ficción
Historias de Albert y Candy
presenta
Quédate Conmigo
Por Mayra Exitosa
En Francia, Alistar Cornwell se encontraba en su chalet, por fin recibía los informes sobre la joven que le había quitado el sueño, Candy Mc Bride, el hombre que lo visitaba era evidente que mostraba su profesionalismo y aseguraba que era cierto con recortes de periódicos antiguos, fotos de las situaciones y algunos detalles sórdidos que podían involucrar a la joven que como tal, no existía con ese apellido, más se había investigado y viajó con Evander Mc Bride, a quien considera un familiar, amistad o conocido suyo luego de dar eventos por meses ya que este viajó al hotel donde trabajaba antes como coordinadora de eventos; se creía originaria de Escocia donde residían los miembros Mc Bride, esto se confirmaba con su último viaje efectuado desde New York a Escocia, se sospechaba que era la hija ilegitima de un matrimonio, más en las investigaciones los Mc Bride solo tenía varones en su descendencia.
Aquí es donde comienza su relación austera e inexistente, pues investigando a fondo dos enlaces posibles, uno de ellos poco fiable con la familia de los Mc Connery entre Gerald con Aisla y otro con los McCain entre Evander y Bonnie, con este último se tienen dos hijos varones actualmente, también se sospecha que pudiera haber un trasfondo con ese enlace de la familia Mc Connery, ya que en el año en que nació la joven hubo un accidente familiar donde el cuerpo de una niña jamás fue encontrado, dicha pequeña era la hija de Leslie Mc Connery y su esposo, Duncan quien murió sin despertar del coma resultado de dicho accidente automovilístico, mientras que la niña que se decía hija de ambos, nació a los tres meses de haber contraído matrimonio para cubrir el embarazo, la entonces joven Leslie Mc Connery al quedarse sin familia se regresó convenientemente a vivir con su padre, se sospecha que él interfirió con un amor juvenil de su hija con un joven de origen francés, así la hija que dio a luz era de este, más la familia ocultó su embarazo al igual que el nombre de su pareja, para que no tuviera represalias, ya que Walter Mc Connery la obligó a casarse con Duncan.
Posteriormente se supieron de algunas disputas encubiertas en el matrimonio de la joven, donde el día del accidente, Mc Clister no tenía justificante para que salir y mucho menos llevarse a la niña a la que nunca se le acercaba ni la aceptaba del todo, esto declarado por conocidos de los Mc Clister, solo saben que desapareció la pequeña misteriosamente en dicho accidente automovilístico.
- Me está diciendo que Candy puede ser la hija de Leslie Mc Connery y de su amor de juventud, - Es la única niña registrada en estos posibles enlaces familiares de los Mc Bride, ya que la otra historia es todavía menos creíble, Señor Cornwell, pues se dice que el hijo mayor Gerald Mc Connery huyo con Aisla Mc Bride para américa, pero nunca se casó ni tuvo hijos con ella, solo tuvo un trágico final, murió hace como dieciséis años aproximadamente, atropellada por la entonces esposa de Gerald Mc Connery.
- Entonces la única sospecha es que Candy puede ser la hija de Leslie Mc Connery, la niña que desapareció, ya que no hay otro nacimiento posible, los Mc Bride pueden creer que si tuvo una hija Aisla Mc Bride ¿y pudiera ser ella? Stear quería dar con la familia de la rubia a como diera lugar, la realidad no había nada que lo ligara con una familia solo teorías relacionadas de Mc Bride a Mc Connery y de esta familia solo se tenía una serie de tragedias, donde todos habían fallecido y solo quedaban tres miembros de la millonaria familia de los Mc Connery. Posteriormente recibía la dirección de los Mc Bride, donde estaría la joven hospedada y atendida como invitada especial.
En el hospital, dentro de la habitación del abuelo Darach Mc Bride, su hijo Evander proponía registrar a Candy como suya, a lo que el abuelo de inmediato aceptaba emocionado, así no se iría de Escocia y llevaría el apellido Mc Bride para protegerla evitando enlazarla a los Mc Connery. - Puedo hacerlo, mi esposa no se negaría, ella sabe que es mi sobrina, pero con tal de registrarla como nuestra, sería la mejor opción. Bonnie comentaba, - Debe ser ella quien acepte, querido suegro. - Lo hará de eso estoy seguro, mañana hablaré con ella.
Mientras que en la habitación donde había sido instalada Candy, el rubio le comentaba, - Podemos casarnos legalmente. - ¿podemos? - Si, en américa se necesitaba que fueras una Legan por el convenio legal al que fuimos sometidos, al no serlo, no se llevó a cabo, pero cuentas con tu identificación, podemos casarnos aquí en Escocia, independiente de si eres Mc Bride, Mc Connery o Legan, ya eres una Andrew y ansío con todo mi corazón, que lo seas toda la vida, - Existe un problema Albert, antes era hasta que cumpliera los veintiún años, la edad varia aquí en Europa, pero siempre me pedirán mis documentos, sin ellos no podré casarme. - Ahora resulta que siendo mi esposa no puedo estar con ella porque contraje matrimonio con una mujer que no existe ¿crees eso justo? - Lo siento, nunca lo hubiera imaginado.
Albert yacía recostado junto a ella en la cama, pasando su brazo por debajo de su cabeza y que ella visualizara con facilidad lo que escribía en su celular, mostrándole entera confianza, pues investigaba en sus contactos buscar a alguien que les asesorara para lograr casarse legalmente con su mujer, con el respaldo de que se habían extraviado sus documentos y contaba con su identificación, así pudiera arreglar su situación y que sus hijos al igual que ella lograr tener su apellido como era debido.
Mientras tanto Candy se movía de lado, dejando que continuara y meditaba en sus primeros años en el instituto, donde la creían una hija ilegitima, resultando que había sido un problema de protección familiar, ahora no solo tenía un padre al que no había visto en años, sino una familia que sabía de ella desde su nacimiento, más nunca la habían visto hasta hoy, como el caso de su tía Leslie, quien había perdido una hija que ahora sería de su misma edad, por lo que verla fue algo emotivo para ella. De pronto él que estaba a su lado en la camilla le susurraba al oído, - Candy ¿confías en mí? Dudosa y evidentemente nerviosa por lo que le provocaba el hombre que decía amarla y que ella no podía negar que sus sentimientos por él eran mucho más fuertes de lo que creía posible, respondía sin pensar, - Las palabras se las lleva el viento, los hechos son los que nos definen, más si es por estar casada con un hombre al que… no puedo ni deseo… negarle que me atrae… irremediablemente…
Él sonreía satisfecho, pues ambos sentían lo mismo y se lo confirmaba, - Eso es exactamente lo que nos pasa a ambos, lo sabes ¿cierto? -Me lo dijiste, más todos sabemos que los enamoramientos pasan. - Y que, si pasara, estaría feliz de conquistarte cada día, por cada instante hasta que me digas que ya no me quieres. Eso le dio tristeza y negaba con su cabeza, - Eso no es posible. Le confirmaba la rubia al tener a sus hijos en su vientre, a lo que él acurrucándose con ella, lo aceptaba, - Pienso que tampoco es posible dejar de quererte, menos en nuestra singular situación en la que fuimos obligados a estar juntos y que resultara una mentira, a la que ahora deseo con todo mi ser que sea verdad y te quedes conmigo para siempre. - ¿eso quieres, Albert? - Como osaría mentirle a la mujer que ha hecho que mi vida dé tantos giros por todo Norteamérica y luego a casa, dejándome ansioso por continuar amándola y parece que solo buscas un pretexto para irte de mi lado. - Eso no es verdad. - ¿no? ¿acaso no huiste dejándome con esa "bella actriz"? Sin saber siquiera que ella nunca significó nada importante en mi vida. - ¿y yo sí?
- Si, definitivamente eres mucho más de lo que crees, no te menosprecies ni te subestimes, no puede ser solo por nuestros hijos, ya que crecen y se van a realizar sus vidas, quien se queda contigo, es quien al final significa todo y hace una gran diferencia, porque ya no me veo en un mundo sin ti a mi lado. - Tampoco yo, Albert.
Continuara...
Gracias por sus comentarios, Feliz Cumpleaños Lulú Mtz. Esperando sea de su agrado, así poder continuar más historias,
Agradecida también por no tomar mis escritos, ni adaptar ni utilizar por ningún medio auditivo o plataforma alternativa, en parte o completa ninguno de estos.
Con sincero aprecio,
Un abrazo a la Distancia
Mayra Exitosa
