ficción
Historias de Albert y Candy
presenta
Quédate Conmigo
Por Mayra Exitosa
Aunque Candy había dormido en su viaje, ella ya no bajo a continuar explicando la situación, más el abuelo y Evander coincidían en que Aisla desde el cielo, les había mandado a Candy, para ambos tenerla en casa, había sido en el instante en que más necesitaba de ser protegida, pues la misma situación que había sucedido con la madre, estaba en esos instantes con su hija.
- Es increíble lo que esta pasando, de nuevo es igual, Aisla estaba casada y resultó después que no lo estaba, para que Gerald pudiera casarse con esa mujer y su accidente fue por mucho, un atentado injusto y ahora llega exactamente su hija quien debía estar casada y no lo está. Padre, es una señal de mi hermana, Candy nos necesita. - Lo sé, cuando dijo que no estaba casada legalmente, solo ante Dios. Luego que vinieran a reclamar sin tener manera de hacerlo, no sé que pretenden cuando no es su esposa y como nos vendrán a mostrar mañana que, si lo son, con que evidencia, si aceptaron que iniciaran una demanda contra los … ¿Legan? - Si, eso dijeron. Papá, es igual que Aisla, te juro que estaba casada, que yo mismo escuche decir a mi hermana que se habían casado y también cuando esperaban a mi sobrina, ella la registró junto con su marido… luego resultó que no había nada de eso. Es una coincidencia cuya hija este pasando por todo eso de nuevo, y esta esperando ¡mellizos! - Seré bisabuelo, mi corazón no me mentía, necesitaba cuidar de mi nieta, ya perdí a mi hija, ella debe ser protegida por nosotros, Evander, Júrame que… - ¡Papá! No necesito jurarte nada, ella acepto venir, porque me confundió con su padre, solo hasta que arribamos en el aeropuerto entendió que soy su tío, ella pensó que era mi hija y para mí, es mucho más que eso, Bonnie no la dejará sola, mucho menos nosotros, tenemos que decirle que cuidaremos de ella y se hará todo como ella desee, no quiero que se sienta en una jaula, quiero que sepa que sus hijos son nuestra familia y… - ¡mi hija! ¡mi hija! Perdí a tu hermana y ahora esta regresando a casa, ella nos la envió, esa revista llegó por accidente, debió ser Aisla que quería que la viera y… ¡uso su apellido! Sabes bien que no hay muchos Mc Bride, es una señal, solo tenemos que cuidarla, podemos llevarla a donde ella quiera y haré lo que ella decida, pero por favor, si algo me sucede… - Cuidaré de ella, lo juro Papá. - Gracias, hijo.
En la mansión Andrew, William repasaba las cosas con su tía, asegurando que estaba atado, pues no tenía legalmente nada con Candy, no podía ni siquiera buscarla en américa, por temor que los Legan tramaran algo, luego de enterase que no estaba casado legalmente, comprendía que le habían visto la cara y que no solo a él, sino a ella también le habían obligado a contraer un matrimonio que no le correspondía, por culpa de esas mentiras, estaban ahora separados y al igual que en Chicago, Candy seguía gozando de su libertad, por lo que si ella no deseaba contraer de nuevo matrimonio, estaba en su derecho, más él no deseaba que ni ella ni sus hijos estuvieran lejos de él, pues no podía creer que ella se robo su corazón en tan poco tiempo, apenas se casaron, convivieron poco, fue su forma de ser, su manera de aceptarlo y… todas esas coincidencias entre ambos, solo los unieron más de lo que se imaginó, además no supo cómo, pero Susana cambió radicalmente, ya no era la mujer que él creía haber conocido y parecía que siempre había estado actuando en una película mientras fue su novia, que ahora que la había vuelto a ver, era como estar en un escenario diferente, a tal grado que no la reconocía en lo más mínimo y no deseaba conocerla de nuevo, para él se había perdido todo contacto o atracción al ver esa manera de actuar y proceder con tal facilidad como si cambiar de pareja fuera solo hacer una actuación distinta.
- Hijo, te lo advertí, ya no sabíamos cómo quitarte a esa mujer de encima, era una arribista, alguien que solo iba tras sus intereses y te juro que nunca te hubiera hecho feliz, hice todo esto por ti. - Y te lo agradezco, si no hubiera estado obligado a casarme, jamás la hubiera conocido y otro hombre se habría ganado su amor, y no quiero, no permitiré que nadie me la quite. Mis sobrinos han estado conquistándola al no saber que ella es mi esposa. - ¿Qué has dicho? - El único que se enteró fue Anthony, pero los Cornwell, llevan meses queriendo conquistarla, casi frente a mis narices y yo… ¡legalmente no es mi esposa, Tía!
- Oye bien William, haré todo lo que sea necesario, pero ella vendrá a casa y te juro por mi vida, que será tu esposa, así tenga que meter a los Legan y a medio mundo a la cárcel, nadie se burla de un Andrew y sale para contarlo, esta vez, estaremos juntos en esto, haré que los Mc Connery, quieran venir a darnos a tu esposa, o se toparan con todos nuestros socios, evadiéndolos como si estuvieran vetados.
En América, Raymond Legan era detenido por falsificación de documentos, el registro y despacho de abogados que había llevado el caso, era amonestado a tal magnitud que su directivo podía estar pagando una sanción por cada día que no entregaran la documentación correcta y completa con la que se le había obligado a un matrimonio por convenio y Niel, estaba enfurecido, pues su padre no sabía que eso constituía un delito, ellos habían entregado todo lo solicitado, pero también procedieron con una adopción ilegal y requerían entregar los documentos de Candy Mc Connery, para que se llevara acabo el convenio o se pagara con cárcel, por la falsificación, ya que los Andrew no querían los bienes ni la dote, sino el matrimonio, el cual se le aclaró que estaba oficialmente ante Dios, más no legalmente debido a la documentación incompleta que había manejado el despacho y los Legan dieron sin aclarar que no estaban en regla.
- Niel, llama a Gerald, dile que no hay opción a fianza, que se salió de control, necesitamos su ayuda inmediata. - Si Papá, estoy haciéndome cargo de todo, ya metí un amparo, para que te dejen en casa, aunque no puedas salir de la ciudad, te quitaran los pasaportes y visas legales, pero pagare un monto para que te dejen hasta que inicie el juicio. - Bien. No tengas miedo hijo, esto saldrá bien, ya lo habíamos hablado Gerald y yo, todo estará bien. - No lo está, te dije que no era nuestra hermana y que ni adoptada se podía con los años que tenía llevando el apellido. - Lo sé. Gerald tendrá que ayudarme, todo lo hice por Elizabeth. Sara estaba asustada, pues no solo su esposo estaba en un juicio legal, resultaba que su yerno, iniciaba otro juicio y el amigo de su marido, Gerald, estaba en un problema legal con la familia de su esposa, por lo que los asuntos coincidían en tiempos y no se podrían imaginar que Elizabeth, tendría a su prometido en un problema legal laboral, por la fecha de su matrimonio.
- Elizabeth, esto es demasiado. - Mamá no iba a casarme con ese hombre y mi novio era Terry y ahora es mi prometido, yo no esperé que en estas épocas todavía se dieran convenios matrimoniales. - Por favor, Elizabeth. Siempre lo habrá, no se mencionan, pero los hay, son los bienes y el futuro de nuestros descendientes, por eso fijamos bien con quien contraemos un matrimonio, ya no eres una niña, tu padre esta metido en esto por ti. - No, está metido en problemas por ese maldito convenio de mi abuelo, por mi no.
Continuara...
Gracias por sus comentarios, Feliz Navidad para todos. Dios les bendiga siempre.
Agradecida también por no tomar mis escritos, ni adaptar ni utilizar por ningún medio auditivo o plataforma alternativa, en parte o completa ninguno de estos.
Con sincero aprecio,
Un abrazo a la Distancia
Mayra Exitosa
