Terminó de limpiar el cuarto de huéspedes y dejar en orden las demás habitaciones.

La familia Son estaría celebrando el cumpleaños de la matriarca de la misma. Además invitó a familiares y amigos para celebrarla.

Viendo la hora que era fue a buscar a la mujer.

-Señora Son, ya está todo listo para recibir a sus invitados-dijo haciendo una corta reverencia

-Gracias Maron puedes irte. Tu turno terminó-comentó revisando las confirmaciones de los invitados

-Con permiso y que tenga un lindo día-se retiró sin darle otra reverencia ya que sabía que no la vería

Salió de la casa y fue directo hacia el garage de la servidumbre. Abrió la puerta del mismo para sacar su moto.

Cerró nuevamente el portón y subió a su moto no sin antes colocarse el casco. Prendió su moto y emprendió camino lejos de la mansión.


Llegó a una mansión mucho más grande y ostentosa que en la que trabajaba. Presionó un botón y abrió las enormes puertas las cuales no esperó a que abrieran por completo y decidió entrar para verlas cerrarse automáticamente.

Se detuvo en la entrada principal y apagó su moto.

-Señorita Maron, el señor Goku ya está aquí-mencionó uno de los mayordomos haciendo una reverencia

-Gracias, y por favor, guarda la moto-le entregó llaves y casco-¿conseguiste mis cigarros?

-Aquí tiene señorita-le dio una cajetilla y un encendedor

Los tomó y sin más entró a la casa agradeciendo la atención.


Al llegar al despacho de su novio lo vio ocupado por lo cual simplemente le dio un beso y se retiró para hacer otras cosas.

Fue a su sala de estar y vio a la chica instalar sus cosas para trabajar.

-Vaya, eres puntual

-Es mi trabajo serlo señorita-comentó acomodando una máquina pequeña-¿Dónde va a querer sus piercings?

Se quitó la playera y el sostén dejando sus enormes pechos a la vista. La chica asintió y le mostró varios modelos.

Encendió un cigarro viendo los catálogos de piercings y se detuvo en unos que le llamaron la atención.

-¿La esvastica nazi? Excelente elección-sonrió levemente-¿de qué material los quiere?

-Cuero, negro con plateado en el símbolo. Que queden colgando un poco-la chica revisó si tenía los que describió

-¿Estos le parecen bien?

-Excelentes-sonrió complacida

-Bueno, con su permiso voy a comenzar-tomó uno de sus pezones y fue perforando hasta llegar al otro extremo-Voy a colocar el piercing

Con cuidado lo colocó y acomodó dejándolo en su lugar para cerrarlo. Hizo lo mismo con el otro pezón y acomodó.

Limpió y desinfectó el área aunque no hubo sangrado.

-Ya está, ¿quiere algo más?

-Coloca algunos en los labios de mi vagina-se quitó el resto de la ropa quedando completamente desnuda

-De acuerdo señorita


Terminó la llamada de reunión y salió a buscar a su novia hasta que la encontró en la sala de estar abierta de piernas mientras le colocaban piercings.

-Será más delicioso hacértelo cuando los tengas todos-se acercó a ella para besarla y ser correspondido

-Ponte algunos en el pene amor. Así será mucho más placento-comentó sugerente dándole besos cortos

-No puedo, recuerda que tengo que cumplirle a mi esposa-la vio virar los ojos-oye, tranquila. No te pongas así

-Bien, pero más te vale comprarme ese lujoso collar que me prometiste-dijo con una sonrisa victoriosa

-De acuerdo cielo, lo compraré

-Gracias, eres el mejor-volvieron a besarse-a todo esto, ¿no deberías de estar en la fiesta de cumpleaños de tu esposa?

-Tal vez, pero ahora quiero estar contigo-ambos se miraron de manera lujuriosa

-Si piensan tener sexo hoy no se va a poder-interrumpió la chica limpiando el último piercing-debe por lo menos manterse en abstinencia por un mes para que no haya problema de que caigan las costras que se van a formar en algunos y mantener buena limpieza de su parte íntima-terminó su trabajo y se quitó los guantes

Al levantarse se sintió algo incómoda pero luego ya no los sintió.

-Vaya, es como si no los tuviera

-De hecho ahora están unidos, pero son magnéticos. Se abren por en medio cuando ocurre la penetración-les mostró cómo funcionaban en el modelo que tenía de una vagina. Aunque cuando entra el pene, se "encarnan" en el y lo atrapa dándole una mayor y mejor experiencia

-Genial, no podré estrenarlos hasta dentro de un mes-suspiró frustrado

-¿También haces tatuajes?-le preguntó emocionada

-Pues si, ¿quiere uno?

-Amor hay que hacernos un tatuaje, por favor-dijo con cara de cachorro

-De acuerdo, pero que sea en lugares no visibles-la vio dar saltitos de emoción para luego abrazarlos


Los invitados estaban festejando y dando los obsequios a la cumpleañera la cual les agradeció con una sonrisa amable.

A pesar de tener a su familia y amigos presentes, su esposo no había llegado. Solamente le mandó un costoso y lujoso collar con una nota en la que decía que lo disculpara ya que tenía cosas que hacer.

-Hija, sé que a estas alturas no debería decirte esto pero, te lo dije-comentó su padre acercándose a ella para abrazarla de los hombros-hacerlo que se casara contigo no fue la manera correcta y lo sabes querida

-Pero papá yo...

-Él sabe que lo amas, pero él no te ama a ti-la tomó de los hombros-le agradezco enormemente que nos salvara de la quiebra e incluso ya le regresé lo que nos prestó apenas hace unos días. Ya debes dejarlo ir

La mujer simplemente se abrazó a él llorando y desahogándose. Ciegamente creyó que él la ama, pero en realidad se casó con alguien que amaba su trabajo, familia y amigos y que nunca habría nadie que él amara de forma romántica.

Sin embargo, ella estaba muy equivocada en lo último.


Al final convenció a su novio de colocarse los piercings en el pene. Los eligió puntiagudos tanto para la cabeza del falo como para el resto de la base.

Luego de ello, decidieron tatuarse el símbolo nazi: ella en sus enormes pechos de un color rojo con negro y otro en el pubis de color negro con plateado.

Goku por su parte lo hizo en la cabeza de su pene y en el estómago.

-Listo, quedaron perfectos-comentó orgullosa de su trabajo

-Son maravillosos-se miraron en el espejo quedando encantados

Le pagaron a la chica una gran suma de dinero y le agradecieron. Les dejó los cuidados para hacerse y se retiró.

Fueron a bañarse y cuidarse atentamente para luego cambiarse e irse a dormir.


Pasaron varios días hasta que el señor Son regresó a casa. Llegó a su despacho y vio a su esposa con una maleta en mano.

-¿Te vas de viaje? Espero que te vaya bien-le sonrió y comenzó a buscar unos papeles

-No Goku, me voy de la casa-comentó con rostro serio

-¿Te hizo enojar o molestar alguno de los sirvientes? Puedo...

-Quiero el divorcio-le cortó mirándole fijamente-ya no puedo seguir con este matrimonio donde sólo yo estoy poniendo de mi parte

-Pero quedamos en el acuerdo de que no tendría que sentirme obligado a quererte Milk-a pesar de que ella sabía eso, escucharlo de él era doloroso-es más, simplemente te tolero porque tu padre fue buen amigo del mío

-...-sin decir nada puso los papeles en el escritorio para que lo firmara

-Wow, hablas en serio-frunció el ceño pero para shock de ella, sonrió-genial, ahora podré pasar todo el tiempo con mi novia

-¿Q...qué?-le miró con ojos acuosos

-¡Ay por favor Milk! Eso también venía en el acuerdo que hicimos ambos. El que no supierar aprovecharlo para conocer a alguien que de verdad te quiera, no es mi problema-terminó de firmar-espero hayas sacado todas tus cosas que voy a vender esta casa para darle muchos lujos a mi pareja

Milk salió con prisa de la casa llorando a mares y azotando la puerta. Subió a su vehículo y se marchó sin mirar atrás.

-Esa perra casi arruina mi casa-comentó Maron quien había escuchado toda la conversación

-Descuida amor, la arreglaré en caso de que tenga algún desperfecto-la abrazó de la cintura-¿quieres que la venda o la quieres conservar?

-Vendela, tiene años con olor a vieja con falta de amor propio-ambos rieron y se besaron apasionadamente

Pasando el mes de abstinencia y tener el visto bueno de la tatuadora, dieron rienda suelta a un maratónica sesión de sexo duro y salvaje por toda la casa.

Los empleados ya estaban acostumbrados porque sabían desde hace años que Maron siempre fue la mujer que amó, ama y amará el señor Son.