En las cuevas subterráneas, que parecían donde hace mucho tiempo un imponente río derruyo la tierra para esculpir un canal donde transitar, se libraba lo que posiblemente sería el comienzo de la batalla final con la fuerzas humanas contra las Pokémon en el Monte Moon.
Curiosamente los Legionarios, que superaban de 2 a 1 a los Pokémon, resultaron mucho mas competentes en pequeños grupos, espalda con espalda defendiéndose ferozmente para retener los Ataques Alas o Lanzarocas de las fuerzas de resistencia. Mucho mejor que las filas rectas en la que habían estado para llegar hasta acá, y que Charmaleon había roto con facilidad con un simple contraataque.
Además las fuerzas del Monte Moon estaban agotadas y los humanos sobrevivientes pero bien equipados se defendían de forma desesperada, logrando comenzar a romper el contraataque y empezar a reorganizarse en medio de la refriega para crear y mantener una línea defensiva cohesiva en el terreno cerrado.
Ciertamente eran profesionales por mucho que les falte, y el hecho de seguir manteniendo un órgano militar desfasado, no por ello eran incompetentes. Solo se habían encontrado con su contraparte natural en forma de una Señorita Salamandra que luchaba contra el Centurión.
Charmaleon por su lado fruncía el ceño ante el tipo que atacaba… desviando. No sabía el funcionamiento de Sable Místico, pero su forma de ataque no era el típico movimiento de contacto, de proyección o una técnica de emisión. Era como diría su estúpido entrenador; anti-kinestésico.
Decir, si golpeaba una roca con un martillo, este se rompe; que es algo kinestésico.
Pero en este caso aunque hay un golpe contundente, parece que hay uno cortante, o sea la roca en vez de fragmentarse, se rompe.
' Parece mas un rayo o un Lanzallamas en forma de espada, que una espada en sí'
Por eso había logrado mantenerlo, fue buena idea usar su energía vital para hacer Garra Dragón y desviar los golpes. Con Garra Metal había simplemente ignorado su movimiento y haberla atravesado, o es lo que sospechaba.
Pero mas que atacar directamente, lo que hacia más era golpearla con efectos secundarios, como quemarte con el calor y no con el fuego, evitando que pueda usar Contraataque.
Usaba Garra Dragón para desviar los estelas de luz que desataba con cada balanceo rápido este sujeto, antes de desvanecerse con un Onda Vacío, dejando una perturbación en el aire para luego aparecer en algún flanco buscando la sangre de Charmaleon que no podía desatar Lanzallamas o algo sin correr riesgo de realizar fuego amigo.
No era poderoso, pero era increíblemente molesto y frustrante, no solo tenía que lidiar con alguien así de molesto, también estaba aun afectada de la parálisis de Ampharos, que aunque se pueda mover sus movimientos están embotados.
Y además tenía que tener en cuenta todo el campo de batalla a su alrededor, no era solo no lanzar un Lanzallamas, también tenía que pensar que si lanzaba un mal movimiento podía afectar indirectamente su entorno.
' Aun así atraigo su atención… y si es una cuestión de resistencia voy a salir ganando'
Friné por otro lado se había enfocado en apoyar las fuerzas del Monte Moon atacando o defendiendo desde la distancia usando las lianas. Aunque los Legionarios usaban Espada Santa, que no toma en cuenta la evasión ni la defensa del objetivo, algo como un imprevisto era fácilmente pasado por alto, como una liana apartando a una pobre Zubat incapaz de escapar.
"¡Aprovechen para retroceder! ¡Esperen para usar su Habilidad Oculta quien la tenga y atacar por la espalda! ¡Geodude quien tenga Cabeza Roca, esperen el momento para usarlo, cuando estén sorprendidos del ataque sorpresa de las Zubat y hagan el cambió para soportar esa Espada, luego Zubat lo remata!"
Graveler, moviéndose bajo el vestido gótico blindado de bronce y hierro, agito sus coletas sueltas marrones de un lado a otro mientras propinaba ordenes a diestra y siniestra, para dar algo de sentido a las líneas de frente, a la vez que lanzaba roca tras roca para respaldar a Ivysaur en su labor de apoyar a las guerreras en primera línea.
Como Charmaleon mantenía al líder a raya, aún podían mantener la contraofensiva y tener tiempo de dar ordenes mientras los Legionarios se las apañaba como pueden ellos solos, sin nadie realmente a cargo. Daba miedo lo bien que lo hacían aun así, pero era una oportunidad que la Mujer Roca no iba a ignorar.
A este paso el daño que iban a lograr seria devastador aún si perdían, y aunque ciertamente estaban teniendo perdidas, no eran bajas permanentes gracias a la intervención de Ivysaur que se enfocó en el apoyo.
Agradecería una evolución dando una Golbat o Graveler más, pero la carencia de recursos impedía que las Zubat o Geodude con experiencia se alimentaran lo suficiente para acumular energía que se usaría para iniciar el disparador, solo teniendo suficiente para subsistir.
Arrancó una roca extremadamente grande del suelo antes de lanzarla al techo donde se fracturo y cayeron los escombros sobre el grupo de Legionarios que avanzaban peligrosamente al frente para atraer la atención.
Sus manos cansadas echaron chispas, con placas de su ropa cayendo, la amalgama perdiéndose mientras caía de rodillas.
La imagen de la hermanita de la jefa le vino a la mente… quien le ofreció un pedazo de berilio para comer cuando había huido de la cruzada final de la Dominante…
Apretando los dientes se levanto mientras arrancaba otra roca del suelo y rugía "¡Son ustedes las que heredaran el futuro! ¡Luchen por ello! ¡Para sobrevivir! ¡Solo un poco más! ¡Este es el esfuerzo final!"
Ivysaur había pasado su atención para ayudar a la lugarteniente de Golbat, pero esta saco fuerzas de donde no tenía y reanudo la presión.
Sabía que incluso si ganaban, aún había mas por venir. Esto no era toda la fuerza humana, por eso el Entrenador había ido apelar a la Emperatriz con Golbat y Beldum.
Le parecía una incógnita aún cuando pudo vislumbrar un poco de los sentimientos que le mostró a través de su grito, pero no dudaba que su presencia era reconfortante.
Antes de reenfocarse más y avanzar para dar mejor apoyo con sus lianas, que se movían por todo el campo de guerra, una perturbación la hizo estremecer.
"¡CUIDADO!"
Graveler dejo la roca a punto de arrojar y se lanzo hacia Ivysaur que no podía soltar las lianas tan rápido para escapar, con la mujer roca viéndose forzada a una usar Derribo para lanzarla fuera del ataque.
Ataque que era una estela como un cometa viajando por el espacio, dejando una estela de hielo que congeló su brazo derecho hasta casi el hombro al mínimo contacto con la bruma que dejo a su paso.
'¡Rayo Hielo!'
Las pupilas de Graveler se escogieron viendo la línea de cuerpos congelados, humanos y Pokémon, transformados en esculturas de hielo sin ninguna discriminación, todo para simplemente golpear a Ivysaur.
Esto hizo que pudiera actuar lo suficientemente rápido para poderla salvar, sus enemigos y camaradas sirviendo de escudos de carne, ahora desvaneciéndose en escarcha adornando el piso…
¿Quién fue la que hizo tal atrocidad?
La mujer roca impactada se dejo caer de costados, antes de colapsar de espaldas para ver un Rayo Hielo de seguimiento, surgiendo mas allá de la retaguardia enemiga, con sus líneas confundidas por el ataque sorpresa, hacia una Ivysaur que estaba recomponiéndose ante el movimiento abrupto para salvarla.
Pero una torre de llamas interceptó el ataque con Friné, que aún en el suelo derribada jalo para atraer bruscamente a todas las que podía para alejarse del radio del estallido.
Charmaleon no había terminado de lidiar con el Centurión cuando lanzo el Lanzallamas, cosa que el hombre iracundo aprovecho, para aparecer con Onda Vacío ante ella, y luego usar Onda Vacío con su codo para propulsar su Gladius mas allá del pecho de la Inicial del despojo.
Pero Charmaleon se movió simplemente a un lado en el proceso, sin mirarlo, como si se hubiera tropezado sin querer, para luego estirar su mano para agarrar el costado del Centurión, sosteniendo su armadura con sus garras.
No le gustaba para nada los subterfugios, sabía que un movimiento asesino te puede dejar muy vendido, pero Charmaleon sentía que debe afrontarlo de frente, no tropezando de forma aleatoria para esquivarlo y aprovechar la abertura para derrotar a un fuerte rival.
Si esta pelea no era algo más, si esta pelea y las que vendrá no determinan el destinó de no solo ella y el Monte Moon sino incluso el Bosque Viridian o hasta la posibilidad de encontrar su hermana, tiraría lo pragmático para buscar hacerse más grande y mejor en una batalla total.
Pero ahora solo escucho el grito ahogado surgió de la boca del hombre de sueños, con sangre surgiendo de la comisura de su boca en vez de palabras, mirando con dolor e indignado de reojo a Charmaleon con rostro de pesar mientras su pulmón aplastado bajo el agarre firme.
El movimiento que realizó fue brillante, tenia que aceptar la inicial, pero estaba claramente agotado, ralentizando su acción. Era como jalar el gatillo para lanzar la última bala con las últimas de las fuerzas. Charmaleon podía ver de lejos lo que iba hacer.
No era comparable a Pikachu arrojando rocas.
' Y ese Bastión Final le terminó de pasar factura…'
Era un poder frenético que al final aceleró su caída.
El hombre cayo de rodillas con sus manos temblorosas golpeando el suelo, mientras mas sangre brotaba de sus labios manchando esta maldita tierra.
'…Serás quien dirigirá miles ¡Serás la voz de Legión! ¡Y ante tu mando el mandato firme de la Raza Humana será impuesto! ¡La Pax Humana se impondrá¡ ¡Y seremos libre!'
"E-esto n-no puede ser ¡No puede ser!"
"Este lugar será tu hogar…"
Charmaleon respondió mirándolo en el piso a sus pies, levanto la mano para pronunciar la últimas palabras a su oponente.
"…Este lugar será tu tumba"
Su mano derecha bajo en un corte proyectado en dirección a su cuello, para asegurar que se iba a quedar en este monte por y para siempre.
La señorita Salamandra levanto su rostro para ver como un imponente Hidrobomba estaba a punto de colisionar contra ella. La señorita Salamandra ladeo su cabeza parpadeando, antes sentir ser jalada hacia una Ivysaur que la arrastro con su liana para traerla a su lado.
Su vista persiguió el origen de ese Hidrobomba, para ver una mujer peliazul con 'orejas' en su pelo como Ivysaur, un buzón gigante marrón que parecía mas un caparazón, un sostén deportivo amarillo y unos jean amarillo. Pero lo mas característico eran las bazucas en sus hombros que apuntaban con sus definidos brazos.
Los ojos escarlatas y turquesas de la mujer y adolescente chocaron, la mujer bazuca dio una sonrisa de suficiencia con la señorita Salamandra frunciendo el ceño y apretando los labios.
"¡Esta tipa es peligrosa!"
Friné la agarro por su cintura luego del jalón y la paro a su lado viendo como de nuevo apuntaba en su dirección "¡Lo sé! ¡También me lo dice la tripa!"
Era un tipo especial de peligro, Charmaleon podía saborear que estaba casi al mismo nivel que la Charizard que montaba su madre.
No, era incluso peor, esta tipa era Tipo Agua.
Otro Hidrobomba se disparo en su dirección, Charmaleon hizo ademán para desatar Garra Dragón pero su instinto le grito que ni lo intente.
Ivysaur agarró a su compañera inicial de nuevo por la cintura y lanzó su liana a las paredes, con esta arraigándose en el suelo mientras arrastraba al par fuera de la línea de fuego.
Una zanja se creó bajo la inmensa presión del agua que derruyo en un parpadeo el terreno donde golpeo, para luego ver como una estela congelante golpeaba hacía donde unos pocos instantes estaban.
'¡Un Movimiento Enlazado!'
Charmaleon chasqueo la lengua y agito la cola molesta; si hubiera usado Garra Dragón habría sido derrotada, podía haber detenido Hidrobomba pero Rayo Hielo habría destruido su movimiento.
El campo de batalla se había terminado de derrumbar debido al ataque indiscriminado, ningún legionario aprovecho el momento para dar casa a las dos iniciales del despojo por temor a quedar en medió de la refriega, con las fuerzas de resistencia recogiendo a sus compañeras malheridas para retirarse a toda marcha.
Ivysaur y Charmaleon podía sentir que claramente apuntaban a ellas, pero mas que buscar ¿el porqué? Estaban mas concentradas en saber como lidiar con el asunto.
"Podemos usar eso…"
Los ojos camelia de Friné se movieron de soslayo para ver a Charmaleon bajo su agarré mientras esquivaban los ataques con poco margen de maniobra.
Sabía de lo que hablaba Charmaleon "¿Voto? No tenemos tiempo para formarlo, ya que estas aturdida por Electricidad Estática y además ¿cómo nos acercamos?"
El control refinado para realizar Voto Fuego… no era imposible pero ciertamente le costaría. No es solo arrojar una corriente de llamas de su boca, tenía que tomar la energía del vacío, procesarla, dirigirla, mantenerla en sus manos, sostenerla y seguir enviando mas energía del vacío para convertirla en 'llamas' que pueda moldear en una esfera.
…Suena difícil, pero era crear un horno con su cuerpo, y como sufría aun los efectos de parálisis en su cuerpo no podía hacerlo tan rápido y preciso para lidiar con alguien que arroja agua a ultrapresion de forma continúa.
Y desde el momento que quedaron bajo su mira estaban derrotadas, podían huir pero las bajas aliadas serían nefastas. Ya no habría población para repoblar Monte Moon.
Además, puede que huir no sea una opción.
En vez de Hidrobomba o Rayo Hielo, fue una esfera blanquiazulada la que golpeo el techo donde Friné apuntaba para usar de agarre, con este colapsando quedando ellas vendida con el siguiente ataque de seguimiento.
Renunció en seguir saltando como Spinarack y arrojo a Charmaleon hacía el frente con ella colapsando en el suelo, Ivysaur vio como había reajustado el tiro para lanzar Rayo Hielo donde cayó.
Charmaleon de espaldas y bocaabajo arrojo Lanzallamas para contrarrestar Rayo Hielo, pero la mujer Bazuca uso el arma sobrante para desatar otro Hidrobomba donde estaba ella, con la Señorita Salamandra usando Garra Metal rápidamente, no para cancelar el ataque, sino para golpear la pared que iba a chocar y rebotar hacía adelante, esquivando por poco el Hidrobomba para caer de cara contra el suelo detrás de la explosión hídrica.
Ivysaur se había puesto de rodillas y a cubierta al recibir casi de lleno la explosión de los dos ataques chocando, pero era mucho mejor que tratar de tanquear todo el daño de un movimiento de Tipo Hielo poderoso en posición vulnerable.
Pero de nuevo, otra estela de agua y hielo fue lanzada antes de que pueda recomponerse, la Señorita Semilla algo desaliñada, puso una rodilla en el suelo e hizo una expresión feroz mientras extendía sus extremidades cubiertas en guantes, con zarzas cubriendo sobre estas que se agitaron en reto.
Pero antes de retar el movimiento que amenazaba con sepultarla, otro golpe a su costado la arrojo hacia la pared derecha del túnel, salvándola de nuevo de que su belleza se convierta en algo efímero y poco apreciado.
Graveler había caído a su lado respirando ahogadamente, mirando desesperada a Friné que colocaba las manos en el suelo de rodillas, mirándola impactada.
La mujer roca rugió hacia la inicial de Tipo Planta "¡Deprisa! ¡Arrójame hacia ella!"
El túnel se había convertido en un terreno de hielo y roca, con polvo y escarcha danzando por todo el lugar bajo el poder de Blastoise.
Esta era una misión de la señorita, entendía la dificultad así que no se hacía pensamientos de querer sobresalir, pero no esperaba no hallar presencia del despojo en las proximidades.
Asi que en vez de lanzar un ataque encubierto para abrir una brecha que Gengar pueda aprovechar, desató una batalla total con el afán de derribar a la pareja del despojo a las profundidades de la tierra.
Poco a poco las fue encerrado, mientras Gengar iba a informar a la Señorita del cambió de planes, y ahora parecía estar fuera de su ingenio.
…mas no espero que estuvieran tan desesperadas como arrojar a una Graveler malherida hacia ella en un lanzamiento de tirachinas aprobado por un Hondero Balear
Pero esto no descoloco a Blastoise, que apunto a la masa rodante que se había convertido la mujer roca, Graveler se había puesto en posición fetal y recubierto su aura con roca que iba engrosándose por el caminó, pero por mucha roca se cubra no iba a soportar un Movimiento enlazado de Tipo Agua/Hielo.
Pero por un momento su sombra se movió, con una mano enguantada en púrpura surgiendo de su sombra para agarrar una liana a alta velocidad dirigida al tobillo.
Un risa oscura brotó de la sombra de Blastoise "¡No en mi guardia!"
Blastoise no preguntó que hacia Gengar de vuelta, solo se enfocó en la Gravler rodante mientras disparaba su Movimiento para acabar de una buena vez con la mujer roca…
Que de forma abrupta se detuvo, clavando sus piernas blindadas en el suelo antes de que la envoltura de rocas estallara junto a un grito que resonó estruendosamente en el túnel.
"¡¡Vasta guardia!!"
Los fragmentos volaron ante ella con arcos de energía oscilante uniéndolos para formar una barrera que frenera, aunque sea por un instante, el Hidrobomba/Rayo Hielo.
Pero la mujer roca no se quedo ahí, en su mano buena sostenía la otra liana…
Ivysaur ya había saltado detrás de Graveler para terminar pasando por encima de Vasta guardia y chocar con sus botas en el techo, para luego elevar a la mujer roca y balancearla como un péndulo, con el Movimiento Enlazado, que aplasto Vasta Guardia, lamiendo los pies blindados de la mujer roca, antes de ser propulsada hacia Blastoise que tenía los ojos abiertos de par en par, viendo a la Mujer roca arrojada en el aire mirándolo con decisión mortal.
"¡¡¿¿No acabó de decir que no en mi guardia??!!
Una figura surgió de la sombra de Blastoise desplazándose rápidamente por el suelo como una mancha oscura con sonrisa blanca y ojos radiantes para enlazarse a la sombra de la Graveler flotante, pero justo cuando iba a tocar una torre de llamas corto en camino, forzando su aparición en la caverna.
"¿Qué?"
Su sonrisa pintada en el suelo tembló ante el poderoso Lanzallamas que la detuvo.
Su cabello purpureo largo y salvaje en contraste a sus ojos escarlata se mostraron primero, con su cuerpo revelándose después, recubierto de un vestido de tirantes morado con encaje violeta con detalles blanco.
Aún mantuvo su sonrisa slasher brillo ante el fragor del fuego, incluso mostro mas los dientes hundiéndose en la sombra para retroceder por los Látigos Cepas de sucesión que arrojo Ivysaur para apartarla de camino.
Charmaleon corrió por las paredes manteniendo la presión en la mujer sombra con Graveler cayendo detrás de Blastoise que se dio media vuelta para encararla con sus manos sosteniendo las bazucas, que estaban envueltas en un halo ominoso azulado, mientras la mujer roca rodando para quedar de nuevo tras ella y agarrar su saco marrón que parece un caparazón con su única mano buena.
Blastoise podía ser un tanque… y no era ágil. De ahí a que requería a Gengar para estos detalles.
No por ello no podía darse la vuelta y apartarla con un Movimiento de su repertorio, pero las manos de Blastoise se envolvieron con lianas lanzadas por Ivysaur que salto delante de ella, empujando las extremidades hacia abajo junto con ella, mientras Graveler empezaba a inhalar toda la energía del vacío que su cuerpo podía sostener y mas allá.
Charmaleon proyecto Garra Metal para cortar el camino de la mujer sombra, que perdió la sonrisa mientras veía la sonrisa serena de Graveler que brillaba pálidamente con su mano colocada suavemente en la espalda de Blastoise luchando por salir del agarre de hierro de Ivysaur que temblaba ante la pura fuerza de la Inicial de agua en su estadio evolutivo final.
Blastoise vio como Gengar luchaba para acercarse, pero no pudo evitar rugirle al sentir que algo malo iba a suceder "¿¡Que estas haciendo!? ¡Apúrate!"
"¡Esta niña es problemática¡ Puede olerme como pervertida!"
Gengar se hundió en el mar de sombras refunfuñando, aprovechando un momento donde Charmaleon se agarroto un brazo, pero justo cuando iba ir por Ivysaur para sacarla del camino, algo la forzó de nuevo a revelarse.
Vio el suelo ante ella que la saco como globo lleno de aire saliendo del agua "¡Que demonios!"
Charmaleon le respondió estampando contra el suelo su rostro, sosteniéndola por detrás en el cuello, mientras la misma señorita Salamandra escupía sangre y su aura se desestabilizaba.
Usar Forcejeo no era nada gratuito, y sabía que con esto no iba a derrotar a esta Gengar, pero iba a ganar tiempo.
Graveler miro por detrás a Friné que luchaba para contener a Blastoise, asintiendo hacia ella con la misma señorita semilla dando una mirada de pesar, pero también asintiendo.
Alrededor de Graveler y Blastoise rocas flotaron, creando un campo de energía electrificada que usaba de nodo cada roca flotante; la magnetita. La mujer armazón en otro momento pensaría que rayos hacia una Pokémon que estaba en proceso del Retrofit en este lugar, pero ahora solo pensaba en como sobrevivir a lo que estaba a punto de ocurrir.
Odiaba la Magnetita.
No le hizo nada, pero sabía horrible, era amargó, dejaba entumecida la lengua y pesada la barriga. Ni siquiera llenaba, solo quería agacharse en un rincón y sobarse el vientre.
Pero Graveler tenía que escarbar en el montón de rocas impregnadas de magnetita. No solo ella lo odiaba sino que sus hermanos también, podían pasar rodando de queja y con dolor si comían mucha sin querer.
Entonces escarbaba, encontraba un pedazo de roca sin tanta magnetita y luego retiraba los pedazos clavadas en estas para darle a sus dos hermanitos, que levantaba los brazos y cerraban sus ojos de cristal mientras decían "¡Geodu-Geodu!" de alegría.
Geodude se sentaba a mirarlos comiendo sus rocas con mas magnetita, ya que estaba agotada de simplemente 'pelar' la roca hasta que no estén tan sucias para que así sus hermanos no sufran. Luego ellos comían y se frotaban en los muslos de su hermana cubiertos en una sudadera gris, agradeciéndole por cuidarlos.
Incluso al dormir palmeaba la panza de su hermana para hacer sobrellevar el dolor… algo que prefería a que se pusieran a hacer agujeros en las paredes rompiendo rocas sin mucha magnetita y haciendo mas difícil el trabajo a Geodude, aunque ella sabía que solo querían ayudar.
Ella sabía que la amaban, era su hermana, la única que velaba por ellos y cumplía sus caprichos, quien los llevaba en sus brazos cuando alguna Onix, Nidorino/a o Rhydon se ponían combatir sin tener cuidado a su entorno. La que luchaba por algo de espacio para minar en esa montaña donde decenas de Geodude luchaban con sus hermanos por buenos lugares para conseguir buenas rocas.
Ella tenía el palo pequeño, pero sus hermanos no debían de sufrir. Era su culpa el no conseguir un buen sitio por pensar que mas era mejor.
Pero ellos no se lo señalaban, estaba contentos de que siguiera a su lado.
Eso era amor, y eso los condeno.
Era simple, sus hermanos sabían que si ella no vivía ellos tampoco lo iban hacer, por lo que se antepusieron ellos en pos a supervivencia en un momento muy descuidado… pero tampoco era tan simple.
Ellos la amaban, tan simple y complicado, por todo lo que hizo por ellos ¡Querían ayudarla de alguna forma como cuando escarbaban o traían una roca que podía ser útil para comer aunque no lo fuera!.
Ellos la amaban, como para estar a su lado en todo momento. Tanto en lo malo como en lo peor, como para no abandonarla en un momento descuidado.
La amaban como ella aprendió al final amarlos devuelta cuando solo tenia rocas y cristales rotos en sus manos. Rocas y cristales que la apartaron del camino…
Y ahora, podía comer toda la roca sin magnetita que quisiera sin preocuparse por alimentar dos bocas más, pero sabían horrible, siempre supo horrible. Con magnetita o sin ella.
Ya no odiaba la magnetita, odiaba todo en general, soñando con sus manos descuidadas palmeando su barriga para calmar su dolor ¡Porque no pudo apreciar eso! Ahora tenía no solo dolor de panza, su dolor que ahora anidaba en su pecho mientras se hacia ovillo en una esquina esperando… algo.
Vivía gracias a ellos, pero ya no sabía que era vivir.
Vio algunas de sus pares con sus hermanos remplazando los lugares y el tiempo. Luchando por hacer un espacio en este mundo que no enseña nada a ellos que estaban debajo en la cadena alimenticia.
No eran sus rocas con brazos, no eran sus hermanos, que saltaban tras ellas con sus ojos de cristal brillando de admiración por la estilizada figura de la mayor que buscaba donde escarbar.
Para ellos, ella era la hermana mas genial del mundo. La que podía con todo.
Pero para estas rocas era un peligro potencial al que se toparon por ser curiosos y hacer alguna exploración fuera de la vista de la mayor de ellos.
Saltaban hacia atrás y agitaba los brazos mientras gritaban "¡Geodu-Geodu!" hasta que su hermana aparecía, pálida con su mano en el pecho cargando al restante en su otra mano, que se revolcaba inquieto por el incidente.
Viendo esa escena sonrió, después de mucho tiempo, volvió a sonreír. Proyectándose esa escena de esa niña como ella, recogiendo a su hermano y corriendo mostrando su espalda como alma en pena escapando de Darkrai…
Ahora notaba que su par estaba cometiendo muchos errores, como mostrar la espalda… eran errores que si hubiera sabido en su momento, tal vez hubiera hecho algo aquella vez, o sus hermanos no habrían estado tan preocupados por ella que no sabía muy bien lo que hacía mientras se daba cabezazos contra el mundo, buscando un lugar en este junto con ellos para vivir comiendo toda la roca deliciosa que pudiera y en tranquilidad.
Pero ahora nada de eso tenia, aún así, algo cambió, se movió y caminó.
Para cuando se dio de cuenta, mucho tiempo paso, un tiempo que no notó, ayudando a sus pares a ganarse algo de espacio en esa montaña, hasta que llamo la atención de la Dominante.
Golem era barbarica, sería una palabra. Aunque era una figura esbelta y alta cubiertas por solo un brasear y falda cristalizada, con guantes y piernas cubiertas por una corteza de tejidos mineral, tenía un peso en el área que solo podías arrodillarte ante su presencia. Con sus ojos marrón escaneando a la figura blindada que había estado dirigiendo los pisos inferiores de esta montaña.
Movió su cabeza de un lado a otro, con sus largas coletas como rocas sobre rocas apiladas moviéndose en un péndulo.
Golem en su roca redonda e inmensa donde estaba sentada, asintió y solo ordenó.
"Sírveme"
La vida de Graveler fue después imágenes corriendo rápidamente, una imagen detrás de otra.
Tal vez si hacia un esfuerzo podía recordar, pero la verdad es que no amaba demasiado lo pasaba. Caminaba mirando y apreciando lo que sucedía, cada momento e instante, las luchas de las Geodude y Zubat que poblaban los pisos bajos en su mayoría, pero su mente divagaba mucho en aquellas dos rocas con brazos que saltaba de alegría al verla y le hacía carantoñas.
Solo veía aprensión en el resto, era una poderosa Pokémon que se los puede comer aunque deje una montaña de rocas a su lado que no le dolería la panza al comer.
Tal vez estaba esa Zubat que por tener los colmillos en desarrollo vino y la mordió para pulir esos dientes, pero una Golbat apareció y se disculpó antes de llevarse a su hermana que siguió mordiendo otra roca.
Era una Zubat con ribetes y pompones, muy diferentes a las Zubat con vestidos andrajosos. Su hermana la quería.
Pero aún siguió mirando lo que pasaba, el tiempo pasando y ella aun perdiéndose en ese pasado.
El conflicto con los humanos siempre estaba ahí, Geodude tenía un material procesado que les interesaba, y como eran una población numerosa siempre estaba el intento de cazarlos. Había repelido algunas raideos pero esto era una invasión a toda regla, con decenas a cientos de distintos Pokémon empezando a ser capturadas o perecer ante la coalición de Humanos y Pokémon que comenzó ocupar el Monte Moon.
No había una fuerza organizada y coherente para enfrentarlos, Graveler hizo lo que pudo, pero no podía saber cuantos se deslizaron de sus manos… sus gritos de perdidas, catatónicas, o estallando al perderlo todo.
Golem era creyente del orden natural. Que las cosas iban a regresar a su cause algún día de forma natural, podía darle la razón pero a este ritmo ¿Qué quedaría? ¿Cuál sería el propósito de estar aquí? ¿Convertirse en el desierto mientras las invasoras disfrutaban de las mieles que nunca han probado?
¿Por eso han perdido a sus hermanos?
Golbat parecía la única que daba su queja que incluso Graveler hacía también caja de resonancia, por ello dirigió la tropa de disidentes que quería venganza. No supo de ellos.
Luego, Golem un día pareció tener un cambio de 180, decidió ir a por todas, no a las fuerzas de invasión sino sus ciudades. A Graveler le pareció extraño pero obedeció.
Y cayeron, un Aerodactyl se enfrento a la Dominante en un duelo que estremeció cielo y tierra, un duelo que no pudo presenciar su conclusión, pero la cuchillas clavadas en el torso de su Dominante propinada por los Ranger le dio una idea de cual fue el resultado.
Escapó al alba, regresando al Monte que no le había dado nada mas que pesares… el lugar donde habitaba sus hermanos que dieron su vida por ella.
Donde sus compañeras dieron su vida, porque al fin de cuentas este monte donde han derramado lagrimas y sudor era su hogar.
Por lo menos quería que fuera su tumba, compartir la misma tumba que ellos, que la estaban esperando.
Pero en vez de eso, se topo con una Zubat limpia que mordisqueaba una roca, una con mucha Magnetita que parecía obsidiana.
Hizo un gesto de agrio, antes de notar a la mujer roca malherida, para luego extender la roca hacía ella con una sonrisa revelando sus colmillos.
"¿Quieres?"
