol. Debido a que la cueva era algo profundo, era difícil saber si era de día o de noche. Apenas di un pasó afuera de la cueva, sentí como el frío de afuera, envolvía mi cuerpo. Tuve qué sobarme ambos brazos para calentarme un poco. Miré el cielo, para darme cuenta qué todavía estaba nublado.
" Talvez son las 9 de la mañana ". Pensé, mientras llevaba mis manos hacia detrás de mi cabeza.
" La verdad, no entiendo por qué me desperté tan temprano. Normalmente me quedo dormido hasta las 12 ". Dijo con pereza.
Pero su pregunta fue contestada. Al sentir como en mi cuerpo, se deslizaba una fuente de agua que bajaba hacía sus partes inferiores del cuerpo. Más específicamente, hacia sus partes íntimas.
" Necesitó ir al baño ". Dijo un tanto incómodo.
Empecé a saltar de un lado para otro. Rápidamente me fui corriendo hacia el bosque, en busca de un lugar privado para encargarme de este pequeño inconveniente. A pesar del apuro que tenía, tenía que recordar, qué no debía alejarme mucho de la cueva donde estaban mis compañeros. Para no perder el camino de regreso. Por mucho que me negará a admitirlo frente a mis compañeros. Tenían razón. Tengo pésimo sentido de orientación.
Finalmente me detuve en unos arbustos que estaban cerca de un Gran árbol. Suspiré de alivio. Entré en esos arbustos y comencé a bajar mi pantalón. Sentía como mi cuerpo comenzaba a relajarse. Mientras hacía lo mío, comencé a pensar sobre algo.
" Debería despertar a Tatsumi y Sayo. Se que están cansados, más Tatsumi. Pero no debemos quedarnos mucho aquí. Estoy casi de qué toda la aldea ya debió de darse cuenta de que no estamos y nos estarán buscando ". Leyasu pensó en su madre. " Seguro mi madre estará muy preocupada por mí, Igual que lo estaría mi padre ". Comenzó a entristecerse al recordar a su padre.
" Crujido ".
Pero antes de que siguiera pensó en ello. Escucho en sonido que vino detrás de él.
" ¿Pero qué? ". Me detuve de hacer lo que estaba haciendo. Me subí mi pantalón y giré mi cabeza hacia atrás, para ver de dónde provenía ese ruido.
Pero lo único que veía eran árboles, arbustos y nieve. No entendía que estaba pasando. Quien pudo hacer ese sonido. Estaba sólo. De repente una idea llegó a mi cabeza.
" ¡Tatsumi, Sayo sé que están ahí. ¡Salgan, ya! ". Grité esperando una respuesta de alguno de ellos, pero nunca llegó.
Al no recibir respuesta, comencé a poner inquieto. Me acerque un poco más hacia los arbustos que estaban frente a mí.
" ¡S-sayo si esto es una venganza! Por qué por mi culpa nos perdimos ¡Lo entiendo, lección aprendida! ". Volví a grita, esperanzado que tal vez era ella, haciéndome una especie de broma cruel. Sabía perfectamente que cada vez que llegábamos a perdernos o meternos en algún problema por mi culpa. Sayo era la encargada de darle una lección muy dolorosa.
Todavía podía sentir el dolor fantasma de sus hombros. El solo pensar que ella quería seguir dándole una lección. Le ponía la piel de gallina. Pero él sabía también, que si bien Sayo le hacía esto. Ella siempre tenía límite a la hora de darle una lección. Por ello, ella recurriría a usar estos tipos de métodos con ninguno de los dos. No solo porque eran amigos desde hacía tiempo y eso les hacía tener un lazo casi inseparable. Sino también por ella en el fondo los quería y se preocupaba por él y por tatsumi.
Pero de nuevo no recibí respuesta. Esto ya me empezaba a enojar e incomodar más. Él estaba sólo, ¿No? No había nadie más. Aparte de ellos. De nada un recuerdo vino a su mente. Recordó cuando tatsumi les había dicho que debían de revisar la cueva, para verificar si había alguna bestia peligrosa que los atacara dentro de ella. No, no había ninguna bestia peligrosa, dentro de la cueva. De hecho, no habían visto ninguna bestia peligrosa en todo el bosque. Lo cual los tranquilizó a los tres. Pero y sí, la bestia los había estado observando desde antes. Qué tal si los había visto ingresar desde un inicio aquí. Y la razón por la que no los atacó antes fue porque, quería atacarlos cuando estuvieran cada uno apartado de los otros. Su cuerpo se tensó de inmediato por esos pensamientos. Su corazón ahora latía más rápido, el sudor en su frente empezó a mostrarse, pero fue secada por la banda que tenía. Todo su cuerpo le pedía a gritos que corriera. Pero, no lo hizo. En cambio, desenfundó sus hachas de su espalda. Y comenzó a acercarse a los arbustos frente a él. Era muy grandes, lo suficientemente como para tapar a una persona completa. Mientras se prepara mentalmente para lo que iba a hacer a continuación. No puedo evitar, pensar que esto era la cosa más idiota que iba hacer en su vida. Iba a atacar a una bestia peligrosa sólo. Si era la cosa más idiota que había hecho en su vida, claro si es que su vida no terminaba aquí misma. Estaba tan tentado a correr por su vida. Pero pensó en sus amigos, no podía abandonarlos nada más, así como así.
También desde hacía un rato no lo había escuchado. No estaba tan lejos, como para no oírlos sí que ya habían despertado. Un pensamiento llegó a su cabeza.
" ¿Y si, esa bestia peligrosa lo había atacado primero? ".
Se llevó una mano a su pecho. Unas lágrimas salieron de sus ojos y se deslizaron por sus mejillas. Un sentimiento de dolor comenzó a manifestar en él.
" ¿Acaso ellos están...? ".
Al igual que una ira 'asesina' se apoderó de él. Limpiándose las lágrimas de sus ojos con su brazo. Todo pensamiento de miedo y cobardía fue reemplazado por el deseo de nada más que la venganza. Su cara adoptó una mirada sería y fría. Decidido a matar a este monstruo. Y vengar a sus compañeros/amigos. Preparó sus hachas y formó un plan. Iba a lanzar una de sus hachas hacia los arbustos, con la esperanza de que le dieran en la cabeza. Eso lo dejaría desorientado lo suficiente, cómo para que el luego sé abalanzara sobre él y clavará su otra hacha en su pecho, para así lograr matarlo rápidamente.
Talvez no era un gran plan y tenga algunos detalles faltantes. Uno de ellos era que, no sabía qué clase de bestia peligrosa iba a enfrentar. O qué talvez lo maté antes de que él la atacará. Pero al menos tenía uno.
Tomo varias respiraciones. Alzó una de sus hachas. Cerró los ojos y dio un último pensamiento.
" Padre, amigos, ahí voy con ustedes. Pero antes, Él Gran Leyasu tendrá una final legendario e inolvidable ". Sonrió con orgullo y tristeza.
Abrió los ojos y lanzó el hacha que tenía en su mano izquierda. El hacha voló hacia los arbustos girando en círculos. Se metió entre ellos, para después escuchar cómo se incrustaba en algo. Agarró con fuerza, la otra hacha que le quedaba con ambas manos. Cerró los ojos y dio un salto hacia los arbustos. Listo para combatir.
" ¡Toma esto maldito monstruo!, ¡Muere! " . Grite con furia, ira y determinación. Sentí como mi hacha se clavaba, en lo más profundo de esta cosa. La saqué y la volví a clavarla, una y otra vez. No tengo ni idea de cuantas veces lo hice. Pero no me importaba.
Finalmente, mis brazos comenzaron a cansarse. Sabía que si dejaba de atacar sería mi fin. Así que, con mis últimas fuerzas clave una última vez. Pude escuchar cómo algo se rompía. Eso me alivió mucho, al menos si iba a morir, él también lo haría. O al menos lo dejaría en mal estado. Solté el hacha y me caí en la fría nieve. Apreté mis dientes y mis ojos, para soportar el ataque que daría esta bestia. Moriría, pero moriría como en guerrero.
Pero, cuando esperaba recibir el golpe mortal de está bestia. Sólo recibí, nada.
" ¿Eh? ". Dije extrañado.
Comencé a abrir mis ojos para ver qué era lo qué pasaba. Cuando los abrir por completo, me llevé una gran sorpresa. Al descubrir, que mi hacha la que había lanzado, anteriormente. Sé encontraba encajado, en uno de los árboles que había detrás de estos arbustos. Pero no solo eso, sino que, al bajar mi mirada, mire lo que había estado clavando con todas mis fuerzas, no era una bestia peligrosa. Sino que era, una rama vieja y maltratada.
Mi cara adoptó un semblante en blanco, al ver la rama. Levanté mi vista hacia arriba del árbol, para ver la otra parte de la rama que había estado apuñalando, se había roto y caído del árbol. " Así qué, esto había hecho ese ruido ". Pensé.
Leyasu bajó su cabeza y comenzó a reírse. Al principio era una normal, luego pasó hacer un más forzada y finalmente cambió a una de locura total.
Llevó ambas manos hacia la cabeza. " ¡Porque, porque, tengo que pasar por este tipo de cosas ¡". Él se lamentó.
Se arrodilló en la fría nieve. Mientras recordaba, todo lo que había pensado antes de atacar a esta estúpida rama.
" Padre, amigos, ahí voy con ustedes. Pero antes, Él Gran Leyasu tendrá una final legendario e inolvidable ".
Su cara se llenó de un rubor totalmente de vergüenza. Estaba muy avergonzado, había hecho el ridículo. Quería cavar un hoyo, dónde pudiera meterse y nunca salir. Cómo podía pensar que una bestia peligrosa había estado aquí, Observando. Aún peor, como podía pensar que sus amigos habían muerto. Por esa bestia. Incluso, si hubiera una bestia peligrosa aquí mismo en está montaña. Sabía perfectamente, que tanto Sayo, cómo Tatsumi. Eran perfectamente capaces, de encargarse de ellas. Por algo, los tres eran cazadores de estas mismas. Ya habían combatido con bestias peligrosas antes, Cuando algunas de ellas, atacaban a su aldea. Todavía recordaba, cuando los tres juntos, acabaron con un grupo de estos.
Pero a pesar de saber eso, no podía evitar pensar en que ellos posiblemente hayan...
Se llevó una de sus manos a su cara. Estaba muy enojado consigo mismo. Se sentía como un gran idiota por pensar en eso. Miró sus hachas, que todavía estaban incrustadas en las partes de ese árbol. Decidió que lo mejor era salir de este estúpido bosque. Agarró la primera hacha que lanzó y el retiro del tronco de árbol con facilidad. Cuando se dispuso a retirar la otra, con la que había estado apuñalando a la supuesta ' bestia peligrosa '. Sé dio cuenta de que está, estaba más hundida.
" Vamos, sal ". Empezó a jalar con más fuerza. Pero solo logró mover un poco.
"Ok, ahora voy todo". Él tomó el hacha con sus dos manos, puso su pie izquierdo en la vieja rama y jaló con todas sus fuerzas. Después de unos segundos, el hacha finalmente salió. Pero debido a que usó mucha fuerza y no tenía ambos pies en la nieve para equilibrarse. Salió impulsado hacía atrás.
" ¡Golpe! ".
La cabeza de Leyasu golpeó fuertemente, el tronco del árbol que estaba atrás de él. Un chichón empezó a crecer en su cabeza. Extrañamente el no hizo ningún ruido de queja o dolor. En cambio, sólo se agarró la parte de su cabeza, dónde estaba creciendo el chichón.
" Auch ". Dijo tratando de contener su llanto. Unas pequeñas lágrimas, salieron de sus ojos.
Leyasu se giró en dirección de donde estaba la dichosa rama. Estaba molesto y dolido. Pero más que nada, molesto. Corrió hacía la rama caída, la alzó con todas sus fuerzas. Para después lanzarlo, contra el tronco del árbol. La rama terminó de partirse por la mitad, al momento de chocar contra el árbol. Leyasu vio esto. Sé sentía insatisfecho, todavía estaba molesto no solo por haberse golpeado. Si no, por haber hecho el ridículo momentos antes. Quería gritar y golpear otra cosa.
Sin embargo, decidió calmarse y guardar sus hachas en su espalda. Ya había tenido suficiente. Ignorar todo a su alrededor, metió sus manos a sus bolsillos y decidió volver con sus compañeros, para ver si ya estaba despierto y decirles que se fueran de este horrible lugar.
"Quiero ir a casa ". Murmuró alejándose de este sitio.
Mientras se alejaba, poco a poco de ese lugar. No se había percatado, que debajo de la rama que había caído. Había la huella de lo que parecía ser una especie de animal. Y por el tamaño de la huella, se trataba de uno grande. 'Y peligroso'.
Narra Sayo:
"uaaaa". Bostece, mientras estiraba uno de mis brazos. Para después levantarme, aunque para ser honestos, no quería hacerlo. La verdad quería seguir durmiendo. Esta cueva, era más cómoda que mi cama.
" Debería agradecer a Leyasu por encontrarla. Aunque, por su culpa fue que nosotros terminamos aquí, en primer lugar ".
Empecé a molestar de nuevo, pero decidí eso ya no tenía importancia. Además, no era como si fuera la primera vez que ellos se perdían. Eso no era lo que la molestaba. Si no, el hecho de que esto seguía sucediendo cada vez que ponían a Leyasu a frente cómo líder.
" Si mi padre se entera de donde terminamos esta vez, seguro mata a Leyasu ". Se río por pensar eso, pero su risa se detuvo de después de unos segundos. " El estará preocupado por mí, debe estar buscándome por todas partes ".
" Mejor me levantó y despierto a los demás ". Me dispuse a hacer eso, pero cuando quise mover mi brazo derecho. Lo sentí algo pesado." Pero que ... Se me habrá dormido ". Pensé.
Miré hacía mi derecha, solo para descubrir que era lo que tenía encima de mi brazo. Me puse nerviosa, cara se puso roja, sentía como mi corazón latía más rápido. Y mi respiración se aceleraba.
" T-t-tatsumi ". Tartamudeo por ver a mi compañero/amigó, Tatsumi estaba durmiendo al lado mío. Y usaba mi brazo como almohada.
Me puse muy nerviosa, no sabía qué hacer. No quería despertarlo, pero también quería levantarme. Aunque, una parte de mí se sintió tentada de volver a echarme y seguir durmiendo con él.
Negué con mi cabeza tal tentación. Giré hacia varios lados, en busca de Leyasu para que me ayudé. Pero, no lo veía en ningún lado. " ¿Dónde estás, Leyasu? ". Susurré, pero no obtuve respuesta.
" ¿Y ahora qué hago? ". Mientras pensaba en algo. Tatsumi comenzó a moverse y murmurar algo.
" ¿Eh, que estará diciendo? ". La curiosidad me dominó por completo. Así que, me acerque un poco, para oírlo mejor. Cuando me pude acercar lo suficiente.
" Los... protegeré... con mi... vida, chicos". murmuró.
Al escuchar eso todos mis nervios, se calmaron. Y mi cara llena de vergüenza y nerviosismo, adoptó una de tristeza. Levanté con cuidado mi brazo, para después poner la cabeza de Tatsumi en mi regazo.
Empecé a acarició con cuidado su cabeza, para evitar despertarlo. " No importa en qué situación estemos. Tu siempre nos proteges, tatsumi ". Paso mis dedos por su cabello castaño. Lo miró con tristeza y miedo." Ojalá nada malo pase aquí, para que no tengas que hacer eso ".
Tocó y miró su rostro, aún dormido. Era lindo. " Por qué si eso pasará yo... no lo soportaría ". Una lágrima se deslizó por su mejilla y calló en la frente de Tatsumi.
" Sayo ". Tatsumi murmuró.
Yo sonreí y empecé a acercar mi rostro al suyo, la distancia entré nosotros se iba cerrando poco a poco.
" ¡Temblor! ".
La cueva de empezó a sacudirse exageradamente. Haciendo que todo dentro de la cueva, se moviera.
" ¿Pero? ¿qué? ". Sayo se detuvo lo que estaba haciendo. " ¿Qué fue eso? ". Cuando me disponía a dejar a Tatsumi e ir a ver, que era lo que había ocasionado ese temblor.
Los ojos verdes esmeraldas de Tatsumi se abrieron. El joven castaño quitó su cabeza, del regazo de Sayo. Agarró su espada y salió corriendo hacia la entrada/salida de la cueva. Sayo apenas pudo reaccionar, por lo que no pudo para detenerlo antes de que saliera. Ella lo vio como corría. Ella comenzó a preocuparse. Por lo que, cogió su arco y carcaj. Partiendo para alcanzar a Tatsumi. No sabía qué clase de peligro haiga afuera. Pero si sabía una cosa, que tatsumi no lo iba a enfrenta solo.
Salí de la cueva con una flecha lista en mi arco, para dispararla a cualquier enemigo que se atraviese. Lo primero qué sentí apenas di un paso fuera de la cueva. Fue el intenso frío del cual nosotros ya estábamos acostumbrados. Sentí como un escalofrío recorrió todo mi ser al volver asentir esté tipo de clima. " Dios, como odió el invierno ". Me quejé.
Busque con mis ojos, al posible atacante de pudo haber ocasionado ese temblor. Giré mi cabeza de lado a lado, pero lo único que ví era el estanque, el arroyo y el árbol. Ni siquiera pude ver a Tatsumi.
" ¿¿Tatsumi? ". Pregunté claramente confundida.
Volví a girar mi cabeza para buscarlo, pero no lo encontré. Esto era imposible. No me había demorado mucho en salir de la cueva. Solo me tomó unos 3 minutos salir de la cueva. Después de que saliera tatsumi. Di unos cuantos pasos, de la entrada de la cueva. Aún con mi arco en la mano.
" ¿¿Tatsumi? ". Volví a preguntar.
Mientras avanzaba más, mi mente comenzó a pensar. En dónde puede estar tatsumi.
" Talvez haya ido al bosque o talvez fue haber verificado la zona ". Dije con confianza.
Sabía lo serio que tatsumi se ponía, cada vez qué nosotros nos encontrábamos en algún problema o si nos habíamos extraviado en algún lugar desconocido. El inmediatamente, se encargaba ver por nuestra seguridad. Así que, era normal pensar que el hiciera eso. " Sí, debió ser eso ".
"Talvez encontró a Leyasu, en el camino y estaba de regreso con él". Dije.
Inmediatamente, después de decir eso. Vi como Leyasu, camino de regreso hacia la cueva. Parecía amargado.
" Leyasu, que bien que regresaste, ¿Dónde has esta...?". Sayo detuvo de hablar, al notar el chichón en la cabeza de su amigo.
" ¿Qué pasa? ". Preguntó al ver cómo ella se le quedó viendo.
Ella no dijo nada, solo desvió la mirada y señaló con su dedo al chichón en su cabeza. " Yo debería decirte eso a ti, que te pasó en la cabeza ".
Leyasu solo se tocó y dijo un tanto avergonzado. "Yo... me... Caí... por ahí ". Obviamente, no le iba a decir lo que realmente ocurrió. Si se lo dijera, ella se riera de mí.
Sayo por su parte, no dijo nada. Solo se quedó calla un momento, antes de que ella comenzará a reírse. Se llevó una mano a su boca, para evitar que el escuchará. Lo cual no resultó, ya que él estaba muy cerca de ella.
Leyasu la miró un tanto enojado. " ¡Oye, no te rías! ". Le exigió.
" Perdón es que, es muy gracioso ". Dijo entre risas.
" ¡Reírse de lo que le pasa a alguien, no es gracioso! ". Gritó avergonzado.
" No, no lo es ". Admitió ella. " Pero, me da risa que 'El Gran Leyasu, el mismo que se autodenomina el mejor del grupo', se haya caído, así como así ". Dijo con sarcasmo.
Leyasu levantó su puño y lo apretó de frustración. Se sintió tentado de pelear con ella, para hacerla callar. Aunque, lo pensó dos veces antes de hacer eso. Sabía lo fuerte que era Sayo, todavía sentía sus hombros adoloridos. Así que decidió no hacerlo.
Leyasu dejó de lado su enojo y miró que solo su compañera ya había despertado. Pero y su otro amigo no estaba con ella. " Oye, Sayo ".
Sayo dejó de reírse, mientras se limpiaba las lágrimas. " Si...dime ".
" ¿Y tatsumi? ". Pregunto.
Sayo la miró confundida. " Eh, creí que estaba contigo o que fue a buscarte ".
" No, para nada. Cuando yo me desperté, ví que Tatsumi y tú estaban dormidos, todavía. Después, me fui a orinar al bosque ". Respondió.
" Eso explica, porque no estabas ". Dijo en su mente. " Espera, si tatsumi no estaba en el bosque. Entonces, ¿dónde está tatsumi? ". Ella empezó a preocuparse, por la seguridad de si amigo. Este lugar todavía era un sitio desconocido para ellos. No sabían qué clase de peligros todavía no hayan visto. A pesar de lo hábiles y fuertes que eran. No podía evitar sentir preocupada por el bienestar de su amigo. ¡Debían buscarlo y pronto! Justo, cuando iba a decirle a Leyasu que deberíamos hacer eso. Un sonido, se escuchó detrás de ellos.
" ¡Caída! ".
Algo cayó atrás de nosotros. Rápidamente, ambos nos volteamos y sacamos nuestras armas. Yo preparé mi arco y Leyasu sacó sus hachas. Estábamos listos, para enfrentar lo que fuera que hizo ese ruido. Talvez una bestia peligrosa, quizás. Aun si no hubiéramos visto una, el día de ayer. No debíamos confiarnos. Todavía existía la posibilidad, de que hubiera una aquí y allá estado al acecho, esperando para atacarnos.
Cuando miramos, atrás de nosotros. Nos llevamos una gran sorpresa, de ver quién era. Era Tatsumi.
" Hola chicos ". Saludo tatsumi a sus dos amigos.
Ambos nos relajamos y bajamos nuestras armas. Di un suspiro de alivio, por ver que él estaba bien. Pero luego lo mire enojada. " ¿Tatsumi, se puede saber dónde rayos has estado? ". Le pregunté un tanto enojado.
" Si amigo, ya estábamos pensando en ir a buscarte ". Agrego Leyasu, igualmente preocupado por su amigo.
" Lamento si los preocupe, chicos. Es que, fui averiguar qué fue lo que había golpeado, la cueva ". Dijo tatsumi.
Eso sorprendió a Leyasu. Sayo aun no le había contado nada de eso.
" Aun así, no debiste salir de esa forma ". Ella se cruzó de brazos. " Sabes que me preocupo por ti ".
" Lo siento ". Tatsumi bajó la cabeza, en señal de disculpa.
" Ya Sayo, sabes que tatsumi solo lo hace ese tipo de cosas porque se preocupa por nosotros". Leyasu trató de apaciguar la conversación. " Hablando de eso, pudiste encontrar algo ".
Tatsumi negó con la cabeza. " No, no pude encontrar nada. Creo que sólo fue un simple temblor".
" Talvez, fue eso ". Dijo Leyasu calmadamente.
" Aun así, creó que es hora de regresar a la aldea". Dijo tatsumi, mientras volvió a entrar a la cueva para recoger las cosas y guardarlas en su mochila.
" Sí, estoy de acuerdo. Ya me cansé de estar aquí ". Leyasu con cansancio.
" Yo igual, aunque esté lugar es tranquilo y extrañamente pacífico. Debemos volver, estoy segura de que mi padre me estará buscando ". Sayo miró a Leyasu. " Y también lo estará haciendo tu madre, Leyasu ".
Leyasu tembló por lo que dijo su amiga. Su madre de seguro lo estaría buscando por toda la aldea. Tocando cada puerta de cada cabaña. Preguntando por él. Seguro estaría angustiada y preocupada, por no saber dónde estaba él. Pero eso, no era el motivo por el cual temblaba. Sino por lo que ella haría cuando se enterará, en dónde habían estado.
Su madre se había vuelto muy sobreprotectora. Desde que su padre se había ido de casa, con la esperanza de conseguir dinero para ellos. Y nunca volvió. Desde ese día, su madre apenas si le permitía salir de casa. No era que ella lo quería mantener encerrado toda su vida. Ello sólo quería que el estuviera a salvó. Aun así, ella también lo regañaba cada vez, que él hacia una de sus 'hazañas' y resultaba herido.
Tan solo pensar, en la clase de 'regaño o castigo' que le daría. Apenas, dijera que se extraviaron en una de las montañas de la aldea. Lo hice reconsiderar, si de verdad quería irse.
" ¿Te pasa algo, Leyasu? ". Dijo divertidamente Sayo, al ver cara de miedo de Leyasu.
" Eh..., no yo..., bueno... ". El tartamudeo. " ¿Y si mejor nos quedamos un poco más aquí? ". Sugirió.
" Porque, acaso tienes miedo de lo que le diré a tu madre ". Dijo dulcemente.
" No se lo dirás, verdad ". Dijo en un tono de súplica.
" La verdad ". Ella lo miró con tranquilidad. " ¿Qué evita, que no lo haga? ".
" ¡Por favor, Sayo! ". Leyasu se tiró al suelo de rodillas en la nieve. " ¡Haré lo que quieras, pero no se lo digas! ". Suplico a su amiga.
Ella se río de esta acción. " Está bien, no lo haré. Pero con una condición ". Sayo levantó uno de sus dedos.
" ¿C-cuál? ". Pregunto.
Ella lo miró a los ojos, con una sonrisa maliciosa. " ¡Tú nunca, nunca, pero nunca! ¡Volverás hacer el guía cuando vayamos a algún lugar! ". Ella exclamó.
Leyasu lo pensó por un momento, antes de asentir. " Lo prometo ". Dijo con derrota.
" Más te vale ". Ella le dijo con un tono amenazador.
Tatsumi ya había salido de la cueva. " Todo listo, ahora podemos salir de aquí ". Se dijo en su mente.
Comenzó a caminar hacia sus compañeros. Solo para encontrar a un Leyasu de rodillas con una cara de derrota, frente a una Sayo molesta pero satisfecha.
" ¿Pero, que está pasando aquí? ". Pregunto sin comprender lo que pasaba aquí.
" Oh, nada tatsumi ". Dijo Sayo sin darle importancia a lo que habían hablado. " Solo aclaramos unos, puntos. Verdad... Leyasu ".
El mencionado solo asintió.
" Bueno, me lo contarán en el camino. Por lo pronto, debemos irnos ya ". Tatsumi declaró.
Pero tatsumi, si ayer, estuvimos caminando casi todo el día. Tratando de encontrar una salida y todo lo que hicimos fue caminar en círculos ". Sayo dijo.
" No te preocupes, Sayo ". Tatsumi señaló una parte del bosque. " Ayer cuando me subí al árbol para saber dónde estábamos. Pude ver que esté bosque, tenía un camino de regreso a la aldea. Y mientras revisaba la zona, fui comprobar que ruta debemos tomar para poder encontrarla ".
Ambos jóvenes, se sorprendieron por lo que dijo tatsumi.
" Guau Tatsumi, estoy sorprendida ". Sayo exclamó. Estaba gratamente sorprendida, por todo lo que hizo su amigo en tan poco tiempo.
" ¡Ese es nuestro, tatsumi! ". Dijo alegremente Leyasu. Él ya se había levantado del suelo.
Tatsumi se sonrojó, por los elogios de sus amigos. " Bueno, no hay tiempo que perder. Vamos de regreso a casa ".
" ¡Sí! ". Dijeron Leyasu y Sayo.
Y así, los tres amigos partieron a su hogar. Sin saber, qué una figura oscura de ojos azules los estaba observando con impaciencia y deseo.
Tatsumi, Sayo y Leyasu se dirigieron hacia la ruta que los llevaría de regreso a su hogar. Con Tatsumi siendo el que guiará esta vez, les tomó alrededor de unos minutos, en salir de ese bosque. Los tres ya estaban a las afueras del bosque, ahora mismo estaban viendo el caminó qué tomarían.
Era un camino algo rocoso. Este estaba inclinado hacia abajo, había varios árboles, alrededor de éste. Había rocas puntiagudas que sobresalen de este. Por lo que, tendrían ir despacio y pisar con cuidado al bajar. De lo contrario, saldrían lastimados al caer en las rocas o tendría un descenso colina abajo muy doloroso.
" Bueno, chicos aquí es ". Tatsumi les habló.
" Seguro es el único camino, no hay otro ". Preguntó Leyasu, un tanto inseguro de tomar esta ruta por el aspecto que tenía.
" Por lo que pude ver ayer, si ". Respondió tatsumi. Además, si intentamos buscar otro camino. Nos llevaría mucho tiempo. Y estoy seguro, que sus padres ya deben estar muy preocupados por saber dónde están.
Leyasu todavía no parecía muy convencido.
Sayo dio un paso al frente y llevó una de sus manos hacia su frente. Ajustando su vista. Para visualizar hacía donde llevaría está senda. Vio las nubes que nublaban el caminó, empezaron a dispersarse mostrando así un paisaje claro. " Pudo ver la aldea ". Informó ella.
Los otros dos, se sorprendieron por lo que dijo. Sayo tenía un gran sentido de observación. Ella podía ver más allá que cualquiera de ellos. Que cualquiera de la aldea.
Tatsumi miró a Leyasu, y esté solo pudo asentir con resignación. " Vamos ". Ordenó.
Comenzaron a descender con cuidado. Un paso mal dado y sería una lamentable caída. Cuando ya estaban a mitad de camino. Leyasu pudo visualizar a la aldea. " ¡Sí, puedo ver la! ". Gritó entusiasmado.
Tatsumi también pudo ver la. Una sonrisa se formó en su rostro. " Todo iba a salir bien ".
" Gruñido ".
De pronto, un sonido fuerte se escuchó detrás de ellos. Instantáneamente, los tres frenaron sus pasos.
" Oigan chicos, soy sólo yo o alguien más escuchó eso ". Preguntó Leyasu sin voltear se. Esperanzado que el sonido que oyó allá haya sido producto de su imaginación.
" No, yo también lo escuché ". Sayo respondió. Ella tampoco se había volteado. Quería hacerlo, pero quería confirmar si todos lo habían escuchado." ¿Y tú tatsumi? ".
El joven espadachín no dijo nada, solo asintió con su cabeza. Su cara adoptó un semblante serio. El ruido que escucho. Era casi, como si fuera una especie de gruñido. Lentamente, se giró para ver de dónde provenía ese ruido. Los otros dos lo siguieron.
Todos empezaron a mirar la entrada del bosque, dónde habían estado. Buscaron con sus ojos, de dónde pudo provenir ese gruñido. Lo único que veían eran los árboles, arbustos, piedras. Nada fuera de lo que ya vieron con anterioridad. Pensaron que talvez fue su imaginación. Cuando...¡Ahí!. Justo en esos arbustos que estaban pegadas a dos árboles. Tatsumi pudo ver unos dos puntos azules. Parecían ser como los ojos de una bestia hambrienta. Esos mismos lo estaban mirando fijamente a él. Como si lo estuviera analizando. Cómo si lo estuvieran deseando. Esto hizo que los instintos de tatsumi, le advirtieran del peligro que se aproximaba a continuación.
El joven castaño sólo pudo decir una palabra. Antes de que esos ojos azules. Salieran disparados de los arbustos que estaban junto a los árboles y vayan en dirección hacia ellos.
" ¡AL SUELO! ". Gritó.
Acto seguido se tiró a la nieve tratando de esquivarlo. El confiaba, en que sus dos amigos hayan hecho lo mismo. Mientras estaba ahí tirado en la nieve, tenía sus ojos abiertos. Lo que le permitió ver como una gran sombra, empezaba a pasar por encima de ellos. Para después, oír como algo aterrizaba con fuerza atrás de ellos. Sentí como el mismo suelo tembló por brusco aterrizaje. Debió ser algo grande y fuerte.
Rápidamente, se levantó del suelo y desenvainó su espada. Volteó hacia atrás, para ver que Sayo y Leyasu estaban bien y tenían sus armas listas. Eso lo calmó un poco, significaba que si habían escuchado su advertencia. Sin embargo, su calma duró poco cuando vio la cosa que había salido de los arbustos. Sus ojos se ensancharon por lo que estaban observando. Al igual que los de sus dos amigos, quienes también estaban viendo a la cosa que había provocado ese ruido.
Frente a ellos había una bestia peligrosa.
Todo su cuerpo tenía un pelaje, que era de color blanco como la nieve. En la espalda de esta, había unos fragmentos de hielo sobresalientes. Estaba a cuatro patas. Y tenían un gran tamaño. En cada una de ellas, sus garras estaban cubiertas por hielo. Lo que las hacía parecer más amenazadoras. Sus brazos y piernas eran largas. Y algunas partes de estabas estaban cubiertas de hielo.
Tenía una gran cabeza, con un hocico gruesos. Sus dientes eran de color blanco. Eran más grande qué su cráneo y bastantes afiladas. Los ojos de esta eran de un color celeste brillante, con su pupila de color negro. Tenía hielo formado en sus cejas, a cada lado de sus mejillas, en su mandíbula y por encima de su cabeza.
Su cola era grande y espesa. La punta de esta era cubierta por hielo. Formándose así, una punta afilada hecha de hielo.
Finalmente, El tamaño tenía. Era increíblemente grande. Era más grande qué un Jackaleo.
Los tres aventureros, vieron las diferentes partes de hielo que cubrían a la bestia peligrosa. No tardaron en identificar qué clase de bestia era. Y era un...
" ¡Lobo de hielo! " Gritó un aterrorizado Leyasu. El agarré de sus hachas su hizo más fuerte.
" ¡Pero, esto es imposible! ". Exclamó Sayo. Alistó una flecha en su arco, para dispararla. Ella no entendía como un lobo de hielo pudo aparecer de la nada.
Tatsumi no dijo nada. Solo mantuvo su postura defensiva, con la hoja de su espada apuntado a la bestia. Miró a la bestia frente a ellos con seriedad. Pensó en cómo pudieron encontrarse con ella. Sabía de bestias peligrosas, gracias a las muchas historias que el jefe de la aldea le contaba a veces cuando era muy chico.
Tenía un conocimiento amplio de muchas de está. También sobre la clase de peligro que cada uno de ellos traía consigo. Entre ellas estaban los lobos de hielo. Era una de las clases más peligrosas, no solo porque siempre estaban en grupo, lo que los hacía ser más peligrosos.
Sino también por lo territoriales que ellos ponían. Si alguien quién sea, se atrevía a entrar a su dominio, ellos lo atacarían y lo devoraran ferozmente sin dudarlo. Repartiendo se cada uno de ellos una parte de lo que habían logrado matar.
El jefe de la aldea le había advertido que se mantuviera alejado de estos. Y él por supuesto le había hecho caso. ... Claro hasta ahora.
La bestia empezó a gruñir mientras daba un paso al frente. Su cola se movía de arriba hacia abajo golpeando la nieve, provocando que el suelo temblara.
Los tres dieron un paso hacia atrás en respuesta aún con sus armas en mano. Cada uno de ellos trataba de averiguar cómo rayos se encontraron con esta bestia peligrosa.
"¿Oigan...chicos... cómo creen que nos topamos con esta bestia?". Leyasu finalmente preguntó a sus compañeros. Su voz estaba llena de miedo y nerviosismo.
"No lo sé, se supone que estas bestias deberían estar en hibernación. Aún no es tiempo para que despierten". Contesto una sayo muy seria. A diferencia de su compañero leyasu ella todavía mantenía una postura firme y seria.
Tatsumi fue el único que no respondió a la pregunta de leyasu, él todavía estaba tratando de pensar en una forma de poder salir de este problema.
Pero al mismo tiempo estaba pensando en porque un lobo de hielo estaba aquí ahora.
Lo que dijo Sayo con respecto a su hibernación era cierto. Estas bestias si bien eran peligrosas tanto en manada, como solitarios. Tenían la costumbre de tomar un sueño bastante prolongado por mucho tiempo. Una vez que ellos hayan consumido bastante carne porsupuesto.
Una prueba de esto era que solo había uno de ellos. Si hubiera más de estos lobos, él y sus amigos ya estarían rodeados por ellos. Algo lo cual el agradeció bastante de que no fue así.
Sin embargo, él no se podía quitar la idea del por qué un lobo de hielo despertaría de repente de su hibernación. Según lo que le había contado el jefe de la aldea, los lobos de hielo solo salían de su hibernación si es que algún intruso se atrevía a invadir su territorio.
El joven castaño miró a los ojos del lobo durante un breve instante. Pudo ver la sed de sangre que expresaban éstos. Parecía furioso y a la vez ansioso.
"Al parecer nos odia chicos". Comento Sayo un tono burlón, tratando de mantener un ánimo positivo.
"Creo que no le gustó que estuviéramos en su territorio". Tatsumi finalmente habló.
El comentario de tatsumi hizo que ambos jóvenes lo miraran con asombro.
"¿Pero acaso el bosque era su territorio?". Preguntó un leyasu asustado.
"Lo dudo de ser así ya no se hubiera atacado desde antes". Respondió sayo mientras alistaba una flecha.
al mismo tiempo la bestia empezó a prepararse para atacar de nuevo
"¿Aún si el bosque hubiera sido tu territorio o cualquier otro sitio de éste lugar nos hemos estado moviendo todo este tiempo. En ningún lugar nos hemos quedado demasiado tiempo para como para molestarlo?". cuestionable leyasu.
"La cueva". Respondió el joven castaño.
Apenas dijo esas palabras el ambiente que rodeaba los tres se puso totalmente incómodo y frío.
Para él no había otra respuesta la cueva era el único lugar donde se habían quedado por más tiempo, para poder descansar.
Posiblemente, la cueva era el territorio del lobo y al notar que estaban los tres este se había enfurecido y los había estado esperando para atacarlos cuando estuvieran juntos.
Sayo al escuchar la respuesta de tatsumi y el haber también llegada esa misma conclusión. Solo pudo mirar a un leyasu que estaba más aterrado al tener ahora a dos bestias enojadas con el. La única diferencia era que aún estaba al frente y la otra estaba a su derecha.
La bestia quien todo este tiempo solo se les había quedado mirando. Los había estado viendo analizando a todos ellos. Viendo cuál era la presa más fácil de atacar y llegó la conclusión de que el joven con la banda en su cabeza era el más fácil del grupo.
El lobo de hielo se preparó para atacar a su objetivo. Cuando saltó, los tres jóvenes se prepararon para hacer su movimiento, al mismo tiempo sayo grito con una voz muy enojada.
"SI SALIMOS DE ÉSTO, TE VOY A MATAR LEYASU. "!!!!.
La bestia peligrosa se dispuso a atacar a leyasu, pero este dio un gran salto a la izquierda, mientras que tatsumi y sayo saltaron hacia la derecha.
Leyasu fue apartado de sus compañeros quedando solo con la bestia peligrosa. La bestia peligrosa dirigió todo su atención hacia leyasu. Quién al mirar a los ojos de esta. Sentía como esos ojos miraron directamente al alma de leyasu.
Lo que hizo que el joven sintiera más miedo del que ya tenía. Haciendo que soltará sus hachas, debido a los nervios que se extendían por todo su cuerpo.
El lobo al ver ésto, su mandíbula comenzó a moverse y abrirse mas, mostrando más los dientes que tenía su boca. Casi parecía estar sonriendo.
Cuando quiso volver a atacar a su presa...
¡Flechazo!
Un flecha golpeó su espalda. Causando que se girará para ver que era lo que lo había golpeado.
Al girarse, vió como la hoja de una espada se acercaba a gran velocidad hacia su cara. Trato de esquivar ese ataque. Que si bien fue lo suficientemente rápido para evitar que la espada le cortará la boca, no fue lo suficientemente rápido como para que dañará uno de sus ojos.
La bestia aulló de dolor y enojo, mientras retrocedía para estabilizarse. Escuchó como la hoja de la espada volvía a acercarse a él, pero esta vez respondió con su garra levantada para contrarrestar el ataque.
El sonido de la espada y la garra del lobo se escucho por todo la zona. Tanto tatsumi, como el lobo ejercían fuerza y presión en sus ataques. Pero el lobo era más fuerte. Por lo que dió más fuerza en su ataque, haciendo que tatsumi saliera volando unos metros hacia atrás.
Mientras salió volando hacía atrás, tatsumi clavo su espada en el suelo para frenar su retroceso.
"¿Estás bien tatsumi?". Preguntó un preocupado leyasu.
El joven castaño no respondió. Un poco de sangre salió de su boca.
¡Flechazo! ¡Flechazo!
Dos flechas más golpearon al lobo de hielo. Ambos fueron directos a sus ojos pero él ágilmente movió su cola para bloquearlos.
"Maldita bestia, muérete ya". Exclamó sayo.
El lobo de hielo con su único ojo bueno levanto su vista para ver de dónde provenía esa voz.
Observó como una chica estaba sentada en lo más alto de una rama de un árbol. Tenía un arco en su mano derecha y una flecha en su mano izquierda. Lista para dispararla.
Un gruñido muy ruidoso salió de la boca del lobo. Si ya de por si estaba enojado con estos intrusos por invadir su territorio. Ahora estaba muy furioso.
"No dejes de atacar sayo". Tatsumi le ordenó a sayo. Mientras el se limpiaba la sangre que salía de su boca.
"No pensaba hacerlo". Ella alistó sus siguientes flechas.
"Leyasu prepárate".
"¿Pará que? ". Preguntó sin saber que estaban haciendo sus amigos.
Tatsumi solo le dedicó una mirada seria. "Haremos la táctica sebo".
Leyasu se sorprendió por las palabras de su amigo. El conocía muy bien ésa táctica, ya la habían hecho antes. Cuando se metían en éste tipo de problemas. Por lo que se dispuso a ponerse en su posición, recogió sus hachas y adoptó una actitud sería.
El lobo de hielo observó como ambos chicos empezaron a rodearlo. Sin comprender lo que hacían, se preparó para atacar de nuevo. Está vez miró a tatsumi, quien estaba mirándolo de forma seria y fría. Iba a dar un salto para atacarlo cuando una flecha volvió a golpearlo pero esta vez se enterró en ojo herido. Causando que aullara de dolor, al mismo tiempo sintió cómo una espada golpea su cabeza y unas hachas su espalda.
El se movía de lado a lado para evitar que alguna de esas armas le causará algún herida fatal. Además, gracias a que su cuerpo tenía algunas partes cubierto de hielo pudo resistir la mayoría de los ataques.
Tatsumi y leyasu estan atacando lo cada vez que esté retrocedía. Por parte de sayo seguí disparándole flechas. El lobo trataba de contraatacar a alguno de ellos. Pero el ser atacado a cada momento le hacía imposible moverse.
Tatsumi comenzó a sonreír al ver cómo el lobo empezaba a retroceder. Si seguían así pronto acabarían con este animal. Miro a leyasu quién pareció también darse cuenta de esto y ambos compartir una sonrisa.
Pronto todo ésto acabaría.
De repente algo empezó a suceder. El lobo dejó retroceder y tambalear, si había quedado quieto. Ésto llamó la atención de ambos chicos, mientras que la chica que estaba en lo más alto del árbol disparando sus flechas aprovechó este momento y empezó a disparar flechas a las únicas partes que todavía estaban descubiertas, sus patas.
¡Flechazo!¡Flechazo!¡Flechazo!¡Flechazo!
Alistando las últimas cuatro flechas que le quedaron, las disparó con precisión hacia las patas de la bestia haciendo que esas traspasaran su piel y se incrustaran en ellas y en el suelo.
"Chicos ataquen es su oportunidad". Sayo les grito a sus compañeros.
"Por supuesto". Leyasu alistó sus hachas y se preparó para atacar a la bestia.
" Espera leyasu no lo hagas...". Tatsumi al ver esto trato de decirle a leyasu que no atacara, pero su advertencia cayó en oídos sordos pues leyasu ya había decidido atacar a la bestia peligrosa.
El clavo con fuerzas ambas hachas en la espalda de la bestia haciendo que el hielo que estaba en esta misma se quebrará y un poco de sangre salía de esta.
Leyasu sonrío al ver esto. Sin embargo, la bestia no hizo ningún movimiento, ni siquiera un sonido de queja, lo único que hacía era agachar la cabeza. Esto llamó la atención de tatsumi, algo le decía que algo muy malo iba a ocurrir ahora.
El joven castaño miró a la bestia y vio que este empezó a levantar la cabeza poco a poco. Su boca comenzaba a abrirse y una esfera de color celeste claro empezó a formarse dentro de esta.
Tatsumi y sayo fueron los únicos quienes pudieron ver la esfera en su boca. Mientras que leyasu todavía estaba detrás de él, por lo que no pudo ver la esfera.
Tatsumi alista su espada y se preparó para el ataque. Sin embargo la bestia no le apuntó a él, sino que levantó más su boca y apuntó hacia arriba. El joven rápidamente se dio cuenta quién le apuntaba por lo que se volteó rápidamente hacia atrás.
"¡Sayo sal de ahí ahora!". Él le gritó a su amiga.
Cuando la joven arquera se dispuso a hacerlo. La bestia notó esto por lo que decidió actuar primero. Dando un fuerte aullido al mismo tiempo que una explosión se escuchó saliendo de su boca.
La esfera que se había materializado en su boca salió disparada en una ráfaga de energía que golpeó fuertemente al árbol.
Apenas entró en contacto con el árbol este vuelvo en pedazos. fragmentos de madera salieron volando y provocando un fuerte viento. Haciendo que tatsumi y leyasu se protegieran por onda explosiva.
Cuando el humo se empezó a disipar vieron que donde estaba el árbol ya no había nada y los árboles que había detrás de este mismo también se habían ido. Toda la parte que había en ese bosque ya no estaba, solo había un montón de nieve cristalizado en su lugar.
Tatsumi y leyasu se preocuparon al ver esto. Pero pronto escucharon los quejidos de una chica.
Cuando todo el humo se había ido por completo, pudieron ver que en el suelo yacía una sayo con la pierna sangrando y con su arco roto a su lado.
Tatsumi rápidamente corrió a auxiliar a Sayo.
"Sayo, ¿estás bien?". Dijo el joven al ver el estado de su amiga.
"Mi pierna... a... creo que...esta rota". Dijo entre gemidos de dolor.
"No te preocupes, te sacaré de aquí ahora mismo". Tatsumi le prometió mientras ponía su brazo alrededor de su cuello y la alzaba.
Cuando tatsumi se dispuso la tratar de llevársela se escuchó el gruñido de una bestia.
Ambos jóvenes se se giraron dirección de ese gruñido. Vieron como el lobo de hielo sin mucho esfuerzo, sacó sus patas de la nieve. A pesar de tener flechas incrustadas en estas parecía no importa el dolor.
Esto sorprendió mucho a sayo pensando que la bestia no se podía mover si es que atacaba a sus patas. Solo pudo murmurar una maldición mientras trataba de pensar en cómo rayos iban a salir de esta.
La bestia empezó a caminar hacia ellos con intenciones asesinas. Mientras avanzaba hacía ellos, su boca se habría de nuevo.
"Aléjate de ellos bastardo". Una voz se escucha detrás de la bestia quien se giró hacia atrás para ver quién demonios lo había interrumpido. Sin embargo, lo único que pudo ver fue al mismo chico de las hachas saltaba encima y clavar con fuerza ambas hachas que tenía.
Esto provocó de nuevo un dolor inmenso en su espalda y haciendo qué es te dejará de mirarse un ensayo y solo se concentrada en quitarse al joven que tenía encima.
Tatsumi y Sayo miraban sorprendidos cómo su amigo leyasu se aferraba con fuerza a sus hachas. Que estaban clavadas con suficiente fuerza en la espalda de la bestia evitando así que esta se cayeron.
El lobo del hielo empezó a agitarse y a moverse de un lado para otro, para quitarse al joven de encima.
Leyasu seguía clavando con más fuerza sus hachas con la intención de lograr herirlo gravemente, tatsumi y sayo empezaron a hablar entre ellos.
"Tenemos que ayudarlo, él no va a poder solo con esa bestia peligrosa". Dijo sayo preocupada por ver cómo leyasu empezaba a tambalearse del animal
"Lo sé pero no podemos hacerlo en este estado estamos muy cansados y heridos". Comento igualmente preocupado tatsumi.
"¿Entonces que hacemos?".
Tatsumi comenzó a pensar en una forma en que todos pudieran salir de aquí con vida. Después de un momento reflexión llegó a la conclusión de que sola había una forma de salir de esto. Les había prometido a los padres de sus dos amigos que los llevarías a salvó y eso era lo que le iba a hacer.
"Sayo, dime puedes caminar todavía". Le pregunto a su amiga.
"Creo que sí, pero no puedo correr".
"Bien en ese caso, quiero que tomes a leyasu y se vayan los dos a la aldea lo más rápido que puedan". Dijo con seriedad.
"¡Que!". Ella no podía creer lo que tatsumi le había dicho. Ella esperaba que dijera que los tres atacaran juntos O que se reagrupen, pero nunca esperó que eligiera esas palabras.
"¡Qué estás diciendo!".
"Lo que digo es que yo las compraré tiempo para que ustedes vayan a la aldea y traigan la ayuda".
"!Estás loco!". Ella le gritó enojada."Ese monstruo te va a destrozar vivo".
Tatsumi sólo la miró con seriedad. "Y si no hacemos algo nos matarás a los tres juntos y yo no voy a permitir que se pase".
"Encontraremos otra forma entonces".
Leyasu empezaba a perder el equilibrio que tenía encima de la bestia peligrosa. La bestia al notar eso se empezó a agitarse con más fuerza, sabiendo que pronto se liberaría de él y atacaría a los tres juntos.
Tatsumi vio esto y sabía que ya no quedaría mucho tiempo. "Por favor sayo solo haz lo que te digo, si algo les pasará Yo no me lo perdonaría". Con una voz que de notaba tristeza y enojo.
"Pero". Antes de que sayo pudiera seguir tratando de convencer a tatsumi de encontrar otra forma.
Se escuchó un fuerte sonido al frente de ellos. Ambos se giraron y vieron cómo leyasu, salió disparado hacia uno de Los troncos que todavía quedaba en la zona. El se golpeó la cabeza con uno de ellos provocando que este quedara inconsciente y empezar a sangrar de esta misma.
La bestia peligrosa final se había librado de él. Que a pesar de que todavía tenía un par de hachas todavía clavadas en su espalda esto apareció poco importarle ya que comenzó a acercarse a un inconsciente leyasu con la intención de matarlo.
Tatsumi al ver esto rápidamente alistó su espada. Y salió disparado a la vez de peligrosa.
"¡Ahora ve sayo, vamos vamos!".
Sayo yo solo pudo ver cómo el salió disparado hacia la bestia quien enojado lo golpeó con su cola haciendo que retrocediera. La bestia ya estaba cansada de ser atacado por lo que decidió que primero mataría al chico y luego iría por los otros.
La bestia peligrosa fue atacar a tatsumi quien solo pudo bloquear sus ataques con la hoja de su espada. La intención de tatsumi era alejarlo de sus amigos para que ellos pudieran escapar.
Sayo espero el momento justo para poder acercarse. Cuando vio que el lobo y tatsumi se alejaron lo suficiente, corrió auxiliar a leyasu empezó a revisar cómo estaba su estado. Afortunadamente, solo tenía una herida en su cabeza pero estaba inconsciente.
Puso el brazo de leyasu alrededor de su cuello. A pesar del dolor que tenía su pierna decidió seguir el plan de tatsumi empezó a caminar con el inconsciente leyasu a su lado.
Volvieron a tomar la misma ruta que les había dicho Tatsumi, solo que ahora tendrían que hacerlo con más cuidado, debido al estado en el que se encontraban
Mientras sayo descendía, podía escuchar como varios cortes, golpes. También cómo los árboles caían al mismo tiempo, los rugidos de la bestia y también los gritos de tatsumi se escuchan por toda la zona. Lo que la llenó de preocupación.
Ella en verdad quería volver. Dejar a leyasu en un lugar seguro y ayudarlo. Sin embargo, decidió continuar porque sabía que ayudaría más a tatsumi trayendo ayuda, que peleando en el estado en el que se encontraba.
Finalmente descendieron la montaña completa, camino directamente a la aldea lo más rápido que pudo. Pese a que el dolor en su pierna la empezaba a incomodar.
Mientras más se acerca, ella pudo visualizar como varias personas estaban amontonadas en el centro de la aldea lo cual lleno de alegría.
Las personas que la miraron acercarse empezaron a correr hacia ella.
"Resiste tatsumi, ya iremos por tí". Ella rogó en su mente.
De regreso al bosque, donde estaban tatsumi y el lobo de hielo. El lugar donde antes había árboles, arbustos y nieve. Ahora era un lugar donde yacían troncos destrozados, piedras movidas, varios cráteres y ligeras manchas de sangre congeladas que estaban en la nieve.
Se pudo escuchar la respiración de dos personas la primera de un joven castaño con su espada y la segunda de una bestia peligrosa.
Ambos tenían heridas en su cuerpo. Tatsumi tenía varias rasguños y cortes en su brazo, piernas, estómago y en su rostro había un corte en su izquierda.
Por parte de la bestia peligrosa, también tenía varias heridas. su cuerpo tenía varias cortes, sus patas estaban muy lastimas no solo por las flechas que sayo le había disparado. Sino también que en los brazos y piernas había varios cortes de espada.
Su cola también tenía alrededor de esta misma corte su espada muy profundos, las partes de hielo que lo protegían ahora estaban totalmente quebrados y revelaban algunos puntos débiles que tatsumi todavía no había atacado.
La cabeza de la bestia también resultaba con muchas heridas, su hocico tenía cortes aún más profundos a los que tenían sus patas y piernas. Le faltaba una de sus orejas en señal de que había sido cortada.
Ambos se miraron por un momento, compartiendo miradas. En los ojos de los dos, se reflejaban varias cosas, enojó, ira, odio, rabia. Pero a pesar de eso, había algo que los hacía ser iguales de cierta manera.
Ambos eran cazadores. Ninguno de ellos estaba dispuesto a rendirse. Cualquier duda que hayan tenido, fue olvidada hace mucho tiempo. Estaban decididos tanto tatsumi como el lobo de hielo, a acabar con ésto de una vez por todas. Uno lo haria por ira y otro lo haría por proteger a sus amigos.
Mientras ambos se preparaban para atacar nuevamente al otro. Una sola duda rondaba en la cabeza de ambos cazadores.
"¿Quién de los dos iba a ser vivo de este encuentro?"
Pero pronto lo averiguarían.
