Desde que eran niños había existido una rivalidad entre Eric Cartman y Kyle Broflovski, gritos, insultos, alguno que otro reto estúpido entre los dos y varias aventuras que los llevaron a lo que son ahora.
Eric tenía una fijación extraña por Kyle, todos lo notaban, pero también notaban que Kyle disfrutaba seguirle la corriente al otro.
—¡no me toques gordo de mierda!
—¡deja de gritar judío estúpido! ¡No te he tocado!
Eran unos niños de diez ambos gritaban mientras iban en el bus hacia la primaria de South Park, Eric tenía su dedo al lado de la mejilla de Kyle sin tocarla, pero eso no evitaba que lo sintiera tan cerca.
Irónicamente fue Kyle quien decidió sentarse a su lado.
Cuando Heidi y Cartman se hicieron novios, Kyle sentía pena por esa pobre chica que estaba con el peor ser que el pelirrojo ha conocido en su vida. Incluso intento hablar con ella para hacerle entender que valía mucho más que eso y no debía soportar la actitud de Cartman.
Pero Kyle terminó con el corazón roto cuando sus esfuerzos fueron en vano ya que esa relación seguía su rumbo.
Creyó que era porque le gustaba Heidi porque eso hicieron creer las chicas, pero el tiempo hizo que se diera cuenta que era la ausencia de Cartman lo que lo tenía tan bajoneado.
Kyle sentía un poco de vergüenza por sus sentimientos, de todas formas le contó a su súper mejor amigo porque sentía que quería liberar todo lo que sentía que le pesaba.
—estoy loco seguramente.
—creo que no —Stan le contestó— simplemente estabas acostumbrado a que Cartman te prestara mucha atención, y ahora esa atención va para Heidi, es normal.
—pero... es Cartman —chilló.
—tal vez si estás loco amigo —se burló.
Y así continuó durante unos años más, a sus quince años algunas cosas habían cambiado bastante.
Cartman y Heidi habían terminado su relación oficialmente, aunque de vez en cuando los veían juntos pero ambos coincidían en que no eran nada oficial.
Y desde la realización de sus sentimientos Kyle lo veía a Eric a la distancia.
Ya no eran los mismos niños de siempre que se metían en cualquier problema extraño, ahora su pequeño grupito de cuatro tenía diferentes gustos y pasatiempos, Stan y Cartman se habían metido al equipo de futbol americano, el segundo no quería pertenecer a este, pero al perder una apuesta con Kenny terminó siendo parte del equipo.
Sorprendentemente le iba muy bien.
El equipo de Las Vacas tenía una racha ganadora inquebrantable.
Eric cambió un poco, o más bien mucho, pero no es que ahora el adolescente estaba delgado, el se veía robusto, lo que si, es que ya no quedaba nada del niño gordito de ocho años, era incluso raro llamarle gordo de mierda, porque ya no lo era, y esos 1,80 metros estaban bien distribuidos, pero no era el único con cambios. Kyle también había crecido, era un chico alto de contextura normal, aún practicaba baloncesto pero no era nada serio como sus otros amigos, tenía una que otra peca rodeando su nariz y ahora le gustaba que se vea un poco se cabello pelirrojo. Stan y Kenny median lo mismo, el pelinegro también tenía músculos por practicar deporte mientras Kenny era el más delgado de los cuarto, su cabello rubio hacía crecido un poco y cuando quería se lo agarraba en un moño.
Ya no eran unos niñitos.
Esta vez el grupo estaba compartiendo un almuerzo en las gradas de la cancha de futbol, los mejores amigos estaban sentados uno al lado del otro y en las gradas superiores estaban Cartman y a su lado acostado Kenny quien había terminado de comer y estaba intentando dormir.
—¿cómo es que tragas toda esa mierda Cartman? —dijo el pelirrojo mirándolo casi con asco devorarse unos nuggets de McDonalds con exceso de salsa agridulce.
—¿cómo es que tú comes tan poco Kahl? —se paró y volvió a sentar en la grada de abajo al lado del pelirrojo— abre —extendió un nugget direccionandolo a la boca del otro.
—no quiero Cartman.
—abre.
—ya lo tocaste con tus manos culon.
—el judío dice "Aaah" —acercó más el nugget.
Kyle suspiró y abrió su boca recibiendo el pedazo de pollo frito.
Cartman alzó sus cejas un poco sorprendido pero no iba a dejar que Kyle se de cuenta de su asombro.
—delicioso ¿no Kahl?
—cállate —tragó— no ibas a dejarme en paz si no comía.
—si si —se estiró para agarrar su bolsa completa de McDonalds y sacar también sus papas— abre.
Kyle lo volvió a mirar con unos ojos aburridos pero de todas formas abrió la boca haciendo un "ah".
El castaño sonrió al ver al judío obedecerlo, aunque parecía que Kyle estaba fastidiado el brillito de sus ojos delataba lo contrario.
Stan estaba mensajeándose con Wendy, discretamente les había tomado un corto video y se lo mandó a su novia con la descripción "¿se darán cuenta si me voy?".
Además de eso, Stan se quedó callado para no interrumpir el momento de sus amigos, aprovechaba el silencio y chateaba con su novia, mientras que Kenny medio dormido los observaba con una sonrisa que ocultaba en su capucha. Ambos decidieron no decirles nada.
Pasaron unos meses e inició la temporada de futbol, Eric se llenó de valentía ese día en la secundaria, había llegado antes que los demás porque sabía que ese alguien iba a estar temprano por sus actividades de "cerebritos", el castaño llevaba una funda en su mano derecha con su sudadera del equipo adentro.
Caminó decidido por los pasillos hasta que de lejos divisó una melena pelirroja en los casilleros.
—Kahl —llamó.
El mencionado se volteó y alzó un poco su cabeza, "jodido Cartman que había crecido tanto".
Eric tragó saliva nervioso y apretó la agarradera de la funda que tenía en su mano.
—el viernes es el partido, quiero que vayas —extendió la funda golpeándola en el pecho de Kyle— y te pongas esto.
Por unos segundos que se sintieron eternos para el castaño, se quedaron callados solo viéndose a los ojos, los esmeralda de Kyle y los bi color de Eric quien en su cara se podía ver el estrés por la espera.
Eric pudo respirar cuando vio que Kyle tomaba la funda.
—más te vale ganar Cartman —abrió un poco la bolsa— y que esté limpio tu abrigo.
Ganaron.
Y luego del partido ambos se pudieron encontrar abajo en la cancha.
—te queda bien mi abrigo, judío —sonrío al verlo lucir el abrigo que tenía el "Cartman 68" bordado.
—me queda enorme —estiró sus brazos.
Eric viendo el cuerpo más pequeño de Kenny con los brazos estirados hacia los lados se acercó hacia él y abrazó el cuerpo del pelirrojo. Esta vez Kyle no lo rechazó, solo se quedó ahí.
—estás sudado.
—shhh —apoyó su cabeza en el hombro del contrario y sin apartarse empezó a hablar — ¿quieres...? Ya sabes después del partido todos vamos a comer algo... ¿quieres ir?
—son las nueve de la noche...
—¿que tiene? Ya estás aquí de todas formas, si tú madre te dice algo llámala y que le hable el hippie de Stan —se apartó del abrazo y lo tomó por los hombros— si es que aún me odia, mejor que hable él.
—Cartman...
—joder Kahl, ya estás aquí, ya viniste, ya tienes puesto mi abrigo, anda también a comer conmi- con el equipo.
El pelirrojo suspiró y colocó su mano derecha sobre una de Cartman.
—está bien, pero apúrate, los otros ya entraron a los baños.
Cartman sonrió engreído, apretó los hombros de Kyle y salió corriendo a los baños.
El pelirrojo lo veía irse con una sonrisa.
—estoy enloqueciendo —dijo y tomó su celular para preguntar donde debía esperar.
Esa noche Stan hizo el ride, de copiloto obviamente estaba su novia y atrás Cartman y Kyle, Wendy los veía por el espejo retrovisor, su novio ya le había contado como estaba la convivencia entre esos dos pero una cosa era escucharlo y otra verlo con sus propios ojos, Cartman estaba apoyado en el hombro de Kyle ambos veían el celular del pelirrojo y hablaban entre ellos casi a susurros.
Para Wendy en ese momento Cartman parecía un perro que movía la cola cada vez que su dueño le hablaba de cualquier cosa, atento a cualquier cosa que Kyle le decía y listo para responderle.
Si habían momentos en los que el pelirrojo veía feo al castaño o decía su típico "cállate Cartman", pero si había un cambio inmenso entre los dos.
Cuando llegaron al restaurante se sentaron juntos sin respetar el espacio personal del otro, Kyle aún llevaba el abrigo de Cartman y al momento de comer el castaño fue quien remangó las largas mangas del abrigo para que Kyle pudiera comer sin ensuciarse.
Su primer beso fue en el baile de fin de curso, fueron solos ya que ninguno se atrevió a preguntarle al otro para ir.
Eric no creía que Kyle aceptaría.
Y Kyle creía que Eric tendría más opciones para ir.
Pero ahí estaban sentados mientras veían bailar a los demás.
—¿no invitaste a nadie judío? ¿O todos te rechazaron?
—¿y tú gordo?, creía que el famoso jugador de South Park tendría una cita para el baile. —cruzó los brazos.
Cartman lo miró, tomó un poco de ponche, el cual Kenny y el habían adulterado antes, y se atrevió a contestar.
—quería venir con alguien, pero no sabía si le daría vergüenza que lo vieran conmigo.
"¿Lo?"
Kyle en un movimiento rápido se levantó y jaló a Cartman fuera del gimnasio donde era el baile.
Los pasillos estaban vacíos por su suerte.
—¿que demonios te ocurre judío?
—Cartman yo...
—¿querías invitarme a venir pero no lo hiciste?
Que calmado estaba el otro, "las terapias si que le están ayudando".
—yo-
—yo te quería invitar Kahl, pero... —apartó la mirada— ya sabes...
—he ido a todos tus partidos, me das de comer en la boca y creo que nos hemos agarrado de la mano en público.
—¿por qué no me invitaste tu?
—porque... yo... —se sonrojó— tenía miedo que te burlaras de mi.
—oh Kyle puta madre, ¿quieres el número de mi psicóloga? Creía que habíamos dejado atrás eso de burlarme de ti, judío estúpido.
—¡Ey!
Ambos soltaron una carcajada.
Cartman acercó su rostro al del otro.
—mira esas pecas, todo un pelirrojo, judío y de Jersey.
—no me jodas ahora.
—es que parecía que extrañabas que te joda de esta forma.
Kyle puso sus manos en el hombro del otro, y lentamente las subió hasta las mejillas de Cartman y acercó sus caras para ser el quien diera su primer beso, un choque que inició inocente y luego lo convirtieron en una sesión un poco más acalorada que solo fue separada para poder respirar y retomarla.
—Kyle, te amo bebé, quiero abrazarte por las mañanas y amarte por las noches...
El pelirrojo le dio un zape.
—¡¿aún recuerdas eso?!
—¿como lo olvidaría? Está en YouTube también.
—oh Dios.
—te prometo solo amor y felicidad plena.
El otro sonrió y le dio un beso corto.
—yo también Eric.
—di mi nombre otra vez...
—no lo arruines.
—no me atrevería a hacerlo.
Incluso cuando decidieron tomar la loca idea de comprometerse, bueno, la "locura" esta vez salió de Kyle.
Después de la graduación de secundaria fueron ellos más sus familias a Casa Bonita.
Sheila Broflovski había pegado un grito al cielo cuando Kyle y Eric se presentaron oficialmente como novios, Gerald estaba sorprendido también pero lo llevó mejor que su esposa.
Liane Cartman en cambio estaba feliz porque su hijo también lo era, y recibió muy bien la noticia.
Con todos en Casa Bonita ya terminaron de comer se levantaron y al caminar por la fuente Eric se fijó que si novio no estaba a su lado, pero como Gerald le estaba conversando acerca de la universidad y demás cosas no tomó mucha atención, hasta que un mesero se le acercó al castaño.
—disculpe joven se le quedó algo.
—¿algo? —se volteó y vio a su novio arrodillado, con una caja abierta en sus manos y dentro de ella un sencillo anillo.
—¡¿KYLE?! —gritó Sheila.
—oh cielos —dijo Liane mientras reía emocionada.
—¿Kahl? ¿Que mierda?
—Eric Theodore Cartman ¿quieres cas-?
—¡si! —interrumpió— si quiero, ponlo —extendió su mano emocionado— ponlo.
el pelirrojo sonrió ante la impaciencia del castaño, puso el anillo en el dedo del otro y se dieron un beso rápido con aplausos de todos los que estaban viendo la proposición.
Si, aún tenían un largo camino por recorrer...
