Día 3: Accidente en un arrecife


One Piece pertenece a Eiichiro Oda


Este fic participa en la One Piece Marines Week 2024


Condición: Accidente en un arrecife


Tsuru iba persiguiendo a la Familia Donquixote con su tripulación gracias a los últimos informes de Rosinante.

— ¡Vicealmirante Tsuru, se avecina una tormenta! — exclamó una grumete.

— ¡Bien! ¿Dónde está la navegante!

— Aquí, señora. — vino una mujer morena, quien empezó a dar órdenes a todos los marines.

Plegaron las velas y se pusieron a remar a toda velocidad. Pero las aguas estaban incontrolables.

— ¡NOS VAMOS DIRECTOS HACIA UN ARRECIFE! — gritó asustado uno de los hombres.

Tsuru corrió directa hacia su despacho.

— Hototogisu, ¿cuál es la base de la Marina más cercana?

— La G15. — respondió su subordinada.

— ¿Sabes su número?

La mujer más joven buscó en la base de datos de la Marina y finalmente lo encontró. Tsuru marcó el número en el caracolófono.

— Soy la vicealmirante Tsuru del Cuartel General de la Marina, estamos cerca de su base debido a una misión. Nos hemos visto afectados por la tormenta.

De repente, hubo una gran sacudida en el barco.

— ¡HEMOS CHOCADO CONTRA EL ARRECIFE! — se oyeron gritos desde afuera.

— Mandaremos refuerzos enseguida. — le informaron desde el otro lado del caracolófono.

….

Varios minutos después llegó otro buque de la Marina. Lanzó unas cuerdas para inmovilizar al otro barco e impedir que se hundiera más rápido para dar tiempo a la tripulación de la vicealmirante llegar al buque de rescate.

— Primero los más jóvenes hasta llegar a los más ancianos. — ordenó la vicealmirante.

— Pero, vicealmirante Tsuru, ¿y usted? — preguntó un marine.

— Yo ya he recorrido todo mi camino. Los jóvenes no.

La aprendiz que antes estaba haciendo guardia y las marines más jóvenes cruzaron las cuerdas hasta llegar al otro lado. Y así hasta que llegaron a la oficial Hototogisu y los soldados de su generación.

— Nos vemos en el otro barco, vicealmirante. — se despidió.

Hubo una sacudida en ambos barcos.

El barco de Tsuru se hundía.

Cortaron las cuerdas cuando el último marine llegó al barco junto a Hototogisu.

— ¡ESPERAD! ¡FALTA LA VICEALMIRANTE TSURU! — exclamaron.

— ¡LO SIENTO! ¡SI NO CORTAMOS LAS CUERDAS MORIREMOS TODOS! — contestó la capitana del G15.

En el borde del otro lado vieron a Tsuru con un pie encima de la barandilla lista para saltar.

— ¡VICEALMIRANTE TSURU! — gritaron.

La vicealmirante saltó del barco segundos antes de que se hundiera y llegó al otro barco sin problemas.

Todo el mundo quedó alucinado con el salto que dio la anciana. Era una gran distancia.

— Se nota que ya no soy tan joven… he perdido pistonada. — se lamentó.

Todos los presentes se quedaron con la boca abierta.

— ¡ZARPAMOS DE REGRESO A LA BASE! — ordenó la capitana.

— ¡Sí, señor!

Una vez regresaron a la base, la tripulación de Tsuru fue atendida por el grupo de médicos de la base. La vicealmirante Tsuru no fue la excepción. Cuando terminaron de inspeccionarla, Tsuru quiso pedir un caracolófono a la capitana para poder ponerse en contacto con su nieta junto a un caracolófono blanco para que nadie pudiera interceder la llamada y poner en peligro la vida de la niña.

— Kujaku, ya he llegado a tierra y estoy a salvo. — habló con voz calmada.

— ¿Vendrás a visitarme, abuela?

— No, todavía no estoy de vacaciones, querida. Lo siento.

— Oh. Pero, ¿volverás a llamarme pronto? Te echo de menos.

— Claro que sí, cariño.

Después, Tsuru colgó.

— Gracias por prestármelo, capitana. — le agradeció.

— A usted. Nunca pensé que conocería a la legendaria vicealmirante Tsuru. — sonrió la capitana. — Todas las marines la admiramos y aspiramos a ser algún día como usted.

Tsuru sonrió. Todas las mujeres marines con las que se cruzaba le decían lo mismo. Y aunque ella no se consideraba una ídolo de nadie, sabía la figura referente que era para las mujeres de la Marina.

— Cuando me uní a la Marina, era la única mujer y lo fui durante muchas décadas hasta que se unieron más. Al principio, fue bastante duro y frustrante. No tenían baños ni habitaciones femeninas. Por lo que, era bastante incómodo a la hora de cambiarse y bañarse. Siempre buscaba sitios donde no había nadie, aunque fuera en medio de la naturaleza, lo cual era bastante peligroso. Por suerte, ahora ya hay vestidores de hombres y mujeres. Mis superiores dudaban en ponerme al mando de misiones porque dudaban de mi capacidad como marine por ser mujer. Mis amigos, con los que entré a la vez, Garp y Sengoku, jamás infravaloraron mis habilidades y sabían de lo que era capaz. — le explicó. — Por eso, siempre estoy contenta ahora de encontrar otras mujeres marines. Me hace feliz. Y siempre elijo soldados femeninas para que ningún superior de ellas las infravalore como hicieron conmigo. Aunque esas prácticas ya no las he visto tanto hoy en día. Pero me hace ilusión tener tantas subordinadas femeninas a mi alrededor, no sólo las habilidosas para aprovechar sus capacidades sino las que dudan de sí mismas, para darles la confianza que necesitan. Sé que a mi yo más joven le habría hecho gracia tener compañeras de su mismo sexo. Se lo debo. Gracias a que ella no se rindió, yo he llegado a donde estoy a día de hoy.

La capitana sonrió.


Me encanta Tsuru. Durante mucho tiempo fue la mujer marine con el rango más alto. Me gustaría tener más información acerca de ella. Es una lástima que Oda no profundice a menudo en ella.

Tengo el headcanon que todas las mujeres marines admiran a Tsuru y la consideran su modelo a seguir como soldado.

¿Opiniones?

Hasta la próxima