Salió del baño con la expresión más serena, le había costado media hora recomponerse, acomodarse el cabello y el maquillaje, pero su mirada se había apagado, sentía su cuerpo flojo, como si no hubiese comido en todo un día, sus piernas le temblaban. Odiaba tener a Indra acosándola a cada segundo, tener un pasado que la hacía ser menos decente ante los ojos de las personas. Sí, no tenía modales, maldecía, comía con las manos y usaba ropa cómoda, era terca, atrevida y no disimulaba su enojo, señalaba y hablaba de sus emociones. No entendía que esperaban de ella, no había una transformación solo porque su padre tenía recursos, de la noche a la mañana no podía abandonar a la persona que había sido toda su vida, no podía actuar como si le hubiesen dado una educación de la realeza porque no fue así.

—No quiero que hagas escandalo—Dijo Sakura, llegando con ella y tomándola del brazo—pero creo que es hora ¿Puedes ir por tu padre?—Dijo, soportando las contracciones, poniendo una sonrisa rara

—¿Quieres que te deje aquí sola?

—si regresó contigo, esta gente se dará cuenta y no quiero que sean parte de algo muy íntimo—Dijo apretando los dientes—Okay estaré bien durante veinte minutos, pero si es urgente que vayas por tu papá

Sarada se quitó los zapatos viendo como su madre se metía al baño con dificultad.

Boruto la tomó del brazo preguntándole donde se había metido—Ayúdame a buscar a mi papá—Dijo sorprendiéndose ella misma

Maldijo al ver que Sasuke se encontraba con las personas que cuestionaban las intenciones de su madre.

—Hay algo que quiero decirte—Mencionó, a unos pasos de él, firme, tratando de no titubear ante la mirada acida de las personas que rodeaban a su padre

—Está bien—Él tenía esa sonrisa de orgullo que solía dedicarle, tuvo poco tiempo para apreciar la belleza de su hija durante la mañana, pero ahora, con ese tono de voz y ese brillo en sus ojos parecía alguien distinta a la Sarada que conoció—Me disculpan

—¿Qué sucedió?—Preguntó Sasuke

—Mamá dice que ya es hora y que no es necesario hacer un escándalo—Miro hacia todos lados en busca de Sakura, no pudo evitar poner una sonrisa estúpida, después sintió los nervios y la sangre abandono su rostro durante unos segundos, Sarada tomó su mano, caminando con él ante la mirada de todos, no podía irse si tenían esta atención encima, ella mencionaba palabras, pero él se sentía incomodo, no tenía idea de que hacer, había olvidado su plan de acción, ¿Qué se debía hacer? ¿A dónde tenían que ir?

Tsunade le tomó el brazo a Sasuke y se aferró a él—Estoy segura de que no sabrás que hacer en estas situaciones—Mencionó tranquila

—Eres demasiado mayor para encargarte de la situación—Mencionó seguro

—No intentes alejarme, yo estuve en el nacimiento de tu primera criatura y seré participe en este nacimiento y la queso

Sasuke se detuvo, notando la atención que le daban las personas

Le hizo un gesto a Boruto para que se acercara—Necesitamos crear una distracción—Le pidió el favor

Boruto asintió decidido, él era experto en causar escándalos, Sasuke intentó avanzar, pero con cada paso que daba personas se acercaban a felicitarlo por la originalidad de su boda, basándose en los libros de Tolkien.

—Ya sé—dijo Boruto tomando una botella de los meseros que pasaban

—Pensarán que vamos a hacer un brindis por los novios—Dijo entre dientes, Boruto agito la botella e intento quitar el corcho, arrojándolo a uno de los candiles de cristal

—No tonta—Puso el dedo en la botella agitándola, y mojando a Sarada—Grita—Sarada lo hizo, llamando la atención de los presentes

Sasuke aprovecho para ir en busca de Sakura, mientras hacían el ridículo tratando de limpiar a Sarada.

—¿Funciono?

—funciono. ¡Lo siento! ¡Lo siento!—dijo tratando de secarle el pecho, mientras las personas susurraban ante tal acción

—¿Acaso no te pedí respetar mi tranquilidad por un día?—Hinata no dudo en aparecerse ante tal escena, quería evitar que Boruto volviera a ser señalado pero su enojo hacia Sarada no podía disminuir, estaba con los sentimientos a flor de piel, el origen de su molestia radicaba en el hubiera. Si Sarada y Boruto no se hubieran conocido, ella tendría su herencia, a su familia unida, a Boruto bajo su control y a Hima feliz.

Boruto miraba confundido a su madre—¿Ahora que hice?—Decía

—Te debemos una disculpa Sarada—Dijo Naruto, susurrando, alejándolos del centro de atención

—No Naruto, creo que es, al contrario, ella nos la debe a nosotros, a la familia ¿No es así linda?—Mencionó Hinata

Sarada miraba que sus papás apenas estaban saliendo del baño, necesitaba aguantar otro drama por parte de Hinata, esta empezó a limpiarle el vestido, tratando de disimular

—¿Qué está pasando?—Preguntaba Boruto sin entender nada

—No quiero que estes cerca de ella—Hinata lo observó, amenazadora—¿Entendiste?

—¿Qué? ¿Ahora por qué? ¿Qué hice?

—Es mala influencia Boruto

—No lo es, no quieres decir eso Hinata—Mencionó Naruto intentando retirarla de Sarada

—Ya lo habíamos discutido ¿No?—Mencionó, ordenándole que cediera

—Basta—Llegó Kawaki, mientras Sumire intentaba retenerlo, la atención ahora estaba en ellos

—Bien—Dijo Sarada firme, viéndola a los ojos—¿Algo más? ¿Lo anoto?

—Espera que…¿Qué está pasando? ¿Por qué le estas diciendo todo eso?—Boruto estaba confundido

—Fue la que le rompió el corazón a tu hermano—Dijo Hinata

—Ah eso

—¿Cómo que ah eso? ¿Ya sabías?—Dijo alterada—¡Todo mundo sabía menos yo! ¿Qué más me han estado ocultando?

—Mamá creo que estas exagerando como todo, salían y que

—¿No estabas enamorado de ella?—Le preguntó Hinata, Boruto negó resoplando

—Te lo dije—Le advirtió Sumire intentando llevarse a Kawaki de ahí

—Como sea—Dijo Sarada tratando de irse a otro lado

Tenía que hacer que todos la vieran ahí antes de desaparecer, Hinata la persiguió esperando respuestas por parte de ella.

—Deja de acosarme—Le dijo Sarada entre dientes cuando Hinata le puso una mano sobre su hombro, quería ponerle más limites, pero su boca no se lo permitió, era amiga de sus papás, ella no podía comportarse como salvaje, porque sería nuevamente señalada, no pertenecía a ese mundo.

—¿Qué está pasando aquí? Todo mundo las está viendo—Dijo con una sonrisa incomoda

—Solo quiero que me pidas una disculpa, a mí y a mi familia, es lo mínimo

—¿Qué está pasando Hinata?

—Sarada está a punto de pedir una disculpa por el daño que le causó a mis hijos, Cariño ¿Qué querías? ¿Qué se pelearan entre ellos por ti?—Boruto y Kawaki se miraron

—Hinata—Se metió Ino entre ellas—Estás enojada, lo entiendo, yo también soy capaz de meter las manos al fuego por Inojin, pero…no nos corresponde

—No es necesario sacar esos temas aquí—Mencionó Naruto incomodo

—De verdad esto es ridículo—Dijo sarada

—No es ridículo cariño, solo, solo quiero saber ¿Por qué? ¿Por qué saliste con Kawaki y pretendías salir con Boruto? ¿Kawaki te hizo daño? Aunque sé que no es cierto porque él no dañaría a nadie, dime que sucedió, ¿Por qué abortaste?

—Hinata es una niña—Dijo Naruto—No te corresponde saber eso, no te corresponde saber todo—empezó una discusión nuevamente con Hinata

Ino retiraba lentamente a Sarada, quería protegerla.

—¿Qué sucede?—Preguntó susurrando. Observó a Sarada con la cabeza gacha, se giró a ella y le levantó la barbilla negando—No…no me vengas con eso, no…Tu no agachas la cabeza, tú no dejes que estas personas te hagan sentir mal, no les debes explicaciones ni a ellos ni a nadie, recuerda quién eres y todo lo que te costó—Le dio fortaleza, recobrando una parte de ella que creía inexistente, esa osadía y esa valentía de desafiar a cualquier persona, sin importar lo impertinente o grosera que se comportara—Tú y tu madre no son menos por no venir de familias ricas, ni tampoco por buscar la dignidad en cualquier asunto de vida

Le dio una última mirada a Kawaki, sintiéndose ofendida porque no le ponía un alto a su madre, soltó una risa burlona ante ese acto cobarde, Ino seguía explicándole como debía comportarse.

—No te comprendo, estas accionando en mi contra—Señalaba el pecho de Naruto—Se supone que éramos un equipo que congeniábamos en la mayor parte de las situaciones y me comentas que esto no tiene importancia. ¡Estamos hablando de una vida Naruto! Estamos hablando de como su decisión mal influyo en la vida de nuestro hijo…

—Mamá…ya…déjala—Se metió Boruto—Es mi amiga

—No te metas en asuntos que no son de tu prioridad—Le dijo, retomando la pelea con Naruto

—¿Qué mi/erda te pasa Hinata? ¡Hasta yo sé que eso esta demás!—Llego Ino, recriminándole, tratando de intervenir—Tus hijos tienen una vida ¿Lo sabes? ¿Con que derecho vienes y les dices que hacer o que no hacer? ¡Míralos los tienes castrados!

—Ay Ino por favor—empezó Hinata

—No, que tú te la hayas pasado aislada con tu familia no significa que tus hijos se tengan que comportar de la misma forma, mira, ni siquiera se te separan

Kawaki y Boruto se miraron y retrocedieron lentamente—¿Le sigues teniendo miedo a mamá?—Le pregunto Boruto y Kawaki asintió—Yo también

Kawaki nunca supo lo que fue tener una madre, así que toda acción que venía por parte de Hinata la aceptaba tal y como era, creía que ella lo hacía todo con amor, pero había una notable diferencia que ahora estaba viviendo, se llegaba a sentir asfixiado, sobreprotegido, ahora entendía a Boruto. Hinata le había pasado los miedos y él también llegó a sobreproteger a Boruto, recordó los primeros meses que decidió vivir en la estancia y fue una pesadilla para su madre, pero la paz mental que le daban estos últimos años viviendo con sus compañeros fue una maravilla, hasta que ocurrió lo de Sumire y tuvo que regresar como niño pequeño a los brazos de sus padres.

Sarada no podía decir palabra alguna, solo necesitaba ganar tiempo para poder escapar, no se quedaría a disfrutar de una boda que no era celebrada ante los presentes, había pocas personas que realmente lo celebraban, que de verdad estaban felices ante la unión de sus padres, y la hacían sentir segura porque eran personas que conoció en su infancia. Utakata había asistido, incluso la familia de Metal.

Cerró sus ojos y respiro profundo, empezó a caminar a otra dirección sacando el aire, alejándose del drama, intentando poner un rostro gentil y amable, como si no hubiese ocurrido nada.

—déjalos—Mencionó Naruto, al ver como ella intentaba perseguir a sus hijos, pedirles explicación, preguntarles cómo se encontraban

—Sé lo que se siente que te quiten el sustento económico solo porque no les parece el camino que estás labrando con otra persona—Le dijo Ino tocándose el corazón—Mírame a mí, no quiero que observes otra cosa, concéntrate…sé por lo que estás pasando, a mí me sucedió… yo también soy mamá ¿Sí?…El tener que estar encerrada en cuatro paredes con tus bendiciones, sé lo que es tener que soportar la soledad, ver cómo te aíslas y te desvives por tus hijos, porque no tienes redes, porque no tienes una mano amiga que te ayude. Te centraste tanto en tus hijos que olvidaste que ellos también tienen derecho a una vida, y sabes que quieres protegerlos, pero hay un límite, ¿Cómo se van a defender ellos?

Hinata derramaba lágrimas, no tenía con quien hablar de lo que sucedió con su familia, no quería reconocer que se sentía perdida. Le había dedicado la mayor parte de su vida a la crianza de sus hijos y le había destrozado el corazón saber que Kawaki había buscado refugio en su madre biológica cuando sucedió lo del aborto, ella le cuidó, lo crío como su hijo, le dio una educación y le ofreció valores, un techo, y él…había optado por otras maneras de solucionar su conflicto, haciéndola sentir como si no fuese su madre, como si todo ese esfuerzo no hubiese valido la pena.

—¿Yo hice eso?—Se preguntó a sí misma en voz alta—¿Lastime a mis hijos? … pero… lo único que hice fue cuidarlos…y brindarles amor…les dediqué una vida

—Hinata—Comentó Naruto—Sabes que es tiempo de dejar que crezcan, Boruto es tan capaz como Kawaki

—A mí me tocó sacarlo de la depresión, de los castigos, me tocó el trabajo duro de consolarlo durante las noches—dijo Hinata con lágrimas—Él gritaba y yo estaba ahí para él, recordándole que estaba seguro…yo lo hice, yo sola…siempre me necesitó a mí, no es justo que alguien venga y le recuerde que esa soledad siempre estará presente y que vuelva la desconfianza a las personas y al amor…¿Crees que no me duele? Que no lo reconozcan como es…que vengan, así como si nada a dañarlo

—Yo también estuve ahí Hinata, sé lo que atravesamos y como fue ganar su confianza, de ambos, pero no los hemos dejado crecer, Boruto estaba mejorando ¿No? ¿Cuántas cosas tuvimos que prohibirle para que llegara a ese punto de aislamiento? Preferiste tenerlo metido en una pantalla a que fuera a descubrir los recursos…si seguimos a este paso ¿Cuándo podrá entender la crueldad del mundo?

Hinata negaba—No si puedo evitarlo, no quiero que se corrompa…

—¿Cómo? ¿Aislándolo nuevamente? Los dos estamos juntos en esto, tú y yo tenemos que enfrentar la situación, hacerles saber que está bien…

—No es justo que confíen más en ti que en mí, tú nunca estuviste—Decía—Mi vida se detuvo por ellos mientras la tuya continuaba, si me quitas a mis hijos me quedo sin nada—Finalmente abrió su corazón

—Entonces el problema es conmigo…no con ellos

Ino se retiró lentamente dejando que hablaran, dándoles su privacidad.

.

Kawaki lo había detenido, mencionándole que le diera su espacio, ella estaría molesta y debería estarlo, la madre de ambos se había desquiciado.

—Entonces ¿Sigues en el trip de que ante cualquier error el cariño de mis papás se irá?—El decir que sí llegó antes que el "eso no te interesa"

Se habían robado una botella y ambos estaban compartiéndola, pensativos.

—¿No te cansa este estúpido juego de pretender ser alguien que no eres?—Le cuestionó a Boruto

Boruto soltó una risa—El problema es que olvidé quien soy, todo estuvo basado en desafiar a mis padres y después obedecerlos por no querer causarles problemas…

—Eres un dolor en los hu-evos Boruto

—Pero no como antes, puedo notar la diferencia no soy idiota ¿sabes?—Mencionó pensativo—Es gracioso porque todo lo que estuve dispuesto a hacer, tú lo hiciste, y creo que tuvo más impacto el que tu lo hicieras a que yo lo hiciera, pensé que había superado los estúpidos celos por ti, pero me doy cuenta de que es admiración

—¿Te refieres a los tatuajes y los aretes?—Intentó bromear

—Estás haciendo las pases en buena onda con algo que es parte de tu pasado y lo que tanto buscaron negarte mis padres y esconderte…y siento envidia por ti, porque saben que no pueden tenerte entre sus manos porque no les perteneces

—Que jo/dido, he creído que tengo que seguir compensando todo lo que hice para que me quieran, es absurdo

Miro a Sarada, con la botella en la mano, sin importar que tuviera las vistas encima, como si nada le preocupase, como si el peso de la familia no le importara, estaba relajada, observando todo y así era, solo que para Sarada las miradas le incomodaban, ella estaba consciente de que nunca alcanzaría ese estándar que tanto ansiaba su familia, nunca se llegó a sentir tan inferior con su madre, de hecho con ella se sentía capaz, tenía la energía y convicción aunque a veces se llegase a detestar por no alcanzar sus estándares utópicos, pero ahora pensaba en que se jodi/era la familia, nunca sería lo suficientemente buena para nadie, ni para sí misma…así que ¿Qué importaba?

—¿Dónde están tus padres?—Pregunto Karin, tratando de quitarle la botella

—No lo sé, tal vez se escaparon ¿No solían hacerlo antes?—Dijo sin verla, ni ponerle atención

Karin se sentó al lado de ella—Creo que estas dando una mala imagen

—¿Para quién?

—¿Cómo que para quién? ¡Para tus padres, para tu familia! Van a pensar que eres una alcohólica

—Mis padres saben que soy una alcohólica, si ellos lo saben no me interesa lo que opine la gente que no conozco

—Claro que la conoces, es tu familia, es parte de tus padres, es gente a la que le importas

—¿Ha sí? Sí les importara tanto no me estuvieran juzgando, si les importara tanto hubieran estado en mi infancia—Recordó las palabras de Konohamaru—tal vez Sasuke no lo sabía, pero si conocían a mi madre pudieron acercarse a ella y preguntar si nos hacía falta algo. Ninguna de las personas que están aquí se atrevieron a dar ese paso hasta ahora que soy una "Uchiha", así que no les debo nada, ni una explicación

—Eres demasiado grosera, incluso peor que tu padre—Dijo Karin yéndose de ahí ofendida

Siguió bebiendo directo de la botella y agarrando de las tiras de carne que estaban en los platos de cobre. Se acercó alguien de la organización a preguntar por sus padres, y Sarada les dio indicaciones de la música que quería escuchar, las luces de los candiles fueron reemplazadas con luz de vela haciendo sentir el ambiente más medieval; Había un poco de viento, haciendo que los árboles aullaran con la llegada de las aves, era una lástima que arruinaría con su presencia esa tranquilidad.

Deseo tener la rabia que tuvo Boruto, para tomar el micrófono y gritar que no se metieran con ella, que no les interesaba su pasado, pero lo único que tenía entre sus manos era aquella botella que no soltaría con facilidad, así que intento hacer su pequeño aporte para emitir que no les pertenecía a los comentarios involuntarios, no la conocían, ni estaba para llenar expectativas, así como ellos no estuvieron para apoyar a su madre, y ahora ¿Supuestamente apoyaban a sus padres? ¿De qué modo?

La indignación de todo lo que había escuchado se hacía presente, nuevamente sintiendo aquel vacío, esta vez sería difícil de cubrir.

—Tu hiciste eso—Afirmo Inojin escuchando "La canción-Bad Bunny"

—Sí, anda—Lo invitó, dándole unas palmadas al trono de al lado, Inojin le quitó la botella

Se oían parloteos por todos lados, quejas ante la música que estaban escuchando, reclamos por parte de la gente hacia las personas del servicio, estaban indignadas, la música no iba con la temática, ni siquiera había indicaciones de que debería hacerse, los novios habían desaparecido, y nadie se hacía cargo de las sugerencias ni "elogios".

Pensaba que te había olvidado, pero pusieron la canción—Cantó—Que cantamos bien borrachos que bailamos bien borrachos, nos besamos bien borrachos los dos…Anda ponte a cantar, acompáñame a arruinar esto, como todo

—¿Te sucede algo?—Le cuestionó, arqueando una ceja

Se levantó sin gracia moviéndose enfrente de Inojin, si la gente iba a comenzar a hablar de ella, que lo hicieran sobre su verdadera persona, total ya estaba tocando fondo y ella no iba a cambiar, no iba a ser otra persona por el hecho de pertenecer a una familia con reconocimiento, Sasuke no era un salvador, ni su madre una aprovechada. Ahora entendía la rabia, el desafiar a estas personas, su boca tenía un amargo sabor, se sentía caliente, al igual que su cuerpo, estaba indignada, quería olvidarse de eso por un rato, quería fastidiar a esta estúpida gente de alguna manera, pero aún no lograba juntar el valor y la osadía de Boruto.

Nunca lo superé, nunca te superé…Anda, canta, sé que te la sabes

—No quiero opacarte

—¿Crees?

—Siempre fui mejor que tú en casi todo

—No es cierto—Dijo con burla, se volvió a sentar en uno de los tronos, observando los rostros de las personas, algunas ya se estaban retirando para alivió de ella

—Ya debemos bajarnos

—Espera…escucha esta canción—Mencionó ante la melodía, haciendo movimientos con sus manos, disfrutando de lo relajante que era—Y aprovéchame hoy, que mañana me voy y no sé cuándo vuelvo, si en tus ojos me pierdo ... Y nadie lo pidió, pero estamos aquí, yo no sé si fue dios, pero creo que lo vi, y cuando me besaste

—Ya, me voy

—No ¿A dónde? Anda ven, quédate—El alcohol ya le ponía las mejillas coloradas

—¿Estás rogando?—Le cuestionó Inojin

—No lo necesitas—Le dijo Boruto ascendiendo a los tronos

—Vete, no quiero meterte en más problemas—Comentó Sarada mirándolo a los ojos, recordando las palabras hirientes que le dedicaba Hinata

—Y que, me han gritado por menos—Se sentó arriba de la mesa, recargándose en el tronco del árbol, extendiendo la mano para que le pasara la botella—Además—Señaló la canción que estaba a punto de reproducirse—No me perderé esta joyita

Se miraron en silencio, escondiendo la risa burlona, Sarada fruncía los labios, evitando cantarla, pero Boruto hacía ademanes de hacerlo, queriendo que ya soltara aquella risa.

Sabes lo que pasa cuando estamos solos—Cantó Boruto, subiéndose a la mesa, bailando la canción, Sarada hizo lo mismo, parándose en el trono, imitando al rubio—Hoy me puse linda para verte, y tú que estás con suerte, no quiero tequila quiero a ese, y yo no sé qué tiene…

Inojin los veía en silencio, ahí estaba ese lado de Sarada, aquel lado jod/ido que la hacía actuar como estúpida cuando tomaba alcohol. Al principió pensó que sería divertido verla de esa manera, pero por el contexto, estaba demasiado jodi/da para querer afrontar lo que pasaba. Se levantó de ahí, ante la mirada pesada de su madre, ella no quería que abandonara a Sarada, pero ¿No se daba cuenta que no estaba sola?

En cuanto la canción terminó, se sentaron ambos en el trono.

—¿Nos vamos?—Le preguntó Boruto

—No…Quiero hacer algo…

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.

Le había prometido que llegaría a tiempo a rescatarla de los abrumadores comentarios que le darían los presentes, él comprendía lo bochornoso que podían ser los eventos privados ya que todo se convertía en dominio público y de paso en acto político. Cuando él asistía a los eventos no dudaban en preguntar acerca del gobierno de su familia, y del camino que él estaba labrando para llegar a la política tan joven, era algo que se esperaba de él, y le encantaba ser el ojo de atención entorno a esos temas, respondiendo con modestia acerca de su camino, enfocándose en que a él le interesaba el aprendizaje de las nuevas generaciones, resaltando su papel como catedrático.

Y al entrar al lugar por suerte encontró estacionamiento, pero se percató de que algunas personas se estaban yendo, aún no obscurecía del todo y por lo que comentó Sarada, la boda era más una cortina social donde la familia Uchiha reiteraba su compromiso hacia los valores familiares sentando las bases de que el matrimonio se considera sagrado.

Antes de dejar atrás el estacionamiento, las personas no dudaron en acercarse a él, reconociéndolo como el honorable nieto de Hiruzen, estrechando su mano con él, admirando el lazo que tenía con la familia Uchiha, y tejiendo camino por si algún día estaría interesado en elaborar su carrera política; Se despidió con cortesía.

Se desconcertó al escuchar la música.

—Konohamaru Sarutobi—Mencionaron su nombre, seguido de halagos a su físico, este no dudo en hacer burla ante las canciones tratando de encontrar una explicación coherente—Los recién casados se escaparon—Mencionó ofendida—y yo que apenas disfrutaba de la boda, esperaba un gran espectáculo, pero nos dejaron con el Jesús en la boca—Miro a su hermana

—Esa chiquilla que dice ser hija de Sasuke es la que se está encargando de hacernos huir con esa espantosa música y sus horribles actos vulgares

—¿Llama a eso baile?—Se miraron con burla—Ni que estuviéramos en un burdel, se mofa de su misma familia, no muestra una pizca de pudor o respeto

—No era para menos si está al lado de ese Uzumaki, porque de Hyuga no tiene nada, hizo lo mismo que en la renovación de votos de sus padres, o al menos eso fue lo que escuché, causó un furor ante su "revelación", haciendo que Hiashi pasará por un bochornoso momento frente a su partido, salió en notas vulgares y revistas de cotilleos

—Mmmm pues son tal para cual, la deshonra de sus familias, es mejor que te prives de compañía como la de ellos, no vaya a ser que causen inconvenientes en tu pulcra carrera, los Sarutobi son conocidos por su devoción a los valores y tradiciones y sabemos que tu llegarás más lejos que tu abuelo, incluso que tu tío

—Lo sé—Mencionó con una sonrisa, se acomodó su moño dispuesto a despedirse—Gracias por su fe en mí, aún que no estén los novios, considero prudente ir a saludar a los que asistieron, al menos por respeto

Ellas sonrieron orgullosas de las palabras de Konohamaru, dándole el visto bueno y cediendo el paso, mientras ellas procedían a retirarse, siguiendo con el bufé de que todo pudo haber salido peor.

Una de las tías de Sasuke tomó a Sarada del brazo, arrastrándola hasta el gran patriarca.

—¿Estás consciente de tu degradación pública?

Sarada entornó los ojos—Debemos guardar las composturas en eventos públicos—Mencionó Uruchi

—La prensa está presente, así que tu comportamiento debe estar a la altura de una dama, muestra mayor estabilidad por el honor de tu padre—Naori le daba la misma mirada despectiva que Indra

—No me voy a cohibir por un estúpido apellido que no tengo—Les dijo, dándoles la espalda—Sí quieren finalicen con la fiesta de mi/erda, me da igual

Itachi soltó una risa burlona, que disimuló con la mano, Sarada había dejado boquiabierta a la familia de Sasuke, no se esperaban el comportamiento salvaje y la desobediencia por parte de ella, creían que era lo más parecido a Indra, pero debían esperarse esa inhospitalidad de una vulgar bastarda.

La tomaron de la muñeca, pero Konohamaru intervino antes de que Sarada empezara a gritar, a este punto, estaba dispuesta a hacer lo que fuese para demostrarles que no estaba en su poder.

—Lamento los inconvenientes causados—Se disculpó Konohamaru—Asumiré la responsabilidad de las acciones de Sarada, y doy mi palabra de que no sucederá nuevamente, mi compromiso no solo es con nuestra relación, sino con los eventos familiares que sucedan de ahora en adelante

Indra estaba boquiabierta, ¿Ese intento de dama que se tambaleaba de un lado a otro estaba saliendo con un Sarutobi? Ella había logrado la vinculación familiar que tanto deseaban sus tías, ella había obtenido a Konohamaru; sintió el pinchazo de traición, sus labios temblaron, y no podía ocultar lo herida que estaba.

Sarada miro con el ceño fruncido a Konohamaru, levantó un poco su vestido haciendo notar sus pies descalzos, camino entre las piedras en busca de un pedazo de pastel. Lo observó durante unos minutos, era una pena que se desperdiciara.

Ya no te quiero como antes, me rompiste, pero solo en parte—Cantó, bailando, sirviéndose su rebanada y arrasándose hasta el tronco más cercano, intentando sentarse

Estaba mareada y aturdida ante esa canción, le dolía, pero tenía que contenerse, ya estaba con los efectos del alcohol, su vista borrosa, sus pies ligeros, había perdido el olfato, arrastraba las palabras y sus acciones parecían ser lo suficientemente atinadas para cometerlas. Así que se recostó entre las hierbas, subiendo sus pies encima del tronco, mirando hacia el follaje obscuro de los árboles, no le interesaba que pensaran de ella, tenía el corazón roto, la desaprobación de los presentes y la ausencia de la persona que quiso.

Pero tú, no me has olvidao', no me has olvidao', no me has olvidao'…solo tú, no me has olvidao', no me has olvidao', no me has olvidao'…

Konohamaru se había presentado oficialmente con la familia Uchiha, ya sabía que al hacerlo las responsabilidades con su relación crecían, porque aquel enlace no sería privado, ya pasaba a ser parte de la vida pública. Observó a Sarada, tirada en la hierba, con los ojos cerrados, cantando, suspiró, tomándola del brazo y sujetándola de la cintura, ayudándola a caminar.

—Te dije que te salvaría de tu horrorosa familia—Le confesó—Llegue a tiempo ¿No crees?

—¿A dónde vamos? No, no me quiero ir…¿Dónde está Boruto?—arrastraba las palabras —No soy alguien a quien los hombres puedan rescatar con facilidad—Le dijo, señalándolo—Yo puedo…

—Sí pudieras yo no estaría aquí, déjame cuidar de ti, ¿No está bien que de vez en cuando dejes esa armadura de protección que cargas contigo y le permitas a alguien hacerlo? ¿No estás cansada?

—Estoy cansada—Mencionó, abrazándolo—Muy cansada

—Anda, vamos a otro lado, quiero decirte lo espectacular que te ves con ese vestido…y quiero notar como te ves mejor sin él—Le susurró

—Necesito mis cosas—Arrastró las palabras—Mi teléfono, el de mi madre…voy

—Yo iré—Mencionó, caminando con aires del caballero blanco, dejando a Sarada sentada en una enorme silla de madera, esperando que no hiciera algo más que respirar con tranquilidad, yendo a la mesa de honor—¿Esto es de Sarada?—Preguntó a Kawaki, quien luchaba por llevarse a Boruto junto con Sumire

—Esa bolsa—Respondió y le encargó un café cargado a los meseros que aún esperaban órdenes. Nuevamente se acercó alguien, reconociéndolo, sacándole plática acerca de sus proyectos y sus metas

—¿Quieres hacerme un favor? Se lo llevas a Sarada, antes de que se duerma—La señaló, estaba luchando por no caerse, Kawaki miro a Sumire y esta le empujo hacia ella

—Lo hará, con gusto

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Sino lo puedes tener lo tendrás que soltar, no estuve a tu lado, pero te deseo paz y libertad—Cantó, se había disociado, no sabía qué hacía sentada ¿Acaso estaba esperando a alguien?

Solo el amor, con amor se paga, nada te debo y tú no me debes nada. El querer que no se da, ¿Dónde acaba?

—Tómalo—Le dijo, Sarada lo observó, aquel rostro sereno, como si a él no le hubiese atravesado toda la situación de la misma forma que a ella. Aquel sujeto que con impotencia dejaba que se hundiera en su miseria emocional, sin capacidad alguna para rescatarla, sus heridas no eran las mismas a pesar de que la situación fue de ambos

—Ay, ¿Por qué?—Miro al cielo, levantándose de ahí, queriendo huir ¿Por qué tenía que aparecer en esta canción? ¿Por qué tenía que insistir? —¿No estas cansado?—Se giró hacia él, este solo le extendió el café, las primeras lagrimas cayeron ante su indiferencia—Dijiste que no debías tratarme así pero lo sigues haciendo, me estás castigando…dime ¿Por qué merezco esta actitud de mi/erda?...Yo no te use…Me da igual si quieres creerme a estas alturas o no, yo soy la única que se queda con todo lo que sentí por ti

—Lamento hacerte sentir de esa manera—Le extendió nuevamente el café, esta lo tomó, bebiéndolo frente a él, sentándose ahí, entre la hierba, escuchando las canciones que posiblemente estaba pidiendo Boruto, estaba "Botella tras botella- Cristian Nodal"

—Nunca tuve nada que ofrecer ¿verdad?…—Lo miro con la cabeza ladeada—Ni siquiera pude ofrecerte amor…me lo quedé—Se quitó la tiara, observándola—Y ya no sé qué hacerle, no puede ser tuyo…pero tampoco puede ser de alguien más…y cuando creo que tiene fecha de expiración o algún límite…—Abrió la boca procesando lo que estaría a punto de decir—es…

—-Venga, vamos—Konohamaru llegó enérgico, ofreciéndole la mano, Sarada observo a Kawaki y luego a Konohamaru—No había notado lo increíble que lucía tu cabello, ¿Le hiciste algo?—Preguntaba, arrastrándola fuera de la vista de los invitados

—No, espera…—Necesitaba decirle, que él supiera, que la perdonara, que volviera a verla como antes

.

.

—Tenemos que hacer que hablen entre ellos—Mencionó Sumire susurrando

Boruto entrecerró los ojos tratando de localizar a Kawaki, hasta que Sumire tomó su barbilla y dirigió su mirada—Ha sí…ya sé, hay que recordarles porque sufren, hey, hey, oye, ponme "Como un G"—Le mencionó al mesero dándole un billete

Observaron a Sarada, como esta huía en cuanto vio a Kawaki

—No van a hablar—Mencionó Boruto—Mira, conozco a Kawaki…solo va a entregarle eso y se va a regresar

—No, ya la siguió, ¿Ves?

—Pero no están hablando

—Sarada no va a hablar…en la mañana me lo dijo—Arrastró las palabras—¿Y como lo sé? Porque ella me lo dijo, ¿Ya te lo dije?

—Bueno, haremos que Kawaki hable, oye, por favor, serías tan amable de cambiar la canción por "Botella tras botella"—El mesero asintió—Muchas gracias, te lo agradezco

Sumire sintió la pesada mirada que le dedicó Kawaki, tragó con dificultad, ¿Cómo supo que había sido su plan?

—¿Ves? No van a hablar…—Los señaló—Tal vez debamos ir y decirles, hablen

—Es un momento privado, tenemos que respetarlo ¿No? ¿No?

—Mi/erda—Dijo, al ver que Konohamaru intentaba levantar a Sarada—No es cierto…¿Está saliendo con Sarutobi?—Cuestionó