ficción
Historias de Albert y Candy
presenta
Quédate Conmigo
Por Mayra Exitosa
En América, en el hospital de especialidades, el médico volvía a llamar a Gerald, su esposa continuaba grave, está vez su mirada se notaba lejana, un color pálido predominaba en su piel y aquel odio repentinamente se había apagado, cuando sabía él que eso era lo que más fuerza le daba.
-Ge…eral.. yo. - Tranquila, el médico dice que no te esfuerces. -No fue ... acci...dente... yo...es..taba mol..esta cuan..do me dijo… don...de en..con..trarla -¿De qué hablas? - Yo... la fui a bus…car y la ma..te, mi guar…dia, dis...paro. Gerald sabía de lo que estaba hablando, quería llorar, siempre supo que lo hizo, pero solo se quedó con una mirada fija observando a quien le había robado la vida al ser que más había amado en el mundo, luego le dijo, -Lo sé, ya nada puede hacerse. Ella le confirmo, -La...amabas. El solo asintió. - Me dijo...quien…era y dónde ver..la... -¿Quién te lo dijo? Cuestionó Gerald, al no imaginar que alguien pudiera decirle a ella algo que delatara el paradero de su mujer y su hija, podría haber sido su padre o su hermano, pero si así fueran, nunca se lo habrían informado, por el contrario cobrarían la sanción por tener una mujer y su hija, ellos las hubieran eliminado debió decirle alguien mal intencionado, pero nadie sabía dónde se encontraban viviendo.
Vio a esa mujer que perdía tan lenta y dolorosa su vida, ahora colmada de lágrimas de un arrepentimiento inusitado jamás mostrado antes, trabada en su lenguaje y batallando por respirar al estar delirando, el silencio se hacía ensordecedor ante aquella insólita confesión, pues era la primera vez que aceptaba haberla atropellado de manera intencional, lo que le sorprendió era saber que alguien le había avisado e informado directamente, dónde se encontraban su mujer e hija. El respirador comenzó a pitar y con desesperación le cuestionaba de nuevo - ¿Quién? ¿Dime quien te lo dijo? Mientras que la agonía y la palidez notoria de quien se encontraba sufriendo por sacar palabras de su boca sin aliento con un rostro dolido y colmado de llanto, algo que jamás había mostrado antes, solo pudo decir, -... Lu…
Las enfermeras ingresaron con los aparatos de emergencia, haciendo que Gerald se moviera evitando que le dijera quién le había dicho sobre Aísla, más todo cuando hicieron no fue suficiente para devolver la vida que huía despavorida de un cuerpo al que milagrosamente hicieron funcionar los médicos, ella por fin se dio por vencida ante su triste enfermedad luego de haberse colmado de odio y rencor por tantos años, por fin se había marchado. - Lo siento señor, se ha ido. Gerald se quedó meditando en lo último que dijo, sin decir nada más.
El juicio legal de Reymond se alargaba por no encontrar la documentación legal de su supuesta hija adoptiva, el fiscal cambiaba su estrategia creyendo que se ocultaba el robo de una menor que no había sido registrada apropiadamente y que siendo norteamericana debía tener su acta de nacimiento, por lo que se agravaban los detalles y surgía la idea de un complot por un robo de infante que juraban no tenía nada que ver con el conocimiento de la existencia de Candy. La defensa no quería mencionar a Gerald en la audiencia, pues corrían el riesgo de que fueran a llamarlo, involucrarlo y por consiguiente este se viera obligado a declarar, al suceder eso, se compartiría la culpa y entonces no los ayudaría ni pagaría a los Legan todo lo acordado y más por ese error, por lo que no se les daba la información de quién le había dicho que adoptará a Candy, sin embargo, el fiscal a cargo si estaba investigando sobre la joven, quien no se encontraba coincidentemente en el país, ni se sabía su ubicación actual, por lo que no podía ser llamada tampoco a declarar y esto al final se complicaba más para Legan, dejando encerrado en la cárcel a Reymond, quien aceptaba su culpabilidad al dar una documentación incompleta y pedía que se le sancionará para cerrar el caso, más los abogados de William Andrew, exigían la documentación legal de su esposa, ya que se argumentaba que religiosamente se encontraban casados y había un embarazo de por medio, haciendo que se alargará la audiencia, hasta que encontrara a Candy Legan y pudiera declarar todo sobre sus orígenes.
Mientras que, en Escocia, la rubia sufría una incomodidad en su vientre y sus tíos alarmados buscaban un médico particular para que fuera atenderla, sin embargo, preocupado el abuelo Darach se le subía su presión al haberse asustado por sentir la posibilidad de perder a su nieta y se veían en la necesidad de trasladarse a un hospital, ya que el anciano temía por el embarazo de sus bisnietos, además de la vida de su nieta y su mortificación le cobraba consecuencias, evidenciando su salud tan vulnerable. Candy se sentía culpable y tratando de tranquilizarlo se iba con ellos al nosocomio de especialidades, dónde se revisaría su malestar, junto a su abuelo.
Evander y su mujer los llevaban a ambos al mejor lugar que podían atenderlos. Al llegar, Candy tuvo que mostrar su identificación para ser aceptada y eso confidencialmente se grababa en la recepción del hospital, dejando claro que era familia del ingresado Darach Mc Bride.
En Londres, con intereses encontrados Archie enviaba un costoso regalo a la joven Britter, pensando que había caído en sus encantos la noche anterior, por lo que un sofisticado ramo floral llegaba a la villa donde se hallaba hospedada junto a su familia la joven en cuestión.
El refinado padre escuchaba a su mujer mencionar el nombre de la tarjeta, -Cornwell. Archivald Cornwell, interesante, nunca lo hubiera imaginado del interés de nuestra hija. El padre alzando una ceja respondía - Los hijos nunca dejarán de sorprendernos. Annie salía del desayunador luego de quedarse conversando con una prima, para ver a su madre señalando el hermoso arreglo diciendo, - ¿Cornwell, querida? esta sin esperar ese detalle, recordaba la noche anterior que intento por todos los medios saber sobre porque el interés por Candy, notando al estar indagando, ante los espectadores era un evidente interés en él, por lo que toda su familia, vio que pasó demasiado tiempo conversando con Archie, eso significaba ante todos, que se había quedado encantada con su compañía, así que no tuvo palabras para negarse y tener que dar explicaciones sobre Candy, la compañera que le habían prohibido estrictamente relacionarse con ella solo atino en comentar, - Es muy atento, que puedo decir, me atrapó. La mirada inquisitiva de su madre, la dejo nerviosa, sin embargo, al salir del salón, ambos padres investigaron sobre el hombre que había atrapado a su hija. Cuando ella dio esa palabra describiendo la acción de su madre, no del hombre en cuestión.
En el hospital, llegaba una familia notoriamente refinada, de altos estándares visitaba el hospital por encima ocasión, ya que el hombre más importante de los alrededores tuvo un infarto cerebral, luego de que su amado hijo, le diera la noticia a su hermana, del culpable por la muerte de su hermano menor y el hijo de este, llegando con nerviosismo ingresaba a su padre la hija abnegada y viuda que cuidaba de él. - Walter Mc Connery. Aquí están los documentos. quiero la zona privada, exclusiva de los Mc Connery. - Por supuesto, sus guardias podrán ingresar, solo mantengan escondidos sus dispositivos peligrosos. -Como siempre por supuesto. - El neurólogo lo está revisando en estos momentos, pueden pasar directamente. - Mi guardaespaldas y el de mi padre no se alejarán ni un instante, y no quiero a nadie cerca de nuestra zona. - Eso será imposible, la señorita Mc Connery se encuentra en esa zona, está con el ginecólogo en estos momentos. - ¿Señorita Mc Connery? - Lo siento, es evidente que puede ser Señora Mc Connery.
El guardia escuchaba todo y reportaba a los demás compañeros, dejando claro que debía haber un error, más la dama que recibía la información, enviaba un mensaje privado a su hermano Gerald. - Señora o señorita Mc Connery se encuentra en el mismo hospital que Papá. Este respondía, - Cuidado con mi hija, nadie debe saber de ella, verifica de manera discreta que sea Candy y haz lo que debes hacer. Las lágrimas surcaron el rostro de la hermana de Gerald, su hija podía haber ido a dar con ellos accidentalmente, por lo que estaba en peligro, cómo todos los Mc Connery, desde que Gerald fue obligado a casarse con esa maldita familia. Leslie Mc Connery, alterada luego saber la nueva información buscaba trasladarse a la zona exclusiva en el hospital, mientras que los guardias se adelantaban asegurando el perímetro y recibiendo órdenes directas de Gerald, de manera discreta y extremadamente confidencial.
Continuara...
Gracias por sus comentarios, esperando poder continuar con todas y cada una de las historias.
Agradecida también por no tomar mis escritos, ni adaptar ni utilizar por ningún medio auditivo o plataforma alternativa, en parte o completa ninguno de estos.
Con sincero aprecio,
Un abrazo a la Distancia
Mayra Exitosa
