Finalizó la llamada con Ino, mencionándole lo que estaba sucediendo, esperando recibir apoyo por parte de ella, no omitiría todos los detalles con Sakura, pero deseaba ganar más tiempo para Sarada y su recuperación, los traumas pasados y las cargas de responsabilidad se hacían presentes y él lo notaba. Se daba cuenta de cómo intentaba recuperarse a sí misma, reconocía los síntomas, validaba lo pesado que podía ser y como la lucha era una prolongada montaña rusa.
Él le había prometido que estaría para ella y lo cumpliría, él era su padre, era lo mínimo que podía hacer, pero aun así los recuerdos de su depresión seguían presentes.
—Lo considero necesario—Mencionó en videollamada—Realmente creo que estamos conectando, por eso te pido más tiempo—Sakura no mencionó nada, estaba dudosa ante lo comentado—No trato de decir que te vetamos de nuestra relación—Dijo con burla—Pero tengo esta absurda teoría de que cuando estás presente sigue creyendo que eres la única figura paternal y debo admitir que me he deleitado con la autoridad que me está cediendo
—No voy a dudar de ti, pero me es imposible creerlo, ella realmente estaba molesta ¿No estarás mintiéndome?
—¿Tengo motivos para hacerlo?—Sakura le mostró su creciente vientre—No lo hago, sabes que estaría lleno de regocijo a tu lado disfrutando el proceso, desearía estar presente en todo momento—Sakura arqueó una ceja haciendo que este suspirara con cansancio—No voy a revelar detalles, ni la forma en que lo he descubierto, supongo que pudiste notar la inseguridad de Sarada al darle la noticia acerca del embarazo, y han existido sutiles coincidencias que me hacen creer que la inseguridad se convertirá pronto en celos
—¿Celos?—Intentó no reír—Casi tiene veintiún años ¿Va a estar celosa de…
—Piénsalo, cuando finalmente puede tener nuestra completa atención, a la cual ya estuvo acostumbrada—Mencionó sin rodeos observando las muecas de Sakura
—Tiene razón—Interfirió Ino—Acaba de conocer a su padre después de veinte años de su vida, huérfana, solita; Si yo fuera ella quisiera toda la atención de mi daddy, ¡Yes daddy!
Sasuke entornó los ojos ante los comentarios—Llevo un tiempo significativo fuera—Dijo pensativa—Tampoco quiero que piense que me aleje, no habíamos estado separadas tanto tiempo, y hay cosas que me urge resolver con ella
—Todo ha surgido de una manera a la que no estuvo acostumbrada, no me imagino estando lejano a ti durante otro periodo prolongado, pero me preocupa que se siga cerrando ante estos cambios que están surgiendo, solo dame, dos semanas más, a lo mucho
—Sabes cómo es la maternidad—Le recordó Ino—Y a tu edad me preocuparía más por disfrutar lo que pudieran ser tus últimas vacaciones con tu mejor amiga porque no pienso esperar otros veinte años para que estes disponible, Imagíname, con un bikini a los sesenta y tantos—hizo una mueca de horror
—Bien, pero finalmente tendrás que dar la cara con mis padres—Mencionó finalizando la llamada, sin darle tiempo de procesar una respuesta
Supuso que la proposición de matrimonio que tenía planeada no sería a su manera, observó a Sarada esperando en la hamaca con los gatos en el estómago, agarró una sudadera para ella y camino vistiendo más cómodo, sorprendiéndola.
—¿Estas usando jeans? ¿vistiéndote como una persona común? ¡Usas sneackers! —Dijo con burla
Desde que lo conoció llevaba pantalones formales, podían ser de colores lisos, o con líneas, camisas blancas, a veces corbatas, tirantes o moños y zapatos acorde a la vestimenta; Tenía el cabello largo, pero solía llevarlo en una coleta, esta vez lo traía con media coleta.
Este se colocó un saco largo pasando de casual a sofisticado, había pensado que el cuello de tortuga le daría el toque urbano, pero al parecer las burlas de su hija contradecían sus pensamientos. Sasuke le arrojó una gorra
—Que gracioso—Mencionó, captando lo que trataba de decirle—No me ocultarás del mundo—Este arqueó una ceja, viendo cómo se colocaba la gorra
Le había explicado la dinámica de la semana, empezarían con proyecciones de productoras independientes, la animación era lo que se proyectaría ese día.
Sarada llevaba su patineta, andando al ritmo del caminar de Sasuke, a veces dejaba que él se adelantara y ella lo rebasaba, había gran público a pesar del frío y de que sería al aire libre. Cuando los alumnos observaron al subdirector vestido de esa manera no dudaron en hacer comentarios respecto a ello, usualmente veían a Sasuke con trajes costosos y al verlo con esa vestimenta parecía que no hablaban de la misma persona.
—Qué bueno que su hermanita nos haya podido acompañar—Mencionó alguien señalando a Sarada
—Es mi hija—Corrigió
—Oh, lo siento, no sabía—Mencionó incomodo—Le reservamos un lugar, si gusta tomarlo—Señaló el lugar hasta enfrente
—Reserva los de enfrente para los proveedores que estén con su familia, solo del lado derecho, los del izquierdo son para aquellos que …
—Sí ya lo tenemos resuelto don mandón—Mencionó Kurotsuchi—¿Qué onda con esa vestimenta?—Se burló de él—¿Ya estas en onda con la chaviza?—Soltó una estruendosa risa—relájate te estoy chin/gando—Dijo dándole un leve golpe en el hombro—Anda ve a buscar tu lugar
—¿Y las…
—Ya tengo todo resuelto, no te preocupes—Mencionó alegre mostrándole las tablas—¡Oye tú! ¡Te dije que el audio debería estar encendido!—Le gritó a uno de sus alumnos, mostrando una cara de seriedad—Lo ves, todo bajo control, oye no, te mentí, nos acaban de sacar de un grupo de wpp
—¿De cuál?
—Del de paracaidismo, se ve que no caíamos bien—Empezó a soltar la carcajada—Te estoy chin/gando, hombre, relájate papi
—Oye Sasuke—Le habló Sarada, tomando su patineta y señalando las palomitas
—¡Oye más respeto!—Le hablo Q—¡Es Sr. Sub para ti! Submarino para mí porque viene con jeans azules—Se burló después de eso
Le arrojó la cartera a su hija—Es mi hija Q—Le aclaro, mientras esta terminaba tosiendo, sorprendiéndose por la noticia
—¡Cállate que a ti no te salen las bromas!—Q miro nuevamente a Sarada—¿¡Pues a los cuantos años fuiste padre!? ¡No me digas! ¡A los cinco, a los sin condón!
Nuevamente soltó aquella risa estruendosa, el Uchiha ya se había acostumbrado a su comportamiento errático y espontaneo, al igual que sus bromas sin gracia. Aquel chico que estaba siendo su asistente se burlo ante el chiste malísimo de Q, intentando quedar bien con ella.
—Espera, espera, ya, me enteré de la sorprendente oportunidad que le disté a nuestra estimada Mirai
—No sé que tiene de sorprendente
—Mirai es asombrosa—Mencionó el asistente y Sasuke le dio la razón
—Es solo que es demasiado intensa que una diarrea sin papel, ¿Estás seguro de querer trabajar con ella?
Le dio una mirada pesada, si él estaba sobreviviendo a ella, claramente podía trabajar con Mirai. Sarada se acercó devolviéndole la cartera.
—¡Hola! Oye estoy encantada de conocerte—Le dijo a Sarada con una amplia sonrisa—Por cierto te mandan saludos—Sarada arqueó una ceja, la acababa de conocer, y además de Sasuke no conocía a nadie—Los changos peludos—Soltó la carcajada—¡Ay, basta!—Se limpió una lagrima—De verdad que no dudo que sean padre e hija, tienen el mismo humor
—¡Ey Q! Necesitamos una mano
—Ufff daría mi mano derecha por ser zurda
Salió corriendo
—Supongo que no te aburres con ella
—Dice que soy el amor de subida
—¿Por qué?
—Porque nos conocimos en un elevador, es un chiste malísimo que alardea cada que lo recuerda, no se lo digas a tu madre, o comenzara a incomodar con eso
Se sentaron en el pasto, Sasuke le dio la sudadera y Sarada agradeció el gesto, Q se sentó al lado de Sasuke, colocándose sus gafas y dándole una libreta.
—¿Tenemos que hacerlo?
—Yup—dijo haciendo algunas anotaciones—Serán quince minutos de cortos, cada uno tiene una duración de tres minutos en lo que aparece, chan, chan, chan, chan, la gran, chan, chan, chan, chan, película
—¿Me puedo sentar aquí?—Apareció alguien con una libreta, Q le señalo un lugar al lado de ella
—¿Stop Motion?—Preguntó sorprendido—¿No se consiguió el presupuesto para 2D?
—El Maestro Deidara no lo aprobó, creyó que estaría mejor con marionetas—Mencionó decepcionada
—Cierto, es cutout, claymation, marionetas—Revisó nuevamente su cuaderno—Deidara reviso los proyectos e hicimos un análisis antes de recrear en 2D
—Esta critica es para seleccionar al más adecuado para la animación en 2D, sin que deje huecos argumentativos—Le aclararon a Sasuke, este se coloco sus lentes dando un largo suspiro
—¿Podríamos solo llenar los huecos y elegir la mayoría? Son buenos
—Solo tenemos espacio para uno cariño, te recuerdo que no puedes seguir poniendo de tu bolsillo, bebé en camino—Le cantó Q
—No podemos minimizar tampoco el stop motion, no toda opera prima debe ser en 2D
—Uuuuuh te la metieron—Mencionó Q con burla
—Uno de los filtros para la convocatoria es el 2D—Les aclaró
Los cortos iniciaron, Sarada estaba entusiasmada, le encantaban las películas animadas, pero cuando iba a la mitad se quedó dormida recargada en su padre, la noche anterior no pudo dormir por temor a caer nuevamente en la pesadez de levantarse al día siguiente, Sasuke le pidió a Q que les tomara una fotografía, esperando mandársela a Sakura y ver su reacción.
.
.
.
—¡Es hoy! ¡Es hoy! ¡Es hoy!—Recorría toda la habitación gritando con alegría, recordándole que se habían anotado en un teatro de marionetas, este ni siquiera se quitó la toalla mojada del rostro, el vapor y las burbujas seguían saliendo de su bañera, Sarada e Itachi deslizaron la puerta, mostrándole las marionetas de los ogros, saludándolo con orgullo, este se quitó la toalla mirándolos con cansancio—¿Usas mascarillas?—Pregunto Sarada con burla
Ahora sabía porque el cutis de Sasuke lucía mejor que el de ella.
—¿No tienen algo mejor que realizar?—Mencionó, intentando que salieran de la habitación, pero Sarada estaba obstinada a demostrarle que los ogros se movían con gracia e Itachi solo quería molestarlo
En los eventos pasados Sarada se vio llamativamente endiosada por la realización de objetos para la elaboración de películas stop motion, Sasuke tenía que supervisar cada proyecto llevando a Sarada junto con él, ella había insistido mucho en que no quería estar sola y se vio entre la espada y la pared cediendo ante los deseos de su hija. Las marionetas le recordaban su infancia y eso fue el impulso que le hizo querer inscribirse en un musical, era una actividad sencilla que buscaba sensibilizar a la gente sobre lo que había detrás de la complejidad de este arte, ser un titiritero no era sencillo.
—¿Por qué no solo me dices que me vaya?—Sarada fingía que quien hablaba era el ogro
—Vete—Le arrojó espuma, ahuyentándola
—Saltemos arriba de la cama de tu padre, eso lo pondrá molesto—Le susurro Itachi, Sarada soltó una risa burlona
Itachi comenzó a saltar, invitándola, pero esta temía que la cama no resistiera con tanto peso. Era una enorme cama flotante y la colcha se resbalaba con facilidad, haciendo caer a Itachi en varias ocasiones.
—No pienses que haré eso—Le mencionó Sarada—No quiero romperme algo
—Que patética eres sobrina, dime que canción piensan cantar—Se sentó en la esquina de la cama, la había dejado destendida, y con las almohadas regadas por el suelo—déjame adivinar—Empezó a cantar Zombie
—Es algo más sofisticado, será una sorpresa
.
Habían improvisado con el público, y fingían que estaban cantando ante una cantidad enorme de personas, pero solo había cuatro gatos delante de ellos. Somewhere only we know había sido la canción que eligieron, pero la cantaban pésimo al igual que la pronunciación.
—Basta, se llama tortura y maltrato animal—Les aclaro Sasuke soltándose el cabello, intentando parecer más casual, las burlas por parte de Itachi no se hicieron esperar, llevaba un traje ajustado color verde obscuro, una playera blanca y sus sneackers blancos
—¿Por qué usas un traje con tenis? ¿Tu pantalón se encogió? ¿Esas playeras no se utilizan debajo de las camisas?
El estilo de Itachi era distinto al de Sasuke, él portaba camisas bordadas, o guayaberas con pantalones caqui y zapato tejido, a veces portaba un ridículo sombrero de paja, o trenzas con hilo en su largo cabello.
—Luces bien Sasuke—Mencionó Sarada, frunciendo los labios evitando reírse
—Sí, tienes cuarenta, claro que no será raro para alguien verte vestido de esa forma
—El burro hablando de orejas—Mencionó, haciéndolo aún más creppy y cringe, Sasuke no es el tipo de personas que utilizarían refranes en sus oraciones
.
.
.
Había música en vivo, puestos de comida, stands de arte, juegos de canicas, aros y de romper botellas, puestos para que los niños y niñas realizaran pinturas; Stand de fotografía en la rueda de la fortuna, puestos de libros y poemas, performance. Sarada no había escuchado nunca de esta feria, y aun así estaba fascinada.
—No puedo creer que no hayas querido venir—Le dijo a Sasuke, caminando hacia atrás, tratando de enfocarse en lo que quería hacer, Sarada estaba entusiasmada
—Vuelvo enseguida—Mencionó yéndose a reunir con los directivos
—Bueno ¿Qué quieres hacer?—Mencionó mirando su reloj—Tenemos media hora antes de irme
—¿No verás nuestra presentación?—Itachi negó con tristeza, tocándose el corazón
—Es algo que me encantaría, pero solo vengo a dar la maldita cara por ser un jodido proveedor, mi vuelo sale en una hora
—Te la pasas viajando—Mencionó con orgullo—Que cool, sí tenías ocupaciones ¿Por qué viniste? Pude hacerme pasar por ti—Mencionó estirando sus ojos hacia abajo, señalando las ojeras de Itachi
—Me preocupaba que tu padre te maleducara, así lo hizo con mi Indra, y ahora es una niña caprichosa—Dijo riéndose—Pero notó que su relación se hizo más estrecha—Dijo juntando sus dedos—¿Cómo mierda le hizo? ¿Te está amenazando?
Sarada negó—Supongo que me falto poner de mi parte, no es tan malo como creía—Dijo mirándolo a la distancia
—Vayamos a la rueda de la fortuna, ay chamaca pen/deja, ¿Cómo crees que mi hermano iba a ser un ente malvado? No tiene cola, ni cuernos como se piensa en algunas culturas o religiones, lo cierto es que, le hacías falta, ni por un momento mi arquetipo de él se fragmento tanto como lo que le estas causando, míralo, tratando de cambiar su lenguaje, utilizando ropa informal para estar a un nivel casual como el tuyo—Le señaló su manera de vestir, ella iba con momjeans, croptop y una camiseta amarrada a la cintura, ni siquiera se había peinado, solo agarro un par de ligas para hacerse dos chongos flojos—tratando de no ser un tirano para darte un ejemplo
—¿A que te refieres?—Le pregunto Sarada con burla
—Esta destruyendo aquella imagen de imposición y poder que tenía para su alumnado para darle camino a la del padre que necesitas, es tan obvio solo de verlo, mira pregúntale a cualquiera—Se acercaron a la rueda—Ey aquí va la fila ¿Cierto?—Le asintieron a Itachi—¿Ese de allá es el subdirector?—Señaló a Sasuke, que estaba con las manos en los bolsillos mirando hacia el escenario
—Sí
—No tiene pinta de serlo
—Es una mezcla bizarra entre Harry Styles y Matt Healy—Dijeron con burla—Fuera de eso se ve cute
—A mí no me sorprende, su vibra daba esa impresión ¿No tuviste clases con él?
—Me hubiese encantado
Itachi le sonrió cínicamente a Sarada—¿Tienes efectivo?—Le pregunto a Sarada
—Me quitaron mis fondos y dejo que papi pague todo—Se había acostumbrado a ser independiente, y de cierto modo la molestia se reflejaba en su hablar, le habían limitado sus recursos—Te agradecería mucho que me dieras efectivo
—Ja ja graciosita la niña ¿Quieres verme la cara de pend/ejo, no?—Mencionó, sacando monedas de otros países, buscando una que fuera aceptada en Konoha
—Son los cacahuadolares—Le dijo Sarada al ver sus billetes
—Que son cambiados en todas las cacahuatiendas—Le dio uno a Sarada, esta sonrió orgullosa—cuídalo como a tu vida, sí, será mi regalo de cumpleaños ¿Cuándo es?—Mencionó queriéndoselo arrebatar
—Es hoy—Hizo una elección al azar riéndose, había olvidado realmente que era hoy, Itachi la miro con incredulidad
Subieron a la rueda, Itachi se paró, intentando mover la canasta para que Sarada tuviera miedo, pero fracaso en el intento—Deberías quedarte a ver la actuación de Sasuke—Le insistió
—No me tientes chamuco, pero es gracioso que haya accedido a cantar, no suele dar la cara en eventos públicos
—Esta en la industria cinematográfica ¿No tendría que hacerlo?
—Si lo puede evitar, lo evita. No es por ser mi hermano, pero mira a ese hombre, esta divino—Suspiro, sacándole una sonrisa a Sarada—En sus tiempos mozos sentía demasiada presión por parte de la familia Uchiha, se aferraban a que se dedicara a la actuación o donde quiera que pudiera exponer ese bello rostro—Entornó los ojos—Le quitaron tantas veces el estudio, para enseñarle en casa y que se dedicará a ser la imagen de un montón de ma/madas, si indagas por ahí vas a encontrar el rostro de tu padre en los pañales, en restaurantes—Itachi se burló de solo recordarlo
—No lo creo—Mencionó Sarada, tratando de buscarlo
—Aborrece que le recuerden lo atractivo que es, para él significa minimizarlo, así que ya sabes, no debes recordarle lo hermoso que es—Mencionó con burla—No le comentes que yo te lo dije, mira es momento de la foto—Se acercó con Sarada, ella se quitó los lentes, Itachi sonrió ampliamente poniéndole dos dedos encima de la cabeza, fingiendo que esta tenía orejas de conejo, mientras Sarada hacía una cara ridícula, el flash les aturdió la vista durante unos segundos—Maldita sea, me quedé ciego
Sarada tomó la fotografía sacudiéndola—Vaya, si te pareces a él
—Creo que tú te pareces a él, definitivamente eres una Uchiha—Soltó con orgullo, levantando la barbilla, Sarada no mencionó nada ante la declaración, seguía teniendo dudas sobre el apellido familiar, seguía sin sentirse parte de.
.
.
Llegaron, alardeando de la foto perfecta en la rueda de la fortuna. Sarada sostenía la polaroid con una sonrisa, mostrándosela a Sasuke.
—Sube—Le señalo a Itachi el escenario—En unos minutos estaré disponible
Empezaron las presentaciones y ella aplaudió enérgicamente cuando presentaron a su padre y a su tío, intentaba dar el mejor esfuerzo, intentaba que con sus acciones eufóricas el malestar se fuese disipando, quería luchar, quería apagar las voces en su cabeza que le susurraban los fracasos que había tenido.
Cuando Sasuke bajó del escenario colocó una sonrisa, e intento despejar su mente, con falso optimismo se dirigió a los puestos, intentando celebrar cada paso que daba, hablándole a su padre sobre temas insignificantes que le sacaban una sonrisa. Él notaba su esfuerzo, pero no podía reconocerlo en voz alta por miedo a que ella cediera, la lucha seguía. Visitaron los puestos de canicas, ganando algunos oleos, estuvieron escuchando la música que tocaban, compartieron comida orgánica, disfrutaron del espectáculo de sombras, y se animaron a reventar algunos globos con pintura.
—Vamos, ya casi nos toca—Mencionó con orgullo tomando la mano de Sasuke y arrastrándolo al escenario, era un teatro de marionetas, donde ellos podían ocultarse mientras que los títeres daban la cara por ellos con sus actuaciones—Yo moveré las marionetas y tu cantarás obviamente
Sasuke negó mientras Sarada lo motivaba con bailes ridículos
—No podrá ser más ridículo que esto—Dijo fingiendo bailar como gorila, cantando desafinada zombie, —uno de tus trabajos como padre, es hacer el ridículo—Le recordó con una sonrisa naciente—Además ese talento no puede quedarse enterrado, que vean que no solo eres un rostro bonito—Dijo intentando manipularlo, chasqueando los dedos, bailando alrededor de él
A comparación de los otros shows, el teatro de marionetas era el que menor público tenía, así que se dijo así mismo que todo estaría bajo control.
—No menciones nuestros nombres—Le mencionó al presentador, este sonreía con burla
Sarada tomó el maletín de Sasuke, sacando a los ogros—Definitivamente es cine—Mencionó con burla—Yo me encargó de los movimientos, lo practique toda la semana—Le sonrió con todos los dientes
El presentador le dio la letra de la canción a Sasuke y mencionó que habría una pantalla frente a su micrófono.
—Sigo con dudas acerca de lo que pasará—Mencionó poniéndose los audífonos, escuchando la canción, sin duda alguna la conocía, pero no era su estilo
Les indicaron donde ponerse, y acomodaron sus micrófonos.
—En cuanto empiece la música los micrófonos se encenderán
Sasuke asintió y luego miro a Sarada alejarse del suyo y aferrarse a las marionetas, antes de que pudiera decir algo la canción empezó.
—Entonces ella dijo ¿Cuál es el problema cariño? ¿Cuál es el problema? ¡No lo sé! Bien quizá sea que este enamorado, pienso en ello en cada momento, pienso en ello, no puedo dejar de pensar en eso, ¿Cuánto tiempo nos tomará arreglar esto?
En señas le indicaba que cantara, pero esta negaba sonriendo, moviendo los hilos, pretendiendo que el ogro bailara, burlándose de estar fallando constantemente.
—Pero no sé nada del amor…
Por alguna extraña razón la canción era llamativamente conocida, acercando a varias familias a ver el show que se estaba montando, ahí estaban los ogros fingiendo tocar y cantar la canción, Sarada tenía dificultad para mover ambas marionetas, Sasuke miraba en la pantalla los movimientos ridículos, evitando reírse, concentrándose en cantar, hasta que le quito el mando de una de las marionetas a Sarada, y esta empezó a acompañarlo en los coros, bailando en conjunto, creyendo que eso la ayudaría, pero no estaba resultando como ella deseaba.
—Vamos, vamos, salta un poco más alto… vamos, vamos, si te sientes un poco más ligera, vamos, vamos, alguna vez estuvimos enamorados—Cantaban en conjunto sonriendo ante los bruscos movimientos que le daban a las marionetas—Accidentalmente enamorados
Finalizaron la canción y lentamente el telón se abrió, dejando ver a los intérpretes, Sarada se sorprendió al ver al público, no esperaba que estuviesen grabando, pero debió parecerle obvio, su padre era el subdirector, llegó a la conclusión de que su comportamiento usual no era el involucrarse en actividades de este tipo. Sasuke la abrazo, obligándola a hacer una leve reverencia hacia el público y finalizó con un beso en su frente, sonriendo y saludando a su alumnado, mientras estos le silbaban y aplaudían frenéticamente.
—¿Ya puedes decir que fue divertido?—Le dijo caminando delante de él y mirándolo con una sonrisa picara
—No lo fue—Dijo aún con la sonrisa, incomodo ante sus espectadores—Supongo que perderé autoridad por esto—Mencionó serio, borrando la sonrisa de Sarada—Bromeó—Aclaro
—Deberíamos hacerlo de nuevo…bromeo
—Vamos a la rueda—Le dijo, caminando hacia allá, mandándole mensajes a Q de que iniciará su plan, esta le respondió con un emoji guiñando un ojo
Sarada se quitó la camisa que tenía en la cintura, no podía creer que el frío siguiera presente, agradecía que de este lado del país fuese el tropical, porque así se sentía menor frío a comparación de otros lugares.
—Toma—Le dio la sudadera que tenía en su bolso, Sarada le sonrió confundida—Llevar un suéter a todos lados para cuando sientas frío, es parte de mi trabajo de ser tu padre
Subieron, sentándose frente a frente—Esta canasta esta más amplia—Mencionó estirando sus pies hacia donde estaba su padre—O mis piernas se encogieron
—Voltea, tu madre insiste en que le de señales de lo que hacemos a cada minuto
Sarada se quitó los lentes e inmediatamente estiro sus manos, cerró los ojos y coloco media sonrisa. Sintió que la canasta se detuvo e inmediatamente abrió los ojos—¿Qué esta pasando?¿Se va a caer?—Dijo, mirando hacia abajo, colocándose sus lentes al ver que había diversas personas sosteniendo letras—Feliz cumpleaños Sarada—Leyó en voz alta y escucho la típica canción del cumpleaños—¿Qué es esto?—Mencionó riéndose—Creí que…¿Es mi cumpleaños? Hace mucho que no lo festejo en el día que es
—Lo sé, y dos décadas han sido suficientes para mi ausencia, de ahora en adelante espero poder celebrarlo a tu lado, es tu día especial—Mencionó, dándole un regalo, Sarada abrió la caja, topándose con los aros que se colocaban en le nariz y un recibo de que podía ir a hacérselo, la sonrisa no se hizo esperar
—No puedo creer que se haya acordado de esto—Había recordado la lista de deseos que había hecho cuando era niña, mencionando que al cumplir veintiuno se metería un aro en la nariz porque sería la prueba de su madurez, además de que ya no viviría en casa de su madre, estaría a punto de terminar la universidad y empezaría su vida laboral con excelentes referencias, sus labios temblaron, pero esta vez no quería sentirse así, no quería atormentarse por ello
—Feliz cumpleaños Sarada—Escucho la voz de su madre—Por supuesto que tienes el permiso para hacerlo—Tomó el teléfono de su padre
—No creo que sea el momento de hacerlo
—Te has esforzado lo suficiente mi vida, no importa que tus metas sean distintas a las que acordaste en un principio. Hicimos lo que pudimos con lo que tuvimos, desde mi más profundo sentir, deseo que puedas darte cuenta de todos tus esfuerzos sin minimizarlos, que recuerdes de donde vienes y hacia donde vas, que todo mi amor y el de tu padre te brinden la fortaleza para continuar en este camino…nos veremos pronto—Le dijo mandándole besos—Disfruta mucho lo ultimo de tus dos décadas, y celebra este primer año con mucho entusiasmo
.
.
.
Esta noche podría celebrar que el llanto venía acompañado de dicha, y no solo decepción. Estaba procesando las emociones, digiriendo que debería hacer o como debería continuar.
Cuando tuvo su segunda sesión le costo trabajo levantarse, ir nuevamente a hablar de como había puesto todo su empeño para mejorar la relación con su padre y esto resulto agotador.
Ella estaba lista, pero no podía levantarse de la cama, estaba a tiempo para cancelar.
—Debemos irnos—Mencionó en el marco de la puerta, se levantó sintiendo su cuerpo más pesado de lo normal, estaba avanzando, pero ella sentía que no
Su padre caminaba delante de ella atendiendo llamadas, su ausencia era conocida en sus trabajos debido a las múltiples ocupaciones que tenía, anteriormente no le habían generado conflictos, pero ahora el trabajo se acumulaba con más fuerza. Sarada observó como guardaba la laptop, no pudo evitar sentirse nuevamente como una carga, él estaba posponiendo sus deberes para estar todo el día con alguien que no podía levantarse de la cama.
—Sí esta corregido—Lo decía en un tono de cansancio—Q, es la encargada principal—Tapo la bocina del teléfono—Me estacioné afuera—Le dijo a Sarada, volviendo por las llaves, ella siguió caminando por el jardín hasta llegar a la calle, no había notado que por ahí pasaba una corriente de agua que daba a la calle
—¿Qué es eso?—Le pregunto a Sasuke, este le señaló el mar explicándole que un río atravesaba por la zona hace mucho tiempo
—Te llamo después—Colgó el teléfono maldiciendo en voz baja al mirar a Mirai fuera de su casa, recargada en el coche
—¡No me llamaste Uchiha!—Dijo, mostrándole un libreto y su mochila cargada de material
—Se llama acoso Mirai—Soltó, abriendo la puerta
—Sí y lo he hecho durante dos semanas, pero la maldita de Q no te pasa mis correos, ni mis mensajes, fue más fácil adivinar tu dirección a que me pasaran tu número de teléfono, soy buena Stalker—Mencionó burlándose —Necesito trabajar en el proyecto ya
—Tu proyecto es bueno
—No quiero que sea bueno, quiero que sea perfecto, estoy aquí para trabajar contigo, será mi opera prima, es importante Uchiha
Sasuke miro a Sarada
—No me digas que me contacte con tu horrible asistente, no puedo tolerar más de sus chistes rancios
—No tengo disponibilidad esta semana
—Yo te veo muy disponible—Dijo, retándolo, Mirai era obstinada, había llegado caminando desde muy lejos y no se daría por vencida
—Dedicaré dos horas a la semana en tu proyecto—Le abrió la puerta a Sarada para que ingresara al auto—Dos horas
—¿Iniciando hoy?
—Ve a Cu-film en tres horas te veo ahí—Mencionó entrando al auto, Mirai dio un brinco de gusto y empezó a caminar, Sasuke entro al auto
—¿Se irá caminando?—Mencionó Sarada, viéndola por el retrovisor, Sasuke le dio una mirada de cansancio porque sabía a donde quería llegar Sarada—Trae demasiadas cosas—Sasuke tocó la bocina del auto, haciendo que Mirai se sobresaltara, pero en cuanto vio la puerta abierta ingreso corriendo con una sonrisa
Durante el trayecto Mirai no dejaba de hablar acerca de su proyecto, de las ideas que tenía para mejorarlo, Sasuke solo asentía o negaba haciendo que Mirai se diera la retroalimentación sola, ella misma tenía diversos escenarios para una escena, solo había ocupado la guía de un experto y depositaba en el Uchiha toda su confianza. Hacía anotaciones en su teléfono respecto a lo que él le mencionaba sobre los colores y las luces.
—Lo que deseas realizar es más visual, así que el entorno debe estar lleno de símbolos. La imagen tendrá mayor capacidad narrativa que la historia en sí, trabaja más en el ambiente y colorimetría—Había finalizado, dejándola en el centro de la ciudad, esta le agradeció y se despidió con la mano, entrando a un café dispuesta a buscar información
—Mirai—Decía Q por teléfono
—¿Hasta ahora Q?—Mencionó con cansancio
—¡Te lo dije! Sí, quería decir te lo dije, ella es como los gases, mejor afuera que adentro—Soltó la carcajada
—Tacha la asesoría de la agenda, te veo en dos horas—Le ordeno colgando la llamada
Nuevamente volvió a tomar la llamada—¡Oye no me cuelgues! He realizado una búsqueda intensiva, que me llevó a tu coche ideal, el Ford focus—Soltó nuevamente la carcajada, colgando esta vez ella
Al menos todas esas conversaciones la habían sacado de sus pensamientos, miro el lugar a la vuelta de la esquina, y rogaba por poder tener una semana menos compleja.
En cuanto entro observó el lugar, estaba distinto a la ultima vez que estuvo ahí, después de que le preguntara como le había ido en la semana con su padre, su boca habló sin razonar con su cerebro.
—Me incomoda—Mencionó tapándose el rostro, hubo algunos segundos de silencio
—Prosigue
—No…es que, no
—¿Qué te incomoda?
—No es eso
—¿Entonces?
—Me incomoda que este ahí como un recordatorio de todo lo que tenía, me incomoda el apellido, me incomoda su forma de ser, como me mira y lo hace como si fuese…lo más grandioso que le ha sucedido en la vida, como sí…como sí no conociera todo lo que he corrompido, no soy esa persona que él cree que soy—Mencionó
—¿Cuál es esa persona que eres?—Pregunto con cautela, estaban llegando a un punto importante
La sesión había comenzado fuerte, Sarada no se imaginó que tocarían este punto tan pronto, no quería admitirlo, odiaba darle la razón al problema
.
.
.
—Mirai, solo disfruta el largometraje
Al parecer para Mirai no era suficiente la atención que le brindaba Sasuke, ella anhelaba más de sus conocimientos, estaba inspirada, solo no podía dejar pasar esta oportunidad.
Sasuke le compartió de la canasta de frutas a Sarada y este negó, había salido pensativa de su sesión, no comentó nada en todo el camino, ni ahora, al principió había pensado que era debido a Mirai, pero notó que no era por ella. Cuando empezó el largometraje se dedicaron a mirarlo, a veces se volteaban a ver debido a la temática o coincidían tomando la fruta de la cesta, a medida que avanzaba había cosas que iban notando, cuestiones personales que salían a flote, heridas que se abrían lentamente. Sarada se reprendía a si misma para no llorar, le estaba afectando más de lo que pensó. Para Sasuke era distinto, las heridas viejas dolían nuevamente, y la persistente idea de su ausencia en la vida de Sarada como factor para su tristeza.
—¡Ya entendí que me quieres decir!—Mencionó Mirai limpiándose las lágrimas, no notaba lo afectados que estaban tanto Sarada como Sasuke al terminar el largometraje—Tengo que irme a trabajar en el proyecto—Sasuke asintió, reincorporándose, limpiándose las lágrimas, intentando disimular el acto
Cuando el padre y la hija se dieron el ultimo abrazo no había vuelta atrás para las lágrimas, habían entrado en shock, antes de que terminara Sarada decidió que no quería ver el final, levantándose
—Voy al baño
Sarada ahogo un gemido en cuanto entro, sosteniéndose del lavabo, luchando contra el llanto, mirándose y mojándose el rostro. Hasta acá podía seguir escuchando la canción, renegaba ante el dolor naciente, se cubría la boca e intentaba calmar su respiración, se limpiaba las lagrimas con desdén, mirando hacia arriba intentando respirar
—Ay, salí en un mal momento—Mencionó Mirai viendo a Sarada por el espejo, Sarada se metió a un baño, sentándose y dejándose caer en sus rodillas, cubriendo su rostro—Estuvo muy fuerte he—Mencionó, limpiándose el rostro—Los daddyissues no nos dejan descansar ni un poco, pero a mí no me pegó tanto como a ti, no señor—Se recargó en la puerta—Así que deja salir tu dolor, imagino que la relación con tu padre debe ser pedante, él no tiene tiempo, se la pasa trabajando, y tal vez la imagen que tengas de su infancia resulte completamente distinta a lo que es ahora…A mí no me afecto como pensé, nunca tuve una imagen paternal, él murió desde antes de nacer, ¡Que jo/dido el hijo de p/erra ¿no?! Pero bueno, ahora nuestro nuevo trauma cinematográfico es eso, junto con Under Pressure
Mirai tomó sus cosas y salió de ahí, Sarada salió a limpiarse el rostro intentaba profundizar en sus respiraciones tratando de calmar a su organismo, de decirse a si misma que guardara las nulas esperanzas para la noche. ¿Por qué le estaba costando tanto salir?
