Disclaimer: Todos los personajes, así como lo que podáis reconocer pertenece a J.K. Rowling.
Flashback 55
Cuando Draco abrió los ojos esa mañana no reconoció la habitación donde estaba. El dolor de cabeza que sentía era atroz y la luz que entraba por la ventana le hizo cerrar de nuevo los ojos. Sintió algo moverse a su lado y volvió a abrir los ojos de golpe, una chica desnuda dormía plácidamente a su lado. De repente, toda la noche anterior empezó a golpearle la mente; el pub de David Clarck, la camarera sirviéndole wisky de fuego como cada noche, los recuerdos de Granger…Krum…una chica con pelo castaño…Emma…una pregunta sobre el corazón roto, de nuevo el pelo castaño…y nada más.
Era evidente que si estaba con esa chica en la cama es que algo había pasado, pero Draco no podía recordarlo en ese momento…por más que trataba, su mente se apagaba en el recuerdo de estar mirando el pelo castaño…
Se levantó de la cama intentando no hacer ruido, la habitación estaba hecha un desastre. Había varias botellas de whisky de fuego tiradas por la habitación con su ropa desperdigada por ahí y la que debía de ser de la chica también, así como un espejo roto y cristales por el suelo de la habitación. Sintió un escozor en su mano y vio que tenía restos de sangre seca en los arañados nudillos.
¿Pero qué mierda había pasado aquí?
Cogió su ropa lo más rápido que pudo y salió de la habitación saliendo a un pasillo interminable con numerosas puertas. Desconcertado comenzó a caminar hasta que encontró unas escaleras. Al llegar al final se encontró con una recepción y una mujer de mediana edad que leía el periódico. En la pared del fondo un cartel con Hostal Las Brujas de Salem.
Buenos días Señor, ¿Nos deja ya? ¿Y su acompañante? - preguntó la mujer sonriendo cortésmente -.
Ehm…ella está dormida, yo tengo que marcharme. Buenos días –.
Draco salió apresuradamente oyendo de fondo como la mujer le deseaba un buen día, no pudo respirar tranquilo hasta que se vio varias calles más abajo del hostal, buscó un punto de aparición y en menos de un segundo se encontraba en su habitación.
Se sentó en la cama y cerró los ojos intentando recordar algo más sobre la noche anterior. Algunos destellos venían a su mente torpemente; él esperando a la camarera en la calle…él bebiendo directamente de la botella de wisky de fuego en esa habitación…él quitándole la ropa a la camarera mientras la besaba…él pegándole un puñetazo al espejo cuando le devolvió su propio reflejo besando a la camarera…
Estaba claro que se había acostado con la camarera. Sus recuerdos terminarían volviendo del todo; pero, aun así, ya se sentía un miserable. El sentimiento de repulso y asco que sentía le hicieron correr hacia el cuarto de baño y vomitar todo el alcohol que había ingerido la noche anterior.
Una vez repuesto, sintió el deseo de ducharse para borrar de su cuerpo las caricias y besos que la camarera le había proporcionado, pero cuando salió de la ducha ni siquiera se sintió un poco mejor.
Incapaz de volver a acostarse, bajó a la cocina a encontrar algo que llevarse a la boca para aliviar ese sabor amargo que sentía.
-Draco querido- A Narcissa se le iluminaron los ojos al ver as u hijo bajar a desayunar por primera vez desde que estaban en Los Hampton-. ¿Tienes hambre? ¡Bernart! Trae un servicio más a la mesa.
Narcissa miraba a su hijo comer lentamente. No quería tentar a la suerte de que se levantase y desapareciera al preguntarle el motivo por el cual había decidido acompañarla, pero la curiosidad e impaciencia porque Draco empezase a hacer vida normal le pudo.
-Y bien, ¿qué planes tienes hoy? – pregunto la mujer con una sonrisa nerviosa.
-Madre, no me presiones. Que haya bajado a desayunar no quiere decir que vaya a salir de casa- la mirada de Narcissa reflejó el dolor que causaron las palabras del chico. Draco sintió una punzada de remordimiento y se levantó a abrazar a su madre- dame tiempo ¿vale?
-De acuerdo, al menos hoy has dado un gran paso. Quizás mañana podamos ir a pasear juntos…-la mujer le lanzo una mirada esperanzada-
-Tal vez…- el rubio sonrió cortésmente y siguió comiendo mientras se decía a si mismo que no volvería a pisar el pub de David Clarck; tenia que pasar página y empezar a vivir, un Malfoy no se hundía tan fácilmente-.
La noticia de que Blaise y Parvati estaban muertos había caído como una bomba en el número doce de Grimmauld Place. Theo había conseguido escaquearse de La Mansión Lestrange por unas horas para poder informar a la Orden de lo ocurrido la noche anterior.
Padma fue la que peor llevó la noticia; no pudo seguir escuchando como Theo relataba la historia de amor que había surgido entre su hermana y ese mortifago justificando así la muerte de su gemela. Ginny y Angelina la acompañaron al salón para que Theo pudiese seguir informando y no ser interrumpido por los lamentos de la chica mientras Harry, Hermione, Kingsley, Snape y Molly Weasley se quedaban a escuchar el resto.
-Pobre muchacho…tuviste que presenciar la muerte de tu amigo sin poder hacer nada- Molly Weasley acarició el hombro de Theo y éste respiró profundamente para controlar sus emociones-.
-Realmente creía que escaparían y tendrían una oportunidad…-Theo miró a Hermione que lloraba en silencio por el terrible final de Parvati- y hay otra cosa más…antes de morir, Blaise delató el paradero de Draco…- Hermione levantó la cabeza hacia Theo, los ojos miel de la chica se tornaron de miedo-.
-¿Blaise sabía dónde está? - dijo Hermione con voz temblorosa-.
-No exactamente. Sabía que está en New York, pero no sabe el sitio concreto. – Theo bajó la mirada aplacando el dolor de sentir que jamás volverían a reencontrarse los tres amigos-. Lo hizo en un momento desesperado de salvar a Parvati…Blaise murió pensando que la había salvado gracias a eso…
-Que historia tan triste- dijo Molly sorbiéndose la nariz- Voy a subir a ver como siguen George y Ron, Viktor no se ha separado de ellos desde que llegaron- la mujer sonrió mirando a Hermione- es un encanto de chico.
Theo no pasó desapercibido como Hermione bajaba la mirada avergonzada y pensó en su amigo. Ahora lo importante era avisarle, no podía centrarse en nada más.
-Kingsley, tenemos que avisar a Draco- Kingsley cruzó una mirada con Snape que no había dicho nada en toda la reunión-
-La única persona que sabe dónde están y por lo tanto es el guardián del lugar es Severus…- dijo Kingsley animando a Snape a hablar-.
-Enviaré una lechuza a Narcissa- dijo Snape con un tono calmado que hizo que a Hermione le hirviese la sangre-.
-Pero ¿no os dais cuenta de que cuando llegue esa lechuza ya podrían haberlos encontrado? – Hermione se levantó y se puso a dar vueltas por la cocina como cada vez que se sentía nerviosa- Voldemort sabe su paradero desde anoche, ya habrá enviado a alguien allí…
-Es imposible aparecerse en otro continente sin morir en el intento- la tranquilizó Kingsley- la única manera que tienen de llegar allí es con un traslador y si así fuese- miró a Theo- ya lo sabríamos.
-Mione…- Harry se acercó a su amiga para tranquilizarla- Kingsley tiene razón, no pueden llegar tan fácilmente. Están a 5.000 km, Voldemort no tiene la fuerza para aparecerse allí…
-Potter, no subestimes el poder del mago mas poderoso en los últimos tiempos- dijo Theo clavando sus ojos azules en los verdes de Harry- El Señor Tenebroso está aún lamiéndose las heridas tras el ataque sorpresa, ha perdido muchos mortifagos… pero sé que ha hecho llamar a Greyback para que reúna a todos los licántropos…el motivo de mi ausencia en la mansión tiene que ver con eso, supuestamente estoy buscando ingredientes para elaborar poción matalobos.
-¿Desde cuándo le ha importado a Voldemort paliar los síntomas de sus licántropos? – preguntó Harry confuso-.
-Desde que quiere introducir una manada sin levantar sospechas en otra comunidad mágica…- exhaló Hermione dejándose caer en una silla- quiere enviarlos a buscar a Draco…
Theo asintió mientras todos se miraban asimilando las palabras de Hermione.
-Me comunicaré por red flu con el ministro Quahog- dijo Kingsley levantándose y haciendo una señal a Snape de que le siguiese- quizás podamos advertirles de otra forma más rápida. - Kingsley dio por finalizada la reunión saliendo de la cocina seguido por Snape dejando a Harry, Theo y Hermione sumidos en sus pensamientos.
-Tengo que volver- Theo miró a Hermione con tristeza- si vuelvo sin la raíz de valeriana y los escarabajos secos se preguntaran que he estado haciendo…- se levantó y le lanzó una sonrisa forzada a Hermione- todo va a estar bien, tranquila.
Theo llegó a la Mansión Lestrange cuando caía la tarde. Las luces del crepúsculo se tornaban en un naranja impactante por detrás de la fachada de la Mansión. Theo pensó en Blaise…había intentando contenerse en la reunión, pero ahora la realidad le daba de golpe.
Se sentía culpable de no haber hecho nada que impidiese la muerte de su amigo o el suicidio de Parvati; imágenes de su infancia se materializaron en su mente, Blaise siempre había estado ahí cuando su padre lo había humillado y golpeado. A pesar de su carácter burlón, siempre había sido un niño muy consciente de los traumas de Theo por culpa de su padre y nunca faltó un abrazo sincero de su parte. También, para que engañarnos, algún que otro plan donde Blaise relataba como acabar con el Señor Nott en venganza de Theo. Blaise siempre había sido muy sádico y este pensamiento hizo que Theo sonriera recordando como Blaise relataba con total entusiasmo las mil maneras de acabar con su padre mientras Draco le debatía por la irracionalidad de sus planes. No tenían ni pies ni cabeza, pero a Theo le gustaba escucharlos porque se sentía respaldado por alguien por única vez en su vida.
No merecías esto amigo…merecías encontrar otro camino diferente al que nos impusieron…
Theo bajó a las celdas y se dejo caer en el pasillo; La oscuridad del lugar tragó sus lagrimas que bajaban por su mejilla incontrolablemente y se quedó allí durante lo que parecieron horas, lamiendo sus heridas y lamentándose por haber perdido uno de los pilares de su familia por que la familia de Theo no era su padre; ese ser horrible que se hacía llamar padre jamás ejerció como uno. Desde que había tomado la marca, había vuelto a recuperar a su única familia, sus amigos…uno de ellos estaba muerto. Theo no iba a permitir que le arrebatasen al único que le quedaba. Se levantó y enterró sus emociones en lo mas hondo de su mente.
-Voy a ir a por ti Draco, no pienso llorar también tu muerte.
