Disclaimer: Nada de esto me pertenece, la saga crepúsculo es propiedad de Stephenie Meyer y la trama es del libro "Painted Scars" de la Saga "Perfectly Imperfect" de Neva Altaj, yo solo busco entretener y que más personas conozcan esta historia.


Capítulo 18

Alice

Me siento en la mesa del comedor, coloco la carpeta manila en la superficie delante de mí y la miro. Pasan veinte minutos antes de que reúna el valor para abrirla y sacar los papeles. Tomo un bolígrafo del vaso, coloco la punta al principio de la línea en la esquina inferior izquierda y empiezo a firmar. Se me nubla la vista y las lágrimas brotan de mis ojos, caen en el papel abajo borrando la tinta. Mierda.

Estrujo el documento, tomo otra copia de la carpeta y vuelvo a empezar. En algún lugar de la tercera página, mi mano comienza a temblar, pero sigo firmando. En la quinta, me derrumbo y empiezo a sollozar. Ya ni siquiera puedo ver el maldito papel, así que me levanto y salgo de la cocina para tranquilizarme. Tardo más de dos horas en firmar las tres copias de los papeles de divorcio. Luego, los meto en un sobre grande, escribo la dirección de Jasper y llamo al mensajero.


Jasper

—Esto acaba de llegar. —Varya me entrega un gran sobre blanco—. Es de Alice.

Rasgo el sobre, por un lado, saco una carpeta con un juego de papeles dentro y la coloco en el escritorio sin abrirla.

—Espero que no sea lo que creo que es —me burlo con los dientes apretados mientras abro la carpeta y miro el primer documento.

—¿Jasper? ¿Qué sucede? —inquiere Varya mientras rodea la mesa y se pone a mi lado.

—Quiere el divorcio. —Agarro el escritorio y lo lanzo al centro de la habitación, donde cae boca abajo, haciendo volar la laptop y los papeles—. ¡No va a obtener el maldito divorcio! —bramo.


Alice

Recibo los documentos dos días después. De pie en la puerta, rasgo el sobre, saco los papeles y me quedo mirando la línea en la esquina derecha donde está impreso el nombre de Jasper. Arriba de ello, en la línea punteada donde debería aparecer su firma, hay un gran "No" escrito en tinta roja. Paso la página. El mismo gran "No" en rojo. Y en la siguiente. Y en la siguiente.

—Maldito seas, Jasper.

Agarro el teléfono y llamo a mi abogado.

—Necesito más copias de los papeles del divorcio.

Los reenvío el mismo día. Regresan al día siguiente, pero en vez de su firma, todas las esquinas de la parte inferior derecha están quemadas.

La próxima vez que recibo el sobre, no hay papeles dentro. En lugar de eso, hay un montón de cenizas blancas.

Quiero gritar y reír al mismo tiempo, más acabo llorando otra vez. A la mañana siguiente, decido que ya basta. Tomo el teléfono y lo llamo. Contesta al primer timbre.

—Alice. Supongo que recibiste mi respuesta.

Aunque me entran ganas de llorar al escuchar su voz, me armo de valor y me esfuerzo por sonar normal.

—Necesito que firmes los papeles del divorcio.

—No.

—Jasper, por favor.

—¡No voy a darte el puto divorcio! —grita al teléfono—. Tú decidiste dejarme y esa fue tu decisión. Esta es la mía.

—¿Quieres saber lo que quiero, Jasper? ¿Te importa siquiera?

Suspira.

—¿Qué quieres, Alice?

—Quiero una vida lo más normal posible, Jasper. Quiero a alguien que no juegue a ser Dios, tomando justicia por su propia mano y mate a las personas que no le agradan. No quiero presenciar algo así. Brian era un bastardo; aun así, no quería que lo mataras por mi culpa. Nunca quise ese peso sobre mi conciencia. Te lo pedí y te supliqué que lo dejaras ser. Sin embargo, lo destripaste como a un cerdo. Todavía tengo pesadillas sobre esa noche, Jasper.

Respiro hondo antes de proseguir.

—No puedo vivir en tu mundo, Jasper, donde estoy bastante aterrorizada cada vez que sales a hacer algún negocio. Pensé que podría, pero no puedo. ¿Tienes alguna idea de lo que me hacía, estar sentada en la ventana toda la noche mientras estabas fuera por negocios? ¡Te imaginaba tirado en una cuneta en algún lado, y esperaba que te trajeran con una bala en el cuerpo!, ¡o muerto! Pero, sobre todo, no puedo vivir pensando que algún día decidas destripar a alguien más solo porque me mira de una manera extraña. ¡No puedo! Me está destrozando por dentro. Lo que hiciste con Brian me está consumiendo. La culpa de saber que alguien está muerto por mí. No puedo comer. No puedo dormir. No puedo dejar de ver su cuerpo cubierto de sangre, los pedazos de sus dedos en el suelo. Dios mío, Jasper... No puedo dejar de ver tus manos manchadas de sangre. —Al final, estoy sollozando tanto que no estoy segura de si ha entendido siquiera la mitad de lo que he dicho—. ¿Lo entiendes?

Al otro lado de la línea, solo hay silencio. Comienzo a preguntarme si ha colgado cuando, por fin, escucho su voz.

—Sí, lo entiendo —responde, y cuelga.

Al día siguiente, llega otro sobre. Lo abro y reviso los papeles. Ha firmado. Miro su firma y duele tanto que, al principio, ni siquiera veo la nota escrita en la parte superior de la página.

-Si alguna vez me necesitas, ya sabes mi número. Si no quieres saber nada de mí, llama a Paul o a Dolohov. Les he dado instrucciones para que, en caso de que te comuniques alguna vez, hagan lo que les pidas y no me lo informen. Por favor, llama a Varya de vez en cuando. Te echa de menos. Cuídate, malysh.

Aferro la nota a mi pecho mientras el corazón se me rompe en un millón de pedacitos.