Arrojaron un par de piedras al agua, era imposible ver las ondas que se generaban a partir de la acción, pero sabían que estaban en formación.

—Chöu no lo decía explícitamente, pero su mirada me decía que era una mala persona—Le escupió a Boruto y a Mitsuki

—No lo eres

—Wey super eres esa—Mencionó Mitsuki sin temor a Sarada—Los obligaste a ser cómplices de algo que no soportaron, ¿Qué? es una mi/erda que arrastres a tu mie/rda a tus personas de soporte…No me mires así—Le dijo a Boruto—Saben que soy una persona que da sus opiniones de mujer, ustedes no soportan

—Ya lo sé…—Mencionó pensativa

—¿Y no has vuelto a contactarl…es?—Preguntaba con miedo, quería acostumbrarse al lenguaje no binario, quería encajar con Nelli

—Denki se despidió de mí y…no, no quiero ver a Chöu, sé que la ca/gue, pero ella prefirió a un vato, un pin/che estúpido que solo jugaba con ella

—Wey basta—Mencionó Mitsuki—¡Ay de ti, pobrecita sufres mucho! Deja de victimizarte nena, te besaste con su novio

—No, su novio se besó con su mejor amiga—Corrigió

—No nena, la traición que más duele es de la persona que menos esperas, tal vez ella lo esperaba del chacal, pero de ¿ti? Wey la rompiste, sí eligió al chacal, pero tú elegiste besarte con él y que bruto que puso los límites con su relación hetero super toxica que contigo, caso cerrado. Eres la peor Sarada y tengo todas las intenciones de hacerte sentir mal porque te lo mereces, no soy tu terapeuta para darte la razón y hacerte sentir bien con tus acciones, sorry nena, mua…de hecho es tarde, me gusta estar con ustedes, pero están tan depresivos por heteros y por eso me voy, bye besitos

Boruto y Sarada se miraron sin entender a Mitsuki.

—Como sea

—Tal vez ya deberíamos dejar de evadir los temas—Mencionó Boruto, observando como Sarada metía la mano al tarro intentando sacar un papel, Sarada suspiro

—¿Seguro? ¿Ya te cansaste de hacer esto? Hoy me puse linda para verte, y tú que estás con suerte, no quiero tequila, quiero ese…

Cantó, sacándole una sonrisa a Boruto, este la imitó. Esa era su canción de refugio, la canción que lo haría sentir bien bajo cualquier circunstancia, y aquella que bailaba cada vez que se acordaba

—¿Ya te había dicho que yo no bailaba?—Le confesó sorprendiéndose, se suponía que ya no hablarían de temas sentimentales, por eso habían traído a Mitsuki, para hablar de pende/jadas como mollo con pole, pero con Sarada todo era demasiado intenso—Me parecía ridículo y luego llegaste tu haciendo pasos ridículos, y enseñándome que el trip es pasajero…supongo que gracias a eso y a esto—Le mostro el churro—pudimos entendernos, así, cool

—No pensé que nuestras tristezas nos harían conectar ¿Crees que nos estemos aferrando a ellas solo para pasar más tiempo juntos?—Mencionó citando a su psicologa aceptando el toque

Se miraron y no tardaron en soltar una risa burlona.

—Yo estoy contigo para no soportar a mi madre, y tú estás conmigo para evitar a tus padres

—Oh, olvide eso…además de que estoy contigo porque me rompieron el corazón y estoy evitando el tema con mi madre…

—¿Qué?—Mencionó con el ceño fruncido, viendo que Sarada lo escupió como si nada—¿Tus papás te rompieron el corazón? ¿Es por su compromiso?

—Siento que estuvimos juntos en un vagón del sub, y luego es como si él se fuera y yo me quedará ahí, el sub avanzaba, pero yo seguía en el mismo lugar, pensando en lo que había pasado y cuando finalmente salí del vagón, me di cuenta de que estaba en una estación distinta, sin esa persona, con los mismos pensamientos…

—¿Qué es el sub? ¿De que mie/rda estas hablando?—Le pregunto Boruto riendo, no entendía a lo que se refería, tal vez ambos deberían hablar sin efectos de sustancias nocivas—¿Submarino?

—El subterráneo idiota—Sarada le pegó—¿Por qué te ríes?

—Porque estoy mariguanito—Soltó otra carcajada—No ya, basta, ¿Hablas de amor? ¿Estuviste enamorada de alguien? ¿Y te rompió el corazón? ¿O hablas de que tus papás te rompieron el corazón? Sí es por lo primero ¿Y qué? A todos nos rompen el pu/to corazón alguna vez en la vida, terminas cayendo en un vacío

—Hablo de que no he llegado a mi casa porque estoy evitando el tema con mi madre…y creo que mis conductas autodestructivas están volviendo, anoche conocí a un tipo y tuve sexo con él y su amigo

—¿Espera que? ¿Hiciste un trío? ¿Y te gusto?

—Cállate, son conductas autodestructivas, lo sé, lo sé, lo sé—Dijo, asustada por las acciones que había realizado, anteriormente ella no tendría sexo con alguien desconocido, ni por más caliente que estuviera, ¿Qué cambió?

—¿Por qué dices eso? No que eras super openmind, sexualidad al mil y no sé qué ma/madas más

—Estaba devastada—Lo tomó de los hombros y lo sacudió—y siento que mi juicio es…—Hizo una mueca de asco, quería que alguien detuviera sus acciones fatalistas—no sé, no sé porque te conté esto, no sé porque te lo digo a ti, tu de todas las personas no lo entenderías, tu me estás conociendo ahora, no antes…Ay mi/erda

Se levantó de ahí y tomó su tabla

Boruto la persiguió—Bien te rompieron el corazón y que, a mí también me lo han hecho, de hecho, tú fuiste

—¿Yo fui? Ja, ja, ja—La ironía se encontraba presente

—De verdad—Mencionó tratando de mantener el equilibrio—no me gustaría meterme en ese trip y seguir el ma-me, pero

—Unas carreritas, de aquí a tu casa—Dijo tratando de evitar el tema, no, Boruto no podía estar enamorado de ella ¿A eso se refería cuando mencionó que le rompió el corazón? ¿Era una arpía cruel y despiadada que tomaba aquello sin importar que fuese? ¿La Sarada con responsabilidad afectiva había muerto al creer que podía ser quien dominara a los hombres y los hiciera sufrir?

Boruto observaba como se limpiaba las lágrimas, no entendía porque hablar con una chica podía ser tan distinto, pero sobre todo hablar con Sarada, ella tocaba estos temas y ¿Ahora los evitaba? Estaba a punto de mencionarle que podía saber quién era esa persona que le había roto el corazón hasta que noto la hora.

—¡Son más de las 2:00am!

—Lo sé—Dijo con cansancio mientras se bajaba de su tabla y la tomaba en la mano—Ya te dejé en tu casa, me voy a la mía y olvida lo que te dije…por el bien de los dos—Miró las luces encendiéndose con el movimiento, la puerta se abrió asustándola, haciendo que cayera al suelo de sentón, y luego las luces de la camioneta dieron en su rostro

—¿Qué mie/rda haces a estas horas?—Le pregunto Kawaki desde su camioneta

—A ti que chin/gados te importa, ¿Eres mi papá o qué?

—On se voit plus tard, Sarada—Mencionó Boruto quitándose el casco y entrando a su casa, ignorando la pelea de ambos, sabía que si se quedaba más tiempo su bocota lo traicionaría en cualquier momento, cada vez que ambos se juntaban Boruto podía jurar que su sudor podría delatarlo y que su boca tendría vida propia juntándose con aquellos impulsos de decir la verdad

—súbete —Mencionó Kawaki—Es tarde

—¿Por qué haría eso?—Subió a su tabla y avanzo en dirección contraria, después de treinta segundos escucho a alguien que la seguía—regrésate Boruto, estoy bien, olvida lo que te dije—Miro hacia atrás dándose cuenta de que era Kawaki, perdió el equilibrio y cayó al suelo

—Tan torpe como siempre—Le dijo, bajándose de la tabla, actuando como normalmente lo haría

—¿Ahora sí me conoces?—Le preguntó Sarada con el ceño fruncido

Se miraron a los ojos, lanzo un largo suspiro de cansancio, no pensó que la conversación lo alcanzaría en esta difícil noche—es mejor no conocernos—Estiro su mano para intentar ayudarla, esta no lo permitió

—¿Para quién?

—Para nuestras familias

—Para tu familia, mi madre sabe quién eres—Le dijo, intentando subirse a la tabla y avanzar lo más rápido, este subió a la suya encaminándose en el mismo rumbo

—¿Y Sasuke lo sabe?—Le dijo desde atrás observándola, pendiente de aquella mirada obscura y penetrante, ella entornó los ojos, no iba a decir nada, no sabía que pretendía con toda la situación—¿Lo ves? Resultará más fácil dejarlo en el jo/dido anonimato

—¿Sólo me seguiste para que fuera cómplice de tu secreto?

—Quiero asegurarme de que llegues bien a casa—Avanzo con ella—Además no soy el único ca/brón que guarda secretos de mi/erda

—No sé qué quieres decir con eso—Estaba nerviosa

—Por lo que sucede con Boruto—Fue al punto

—¿Estas celoso?—Arqueó una ceja divertida, pero más que nada herida, esas palabras fueron las que salieron a flote, evitando los reclamos profundos, Kawaki le había cortado la inspiración pero sobre todo la confianza

—Se acaban de conocer hace putos dos meses, y ¿son tan jodid/amente cercanos?—Arqueó una ceja esperando una explicación—¿Qué es lo que está pasando entre ustedes?

—Mmmm ¿eso quiere decir que estas celoso?—Saltó justo a tiempo al ver el carro avanzar delante de ella

—¡Mi/erda cabrón, ¿no puedes prender las put/as luces?!—Le reclamo Kawaki

Sarada estaba en el suelo, riéndose de lo sucedido

—Lo siento ¿están bien?—Se disculpó nervioso intentando bajar, Kawaki le cerró la puerta

—Solo piérdete pen/dejo—Kawaki levantó a Sarada, quien seguía burlándose de lo sucedido—No le veo la p-uta gracia, pudiste morir

—Y que—dijo, quitándose el agarre que este le daba—Me puedo ir sola de aquí, estoy en uno de los jodi-dos lugares más seguros ¿No? Niño privilegiado—Le dijo, tomando su patineta y yéndose de ahí, Kawaki también le había mentido sobre su situación económica, era una desigualdad, un engañó; bufó y avanzó más rápido ignorando que Kawaki la perseguía a una distancia prudente

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En los distintos escenarios que había imaginado a futuro, definitivamente este no era uno. Intentaba relajarse, concentrarse en lo que estaba viviendo, tratando de soltar aquel pasado difícil, pero los recuerdos volvían a ella como flashes.

Ahora no tenía que preocuparse por los gastos, la ropa, por encontrar un espacio seguro, comida saludable, un trabajo que le permitiera criar, oportunidades laborales para alguien con su nivel o estabilidad emocional, se encontraba en una alianza equitativa, con alguien que la sostenía.

Recordaba la crianza en solitario, el tener que huir de los conflictos alrededor para brindarle una realidad distinta a su hija, no enseñarle lo cruel del mundo a temprana edad y que no aprendiera a sobrevivir en un ambiente tan hostil.

No negaba que los nervios la invadían, maternando nuevamente a una edad donde ya no tenía planeado seguir procreando, su cuerpo ya resentía el arduo trabajo de su vida, el estrés al que se sometió cotidianamente y necesitaba un descanso, pero también las criaturas necesitaban de ella, eran ajenos a todo lo vivido, venían sin una pizca de comprensión de todo lo que tuvo que pasar ella para que pudieran estar aquí y los consideraba un milagro. A pesar de todo lo vivido siempre trato de ver con optimismo hacia el futuro, ya que había sido tan inesperado como los sucesos que la sorprendían cada día a lo largo de su vida, esta vez todo se volvía una bendición que era difícil aceptarla y digerirla.

Pero el miedo ahí estaba, rozándole la mano, recordándole el embarazo anterior, el estrés que había alrededor de, pero esta vez se despejaba nuevamente aquel miedo, tenía un compañero, alguien que la estuviera respaldando, aquella persona que le daba la mano en los momentos de desesperación y crisis.

Si volteaba al lado de su cama ahí estaba él, después de tantos años seguía presente, como si nunca se hubiese ido, la familiaridad con las que las recibió era de admirarse, se esforzaba por enmendar las situaciones y cambiar.

Se levantó en busca de un vaso de agua.

—Pensé que ya estarías dormida

—¿Dónde estabas? No estuviste en todo el día

—Con Boruto—Le mostró la tabla y los raspones de sus caídas—últimamente ha estado de mal humor, ya sabes, por lo de Nelli—Evito la mirada de su madre

—¿Por qué la cámara capto a Kawaki?—Sarada frunció el ceño

—Este idiota—Entornó los ojos—Me siguió

—¿Podemos hablar de eso? ¿Sigues molesta?

—Necesito estar molesta, tú probablemente sabías que él estaría ahí, y no me lo dijiste

Sakura suspiro, tocando su barriga—Lo lamento, olvidé…

—Si hay que olvidarlo, por el bien de todos al parecer, no quiero desatar la furia de Hinata o algo por el estilo…es un acuerdo—Se resignó

Sakura asintió pensando que respetaría las decisiones de su hija, no era el momento apropiado para hablar de la situación o de él. Era un tema que no habían tocado, porque supuso lo delicado que fue para Sarada, pero ya era tiempo de ir poniendo las cartas sobre la mesa—¿Es necesario que pases tanto tiempo fuera de casa?

—¿Necesitan estar discutiendo todo el tiempo?—Mencionó con la mirada gacha, evitando que su madre notara que no se encontraba en un estado estable, pero ella también debía controlarse, de su boca salían reclamos

—No puedes salir cada vez que discutamos, es difícil, lo sé, pero, no todo conflicto es caótico

Soltó un bufido—No vamos a estar hablando de esta situación ahora, me voy a dormir—Mencionó, dejando a su madre ahí

—Sarada

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—¿Puede subirlo más—Preguntó mientras le hacían los ajustes

—¿Por qué tenemos que llevar ese color?—Estaba aburrida, mirando estilos de vestido que pudiera llevar—Pareces una bruja—Mencionó Sarada, notando el vestido de su madre—¿Cuándo te crecieron los pechos?—Dijo con burla

—Solo quiero algo elegante—Recordó a la familia de Hinata—No incomodo

—¿Te has dado cuenta de que tienes un estilo completamente distinto al que se espera?

Su madre había usado ropa más bohemia, faldas largas con botas, vestidos holgados y frescos, blusas con mangas holgadas de colores como el otoño, cardigans largos, palazos, tenía un estilo hippie tirándole al grunge.

—Tienes razón, este vestido parece casual, me lo llevaré, pero enséñame otros de color chedrón si no es mucha molestia

—Aun así, tenemos que hacer los arreglos—Le dijeron, midiéndola

—Esa panza seguirá creciendo—Le señalo Sarada

—La tela es elástica—Se defendieron—Es ideal para el embarazo

Le mostraron un vestido negro de terciopelo, tapizado de flores color chedrón que se abría del lado derecho de su pierna.

—No se notará si llevo las botas puestas—Mencionó sonriente, pero le mostraron unos zapatos de plataforma a los que difícilmente se negaría

Sarada se levantó intentando buscar un vestido llamativo, algo que la hiciera sentirse bien, su madre le había dicho que no era un crimen poder pagar un vestido para ocasiones especiales, disminuyendo su culpa.

Encontró una falda-short de ese color y un top que le hacía conjunto—¿Puedo probarme esto?

—claro nena, ahí están los probadores, mira, ese viene con múltiples opciones—Le dijeron dándole un body y otro top adicional

Primero se colocó el body, era de un escote largo en V, se colocó el short, luego tenía que darle vuelta a la tela, y hacía la ilusión de un vestido. Salió del probador mostrándoselo a su madre, la falda venia con corte para que sus piernas se mostraran.

—Sí es lo que quieres—Mencionó—Sé que vendrán momentos incomodos—La observaba a través del espejo, veía sus gestos, notaba la tensión en sus hombros, y como fruncía los labios—Y que en diversas ocasiones no podremos evitarlos, pero lo único que busco es poder ayudarte con las situaciones, y deseo con todas mis fuerzas que tú me lo permitas

—Bien—Mencionó dudosa, metiéndose nuevamente al vestidor—¿A dónde quieres llegar con esta conversación?

—Me he mantenido al margen de tus relaciones sentimentales, eso lo sabes, pero considero que debo tener un papel activo en ellas, saber como son, que es lo que esperas de ellas, que buscas en tu pareja y por supuesto conocerlos Sarada. Hace un año sucedió tu relación con Kawaki, y

—No voy a hablar de eso mamá—La pesadez estaba en su cuerpo, no quería retomar el tema, el ca-brón le había roto el corazón aún después de tiempo y la había echo transitar por una experiencia desagradable

—Me preocupo por ti Sarada, no quiero orillarte a que hables sobre situaciones que mantienes ajenas y sé que probablemente no sean un tema que quieras conversar conmigo, al final de cuentas soy tu madre—Comentó pensativa—pero la situación desde mi punto de vista no pinta bien…Cariño—Se colocó fuera del vestidor

—Estoy bien

—¿Con que? Sí recapitulamos te escondiste en el baño en cuanto supiste de él…a mi parecer estabas huyendo de su presencia, ¿Por qué? Sí hay algo que deba saber de él, es el momento ideal para decirlo. Alguna vez cuando estuvieron juntos ¿Él te causo dañó? ¿Te obligo a realizar actos que denigraban tu persona?—Preguntaba con temor, Sarada abrió la cortina de golpe con el ceño fruncido

—No—dijo con firmeza

—Mencionaste que debíamos olvidarlo ¿Por qué debemos olvidarlo?

—Mamá…

—Es difícil, sí, es difícil enfrentar el pasado, mírame, me tomó más de veinte años hacerlo…y no quiero que sigas los mismos pasos que he dado, sé que tu tienes mayor capacidad de afrontamiento en las situaciones, tienes los recursos internos para hacerle frente a cada adversidad que se te presenta, eres fuerte, y firme…pero también tienes permitido ser vulnerable, y noto como te atraviesa la tristeza cada vez que estás cercana a él, y si me pongo en tu lugar, no es nada fácil verlo con otra persona cuando todavía tienes sentimientos por él

Intento deshacer el nudo que se formaba en su garganta, sus ojos estaban empañados debido a las lagrimas acumuladas, tomó asiento, intentando explicarle a su madre la situación en la que se encontraba.

—No importa, ya paso un año…y paso lo suficiente para que le demos vuelta a la situación. Él…avanzó, yo no puedo quedarme en el mismo sitio ¿No?... ¿Acaso tú siempre pensaste en Sasuke?—La pregunta la tomó por sorpresa, colocó una cálida sonrisa y sus mejillas se colorearon—Ni me respondas…fuiste educada para que tu primer encuentro sexual fuese el amor de tu vida

—¿Crees que tú papá fue mi primer encuentro sexual?—Mencionó burlona

—No te responderé lo obvio—Estaba segura

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Suigetsu se ofreció a cargar las bolsas de ellas, su madre se había emocionado en una tienda de bebés, y esperaban afuera.

—¿Cómo vas con tu terapia?

—Avanzando, ¿Cómo fueron tus vacaciones?

—Meh

—¿tu conociste a mi madre desde antes?—Él asintió—¿Y se vestía así de raro?—Asintió nuevamente

—Sino tenía unos overoles de obrero, usaba botas de agujetas, vestidos largos, sombreros, siempre con colores del

—Otoño—concluyo Sarada

—Tu papá también se vestía raro, usaba colores demasiado chillones en su vestimenta, pantalones negros ajustados, unas botas que parecían de bailable, le hacía unos dobleces raros a sus pantalones para que sobresalieran sus botas—Hizo una mueca desagradable—Era raro en su época, aunque no duro mucho, su familia era demasiado controladora con la vestimenta, por suerte en esos tiempos aun utilizábamos uniforme

—Supongo, tu pareces un tipo demasiado normal

—Lo soy—alardeó sobre ello

Sakura llego contenta mostrándoles un traje de un zorro—¿No es hermoso?—Estaba emocionada—Había olvidado lo pequeños que pueden ser ¿Podrían ir a buscarme una nieve en lo que pido comida? He tenido unos antojos que he deseado cumplir—Ellos asintieron

Cuando estuvieron a una distancia prudente, se animó a preguntar.

—Y, que tanto conoces a mi mamá…¿Salía con alguien más antes de Sasuke?

—Mmmm, no lo sé…Sasuke no fue muy abierto con las situaciones que sucedían entre ellos…tal vez salía con alguien…Naruto es quien puede decirte…ellos vivían juntos

—¿Naruto, el papá de Boruto?—Preguntó temerosa

Asintió mientras pedía el helado—¿Por qué preguntas?

—Solo…tengo curiosidad…—Mencionó incrédula, ¿Su madre había estado con el papá de Boruto?—Pero entonces…no eran de esas parejas que ya sabes rompían-volvían, se comportaban de manera toxica

—No lo sé, ¿Por qué no les preguntas?

—¿Cómo sabre que no maquillan su relación?

—Sasuke es un tipo honesto

—Mmmm, sí, pero…no, supongo que puedo preguntar después…solo, no quiero que discutan

—¿Eso es lo que te preocupa?

—Aja, han discutido mucho y sé que su relación es compleja como todas las relaciones…pero—Negó nuevamente—Supongo que

—No me interesa—Dijo con pesadez—A penas regrese de mis vacaciones y no quiero guardar más secretos, estoy cansado niña, si me lo preguntas

Sarada frunció el ceño

—¿Ves a lo que me refiero?—Señaló en dirección a su madre—si se descubre que sigue trabajando en este caso tu padre se enojará—Mencionó, viendo como Utakata estaba en la misma mesa de Sakura con diversos archivos—Y no quiero ser parte de ello, suficiente tengo contigo y tus secretos y no es un reclamo he

—No es muy ético de su parte estar en un sitio público con evidencias—Mencionó Sarada ignorando el ultimo comentario—¿Por qué se enojará?

—Es un caso peligroso—Mencionó Suigetsu—Y tu padre no quiere que se involucre, ni tenga nada que ver con toda la red de corrupción que esta por caer, es complejo y tu mamá está en una situación poco favorable

—Mi mamá sabe lo que hace—Mencionó Sarada—Además se reunieron en un lugar publico

—Es más peligroso, cualquiera puede ser un maldito soplón, mira las cuatro esquinas ¿Ves a los señores que fingen hablar por teléfono? Son la custodia de Utakata, ¿Ves donde se colocó tu madre? Es la única mesa que esta fuera del alcance de las cámaras de seguridad y mira como disimulan con la ropa, podría parecer un día normal, donde una pareja disfruta su estadía hablando de su futuro, supongo que no debo ser parte de esto—Mencionó, tomando a Sarada y caminando a la mesa

—Entonces las peleas son por esto—Susurro para sí misma, no quería ponerse del lado de nadie, pero le estresaba saber que su madre podría exponerse, estaba en una situación vulnerable y se sintió tan torpe, ella había hecho lo mismo, expuesto a su familia, pero pensaba que el anonimato seguía respaldándola

—Anda ve e interrumpe, yo no puedo acércame, no debo saber nada de lo que está en proceso—Le dio un empujón para que avanzara

Carraspeó cuando estuvo detrás de su madre, esta supo como ocultar el documento que tenía entre sus manos—Justo estábamos hablando de ti—Mencionó, disimulando la temática que se había tocado previamente

—Hola—Mencionó Utakata, de igual manera ocultando el expediente, y fingiendo guardar la ropa de los bebés

—Hola—Soltó Sarada, sin saber que decir—¿Qué haces aquí? ¿Son cosas del trabajo?

—Sí y no, solo viene por una firma para mi licencia de maternidad—Mencionó su madre—Además, le dije que podía comer con nosotras, como antes, hace tiempo que no nos veíamos ¿Y lo que te pedí?

—Sui se está encargando de ello…¿Encargaste la comida?

—No, quisimos esperar por ustedes—Esta vez habló Utakata, tratando de tomar los documentos por debajo de la mesa—Tal vez podemos ir a un lugar menos ajetreado

Sarada los observaba, actuaban con naturalidad como si de verdad hubiesen realizado la espera poniéndose al tanto de las noticias.

—Eso me encantaría—Respondió su madre, dedicándole una sonrisa a Utakata, haciendo dudar a Sarada sobre la persona que le había dicho minutos atrás. Recogió las bolsas de encima de la mesa, dándole oportunidad a Utakata de guardar los documentos—He aumentado más kilos de los necesarios—Mencionó, fingiendo seguir una conversación que no existió entre ellos—Y esta recayendo en mi espalda

—Insisto en que deberías ir a ese lugar, a Hotaru le ayudaba meterse a las aguas termales, además de que hay spa

—Sí, pero el olor a azufre en insoportable ¿No?

Ambos siguieron el hilo de la plática, como si la conversación hubiese sido interrumpida con la presencia de Sarada y debieran retomar los temas.

—Ahí estas Sui—Mencionó Sakura, agradecida de los favores que le hacía

Utakata le hizo una seña discreta a su escolta para que avanzaran.

—Es bueno verte—Le comentó a Sarada—Y a tu madre—Sarada asintió, seguía con la curiosidad de saber acerca del pasado de su madre

—Puedo…¿Hacerte una pregunta?—Se detuvo esperando que su madre avanzara, mentiría si dijera que no estaba nerviosa, la pregunta la tuvo en la punta de la lengua en cuanto lo vio—¿Tú…siempre supiste que mi papá existió?

Sacó el aire contenido antes de dar la respuesta, pero un gesto de cabeza le indico a Sarada que lo sabía—¿Me hicieron gaslighting todo este tiempo?—Mencionó bajito, pero no pasó desapercibido para Utakata

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—No creo que pueda mantener la boca cerrada—mencionó Boruto recargándose cada vez más en el sofá, esperando que este se lo tragara

—Solo tienes que omitir información y no hablar en otro idioma

—Cada vez que la veo siento que voy a estallar, nunca fui bueno guardando secretos y supongo que por eso no te quiere cerca de mí, ya sabes, piensa que tramamos algo o que estamos saliendo—Se refería a su madre, quien misteriosamente le hacía preguntas sobre Sarada

—Pero no estamos saliendo

—Ella piensa que sí, y prefiero que se quede en ese trip a que descubra lo que pienso, no necesito ir a terapia nuevamente

—¿Cómo le hiciste para guardar el secreto de que me conocías?

—¿Acaso no me viste mirándote fijamente? Esperaba tu mirada gruñona para callarme

—¿Necesitas a alguien que te regañe entonces? ¿Qué es eso que no le quieres decir?

—Invite a Mitsuki a la boda

—¿Eso es todo?

Observó a su madre pasar con el ceño fruncido, y a Sasuke caminando tras ella, tratando de poner un botón en una camisa que era obvio que no llevaba botones. Sakura se había molestado por ello, las hormonas la mantenían fuera de sí, a veces no soportaba la presencia de su pareja. Empezaron una discusión acerca de los botones que debería llevar la camisa.

—Es ridículo—Mencionó Sarada—No pueden estar discutiendo por cómo se ve—Sarada señalo a Sasuke y este negaba lentamente, Sakura parpadeo un par de veces mirando a su hija

—¿Estás diciendo que soy ridícula?—Le preguntó, Sarada negó

—No dije eso

Sakura se limpiaba las lágrimas—Sí, lo hiciste, es más ridículo que lleves el cabello suelto—Dio media vuelta, subiendo nuevamente las escaleras

—Será mejor que hagas lo que diga—Le dijo su padre, antes de irse detrás de su madre

—¿Qué mie/rda paso?—Estaba conflictuada nuevamente ante la confesión de Utakata, había movido algunas fibras sensibles que no sabía cómo procesar

—Mi madre también se volvía loca en su embarazo, una vez hizo que mi padre se durmiera en la piscina—Mencionó divertido—o que saliera a correr a las 4am, desde ahí se le quedo la costumbre

—¿Por qué?

—Porque a esa hora no lo soportaba, y quería echarlo de la casa, las mujeres están locas

—Cállate Boruto—Mencionó molesta

—¿Lo ves? Mi/erda—Dijo al ver la llamada de Kawaki—Supongo que debo irme…por favor

—No, no voy a ir, ni siquiera, no…

Se habían leído el pensamiento—Por favor

—No, es una sesión fotográfica familiar, yo no soy parte de tu familia, ayer dijiste que teníamos que dejar de evadir los problemas

—No creo que lo hagas

—No lo estás haciendo tu

—¿Cómo mie/rda voy a sobrevivir a mi familia?—Se dijo a si mismo

—Con mucho alcohol—Le dijo con burla

—Ja-ja que graciosa eres—Le levanto el dedo medio

—-bien, solo, piensa, en el video de los perritos bailando, eso te pone de buen humor ¿No?—Le grito mientras este se iba levantando el dedo medio

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No tenía palabras lo aterrorizante que podría ser el lugar, lleno de gente blanca, con objetos costosos y demasiados cubiertos que no conocía, le traía a flote aquellos recuerdos donde piso por primera vez la casa de Delta, sintiéndose tan pequeña e ignorante.

—No agarres eso—Le había dicho Inojin—Esos son para los de categoría D

—¿Qué significa eso?—Mencionó confundida, ¿hasta para la comida había categorías?

Habían salido a fumar, no se les permitía hacerlo dentro de la hacienda.

—¿No estás enseñando mucho?—Observó como nuevamente acomodaba su body

—Siento que estoy vestida erróneamente—Él asintió dándole la razón—¿Has…hablado con Chöchö?

—Sí y no te lo diré, así que no preguntes

—Vamos, solo quiero saber…si está bien, estos días la he estado recordando…y ya sabes lo que dice mi madre

—Lo está, es todo lo que diré—La interrumpió, antes de que dijera una frase intentando manipularlo

—No entiendo porque estoy hablando contigo, eres amigo de Shikadai, ¿Por qué lo eres? Es alguien detestable

—Ja, lo mismo me pregunta él de ti, ¿Qué coincidencia?

—No me hagas reír

—Dice que estás obsesionada con él. ¿Es cierto?

—¿De verdad me estás preguntando eso?

—¿Lo estás?

—¿Tiene miedo de que me aparezca en uno de sus odiosos juegos de ajedrez?—Puso una sonrisa cínica—Tal vez lo haga—Y luego negó—Estoy jugando

—Contigo nunca son juegos Sarada—Terminó su cigarrillo y se fue de ahí

—¿A qué te refieres con eso?—Lo siguió

—¿A que me refiero con qué?

—A que conmigo nunca son juegos

—Solo aclárame algo, ¿Cuándo rompimos?

—¿Qué?

—Sí, responde, la fecha, el lugar…donde fue

—No recuerdo fue hace mucho…además teníamos 15 años cuando inicio

—¿Y recuerdas como inició?

—Fue un accidente

—Nos presionamos tanto para iniciar algo que olvidamos como terminarlo

—¿Por qué me estás diciendo esto ahora?

Se dejó caer de hombros y revisó su galería, mostrándole una pintura nombrada "El lugar que solía ser seguro" era acerca de su primer beso.

—Es un proceso complejo de reintegración por el que transito actualmente, y ahora que hablamos de ello, hay algo que quisiera proponerte, pero será en otra ocasión…son ideas llenas de espesa neblina que no he logrado descifrar, pero pronto lo haré—Le colocó una mano en el hombro y señaló a Boruto—Creo que te habla

Ella recordaba como él había sido el egoísta en esa relación, ¿Por qué ahora? ¿Por qué tenía que hacerla sentir mal sobre ello?

En aquellos tiempos ambos solían tenerse el uno al otro, cuando sus madres trabajaban y no había con quien quedarse, Inojin había sido una opción; antes de la adolescencia, a Sarada le encantaba ir al departamento de Inojin porque olía a pintura y yeso, pero todo había cambiado desde que habían tenido su encuentro sexual…Era una relación secreta, se escondían para besarse, incluso para tocarse, y la culpa hacía que ambos se distanciaran más de lo que el acercamiento ofrecía.

La madre de Inojin presionaba para que en el futuro ambos pudieran estar juntos, pero no querían estarlo solo porque sus madres se lo esperaban, querían hacerlo por decisión, pero sus personalidades chocaban, para Sarada en esos momentos estaban siendo adolescentes queriéndose descubrir, cierta parte de ella amaba la adrenalina que existía, cuando Inojin la tomaba y le daba un beso fugaz a espaldas de su madre, o cuando fingían ver películas y estaban arriba de la cama tocándose, ahora descubría que Inojin tuvo sentimientos respecto a ello, y la jo-día, reforzándole la idea de que siempre había sido una mi/erda que solo vio por intereses propios.

Se resigno, yéndose con Boruto—No puedo…ve estás fotos—Mencionó, mostrándole su perturbado rostro

—Sales como el perro blanco que no tiene orejas, no mam/es Boruto ¿Todo es por Mitsuki?

—Estamos rodeados de personas odio fóbicas

—homofóbicas

—sí—Mencionó

—Sal de ahí, no puedes estar detrás de las cortinas por siempre—Le tomó la mano, Boruto la jalo detrás de las cortinas—¿Por qué hiciste eso?

—Cállate, solo Cállate

—¿Eres tú burrito?—Mencionó con un énfasis exuberante, tenía una sonrisa de lado a lado—No me digas que estás cogi-endo detrás de las cortinas, típico de ti socio—Abrió la cortina, sorprendiendo a Sarada y Boruto, este último maldijo, no quería toparse con él—Ey bro, hace mucho que no topábamos, ¿Es tu nuevo cu/lito?—Señaló a Sarada, este le dio una mirada pesada—Vamos, aliviánate muñeca, es una broma, ¿O no mi burrito?

—¿Burrito?—Preguntó Sarada

—Cállate—Le susurró este

—No le decimos el burro por sus orejas, sabes a lo que me refiero—Soltó la carcajada, invitándoles a su mesa, no dejándoles ir fácilmente—A huevo, papis, miren a quien me encontré cogi/endo detrás de las cortinas

Empezaron a felicitarlo, y chocar puños con él, como si Sarada no estuviese presente escuchando lo que mencionaban, el rubio sonreía de una forma incomoda, sabía que toparse con ellos sería un desastre.

—No, no, no, tienes que conocernos—Mencionó, rodeándola con un brazo, impidiendo que Sarada se fuera, presentándole a todos en la mesa, nombrándolos por sus apodos—Yo soy el Benji, él es el colibrí, el Jimmy

—Que gusto verles, Benji me tengo que retirar—Dijo, pero nuevamente lo tomó de los hombros y lo sentó

—¿Qué paso burrito? Pasa un rato con nosotros, somos tus brothers, no nos respondes ni por el chat, dile algo linda, ¿Acaso eres la toxica que se lo prohíbe?

—Sí, pin/che burrito, papi ¿Qué son esas mam-adas de verles? ¿Ya hablas como los retrasados?—Mencionó alguien más

—Sí, esas ma-madas de lenguaje incluyente, y que la ver-ga, no me digas que también eres feminista—Se burlaron con fuerza, haciendo que Boruto estuviera colorado

—Oye, podrías traerme—Le dijo a Sarada, no sabiendo que inventar para que esta pudiera irse

—Sí, yo voy

—¿Qué paso mami? No eres su criada, tu siéntate, deja que Benji se encargue de todo, ustedes relájense, todo tranqui ¿Sí?

—Ey, ¿Cuál es tu nombre?—Preguntó alguien en la mesa señalando a Sarada

—¿Qué paso pinc-he colibrí? ¿Qué no ves que viene con el burro? Que chapulín eres, neta, te pasas

—No wey, en buen plan, es que se parece a una con la que salí, al chile, solo que esa mami era pelirroja

—¿No ves que esta es morena? Pin-che ciego wey

Boruto y Sarada se miraron nerviosos—¿Qué paso papi? ¿De dónde la vas a conocer? Ella ni es de aquí—Comentó Boruto, y los demás empezaron con la burla respecto a su apodo, era el colibrí porque iba picando de flor en flor

—Tipo, ¿Por qué no nos invitaste? Que mal trip el tuyo papi, pensé que éramos brothers

—A donde dijo el conde, ¿No les dije que yo los iba a atender?—Comentó Benji, abrazándoles, evitando que se levantaran—A que mi burrito, eres la mam-ada, no te veíamos desde ese mal trip en las fuentes

—Se paso de pen/dejo—Habló otro mirando a Sarada—¿Ya te contó sobre lo que hizo?

—Qué pues papu, todo mundo sabe lo que hizo, salió en las noticias

—Este man esta loco, agarro su raizer y se metió a las fuentes a andar como pen/dejo dando vueltas tirando los árboles, andaba hasta el cu-lo de ebrio

—Cuando lo agarraron los polis les vomito las botas—Mencionaron riendo

—Ne ma-món, o cuando andaba en pelotas paseándose bien fresco arriba de un caballo, nomás llevabas un sombrero, verdad mi burrito

—También cuando andaba en la cross saltando encima de las lapidas

—No, este man es la —Llegó una chica, abrazando a Boruto, este estaba incomodo con su presencia—Hace tiempo no nos veíamos—Ashina sonrió para Boruto, ahora era rubia, y tenía el cabello largo de forma ondulado, era distinta a la Ashina que conoció—Que linda es tu novia—Mencionó en dirección a Sarada e interrumpió a ambos antes de que pudieran decir que no salían—Solo espero que no este igual de loca como la Delta

Todos mencionaron el uhhh incomodos—Ya Ashina, parale a tu pedo, ves que el nene no se quiere sentar con sus compas

—¿Verdad que no te molesta, linda?—Observó a Sarada con burla—¿O te molestas por mencionar a las ex con las que cog/ió?

—Pin/che loca—Mencionó colibrí con burla

—Wey hablando de cogi/das—Benji colocó el brazo alrededor de Sarada, poniéndola incomoda, esta miro a Boruto, y este aventó la mano de Benji mientras el narraba una de sus anécdotas

Benji se obstinaba en hacer reír a Sarada con chistes misóginos, a los cuales difícilmente accedía, a diferencia de Ashina, que soltaba una risa escandalosa, llamando la atención.

—Me quería meter el dedo por el culo, y dije que paso mami, no soy un jod-ido mari-cón de mie-rda si quieres te la meto yo, y que la pongo en cuatro papi, uff la mejor experiencia que pudo tener

—No ma-men, hablando de jot-erias, no les conté la vez que el pin-che burrito se estaba besando con la Kenco, se pasó el pin-che papi

—No mames pi-nche burro, agarras lo que encuentras papi, ¿No te da pena?—Pregunto Ashina

—Wey sacamos a la pinche Kenco a hielazos del pub, en buen pedo

—¿Quién es la kenco?—Preguntó el colibrí

—Es la con ella no cojo, un pin-che vato que se viste de mujer, no ma-mes, yo respeto wey, pero que no se pase de ver/ga, se aprovechó del pin-che burro, lo andaba manoseando bien morboso, y este wey andaba hasta el cu-lo, en buen plan papi, sino te lo quitábamos a puta-zos no se iba a ir de ti

—Pin-che burro, se me hace que eres jo-to verdad, te gusta pura mami que te domine

—¿Qué paso papi?—Mencionó Boruto, relajado, encendiendo su vape

—Así como la Delta—Dijo con una risa estruendosa

—Mmta, ¿Ya van a ma-mar?—Le dijo Boruto, mirándola

—relájate papi, ya nos sabemos esa historia, contrataste a otra morra para que cogi-era contigo y Delta los viera, ahuevo wey, como todo un King

—El pin/che King del culeo, ahuevo pin/che burro, te la rifaste wey, pero neta, pin/ches viejas wey, lo que hacen por dinero, luego hay andan gritando que sus derechos y no sé qué ver/ga, primero que se respeten

—Wey cállate, ya balconeamos al pin/che burro enfrente de su morrita wey

—No creo que no sepa cómo es el pin/che burro, ¿O que linda? ¿Pensabas que era un príncipe?—Preguntó Ashina con burla

Sarada miro a los amigos del Boruto negando, y esta vez levantándose, mientras le rogaban que no se fuera, ofreciéndole disculpas en medio de risas.

—Mendigas viejas wey, se ofenden por todo

—consíguete otra wey, así de mam-onas las encuentras en la esquina

Boruto observó cómo se iba—Ya, yo lo arreglo, de mujer a mujer—Ashina se levantó tras ella—Ya nena, en buen plan, no te ofendas, así son los hombres, sé que ustedes son más delicadas y no aguantan un chiste, pero no es para hacer una carota de mi/erda, una vez que te acostumbras te da risa

—¿No te molesta que algún día puedan hablar así de ti?

—¿Ellos? No, que va, soy como su hermanita, ellos no hablarían una mi/erda de mí—Esta le dedico una sonrisa "si tu lo dices"—Igual si quieres ábrete, no nos caen las mam-onas que se sienten superiores, no eres diferente nena, recuérdalo cuando Boru te mande a la mi/erda

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—Yo…lo lamento—Se rasco la nuca no sabiendo como expresarlo, había encontrado a Sarada en la entrada, tenía ese enfoque pensativo en el rostro, y lo estaba, creyó que nunca en su vida interactuaría con sujetos pedantes ya que era muy selectiva con los lugares donde quería estar, pero esa vez se cuestionaba ¿Por qué no se había ido? Si hubiese sido la Sarada de hace un año, se hubiese levantado y los hubiera mandado a la mi/erda

—Entiendo—Le respondió a Boruto

—No, de verdad, lo siento…mi intención no fue que

—No voy a estar cag/ada por lo que unos misóginos dijeron—Mencionó tranquila

—No por ellos, pero sé que mi actitud de mi/erda—Estaba apenado con los eventos pasados, ¿Qué pensaría Sarada de él? Pobre niño rico, haciendo y destruyendo todo a su paso porque sufría por amor

—Te entiendo…ya para—Dijo, no queriendo tocar el pasado y que Boruto la observara como si fuese una persona que se ofendiera con facilidad, alguien difícil con un temperamento de la mi/erda

Sarada trataría de negar todo hasta que su posición volverá a ser firme como la de antes, no podía dudar, tenía que convencerse que podía enfrentarse a cualquier situación, ya no podía ir por ahí llorando ante cualquier queja de que ella siempre había sido una mala persona, tal vez si lo era, y no debería sentirse culpable por ello. Boruto le mostró la bolsa con marihuana que tenía escondida entre los bolsillos de su costoso traje, Sarada sonrió, había demasiada presión el día de hoy.

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Había sido un mal momento cuando Sasuke la interceptó, los efectos de la hierba no tardarían en aparecer, veía como con orgullo mencionaba que era su hija, como si fuese la mejor noticia que esas personas pudieran obtener de él, pero ella lo notaba, como se hacía presente esa mirada de ¿Realmente es su hija?, añadiendo la inspección hacia su vestimenta, y su forma de hablar, igual aquella discriminación hacia su madre, los cuestionamientos sobre que había hecho de su vida, y el intentar comprender porque tuvo que tomar aquellas elecciones, lo preguntaban como si ella no escuchase, como si les debiera una explicación, su padre decía poco, y ellas reían ante lo dicho. Aún no entendía como moverse entre esta gente, ni como hablar con ella sin terminar ofendiéndose, sabía que ella y su madre no encajaban con el vocabulario o los ademanes, no podían hacer comentarios sarcásticos sobre los blancos aprovechándose de las poblaciones vulneradas, porque habría una catedra sobre como ellos han transformado la economía desde abajo, agradecía estar bajo los efectos de la marihuana, teniendo un rostro más relajado y no el ceño fruncido.

Y en el transcurso de las presentaciones notó que las personas le ponían mayor atención, finalmente se había corrido la voz, como la tos en invierno, y ahora las personas se acercaban a saludarles, en especial los hombres, hablando con ella como si se conocieran, llegando al tema de sus logros frente a Sasuke y cuando este la dejaba sola por unos minutos la actitud arrogante salía a flote, creyendo que la tendrían en sus manos, que la impresionarían con sus discursos políticos y proyectos dentro de sus empresas familiares, pero lo cierto es que Sarada estaba en una posición donde ahora ella podría tener sus propios proyectos sustentables, no se dejaría impresionar por hombres heterosexuales cisgénero blancos católicos transfóbicos y misóginos.

—Diosa, están hablando de ti como si fueses una telenovela—Mitsuki había llegado, con un traje ajustado a su cuerpo, unos lentes llamativos y tacones que lo hacían ver quince centímetros más altos—Perre, ¿Por qué no me dijiste que había sido tan trágico tu encuentro con tu papá?

—¿Qué?—Preguntó con el ceño fruncido

—Que te encontró en la basura ciela, es de lo que habla la gente, el señor Uchiha es un rescatista, te saco del basurero en el que te tenía viviendo tu madre y ahora te va a brindar educación

Sarada se miró con Boruto—¿Quién dijo eso? Es demasiado ofensivo

—Es mejor que dejes que hablen, acostúmbrate ciela, a veces tienes que ponerte unos lentes y decir, Y LA QUESO muaa—Sarada entornó los ojos—No me digas que no le has comentado de la doble vida que tienes que llevar, la vida pública y la privada

Sarada miro a Boruto—¿Cuál doble vida?

—Siempre tienes que tener dos vidas sino es que más, la de las apariencias, la de las expectativas, la que tú quieres tener y la que tienes

—A, esas ma-madas

—¿Tú tienes dos vidas?—Le pregunto a Mitsuki, este colocó sus gafas

—Obvio no, yo hago lo que se me venga en gana—Mencionó seguro—En cambio—Le tocó el hombro a Boruto—Te reto a que entres conmigo perre—Sonrió seguro de que Boruto no lo haría—¿Lo ves? Doble vida, en la vida pública de Boruto no puedo existir, porque arruinaría la imagen de simio católico cis-hetero

—Puedo entrar contigo, sin pe/dos—Mencionó convencido

Sarada arqueó una ceja, recordando el nerviosismo de Boruto, ahora todo cobraba sentido, si descubrían que estaba con Mitsuki su imagen estaría arruinada con su bola de amigos transfóbicos y homofóbicos.

—Basta Boruto, no voy a hacerme eso… de verdad aprecié el gesto de que me hayas invitado, pero no pienso pasar—Había puesto el tono serio—Solo querías que hiciéramos enojar a tu mamá, pero recapacite, no me voy a prestar para eso, soy demasiado para este evento

—¿Entonces porque estás aquí?—Preguntó Sarada, ¿Se había perdido de algo?

—La semana de la moda cariño, solo pase a saludar—Sonrió—Y por mi cámara, la estúpida de Mirai la tiene, ahí está—La saludo

—Ey, daddyissues—Le dijo a Sarada, cuando esta la miro se percató de la presencia de él, le sonreía con ingenuidad y Sarada no sabía que rostro poner—No sabía que se conocían

—¿Daddyissues?—Mitsuki arqueó una ceja

—Sí wey, no preguntes porque—le devolvió la cámara—Me quedé con la tarjeta, sigo trabajando en la edición, espero que me ayudes

—Ey viejo—Boruto saludo a Konohamaru, abrazándolo—Ya conoces a Mitsuki ¿va? Ella es

—No viejo, se supone que no nos conocemos—Dijo con una sonrisa, ¿acaso tenía esos dientes tan blancos y parejos?—Lo siento, me delate—Fingió la disculpa, quería que todos alrededor de ella se enteraran que se conocían, a diferencia de Sarada

Boruto observó a Sarada, temiendo que lo haya conocido de la misma forma en que ellos se conocieron.

—Ugh, ¿Soy yo o se siente la tensión sexual?—Bromeó Mirai

—Ay, cállate Mirai, ¿No ves como la sonrojas?—Se refirió a Sarada

—Basta, sí, nos conocíamos, y que, me sorprende que no estés tras las rejas

Esta vez miraron a Konohamaru, esperando una explicación—¿Cosas ilegales? Me muero por saber—Mencionó Mitsuki emocionado

Konohamaru la miraba sonriendo, esa chica le había seguido el juego, sus intenciones no habían sido ponerla incomoda, pero veía que las de Sarada sí.

—Sí decir te amo es un delito, me declaro culpable

—Te ma-maste primo, que cringe das—Mencionó Mirai con cansancio—Ahora vete antes de que los conservadores vengan a darte el discurso de las familias—Miro a Mitsuki, quien seguía picado con la conversación

—¿De verdad no te piensas quedar?—Le preguntó Boruto

Mitsuki le dedicó esa mirada de "por favor"

—Boruto ha estado nervioso porque ibas a venir, no en mal pe-do, sino que…

—Cariño, no me vas a utilizar para hacer enojar a tu familia, no soy una mascota

—No lo hice por eso…—Tomo las manos de Sarada y Mitsuki—Es que los necesito, creo que hice una estupidez

—¿Qué hiciste?—Mencionaron todos al mismo tiempo

—Invité a mi tío Neji…mi tíe…eso

—¿Invitaste a Nelli?—Estaba atónita—¿Y elle dijo que si?—Boruto asintió

—Espera ¿Qué? Trajiste a Nelli a un evento donde la mayor parte de la gente es conservadora ¿Estás idiota o qué?—Le respondió Mirai

Boruto observó a Konohamaru en busca de ayuda, pero este negó.

—No seas tan duras con él, no creo que Nelli aparezca, sabe que se metería en la boca del lobo, aquí todo mundo le tacharía de basada y nadie quiere eso—Añadió Mitsuki

— dudo mucho que el sentido común de Nelli le permita aparecer en este tipo de eventos—Mencionó con seguridad Konohamaru

—¿Te dijo que vendría?—Preguntó Sarada, Boruto asintió—No debiste hacerlo

—Sí Boruto ¿En que estabas pensando?

—Ya, Mitsuki tiene razón al mencionar que es una elección de Nelli, él podrá decidir asistir o no, le están restando agencia, la intención de Boruto no fue perversa—Seguía defendiendo al rubio

Esta vez Mitsuki arqueó una ceja—Ya sabemos que Boruto toma las elecciones a lo bruto—Mencionó Mirai—Pero eso no es justificación

—¿No lo hiciste para atacar a tu madre?—Preguntó Mitsuki y este no respondió

—Debiste preguntar antes de hacerlo—Mencionó Sarada

—¿Acaso tú lo haces? ¿Alguien de ustedes pregunta antes de actuar?—Se defendió—Lo mejor será que esté solo, gracias por su apoyo de mier/da—Se retiró de ahí

—Déjalo solo—Konohamaru le tomó el brazo, deteniéndola

—Boruto es impulsivo

—Y no tienes por qué arruinar su caga/dero, mira él se lo busco, solo le invito para hacer enojar a su madre, ni siquiera le importa lo que pueda sentir Nelli ante toda esta gente—Le cuestionó Mirai levantando ambas cejas

—Me voy—Mencionó Mitsuki dando media vuelta, Sarada lo detuvo

—Nos pidió que nos quedáramos con él

—Reina, estas personas lo conocen de toda la vida—Se refería a Mirai y Konohamaru—Sí ellas consideran que es una idiotez lo que hace, es una idiotez y punto, no me quedaré a quemarme con él

—Ya es tiempo de que sus elecciones tomen represalias, ya esta demasiado grandecito para que aún no entienda que en el mundo existen consecuencias, y que no siempre su mami estará ahí para salvarlo

Mitsuki asintió, dando media vuelta dejando a Sarada confundida, ella no quería abandonar a Boruto, pero quizá Mirai tenía razón, tal vez era hora que supiera sobre las consecuencias de sus actos.

Siguió a los Sarutobi hacia adentro, respirando con profundidad antes de entrar, ella tampoco quería estar ahí, no quería regresar a la mesa y que le cuestionaran sobre su vida privada que poco a poco se convertía en opinión pública y sí Mitsuki fue capaz de escuchar lo que se decía sobre ella, no imaginaba la cantidad de personas que tendrían su nombre en la boca. Le gustaba poco ser el centro de atención, las miradas en ella, la tensión en las mesas, le producía escalofríos, sobre todo que se dieran cuenta de que no estaba en sus cinco sentidos.

—¿Lo ves?—Mirai le señaló a Boruto, este bebía en conjunto con los idiotas que hablaban pend/ejadas, no se veía preocupado—Hombres—Entornó los ojos—Y hablando de hombres, ¿Dónde está tu papá?

—Deja de acosar gente Mirai—Le comentó Konohamaru, con las manos en los bolsillos

—No, solo quiero que me vea con su hija—Se acercó a Sarada y la tomó de la mano, como si fuesen las grandes amigas—Acostúmbrate reina, relaciones públicas…bueno, no, solo quiero meterle presión a tu papá, necesito que se concentre en que haremos magia con mi talento artístico, ¿Podrías decirle eso?

—Mirai—Le reprendió Konohamaru

—Ahí está, ¡hey, Uchiha!—Le grito, desprendiéndose de Sarada

—¿Por qué no te conocía antes?—Miraba su perfil, era idéntico al de su padre

—Al parecer todos aquí se conocen, que mundo tan pequeño—Comentó molesta, pero se sorprendió al tener su atención, estaba nerviosa, tener un padre era tan nuevo para ella como que Sasuke se enterara de que tiene una vida sexual activa con personas cercanas a él, deshecho la idea e intento alejarse de Konohamaru, no quería que la relacionaran con él, o con algún otro mimado de por aquí, estaba tan vulnerable

Caminó en dirección a la salida, pero regreso al ver a Kawaki con Sumire, maldijo muchas veces, topándose con Konohamaru, chocando en su pecho.

—¿Me estás siguiendo?

—Estábamos teniendo una conversación, las conversaciones tienen un inicio y un final, disculpa si no interprete que querías finalizarla

—Bueno, vamos al desenlace—Comentó, escondiéndose de Kawaki

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—¿Mía? ¿De verdad? Mía es un dolor de culo—Comentó Chigo desde la línea, Sumire asentía intentando dar su mejor sonrisa, pasar despreocupada ante la mirada de Kawaki, quien se había alejado unos segundos para responderle a la susodicha

—Olvida a Mía, Sarada está aquí, y dime que estoy loca o esto se ve

—¿Cómo una conspiración?—Mencionó Ada, estaba junto a Chigo escuchando la conversación

—¿Qué hago?—Decía desesperada

—Vamos para allá nena—Finalizó Chigo, justo a tiempo, Kawaki venía con una sonrisa hacia ella

—Era Chigo—Le soltó—Cambio de opinión, vendrá

—Qué raro escuchar eso, no es el tipo de eventos a los que le guste asistir

—Lo sé, que raro ¿No? Jejejeje

Kawaki frunció el ceño, se sentaron en un lugar aislado, no quería estar a la vista de su familia, ni quería que alguien escuchara la conversación, había silencio entre ellos, para su mala suerte, se conocían, sabían que ocultaban algo, pero ¿Quién sería el primero en decirlo?

Kawaki observaba a su alrededor, había notado a Sarada con Konohamaru, pero ese no era el punto, eso solo fue una distracción, aun así, no entendía porque quería saber sobre lo que sucedía entre ellos ¿No se suponía que estaba saliendo con su hermano? Estaba demasiado confundido al respecto, deseaba poder continuar, seguir con su vida, pero no podía avanzar como se prometió. Sarada si era una distracción, estaba ahí, a poca distancia de él, y simplemente no podían entablar una conversación sin que su orgullo estuviese presente.

—¿Por qué me pediste que te acompañara? ¿Está sucediendo algo?

—No—Negó, inmerso en esa búsqueda, ¿Estaba celoso?

Sumire ya no quería darle vueltas al asunto, había aprendido a decir lo que pensaba como prioridad, primero estaba ella—Sé porque me trajiste—Kawaki arqueó una ceja

—Sí, Boruto trama algo—Mencionó

—¿Qué?—Mencionó con el ceño fruncido—¿Boruto? ¿No era por Sarada?

—¿Por qué tendría que ser por ella?

—Acabo de verla, a menos que la haya confundido…pero escucha…no hablamos de ello, pero podemos hacerlo ahora ¿Sí? Solo, dime la verdad, de corazón

—No, antes de que empieces a decirlo, de verdad necesito ayuda con Boruto

—¿Qué sucede con él?

—Mi madre…Hinata, me habló hace unas semanas, diciéndome que Boruto se comportaba como un cabr-ón de mie…se comportaba raro, tenía preguntas sobre Neji Hyuga

—¿No es el tío que estaba en…—Este asintió tapándole la boca

—No esta allá, de hecho, hay algo que nunca te conté, es una porquería…cuando estaba en el proceso de…ya sabes…—Sumire asintió, el doloroso proceso de la transición de una casa hogar a un hogar verdadero—hubo muchos momentos de tensión con Boruto, y en ese entonces, la familia de Boruto no era quien me iba a adoptar, sino Neji Hyuga

Sumire frunció el ceño—¿Qué? Pero…no, yo estuve presente en…yo recuerdo

—Teníamos doce años Sumire, ni yo recuerdo bien lo que sucedió. En ese entonces a Hinata le preocupaba que mi relación con Boruto fuese más destructiva que benéfica, y le pidió a Neji que me brindara hogar temporal, en lo que atendían a Boruto con sus manías, yo viví con Neji durante tres meses, pero te puedo asegurar que no me paso nada

—¿Estuviste con Neji Hyuga? ¿Nunca con Hiashi?

—Hiashi era una mie…era, terrible conmigo en ese entonces, no entendía porque su hija quería adoptarme por mi historial, pero, se enteró de que Neji tenía mi custodia, y fue cuando aprovecho para atacarlo mencionando que era un pedófilo y se aprovechaba de crías

—Santo dios, ¿Por qué no me dijiste de todo esto? ¿Por qué no me entere?

—No sabía una porquería de lo que estaban hablando, solo supe que nuevamente volví con Hinata y esta nunca le volvió a hablar a Neji, hasta que encontré esto—Le mostró el papel que mencionaba a Neji Hyuga como su tutor legal—En ese tiempo que duré con él, hizo lo que pudo para agilizar los trámites de adopción, pero la familia Hyuga no se lo permitió y ahora que Boruto supo de la existencia de Neji, me ha estado bombardeando con absurdas preguntas que sé que no puedo responder

—¿Crees que sepa que Neji fue quien…

—No lo sé…Hace mucho que no sé de Neji, le pusieron una orden de restricción a mi nombre, no me preguntes como lo consentí porque no recuerdo haberlo hecho, pero sé que Boruto planea algo, y si viene de Boruto

—No es bueno—Completó la frase Sumire—¿Dónde está Boruto?

—No lo sé, creí que estaría con Sarada, pero…ella

—Pensé que estaba aquí por ella…yo, lo siento, me odio, siempre veo lo peor, el peor escenario—Kawaki frunció el ceño, no entendía lo que decía Sumire—Pensé que nos ibas a confrontar…solo…sé que me lo merezco y que no merezco tenerte a mi lado, yo…soy una persona terrible

Le colocó la mano en el hombro—Nos hicimos cosas terribles, sacamos nuestro peor lado, pero, sé que somos lo único que tenemos, y podemos hacerlo funcionar

Sumire asintió, dándole un abrazo

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Odiaba la incertidumbre, él no saber que estaba sucediendo alrededor de ella y que los demás pensaran que lo sabía, daban por hecho que podría con las cargas y le dejaban el beneficio de la duda. No tenía control sobre las situaciones, ni las prevenía, y eso la hacía sentir tan vulnerable, lo que sabía es que Konohamaru estaba coqueteándole a su modo, terminó besándolo detrás de los pilares, sintiendo aquella emoción que sentía con Inojin, no queriendo que alguien los descubriera, pero con ganas de subir el nivel de intensidad, saber hasta dónde llegaba, quería que la adrenalina se apoderara de su pensamiento, que le llenara su ser dándole motivos para portarse mal, porque sí iba a entrar en el papel de malvada al menos tenía que disfrutarlo a consciencia.

—¿Esta vez no le pedirás a alguien que nos acompañe?—Le susurró Konohamaru en los labios

—Mejor dime que quieres un encuentro hetero, pero no tanto

—¿Quieres que lo hagamos aquí? ¿Ahora?

—¿No es lo que quieres?

—Haces que la sangre baje y llene—Sarada lo besó, no quería escuchar explicaciones, no quería que complejizara el proceso ni que lo describiera

Konohamaru la tomó de las piernas, cargándola, recargando su espalda en los pilares, sosteniendo su peso con una mano, y poniendo la otra debajo del body, tocando sus pechos, haciendo que Sarada ahogara sus gemidos. Le encantaba sentirse deseada, tener la atención de él, no quería perderla, pero recordó el momento agrío en que dejaba de ser un encanto y volvía a su estado natural, comportándose indiferente. No quería que él moviera fibras sensibles en ella, no quería estar atormentada, quedarse ahí cuestionando su forma de comportamiento sin una explicación lógica.

—Bájame—Le ordeno

En cuanto la hizo la acorralo nuevamente, pero Sarada lo empujo sonriendo, yéndose de ahí sin darle explicación, mirando de vez en cuando hacia atrás, Konohamaru también sonreía, divertido ante su juego.

Observó las puertas enormes abiertas, no quería entrar, deseaba quedarse en el lobby, explorarlo, parecía un museo, tenía diversos rincones en los que podía esconderse, escabullirse ahí hasta que la fiesta terminara, no quería saber algo más sobre esta gente o lo que decían de ella, no quería interrogantes sobre lo que había vivido, ni más elogios ante el físico adquirido de su padre, deseaba que no la reconocieran por el apellido, y que pudieran darle el reconocimiento a su madre y no el menosprecio por lo que tuvo que elegir.

Recordó que la osadía era una de sus cualidades que lentamente se desvanecían, así que decidió reafirmarla y entrar, debía defenderse ella misma, porque nadie más lo haría, debía salvar su honor y el de su madre, recordarles que no eran menos por no tener el dinero y los recursos para salir adelante, con la frente en alto.

Pero nuevamente alguien la tomó del brazo, y la colocó detrás de la puerta, escondiéndose en las grandes cortinas.

—¿Qué están planeando?—Le cuestionó Kawaki, estando a centímetros de ella, sintiendo sus respiraciones, oliendo sus aromas, él le sostenía el brazo, con delicadeza, si el mundo hiciera silencio, juraría que sus corazones latían al mismo ritmo, y que ambos podían escuchar lo agitados que estaban