Los personajes pertenecen a . Solo la historia es creación mía y queda extrictamente prohibida toda copia parcial o completa de ella sin mi autorización o consentimiento.

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CAPITULO 1

¿Otra vida?

"¿Es posible sacar esa cosa sin que ella quedé con secuelas?"

Escuchar esa pregunta de quién es mi esposo y dicha con tanto desapego y molestia quebró mi corazón.

"Solo han pasado unos pocos días, aún así, en su estado podría catalogarlo de casi tres meses. Si realizamos ahora la intervención no debería haber ningún problema. Pero, Edward…"

Desconecte la conversación. No podía creer lo que estaba pasando. La familia hablaba de mí cómo si no estuviera presente. Al parecer, mi opinión no era importante.

En parte fue mi culpa, siempre dejé que Edward tomará las decisiones de todo en nuestra relación. Pero, creía que al ser ahora su esposa, mis sentimientos y opiniones tendrían algo más de peso o importancia.

Dolía que algo tan maravilloso para mí, fue algo tan horrible para Edward.

Hace unos días estaba eufórica. Nunca imaginamos que un vampiro fuera capaz de procrear. Así que la noticia fue increíble. Dentro de mí crecía un pedacito de ambos. Tendría un bebé. Un hijo de mi esposo. Pero él no lo quería.

La noticia cambió todo. La familia se desmoronaba y estaba preocupada. Alice no veía mi futuro. Edward se culpaba. Jasper sufría con su empatía. Rosalie me envidiaba. Esme y Emmett callaban sus opiniones y Carlisles trataba de apaciguar a todos. En resumen, fue un desastre.

Todo comenzó una semana después del matrimonio. La luna de miel comenzó bien, Edward cumplió su palabra y tuvimos sexo. Quizás no fue lo que esperaba, pero con algo de práctica mejoraría. Sin embargo, sólo requirió una única vez para dejarme embarazada.

La noticia fue un shock para todos, nadie sabía que era una posibilidad. Trate de poner alegría a la situación. Estaba feliz, mi marido no. Nada de lo que dije fue suficiente para Edward y decidió que lo mejor era un aborto.

Después de salir muy rápido de la isla, viajamos en avión. En todo el trayecto traté de hablar con Edward, quería convencerlo de que nuestro hijo no era malo. Pero fue en vano. No me escuchó, solo dijo que lo quitaría apenas llegáramos con Carlisle.

Así que aquí estaba, nuevamente en Forks, sentada en el lujoso sofá de la familia Cullen. Ninguno de ellos me habló directamente, todos opinaban sobre mi estado y cuál fue la mejor forma de quitar la cosa.

¿Qué tan despectivos podrían ser? Ninguno de los vampiros se refería a mi hijo como un bebé. Para ellos era una cosa, como un tumor que estaba dentro envenenado mi sistema y si no lo extirpaban moriría.

Creo que estaba un poco en shock, todo se sentía como fuera de lugar. Cómo si esto no fuera real. Quería gritar, quería decirles que es mi cuerpo y no abortaría. Quería salir corriendo y llegar dónde Charlie. ¡Quería a mi hijo! Pero nada era posible, estaba congelada sin poder hablar.

¿Me habían drogado? Posiblemente. Ya no recordaba cómo fue que llegue a dónde estaba sentada.

Tenía plena conciencia de lo que pasaba a mi alrededor. Sin embargo, fue mi cuerpo el que no respondía.

No sé cuánto tiempo pasó hasta que me tomaron en brazos y fui transportada a la habitación de Edward. Vi como Carlisle entraba con una jeringa y a Rosalie con varios instrumentos.

Eso era todo. Me quitarían a mi hijo. Sentí lágrimas correr por mis mejillas. Creo que grité y me retorcí tratando de escapar. Brazos fuertes me sujetaron y a lo lejos escuché a Edward decir que todo era por mi bien.

Pronto sentí un pinchazo, mis ganas de vivir se fueron en ese momento. Creo que murmuré qué se arrepentirán y dejé que la oscuridad me llenará.

XxxxX

¿Alguna vez han tenido esa extraña sensación de flotar y luego caer al vacío? El sentimiento de pánico que provoca esa situación te llena de adrenalina y hace que tu corazón corra a mil.

La sensación es horrible, más aún cuando olvidaste respirar y te ahogas.

Así fue como desperté, con esa percepción de haber caído desde un precipicio, mi estómago apretado lleno de angustia, mí cuerpo adolorido por el efecto de haber chocado contra algo y muy desorientada sin entender que paso o donde estaba.

Observé que estaba en mi cuarto. Bueno, mi antigua habitación en casa de Charlie. No había nadie conmigo y comencé a entrar en pánico.

Mi mente trató de colocarse al día, tratando de recordar qué fue lo último que pasó.

Mi mano fue a mi corazón acelerado. En un esfuerzo de disminuir las pulsaciones inhale y exhale aire tratando de calmarme.

Entonces recordé, imágenes pasaban por mi mente, experiencia vividas, opciones tomadas, errores cometidos, posibilidades arruinadas…

Todo por lo que luche. Un futuro que al parecer ya no existía. Mis manos fueron directo a mi estómago. Ahí ya no estaba mi hijo.

No entendía qué había pasado. ¿Por qué estaba en casa de Charlie? Mis recuerdos solo llegaron hasta el momento que…

¡Oh, Dios! Ese momento, ese recuerdo dolía. Mis ojos se llenaron de lágrimas y mordí con fuerza mi labio para evitar los sollozos que ansiaban por salir.

Traté lo mejor que pude de enfocarme en respirar, inhalar y exhalar, no quería caer nuevamente en crisis. Entendía que aquel estado emocional no ayudaría. Además, ¿Qué podría hacer más que encerrarme en la miseria? Ya había pasado por un momento zombi, no tenía ninguna intención de pasar por otro. Mucho menos debido a la misma persona, Edward.

El nombre de mi marido resonó en mi mente y lo odié. Él y su familia eran la causa de todos mis sufrimientos. Cada momento de angustia y dolor comenzaban con ellos. Pero, me había demostrado que a pesar de todo tenía la fuerza de superar las dificultades. Cada una de ellas, fui capaz de seguir adelante, así que, a pesar de este nuevo golpe por parte de ellos, no me dejaría vencer.

No sé cuánto tiempo pasó, entre tranquilizarme y ordenar mis sentimientos y pensamientos.

Observé que el reloj de mi mesita de noche indicaba las 05:32 A.M. Pero fue la fecha la que me dió otro golpe de crisis.

No tenía sentido. No fue posible. Debía estar soñando. Mis pulsaciones subieron otra vez y tape mi boca con mis manos para evitar que escapara un grito.

Inhala y exhala. Inhala y exhala.

Cerré los ojos y otra vez inhalé y exhalé.

Hoy era el segundo día de mi llegada a Forks. Entonces ¿Todo fue un sueño? ¿Fueron reales esos dos años? O simplemente me estaba volviendo loca.

Todo se había sentido tan real, así que sueño o algún tipo de experiencia extraña, debía tratar de… ¿Qué debía hacer? Nadie creería que soñé, viaje o lo que sea sobre mi futuro. Pero aún así… ¿Aquello fue solo una posibilidad? ¿Será mi futuro preciso? ¿Podría cambiarlo?

Mi mente tenía millones de preguntas y aún estaba tratando de entender toda esa experiencia.

¿Y si comenzaba a olvidarlo?

Presa del pánico, salté de mi cama y corrí al escritorio para anotar todas aquellas fechas y situaciones importantes en las que, quizás, podría hacer algunos cambios o solo para recordar enfrentar de mejor manera la situación.

Así fue como me encontró Charlie. No lo había escuchado golpear la puerta, estaba tan concentrada escribiendo fechas en una libreta que me sobresaltó su voz.

"Bell's, surgió algo en la estación, debo ir pero después estaré dónde Billy. Jake te invito a la fogata ¿Vas a bajar al res?" Pregunto desde el umbral de la puerta de mi habitación.

Dejé de escribir y levanté la vista para observar a mi papá. Era igual, no había ningún tipo de diferencia físicamente, pero su semblante estaba mucho mejor, se notaba feliz y animado.

Muy diferente de la última vez que lo ví, agotado y preocupado por una hija que decidió casarse joven con su primer amor.

En ese momento me di cuenta de que tan horrible fui con Charlie. A pesar de que mi estúpida justificación para vivir con él fue conocerlo mejor, nunca me di el tiempo de hacer eso.

Lo descarte tan rápido y le mentí todo el tiempo debido al tipo de relación que mantuve. Incluso preferí estar con otra familia, porque ellos me prestaban más atención que mi padre.

Pero nunca le di la oportunidad de mejorar nuestra relación padre/hija. Quería cambiar eso, trataría de no descartar a Charlie. De hecho esperaba no mentirle tanto.

"Entonces, te veo en el res papá." Fue mi rápida respuesta.

Quería abrazarlo, decirle que me perdonará por ser tan mala hija. Pero me mantuve en mi lugar firme, solo le dediqué una pequeña sonrisa.

"Bueno chico, nos vemos más tarde." Con esa despedida, cerró la puerta y sentí que bajaba la escalera.

La relación con Charlie nunca fue muy demostrativa de cariño. En esa otra realidad, al ser ambos introvertidos, era un poco difícil expresar nuestras emociones.

Además, sería extraño que de la nada saltará sobre él en un abrazo y llorara por una vida que puede que exista cómo puede que ya no.

Esa experiencia en sueño ya tenía un cambio. Sin darme cuenta, había hecho algo que en mi otra vida no había realizado.

Incluso si lo pensaba detenidamente, Charlie no había subido a mi habitación.

Esa vez, en la vida que ya no era, está conversación pasó en la cocina, habíamos terminado de desayunar y Charlie me preguntó si vería a Jake. Me negué a ir a la Push porque quería dejar todo listo para el día siguiente que sería mi primer día de escuela.

Estaba muy nerviosa como para pensar en otra cosa que no fuese la escuela. Solo había querido pasar tan desapercibida y no quería relacionarme con Jacob por qué traería atención sobre mi.

Ahora, a diferencia de esa realidad, me sentía mucho mejor conmigo. Tenía experiencia en muchas cosas debido a la difícil vida que me había creado. No era tan ingenua, no era una muñeca frágil. Definitivamente, no dejaría que menosprecien mis opiniones. Ya no sería la Bella manejable y sumisa.

Me di cuenta que ese fue todo el problema. Mientras escribía todo los acontecimientos llegó la luz. Abrí mis ojos al serio problema que me había creado al no ser independiente.

Edward y Alice se habían aprovechado de mi debilidad, dominaron todo. Esa vida fue la que ellos crearon para mí, porque no fui capaz de ser fuerte y defender mis propias elecciones.

Los odiaba, pero me odiaba más.

¿Cómo había dejado ser tan manipulable?

Eso también cambiaría. No dejaría que pasarán por encima de mí. Me defendería, haría mis propias elecciones y mostraría lo fuerte que era por una vez.

Vivir con Reneé me había hecho independiente, debí crecer para mantener una casa. Mi madre era una mujer atolondrada y libre de preocupaciones. Con ella, yo era el adulto responsable. Entonces ¿Por qué en esa realidad mi personalidad fue tan sumisa? No entendía mi cambio de personalidad. ¿Fue por los vampiros? ¿Edward había hecho algo?

Si fuera así ya no importaba, definitivamente trataría de mantener alejada a la familia de vampiros todo el tiempo posible.

Estaba enojada con todos ellos. Odiaba en la persona que me había convertido por tratar de encajar con los Cullen.

Detestaba no haber podido defenderme y quedarme con mi bebé. Eso fue lo que más dolía. Habían matado una parte de mí aquella noche.

Anote los últimos resquicios de esa vida y guardé la libreta en mi cajonera. Si me dan una segunda oportunidad la aprovecharé. Posibilidad o no, muchas cosas de ese camino no quería volver a pasarlas.

Tomaría con calma los días, disfrutaría mi vida y trataría de arreglar situaciones que encontré injustas.

Esperaba que los cambios no trajeran más problemas o consecuencias malas o irreparables. ¿Que tan cierto era eso de que toda acción trae una reacción? ¿Sería verdad que cada camino de tu vida estaba forjado? ¿Puedes cambiar tu destino? No tenía respuestas, solo más y más preguntas.

Sin perder más tiempo fui al baño para ducharme y comenzar mi día. Una vez lista y vestida baje a tomar un desayuno rápido.

Hoy es Domingo. La vez anterior fue simple, recuerdo salir a comprar para abastecer la casa con alimentos y luego pasé el resto del día leyendo una novela. Uno de mis favoritos, Romeo y Julieta. Ahora, no quería vivir con tanto drama. Definitivamente ya no sería mi lectura favorita.

Tomando las llaves de mi amada camioneta, regalo de Charlie del día anterior, salí para dirigirme a la casa de Jacob. Él había llegado a ser una parte muy importante en esa vida. Mi mejor amigo, mi sol personal, quien me ayudó a superar la depresión cuando Edward me dejó. Pero fui egoísta, me aproveché de su amor por mi beneficio. Lo quería, pero mis sentimientos siempre fueron de hermandad. Ahora le dejaría claro eso. No cometería ese capricho para no estar sola.

Llegar a la casita roja fue fácil. Había pasado mucho tiempo en aquel lugar. Se veía tal cual la recordaba. Suspirando me arme de valor y baje de la camioneta para pasar la tarde en la casa Black.

Billy abrió la puerta antes de que tuviese tiempo de golpear.

"Hola Bella, Charlie aviso que pasaría. Me alegro de que estés aquí." Saludo mientras hacía un gesto para que entrara a su hogar.

"Hola Billy. Espero no molestar al llegar antes."

Rodeando su silla ingresé al cálido hogar.

"Para nada Bella, no es molestia y Jake se alegrará de pasar la tarde contigo. Debe estar por llegar, lo envíe dónde Su a buscar el almuerzo."

"Oh, bueno… quizás en otra ocasión podría cocinar." Comenté, tenía las intenciones de pasar mucho tiempo en el res. Además, era una pequeña forma de agradecer lo que habían hecho por mí en la otra realidad.

"Eso sería genial Bella, te lo agradezco."

Mientras esperábamos a qué Jake llegará hablamos. La mayoría de lo que me dijo ya lo sabía pero trate de sonar interesada.

Billy estaba a mitad de contar una historia de pesca cuando Jacob irrumpió en la casa gritando por su padre.

"¡Papá! Harry dice que deben hablar pronto de un asunto tribal, llamará más tar…" Sus palabras quedaron a medio decir cuando me vio sentada junto a Billy.

Observé como la cara preocupada de Jacob cambió a su radiante sonrisa. Esa sonrisa que fue exclusiva para mí. Él, mi amigo, mi sol personal, quien me ayudó a superar una parte oscura en la otra realidad.

Se veía tan joven y despreocupado, físicamente aparentaba su edad. Nada parecido a la última vez que lo ví, en aquella despedida de mi matrimonio. Cuando me dijo que me prefería muerta que como un cadáver viviente. Ser un lobo lo había endurecido, debió crecer y aprender a liderar. Jake tenía muchas responsabilidades tanto con la manada como por la tribu, lo que mató gradualmente su inocencia alegre.

En esa despedida, parte de mi corazón se rompió por él. Sabía que esa decisión, la de convertirme en vampiro, algo que él mataba para proteger a su gente, lo quebraría y no me importó. Fui súper injusta con Jake después de todo lo que él hizo por mí.

Ahora, ya no quería esa vida. Pero tampoco sentía correcto quedarme o aprovechar sus obvios sentimientos de amor por mí. Dejaría en claro que solo seríamos amigos y esperaba que fuese suficiente para él.

"Hola Jake." Saludé tratando de sacar de su aturdimiento a mi amigo que se había congelado en el lugar.

"¡Bell's! Me alegro de que estés aquí para la fogata." Expresó, mientras dejaba unos contenedores con comida sobre la mesa.

Ayude a colocar los platos para el almuerzo y así pasamos una tarde agradable entre conversaciones.

No fue hasta casi terminar la comida que sonó el teléfono de la casa y Jacob me sorprendió con un comentario.

"Debe ser Harry papá. Me dijo que llamaría para hablar contigo sobre algo tribal y por la desaparición de Sam."

Billy por su parte no respondió, solo asintió dando a entender que escucho, para luego deslizarse en su silla hacia el teléfono que sonaba.

Respondió bajo, estaba claro que no quería que nosotros entendiéramos la conversación que se estaba llevando a cabo.

El suspiro de Jake me obligó a apartar la mirada de Billy.

"¿Qué está pasando Jake?" Mi curiosidad estaba por las nubes. Si bien no tenía muchos conocimientos sobre asuntos tribales, lo de Sam desaparecido me tenía muy intrigada. No recordaba ningún momento en la otra realidad que el alfa de la manada desapareciera.

"Hace casi una semana que Sam Ulley desapareció. No lo conozco mucho, ya que era estudiante de último grado y pasaba la mayor parte de su tiempo con su novia o trabajando. Pero los ancianos están muy preocupados. Yo creo que solo trata de llamar la atención y molestar a Leah, ella dijo que habían tenido una pelea muy mala antes de que él se fuera."

Entonces recordé que alguna vez escuché algo sobre esto. En la otra realidad, Jake me había dicho que Sam solo era el alfa temporal porque fue el primero en cambiar. Pero por línea de sangre la descendencia Black llevaba por obligación ese título.

Así que en este momento, podría decir que estaba donde todo comenzó. Si Sam desapareció, quizás fue por qué había activado el gen y llevado su cambio. Debía encontrarlo y hablar con él. Tenía una extraña sensación de que esto era algo muy importante.

¿Pero dónde se suponía que lo encontraría? Estaba desaparecido y nunca tuve mucho contacto con él. Sabía dónde vivía con Emily porque las juntas de manada siempre eran en su casa. Pero, en éste momento, Sam quizás aún no la conocía. Jake dijo que aún estaba con Leah.

Si estuviera como lobo podría estar en cualquier lugar. No sabía mucho sobre sus primeros meses en fase. Cuando lo conocí, estaba catatónica por la pérdida de Edward y en la manada creo que también estaban Jared y Paul.

Así que no tenía una real referencia de dónde o cómo encontrarlo.

Si bien tenía muchas preguntas, ninguna de ellas tenía respuestas. Tampoco había posibilidades de interrogar a Jake. Él no sabía nada del asunto de la manada hasta que fue su turno de cambiar. Y para que Jake estuviera en fase aún faltaban meses. Además, no tenía intenciones de contarle algo de mi otra realidad por miedo a que me tomara como una loca. De hecho, ni yo misma creía que tenía conocimiento del futuro, pero sí tenía todas las intenciones de utilizar dichos conocimientos a mi favor si la situación lo ameritaba.

Entonces ¿Cuál es la mejor manera de encontrar a un lobo perdido? No podría llegar y salir corriendo llamando a Sam como quien pierde un perro. Ojalá fuera así de fácil. Quiero decir, podría salir y correr perdiendone entre el bosque y cruzar los dedos para que el enorme lobo negro me encontrará por casualidad. Pero si Sam aún no estaba en sus sentidos dominando su parte espiritual ¿Me atacaría?

Recuerdo que Jake me había dicho que dominar la fase era difícil. Que las emociones estaban por las nubes y a flor de piel, le fue muy difícil superar sobre todo el enojo. Por ello, los primeros días todos los chicos pasaban bajo la estricta tutela de Sam, apartados y en algún lugar del bosque, quien los ayudaba a entender la situación y cuando estaban más calmados, volvían para pasar unos días en casa del alfa hasta que se controlaban con sus fases.

Pero eso fue cuando ya habían varios lobos. Mi duda es ¿Quien ayudó a Sam si fue él quien inició la manada? No tengo ningún recuerdo de esa información. Y maldita sea, este fue el conocimiento más importante. ¿Cómo carajos encontraría a Sam? ¿Podría hablar con Billy? ¿Me creería si le contará que ya había vivido parte de una vida?

"Bell's, ¿Quieres pasear por la playa mientras llega la hora de la fogara?" La pregunta de Jacob me sacó de mis cavilaciones. Asentí mecánicamente, aún trataba de pensar qué hacer con Sam.

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N/A

Espero que les gustara este primer cap y cualquier error es mio ya que no tengo beta. Cualquier comentario se agradece y me hacen feliz si marcan la historia como favorita. Tambien espero pronto actualizar mis otras historias, no las he dejado tenia algunos cap listos pero hay cosas que no me convencen y debo corregir algunos errores.