Yuru-Cycle – Capítulo 9
Epílogo – De regreso en Casa
Campamento al pie de la montaña
Aquella tarde después de que regresáramos de los baños termales, tuvimos una ligera cena todas juntas junto a la fogata cuando llegamos al campamento y nos acostamos a dormir en nuestras tiendas tan sólo unos pocos minutos de haber terminado.
Todas estábamos demasiado agotadas para hacer cualquier otra cosa esa noche, incluso nuestra dosis diaria de sexo antes de dormir tendría que esperar hasta la noche siguiente, ya que hayamos recuperado nuestras fuerzas.
Esta noche sería solamente para descansar.
A la mañana siguiente ya que poco a poco comenzamos a despertar, preparamos el desayuno todas juntas y nos tomamos nuestro tiempo para desayunar tranquilamente antes de empezar a preparar y empacar todas las cosas para iniciar nuestro camino de regreso a casa.
Afortunadamente para el regreso, Satsuki nos había dicho que no tendríamos que regresar todo lo que habíamos pedaleado de camino hasta acá, sino que sólo pedalearíamos hasta la estación de tren más cercana y de ahí, viajaríamos en tren con nuestras bicicletas todo el camino hasta llegar a casa.
Será un viaje relajante.
Estación de tren – Esa misma tarde
Cuando finalmente llegamos a nuestra ciudad, apenas ha pasado del medio día. Salimos del tren y una vez fuera de la estación, nos despedimos entre todas antes de subir a nuestras bicicletas e iniciar cada una nuestro camino a casa.
– Bueno chicas, fue un viaje muy divertido. Muchísimas gracias por este fin de semana tan emocionante.
– Muchas gracias a ti también, Satsuki-senpai.
– Ojalá podamos volver a viajar contigo pronto.
– ¡Por supuesto! Lo esperaré con muchas ganas. Quizás para la próxima, incluso puedan traer al resto de sus amigas de las "Mejores parejas". Me gustaría mucho conocerlas.
– ¡Claro! E incluso quizás para la próxima, puedas convencer a Yuuno-sama para que viaje con nosotras. Incluso ya como "Marida y Mujer" ¿No te parece?
– Eso espero. En todo caso, muchas gracias por haber hecho este viaje conmigo y nuevamente felicidades por haberlo logrado.
– Gracias a ti por acompañarnos y guiarnos para lograrlo, no habríamos podido haberlo hecho sin ti.
– ¡Que tengan una buena tarde, chicas! Y avisan cuando lleguen a casa ¡Adiós!
– ¡Adiós!
Ya que se ha ido, de igual manera el resto de nosotras nos despedimos e iniciamos nuestro propio camino de regreso a casa, montadas en nuestras bicicletas.
Departamento de Rikka y Sayuki
Rikka POV
Cuando llegamos a nuestro departamento, dejamos estacionadas las bicicletas afuera del edificio del mismo y con nuestras mochilas, subimos a nuestro departamento donde al entrar, Sayuki va directa a saludar alegre a nuestra querida Hanpen.
– ¡Hanpen! ¿Cómo estás?
La pequeña gatita que adoptamos va con Sayuki y de inmediato se sube con ella para que la cargue en sus brazos.
– Te extrañé mucho – le dice llenándola de besos.
Mientras Sayuki se entretiene con ella, llevo nuestras mochilas a la pequeña habitación que compartimos juntas para desempacarlas más tarde, después de que hayamos cenado.
– Voy a ir preparando la comida para que cenamos más tarde, Sayuki. Tú de mientras si quieres puedes descansar y ya si necesito tu ayuda para algo te llamo ¿de acuerdo?
Estoy por ir a la cocina para comenzar con la cena, pero antes de que llegar, Sayuki me toma de la camisa y me detiene haciendo que volteé con ella, quien me mira con una mirada seductora y comenta.
– Pero Rikka-chan, si la única cena que deseo ahora ya esta más que servida. ¿O acaso tú no quieres cenar lo que tengo preparado para ti, eh?
– Sa-Sayuki…
Comenta Sayuki tomando el cuello de su camisa junto con su bracier y bajándolo lo suficiente para que pueda ver su teta izquierda desnuda, todavía algo mojada con su sudor después de haber pedaleado desde la estación hasta nuestra casa.
Tiene sentido que quiera hacerlo, después de todo a diferencia de nuestras senpais, nosotras sí que nos habíamos contenido de hacerlo durante estos tres días que duró el viaje.
No tanto por Sayuki quien en realidad no tenía ningún problema con hacerlo al aire libre con nuestras amigas durante estos días, sino por consideración a mí que de ninguna manera podría hacer algo tan desvergonzado como eso, y mucho menos con Risa-nee tan cerca de nosotras (Aún cuando ella sí que lo había hecho con Miya-senpai).
– Pero ahora que estamos solas…
Con una sonrisa, ayudo a Sayuki a levantarse para darle un dulce profundo beso en los labios y le contesto.
– De acuerdo, supongo que la cena puede esperar. Vayamos a divertirnos en nuestro cuarto, Sayuki.
– ¡Genial! Vamos Hanpen.
Antes de dirigirnos a nuestro cuarto, Sayuki toma a nuestra gatita en sus brazos para llevarla a la habitación con nosotras.
"¿Todavía sigue con eso, verdad?"
Alegres vamos hacia nuestro cuarto donde nos encerramos y no volvemos a salir por un par de horas, desquitando al máximo todo el amor que no habíamos podido expresar a la otra durante estos días, aunque felices por el viaje que hicimos juntas.
Departamento de Mai y Reo
Mai POV
Al llegar al departamento, lo primero que hace Reo al entrar es quitarse los zapatos y salir corriendo hacia su enorme cama.
– ¡Por fin!
Cuando llega se lanza directa a ella exhalando felizmente de por fin estar de regreso en casa.
– Mi queridísima cama, como te extrañé tanto. Prometo no volverme a separarme de ti en todo lo que queda de las vacaciones.
– Cielos, si tan sólo me recibieras así a mi de vez en cuando, sería la novia más feliz del planeta.
– Eso es porque de todas maneras tú siempre estás a mi lado, baka.
– ¿Y acaso tu cama no? Quizás debería alejarme de ti por un par de semanas a ver si así me recibes con más cariño cuando llego.
Estoy por darme la vuelta para ir a la cocina, cuando me Reo me detiene del brazo y contesta casi en susurro..
– Yo… jamás dije que no me gustara tenerte siempre a mi lado, baka.
– Reo.
Sonrío ante su adorable respuesta y la acaricio en la cabeza.
– Tranquila Reo, que ya sabes que no me alejaría de ti aunque me alejaras. En todo caso, te doy muchas gracias por haberme acompañado en el viaje durante todo este fin de semana a pesar de que no querías, significó mucho para mí contar con tu compañía, Reo.
– Sí, bueno… en realidad no fue del todo malo. Incluso diría que… me divertí un poco. Aunque aún así habría preferido mil veces que nos quedáramos aquí tú y yo a solas durante todo el fin de semana.
– Ya veo, ya veo, jejeje.
Su actitud tsundere no le permite confesar que a pesar de lo pesado que fue, se había divertido. Que adorable.
– En ese caso ¿Qué te parece si como recompensa, este fin de semana que viene nos quedamos aquí a solas sólo tú y yo? Andaremos desnudas por el departamento durante todo el día e incluso compraré suficiente comida el día anterior para cocinar y no tener que salir durante todo el fin de semana.
– Mmmhh… no estoy segura sobre andar desnuda todo el fin de semana, pero me agrada el resto del plan.
– Ni modo, es el paquete completo de andar desnudas el fin de semana o nada. La elección es tuya, Reo.
– Grrr… Eres una pervertida abusiva, Mai.
– Pero así me amas.
– Yo… no puedo decir que eso no sea cierto.
Es lo más cercano que le voy a sacar a un "También te amo, Mai" bajo esta situación, así que le digo.
– Entonces ¿Te parece si tenemos un pequeño ensayo de lo que será el siguiente fin de semana para nosotras, Reo?
– Cielos ¿No tuviste suficiente en las aguas termales?
– No, para nada ¿Y tú?
– Bueno… tampoco.
– Tan linda.
Acostadas sobre la cama nos besamos y comenzamos a acariciar por todas partes de nuestro cuerpo, sintiendo el calor de los labios y el cuerpo de la otra incrementarse.
Se había convertido en un fin de semana para recordar.
Casa de Yuuno y Satsuki
Satsuki POV
Al regresar a casa, estaciono mi bicicleta a la entrada y al entrar, Yuuno me recibe alegre con su delantal puesto.
– Bienvenida a casa, Satsuki.
– He vuelto, Yuuno.
Al reencontrarnos después de estos tres días separadas nos besamos, alegres de volver a estar con la otra.
– ¿Cómo estuvo su viaje?
– Bastante bien, algo agotador, pero muy divertido como siempre. Todas son muy buenas chicas, aunque algo cachondas para su edad si me lo preguntas. Algunas de ellas no pararon de hacerlo durante el viaje cuando creyeron que andaban a solas o que ya nos habíamos dormido.
– Ya veo, aunque las entiendo. Después de todo, tú y yo también eramos así cuando comenzamos a salir ¿Lo recuerdas?
– ¿Uh? ¿Acaso ya dejamos de serlo?
Respondo a modo de broma con lo cual consigo sacarle una pequeña risa a Yuuno. Me encanta ver su sonrisa cuando la hago reír.
– Debes estar cansada. Deja tus cosas en la habitación y ve a tomar un baño para que descanses, yo ya casi he terminado la cena.
– Es lo que estaba oliendo, huele delicioso.
Digo sin pensarlo imaginándome la deliciosa cena que habrá preparado Yuuno para recibirme. En verdad ella es tan perfecta, no puedo esperar más a casarme con ella. Aunque pensando sobre ello, me acuerdo de lo que platicamos durante el campamento al pie de la montaña con aquella pareja de esposas campistas sobre el matrimonio, por lo que antes de subir a bañarme, voy con Yuuno a la cocina y la abrazos por detrás.
– ¿Satsuki? ¿Qué pasa?
– Quería platicarte que durante el campamento, tuve la oportunidad de conocer a una pareja campista un poco mayores que nosotras quienes se acaban de casar el año pasado. Ellas fueron muy amables y lucían tan felices juntas. Me hicieron ver que si es lo que deseas, no tengo problema con esperar a casarnos el próximo año. Lo único que deseo es hacerte la mujer más feliz en todo el mundo y que me permitas estar a tu lado. Eso es todo lo que necesito para ser realmente feliz, Yuuno.
– Satsuki – sonríe – planeaba decírtelo después de cenar, pero ya que sacaste el tema… hablé con mis padres el fin de semana y acordamos que podríamos firmar los papeles de matrimonio en otoño como lo querías y ya el próximo año, tener la fiesta y la ceremonia en mayo como mis padres lo desean ¿Te gustaría eso, Satsuki?
– ¡Sí! ¡Sí, claro que sí! ¡Claro que me quiero casar cuanto antes contigo!
Alzo a Yuuno en mis brazos y al volverla a bajar le robo un dulce y cálido beso en los labios. Uno tan profundo y húmedo que al final, nos tenemos que separar ya que la falta de aire nos lo exige. Al separarnos, una línea de saliva todavía une nuestros labios.
– Estoy tan excitada ahora, quiero ponerme a hacerlo contigo de inmediato, Yuuno ¿Podemos?
– ¡¿Eh?! ¿Ahora?
– Claro ¿No quieres?
– No es que no quiera, es sólo que… la comida aún no esta lista y luego debo… hmm… bueno, supongo que no pasará nada si lo hacemos ahora, solo déjame apagar la estufa.
– Seguro.
– Y, te parece si quizás mientras lo hacemos… ¿Podemos usar las cuerdas?
– Y-Yuuno…
Cuando dice esto, me muestra un pedazo de cuerda roja para amarrar sus muñecas y un costado largo para amarrarla a la cama.
Una pequeña particularidad de mi futura esposa es que a ella le excita mucho estar atada mientras lo hacemos y es una gran fanática del bondage y del shibari.
Tiene montones de cuerdas, antifaces y otros juguetes que no mencionaré por respeto a ella, muy bien guardados en nuestra habitación para no ser descubiertas cuando recibimos visitas.
En todo caso, le respondo.
– Seguro, ha pasado un tiempo desde que lo hicimos de esa manera y ahora estoy excitada, quiero hacerlo.
– ¡Genial! En ese caso, no perdamos más tiempo ¡Vayamos!
– Por supuesto, Yuuno.
De verdad me da mucha alegría estar de vuelta en casa con mi esposa.
Cafetería de Minobu
Rin POV
Mientras tanto en una pequeña cafetería de Minobu, mi esposa Nadeshiko y yo, nos hemos reencontrado con nuestras queridas amigas de la infancia, Chiaki, Aoi y Ena, siendo esta última acompañada por su fiel perro mascota Chikuwa.
– ¡Pwaaaaah! Este sake esta muy bueno ¡Traigan más, por favor!
– Chiaki, ya estás borracha – le comenta Aoi haciéndole burla a su amiga de toda la vida.
– Descuida, por hoy esta bien que es una ocasión especial. Ha pasado un tiempo desde que estamos las 5 reunidas, especialmente desde que estas dos se casaron.
– Así es, casi no se les ha visto este último año – responde Ena alegre por sus amigas – ¿Tan ocupada es la vida de casadas, eh?
– La vida adulta en general, jajaja – responde Nadeshiko algo nerviosa – ¡Lo sentimos mucho! Prometemos venir a visitar más seguido.
– Descuida, que es sólo una broma jaja, después de todo, todas tenemos una vida más ocupada ahora que somos adultas.
Dicho eso, continuamos platicando juntas.
– Y ¿Cómo estuvo su campamento de primer aniversario como esposas, eh?
– ¿Tuvieron mucha acción entre ustedes, eh? – pregunta picarona Chiaki.
– ¿De qué estás hablando? – contesto sonrojada sabiendo exactamente a que se refiere.
Lamentablemente, Nadeshiko también entendió la indirecta y ella sí le responde.
– No, en realidad, apenas si tuvimos algo de acción en todo el campamento jaja. Planeabamos hacerlo la noche que regresamos de subir la montaña, pero nos topamos con un grupo de campistas de Saint Michael's que también venían a escalar la montaña.
En realidad, sí conseguimos tener un pequeño momento de intimidad privada esa noche cuando nos metimos a bañar juntas, aunque no pasó de un simple manoteo entre nosotras. Igual me alivia demasiado que al menos Nadeshiko no contó eso.
– ¡Oh! ¿Alumnas de Saint Michael's? ¿Y cómo eran ellas?
– Son muy buenas niñas, en verdad nos agradaron mucho. Incluso… me hicieron considerar la idea de quizás, empezar a tener alguna.
– ¿Eh?
Lo que comenta, me toma hasta a mí de sorpresa. Pero sobre todo me sonroja que lo haya dicho a nuestras amigas, ya que de inmediato comienzan a molestar.
– ¡¿Oh?! ¿En serio? ¡Pues será mejor que empiecen a tenerla cuanto antes!
– ¡Que emocionante! Ya quiero conocerla y que me llame tía Ena. Rin-chan ¿Cuándo pueden empezar a tenerla?
– ¡Yo también quiero ser una tía!
– Parece que tendrás mucho trabajo con Nadeshiko cuando lleguen a casa, Rin-chan.
– ¡Contamos contigo, Rin-chan!
Me dicen nuestras tres amigas a lo que yo ya súper roja de la vergüenza, les contesto.
– ¡Ya paren de una vez!
Por supuesto que quiero tener una hija con Nadeshiko, pero el que se lo haya dicho a todas ¡Es demasiado!
Al ver lo roja que estoy, todas se calman y dicen riendo.
– Jejeje, ya pues, te dejaremos de tomar el pelo… por ahora.
– En verdad nos da mucha alegría por ustedes, chicas.
– Especialmente, nos da gusto ver lo felices que son juntas. Nos hace sentir muy contentas por ustedes.
– ¡Muchas gracias, chicas! También nos da mucho gusto verlas – responde Nadeshiko alegre y animada como siempre.
Dicho eso, cambian el tema de inmediato y las demás empiezan a platicar sobre su vida. Y en una de esas, Nadeshiko se me acerca y susurra al oído.
– Ey, Rin-chan. ¿Está bien esta noche cuando regresemos… podemos procrear a nuestra hija?
– Nadeshiko… de acuerdo, pero ya no saques más el tema con ellas presentes.
– ¡De acuerdo, Rin-chan!
– Cielos.
Ahora no podré esperar a regresar a casa con ella. Después de todo, yo también estoy muy emocionada por tener una hija con la mujer que amo. Mi mejor amiga, mi compañera de aventuras, mi esposa.
Casa de Risa y Miya
Risa POV
Finalmente después del grandioso viaje que tuvimos este fin de semana, Miya y yo regresamos a casa donde todo esta exactamente tal y como lo habíamos dejado.
– Por fin, hogar, dulce hogar.
Cuando entramos a mi habitación, Miya lo primero que hace es dejar su mochila de lado y se deja caer sobre la cama que compartimos cuando lo hacemos juntas (o sea, casi siempre).
– Ah, ya extraña el dulce aroma de la almohada y las sábanas de mi Risa. Adoro el aroma que emana de ellas, aunque no tanto como el de sus panties recién quitadas. Especialmente las que ahora trae puestas, deben oler delicioso al estar sudadas. Risa ¿Te importaría pasármelas ahora que te las quites?
– Ni lo sueñes, estas irán directo a la lavadora.
– Cielos, que desperdicio. Tendré que ir a recuperarlas antes de que las laves.
– De ninguna manera. Cielos. Tomaré un baño, no hagas nada pervertido en lo que salgo.
– No prometo nada.
Dicho eso, me encierro en el baño donde empiezo a preparar el agua de la bañera al tiempo que me quito toda la ropa encima.
Una vez que estoy completamente desnuda, observo la báscula en el baño la cual, sigue en el mismo lugar que la dejé hace unos días.
– Me pregunto si habrá funcionado.
Voy a la bascula para averiguarlo, con mis pies descalzos me subo en ella, observo el número que aparece ella y cuando lo veo, grito.
– ¡MIYAAAAAAAAA!
– Cielos, no otra vez.
Miya, quien ya estaba comenzando a masturbarse con mis panties sudadas en mano, saca su otra mano de su falda y se levanta de la cama, guardando mis panties en su bolsillo y va conmigo a la habitación de baño.
– ¿Qué pasa, Risa? ¿Risa?
– ¡Funcionó, el ejercicio funcionó! ¡Baje 5 kilos este fin de semana!
– ¡Wow! ¿En serio? Eso quiere decir que…
– ¡Así es! ¡He vuelto a mi peso ideal! ¡Ya no estoy gorda, Miya!
– Risa…
Estoy tan contenta que ni me importa que estoy completamente desnuda y me lanzo a los brazos de Miya, quien también me abraza sonriente.
– Cielos, Risa, te digo que jamás estuviste gorda, pero me alegra mucho que hayas vuelto a tu peso ideal.
– Muchas gracias, Miya, de verdad, jamás lo habría conseguido sin tu apoyo.
Continuamos en este abrazo hasta que escucho que me llega un mensaje privado de mi grupo de YuriLine que tengo con Nanami y Sara.
– Es un mensaje de Nanami-chan.
Lo abro y cuando leo lo que dice, reacciono.
– ¡¿Eeeeeeeeeehhhhh?!
– ¿Qué pasa, Risa?
– ¡Esto es malo, terrible!
– ¿Por qué? ¿Qué dice?
– Es un mensaje de Nanami-chan. Nos esta invitando a ir a un buffet de postres la próxima semana que Sara estará libre de su trabajo como modelo. ¡Es un buffet de postres, Miya! Seguro que volveré a engordar – digo casi llorando.
– Ya veo, y ¿No podrías simplemente no ir?
– ¡¿EH?! Bueno, eso…
– Cielos.
Al ver mi reacción, Miya ríe divertida al saber que mi mayor debilidad son el color rosa, los animales de peluche y especialmente los postres (de ahí, que haya subido de peso esta última vez).
– ¿Qué voy a hacer?
– No creo que haya mucho problema. Como ya te dije antes, también me gusta la Risa gordita – dice agarrándome una lonja.
– ¡No estoy para bromas! – le respondo apartando su mano de mi panza y dándole la espalda para que ya no me vea.
Sin embargo, Miya me abraza por detrás y me dice.
– No estoy bromeando. Ya te lo dije antes que aunque me encanta que te preocupes y cuides mucho de tu salud, yo siempre te voy a amar sin importar tu peso o la figura que tengas. Para mí tu siempre serás la mujer más sexy y erótica del planeta, Risa.
– Miya…
Escuchar esas palabras de apoyo de Miya, me hacen sentir mucho mejor y continua.
– Y oye, si en verdad quieres ir a ese buffet de postres sin preocuparte por subir de peso ¿Qué te parece si nos inscribimos a hacer algún ejercicio juntas?
– Miya ¿Hablas en serio?
– Por supuesto.
– Entonces ¿Qué te parece si nos inscribimos para ir a nadar un par de veces a la semana a la piscina olímpica del gimnasio de Saint Michael's? ¿Te gustaría?
– Eso… digamos que lo voy a pensar – responde Miya con una sonrisa nerviosa.
"De ninguna manera pienso confesarle que a pesar de la chica genio que soy, no sé nadar en albercas donde mis pies no alcanzan el suelo, pero esa ya será una historia para otro día" – piensa Miya para sus adentros.
Recuperando su compostura, contesta.
– En cualquier caso, siempre podemos volver a salir de campamento en bicicleta las dos solas ¿No te parece? De esa manera, podremos hacer el amor al aire libre todo el tiempo que queramos sin que nadie nos interrumpa dentro de nuestra tienda ¿No te gustaría eso?
– A pesar de lo pervertido que suena eso, también suena a algo muy romántico. Sí, me gustaría un día salir de campamento a solas contigo, Miya.
– Risa.
Contentas por nuestra promesa de apoyarnos juntas para hacer ejercicio nos besamos y en nuestra excitación, no nos damos cuenta cuando el resto de nuestra ropa cae al suelo y entramos las dos juntas a la bañera donde lo hacemos, nos bañamos y al terminar, regresamos a la habitación donde nos acostamos sobre la cama donde continuamos besándonos sin dejar se sentir el dulce calor de los labios de la otra, tanto los de arriba como los de abajo.
– Risa, eres muy erótica.
– También tú eres muy hermosa, Miya. Gracias por haberme convencido de ir a aquel viaje con nuestras amigas, Miya. Te amo.
– Yo también te amo, Risa.
Nos volvemos a besar tomadas de las manos al tiempo que nos acariciamos por muchas otras partes y comenzamos a hacerlo.
Mientras lo hacemos, en la mesa de noche junto a nuestra cama, aparece en el marco electrónico de fotos de la habitación la foto que Miya y yo nos habíamos tomado a lo alto del monte Fuji, con Yamanashi y los cinco lagos de fondo así como el cielo azul.
Y al lado de aquel marco de fotos electrónico, la pequeña lámpara de gas encendida que había comprado en aquella tienda, junto con una pequeña nota a mano que me había escrito Nadeshiko la cual decía "¡Vuelvan pronto!"
En verdad había resultado un verdadero viaje de ensueño.
FIN
Hasta aquí el final de esta linda historia sobre campamentos, ciclismo, alpinismo, fogatas, amistad, aguas termales y por supuesto, mucho Yuri en pareja.
Espero que la hayan disfrutado tanto como yo disfruté escribiéndola y hasta la próxima historia, nos seguiremos leyendo c:
