ficción
Historias de Albert y Candy
presenta
Quédate Conmigo
Por Mayra Exitosa
La estancia con los Mc Bride, era para Candy un comienzo nuevo, aunque sentía en su interior una gran satisfacción al haber visto a Albert ir a buscarla, casi enseguida de que acababa de llegar, dándose ideas de que Susana no lo había retenido, por lo que en su corazón volvía a tener ideas preconcebidas que le daban un sentimiento parecido al calor que él le brindaba cuando estaban besándose y amándose en su habitación.
Además estaba ese nuevo cariño especial por ese hombre que confundió como un padre, la necesidad de tener una familia real de sentir que su padre le explicaría que fue una equivocación haberla dejado tantos años solita sin su madre y sin él; más tener un abuelo que pareciera un amigo el cual deseaba ser parte de ella, como si fuera la meta por la que estuviera esperando años hasta llegar de nuevo a su hogar, la hacia sentir amada, como nunca se había sentido, un poco aturdida de las emociones de ese día, con el vuelo fue pasando de tristeza a la alegría de lo inesperado que le brindaba paz, tranquilidad y a la vez ansiedad por saber si mañana él llegaría a buscarla aunque no estaba dispuesta a irse de ese hermoso lugar donde deseaba quedarse un poco más, porque en el fondo, sentía que sus bebes serían más amados que en ningún otro lado. Bonnie interrumpía a su sobrina de sus meditaciones,
- Candy, hija, tu abuelo quiere que vayas al estudio, desea conversar contigo. - Gracias Tía Bonnie, eres muy amable, no sé si tratarte de tu o de usted. - Somos amigas, casi no conocí a tu madre, pero se que era una romántica empedernida, su habitación tenía tanto de ella. - ¿su habitación? - Si, es esta, donde te encuentras ahora, solo que… sus cosas fueron guardadas, por eso parece diferente, mas conserva el mismo color, las cosas de ella, algunas están guardadas en las cajas que viste en el armario. - ¿Eran de mi madre? - Si, creo que, si buscas bien, también veras a tu padre, aquí no lo mencionan mucho, pero ella lo adoraba tanto, que por él fue que cambio toda su vida. - ¿por mi padre? - Si. tuvo dos pretendientes, pero tengo que reconocer que Gerald era el más atractivo y definitivamente fue la elección de tu madre. - Mi padre se llamaba Gerald. - ¡se llama! Gerald Mc Connery, no sé bien su historia, pero si lo conocí, no quiero hablar de él, eso lo dejare a Evander y tu abuelo, pero si deseas saber como era antes de irse de aquí, puedo darte algunas impresiones que te darán una idea. - Gracias Tía. - No les digas a tu abuelo que hablé de él. Después de la partida de tu madre, él negó todo sobre ella, aunque creo que debió ser por algo muy importante y… saber de tu existencia lo es. Candy se quedaba abstraída y eso le pasaba últimamente más, sentía que era un síntoma del embarazo, más trataba de volver de sus pensamientos y se iba a ver a su abuelo, quien la esperaba con detalles e imágenes de su madre, una dulce joven que realmente era amada por su familia y no había nada de los últimos años de ella, solo de su pasado, era bonito escuchar a su abuelo con anécdotas de su hija y de su tío Evander. Los primos, salían y regresaban, como si ellos supieran todo eso desde antes, al parecer el abuelo les hablaba seguido de su padre y por ende de su tía Aisla, quien era una mujer muy apreciada en la familia, no comprendía porque se había ido sin mirar atrás, más no le cuestionaba nada que lo pusiera de mal humor, solo escuchaba lo que él decidiera decirle, sabía que a los hombres mayores, les gustaba ser escuchados y para ellos era difícil ser interrumpidos o cortarles la inspiración en la conversación , por lo que lo aprovechaba atenta a todos los detalles. - ¿la querías mucho, abuelo? - Mas que a mi vida, era como ver a mi esposa en ella, tu abuela murió cuando mis hijos aun eran niños, aunque me insistían en volver a casarme, no pude, el amor para mi era por tu abuela, y que le podía dar a otra mujer, además ya no estaba tan interesado en volver a comenzar, en ese tiempo tenía a mi cuñada, la hermana de tu abuelita que estaba aquí en casa, me hacia compañía y fuimos grandes amigos, ambos sufrimos la perdida de su hermana y con ella, no fue necesario tener a alguien más fungiendo como la madre que se había ido. ¡mira! Aquí esta ella, es tu tía abuela Agnes, la hermana de mi mujer, murió poco antes de que Aisla tomara la decisión de irse de la casa. - ¿se fue? - Con tu padre, huyo porque sentía que el amor solo él se lo podía dar y… no estábamos de acuerdo en que se casara con él, ya sabes son familias de muchos recursos, para mí era prepotente y muy…
Evander lo interrumpió, agregando, - Lo que sucede es que en ese tiempo mi padre era mas orgulloso que ahora, y la familia de tu papá no quería a mi hermana, la veía como de bajo nivel, pero luego… - ¿sí? - Candy, tus padres huyeron a américa y dos o tres años después, Gerald regresó y se casó con una norteamericana por un asunto de un convenio matrimonial que obligaba a los Mc Connery a contraer nupcias, por eso, cuando dijiste que no estabas casada legalmente, tu abuelo y yo dedujimos que estabas en la misma situación que tu madre. Tu mamá me envió una imagen tuya, donde era muy feliz contigo y tu padre, para luego decir que nunca estuvo casado, era como si fuera otro hombre. - ¿otro hombre? - El orgulloso y prepotente como lo menciona mi padre, ahora era el sombrío y déspota, pues tu madre estaba en américa contigo y él estaba aquí dando la cara por su familia, listo para casarse con quien sabe que mujer y… fue como darnos un golpe en seco, no sabíamos que sucedía y… nunca nos dijeron nada. Tiempo después, un accidente y una mujer en su auto atropellaba a tu madre, un hombre a su lado estaba con un disparo en la cabeza y tu… habías desaparecido.
Como una retrospectiva Candy recordó cuando estuvo en el hospital, en su mente vio a su madre en la camilla dormida y ese hombre que decían era su padre, estaba ausente, asustado y en cierta forma sin color, era como verlo en blanco y negro. Ella sin regresar solo comentaba, - En el hospital mi mami estaba dormida y no se despertaba, había muchos hombres y yo… la vi cuando desapareció en el suelo - ¿Cuándo la sepultaron? ¡imposible! Nosotros reclamamos su cuerpo. - No. Cuando giro a verme y el auto la tiro al suelo. - ¡Candy! ¿estabas con ella en su accidente? - Creo que sí. Nunca recordé nada jamás, sino que hace poco estuve en el hospital y todo se vino a mi cabeza, me había mareado y… al final resultaba que me hallaba embarazada.
Los dos hombres lloraban, tanto Evander como Darach, nunca imaginaron que en el accidente Candy estaba junto a Aisla, por eso es por lo que la escondieron, ella estuvo con su madre cuando murió. La rubia acariciaba una imagen de su madre sonriendo radiante junto a Evander su hermano, después de unos instantes en silencio solo agregaba, - Abuelo, tenía cuatro años, no recuerdo mucho, solo imágenes perdidas y volvieron cuando vi las rueditas de una camilla de hospital.
- Cuando llegaste comentaste de que te habían casado… - Si, me dijeron que no era una Mc Connery sino una Legan, al principio me sentí muy mal, porque parecía como si mi madre fuera una mujer de pocos valores y… el señor Legan le hubiera sido infiel a su mujer para darme a luz, pero luego, Albert investigó y me aseguró que nunca dejé de ser una Mc Connery. - ¿Albert? - Si, William Albert Andrew, me casaron con él, estaba muy molesto, al parecer el dejó a su novia y lo obligaron a contraer matrimonio con una hija de los Legan y en ese puesto me mintieron diciendo que era la hija mayor y eso no es verdad, puesto que la hija mayor se iba a casar con un actor. -¡vaya! Eso significa que no solo te engañaron a ti, sino a él también. - Si, pensé que… se regresaría con su novia, pero ya lo vieron llegó enseguida, como si supiera donde encontrarme. Los dos hombres se vieron y llegaron a la deducción que había alguien siguiendo a Candy todo el tiempo, para estar informándole de ella. -Candy, hija, ¿lo amas? - Si, no podía estar con otro hombre, no cuando es el padre de mis hijos y… pensé que él seguía enamorado de su novia. - ¿la actriz? Era una mujer de cascos ligeros, como las yeguas esas que van con uno y con otro, no hija, nunca podrían dejar casar a una mujer así con él, es un hombre que se debe a un clan, a un negocio y…
Candy vio a Evander y a su abuelo analizando eso y giraron a ver a Candy agregando, - Un hombre como tu padre. La rubia notaba que ambos parecían combinar sus palabras al analizar lo que decían y ella solo hizo una expresión de no entender, - ¿Qué? - Lo obligaron a casarse, al igual que tu padre, si no lo hacía le quitarían la fortuna, ahora lo entiendo, Mc Connery dejó que pasara de nuevo, le hizo a su hija, lo mismo que le hicieron a él. Pero ¿Por qué?
La rubia no comprendía, a lo que Evander explicó como obligaron a los Mc Connery a tener un matrimonio para salvar la fortuna tan grande que poseían cuando todos ya se encontraban casados, pero del que no se sabía si lo estaba o no, era de Gerald, el padre de Candy, así que cuando regresó, salvó la fortuna de los Mc Connery y todo siguió en santa paz, más lo que vino después, fueron solo tragedias. La rubia desconocía todo eso, por lo que cuestionaba, - ¿tragedias? Su tío Evander explicó lo que había investigado de la vida de su hermana y de Gerald, - Candy, murió el esposo y la hija de su hermana, después su único hermano tuvo un atentado quedando en silla de ruedas y luego asesinaron a su sobrino, solo que el mismo hermano en silla de ruedas al tratar de salvarlo, también murió junto a él. Candy abría los ojos asustada por como la familia completa había sufrido atentados continuos, - ¡que! A lo que Evander analizaba conforme iba contando las cosas y finalizaba diciendo, - Casi todos los Mc Connery han muerto. El abuelo Darach se levantó del sillón y gritó evidentemente alterado, - ¡Eres una Mc Bride! ¡Nada de que eres una Mc Connery! ¡Olvida que existe ese apellido!
Continuara...
Gracias por todos sus comentarios, por seguir leyendo la historia y poder continuarla más seguido como parte del cierre de este mes,
Agradecida también por no tomar mis escritos, ni adaptar ni utilizar por ningún medio auditivo o plataforma alternativa, en parte o completa ninguno de estos.
Con sincero aprecio,
Un abrazo a la Distancia
Mayra Exitosa
