Estaba sosteniendo un amor que no era reciproco, no era su intención seguir en sus fantasías, nunca quiso llegar a la idealización, no quería amarrarse a ella y justificar todos sus pecados, quería que ella lo amará, quería amarla sin medida y condiciones, deseaba hacerle entender, deseaba cambiarla, cuidarla, acompañarla y sanarla.
Involuntariamente los latidos de su corazón seguían siendo para ella, igual que la última vez que le observo bajo aquellos rayos solares, en un atardecer apacible, no quería recordar esa imagen, no quería adorarla como lo hacía, el amor le quemaba, y no entendía porque si todo había sido ficticio. Un breve romance sembrado por él, nutrido a medida que se engañaba a si mismo diciendo que ella le dedicaría un poco de su atención, no fue así, no lo acepto ni lo rechazó, lo que le dejó a la deriva, navegando sin un rumbo especifico, ¿A dónde debería guiarlo esa respuesta? ¿A dónde debería ir a parar? No podía llorar por el rechazo, ni celebrar por la bienvenida, ¿A dónde se iba? ¿Con quién llegaría?
¿Acaso era demasiado estúpido por pensar que habría algo? ¿Por esperar las migajas de un amor no correspondido? Esperaba el momento en que ella se diera cuenta que él podía ser mejor que todos esos idiotas con los que había estado, era aquella opción viable, el chico que cargaba el paraguas antes de la lluvia, la persona que prevenía los conflictos y reparaba el daño, fue paciente, fue amable, la comprendía, sostuvo su mano en los momentos de perdida, le dio las palabras de aliento que ese hombre le había arrebatado, reparo los pedazos que los hombres tomaban sin decirle, y ella no lo notaba, no agradecía, no notaba ni alababa su devoción, porque ¿Quién más se enamoraría de alguien tan rota como ella?
Todo era cuestión de perspectiva, del enfoque, de la boca de quien lo contaba, de las palabras utilizadas y en ninguno de esos escenarios estaba esa alternativa donde ella se enamoraba de él.
Durante años le habían contado la historia de la princesa que deseaba ser rescatada, aquella persona que tenía un enorme amor por ofrecer debido a la valentía del rescatista, ese que se arriesgaba a cruzar obstáculos sin importar su vida con tal de tener a alguien leal a su lado, le habían contado mal, pero él lo creyó porque había estado en su lugar, esperando ser rescatada y amada sin condiciones, porque esa persona que arriesgaría todo por su rescate lo hacía por amor; pero en cambio él decidió ser el príncipe valiente y fuerte, por una mujer que no necesitaba ser rescatada, ella podía rescatarse a sí misma las veces que fuesen necesarias, había tejido una red que la sostuvo en su escape no dependiendo de los rescatadores, entraba y salía de la torre una y otra vez, dando falsas ilusiones de querer ser rescatada, persuadiendo a los rescatistas de que se animaran a hacerlo, y rechazándoles cuando cumplieron la meta, se divertía, gozaba con ello su crueldad era algo que odiaba y amaba, amaba que fuese despiadada con los otros, que sacará dientes y garras alejándolos después de decirles que sí, y odiaba que no pudiera hacerle lo mismo, porque con un no como respuesta, él entendería, pero ella no le dio ni un sí, ni un no, ¿A dónde se movía?
Un No significaba ceder, no avanzar, pero él "Si", significaba vamos a lo siguiente. ¿Un no sé? ¿Qué debía interpretar del silencio? ¿Con que ojos tenía que verla? ¿Amor o desamor? Él necesitaba respuestas claras, porque toda su vida estuvo en ese punto intermedio, no era hombre, no era mujer, no entraba en ninguna categoría, no había dualidad, no podía elegir entre blanco y negro y odiaba estar en el centro, en la parte gris. Se odiaba a sí mismo, odiaba su pasado, odiaba su futuro, parecía que no había lugar para él, ni en casa, ni en el trabajo, ni en el sexo, no podía conseguir pareja, no podía contar la verdad acerca de él.
Por más que tratará ser él, ella aparecía, Kiden, recordándole lo insuficiente que era, aunque aparentará seguridad, él no entraba en esa categoría de él. ¿Qué significaba ser El? ¿Llegar, tomar, destruir? ¿Apropiarse, apoderarse, denigrar? ¿Obligar, someter, escupir? No podía, no podría hacerlo…el estándar para ser considerado "él" estaba siendo demasiado intolerable, ancho, los zapatos eran más grandes de lo que aparentaban.
Sí hubiese sido más él, tal vez ella podría quererle, sí hubiese sido como los chicos que fuman, beben y se drogan, aquellos chicos que se perdían, que no medían limites, que hablaban con seguridad y fortaleza…No los protectores, esos no, no los débiles, o los sentimentales, aquellos que consideraban la opinión, que cuestionaban, que miraban y cedían.
Ella lo había besado, estaba perdida, pero lo tomo en cuenta, ahí sintió que era él, el chico al que besó, el chico que tomó entre sus manos y le susurró en los labios. Ella lo hizo ver como hombre, ella le hizo apreciar su manera de ser, hasta que el alcohol se terminó al igual que la esencia varonil al mencionar el nombre de él, y Denki no podía ser Kawaki, no podía llenar el hueco que él dejo ni podía ser mejor, las expectativas eran altas, no podía competir contra la imagen que tenía de él porque le había demostrado que no era tan mie/rda como los otros tipos con los que salió, porque debido a los errores de ellos, él se convirtió en Santo de su devoción, aquella persona a la que rezaba por un reencuentro futuro con alguien parecido a él, con alguien que le tratara del mismo modo, olvidando lo que él le había hecho, regresar con su ex y dejarla en el olvido, pero esa opresión era mínima a comparación de todo lo que le habían hecho los demás, aquellos que la humillaron, golpearon, usaron y acosaron.
Y ahora, después de meses sin su presencia seguía siendo un espectador, alguien que solo se quedaría anhelando el amor que ella nunca le dio, pero que le demostró, era tan complejo. Él quería mandarle señales, que se diera cuenta de todo lo que aportó a su vida, pero no quería estar presente cuando lo descubriera, quería que ella sufriera lo mismo que él, pero no quería ser de ese modo, estaba en conflicto, peleando, luchando contra sí mismo.
—Quiero dejar de quererla—Mencionó, sacando unas cuantas lagrimas—Pero no puedo…He estado frente a ella todo el tiempo y no me notó, nunca lo hizo…—Le confesó a Ada—Es tan difícil dejar de amarla
—Si me dieran una moneda por cada vez que alguien llora por Sarada, la verdad tendría dos, no es mucho, pero dos pend/ejos sufriendo por ella, es algo ridículo—Mencionó desenvolviéndose más
—No entiendo porque no hablas mucho, es gracioso lo que dices, no me hiciste sentir peor de lo que me sentía, tampoco mejor, pero ese comentario me ayuda a darle más ligereza a todo lo ocurrido
Esta intentó poner una sonrisa, pero agacho la mirada y solo asintió. Era verdad, ella no hablaba mucho, le costaba trabajo permanecer callada, pero debido a traumas pasados, era mejor no abrir la boca, solo que con Denki era otra experiencia
—Aja ¿Le hablarás?—Preguntó, observándole a distancia a ella, Kawaki y Boruto, Denki finalmente negó
—ella eligió…—Se refería a Kawaki—siempre fue él…
—¿Kawaki? pero Kawaki no la eligió, ni la elegirá…si Sarada eligió a alguien fue a ese chico rubio
Denki soltó una risa breve—¿Su primera propuesta?
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—Que agusticidad, eda'
—Ey—Le respondió Boruto
Disfrutaban del sol en medio del caos legal que estaba pasando alrededor de ellos. Era un él dijo, ella dijo, esto sucedió, esto no sucedió, al final todo se había resuelto, gracias al poder del dinero, las conexiones políticas, y el temor al escándalo, lo único que estaba sucediendo eran los tratos.
—Hicieron un cag-adero y están como si no hubiese ocurrido una mi/erda—Había llegado Kawaki, molesto después que le hicieran preguntas sobre lo que había ocurrido, era incomodo recordar el pasado, equivocarse, pero sobre todo la culpa de condenar a alguien que no lo merecía, ir en contra de su familia y traicionarla, pero su madre alivió la culpa de cierto modo.
—Ey—Le respondió Boruto de manera afirmativa, mirándolo sin quitarse los lentes
—¿Que pe/do con Indra?—Cuestionó al verla, caminando de un lado a otro, pegada al teléfono, luciendo tensa
—Esta super ca/gada porque no le quiero seguir su trip de que nos llevamos super cool—La arremedó Sarada con una risa burlona
—¿Están hasta el pi-to, verdad?—Les quitó los lentes a ambos, dándose cuenta de sus ojos rojos y somnolientos
—Papi, relájate, ¿No crees que nos lo merecemos?
Sarada empezó a reírse—Cu-lo sino
Se reincorporó en la silla construida a partir de los regalos de bodas de sus padres, les habían ordenado acomodarlos, y pensaron que era una buena idea hacer figuras con las cajas evitando ordenarlos por nombre, revisar que era lo que tenían dentro, a su madre le había entrado la paranoia, y esperaba que no existiera un micrófono escondido en aquellos obsequios de dudosa procedencia.
Kawaki y Sarada cruzaron miradas, a pesar de que seguía la guerra fría entre ellos, Sarada sabía cuándo ceder.
—¿Cómo estás?—Después de que este no le respondió, decidió hacerlo ella misma—Creo que sigo ca-gado con lo que sucedió, fue un pu-to malentendido—Intentó imitar la voz de Kawaki
—A la ver-ga, metete tus preguntas por el cu-lo—Boruto también le arremedo en un intento de rap
Seguía molesto con él, después de la renovación de votos, su madre intentó hablar con ellos, recuperar parte de la verdad que les separo, ella estaba devastada, se había jurado que no sería igual a su padre, que ella se comportaría de distinta manera, pero las mentiras le rebasaron a su familia hasta el punto de separar a sus hijos nuevamente, trato de explicarles los motivos por los que distanciaron a Neji de la familia ya que pensaron que había abusado de Kawaki, Hinata se había sentido culpable por permitir que le pasara eso a un niño que estaba bajo su custodia, en ese momento todo le había parecido creíble y Neji levantaba sospechas por realizar el trámite de adopción por debajo del agua, él estaba desesperado por tener a Kawaki, pero Neji solo lo hacía por amor, para que su padre biológico no se lo arrebatara a los Uzumaki, Neji sabía que Hinata tenía dudas sobre adoptarlo, tenía la presión de su padre sobre ella, ya que era la heredera de todos los bienes materiales de la familia, el legado de los Hyuga estaba en los hombros de una mujer con un hijo adoptado y eso representaba un peligro, Hiashi sabía que mientras más tuviera en la cuerda floja a Hinata, los intentos de Neji por llegar al poder serían más frecuentes, así que opto por poner a la familia en contra de este, acusándole de abusar sexualmente de una infancia en condición vulnerable. Le arrebató el nombre a cambio de no publicar el escándalo, pero no cumplió su palabra, había utilizado sus influencias para que la reputación de Neji quedara estancada.
La disputa continuaba respecto a la herencia, Hiashi tenía a ambas hijas en contra, y no dudaba en cambiar su testamento si estas se rebelaban contra su palabra. Los momentos de tensión eran los suficientes, había paranoia en la familia, tanto que las reuniones las hacían en casa de los Uchiha; Sasuke se había prometido no ejercer desde que puso a Neji entre la espada y la pared, era joven, aún se dejaba manipular en nombre de la familia, y se arrepentía de ello, ahora trataba de ayudar a Nelli en lo que pudiera para que el estado emitiera una disculpa y retirara los cargos, buscaban evidencia de lo que había hecho Hiashi, quien había estado involucrado y a que costo, aun así temía, sabía que su familia estaría al tanto en cualquier momento, y él necesitaba proteger a su familia. Tenía una presión enorme sobre sus hombros, había noches en que dormía a penas tres horas, creyó que los problemas acabarían en cuanto Sakura regresara, pero se equivocó, el pasado venía como efecto domino.
—métanse sus pu-tos lentes
—Por el cu-lo—Dijeron ambos chocando palmas y riendo—Ya papi, relájate, tomate un descanso, disfruta el que se generó
—Finalmente Nelli va a obtener justicia—Mencionó Sarada, arrebatándole los lentes—Seria buena idea que hablaras con elle
Kawaki entornó los ojos—La orden sigue vigente
—Es un papel, papi, un cochino papel no te va a impedir que tengan una conversación, mírame a mí, acercándome sin miedo a las consecuencias—Decía, presumiendo su camisa como si se tratase de un acto de valentía
—Hiciste un ca-gadero Boruto, la situación podría procesarse de una manera menos llamativa entre la familia
—La misma familia que vendió la idea de que era un pedófilo, que se inflo los bolsillos a costa de los trabajos de su padre y no le dio ni un peso, aclarando, creo que debimos hacerlo de la manera más profesional y diplomática—Intentaba poner el tono irónico, pero no le salía
—Debes estar mal, ¿No? Te usaron para ponerle el dedo a Nelli—Le mencionó Sarada
—¿Qué?—Interrumpió Boruto, sin entenderle
—Que fue un chivo expiatorio, el caballo de trolla, el daño colateral
—So—Mencionó relajado—IDK
—¿Por qué están hablando de mí como si no estuviese aquí?
—Estoy marihuanito wey, déjame tranqui ¿Sí, papi?
Boruto se colocó los lentes, él y Sarada habían dicho que no hablarían de temas profundos, pero los labios les hormigueaban por decirlo, por reconocerse en medio del caos, apoyarse el uno al otro, ¿Quién sería el primero en hablar?
Indra llegó sin que ellos lo notaran, hasta que soltó una risa escandalosa, haciendo que ambos se sobresaltaran—LOL, te lo juro
Ambos se voltearon a ver y luego Sarada notó a Itachi salir, estaba en una llamada mirando hacia ellos
—¿No te cansas de hacer estas mi-erdas?—Fue directa con Indra, ella no quería fingir
—Te conviene tenerme de tu lado—Mencionó determinada
—Tú no quieres estar de mi lado
—Tampoco quieres tenerme como tu enemiga—La amenazó
—Ya Indra, relájate, ven a tomar el sol—Mencionó Boruto, recostándose nuevamente
—No entiendo que sucede, no nos conocemos y aun así me odias
—No necesito conocerte, sé como eres, sé como piensas y sé lo que quieres, ahora deja de fruncir el ceño como estúpida y sonríe
—¿Sabías que no tienes que convivir conmigo? ¿Por qué lo haces?
Indra se hacía la misma pregunta, ¿Por qué hacía lo que hacía?
—Tenemos que convivir contigo, aunque no queramos—Hablo Kawaki—Así es esto, haces cosas por la familia, sacrificios, deberías entenderlo perfecto ¿No?
Esta trago con dificultad, si él sabía algo ¿Por qué no lo decía? ¿Por qué la tenía entre la espada y la pared? ¿Con la angustia? ¿Le gustaba torturarla de esta forma retorcida?
—Ya, dejen de estar -endo, par de llorones—Boruto saco la lista de debajo de sus piernas, dándoselas—No tienen que convivir con nosotros, si quieren estar por pu/ta apariencia, pónganse a verificar los regalos
A Boruto le había dolido eso, mucha gente convivía con él por contrato, por palabra, por lástima, no quería que Sarada sintiera lo mismo, y ella estaba siendo estigmatizada por la familia de Sasuke; Para Indra ella era la nueva, ella era la que debía adaptarse a la familia, pero para Sarada no era así, ella no estaba para darle el gusto, ni para encajar en el apellido, no debía comportarse a diferencia de Indra, no quería complacer, a excepción de su madre, pero era por tranquilidad.
—¿Dónde está Hima?—Preguntó Sarada
—Se esta escondiendo, está molesta conmigo
—Sí ridículo, besaste a un hombre frente a todo el mundo, y no a un hombre, a ese tipo de aberración que es Mitsuki—Le respondió Indra—Arruinaste la boda de tus padres, hiciste el super mega oso de tu vida, ponte en el lugar de tu familia, enterarse que su único nieto sale con lo que sea que sea Mitsuki
—Carita enojada—Le respondió Boruto
—Carita de baboso más bien—Le dijo Indra, haciendo que Sarada se burlara—No lo dije para simpatizar
—Carita de payaso—Le dijo Boruto, tomando un regalo y leyendo descripción de la tarjeta—Mis mejores deseos para su familia; Carita de ogro
—¿Carita de ogro?—Le cuestionó sarada
—Ya sabes, donde sale el mono verde haciéndole así—Dijo frunciendo los labios, haciendo una cara de poca credibilidad, Sarada supo que se refería al sticker de Shrek
—¿Por qué vas a abrirlo?—Mencionó Indra, impidiendo que lo hiciera—Solo tenemos que llevar un orden, de la A-Z empezando por el apellido ¿Es difícil que lo entiendas media neurona?
—Mira, si mi madre mandó todo esto para acá significa que no le importa, es demasiado selectiva con las mi/erdas que le envían, no le importará que descubra que hay detrás del papel, ¿Lo ves?—Mencionó sacando un cuadro de un payaso—A estás personas no les tiene fe en los regalos, tienen pésimo gusto, así que anótale ahí, pu-to payaso de la familia Akerman
Boruto empezó a sacudirlo y luego lo dejo donde mismo. Abrió otra caja, sacando botas vaqueras, se miró con Kawaki—¿Mamá con botas?
Este intento poner media sonrisa, le envió la foto a Hinata, y esta respondió con cara de asco. Boruto se puso las que eran de la talla de su padre, dándose cuenta de que le quedaban.
Indra no quería tocar los regalos, ella quería hacer las cosas bien, tal y como se las habían pedido, se levanto de ahí por un momento y se dirigió a buscar a su padre, hablándole sobre lo que estaba ocurriendo, este le mencionó que hiciera lo que le viniera en gana y culpara a Boruto, volvió a meterse, dejando a Indra congelada, asintió y regresó con pocas palabras en la boca, dándose cuenta que Boruto y Sarada habían obtenido un outfit completo gracias a los regalos, era ridículo, utilizaban prendas que no combinaban, estampados diversos
—¿Quién ver/gas regala ropa interior?—Preguntó Kawaki notando el logo de una marca en ellos
—Que desesperados—Se animó a decir Indra, tomando los calzones, y escaneando el código QR—Ay, no—Mencionó con ganas de soltar el teléfono, la había mandado a una página de una sex-shop
Kawaki tomó su teléfono, mostrándosela a Boruto y Sarada.
—Cool—Mencionó Boruto, agarrando una tanga y colocándosela encima
—Bueno, de algo servirá—Sarada le siguió el juego
—¿De verdad no puede existir gente más estúpida que ustedes?
—¿Más estupidez?
Indra y Kawaki entornaron los ojos al escuchar la canción que había puesto.
—Me queda un porciento, y lo usaré solo para decirle lo mucho que lo siento—Cantó Sarada, esperando que Boruto le siguiera el juego, pero este no captaba, estaba riéndose, Sarada estaba haciendo un pobre intento de tocar la guitarra de manera imaginaria y de una forma ridícula mientras cantaba, después ella le tomó la mano, intentando hacerlo bailar, el rubio seguía riéndose
Indra y Kawaki empezaron a abrir más cajas tratando de ignorarlos.
—Que naco, de verdad—Se quejaba Indra—La música buchona es lo peor, solo demuestra ignorancia, pobreza musical y lirica y pobreza, la gente naca escucha ese tipo de aberraciones
—Ya nada me hace reír, solo cuando veo las fotos y los vídeos que tengo de ti, salí con otra para olvidarte…—Canto más fuerte, Kawaki la observó con cansancio
—Dime como haces esos pasos—Le dijo Boruto
—Uno adelante y uno atrás—Le dijo Sarada
—¿Tú sabes bailar eso?—Le preguntó Indra a Kawaki, este no le respondió—Ya sabes, creciste en la pobreza, ¿Alguna vez te lo enseñaron o se nace sabiendo?
—Claro Indra, si naces en la pobreza el baile grupero lo llevas en tus venas—Le respondió Sarada—Boruto, tal vez tu debiste nacer en la pobreza—Le dijo al ver que le seguía el ritmo
—¡Claro, sí! Es por eso por lo que me sé la canción—Chasqueo los dedos—Todo mundo lo sabe Indra, me sorprende que no te lo hayan enseñado
Kawaki les levanto el dedo a ambos
—Lo sé, no entiendo como pude ignorar ese hecho histórico, tal vez Boruto sea blanco por fuera, pero por dentro no tengo dudas de que eres prieto, ¿también les enseñan a robar y a mentir? ¿O se nace con ello?
Sarada le levanto el dedo medio sin dejar de bailar
—Quizás te hice un favor cuando me fui de tu lado, borracho viendo tus fotos, me duele ver que tu si has mejorado—Cantó Boruto—Lo ves Indra, de memoria
—¿Es que tu TDAH también te hace estúpido o solo eres retrasado de nacimiento?
—Ya que estamos haciendo preguntas estúpidas, ¿Sí eres tan privilegiada, porque tu piel es morena?
—Oh por dios Sarada, no puedes preguntarle a la persona privilegiada porque no es blanca—Esta vez le respondió Kawaki haciendo referencia a Mean Girls, una cosa era burlarse de Sarada, pero que empezaran a mam/ar con el trastorno de Boruto era otra
Indra frunció el ceño—Todo el mundo sabe que las personas con clase no permitimos la intromisión de ese tipo de música, es demasiado perjudicial para nuestro contexto, lleno de regionalismos burdos que podrían incitar a la ignorancia y no a la corrección de estos—Intentó defenderse, Itachi había escuchado ese discurso múltiples veces, no solo en su hija, en su familia, no sabía cómo hablarle acerca de sus errores, su hija ni siquiera quería acercarse a él
—Hace tiempo no pensaba en ti, borracho a tu insta me metí—Intentó demostrarle con acciones que estaba siendo clasista, cantando al lado de Boruto y Sarada—Baby ya yo sé que a ti te va bien, que de mi tú no quieres saber—Cantó, tomando a Sarada y bailando con ella
No le sorprendió para nada a Sarada, ella tenía una corazonada con Itachi, que sería distinto al resto de la familia clasista. Indra se levantó de ahí, molesta, nuevamente su padre la estaba ridiculizando, él había tenido un fetiche con las personas de clase baja, adoraba sus ritmos, sus bailes, la comida, la vestimenta y ahora la música.
¿Por qué Sarada podía conectar más fácil con su padre? ¿Acaso Indra también tenía que decir maldiciones y hacer lo que le diera la gana para agradarle?
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Hima observaba a su hermano, era normal, él era… ¿su hermano? Hacía lo que normalmente, reía, cambiaba de tema, se movía, ¿Por qué tenía que ser diferente?
Tomaba el micrófono como cualquier otro hombre, escupía, se picaba la nariz, tal vez si cuidaba su aspecto más de lo normal, pero eso no lo haría ¿Gay?
El día de la boda de sus padres todo parecía ser un sueño hecho realidad, su asombro ante la decoración del lugar le hacía fantasear con que la magia se hacía presente en el evento…no se imaginó que se terminaría volviendo una pesadilla. Había estado contenta porque su madre le permitió usar el vestido de su preferencia, un poco de maquillaje y unos tacones apropiados para su edad, sus amigas la estaban acompañando, elogiando el lugar, describiendo historias, era la niña más envidiada, todas sus amigas hablarían de esto durante semanas, era el goals al que querían llegar cuando estuvieran grandes y comprometidas, Hima estaba siendo la niña más popular, todo parecía ir bien, inclusive el chico más popular de la escuela vecina Ehö había asistido con su familia, Hima sabía que ella nunca estaría en su radar, él era tan asombroso, ya sabía conducir, ganaba competencias de surf, había comprado su raizer, no había algo que no hubiese hecho, y ella, solo, era ella, la bailarina introvertida, tímida y obediente, una sombra de aquellas chicas con una actitud buena onda.
Justo cuando ella se iba a acercar a él, después de tanto pensarlo y de dar rondas entre el "lo hago-no lo hago" a Boruto se le ocurrió hablar nuevamente por el micrófono, la primera vez que lo hicieron sus amigas se burlaron diciendo que sus hermanos eran super extraños pero que los perdonaban por ser guapos, a petición de ella, habían accedido a cubrirse algunos tatuajes, no quería causar controversia entre las niñas con las que quería juntarse, quienes creían que los tatuajes solo los portaban los criminales. Pero cuando Boruto besó a ese chico las burlas hacia Hima empezaron, incluyendo las burlas de Ehö, ella no soporto y salió huyendo, encerrándose hasta que acabo la fiesta y Kawaki la rescató.
Después de eso nadie le quería decir nada, mencionaban que eran cosas de adultos, que no debería preocuparse, pero estaba angustiada, los mensajes con burla no dejaban de llegar gracias a Boruto y todo este tiempo había estado evadiéndolo, era el fin de su vida, justo cuando creyó que sería popular y encajaría con las niñas más populares, su hermano lo arruinaba con sus payasadas, y no era la primera vez, anteriormente ya había sido ridiculizada por lo mismo, le hacían comentarios como "tu hermano salió desnudo" "tu hermano vomito en un sitio público" y hacían comparaciones descaradas de que ella sería igual a él.
No había tenido tiempo de hablar con su madre, habían estado ocupados en conflictos con su abuelo, y era lo único que sabía, esa noche estaba sola, triste, llorando en la obscuridad, no saliendo de su habitación por miedo a los regaños, escuchaba gritos de vez en cuando, entre sus hermanos y sus padres, pero ella no quiso participar ahí. No fue una noche, ni dos, la discusión se extendió durante días, y ella evitaba salir de su habitación hasta que pasará todo y alguien tuviera la decencia de explicarle lo que sucedía.
Ese día su padre le dio aviso de que estarían en casa de Sasuke, ella no quiso mirar a su madre, solo asintió esperando que le dejara en paz. Se puso unos lentes de sol para evitar que la notaran llorando, pero nadie puso su atención en ella, y cuando Boruto lo hizo, esta le dedico la ley del hielo, aún no quería hablar con él, él es la razón por la que no regresaba a la escuela.
Y ahora, estaba como si nada hubiese pasado, como si su vida no se terminara después de que besó a un chico, nadie le dijo nada, nadie le reprendió, a ella le habían dicho que estaba mal, que era pecado y que los pecadores arderían en el infierno como castigo divino, pero a Boruto parecía importarle poco, estaba ahí, parado, bebiendo como hombre, actuando como uno y odiaba eso, porque nunca vio señales de que fuese gay. Le habían explicado que lo que ocurría con Boruto era que muchas veces quería llamar la atención y cometía actos impensados, pero sus amigas estaban convencidas de que lo era, la habían excluido de sus clubs, incluso algunas la bloquearon en el chat.
El mundo sucedía alrededor de ella, y a nadie parecía importarle, ¿Por qué a ella sí? ¿Por qué le dolía como traición? ¿Por qué no le explicaban y dejaban más tranquila?
Las traiciones estaban presentes en ese día, sobre todo con Indra, quien veía como Itachi se relacionaba con Sarada como si se conocieran de toda la vida, hablándose con poco respeto y tacto, pasaba la falta de respeto de Boruto debido a su condición, pero no la de Sarada. Ella era una extraña, una entrometida, no debería estar ahí, no debería ser aceptada, ni ella ni su madre, ni siquiera lo que había dentro del vientre de su madre, ¿Acaso no era obvio para su tío? Ellas solo querían dinero, ¿Quién iba a creer que Sasuke tendría una hija y no supiera de ella durante veinte años? Una hija que vivía en la misma ciudad, con una madre que es reconocida por su labor de médica, ¿Cómo ella fingió ignorancia durante ese tiempo y ahora que necesitaba entrar a la universidad aparecía?
Y su tío…su tío no veía maldad en las personas, él creyó esa vil mentira, ese sucio chantaje, y decidió hacerse cargo, pero no les basto que fuese ella, querían entrar en su vida, querían todo, por eso la mamá de Sarada se embarazo, para amarrarlo, asegurarse de que, si descubrían que Sarada no era su hija, al menos le diera dinero a los que sí eran. Estas personas no tenían vergüenza, no la conocían, ni siquiera hacían el esfuerzo por encajar, o por disculparse con la familia, no se presentaron, ni mencionaron sus intenciones, solo llegaron como pulgas en el lomo, chupando todo lo que podían.
Pero Indra no podía mencionar todo eso en voz alta, ella debía ser discreta, correcta, aceptarlas porque su tío se lo había pedido, tenía que socializar, fingir que se querían, que era lo mejor que le había sucedido, pero era casi imposible.
—Indra ¿Por qué no pones el ejemplo?—La invitó Sasuke al ver que no participaba en algo que tanto amaba, esta se levanto de ahí, con una sonrisa enorme al ser reconocida y considerada, tomó el micrófono
Indra le dedicó la siguiente pieza a su tío Sasuke, sí Sarada podía ganarse a su padre por medio de un lenguaje mal hablado y bailes absurdos, Indra debía demostrarle que entre ella y el padre de Sarada existía algo más profundo que la conexión que existía entre ambos, ella estuvo antes de Sarada, ella conocía a su tío mejor que nadie, ambos se relacionaban como padre e hija, la afinidad entre ellos era mayor a la de Itachi y ella.
Empezó a cantar zombie- the cranberries, una de las primeras canciones que le había enseñado su tío, sabía interpretarla en cualquier instrumento, cantarla, tararearla, se la sabía al derecho y al revés.
—¿No es lo más hermoso que has escuchado?—Mencionó Itachi orgulloso, mirando a Sarada, Indra era una maldita profesional, tenía talento y en estos momentos se aprovechaba de ello demostrándolo con orgullo
—Sí, quien no cantaría así si toda su vida se dedicó a ello—Mencionó Boruto tratando de desechar la idea
—Ha trabajado en el doblaje, interpretando canciones, tu padre le ayudó bastante en su carrera, desde los tres años inició
Sarada intentó poner media sonrisa, claro que alguien como ella iba a tener una carrera larga y exitosa, con la ayuda del director de una escuela artística, involucrándola en proyectos alternativos que el mismo dirigía, y un apellido lleno de reconocimiento. Así cualquiera puede iniciar desde abajo, sin trabas, sin temor a ser rechazado u olvidado, si no encajabas en esa área simplemente te podías marchar a otra, pedirle a alguien algún favor a cambio de otro.
—Que cool—Mencionó, no sabiendo que decir
—Hmp, presumida—Mencionó Boruto
,
Se sentaron en el techo, observando la convivencia, había llegado Ino, los padres de Boruto, Rock Lee, inclusive Guy y Kakashi, la esposa de Itachi y sus Shin, no se imaginaba que algún día este escenario fuese real. La última vez que se habían juntado fue antes de la pandemia, debido al aniversario del bar, cantando canciones y bebiendo, en ese entonces ella solo disfrutaba, no bebía tanto como ahora.
—No creí que pudiéramos conocernos por nuestros padres, nunca imaginé volver a verte
Oh no, ahí venía la plática profunda y sentimental
—Últimamente me he preguntado qué hubiese pasado si realmente Sasuke hubiese estado presente ¿Crees que sería como Indra?
Boruto la miro, analizando la situación, pero no tuvo palabras, Sasuke con ellos era el tío buena onda, nunca se lo imaginó en un rol de padre, inclusive para Indra fue demasiado permisivo.
—Tal vez…hubieses sido presumida
Sarada soltó una risa burlona
—Pero me caes mejor siendo pobre—Cito a Indra, haciéndola reír aún más—Es cool que puedas darte cuenta de todo lo que esta mal si eres pobre, y bien si eres rico, como se llama…
—¿Conciencia de clase?—Boruto asintió, como si conociera el termino
—No lo sé, no tenías nada, y aún así buscaste una forma en la que pudieras ayudar…ya sabes…las propuestas
—Me he sentido mal con ese tema, pensé que finalmente había descubierto el propósito, pero, en la fiesta, mucha gente me dio a entender que estás en la mira de todo mundo y que pueden escarbar en tu pasado como si fueses figura publica
—A esa mi-erda…si es un dolor de eggs
—Sí la familia de Sasuke descubre que hice lo que hice…¿Pasará lo mismo que con Nelli? ¿Excluirán a Sasuke? ¿Usarán esa carta para desprestigiarlo?
—¿Cuál carta?
—Que su hija era una vil prostituta—Entornó los ojos, siendo demasiado cruel con ella
—Pero no lo eras—Intentó hacerla sentir mejor
—Sabes nunca estuve lista para pedirte una dis…
Le colocó el dedo en los labios, intentando callarla—No la necesito
—Claro…es…es—Hubo silencio
—Al principio tenía mucho enojo, ¿Te lo dije, no? Delta me había usado, como se le dio la gana, y perdí la esperanza de abandonarla hace mucho, pero me gustaba estar con ella porque, podía ya sabes, estar con cualquiera, no importaba si eran hombres o mujeres, ella no me señalaba como un ma-rica, nadie lo hacía, solo era la pareja cool de Delta que era abierto durante el sexo y cuando llegaste tú…pensé que te la querías llevar
—¿Eras homofóbico?
—No…no sé…Ya tenía suficientes señalamientos como para que me dijeran mar-icón…tenía dudas respecto a lo que yo era, ya sabía que no era "normal" pero…cuando te conocí y me contaste de todo lo que hacías, no te nombraste a ti misma como una "pu/ta" ni te veías a ti misma como alguien vulnerable, o temerosa, estabas ahí con la finalidad de ayudar, a encontrar por qué cualquier crack era una mier/da, más allá de lo que Delta quería…tal vez eso fue lo que me inspiro, que no te dejaste etiquetar por lo que comúnmente hablarían de ti, ni siquiera por que Delta intentó ponerte un título de mi/erda y por más que ella lo intentó, no cediste ante su presión ni hiciste lo que te pidió, y si tú, una persona común y corriente, sin ofender, tomaste la decisión de mandarla a la ver-ga ¿Por qué yo no?
—Todo esto me hace sentir peor—comentó con una sonrisa, pensando en que, si la quitaba, todo caería
—No fuiste egoísta, eso es lo que trato de decirte… digo…No sé porque siento que nos entendemos tan bien, aunque en algunas ocasiones parece que no, pero ahora…—Le tocó el corazón y luego se lo tocó él—No sé, ¿no lo sientes?
—siento que esto que tenemos se transforma a algo más real…al principio pensé en hacer este estúpido trato de me voy a llevar contigo solo para que nuestros papás estén bien, pero ahora dejó de ser ficticio
—Sí, cien por ciento real, no fake—Confirmó
—Te quiero—Le confesó—Es lo más real que he dicho
—Lo sé—Sarada asintió ante esa respuesta de Boruto
—Desde que llegó Sasuke…me ocultaron muchas cosas, su relación…que querían formar familia, me he sentido engañada gran parte de mi vida, por personas que dijeron quererme y hacer todo por mí, y solo quiero que sepas, que sí, tu eres lo más real que me ha pasado en medio de este caos, aunque haya iniciado como una mentira—Reflexionó
—Gracias por confiar—Le dijo Boruto, intentando abrazarla, esta se dejó—Llegaste a romper mi burbuja y estoy muy agradecido contigo por eso, en este tiempo descubrí a Nelli, descubrí el marranero de mi familia, y que podía sobrevivir sin Delta a y sobre todo que hetero-hetero no soy, y puedo aceptarlo
—¿De verdad? ¿No lo eres?—Le cuestionó Sarada
—Mitsuki sigue molesto conmigo, piensa que lo use. Todo mundo cree que lo hice por llamar la atención
—¿Y no es así?—Se atrevió a bromear
—No sé, creo que me gusta…no de forma sexual…sino que—Soltó una risa—Me gusta
—Esta bien, es atractivo, lo capto—Señalo sus ojos—No estoy tan ciega
—Estoy muy confundido
—Sí, te mintieron, toda tu vida te hicieron creer que eras hetero
—Sí y lo siguen creyendo, si descubren que mi heterosexualidad es mentira, presionarán en que seamos pareja, lo sé, porque conozco a mi madre
—Sí, Kawaki ha insistido mucho con ello, le pregunte si estaba celoso—Boruto arqueó una ceja, dándose cuenta de los detalles que había omitido, esperaba que Sarada cambiara el tema rápido sino se delataría
—¿Por?
Sarada se dio cuenta de su error—No lo sé, parece obsesionado
Hicieron silencio…
—Hima me odia—Volvió al tema anterior—No me ha hablado desde la boda, no me quiere ver
—Hima no te odia—Le mencionó Sarada—Creo que puedo entenderla, es una niña, no la toman en cuenta en las opiniones, y nadie le habla de lo sucedido porque piensan que no se da cuenta, es lo que me pasó…es lo que me esta pasando…—Se quedó pensativa—Tal vez, tu debas hablar con ella, decirle lo que paso realmente en esa fiesta, pero no te desesperes, es alguien sensible, ella también esta descubriendo el mundo
—Desearía tener las palabras correctas—Se recostó en el tejado—Para ella, y para Mitsuki
—Oye…—Sarada lo golpeó, pensando en lo que había sentido cuando todos le advirtieron que no se acercara a Boruto—Creo que ahora dimensiono todo lo que tuviste que pasar…la exclusión a la que te sometieron, solo porque no te comprendían, y que no hayas tenido votos de confianza, fue…demasiado jo/dido supongo…siento decirte como hacer las cosas, soy demasiado controladora, solo quiero que me digas cuando parar, no quiero ser de esa forma contigo, porque sé que es algo que te lastima
—De acuerdo—Le dijo Boruto, pensando en sus palabras, trayendo a flote los recuerdos—Aunque me gustaría que si me dijeras cuando haga algo demasiado impulsivo o idiota
—¿Cómo comprar boletos en la madrugada?—Este soltó una risita que no pasó desapercibida por Sarada—¿O cruzar la calle sin voltear a ambos lados?
—O brincar desde aquí a la piscina
—No lo harías
—¿Qué no lo haría?—Mencionó con burla
—No seas idiota…Tal vez, si quieres hacer algo estúpido deberías aventar a Indra a la piscina
—Parece ser un dolor de cu-lo, pero, es más que eso
—¿Entonces también conviviste con ella?
—¿Si, te refieres a que también la obligaban a convivir conmigo? Detesto la patética obsesión que tienen los adultos de que sus hijos sean super Bros, no tienes idea de con cuanta gente tuve que convivir
—Supongo que tuve suerte, solo conviví con Inojin
—Iugh el rarito del arte
—Inojin—Dijo, recordando lo que él le había mencionado en la fiesta—Lo olvide…olvide llamarle
—¿Para?
—Sí quieres que te cuente, vas a tener que traerme comida
Hizo una mueca de cansancio, no tardo en quejarse.
—Ve tú
—Tú eres más rápido
—Lo sé, pero…
—¿Lo sé? ¿Piensas que eres más rápido que yo?
—Sino lo pensara no lo diría
Sarada se levantó con el ceño fruncido, señalándolo, fingiendo que empezaría una discusión pero empezó a correr escaleras abajo, Boruto la siguió, sosteniéndose de las paredes y escalando, dando un paso largo por encima de Sarada, saltándola, y bajando por delante de ella, Sarada lo tomó de la camisa e intento hacer que retrocediera pero solo estaban forcejeando, se empujaban e intentaban tomar la delantera, solo conseguían aventones, en un intento desesperado de ambos para conseguir ventaja sus manos se engancharon y sus pies se enredaron, rodando escaleras abajo, riéndose cuando llegaron al suelo al mismo tiempo, quejándose.
—Llegue primero, pero ¿Tenías que hacerlo de esa forma?—Mencionó Boruto, quejándose de que Sarada había caído encima de él
—Dame cinco minutos, estoy adolorida—Dijo, tratando de recuperar el aliento
—¿Qué están haciendo?—Les preguntó Hima, quien se había sobresaltado al escuchar el golpe, estaba ocupada mirando Harry Potter—¿Qué les paso?
—Sarada esta toda estúpida—Mencionó Boruto, en un intento de quitarla
Hima le tendió la mano a Sarada, ayudándola, tratando de ignorar a Boruto, Sarada intentaba levantarse, pero la risa le ganaba, trataba de calmarse y respirar.
—Hey Hima, lo siento—Mencionó Boruto, tomando la decisión impulsiva de hablar con ella—Lamento no haber tenido confianza para contarte sobre lo que pasaba, tenía miedo de mí…de como te lo podía decir
La risa de Sarada se fue apagando, gateó lentamente hacia la puerta dejando a Boruto y a Hima solos, cerró la puerta despacio, no quería que alguien descubriera lo que estaba a punto de ocurrir, ni siquiera que Hinata interviniera, pues temía que empeorara todo, pero observó el ambiente, estaban jugando juegos de mesa, entretenidos, ni siquiera notaban lo que estaba sucediendo.
Se dejó caer en el puff, observando sino tenía algún raspón importante, notó la película.
—¿Ya terminaron de aparearse?—Soltó Indra
—¿De qué hablas?
—¿No entiendes? ¿Tengo que decirlo con otras palabras? ¿Terminaste de co-ger con Boruto?—Dijo con aburrimiento, Kawaki la veía de reojo—Intente detener a Hima pero su curiosidad fue excesiva, espero que no los haya encontrado en una situación comprometedora, odiaría que Hima perdiera su inocencia al verlos
Sarada le levantó el dedo medio a Indra.
—¿Por qué quitas la película?—Habló Kawaki
—Mi intuición me dice que Sarada prefiere ver las novelas—Mencionó con ánimos de ofenderla—Supongo que te identificas mucho con las protagonistas, nacen pobres, sin papá, y se enamoran del rubio de ojos azules, casualmente millonario ¿No te parece una gran coincidencia?
—No lo sé, tal vez deba preguntarle a tu padre, él siempre tiene explicación para estos fenómenos, incluso para tu estupidez—Entornó los ojos
—No seas tan basada, date cuenta de que me vi esta novela solo para tratar de comprenderte un poco, no seas tan cruel—Lo decía con su tonó de niña mimada—Al menos deja te doy un resumen, ella nació en la precariedad, ¡como tú!, no es de esas típicas marginadas que a cada rato se quejan de lo cruel que ha sido la vida con ellas, ¡sorprendentemente no lo es!, ella de hecho, busca salir adelante trabajando de lo que sea, ¿puedes creer que la gente acepta cualquier tipo de trabajo solo por dinero? GAD, y un día, en su trabajo, que es super peligroso, digo, yo en su lugar no aceptaría lo que sea, pero si la idiota esta viendo que es arriesgado ahí va y lo acepta, los marginados son tan curiosos que ni siquiera miden el peligro y luego ven al cielo y le piden una explicación a dios y sus santos sobre porque les paso eso, o sea, te paso eso porque quisiste, total, algo super horrible le sucede y es cuando conoce al hombre de su vida, lo conoce en un momento fatal y obviamente terminan enamorados ¿Típico, no? ¿Adivina que sigue? ¿No? ¿No lo vas a intentar ni un poco?
—Todo el mundo esta en su contra—Lo dijo, de mala gana—Lamento arruinarte la historia, pero es lo de siempre—Intentó levantarse, pero Indra llegó a su lado haciendo que se sentara
—créeme que esta historia no es la típica, te gustará escuchar el plot twist… bueno ¿Dónde nos quedamos Kawaki?
—¿Se enamoran?—Le respondió Sarada evitando que este hablara
—A sí, el enamoramiento—Sonrió con todos los dientes—Bueno, resulta que las cosas van bien, hasta que conocen a la familia, no la de él como el cliché, sino la de ella, tratan de alejarlos y como él no se deja humillar, pues se va y la deja, él no va a permitir que una familia de clase baja lo insulte, bravo por él. Ella esta destruida obviamente y planea vengarse del hombre que la humillo, pues su familia le dijo que lo había hecho porque ella no era lo suficiente, que así son los hombres, solo quieren tener un proyecto de caridad para presumir su bondad. Después aquí sigue lo interesante, focus, en su trabajo empiezan a darle reconocimiento, ese que tanto espero, le dan una oportunidad para demostrar que tiene la capacidad de tomar un puesto alto, y ella cree que es debido a su esfuerzo y sus conocimientos, típico error, todo se empieza a derrumbar cuando su jefe empieza a acosarla, y tiene dos caminos, soportar o irse, ella decide soportar cuando se da cuenta que su ex enamorado es un aliado de su jefe, y planea una estrategia para su venganza ¿Interesante, no?
—¿Nos vamos Indra?—Miraron a Itachi quien estaba al teléfono, mientras sostenía a uno de los Shin en su espalda
—No te apures papi, Kawaki me llevará en mi auto
No le hicieron preguntas, solo dieron por hecho que lo haría, este no dijo nada, solo se quedó acostado, enviando mensajes.
—Vente, vamos a despedirlos—Mencionó Indra enérgica, enlazando su brazo con el de Sarada y arrastrándola, a Sarada le costaba seguir el ritmo de Indra, donde aparentemente eran las mejores amigas y fingían que todo iba perfecto
Intento zafarse del amarre, pero Indra no la soltaba.
—Espera, ¿No quieres saber el final?
—No
—Que graciosa eres—Soltó una risa esperando que su papá la escuchara—adiós Shawn—Mencionó Indra mandándole besos a su hermano—¿Tienes prisa?—Le pregunto a Kawaki quien venía detrás de ellas, este se dejó caer de hombros
—Iré con Mía—Le soltó
—Dame cinco, Mía puede esperar ¿No es así querida Sar?
Sarada frunció el ceño ¿Por qué le llamaba de ese modo? Hace tanto nadie la nombraba de ese modo, le dio escalofrío porque, aunque pareciera una historia inocente, sabía que las intenciones de Indra eran perversas.
Espero a que su padre subiera a su auto y nuevamente su rostro cambio por uno de prepotencia.
—Bueno, su plan fracasa, pero supongo que eso ya lo intuías ¿No? A las mujeres siempre nos gana lo sentimental y la nostalgia, no queremos lastimar a la persona que más daño nos ha hecho por miedo a que nos señalen como las brujas del cuento
—No tienes que seguir contándolo, me voy
—Espera, viene lo bueno
—Kawaki tiene prisa—Intentó ponerlo de pretexto, pero este de cierto modo gozaba con la tortura de Indra hacia Sarada, no entendía porque no le ponía un alto, no era la misma chica que conoció, aquella chica que no se quedaría callada ante alguien como Indra
—No la tengo—Mencionó con las manos en los bolsillos
—Bueno trataré de ser breve, ella se entera de que su jefe era su padre, lo supo porque llevo a su madre a una cena importante, irónico, ¿no? Eso la conmociona hasta el punto de que se siente asqueada por permitir que él coqueteara con ella, ella estaba molesta, super molesta, no sabía que sentir, entonces, todo esto lo toma como un mensaje de que la vida la odia, y que, si se espera lo peor de ella, pues ya para que luchar contra corriente ¿No? El padre por su lado esta arrepentido de sus acciones, pero no le pide una disculpa a su hija porque sería aceptar que cometió un error y él no comete errores, así que decide mantenerlo en secreto, de hecho, nadie sabe de la relación sanguínea que tienen, hasta cierto punto las cosas se mantienen tibias, hasta que su padre empieza a utilizarla para los negocios, ya sabes, lo típico, te empiezan a ver como moneda de cambio, y ella por tratar de agradar a su padre lo hace, para probarse a si misma que es merecedora de un apellido que esta en juego, y como esta cerca de su ex novio trata de demostrarle que ella siempre fue mejor opción, pero en el camino se pierde, tanto poder no lo soporto, paso de ser una persona que no tenía nada, a alguien que lo tenía todo, se dio cuenta que su familia solo la manipuló y se aprovecho de sus capacidades para obtener lo que quisieron y el juego nunca termina, pienso obviamente que deberías verla, sé que te sentirás completamente identificada con la protagonista.
Intento poner una sonrisa, pero solo estaba incomoda
—¿Qué tiene que ver con ella?
—Ay tontitos ¿Acaso no se identificaron en ninguna parte? sé que no soy tan estúpida así que ayúdenme a entender si ustedes salieron ¿Por qué fingen que no se conocen?
Sarada observó a Kawaki delatándose.
—…¿Cuánto duró su relación? ¿Tres meses? ¿Hace un año? Y casi siete meses después apareces diciendo que eres hija de Sasuke Uchiha, por favor
—Estas loca Indra—Respondió Kawaki
—¿Loca? Sí no quieres que siga indagando, dime que es lo que buscas ¿Dinero? Mi tío Sasuke no tiene dinero, pero a estas alturas ya lo sabes ¿No?
—¿Dinero?—Se burló—Puedo conseguir mi propio dinero
Indra colocó media sonrisa—Lo sé linda, eras dealer, ¿no? Con tu amiga la gorda, conozco a las de tu tipo y sé que harían cualquier cosa para conseguir el estatus, inclusive hacerle creer a alguien que eres su hija…mi familia lo sabe, solo son amables por cortesía, incluyendo a mi padre…así que sé que tienes pasado, y sino quieres que se hable de lo que hacías es mejor que tu y tu madre se alejen
Kawaki fue el primero en soltar la risa—Deja de ver novelas Indra
Indra miraba firmemente a Sarada, esperando que esta hiciera algo que confirmara su teoría.
—No entiendo porque cada palabra que sale de tu boca suena como si fuera lo peor del mundo—Mencionó firme—Vender brownies con marihuana es parte de la supervivencia de algunas personas, después de pandemia claro que tenían que salir adelante, no es tan despectivo como tú lo dices y la marihuana esta a un paso de legalizarse—Explicó con calma, admitiéndole ese hecho de su vida, que hiciera lo que quisiera con esa información
—Que ridícula eres—Mencionó con una risa falsa—Más temprano que tarde la verdad se sabrá, y vas a caer…así que disfruta el pedazo de cielo que has tocado, y si descubro que huerfanito—Señaló a Kawaki—Estuvo involucrado lo pagarás niña tonta—Dio media vuelta, dejándoles la palabra en la boca
