—Ellas siempre me dieron cringe, pero ya sé porque Kawaki se juntó con gente tan creppy
—¿Gente tan rara?
—Sí ya sabes, de esa que habla de la importancia del cambio climático y temas que no se pueden sacar en conversaciones normales…de esa gente que incomoda…así como tú
—Me alegra que él haya estado acompañado por ellas
—Pero aun así se sintió tan solo como para irse
Las palabras que no dijo la perjudicaban aún más, si tan solo hubiese luchado un poco más por esa relación no hubiese estado en esa posición. Había tanto que procesar en tan poco tiempo, pero una de las situaciones que más la hacía vulnerable eran las decisiones de Chöu, eligió no hablarle sobre la carta y decidió aliarse con Sumire. ¿No se suponía que tendría que estar respaldada por alguien?
—¿Nunca has tenido un amigo así de cercano?—Boruto la observó, ella estaba abatida, mirando hacia un punto fijo, intentando continuar, se identificó, así había estado antes de encararla, pensando en si debía seguir sus impulsos, culpándose sobre toda la situación, creyendo que era el final y no había marcha atrás, le pareció irónico que se conocieran en momentos autodestructivos y depresivos, porque finalmente estaba conociendo las acciones de Sarada, ella estuvo en uno de sus momentos críticos, donde logro inspirarlo, y ahora, él quería devolverle el favor
—¿Quieres que empiece a inflarte el ego? Ya sabes que cuando estoy contigo salen todos los temas, y siendo sincero ahora que estamos abriendo nuestros corazones—dijo con burla—admitiré que fue difícil callarme el trip entre tu y Kawaki, no te lo dije porque no quería que fuese incómodo para los dos, es decir la cosa entre nosotros estuvo demasiado cringe y turbia al inicio que...
—No tienes que excusarte ante ello, no puedo culpar a todo el mundo por no advertirme…yo tampoco quise decírtelo…él fingió que no me conoció y bueno, no entiendo porque le seguí el juego, y todo se tornó más obscuro con las insinuaciones de tu madre, porque él cree que entre tú y yo sucede algo romántico…sucedió mucho entre él y yo…y tengo que resolverlo antes de que se salga de control, Indra está utilizando esa información para chantajearme, necesito arreglar este pe/do antes de que llegue a Sasuke
—Mier/da, Indra es como una garrapata, no te la vas a quitar de encima tan fácil
—No sé de dónde pi/tos saco toda la historia con Kawaki—Mencionó, recargándose en el asiento—Piensa que es una conspiración o una mi/erda así
—No entiendo una mi/erda de lo que estás hablando
—Olvídalo, no vale la pena hablar en alto sobre ello—Lanzó un agotador suspiro, el día había iniciado, al igual que el movimiento de la ciudad, ¿Cómo iba a fingir que no tenía el corazón roto?
—¿Te sientes nerviosa con la boda? ¿Es algo que tú también deseabas? Durante algún tiempo pensé que mis padres estarían mejor divorciados, porque así tendrían menos control sobre mí, e intente de mil formas hacer que sucediera, pero supongo que su conexión se hizo más fuerte, soy el culpable de que se hayan unido, y sigo siendo el culpable de que sigan juntos
—Supongo que al final ellos eligen estar…No es que importe mucho nuestra opinión, ya sabemos que no nos toman en cuenta—Miro a Boruto, identificándose con él—Y detesto eso, antes de que estuviera Sasuke, mi madre y yo éramos una armonía funcionando, y ahora, es distinto, como si todo lo que fue conmigo ya no existiera…aunque la justifico por su desorden hormonal, además, solo seré la niña de las flores en una ceremonia pequeña—Boruto soltó la risa burlona—Es una ceremonia pequeña, ¿No?...¿No?
Ante el silencio de Boruto supo que no era así, Sarada cerró los ojos, mentalizándose que habría mucha gente preguntando nuevamente por sus orígenes, y que la familia Uchiha estaría presente, ya que ellos habían ejercido presión para que la boda fuese lo más pronto posible, detestaba estar en lugares incomodos, donde sentía que no encajaba.
—¿No me dejarás sola verdad?—Le preguntó Sarada, Boruto rodeo su mano dándole seguridad
—Tú no deberías dejarme solo, yo arruino bodas desde siempre…—Soltó una risa absurda y hubo silencio por parte de los dos
—Lamento ser muy mala amiga…—Mencionó, valorando estos momentos junto a Boruto, si alguien le hubiese hablado sobre este momento, ella no lo creería, pero aquí estaba el rubio, haciéndole compañía—estas semanas al parecer todo mundo se dio cuenta de que estabas mal, y yo, me desaparecí
—…mi mamá fue quitada del gran testamento familiar por si no te has enterado del trip, y esta destruida; No niego que he querido verla así desde que supe de Nelli pero ahora que sucede, debo amarrarme las manos y encerrarme en una maldita caja para evitar perjudicarla aún más, todos mis movimientos deben estar controladitos
—Todo el mundo debe señalarte ¿No es así?
—ya estoy acostumbrado
—Solo quiero que lo sepas…Creo que nosotros no tenemos la culpa de que nuestras familias hayan decidido tejer una red de mentiras, no es nuestra culpa derribarla y decidir no continuar en el engaño
Colocó una sonrisa tímida, sabía que ella lo apoyaría de algún modo, quitándole cierto peso de encima.
—Tú no tienes la culpa de ser como eres, un idiota impulsivo—Soltó una risa—Tenemos que decirle a tu mamá que no estamos saliendo, o se infartará cuando algún día descubra—Mencionó, queriéndole evitar problemas futuros a Boruto
—¿Lo de Kawaki?
—También, pero creo que estoy en una relación, o algo por el estilo
—¿Estas en una relación?
—Sabes que…hoy tuve suficiente vomito verbal que no quiero contarte sobre ello, siento como si ya hubiese gastado todas mis palabras, y tengo que llegar a la casa y explicarle a mi madre porque tengo los ojos hinchados de tanto llorar
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—¿Qué le paso a tu cabello?—Preguntó su madre sorprendida, observándola en la puerta dudosa de entrar—No importa, no importa—Dijo respirando, estando en calma, concentrándose en relajarse, por más que lo intentaba los nervios estuvieron presentes, al igual que la ansiedad. Con dificultad se sentaba en la mecedora, y soltaba más quejas que suspiros
—¿De verdad no…
Sakura sabía lo que iba a decir, ella negó haciéndole el gesto de que no se atreviera a decirlo en voz alta. No cancelaría la boda a estás alturas.
—Es que parece que vas a…
—Cállate Sarada—Mencionó, intentando pararse de la mecedora—Solo, necesito que este sea un día especial ¿Sí?—Caminó hacia su madre, intentando ayudarle a que se reincorporara, pero esta no permitió la ayuda—¿De verdad, cargaba pesas de 100 kg y esta panza está pudiendo más conmigo?
—Tal vez deberías ponerle 100kg a tu panza e imaginar que es un disco—dijo con burla, mientras su madre intentaba darle una mirada de intimidación
—En verdad, no estoy de humor—Caminó hacia la ventana, observando los movimientos del personal
—Y eso que Sasuke se está encargando de todo—Se tapó la boca, no podía dejar de soltar comentarios que hacían tambalear el estado de ánimo de su madre
—Me voy a dar un baño, que empiecen contigo
Observó el vestido que iba a utilizar—¿Te piensas poner esas ridículas orejas?
—Sarada cállate
Esta dio la vuelta divertida, dirigiéndose con su padre para mofarse de sus ideas. ¿Cómo no pudo darse cuenta antes?
—No es cierto—Dijo al ver su traje, sorprendida—¿Es con temática ñoña?—Preguntó Sarada, había una capa, una espada y un escudo—Bueno, al menos ¿Puedo usar una espada?
—Pensé que no la pedirías—Le dijo Sasuke, entregándole un arco
—¿Un arco?—Preguntó Sarada
—Eres la niña de las flores, lo único que deberías llevar son flores—Le mostró un pequeño cuchillo que se ponía en la pierna
—Dame ese—Se lo arrebato, yéndose contenta, Sasuke negó, nunca iba a entender los motivos del porque las mujeres hacían cambios radicales tratándose de una boda
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La tortura había comenzado para Sarada, no le gustaban las atenciones y los elogios desesperados hacia su persona, tampoco que la tocaran, pero sabía que de eso iba el trabajo de ellos, intento controlar sus impulsos de decirles cómo hacerlo, no quería involucrarse, necesitaba originar menos problemas con su madre ya que ella trataba de relajarse, había demasiadas emociones difíciles de procesar, como el darse cuenta de que su boda se había adelantado debido a la presión de la familia Uchiha, al menos darían de que hablar con la temática apresurada.
Los colores que le ofrecían eran fuera de su zona de confort, había tonos otoñales como le gustaban a su madre, y había piedras coloridas encadenadas en su corto cabello, cuando se observó al espejo notó que sus ojos estaban menos hinchados, el maquillaje, el agua fría y las gotas ayudaron.
—Tu madre nos comentó que tendrías el cabello largo—Mencionaron, no sabiendo como acomodar la tiara —Bueno, te pondremos esta pequeña tiara de flores; Es un poco pesada, pero creo que tu cabello lo soportará
Sarada asintió viendo lo bonita que era, tenía picos y flores y piedras preciosas.
Sus labios estaban con un color naranja rojizo otoñal, haciendo resaltar su cabello y sus ojos negros; la ayudaron a colocarse el vestido blanco con verde obscuro, lleno de encaje flores y piedras, abierto por la espalda, con grandes mangas y abierto entre las piernas, su mamá tenía buen gusto, parecía una criatura del bosque. Se colocó lo que le había quitado a su padre, y se puso las pulseras en los tobillos, admiró lo que estaba viendo al espejo, aunque no se reconocía sabía que ella estaba en lo profundo, los cambios la hicieron distinta y aceptarlos desataba una revolución interna.
Se dirigieron a la habitación de su madre, y cuando la vio empezó a llorar. Se abrazaron entre las dos
—Es un día demasiado especial para ti así que si quieres que me ponga unas estúpidas orejas picudas lo haré
—No te obligaré—Le dijo su madre, tocando el flequillo de Sarada—Te luce bien—Le dijo
Sarada observaba con asombro la transformación de su madre, como hacían que sus ojos resaltaran con los colores obscuros, al igual que su cabello rosa, en un vestido color perla. Lleno de encaje y de adornos.
—Hoy es un día especial, por favor, hoy no—Le habló a su enorme panza, los movimientos no se hicieron esperar
—Es ¿doloroso?—Preguntó, notando los movimientos, parecía que había alguien debajo de su vestido haciéndolo
—A veces—Mencionó acariciando un piecito que se marcaba
—Estoy muy feliz por ti, de verdad
—Guarda silencio Sarada, me harás lloras—Dijo su madre, empezando otra vez con las lagrimas
—Me iré—dijo
—Por favor—Le pidió su madre, viendo como salía y empezaban nuevamente con el maquillaje
—Los colores en tu rostro hacen perecer a la tristeza—Le dijo su padre al verla, estaba al teléfono revisando que todo estuviera en orden, cada pieza, cada utensilio—Irradias luz desde cualquier punto en el que yazcas
Sarada puso su mejor sonrisa ante el elogio de él, observando la armadura similar a la que portaba Aragorn
—¿No es incomoda? —Sasuke asintió
—No en la edad media—Mencionó—No, no te lo decía a ti—Mencionaba por teléfono—Sí iré de inmediato
Dijo avanzando hasta la otra habitación, pero se regresó para advertirle sobre la llegada de Ino.
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Ahí estaban los tronos de los reyes, y las mesas estaban acomodadas de manera vertical en las orillas, dejando un espacio para que los tronos se notaran en alto, al igual que la mesa principal. Frente a la mesa de los hijos estaba la de los adultos, eran mesas hechas con troncos, estos se cubrían por un frondoso tapete de musgo en medio, adornado con grandes jarrones, tarros y copas.
Curiosamente sentaron a Kawaki y Sarada contiguos, junto a él estaba Hima, y al lado de Sarada estaba Boruto, al lado de este se encontraban los Shin, y al lado de Hima, Inojin.
El matrimonio había llegado, celebrando, saludando a todos, preparándose para el banquete, después de gritarse nuevamente los votos, y todos sacudiendo sus espadas, finalmente brindaron y comieron.
El banquete tenía pinta de ser vegano, ya que la variedad de vegetales era más amplia que las carnes, pero eso no le quitaba lo asombroso, habían hecho diversos platillos deleitando hasta el paladar más difícil. La armonía ambiental era gracias a los diversos instrumentos de viento, quienes te hacían sentir dentro de un cuento medieval en conjunto con la decoración del lugar.
Sarada pensó en que si estuviera bajo los efectos de algún alucinógeno, juraría que el olor del lugar sería a color verde, no dejaba de observar cada detalle, entre los árboles había pequeños oleos escondidos o figuras talladas a mano con diversos materiales, en algunas mesas se tallaron las iniciales de la familia, y de algunos ramajes colgaban cuarzos; Sasuke había sido demasiado minucioso con los detalles, se obsesionó con la temática que hasta los sonidos que hacían los cubiertos se asemejaba al de las espadas en batalla.
No dudó en observar a sus padres, como entrelazaban sus copas para beber un jugo de uvas, y se sentaban felices disfrutando su boda, ella tragó con dificultad, tenía un montón de sentimientos encontrados, ya había dejado atrás esa inseguridad hacia Sasuke, se había dado cuenta del trato que tenía con su madre, y maldijo, si solo la hubiese presionado más con ese tema, tal vez esta boda hubiera sido desde hace tiempo. Hubiese conocido a su padre durante la adolescencia y no se hubiese sentido tan sola, pero ahora, oficial y legalmente Sasuke ya era parte de su familia.
Veía como ambos acariciaban su vientre, y como Sasuke se ponía ahí sintiendo las patadas y los movimientos, hablándole a sus hermanos. Durante un momento Kawaki observó a Sarada y luego a su "tío", quedándose pasmado al igual que Sarada. Ninguno de los dos pudo ignorar ese hecho de imaginar como hubiese sido para ellos en algún futuro. ¿Hubiesen estado así de felices? Sarada inmediatamente lo negó, no se imaginaba siendo madre, no se imaginaba esa vida, bueno, antes no lo hacía, pero ahora que ya podía permitírselo ¿Estaría interesada?
En aquel tiempo quizá Kawaki se lo hubiese imaginado, pero no ahora, veía tan lejano ese hecho y cada vez que Mía lo mencionaba, era un tema que lo ponía tenso.
—Oye Uchiha—Ese comentario hizo que ambos reaccionaran, mirando a los Shin—Ya no tendrás la atención de tus padres—Dijo uno de ellos con burla
—Debe ser difícil—Comentó otro, mordiendo el betabel
—Saber que perderás tu derecho a la herencia—Sentenció el ultimo
Sarada entornó los ojos—Uy, super difícil ser pobre—Mencionó tratando de ignorarlos
—Vamos Sarada—Dijeron nuevamente los tres al mismo tiempo
—Estúpidos niños latosos ya déjenla—Dijo Inojin escuchado todo
—¿Qué ustedes dos no solían salir?—Preguntó uno de los Shin
—Lo leímos en tu diario—Dijo otro Shin
—Pequeños duendes—dijo Sarada, tratando de hacer que se callaran, ella no tenía un diario, pero sabía que tenía notas respecto a algunos chicos con los que había salido, ahora sabía cómo Indra obtenía su información, les pedía a sus odiosos hermanos que la buscaran
—Saliste con estos tres—Dijo otro de los Shin, poniéndola más incomoda, haciendo que se levantara y se fuera a otro lado, intentaba recuperarse, no pensar en su pasado
Kawaki le puso atención a Inojin, que veía como se marchaba Sarada, al igual que Boruto—Esto es incómodo—Se animo a decir Inojin
—No deberían de andar husmeando en lo que no les importa—Les dijo Boruto a los tres
—Si vuelven a molestar a Sarada, los golpearé hasta que lloren—Dijo Kawaki, amenazándolos, a él si le temían
—¿No les interesa saber lo que opinaba de ustedes?—dijeron, causando controversia, Inojin fue el primero en caer, preguntando
—Ellos no lo leyeron—Dijo Kawaki viendo cómo se ponían de acuerdo en las mentiras—Sarada no tiene diario
—Claro que si—Respondieron los pequeños al mismo tiempo con una sonrisa pícara, Indra les había comentado que dijeran que Sarada había salido con todos los hombres con los que hablara, y ellos accedieron acatando las ordenes de su hermana
—¿De verdad los tres se llaman igual?
—No tonto—Le respondieron a Inojin—Él es Shin yo soy Sheen y Shawn ¿Ves la diferencia?
Boruto negó al igual que Inojin
—Suena igual
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—¿No me puedo cambiar de mesa?—Le dijo a su madre
—Claro, tienes que arrodillarte y hacernos la petición formalmente—Mencionó su madre, burlándose de ella
—¿Por qué quieres moverte?—Preguntó Sasuke, observando el lugar donde estaba
—Los Shin son más intolerables que Indra
—¿No habían congeniado?—Preguntó confundido, mirando a su ahora esposa, esta desvió la vista
—No sé nada—Se defendió
—Olvídalo—Le dijo, después de un largo suspiro
Sarada regreso a su lugar con la misma cara malhumorada al ver a los pequeños demonios que se estaban burlando de ella, camino frente a la mesa posándose ante sus primos, ingeniándoselas para librarse de ellos, al final, eran niños.
—Yo soy la princesa de estas tierras sin nombre—Les dijo en voz alta, con el mentón levantado, viéndolos desde arriba—los reyes me han autorizado el destierro de aquellos quienes ofendan sus reglas y tradiciones, incluyendo las ofensas hacia su dulce y hermosa hija—Caminaba de un lado a otro—Pero yo, como su fiel y devota amiga he abogado porque tengan un castigo con menor pena—chasqueó los dedos—A los cocodrilos
Boruto fingió agarrarlos a los tres para llevarlos a la fosa, estos chillaban divertidos
—Espera, los perdonare—Escucharon atentamente—Si me consiguen la espada del rey Sasuke, dueño de las tierras en el amanecer—No sabía que más inventar
—Nombrado como el legítimo dueño del sol y la luna, quebrantador de cadenas, castigador de traidores—Continúo Boruto—Asesino de pequeños duendes
—Su castigo será, tal vez, una noche en la boca del dragón—Mencionó Sarada divertida
—¿Quieres que consigamos eso?—Dijo un Shin con asombro—¡Pero está muy pesada!
—sino quieren que les arranque la lengua y tengan una dolorosa y lenta muerte donde se ahoguen con su sangre, consíganla
—¿Es de verdad?—Preguntaron ellos—No somos unos niñitos para caer en la trampa
—¿Sabían que soy mitad bruja?—dijo ella, fingiendo quitarse el pulgar—Puedo arrancarles la lengua—Les mostró el pequeño cuchillo que tenía en su pierna—y arrojársela a los cerdos ¿quieren eso?
A veces podían ser demasiado ingenuos, pero logro llamar su atención con ese estúpido juego, salieron de la mesa ideando un plan.
Sarada regresó a su silla, cansada—Estúpidos mocosos
—¿Entonces agarraron tu diario?
Sarada negó—No tengo un diario, lo más probable es que Indra se haya entrometido…estoy harta, mira cómo me ve la familia de Sasuke, observan cada movimiento que hago, no puedo ir a echarme un pe/do porque te aseguro que lo olerán
Boruto se burló ante lo dicho—Creí que ellos estaban en contra de este matrimonio
—Todo un escándalo—Fingió un tonó de voz altanero, imitando a la madre de Chöu—En cuanto se leyeron los votos pensé que alguien diría yo me opongo—Le ganó la risa, dejando de imitarla
—Y la que se oponga—Mencionó Boruto, recordando a Mitsuki
Colocó su cabeza en la silla, observando el poco cielo que se dejaba ver, estaban en medio de diversos árboles, su ramaje tapaba la vista hacia el cielo y luego miro a Boruto, se sonrieron como si compartieran un secreto y luego miraron hacia el frente riendo.
—¿De verdad? ¿Les estas diciendo que te tragaras sus lenguas?—No se imaginó que los niños irían de chismosos con su hermana mayor, ellos se reían de Sarada, lo peor de los Shin era su hermana mayor
Recargó su mejilla en la mano, viéndola con aburrimiento, era la única que llevaba un vestido "normal", además de la vestimenta "formal" de la familia Uchiha; para Indra era ridículo venir con estas bobadas ¿Vestidos medievales? ¿Espadas? ¿Orejas falsas? ¿Botas de cuero?, pero tenía que asistir porque era importante para su padre, y para su familia. No entendía como su tío, una persona con clase se prestaba para este tipo de aberraciones, dejaba en ridículo a la familia. Y lo más ridículo, seleccionar a Sarada para ser quien arrojara las flores, ella soñó con ser esa persona en cuanto él se casará, porque juró que sería la persona más feliz del mundo.
—Me las puedo meter por el cu/lo si quieren—Les respondió Sarada harta de los Uchiha, Boruto soltó una risa escandalosa
—Maldita bruja vulgar, nunca serás digna del apellido, no entiendo porque tenías que ser parte de la familia—Le dijo Indra, yéndose de ahí al ver como Sarada levantaba ambos dedos medios señalando la corona
—¿Entonces no han sido amables contigo?—Pregunto Inojin
—Me hacen la vida más placentera—dijo recargándose en la mesa—Se supone que no iba a hacer esto antes de la comida, pero…no creo soportar más—Dijo, sirviéndose lo que sea que hubiese en esa botella
Había bebido dos copas cuando su padre interrumpió la tercera, tomándola de la mano y guiándola hacia lo desconocido, con personas cuestionando como si existiera la confianza en cuanto su padre la presentaba como su hija, odiaba cuando Sasuke se desaparecía para saludar a otras personas, se sentía en abandono, las preguntas la atacaban como animales peleando por una presa, ella no sabía que responder, no quería que supieran de su vida, y empezaba a sentir la misma sensación de ahogo igual que en la renovación de votos de Hinata y Naruto. Se rascaba el cuello, asintiendo a cada pregunta y sonriendo incomoda, tenía la presión de no querer causar una mala impresión, la vigilaban, incluso la saliva la tragaba con dificultad, sus manos sudaban, no quería ser grosera, ni arrogante, pero las personas no sabían respetar los límites.
—Tu padre debió ser tu salvador ¿No es así?—Ahí venía el rancio discurso del superhéroe
—Debes estar agradecida con él por brindarte el lugar que te corresponde en el mundo
—¿Por qué tu madre espero demasiado tiempo?
No tenían una pizca de empatía, ellas no deberían cuestionar algo tan íntimo. Porque a los ojos de las demás personas Sasuke mantenía el título del salvador, él la había descubierto y rescatado de la vida poco privilegiada en la que su madre la había hundido y aprovechándose de su generosidad su madre no dudo en imponerle otro compromiso sanguíneo, las personas veían el osado acontecimiento como una vulgar treta por parte de Sakura, y Sarada logro escuchar fragmentos de esas conversaciones, trato de ignorarlas, pero el peso no era algo que podía sostener con facilidad y en silencio.
—Ven Sarada, con permiso
Sui la rescató, presentándola con más personas cercanas a su padre y se la llevaba antes de que cuestionaran sobre su pasado, ella era la conversación en las mesas, elogiaban el parecido con la familia Uchiha, y lo amable y serena que se mantenía a pesar de venir de un bajo mundo. Era la atracción, alguien civilizada y coherente, una persona con aptitudes que la harían sobresalir, una joyita en medio de un pantano.
—Casi me piden el papel que compruebe que soy hija de Sasuke—Le comentó a Suigetsu
—Debimos imprimirlo y ponértelo en el rostro—Le respondió—Yo también lo haría, es que, no te pareces en nada a él, lo juro—Se burló
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—A lo que venimos—Mencionó Tsunade tomando su copa y bebiendo de ella, observó a Sarada, y rellenó su copa, la pelinegra se encontraba nerviosa, y el alcohol ayudaba a calmar sus nervios, estaba siendo observada, lo notaba, sentía las pesadas miradas, las palabras dedicadas a ella
—Era solo un brindis, no una borrachera autodestructiva—Mencionó Nelli, al ver cómo era la tercera copa de Sarada
—¿Cómo es eso que dices? ¿Y la quesadilla?—Preguntó Tsunade
—Y la queso—le corrigió Nelli—Pero basta, venimos a estar para Sakura y Sasuke, celebrar con ellos
—¿Celebrar? ¿veintidós años más tarde? Bah—Mencionó
—Yo recuerdo que Tsunade celebraba los divorcios—Añadió Tenten con gracia
—No te imaginas como celebre el de Shizune
—¿Shizune estuviste casada?—Preguntó Utakata con curiosidad, esta negó
—Estuve casada con mi trabajo
—Hey, no te pierden la vista—Le susurro a Sarada, quitándole la copa, poniéndola aún más nerviosa—Tal vez no deban ver esto
—¿Qué bebo?—dijo temerosa a que los señalamientos empezaran, sentía que no encajaba aunque sus padres decidieran unir sus mundos, ella no vivió en el privilegio, no sabía cómo tomar una copa ni para que se utilizaban los cubiertos, no sabía cómo nombrar un vino, ni sacar esa risa molesta que no incomodaba.
—No, que yo, una persona con prestigio y reconocimiento contribuyo al crecimiento insano de una criatura como tú ¿Qué dirán de mí? Es más, ahora sal de mi mesa, ve con tu atención y mala vibra a otro lado, no quiero que me hagan ojo—Por debajo de la mesa le paso los cigarros fabricados por el padre de Sakura, Sarada sonrió
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Kawaki había optado por no llevar a Mía a la ceremonia, reemplazándola con Sumire por sugerencia de su madre, tal vez si era lo que necesitaba, una compañía amiga, porque al estar al lado de Sarada y no poder decir algo, hacía que se moviera de un lado a otro, tenía tanto por explicar y por esclarecer que la ansiedad le hormigueaba por los dedos.
Decidió ir a la entrada, fumar un cigarro y esperar por Sumire, esta le avisó que llegaría en unos minutos, lanzó un amargo suspiro al notar a Sarada, como si la hubiese invocado con el pensamiento.
—Supongo que nos seguiremos topando—Le dijo Kawaki
—Supongo—Dijo dolida, no sabía si estaba lista para hablar con él, y él tampoco tenía idea alguna de que decir
—Debe ser una mi/erda atravesar toda esta situación
—Lo es—Pensaba en los cuestionamientos de los presentes, en como querían saber su vida en cuestión de minutos, se sentía observada, intimidada
—He pensado en toda esta mie/rda con la cabeza fría y llegue a la resolución que fui cul/ero contigo, tenías razón, no merecías ese trato por mi lado
—rompiste mi carta…—Estaba molesta, y se sentía desorientada, la presencia de él seguía afectándole, ya no había palabras que les dieran consuelo…
—Creo que ambos nos jo/dimos más allá de lo necesario, no estoy aquí para que nuevamente tengamos la osadía de rompernos el corazón, quiero entender y aceptar que lo hice contigo, así como tú lo hiciste conmigo
—¿De verdad? ¿Tendremos esta conversación hoy?—Mencionó, mirando hacia todos lados, esperando sentir seguridad
Hubo silencio entre ambos, el pecho de Sarada subía y bajaba con desesperación, nuevamente vendría el llanto, la furia de no poder decirle todo lo que sentía. Él le arrebataba las palabras…le rompió el corazón cuando deshizo la respuesta que tanto esperó y buscó, y solo rogaba porque su corazón no se derramara nuevamente frente a él.
—¿No quieres terminar con todo de una vez? ¿No será menos jodi/do y doloroso para ambos?
—déjame, aunque sea durante unos minutos sentirme enojada contigo—Le dijo con ojos llorosos y voz temblorosa
—¿Quieres estar enojada conmigo?—Preguntó incrédulo—¿Por quererte? ¿Por qué estarías enojada conmigo? Me engañaste, me hiciste vivir en una pu/ta mentira, al menos ¿Pensaste en cómo me sentiría?
Empezó a usar el lenguaje de señas para expresarle como se sentía—Me dejaste, por irte con Sumire—Utilizó su voz—¿Qué era lo que me quedaba? El pu/to consuelo de decir que no fue real, porque…—Uso las señas para expresar lo que no podía salir de su boca— no podía aceptar que solo fui la persona que usaste para darte cuenta de que todavía la amabas….—Nuevamente tuvo el valor de usar su voz—Y ya sé que lo que te hice estuvo de la mi/erda…no es necesario que vengas y me recuerdes lo asquerosamente jodi/da que estoy por aceptarlo, es mi trabajo hacerlo, así que ahórrate tus energías
—Ya sé, ya sé que merecías una jod/ida explicación del porque no quería separarme de ella
Lo interrumpió, no quería escuchar su discurso de arrepentimiento—No vamos a hacer esto hoy…quiero y merezco estar enojada por tus actitudes de mi/erda…
—Te pedí una disculpa
—Aceptar y reconocer una acción no es sinónimo de disculpa…
Sumire observaba a distancia lo que sucedía, no sabía si intervenir o no, pero si Kawaki le había pedido su presencia sería para lo obvio, así que con paso decidido se acercó a ellos.
—De verdad que son tan tontos—Soltó viéndolos con cansancio, había escuchado el final de la conversación—Lo siento, no quise decirlo así, pero ¿Es que no se dan cuenta? Lo único que están buscando es un pretexto para poder reconciliarse…y supongo que ahora que están los dos, y ahora que sé parte del punto ciego…les quiero pedir una disculpa, sé que si no hubiese intervenido las cosas entre ustedes podrían ser distintas—Mencionó tocándose el corazón—Reconozco que soy la causante de que…
—Ya basta—Le dijo Kawaki, él no creía que la situación podría cambiar, estaban estancados, sin salida y las disculpas de Sumire no ayudarían en nada
—La responsabilidad de nuestras decisiones está presente—Habló Sarada—no voy a huir del daño que te cause—Mencionó, miro hacia el cielo intentando que las lágrimas no salieran, respirando, llenando sus pulmones y su estómago, queriendo agarrar fuerza para decir lo que sentía—solo quiero estar molesta esta vez…
Porque ya llevaba meses sintiéndose mal, culpándose, señalándose, había olvidado darle responsabilidad a Kawaki, él también había contribuido a que la relación fracasara y ella no debía lidiar con el mayor peso. Sí, admitía que era la persona horrible que acepto la propuesta, pero también reconocía, que el temor a la falta de compromiso de la otra persona estaba presente, y que las acciones de Kawaki contribuyeron a la distorsión de su realidad, el pensar que para él nunca fue una opción y la estrategia de fingir que no sucedió nada cuando la notó nuevamente además de castigándola por sus acciones. Ella necesitaba estar molesta, fin de la historia.
Y agradecía internamente a Konohamaru por mostrarle el camino de la digna rabia, y dejar de ser tan dura consigo por el pasado incambiable.
—Sumsum cariño que alegría que hayas llegado—Dijo Hinata, sobresaltando a los tres, saludaba con gracia a unos metros de ellos, dirigiéndose al trío. Hanabi venía detrás de ella, Sarada maldijo internamente, "¿Ahora que reclamos haría?" Pensó en cuanto la vio—Que emoción que mi Kawaki te haya tomado en consideración para ser su acompañante, y no sabes cuando me alegra tu presencia aquí
Kawaki frunció el ceño, no tenía idea de que la "sugerencia" de su madre era una obligación.
Tomó las manos de ambos y las entrelazo—¿Qué estás haciendo madre?—Pregunto Kawaki riendo, Sumire también lo veía divertido
—tu papá—dijo con un tono despreocupado, intentando dar la impresión de que sucedía algo sin importancia—me contó de ese incidente que tuvieron, así que, solo quiero que entre ustedes las cosas representen menor carga…No es necesario que te vayas linda—Le dijo a Sarada—Lo que pasa en familia, se queda dentro de ella ¿No?
—Hinata—Dijo Hanabi desde atrás—no creo que…
—Kawaki y yo seguimos siendo grandes amigos…Nada cambio entre nosotros pese a lo que sucedió—Hubo silencio—¿O sino es indiscreción, a que se refieren? —Preguntó Sumsum
—Ay cariño ya sabes…—Sumire miro a Kawaki, Sarada estaba a punto de retirarse, se habían olvidado de que estaba ahí y no quería ser parte del momento incomodo entre la familia
—Hinata no es una elección tuya el cerrar ciclos y hacer un ritual de despedida—Mencionó Hanabi, con brazos cruzados y entre dientes
—Solo shhh—Le dijo a Hanabi—Sabes que te quiero mucho, eres mi hijo y quiero lo mejor para ti, y a ti—Observó a Sumire—Durante bastante tiempo te hemos considerado parte de la familia, te abrimos nuestras puertas y nuestra confianza, me dolió un poco que hayas decidido alejarle por ese hecho en lugar de afrontarlo, pero quiero que sepan que yo estaré en todo momento para apoyarlos, y estoy consciente de que el asunto no era parte de mis obligaciones como tu madre, tu padre ya expresó que tienes una vida de la cual puedes hacerte responsable, pero solo deseo su bienestar, sé que ambos tienen un fantasma que los persigue y no puedo quedarme cruzada de brazos
—¿Qué mi/erda?—Mencionó burlón, observando a Sumire, intentaba modular su tono, no sonar tan herido después de hablar con Sarada
—No juzgo tus acciones, y créeme que lo último que quiero es hacerlo, no quiero que te sientas juzgada, pero…
—¿Mis acciones? Perdón, pero es que no comprendo nada—Sintió pánico, pensando en que Hinata había escuchado la conversación entre los tres, que sabía que le había pagado a Sarada para que anduviera con Kawaki, ¿Qué clase de persona era ella?
—Sé lo del aborto cariño…
Kawaki dejó de reír, y miro a Sumire, que no sabía nada respecto a esa situación. Sarada se detuvo al escuchar eso
—Sé que fue algo muy doloroso que sucedió entre ustedes, y eso te hizo derrumbarte cariño, también a mí, porque me hizo mucha ilusión, pero ya sabemos lo que ocurrió, así que espero que esto de cerrar ciclos les pueda servir y puedan decirle adiós a esa perdida, tenemos que…
—No, espera—Se metió Hanabi—No, Hinata no puedes meterte en algo tan privado, no te corresponde, vamos por favor, cariño solo ignora eso que dijo tu madre
—Pero…solo considérenlo—Mencionó luchando contra Hanabi
—No es que…no soy yo la que paso por eso—Se respondía a sí misma, esperando una respuesta de Kawaki
—No sientas vergüenza cariño, sabemos que son tus decisiones y las respetamos, solo espero que mi Kawaki pueda dejar ir ese dolor que todavía lo atormenta, quiero lo mejor para él, que siga adelante, y que esto no sea un impedimento para su relación con Mía
—Perdón no quiero ser grosera, pero estoy muy confundida, tú eres alguien que aprecia la vida…es que, no comprendo cómo es que llegaste a esa decisión—Mencionó Sumire, haciendo sentir a Kawaki señalado; Sumire estaba confundida, demasiado pensativa y decidió mirar a Sarada con un gesto de asombro, Kawaki hizo lo mismo, estaba con los labios temblorosos, con temor a que descubriera eso, Sumire reaccionó negando, pero Hinata había visto ese gesto
—Espera Hanabi…¿Cómo que no sucedió entre ustedes? ¿Estabas saliendo con alguien más?—Señaló a Sumire—¿O tu?
—Yo…no sé, que decir—Sumire estaba nerviosa, ella no tenía idea alguna de todo lo que había sucedido entra Kawaki y Sarada, sus labios temblaron y se tapó la boca de inmediato, ¿Qué había hecho? Buscó una respuesta en la mirada de Kawaki, quien trataba de comunicarse con Sarada con discreción… Hinata no pasó desapercibido el gesto
—¿Kawaki?—Este miro a su madre, tratando de decirle algo, pero de su boca no salía nada, Hinata volteó a la misma dirección que ellos, notando a Sarada, intentando hilar los sucesos pasados—¿Sarada? ¿Acaso tú sabes sobre la situación?...¿¡Ustedes se conocían!? —Dijo Hinata con un tonó dramático, camino hacia Sarada—¿Se conocían? ¿Tú sabías de Sarada? Y no me mientas por favor —Miro a Kawaki, suplicando por la verdad, tenía mucho que asimilar
—No sabía que era hija de Sasuke…—Dijo, a penas con un hilo de voz
—¿Tú eras la de las historias?—Hablo Hanabi, Hinata la miro—La de las historias de Kawaki—Le explicó revisando el teléfono, Kawaki maldijo, aún no había borrado nada de sus redes
—¿Estaban saliendo?—Pidió una explicación, antes de que Hanabi le mostrara la verdad—¿Tú eres la causante de los males de mi pequeño? ¿Tú le rompiste el corazón, lo abandonaste y cometiste esa terrible decisión?
—No—Intentó ponerse delante de ella, tratando de protegerla—Estás adelantándote a los hechos
—¿Y ahora estás saliendo con mi Boruto?…¿Creen que soy demasiado estúpida para no darme cuenta?—dijo Hinata, no sabiendo como sentirse, señalando la pantalla de Hanabi—Tuve a la persona que le rompió el corazón a mi bebé frente a mis narices todo el tiempo
—Hinata basta—Hanabi intentaba intervenir conocía a su hermana y sabía que estaba lo suficientemente sensible para echar culpas de todo lo que sucedía alrededor de la familia, además, sabía que si Sasuke se enteraba de los señalamientos constantes hacia su hija no dudaría en actuar, lo menos que querían ahora es que las familias estuviesen divididas
—Creo que esto es un malentendido—Dijo Sumire tratando de enmendar las cosas
Hinata levanto un dedo en señal de que esperaran, había visto a Naruto acercarse.
—¿Es un malentendido?—Le cuestionó a ambos, pasando la mirada de uno a otro—Porque si me están mintiendo lo voy a saber…Naruto
—Mi/erda—Susurro Kawaki, su padre era pésimo mintiendo, al igual que Boruto
—¿Qué está pasando aquí?—Llegó Naruto con una sonrisa
—¿Tú lo sabías? ¿Y decidiste ocultármelo? —Naruto abrió la boca para emitir palabra alguna, pero observo a Kawaki, intentó no mirar a Sarada
—¿Saber qué?—Dijo nervioso—¿Qué Boruto es bisexual?—Soltó uno de los secretos, haciendo que Hinata frunciera más el ceño, el silencio de esta lo hacía ponerse más nervioso—¿Qué está saliendo con Mitsuki a escondidas?
—¿De qué infiernos estás hablando?—su tonó de voz cada vez se moderaba menos—¿Quién está saliendo con Mitsuki? ¿Tú sabías que entre ellos dos había pasado algo?—Señaló a Sarada y Kawaki
—Yo sí—Mencionó Indra…Sarada maldijo, sabía que la estaba siguiendo—Y tengo pruebas antes de que digas que estoy loca—Señaló a Sarada, está entorno los ojos
—Estás exagerando—Esta vez intervino Kawaki
—Ella te rompió el corazón—Dijo en un tonó caprichoso—¿No es así Hinata? ¿No hizo que huyera tu pequeño niño a brazos de su madre biológica?
—Ya hablamos de la situación y quedamos en que es parte de la vida—Le dijo Naruto, intentando calmarla—No siempre podrás evitar que les sucedan cosas a nuestros hijos
—¿Entonces sí salían?—empezó a hilar los sucesos que habían marcado a su familia, no era casualidad que Sasuke haya mencionado sobre la existencia de su hija y durante las semanas siguientes Kawaki decidiera irse — Tú lo sabías y no me dijiste que era ella la que le rompió el corazón—Mencionó señalando a Naruto—La causante de que él regresará a aquel infierno del que tanto nos costó sacarlo
—Todo fue mi culpa—Mencionó Sumire sintiéndose culpable
—No es cierto—Kawaki y Sarada hablaron al mismo tiempo, intentando que se callara y no dijera de más, Sumire tenía el sentimiento atorado en la garganta
—Ibas a tener un bebé de mi niño y decidiste no hacerlo…privarle la vida a un inocente, y él lo supo meses después. ¿Cómo te hace sentir eso? Porque a mí me hace sentir como estúpida, convenciste a Boruto de que le gustarán los hombres y a Himawari de ser una vulgar niña…¿Y me dicen que me calme? Como si fuese yo quien está destruyendo a la familia…¿Es que no se dan cuenta de quien nos ha estado viendo la cara?
—Hinata—Naruto la tomó de los hombros, girándola hacia él—Necesitas respirar y pensar en lo que estamos haciendo…
—Sarada que vulgar—Mencionó Indra divertida—¿Quién iba a pensar que tu propósito era destruir familias literalmente?
—Vete a la mi/erda Indra—Soltó Kawaki
—No te eduque para que le hablarás así a las damas…¿Qué está pasando contigo?—A estas alturas la voz de Hinata estaba rota—...No suéltame—Mencionaba luchando con Naruto
—¿Irme?—Arqueó una ceja—dime Kawaki, ¿Qué es lo que hizo tu madre para que hayas regresado tan hostil?—Indra puso ese tonó dramático haciendo que Hinata nuevamente se sobresaltara y señalará a Kawaki
—Ya es tiempo de que sueltes a tus hijos ¿Te acuerdas de la conversación que tuvimos?—Naruto hacía el propósito de razonar con ella, pero estaba metida en su angustia
—¡Mira lo que causaste!
—Estas dejándole caer toda la responsabilidad, Hinata, estás actuando como loca—Mencionó Hanabi con calma
—¿Cómo loca? Yo solo trato de proteger a mis hijos. No te quiero cerca de ellos—Señaló a Sarada, esta retrocedió con las manos en alto como si le estuviesen apuntando con un arma, intentando huir poco a poco hasta que dio media vuelta…sabía que Hinata se estaba conteniendo, y que podría ponerse peor, no quería arruinarles la boda a sus padres, no quería preocuparlos
Naruto seguía intentando razonar con Hinata sobre porque estaba mal que hiciera un escándalo, pero esta continuaba en negación, culpándola de todas las desgracias de su familia, Naruto alcanzó a Sarada, tomándola con delicadeza del brazo, intento disculparse, pero ella le interrumpió con un "No importa".
Se dirigió a los baños con labios temblorosos, tomó una hoja de papel y se miró al espejo, su pecho subía y bajaba rápido, las piernas le temblaban, se sentía humillada, no solo por el micro escándalo que estaba protagonizando Hinata, sino por el hecho de ser la piedra en los frijoles, ella no encajaba, ella no era lo que todos esperarían, se sentía tan pequeña en este gran mundo; agacho la cabeza negando las lágrimas y el dolor, nuevamente se vio intentando sonreír, pero no podía, se ponía papel para que absorbiera las lágrimas y trataba de pensar en cosas que la ponían feliz, contar del 99 hasta el 1. Tenía que lograr esa sonrisa, parecer alegre, no levantar sospechas para que la gente comenzara a hablar, tenía que dar la impresión de ser agradable para que las personas que conocía poco no intentaran ahondar en su pasado, ella era el tema de conversación, el descubrimiento territorial más original que pudo coleccionar la familia Uchiha, un acto de caridad y misericordia, o al menos esa era la historia principal que había vendido la familia de Sasuke.
Tenía que fingir que la noche previa no había sido un infortunio, y que las conversaciones con Kawaki no penetraban su burbuja de irrealidad. Hoy era la niña de las flores, aquella que sonreía gustosa por el compromiso de sus padres, el fruto que surgió del romance juvenil de ellos y que los mantenía pese al trote de los años, ella tenía que celebrar en conjunto, sus problemas no importaban, ella debía poner una sonrisa y levantar el dedo medio hacia su familia paterna, menearles el c/ulo y decir, se logró hijos de perra, se logró.
