ficción

Historias de Albert y Candy

presenta

Quédate Conmigo

Por Mayra Exitosa

Para Gerald tomar acciones que desligaran a Ludivina de todos sus negocios fue en parte un plan que fraguo con su guardaespaldas de confianza, al saber que fue ella quien organizó la muerte de su querida Aisla, la madre de su única hija por así decirlo y con ello, acordaba dar de baja los números telefónicos de celulares y todo cuanto enlazara a Candy con ella pues era la única mujer ligada administrativamente desde pequeña a ella, sabía dónde había estudiado, su cuenta se quedaba sin poder ser investigada y se cambiaban muchos de los detalles que fueron esenciales por años para él. Toda confianza de Candy había sido siempre enlazada a través de Ludy, jamás se imaginó que ella fuera culpable de haber delatado la dirección de su casa en Lakewood.

- Señor, todo se encuentra listo. - Bien, envíenla a la sucursal de Texas, que se mantenga en espera de mi regreso, si cuestiona donde me encuentro asegúrenle de mis enlaces con los negocios de Canadá, además di la orden de que viajaré a Texas donde la veré después. Recuerda extender los rumores sobre la compra de la empresa minera que descubrimos. - Bien señor, se irá con usted el equipo principal, manténgase lejos de todo, nos haremos cargo de ella. - temo que saldrá al sospechar mi ausencia estos días y me buscará. - Le cambie todos los dispositivos, señor, nada podrá hacer que ella lo localice. - Bien, no me llamen, me comunicaré con ustedes por la línea segura.

En Escocia, el abuelo Darach se molestaba porque su nieta no aceptaba ser registrada como una Mc Bride, recordaba como su nieta cariñosamente se había negado porque al final sería una Andrew, lo cual en parte tenía razón, pues su esposo no se despegaba de ella, se consideraba tal, aunque legalmente no estuvieran casados se confirmaban unidos por el sagrado matrimonio y sus hijos serían registrados por su padre, sin embargo, ahora que se había aliado con los Mc Connery, ya no podían detenerlos, todos estaban protegiéndola y no iba a dejar que le pasara nada a su nieta; además estaba el hecho de que Andrew los aceptaba como su familia y no les restringía reuniones constantes con ella - Me había hecho ilusiones de que fuera una Mc Bride. Decía el viejo saliendo de su casa refunfuñando rumbo a la mansión Mc Connery donde se encontraba Candy. Evander respondía tranquilo, como si ya hubiera esperado esa respuesta, - Prepárate padre, dijeron que podemos ir a ver a Candy cuando queramos y es fin de semana, así que mis hijos también irán. - No crees que ese desgraciado nos mande hacer algo. - Los guardias de tu nieto William Andrew nos protegen de ellos, así que, si algo nos sucede, Candy se desaparece junto con nosotros y no vuelven a saber nada los Mc Connery. - Así debió ser con mi hija, pero ese hombre no la protegió, solo se deshizo de ella, Andrew si quiere a mi nieta y nos acepta como su familia, no les da importancia a los niveles de la sociedad. - Ni a los desprecios que le hicimos cuando vino por primera vez a nuestra casa. - que querías que hiciera, apenas estaba recibiendo a mi nieta, luego de tantos años. Darach no deseaba alejarse de ella, ahora que estaba en espera de sus bisnietos, cuidaría con sus últimos años a la nieta que le quedaba de su hija, por lo que buscaría estar cercano a ella.

En la mansión de los Mc Connery, Johnson solicitaba hablar con Leslie Mc Connery, a lo que los guardias de William le avisaban a este de su llegada, sin saber que no iba a verlo a él. - ¿Johnson? ¿aquí? - Si señor lo vi en la entrada se encuentra en estos momentos revisándolo para que le dejen pasar. - Bien, iré en cuanto mi esposa se encuentre lista.

Johnson entraba a un estudio cercano a la recepción donde Leslie asombrada lo miraba como si fuera un fantasma - ¿Lissy? - ¡George! ¿Qué haces aquí? - Necesitamos hablar. - No debiste venir. - Veinte años sin verte para que me digas que no debí venir, tuviste una hija mía y me lo ocultaste - ¿Como lo supiste? - ¡Lissy! El llanto de la dama hacía que el pelinegro la abrazara, para haberle ocultado por tantos años la muerte de su pequeña hija, ahora que él apareciera y le pidiera una explicación luego de todo ese tiempo. Ignorando que Johnson creía que esa hija continuaba con vida. - Tranquila Leslie, no debiste ocultármelo, tarde o temprano me enteraría, y si no fuera eso, no te buscaría, temía por tu seguridad. - Pensé que te habías casado y luego… supe que trabajabas en Londres con conexiones a New York. - Ya estoy en muchos lugares, pero eso no tiene importancia, nunca te olvide querida. - ¡Oh George! El pelinegro tomaba su boca, ansioso por el reencuentro, mientras en la entrada dos autos ingresaban uno del aeropuerto con Gerald, quien se estacionaba de manera más privada para ingresar por un costado de la mansión directo a sus habitaciones y el otro automóvil con los Mc Bride, quienes eran revisados y posteriormente custodiados por los hombres de William quienes los esperaban para su visita agendada de ese fin de semana pues estarían en los patios traseros de la mansión disfrutando de una barbacoa que había organizado su nieta para atenderlos. - ¿Dónde esta mi nieta? Cuestionaba con cierta renuencia Darach a uno de los hombres de seguridad, - No tardan en bajar, ya avisamos de su llegada señor Mc Bride. -Gracias, hoy se vinieron mis nietos, estamos emocionados por su ultimo examen médico, seré bisabuelo y gracias a ella, porque mis nietos aun son muy jóvenes. - Si, el señor William dijo algo de eso, pasen por aquí, el patio esta listo para la reunión. Los portones se cerraban custodiando que ahora se encontraban todos los Mc Connery reunidos, uno de ellos ignorando que los Mc Bride, eran invitados de Candy.

Gerald ingresaba a la habitación de su padre, donde todos los enfermeros salían al ver la señal de una mano extendida y agitada de Walter Mc Connery,

- Papá, ya estoy aquí. ¿Cómo te sientes? - ¡hijo! ¡Gerald! ¡Candy! No debe verme. - ¿Qué hiciste papá? ¿Por qué no debe verte mi hija? - Es una larga historia. - Todo lo que hiciste lo sabré tarde o temprano, veré a Candy y si ella me dice que la afectaste, me la llevaré junto con Leslie, Papa. - No, es que, todo lo hice por su bien, todo hijo.

En la mansión Andrew la llegada de los Britter, tenía muy contenta a Elroy, quien orgullosa de que por fin Archivald trajera a presentar a una joven atractiva y de buenas familias, la hacía sentir realizada, sus padres desde el cielo debían estar muy orgullosos de sus hijos, siendo ambos unos empresarios, estaba segura que pronto los casaría a ambos, si William ya estaba casado, con mayor razón los otros estarían en camino para traer a sus parejas e irlas ligando a la familia, haber casado con esa joven a William había sido el mejor acierto que había hecho, aunque salió mucho mejor que con la verdadera Legan, al menos la rubia que había enamorado a su sobrino valía mucho más la pena.

- ¡Bienvenidos! Señores Britter, están en su casa, - Muchas gracias, teníamos reservación para regresar a américa, pero es mucho mejor venir a estos parajes tan maravillosos. Aseguraba la señora Britter, viendo los hermosos jardines de la mansión Andrew, el magnifico castillo familiar, como todas las tierras que le eran aledañas, eran de gozar en vistas extremadamente bellas, solo faltaba que William llegara con su mujer, así que la llegada de los Britter sería un buen pretexto para pasar una visita de la pareja ahora que estaban unidos y que no pensaban separarse.

Continuara...


Gracias por la espera, por continuar comentando, deseando brindar lo antes posible mayores desenlaces,

con la continuación del Especial del mes de Febrero, se hace un poco más largo la actualización.

Agradecida también por no tomar mis escritos, ni adaptar ni utilizar por ningún medio auditivo o plataforma alternativa, en parte o completa ninguno de estos.

Con sincero aprecio,

Un abrazo a la Distancia

Mayra Exitosa