Se que he tardado una vida en actualizar pero creo que voy a empezar a actualizar el 18 de cada mes (si es que no surge nada).
Con esto quería también contestar un comentario acerca del fanfic a MrChef, primero gracias por tu análisis de la historia y segundo me parece genial la forma en que me has dado tu opinión, entiendo que el shipp es algo "loco" y muchos ships de series o películas son así, me refiero a que esto no es algo que siga demasiado la lógica (con decirte que he leído historias en las que Naruto se lía con Sarada (F.B.I. open up! *inserte meme) y es que el fandom es algo así de raro, si alguien quisiera podría shippear a Mineta con sus propias gónadas y sería aceptable porque para eso es el mundo del shipp (eso no significa que esté correcto la mayoría del tiempo jeje).
Con respecto a Shoto y el netorare, mira... yo sólo he visto ese término en hentai xD (la verdad) y siempre se me viene a la mente uno en particular, realmente... para mí es algo difícil, digo... ¿cómo podría explicarlo? A mí tampoco me agrada en demasía, de hecho siento lástima por cualquier netorare porque eso pasa con una pareja que realmente se quiere pero viene un 3ro a c*gersela o a destruirla (mental o sexualmente, al menos en el hentai), ahora yo soy más de construir cariño y lazos alrededor de situaciones. Mira que sé que el TodoMomo es una pareja popular en el fandom y de hecho me gustan mucho varias obras de esta pareja, no le hago el "wacala", yo estoy abierta a todos los shipps de BNHA incluso cuando van en contra de lo que me gustaría (como el kacchako o el dekumei).
Ahora en relación a Endeavor y Momo, primero no siento que haya romance directo entre ellos, segundo, sería torpe de mi parte ignorar el TodoMomo, porque siento que Momo es parte misma de la pareja, y si pudiera escribir un fic en el que Todoroki padre se lía de repente e ignorando a Shoto-bb por completo, no tendría esa esencia con naturalidad que quiero forjar, quiero decir, esto no es una historia de c*ger y que el pobre Shoto-bb los vea, es una historia de construcción de relación y sufrimiento (mucho para Endeavor) porque:
1. Enji ama a su hijo (si no quedó claro, pues como autora lo digo, lo ama).
2. Ningún padre se enamoraría de la novia (o crush) de su hijo. Al menos ninguno que fuera decente.
3. Enji no piensa en amor porque ¡cof! ¡cof! se está muriendo.
4. Momo no soñó lo que soñó porque le tuviera ganas al papá de Shoto-bb, lo soñó porque se siente sumamente culpable, creo que eso le pasa a algunas personas pero... te diré que hay una chispa de su complicidad surgiendo de a gotas.
5. Sí, es un EnjixMomo pero con desarrollo y creo que es algo que pasará muuuuy a la larga. Esto está más centrado en el tema de familia, muerte y los pensamientos de Endeavor acerca de su final.
6. Si por un lado está Shoto, por otro está su enfermedad. Así que por 2 lados veo complicada una relación "romántica" con Momo.
Y creo que eso es todo lo que tenía ganas de explicar, porfa no pienses que digo esto en tono enojado, me encanta explicar cosas de mi historia porque muchas veces no creo expresar lo que quisiera explicar y perdona si me enredé en algo xD, soy bien desordenada en algunas cosas, a veces escribo frases y luego quiero escribir otra cosa, de eso tengo varios errores de dedo, caray. Y bueno, espero que sigas con la historia, claro que si sigues sin digerirla, no hay pena en dejarla. Acá estaré un buen tiempo escribiendo jaja~
Por último quiero dar saludos a todos los que me han escrito aquí porque no sería justo contestar sólo 1 comentario:
- Layla Eucliffe: Muchas gracias por comentar, bueno... ¿qué te digo al respecto? Yo creo que no es posible que un hombre como Endeavor esté solo tanto tiempo, digo... hay necesidades que el ronroneo no puede satisfacer (Salem xD). Así que me imagino que él anda de vez en cuando con una u otra mujer. Ojo, no digo que esté bien, sólo lo añado y bueno, de todos modos él quiere cambiar, creo que ahora que sabe que morirá ha dejado esas cosas.
- Marie lars: Muchas gracias, favor que me haces
- KusoYuuko: Espero disfrutes de esta actualización entonces ;)
- Sumire Kakei: Ver un hombre como Endeavor así de... vulnerable es lindo :3 yo concuerdo y Momo ayudando, aaww bien lindos.
- La que no debe ser nombrada: Mil gracias por el apoyo, vales 100000000 :D
Y eso es todo. Bueno, si tienen preguntas no duden en dejarlas o comentarios, no me molesta nada contestar, sólo háganlo con propiedad y sin malas palabras. Disfruten del episodio, un abrazo y mis mejores deseos los veo el próximo mes (18). No olviden pasar por mi página de FB /StarlingShadow, cada que puedo subo un dibujo o algo sorteos de dibujo~
Nota: No al plagio por favor, copiar una historia que no es tuya y ponerla en otro sitio bajo tu nombre es plagio. Si ven mis obras en algún lado sin mi permiso ni mi nombre... avisen y/o denuncien al autor, gracias ^^
NADIE, SOY YO
Capítulo 8 – El Secreto de Momo
— ¡Ah! —un pequeño grito la hizo saltar.
— ¿Todo bien? —dijo Endeavor desde su escritorio. Una lámpara, como era de costumbre, le alumbraba el rostro.
— ¿Qué hago aquí? —le preguntó con el sentir de su corazón palpitar a todo lo que daba.
Momo yacía medio acostada en el sillón que Hawks había traído días antes para Endeavor, el cual este héroe usaba muy poco. Casi nunca en realidad. Lo consideraba un aditamento horrible para su oficina pero era cómodo.
— Hawks me recordó que el archivero estaba cerrado —decía mientras leía unos informes de la policía— y cuando fui te encontré ahí.
— ¿Cómo entró? —le preguntó asustada.
— Tengo llaves —respondió Endeavor con una inusual calma.
— Y…
— Y te encontré en el piso, ordenaste todos los archivos, como dijiste. Me alegra que seas tan dedicada, ¿no querías ir al festival de U.A.? —preguntó curioso.
— ¿Es en serio? ¿Entonces me trajo hasta aquí?
— Creo que tienes el sueño pesado, te traje aquí porque ese suelo es frío y no —bajó sus lentes para mirarla por un minuto— no soy un desalmado —le mostró una mueca que lucía como una sonrisa.
— Me cargó hasta aquí… —susurró la pelinegra con algo de calor en sus mejillas.
— ¿Qué dijiste? —preguntó el héroe.
— Nada, nada, sólo fue raro, tuve un sueño muy… ehm, algo horrible.
— Eso parecía, te levantaste asustada —añadió el pelirrojo.
— Siento mucho haberlo interrumpido —dijo Momo sentándose y quitándose el cobertor que había usado aquel despreocupado hombre para cubrirla mientras realizaba sus tareas— ¿no va a preguntar por qué no fui al festival?
— No. En realidad, a mi tampoco me gustaban esos eventos, ¡qué pérdida de tiempo! —exclamó tomando otro informe policiaco mientras usaba un bolígrafo para marcar algunas cosas en él—. Supuse que a ti tampoco te gustaba y preferiste venir a trabajar.
Momo dobló con cuidado el cobertor que le había dado Endeavor, lo miró curiosa por unos minutos, intentando descifrar el porqué de su conducta, aquel sueño le había asustado, todavía le dolía el corazón de tanto palpitar.
— Eh, sí, algo así —respondió pero no estaba segura.
— ¿Por eso estabas llorando? —preguntó otra vez el héroe, como si no quisiera saber pero haciendo preguntas que parecían demostrar lo contrario.
¿Qué quería en realidad? No tendría su confesión aunque quisiera, ¿cómo podía decirle que hay alguien que sospecha de ellos? Y no de la forma buena como si fueran criminales en medio de un plan sino como una especie de… extraños amantes prohibidos.
No se sentía bien, nada bien, quizás por eso había vuelto a la agencia para terminar el trabajo que había dejado pendiente el día anterior. Trabajar ponía en marcha su mente, la ocupaba en lugar de pensamientos de culpabilidad, porque definitivamente sentía que las palabras de Shinsou iban a apuñalarle. Era duro admitir un secreto pero más duro era ser juzgada.
— No estaba llorando —respondió después de pensarlo por un minuto.
— Uhm —sólo eso dijo.
— ¿Puedo ayudar con algo? —le preguntó la joven mientras se ponía de pie
Iba a acercarse pero al verlo así, con aquella tenue luz sobre su rostro se evitó la vergüenza de recordar la razón para despertar de golpe, como si fuera una pesadilla haber vivido las palabras de Shinsou en sus sueños.
— Son las 3 de la mañana. Este no es horario para que trabajes —contestó rápidamente.
— Pero puedo hacerlo —dijo Momo decidida.
— Recursos humanos no piensa lo mismo —respondió por lo bajo, como si ya hubiera tenido un llamado de atención por explotar a sus internos— pero tomaré tu palabra. Sólo dejaré que leas un reporte forense y nada más. Luego a dormir. Yo seguiré con esto —señaló la pila de documentos en su escritorio.
— Sí —dijo con una amigable sonrisa.
Endeavor abrió un cajón y sacó unas hojas, no las tenía juntas porque alguien había robado la caja de clips, muy posiblemente Hawks.
— Aquí está —el pelirrojo le extendió las hojas que casi se caían de lado, un par resbalaron y Momo las recibió rápidamente antes de que cayeran.
No eran demasiadas, esperaba que fuera algo más, como el informe forense de un crimen de pandillas, algo extenso, algo que estuviera acorde a sus habilidades. Sin embargo no objetó la decisión de Endeavor porque era la primera vez que le daba algo que hacer en relación a su trabajo, porque un héroe no sólo trabaja blandiendo sus puños para golpear villanos, ser héroe también consta de un trabajo mental, en el cual priman las decisiones, teorías y aptitudes de detective.
— Iré al salón de-
— No, podrías enfermar y yo tendría otro reporte de la asociación. Quédate y revisa eso ahí, en esa cosa —señaló el sillón de Hawks.
— Uhmm… —dudó porque ya había sido demasiado estar a solas con él mientras dormía, no era novedad, ella también había dormido en el mismo lugar la vez que enfermó pero era diferente— sí, claro.
Se sentó de costado y apoyó su espalda contra el respaldar, haber dormido en el piso del archivero le había dejado un leve dolor en la espalda por la mala posición, quizás si Endeavor no la hubiera traído habría amanecido horriblemente. Lo miró de reojo intentando imaginar cómo… cómo se le ocurrió hacer eso, es decir… traerla entre sus brazos.
Antes de mostrar más nerviosismo, se mordió la lengua, debía concentrarse en su trabajo, leer con atención ese informe, ser intuitiva, demostrarle que podía con las tareas que le daba, aunque fuesen pocas.
"…causa de la muerte: Asfixia"
"… cadáver encontrado en posición extendida sobre una alfombra, muestra signos de envenenamiento mas esto no ha sido la causa de la muerte"
"…tras el lavado estomacal, el forense ha encontrado 2 piezas de diamantes y frutas sin consumir por el ácido natural"
"Se cree que el cadáver fue movido antes de haber sido encontrado en la escena del crimen."
"Se encontró pólvora en las muestras de tela extraídas del traje del cadáver, dando el caso de un posible uso de arma de fuego. No se encontró rastros del casquillo"
— Señor, ¿es posible que se haya encontrado el resto de la bala? Según dice el informe, la víctima pudo haberla disparado.
— ¿Bala? No, no encontré nada, ¿qué más?
— El cuerpo fue movido. Eso explicaría por qué nadie vio nada.
— Uhmm —se rascó la barbilla al tiempo que apoyaba ambas manos en el escritorio— ¿algo más?
— No, nada —respondió Momo luego de terminar y dar una pequeña mirada al informe.
— Belli, ¿recuerdas que te hablé de él? —la pelinegra asintió y luego parpadeó seguidamente, como si estuviera totalmente atenta a lo que fuera a decir— su hijo huyó de la ciudad. Ahora mismo Hawks fue por él con un grupo de oficiales, no sabemos si contrató seguridad o si hay alguien más implicado.
— Pero —interrumpió la pelinegra— hay algo raro en esto —dijo mientras hojeaba esos papeles— es… ah… —siguió buscando hasta encontrar lo que quería.
Se puso de pie de inmediato y acercándose al escritorio de Endeavor, le mostró unas hojas señalando algo.
— Esto puede ser una coincidencia —le contestó mirándola de frente, Momo frunció el ceño.
— Debería comprobarlo —señaló con la seguridad que sus teorías le daban.
El tic-tac del reloj se dejó escuchar mientras las miradas se evadían, este hombre había dejado su mente cavilar, las hipótesis, las ideas que tuvo acerca de esto comenzaban a tomar forma, el culpable o el método del culpable para matar al asistente de Belli yacía en la superficie.
El zumbido del teléfono celular de Endeavor lo hizo salir del trance, Momo se retrajo sentándose en el sillón para dar el espacio necesario durante la conversación.
— …llegaremos en 10 minutos a la comisaría, lo tenemos, Endeavor-san.
— De acuerdo. Ahí estaré —colgó—. Atraparon al chico —le comunicó a Momo mientras dejaba todos aquellos papeles mal organizados desperdigados— llegarán en nada.
Se levantaba de su asiento para rodear su escritorio y pasar de lado de Momo, la cual miraba hacia arriba al verlo pasar, el pelirrojo detuvo su caminar al quedar cerca de la puerta, las persianas estaban levantadas, por lo que al respirar hondamente empañó levemente uno de los cristales. Volteó y miró a su interna, ¿qué podía hacer con ella? Era como un cachorro que había encontrado, ¿debería dejarla en su edificio totalmente sola a esta hora? No es que fuera difícil, de hecho era una decisión fácil.
— ¿Quieres venir? —preguntó sin pensarlo demasiado.
En el fondo sí quería que lo acompañase, era difícil de admitir dado que no quería ser un maestro para nadie que no fuese Shoto. Quizás era hora de moverse, ser más consciente con respecto a enseñarle a la niña aunque sea un poco el lado de los héroes que nadie aprecia a causa de All Might, la cruda y difícil investigación de casos criminales.
— Me… ¡encantaría! —contestó sorprendida y alegre al mismo tiempo, sus pequeños hoyuelos delataban su entusiasmo por aprender.
— Apresúrate —le indicó abriéndole la puerta.
¿Qué podía decir? Enseñar no era su fuerte o eso pensaba dado que nadie le había mostrado la disposición que ella le mostraba, así que en secreto un pensamiento feliz cruzó por su cabeza, por un instante su miseria se transformó en ánimo.
El camino no estuvo transitado, fue fácil llegar rápido a su destino y más cuando vieron algunos autos oficiales iluminándose a una corta distancia. Endeavor aparcó a un poco más de media cuadra.
Los dos caminaron hasta donde el jefe de la policía estaba junto a Hawks, el cual no dudó en abrir ligeramente sus ojos por la sorpresa de ver a Momo con su compañero de fuego a esa hora.
— ¿Dónde está? —preguntó el pelirrojo a Hawks.
— Esperan por usted, woff, ¿quería interrogar al muchacho, no es así? —contestó el jefe de la policía antes de que el héroe rubio pudiera decir algo.
— Sí —respondió con firmeza.
Se dirigió hasta la sala de interrogaciones pasando nuevamente por varios oficiales que le miraban con algo de recelo, antiguamente los métodos de Endeavor eran violentos, por ello podían esperar muy cerca por si algo más sucedía. Claro que nadie conocía la nueva faceta que estrenaba, el fuego del pelirrojo se apagó nuevamente y respirando hondo antes de girar la perilla de la puerta, como para darse confianza, se adentró en este nuevo caso.
— Nos volvemos a ver —dijo pronto Akihiko, no parecía estar nada preocupado, tenía las piernas extendidas, totalmente abiertas mientras jugaba con el sonido de las esposas hasta que vio a su acompañante.
— ¿Por qué escapaste? —preguntó Endeavor.
— Uhm… —giró sus ojos y lo miró— salí de paseo, es todo.
— Luces muy desinteresado para haber matado a una persona —añadió con mirada fría.
— ¿Cómo voy a hacer eso? ¿Tienes pruebas? —lo decía con un sumo aire a superioridad. Acostumbrado a ello, Endeavor tomó la silla, haciéndola rechinar para luego sentarse.
— Tengo un par de ideas.
— Suerte con eso en el juzgado —rió el muchacho.
— No necesito llevarte a corte, ¿alguna vez te han dicho que el pez muere por la boca? —decía Endeavor mientras de su costado sacaba un papel, era parte del informe forense.
Mientras la situación se desarrollaba alrededor de estos dos que jugaban al gato y al ratón, Momo vio cómo de un auto lujoso que había llegado salía el magnate de los diamantes, saludando de pasada tanto a Hawks como al jefe de la policía.
De lejos, podía notar que llevaba un abogado, quizás uno que cobraba en moneda extranjera por minuto. Era terriblemente ostentoso, pensó Momo.
— Ahora mismo está siendo interrogado —dijo Hawks.
— Hablaré con mis amigos, veremos qué opinan de las técnicas barbáricas que usaron para traer a mi hijo de su retiro en el campo, ¿verdad? —miró a su abogado.
— Es claro que podemos incluso demandarlos por trato injusto —dijo el hombre del traje fino con un acento que demostraba claramente que no era un local.
— Sólo hacemos nuestro trabajo —se excusó el jefe de la policía, lo dijo seguro pero algo en Momo le decía que su voz tembló ligeramente.
— Señor Belli —interrumpió aquel duelo de palabras—. Déjeme llevarlo a ver a su hijo —Momo iba a cumplir con su trabajo, Endeavor le había dado una tarea.
Volviendo a la sala de interrogación.
— Míralo —la voz fuerte de Endeavor resonó incluso sin haber gritado.
— Ugh… ¿qué quiere que vea?
— Mira al chico que mataste.
— ¡Que no lo maté! —respondió furioso— ¡Hablaré con mi padre para que arruine tu vida! De todos modos nadie te quiere en Japón, ¿por qué no simplemente renuncias? No serás jamás como All Might y eso te come por dentro, ¿verdad? ¡Fracasado!
— ¿Por qué le pedirías un favor al hombre que te alejó de la única persona que te amaba? —respondió Endeavor luchando por no actuar por la ira.
— Eso no es cierto.
— Amabas a tu abuela pero estaba enferma y Belli la mandó a un asilo para poder hacerse cargo de ti porque sabía que ella nunca le daría tu custodia. Odias a tu padre y aún así le pedirás que acabe con mi vida, ¿en serio vas a caer así de bajo por un 'fracasado' como yo?
— No odio a mi padre —contestó. Era mentira, su rostro lo decía todo.
— Lo odias porque te quitó a quien más amabas y luego te conformaste con la comodidad y el dinero, ¿para qué? —preguntó sabiendo la respuesta— para que al final venga un "don nadie" a quitarte todo lo que tienes —se refería al asistente—. Alguien que tenía el mismo quirk que tu padre, alguien a quien tu padre amaría de verdad y no a ti, un simple chico con un quirk que no sirve para nada.
— ¡Basta! —le gritó Akihiko agitando violemente sus esposas.
— El chico, el asistente de tu padre, era tu medio hermano, ¿no es así? Dime, ¿qué pasó?
— NO LO ENTIENDE —gritó ya fuera de sí— ERA UN TONTO, SÓLO QUERÍA SU "AMOR" Y "RESPETO". TRABAJABA COMO IDIOTA TODOS LOS DÍAS POR SÓLO "RECONOCIMIENTO", ¿QUÉ CLASE DE IMBECIL HACE ESO POR UN HOMBRE QUE JAMÁS LO BUSCÓ? ERA UN… ¡RIDÍCULO! —golpeó la mesa.
— ¿Te irritaba que trabajara o que fuera tu medio hermano?
— ¡LO ODIABA PORQUE QUERÍA SER COMO ÉL! —volvió a agitarse— ¿TE IMAGINAS UN MUNDO CON OTRO MALDITO BELLI? INCLUSO TENÍA SU MISMO QUIRK… —sus humedecidos ojos le decían a Endeavor cómo el asistente consiguió aquellas lágrimas— Y TAMBIÉN ME AMABA. A PESAR DE QUE ÉRAMOS HIJOS DE DISTINTAS MADRES ÉL ME QUERÍA —decía con mirada perdida— "SOMOS HERMANOS" DIJO CUANDO LE DI EL ARMA PARA MATAR A BELLI PORQUE NOS ABANDONÓ Y A MÍ ME QUITO A MI FAMILIA. CREÍA QUE TENÍAMOS ALGO EN COMÚN, QUE ÉL PODÍA CUMPLIR CON MI META.
— Hubiera sido cobarde de esa manera. Si querías matar a tu padre, ¿por qué no hacerlo tú mismo? —preguntó Endeavor.
— Sería raro que su heredero lo matara. Debía suceder a mi padre y entonces, mi hermano y yo podríamos tener la vida que quisimos.
— Pero lo mataste —concluyó el pelirrojo con algo de lástima.
— Intenté dispararle porque no quiso matarlo, con el susto a lo mejor le dio un infarto, qué se yo. Cuando cayó al piso un par de lágrimas salieron de sus ojos y se convirtieron en diamantes, su quirk era mejor que el de mi padre porque podía producir sus propios diamantes sin lastimar a otra persona. Pudimos ser muy ricos y lo arruinó por buscar el reconocimiento del maldito Belli —suspiró mientras tomaba su cabeza, desolado y perdido comenzó a llorar— Y YO… YO SÓLO SE CONVERTIR COSAS PEQUEÑAS EN COMIDA Y AL INVERSO. Así que transformé los diamantes en fruta y se lo di antes de que muriera y luego le puse una almohada en la cara y llevé el cuerpo a la sala por un pasillo secreto atrás de las escaleras que sólo yo conozco.
— ¿Y la sangre? —preguntó Endeavor.
— ¿Mencioné que puedo darle cualidades a la comida? Así que en lugar de que sea dulce, salada o agria, la hice venenosa, eso nadie lo sabía, ni si quiera mi madre. Fallé en ahogarlo un par de veces, se revolcó en mi primer intento y vomitó sangre pero se la limpié de la boca luego, la segunda vez dejó que hiciera lo que quisiera —rió un poco fuera de sí.
— Él te amaba, no quería el dinero, sólo quería una familia, ¿por qué hacer algo así? —preguntó Endeavor.
— Sólo había un lugar para ser el hijo de Casus Belli. El viejo me quitó todo lo bueno que tuve alguna vez, mi madre, mi abuela… y yo iba a quitarle su fortuna —miró al piso, tal vez aliviado por gritar todas las verdades.
Endeavor levantó la mano e hizo como si llamara a alguien, la puerta de la sala de interrogación se abrió y al hacerlo apareció no sólo Belli sino un par de policías, quienes le comunicaban sus derechos al detenerlo. Le quitaron las esposas que lo unían a la mesa de interrogación y lo levantaron para llevárselo a una celda.
La mirada del muchacho no se comparaba a nada que pudiera haberse visto antes, esa clase de desolación, el abismo en sus ojos, incomparables, indescifrables. Tan sólo Belli podía entender el mal que había cometido todos esos años, primero al jugar con todas esas mujeres, segundo al creer que su dinero podía lograrlo todo, incluso forjarse un futuro a través del dolor.
— Señor… —decía el abogado del magnate pero Belli lo detuvo, se aproximó a los guardias que llevaban a su hijo esposado.
— Perdón —dijo Belli mirando a su pobre muchacho ser apresado una vez más.
Tanto el pelirrojo héroe como Momo levantaron una ceja ante tal disculpa, les parecía increíble que luego de tal confesión este hombre fuera capaz de incluso disculparse con aquel muchacho.
Akihiko esbozó una sonrisa y mientras se acercaba a su padre, soltándose de sus captores lo rodeó con sus brazos, al momento sacó una corta cuchilla para apuñalar al viejo magnate.
Momo reaccionó tomando al joven heredero por la solapa para luego empujarlo contra una pared, haciendo que al mismo tiempo soltase su arma. Belli fue pronto protegido por Endeavor quien procedió a hacerse cargo luego de que la pequeña pelinegra lo ayudara.
— ¡TE ODIO MALDITO BASTARDO! NUNCA VOY A PERDONARTE, NUNCAAAAAAA —gritaba haciendo eco en aquella habitación.
El viejo Belli, con la mano en la cortada que le hicieron, vio como aquel acto disimulado, fue un atentado contra su propia vida, cerró los ojos y antes de llorar, se quedó en el piso viendo como el chico que creía haber salvado de la pobreza, lo condenaba por todos sus males.
Ahí, en ese momento, al ver derrumbado a aquel magnate, Endeavor supo lo que le esperaba, el deseo por su propia muerte, el desmedido e inimaginable pesar que llevaría a sus demonios a devorarle, tragó saliva porque no se sentía diferente de ese hombre. Había sido poderoso y el mismo mundo temblaba ante su mirada pero ahora, con los años no era más que una basura que esperaba que la recogieran.
Belli había perdido ese día más de un hijo, propio de un miserable que creía que nada podría dañarlo, tal y como él era.
— Permítame —dijo Endeavor extendiendo su mano al herido.
— Estoy bien —contestó Belli y se levantó por si mismo, la herida que le hizo su hijo en el costado parecía dolerle menos que su odio— por favor, discúlpenme.
El abogado le ayudó a caminar mientras iban a que lo trataran. Días después la agencia de Endeavor fue informada de los resultados. Belli se hizo cargo de todos los gastos producidos, tanto de la captura como la investigación, así mismo decidió ayudar a su hijo, incluso luego de su confesión, le pagó un abogado pero era muy probable que el muchacho acabaría en prisión, al final… todos debían pagar por sus culpas.
— Yaomomo —le dijo Mina a una exhausta pelinegra— ¿qué pasó? ¿Dónde estabas?
Luego de la investigación, Yaoyorozu no volvió a los dormitorios, iba a pasar ese fin de semana alejada de todo, incluso de sus propios compañeros o del mismo Endeavor. Los próximos días tan sólo intentaba evadir todo tipo de preguntas, aunque fue bueno salir en las noticias, luego de que algunos medios intervinieran la comisaría luego del arresto del hijo de Belli. Eso evitó las preguntas curiosas de su ubicación o de sus razones para no estar durante el festival.
— Perdón —dijo Momo al encontrarse con su compañera de pelo rosado.
— Eh… sí, pero ¿qué te pasó? ¿Estás bien? —preguntó de inmediato— oí que el tipo se volvió loco y quiso apuñalarlos.
— No sé si quiero hablar de eso ahora —confesó algo avergonzada.
Ambas muchachas se dirigieron a la sala común, Momo tenía intención de encontrarse con Tsuyu, la cuál amablemente le ofreció ponerla al día de todas las tareas dadas en su ausencia.
— No quiero incomodarte pero estuve preocupada —agachó la mirada, la pequeña reina alien se encogió—. Regañé a Shinsou por dejarte ir —en cuanto pronunció su nombre, cierto grado de malestar se mostró en el rostro de la pelinegra.
Apoyó su cuerpo en una pared junto a una pequeña ventana con cortinas mientras movía sus ojos un poco aturdida.
— ¿Yaomomo? ¿Estás bien? No puede ser —dijo asustada Mina posando su mano en la espalda de su compañera mientras le daba leves palmadas, miraba el rostro de esta con la esperanza de que no fuera nada.
— Yo… lo siento —cerró sus ojos y apretó los labios— de verdad, Mina-san.
— ¿Es algo que dije? —preguntó su compañera.
Yaoyorozu volteó, luego vio hacia adelante y a los costados, no quería que nadie la viese de ese modo, aún estaba perturbada. Ojalá no hubiera asustado así a Mina, de verdad que era una tonta.
— Pasó algo… el día del festival, pasó algo con Shinsou. No fue agradable, por eso no quería hablarlo pero —bajó la mirada— no quiero que te preocupes, ni tú ni nadie. Sé que resolveré este asunto, por favor, no le digas a nadie.
— ¿Pero qué pasó? —preguntó preocupada—. ¡¿Te lastimó?! —se pronunció más exaltada.
Tal como era, podía arrancarle la cabeza a Shinsou. No imaginaba que hubiera pasado algo tan grave como para descomponer emocionalmente a Momo tan rápidamente y si no fuera porque la explicación implicaba contarle TODO, ella le hubiera contado su historia, pero era un secreto, la penosa situación familiar que vivía, su relación con Endeavor y las dolorosas acusaciones que rondaban su mente.
— No, no me lastimó, sólo necesito tiempo para poder hablar de esto. Mina-san, no me siento bien —negaba con su cabeza mientras dejaba de apoyarse en la pared—, si Tsuyu-san pregunta estaré en mi habitación.
Dio la vuelta y con la poca calma que tenía decidió escapar de las explicaciones que no daría, a pesar que le apresaba, a la soledad de no tener a quien confesar sus fallas.
Llegó a su habitación y abrió la puerta, sin encender la luz entró a su habitación, cayó sobre su cama y decidió ocupar su mente en otros temas, quizás casos que leyó en la agencia o tal vez el profundo sueño que la apresaba. Con los párpados pesados se dejó convencer y durmió.
Fueron algunos minutos hasta que Tsuyu entró, pensó en encender las luces pero su compañera le pidió que no lo hiciese, Momo había despertado por el rechinido de la puerta.
— Yaomomo —la llamó para luego sentarse a sus pies, extendió su mano y como si quisiera consolarla le dio leves toques a las heladas manos de su compañera—. Mina-chan me dijo que estabas aquí, ¿estás bien?
— No… —respondió en un hilillo, ocultaba su rostro con una cobija mientras le daba la espalda a la chica rana.
— Sé que no debería decirlo pero sé lo que pasó con Shinsou, hizo algo para incomodarte y ahora estás aquí, tengo que preguntar, ¿te hizo algo?
— Yo… no sé. Quiero decir, hizo algo pero… esto tal vez fue un sueño, quiero pensar que todo fue parte de un horrible sueño.
— Uhmm —asintió Tsuyu.
De repente imaginó que la situación vivida sólo podía ser recreada en la mente de Momo a través de una pesadilla o como quisiera llamarla, era claro que tenía vergüenza de lo que fuera que hubiera sucedido con Shinsou, así que debía ser paciente y dejar que su amiga se desahogase.
— Ese alguien, me besaba, fue como… un castigo, un horrible castigo. Tan sólo pensar en aquello me paraliza, me aterra que alguien pueda pensar que eso puede hacerse realidad —dijo refiriéndose a lo que el pelimorado había dicho para acusarla— quiero decir… desde ese día mi corazón, late fuerte y tengo miedo…
Tsuyu iba a contestarle algo pero la concentración se perdió cuando escuchó el chirrido de las maderas del piso fuera de la habitación, había sonado como si un intruso las estuviera acosando.
Tanto Momo como la ranita se levantaron de inmediato para ver si había alguien fuera escuchando su conversación pero cuando asomaron sus cabezas, descubrieron un pasillo vacío.
Esto no servía para calmarla, ¿y si alguien las estaba escuchando? Fue como si el latente miedo se mezclara con un toque de paranoia, luego de un par de minutos dejando que Tsuyu investigara en los pasillos, volvieron a la habitación. Debía ser imaginación de ambas, debió ser cualquier cosa menos una persona, al menos eso intentaban imaginar.
Y ojalá hubiera sido así.
— Carajo —dijo Bakugo escondido en la habitación de Uraraka, con esta a su lado.
.
..
...
Fin de Episodio 08
