"Este engranaje, todavía tiene piedras en su mecanismo."
04
EQUIPO.
ZUBAT NIVEL 12
HABILIDAD: ALLANAMIENTO
NATURALEZA: RARA
MOVESET: MEGAAGOTAR / ESPECIAL / PLANTA / 30 POT / 100 PRECIS /
MORDISCO / FISICO / SINIE. / 60 POT / 100 PRECIS /
SUPERSONICO / ESTADO / - POT / 100 PRECIS /
BOFETÓN LODO / FISICO / TIERRA / 40 POT / 100 PRECIS /
"No tiene sentido..." Dice la chica pelirroja devolviendo su Zubat debilitado a su pokeball.
Fue una batalla a iguales, la suerte fue la única que decidió al ganador, no tengo ningún merito por esta batalla.
"¿Por que haz vencido si partimos de las mismas condiciones?" Dice mirando su pokeball.
"Suficiente, espero que entrenéis mas por los alrededores, os vendría bien otro Pokémon aparte de Zubat si queréis ser competentes. Os informo de que por el prado podréis encontrar Meowth, Pidgey, Rattata, Sentret e incluso Vulpix y Psyduck si sabéis buscar."
Asentimos a la información, por mi parte esos Pokemones no me interesan, con Zubat en esta misión estaré bien, la pregunta es a saber si esta chica quiere capturar uno.
"También, tomad una canoa en el pueblo de Isla Inta tendréis que remar hasta el destino, no esta tan lejos."
"¡SI, ADMINISTRADOR ATLAS!" Decimos al mismo tiempo.
"Vamos a la casa de esa Cónsul, y ahí no permitiré que me adelantes." Dice algo molesta.
Que competitiva resulto ser...
"Tu abstente de remar y mirar, yo le dejaré las cosas claras y obtendré la recompensa por cumplir la misión, ¡No te necesito!" Sale de la habitación molesta.
"Lo siento..." Atlas ignorando la discusión se concentra en su escritorio. Hago reverencia y me retiro.
El pueblo de la Isla Inta no queda muy lejos, caminé junto a mi nueva rival, aunque siempre camino como a 10 pasos por enfrente de mi, y mis intentos de entablar conversación con ella fueron todos fallidos.
Llegamos al centro Pokémon y ver si podemos quedarnos a dormir en las habitaciones de entrenadores.
El centro Pokémon por fuera resulta ser blanco y rojo, paredes blancas y el techo rojo, con una gran pokeball en este mismo. Al entrar es paredes color beige y de un blanco estéril, en el techo puedes encontrar imágenes de Pokémon populares en la zona. Están algunos que mencionó Atlas, exceptuando dos acuáticos, Tentacool y Qwilfish.
La pelirroja se acerca a la enfermera Joy.
"Una habitación para individual." Dice con firmeza
Sigue con la molestia por lo que veo.
"Lo lamento solo tenemos una habitación para dos disponible, tuvimos una oleada de turistas que vienen por la caminata al Camino Candente." Dice disculpándose con reverencia.
"Pues dame esa."
"Necesita venir en pareja señorita."
"Aquí tengo a mi pareja." Muestra su pokeball.
"Señorita sus Pokémon se quedan con nosotros para que descansen correctamente."
"¡Maldición!"
"Oye yo-" Soy interrumpido por una mirada penetrante de ella.
"...Somos nosotros 2 para la habitación" Le dice resignada a la enfermera.
Acomodo mis cosas al lado de mi cama, la chica se fue a tomar una ducha a los baños públicos del centro Pokémon. Nuestros Zubat´s fueron llevado a tener un descanso, según la enfermera Joy estaban exhaustos pero de buen humor, parece que les gusta mucho el combate a esos dos.
Tomo mis cosas de higiene personal mas mi cambio para dormir y me dirijo a las duchas. Ahí encuentro a la pelirroja con un pantalón corto y una camiseta simple de un Eevee, Me hecha una mirada despectiva y sigue caminando a nuestro cuarto.
Si me va tocar lidiar con esta chica en mi estadía en el Team Rocket, va hacer complicado...
"¿Por que no simplemente robamos una balsa?" dice la pelirroja.
"Somos Rocket pero tenemos principios."
"Como digas señor recto."
"Tu eres la que no se levanto temprano para ir, a primera hora a buscar."
"Pues no estaría tan cansada si no fuera por tus murmullos."
"¿Murmullos?"
A lo lejos escuchamos un berrinche, en la playa
al norte de Isla Inta. Miramos hacia allá y vemos una niña sola, vestida como un caza bichos.
La pelirroja es la primera que toma la iniciativa de ver que le pasa y yo la sigo.
Al llegar la pelirroja con la niña, se puso a su nivel y tomándole del hombro la empezó a tranquilizó. Al calmarse la chica nos dijo que le pasa.
"No podemos volver a la Zona Recreo, la cónsul quiere hacer una expansión a su casa por toda la zona." Dice la niña
"Maldita sea." dice la pelirroja.
"Tenemos el objetivo de rendir cuentas con ella." Le digo a la pequeña
"¿En serio? le darás su merecido, eres fuerte."
"Bueno..." me sonrojo un poco con el comentario. "Lamentablemente no tenemos forma de ir ahí..."
"Si es para llegar no se preocupen." La niña se levanta y hecha un chiflido al mar.
La pelirroja y yo nos miramos confundidos.
En un instante una gran ola de agua nos golpea y un grito de una bestia nos impacta.
"Hola, Gara, ¿nos haces un favor?" Se lo dice a un Gyarados.
Miro a la pelirroja, y sus ojos brillan expectantes.
"¿De donde sacaste a este Gyarados...?" Mirando todavía al majestuoso Pokémon.
"Un día un Magikarp quedo varado, nadie le ayudaba por que bueno, es un Magikarp, yo hice lo posible por devolverlo al mar."
"¿Y cuando evolucionó?" preguntó.
"Una vez cuando caminaba por el bosque, fui golpeada por un chorro de agua de la nada y me mando al mar, quedé inconsciente del golpe y cuando desperté estaba en esta misma playa envuelta entre el Gyarados."
"¿y por que no le das su merecido a la Cónsul con el?" pregunta la pelirroja.
"Es que Gyarados no acata mis órdenes para el combate..."
"Pues atrapémosle..." Dice desafiante la pelirroja con pokeball en mano
"La ultima vez mando unos turistas a volar con su Ciclón Dragón. Ni oportunidad de sacar sus pokeballs tuvieron."
"Bueno... si es así." La pelirroja corre hacia el Gyarados.
Espera no ira a pelear mano a man-
Ella ya estaba a lomos de el Gyarados. Fue una sorpresa esa reacción de ella parece que tenia ganas de hacer eso desde que vio al Gyarados.
"¡Vamos pequeña, a la Zona Recreo.!" Le digo a la niña.
"¡Si!"
A lomos de Gyarados, la niña no dejaba de contar historias de ella y Gyarados. Hasta que después de todo se dio cuenta que ni nuestros nombres sabía. Ni entre yo y la pelirroja nos habíamos presentado.
"Entonces, como os llamáis." Dice la pequeña
"Dinos el tuyo." Pregunto.
"Alice ¿y el tuyo?" Me pregunta.
"Hiroshi."
La pelirroja se rie un poco. "Buena persona." Dijo el significado de mi nombre. "Andra."
Asiento hacia ella, a pesar que me tiene de espaldas.
"Y entonces Gyarados choco de frente contra un Wailord y duro la semana con un chichón." Alice se carcajea mientras cuenta su anécdota.
La Zona Recreo, como dice el nombre tiene un patio para niños, algunas bancas para relajarse, y en el centro la casa de la cónsul lo raro es que no hay ni un alma aquí.
"Andra debemos prepara..." Andra no esta. "¿Andra?"
Alice apunta hacia la casa de la cónsul la puerta está abierta.
"Maldita sea con esta mujer." Comienzo a correr junto a Alice, al irme acercando escucho ataques de agua, algunos normales son difíciles de oír y al llegar a la puerta un destello amarillo ilumina la casa con un estruendo. Fue un ataque eléctrico...
Al entrar veo a Andra, en el suelo a gatas, sin decir una palabra. Su Zubat esta en el suelo, debilitado.
¿Eres el siguiente? Dice la cónsul.
