Disclaimer: Los personajes de Twilight son propiedad de Stephenie Meyer. La autora de esta historia es CullensTwiMistress, yo solo traduzco con su permiso.


Disclaimer: The following story is not mine, it belongs to CullensTwiMistress. I'm only translating with her permission.


Outtake 1

EPOV

Cuando María, mi terapeuta, me sugirió que tomara un descanso y considerara mudarme más cerca de mi familia en el estado de Washington, había estado muy reticente a acceder.

Implicaba mudarse. Implicaba conseguir nuevas credenciales docentes. Implicaba dejar atrás quince años de mi vida.

Pero también implicaba comenzar de nuevo. Nuevas personas. Nuevos lugares. Nuevas experiencias.

Con mis padres estando en Seattle, supe que regresar a Washington era mi mejor opción para recuperar algún tipo de existencia. Ellos eran la única familia que me quedaba y los extrañaba mucho.

Mudarme allí también me alejaba varios estados de Chelsea, lo que implicaba que probablemente no había posibilidad en absoluto de que fuera a toparme con ella o con Bree en cualquier momento.

No quería verlas. Llámenme infantil, pero había sobrevivido a tanta humillación como pude y todo lo que quería era dejar todo atrás y comenzar de nuevo.

Cuando finalmente tuve las agallas de hacer la gran mudanza, ninguna de las escuelas en Seattle estaban buscando profesores de literatura así que busqué en escuelas más pequeñas en pueblos cercanos y encontré un pequeño pueblo a alrededor de cuatro horas de distancia que parecía ser justo lo que estaba buscando.

Era tranquilo y sin pretensiones. Las personas eran amigables y lo mejor de todo era que nadie me conocía o sabía algo sobre mi pasado.

Cuando entré en la tienda local de artículos deportivos en busca de unas botas de montaña nuevas en mi primer día en el pueblo, supe que había tomado la decisión correcta. De pie detrás del mostrador pasando las páginas de lo que parecía ser un catálogo de equipos de pesca, se encontraba la mujer más hermosa que había visto en mi vida.

Ella se veía voluptuosa y natural... saludable, no falsa o plástica como las chicas de ciudad a las que había estado acostumbrado.

Su cabello era largo y oscuro, y parecía tener unas ondas naturales. Por alguna razón, quería estirar una mano y tocarlo para ver si era tan suave como se veía.

Pero ninguna de esas cosas fue lo que captó mi atención, lo que lo hizo fueron sus ojos. Estos eran expresivos y un poco tristes. Ella parecía tímida, sin siquiera hacer contacto visual con su compañero de trabajo, pero por alguna razón su timidez era la cosa más sexy que había visto en mucho tiempo.

Era un rasgo que había olvidado que existía. Llámenme tonto, pero que las mujeres se lancen sobre ti solo es divertido si quieres que hagan eso. La verdadera emoción está en la persecución y quería eso. Quería conquistar a alguien. Era una de esas cosas que María había insistido en que intentara, pero había sido demasiado cobarde para hacerlo.

Y esta mujer, tan hermosa y ajena a mi presencia, parecía ser el blanco perfecto.

Pero había un ligero problema para mi nueva epifanía, no tenía idea de cómo acercarme a ella. Jamás tuve que conquistar a alguien ya que me había casado con la primera y única chica con la que había salido.

Ser una persona que se desarrolló tarde y tímida había atrofiado mi confianza en mí mismo y también me había impedido experimentar en el campo.

Y ahora que era un hombre libre, no tenía idea de cómo invitar a salir a una chica.