Hanagaki Yuko compartía muchos aspectos con su querido hermano menor, los ojos, su cabello rizado e incontrolable y su sonrisa, pero lo único que los podía distinguir es que Yuko nunca olvidaba nada.
Y aunque había pasado 3 semanas después del festival escolar, Yuko no olvidaba la promesa que le hizo a Izana
"No te preocupes por Shin, le diré que como recompensa por ganar debe pasar todo un día contigo"
Había dicho tan segura, qué vergüenza, fallándole a un inocente niño, su madre estaría avergonzada de ella, pero no era totalmente su culpa y su razón tenía nombre y apellido: Sano Shinichiro.
Había notado desde la semana después del festival su amigo estaba algo...raro, claro, seguía siendo amable y siempre la esperaba en las salidas para llevar a casa, pero su actitud era la extraña.
Hace unos días atrás...
"¡Shin! Sobre el fin de semana..."-Intento hablar seria con los brazos en jarra para dar más efecto.
Pero no sirvió de nada porque Shinichiro no la estaba mirando, tenía una sonrisa tonta y las mejillas normalmente pálidas, sonrojadas. Yuko pensaba que se veía como un tonto.
"¿Eh? ¿Dijiste algo Yuko?"-Respondió rascándose la mejilla sin dejar esa sonrisa estúpida.
Yuko le salió una vena en la frente, estaba intentando hablar de algo serio y el solo seguía mirando las nubes y soltando risitas como colegiala.
"Si, es que yo prome... !Hey¡"-Yuko le toco el hombro con molestia, como seguía pasando, estaba siendo ignorada por Shinichiro quien recargaba su cara en su palma recargada en su moto.
"Es un día muy bonito ~"-Al parecer las nubes eran más interesante que Yuko.
Solo pudo suspirar su ira y darle una mirada curiosa: "Estas muy raro"-Se cruzo de brazos-"¿Que tienes?"
Pero Shinichiro no le hizo caso, solo cerrara los ojos y soltara risitas tontas, mientras solo repetía: "Nada, nada"
Dejando más confundida que enojada; ese día no pudo contarle nada, igual a los días siguientes.
En la actualidad
Sus instintos no fallaron y la actitud rara de Shinichiro empeoro, primero con sus escapadas de la escuela a la hora del almuerzo, dejándola con un almuerzo extra que siempre se comía feliz Benkei y que nadie de sus amigos le contestaran sobre a donde iba, Takeomi solo suspiraba cansado y negaba con la cabeza, mientras que los demás solo tenían sonrisas mal disimuladas.
"Tranquila Yuko-chan esto es normal, ya se había tardado"-Le decía Takeomi en un intento de calmarla, pero si lo presionaba a soltarle su ubicación o si sabía porque estaba actuando tan raro, no le decía nada más.
"!Yuko¡"
La mencionada salto asustada por el repentino grito, se encontraba sentada en su banco junto a su amiga Hanna a su lado en el salón, se encontraban en la hora del almuerzo y como ya era normal, Yuko no encontró a Shinichiro para darle su comida teniendo que entregarla a alguno de los chicos (en este caso, otra vez Benkei).
Yuko suspiro cansada y se apoyó en su palma: "Lo siento Hanna-chan tengo la mente en las nubes"
"Jo ¿Qué te tiene tan pensativa? Deja adivino, es el delincuente de peinado tonto"-Contesto Hanna sin verdadera malicia, más en un tono de burla.
La ojo azul resoplo divertida y le empujo el hombro juguetonamente: "Pff que mala eres Hanna-chan, sabes que es un peinado popular"
Hanna suspiro dramáticamente: "Y sigo sin saber porque lo es, pero no evites el tema"-Le apunto con sus palillos para enfatizar su punto.
Yuko, viendo que no podía escapar decidió soltarlo todo, desde sus intentos de contactar a su amigo delincuente y sus actitudes de tonto (pero no se atrevió a decirle sobre la promesa que hizo a Izana, no le pareció correcto ventilarlo) pero si amiga no le hizo más preguntas del porqué, tal vez por eso le agradaba tanto, nunca cuestionaba de más las cosas.
"Mmm sí que está actuando diferente pero no es raro"-Hanna dice calmada
"¿Eh?"
Hanna levanta el su índice: "Piénsalo, estar mirando al horizonte feliz, perder la noción del tiempo y que sus amigos estén tan tranquilos no te dice algo"
Yuko inclino la cabeza confundida, sin entender nada, Hanna suspiro negando la cabeza.
"Está enamorado"-Soltó Hanna
Yuko abrió los ojos lo más que pudo: "Ohhhh"-Fue lo único que pudo exclamar, entendiendo ahora su actitud tan extraña.
"Tiene sentido, con razón estaba tan feliz, pero eso sigue sin explicar por qué se está escapando cada que puede"
Pero su amiga tomo su jugo sin preocuparse.
"Fácil, la persona no debe ser de nuestra escuela"
"Guau Hanna-chan eres muy buena resolviendo casos"- Yuko la miro impresionada.
Hanna le salió una gotita en la nuca: "Oh tu eres muy densa para ver lo obvio Yuko-chan"
Yuko apoyo su cara en sus manos con una sonrisa adornando su cara.
"Debe ser muy bonito estar enamorado, estoy feliz por Shin ojalá pronto se confiese"-Comento con una cara soñadora
"Te vez muy feliz por eso"-Dijo Hanna algo extrañada
"Claro que lo estoy, estar enamorado es algo que pocos pueden sentir y que uno de mis amigos lo tenga es algo que me hace feliz"
Su amiga levanto una ceja, tomando un sorbo bastante fuerte soltó la duda que rondo en su mente.
"Yuko ¿Tu ya te has enamorado?"
La mencionada se sonrojo un poco, pero rio negando con la mano sin estar realmente afectada.
"No, pero vi cómo cambia el amor en una persona que aprendi a disfrutar verlo, no sentirlo"-Dijo Yuko, pero a los ojos de su Hanna, su amiga lo dijo con un tono tan melancólico, como si supiera que la persona no tuvo un final feliz.
Hanna no comento nada, aunque su mente rondara tantas preguntas como hipótesis, en cambio solo le regalo a Yuko una media sonrisa y le dio un apretón en la mano a su amiga.
Por qué para Hanna, una buena amistad se trata de no presionar, solo escuchar.
"Entonces vas a espiarlo"
Yuko tropezó, girando hacia su amiga que la juzgaba con la mirada.
"Shhh no lo digas así, parece que soy una acosadora"-Dijo algo alarmada como apenada.
"Bueno, como estas escondiéndote no pareces otra cosa Yuko"-Apunto a su cara- "Además que clase de disfraz es usar solo lentes, Baka"
Porque antes de la hora de salida, Yuko le comento su increíble plan de buscar a Shinichiro y presenciar el nacimiento de un nuevo amor, pero para Hanna solo escucho quería ir por chismosa, como una espectadora de una telenovela.
Yuko se tocó los lentes cuadrados que se había puesto en su cara, no sabía porque estaba tan mal su disfraz, los héroes que veía su hermanito siempre usaban trajes elegantes y lentes gruesos para no ser reconocidos, es una buena idea.
Pero su amiga no se lo tragaba y solo suspiraba negando con la cabeza.
"Ni siquiera vas a cambiar tu uniforme ¿En serio?"
Yuko se rasco la nuca: "Jejeje bueno, no tuve tiempo de cambiarme, pero está bien, es un uniforme común y no resaltare"
"Eres increíble además ¿Cómo vas a encontrar a Shinichiro?"
Yuko saco el pecho con orgullo y del bolsillo de su falda saco un papel de libreta.
"!Tara¡ Takeomi me dio la dirección de la escuela que está visitando Shinichiro solo por un almuerzo extra"
Hanna tomo la nota y leyó la ubicación, era algo lejos del barrio para no tanto para alguien que tiene una motocicleta como Shinichiro.
"Oye Yuko ¿Como llegarías a tiempo? Debes tomar dos viajes para llegar"-Comento Hanna algo preocupada
Pero su amiga no se veía preocupada: "Es porque conozco un atajo"
"¿En serio?"
Yuko se rasco la mejilla: "Si, voy seguido cerca de esa dirección"
Hanna solo atino parpadear: "¿Eres una verdadera acosadora?"
La ojo azul se atraganto con su saliva: "¡No pienses mal! No soy una persona trastornada, voy por otras razones Hanna-chan"
"Jajaja tranquila estoy bromeando contigo"
Y es que ambas se encontraban en las concurridas calles de Tokio gracias a sus negociaciones con su hermanito sobre si la dejaba ir por unas horas mientras que se quede con Takuya, lo dejaría ver la televisión aun después de su hora de dormir, cosa que acepto gustoso.
"¿Segura que no quieres venir? No tardaremos mucho"-Pregunto Yuko frente a la estación del tren.
Hanna se cruzó de brazos tranquila: "No, estoy bien pero no pierdas tanto tiempo, acuérdate que debes recoger a tu hermano"
"Tranquila, solo quiero ver el florecimiento del amor joven"-Suspiro con sus manos entrelazadas.
Hanna resoplo divertida: "Bueno, que te diviertas"-Las dos se despidieron con las manos.
El viaje fue como lo había predicho Yuko y no paso con más complicaciones, como esperaba, estaba a unas cuadras de la secundaria Furinkan, el lugar donde había pasado el rato Shinichiro en su tiempo libre.
Estaba pasando frente a la entrada sagrada de un santuario cuando escucho voces desde arriba, girando así a ellas vio estacionada la Babu de su amigo. Yuko dio un gritito emocionado y se apresuró a subir por las escaleras.
"¿Para qué querías verme aquí Sano-san?"-Pregunto la dueña de una voz femenina, una chica de estatura pequeña con un bonito cabello negro bastante largo; Yuko no pudo describir su cara porque al verlos se lanzó a un lado de las escaleras donde se escondía en el forraje de los árboles.
Desde más arriba, estaba Shinichiro parado en toda su gloria, con su uniforme escolar acomodado (cosa que nunca hacía en su propia escuela) pero en su falsa sensación de seguridad, Yuko noto que no dejaba de secarse las manos en sus pantalones.
Shinichiro se rasco la nuca: "Tendo-san la rzon por la que te llame fue...!Porque me gustas¡ ¡Sal conmigo, por favor!"
Atrás de un árbol, Yuko se tapó la boca a sí misma para evitar soltar el chillido de emoción que salió de ella.
"Lo dijo como si nada, es tan valiente ~ "-Pensó emocionada. Se apoyo más cerca del árbol para tener mejor vista
"!Ahora dile que sí y dense un beso apasionado con el viento golpeando sus mejillas¡"
No pudo ver la cara de la chica, pero por su espalda se puso tensa, Yuko en su mundo de rosa pensó que era por timidez, hasta que sus fantasías se rompieron como el cristal.
"Gomen Sano-san pero a mí no me gustas"-La chica hablo apenada mientras le dedicaba una ligera reverencia.
Shinichiro se quedó congelado un momento y cuando vio que la chica que lo rechazo se inclinaba, rápidamente negó con los brazos apenado.
"No, no, no tienes que disculparte, no quería hacerte sentir presionada"-Respondio con una sonrisa forzada.
La chica, que igual que el, con incomodidad soltó una risita: "De todas formas agradezco que te tomaras el tiempo para verme, pero no puedo aceptar tus sentimientos"
"¿Y en algún futuro...?"-Pregunto Shinichiro con un poco de esperanza.
Pero la chica negó suavemente con la cabeza, acercado su puño a su boca apenada.
"No lo creo posible, no quiero ser grosera Sano-san pero... apenas te conozco, solo te di un par extra de ligas para tu hermana y apareciste en mi escuela de la nada, perdóname, pero eso es raro"
Una flecha con Sutōkā en ella se clavó con fuerza en la espalda del petrificado Shinichiro, rompiendo toda esperanza que le quedaba.
Pero no dejo que se notara lo obvio e intento restarle importancia, intentando salvar un poco de su orgullo.
"Jejeje tienes razón, creo que me emocione tanto porque una chica linda que no pensé que te incomodaría, perdóname"-Shinichiro se inclinó apenado. La chica rio nerviosa.
"Todo está bien, eres una persona decente, pero le pido que ya no venga a mi escuela a verme"-Suplico educadamente.
Shinichiro sonrió cerrando los ojos: "Lo comprendo, gracias por tu valioso tiempo"
Y la chica se fue, un poco más rápido que lo normal, pero Yuko no le prestó atención, solo miraba con lastima a su amigo, intento acercarse, pero se detuvo, cambiando su semblante a uno más serio, apretó sus puños y bajo rápido. Shinichiro no se veía muy afectado por su rechazo, como si estuviera esperando esta respuesta.
"Ah~"-Suspiro pesadamente Shinichiro.
"16"-Fue lo único que pudo decir. No podía creer que su récord de rechazos aumentara un digito más; no quería regresar y escuchar las burlas de sus amigos y familiares sobre que otra vez fracaso en su plan de conseguir novia.
"Bueno supongo que era de esperar, aun que esperaba mínimo una cita antes de mi rechazo"- Pensó derrotado y lamentando su decisión de confesarse tan rápido y no haber pedido una cita primero.
Con calma bajo escalón por escalón sin muchas ganas en su andar, saco sus llaves cuando se encontraba en el último escalón y al subir la mirada se encontró con Yuko sentada plácidamente en motocicleta.
La chica se da vuelta al escuchar sus pasos, sonriéndole agita la mano: "Shin que lento eres, ya pensaba ir a buscarte"
Shinichiro estaba confundido, no sabía en primer lugar porque Yuko estaba ahí y sobre todo sentada moviendo las piernas ligeramente en su moto.
"Eh..¿Yuko? ¿Qu..Que haces aquí?"-Pregunto muy confundido el chico.
Pero Yuko solo sonrió como si nada: "Cerca de esta calle venden un delicioso Takoyaki, debemos ir por uno"
Shinichiro seguía parpadeando sin entender nada: "Pero.."
Yuko lo sujeto del brazo y empezó a jalarse hacia ella: "Vamos, si no te apuras llegaremos tarde y estarán todos fríos"
Al final Shinchiro, ignorando sus múltiples dudas sobre la surreal situación hizo caso y prendió viaje al destino que Yuko le indicaba desde atrás de él, sujeta por su cintura.
Y ahora estaban sentados en medio de un banco atrás de unos edificios de departamentos, comiendo cada uno un Takoyaki en silencio.
"¡¿Como rayos acabe en esta situación?!"-Pensaba Shinichiro mirando de reojo a Yuko, que masticaba contenta y con las mejillas rellenas como ardilla su dulce.
"Está bien, primero debo saber qué hace aquí de todos los lugares"-Levantando el puño decidido- "Muy bien, empezare con eso"
Limpiando sus manos con la servilleta, Shinichiro hablo calmado.
"Yuko-chan"-La llamo, la mencionada giro prestando atención- "No es que me moleste, pero ¿Qué haces aquí?"
La chica casi se atraganta con su comida, pero logro recuperarse; rascándose la nuca apenada, trago para contestar.
"Jeje bueno, Takemichi tiene curso extra hoy y tenía que venir a...¡Arreglar mis lentes!"-Dijo sacando de su bolsa de la falda los lentes rectangulares que guardo al subirse en la moto de Shin.
Pero Shinichiro la miro con una en blanco: "Tu no usas lentes"
"a"
Se quedaron en silencio, Yuko se quedó callada mirando el suelo a sus pies nerviosa, sus pensamientos al cien en encontrar otra excusa para salvar su credibilidad, aunque no fue tan necesario sobre pensar, pues la mano de Shinichiro se colocó en su cabeza.
"Soy bastante patético"-Dijo Shinichiro con los ojos cerrados sacando un cigarro de su bolsillo.
Yuko intento protestar: "N..n"-Pero el hombre no la dejo terminar.
"Lo soy y mucho"-Prendió el cigarro, dándole una calda profunda- "Debí dar mucha pena después de ese rechazo ¿No?"
Shinichro hablaba tranquilo, mirando hacia el frente, el cálido viento ondeaba en la hilera de humo que saca por su nariz, creando formas abstractas desvaneciéndose en el aire.
"No creas que es por lastima"-Respondio Yuko seria.
Shin le dio otra profunda calda a su cigarro y lo expulso.
"Lo sé"
Se quedaron en silencio por un momento, lo único que se escuchaba era el masticar de Yuko y la ceniza quemándose rápidamente.
"Sabes"-Comenzó Shinichiro calmado.
"No me gustaba tanto la chica, claro, es linda, pero tiene razón, no la conozco y fue muy intenso lo que hice"-Reflexiono sin voltearla a ver.
"Tal vez un poquito"-Yuko le hizo una seña de acuerdo.
En vez de ofenderse, Shinichiro rio de medio lado.
"Jajaja lo peor es que todos, hasta yo, nos esperábamos esto"- Giro completamente hacia Yuko.
"Puede que te sorprendiera, pero siempre me pasa los mismo, una chica linda me presta atención, me obsesiono y terminan rechazándome"-Termino suspirando con cansancio.
Se apoyo en su palma: "Tal vez por eso ya no me detienen"
Yuko trago su bocadillo: "Oye, apostar al amor, termine bien o mal nunca es mal opción"
Pero Shinichiro no pareció afectado y soltó otro suspiro.
"Si, aun duele ¿sabes? Los constantes rechazos sumandole que llegando se burlaran toda una semana de mi fracaso amoroso"
En ese punto Yuko lo miraba con sorpresa y por impulso, se lanzó a darle un abrazo, aun los dos sentados.
"Shin eres asombroso y si las chicas no saben tener más paciencia para conocerte mejor entonces es su perdida, tu podrás conocer a tu persona especial"-Dijo sonriendo con su típica alegría.
Shinichrio paso su brazo por encima de los hombros de Yuko, acercándola a él; Yuko lo miro y su corazón se calentó al verlo sonreír, contenta de que su amigo estuviera mejor.
Pero mientras esto pasaba, ninguno le dio importancia de mirar a su alrededor, porque se hubieran dado cuenta de una colegiada japonesa con reconocible cabellera larga; Tendo, la chica que rechazo a Shinchiro ese mismo día, parecía bastante agitada para una dama tan tranquila, como buscando algo o mejor dicho...alguien.
"!Oh¡ Espero que no sea demasiado tarde"-Hablo para sí misma mirando a toso lados con los puños cerca de su pecho.
"No debí ser tan dura, tal vez le pueda dar una oportunidad"-Murmuraba para sí misma la joven girando por todos lados su cabeza, desesperada en encontrar algo.
Avanzo unos pasos cuando vio a lo lejos una cabeza con peinado noventero negro; abrió los ojos emocionada, avanzando con apresuro.
"¡Shi...!- Pero no pudo terminar de gritar el nombre del susodicho porque la imagen de una adorable chica con hermosos ojos como el cielo reía y se recargaba en el hombre que buscaba, como si coquetearan.
Tendo-san se quedó en shock por unos momentos, escondida entre algunos juegos los dos jóvenes no podían verla, pero ella tenía una perfecta vista de cómo el chico que rechazo y pensó darle otra oportunidad estaba riendo y abrazando con mucha ternura a la chica de ojos azules.
Tendo sonrió con melancolía, puede que rechazara a Sano y más que lástima que por otra cosa quería darle una oportunidad, pero al ver como esa chica lo miraba podía sentirse tranquila.
Suspiro y con dignidad, se marchó a paso apresurado, aliviada de haber llegado tarde, al menos el pobre de Sano tenia a alguien en su vida y por cómo se miraban, sus preocupaciones eran infundadas.
Kurokawa Izana no confía en los adultos.
Puede llegar a tolerar algunas encargadas del orfanato y solo para que lo dejara en paz. No quería estar cerca ni rodeado de ellos, pensaba que no le importaban y sus cuidados eran mentiras.
Y todo cambio con la llegada de su hermano mayor, Sano Shinichiro.
Shinichiro se convirtió en su luz, fue quien le recordó como divertirse, como reír y disfrutar estar vivo, por eso para él, Shinichiro era la persona más brillante que había conocido y gracias a su luz sintió feliz de haber nacido.
Hasta que conoció a su otro hermano, Sano Manjiro.
Aunque aún no lo han presentado, Izana siente mucha repulsión contra Manjiro, el favorito de su hermano, siempre hablando del cuándo le envía cartas, siempre sacando el nombre Manjiro al menos una vez cuando salen juntos, siempre esta esa mosca rondando por la mente de su hermano.
Después de todo, el amor era egoísta y lastima por eso debes tomar el poco que te dan y guardarlo hasta que se esfume.
Eso es lo que aprendió de mamá
Pero no quería perder la atención de su hermano, quería salir con el sin sentir esas espinas enredándose en su corazón al escuchar las anécdotas sobre "su hermanito Mikey" pero nunca dijo nada, en silencio dejo que esas espinas se aferraran más y más en su mente, contaminando su mente con cada mención de Mikey.
No sabe cuánto hubiera tardado para que sus celos hubieran llegado a su punto final, pero gracias a esa chica extraña sentía que esas espinas desaparecían, por lo menos ese día.
Hanagaki Yuko es una mujer extraña, cuando la conoció supo que ella y su hermano compartían la misma neurona, pues ¿Por qué lo tratarían tan amablemente si no les pagaban? ¿Por qué no eran como los demás a su alrededor?, no sabía la respuesta ni le interesaba, solo eran otros insignificantes en su vida, pronto todo sería igual.
Hasta que Yuko hablo sobre cumplir su deseo.
Saber que alguien más entendía sus deseos lo hicieron sentir raro, como si sus pensamientos no fueran raros, que sus deseos de estar solo Shinichiro y el no eran egoístas ni raros, lo hizo sentir...comprendido.
Y ahora, en su mente y sin que nadie supiera más que solo el, en su mente Hanagaki Yuko no era un mal adulto.
El sonido del motor alerto a Izana, parándose muy entusiasmado de las escaleras de la entrada del orfanato.
"¡Shinichiro!"-Grito Izana mientras el mencionado detenía su moto frente al menor; sacándose el casco le regalo una sonrisa a pequeño, estirando su mano despeinando a Izana, quien solo reía sin ganas de detener el contacto.
Izana soltaba risitas, con las mejillas sonrojadas: "Llegas a tiempo"-Dijo emocionado.
Shinichiro sintió una punzada de culpa atravesándolo, recordando todo lo que tuvo que pasar para darle un día de pura prioridad a su nuevo hermanito.
"Je je je hoy no me quede dormido"-Contesto rascándose la nuca nervioso- "Pero olvida eso, hoy se trata de divertirnos"-Se recupero rápidamente y pareciera que funciono porque si no fuera posible, los ojos de Izana se abrieron aún más.
"¡¿A dónde iremos Shinchiro?!"-Exclamo Izana dando saltitos en su lugar.
El mayor se rasco la nuca: "Bueno primero pensaba llevarte al parque más cercano, pero me sugirieron una idea mejor"-Respondio recordando como Yuko le regaño por pensar en algo tan simple para una salida especial.
Shinichiro enfoco sus ojos en el menor frente a él, Izana no podía esconder el entusiasmo que sus palabras habían hecho, sus ojos muy abiertos y sus puños apretados cerca de su pecho fue indicio suficiente para no guardar por más tiempo la noticia.
"¡Iremos al acuario!"-Exclamo emocionado Shinichiro.
Izana inclino la cabeza parpadea curioso, pensó que su hermano mayor lo llevaría a una reunión de su pandilla o le mostraría como reglar una moto, en vez de eso lo llevaría a un ¿acuario? Shinichiro debió a ver notado su mirada de incredulidad porque rápidamente se excusó.
"Sera muy divertido lo prometo, además es bueno probar cosas nuevas o ¿acaso alguna vez has ido a un Acurio con exposición de pingüinos?"-Diciendo lo último con una sonrisa astuta.
Izana negó con la cabeza, realmente el orfanato no tenía el suficiente dinero para llevar a los niños a lugares recreativos aun si fueran gratis, no había tantas manos para cuidarlos a todos.
"Bueno creo que tienes razón"-Dijo inseguro, pero eso fue suficiente respuesta para que Shinichiro lo alzara por las axilas y colocarlo en su preciada motocicleta.
"Ese es el espíritu, vamos a divertirnos mucho, te lo prometo"
"Pero yo ya estoy divirtiéndome"- Pensó para sus adentros Izana aun apenado de exteriorizar.
Con relativa rapidez, Shinichiro le coloco el casco verde que trago para el pequeño y siguiendo las indicaciones de sujetarse fuerte a su cintura, los dos hermanos se fueron a relativa calma.
Izana no presto atención cuando se estacionaron en el acuario, ni cuando estaban sacando sus boletos, su verdadera impresión fue cuando cruzo las puertas y la oscuridad solamente iluminada con luces artificiales, fue recibido por la belleza de miles de seres acuáticos coloridos y de formas extrañas.
Shinichiro miraba con una sonrisa tranquila con las manos en los bolsillos admirando como Izana se soltaba y actuaba como un verdadero niño de su edad, saltando por todos lados mirando con los ojos muy abiertos los tanques con los diversos animales, saltando de impresión cuando uno se acercaba lo suficiente al vidrio; era tanto su fasicinacion que no le importo que otros niños lo tocaran o estar rodeado de mucha gente lo malhumoraba, no le importaba, su mente estaba en descubrir los misterios del mar.
"Entonces ¿Te está gustando el Acurio?"-Pregunto Shinichiro mirando el tanque con serpientes marinas.
Izana ni siquiera volteo a verlo: "!Es asombroso¡"-Respondio con entusiasmo.
Shinichiro soltó una risita, enternecido por la respuesta del menor; Izana, quien nunca sabia como sentir nada reía y brillaba al apuntar con su pequeño dedo los cangrejos que movían sus pinzas, era que lo que Shinichiro quería para toda la vida de Izana.
"Y aún falta mucho más"- Shinichiro arrastro pro el brazo a Izana por un pasillo semi lleno de gente para entrar a una sala de presentación oscura, se sentaron mientras esperaban; no tardo mucho porque unas luces se encendieron apuntando en frente donde estaba un chico en sus veintes con el uniforme del staff del lugar.
"Bienvenidos todos y gracias por acompañarnos a nuestra presentación de hoy"-Empezó el joven a través de micrófono.
"Como podrán a verlo adivinado, hoy tenemos una presentación algo diferente a lo usual y es que hoy tenemos como invitados a unos amiguitos bastante adorables"-Dijo con un tono misterioso.
Y de repente las cortinas se abrieron en par, mostrando un habitad de puros pingüinos jugando en toboganes donde gracias al cristal trasparente se podía ver desde abajo del agua los pingüinos nadar, una vista adorable.
La gente canto en coro un "Aww" enternecisdos a ver a los pájaros gorditos y bonitos, incluido el presidente de la pandilla más peligrosa de Kanto.
"¿No son lindos Izana?"-Pregunto Shinihciro agachándose al nivel de Izana.
"Mucho"-Respondio Izana sonriendo, pero Shinichiro frunció el ceño dentro de él; podía ser que Izana sonriera al seguir con la mirada a los pingüinos, pero para el mayor no tenían ese brillo que el esperaba al traerlo a esa atracción.
"¿Seguro que te gusta?"-Insistió Shinichiro esperando alguna reacción por parte de su hermano.
"Si, son muy bonitos"-Fue la simple respuesta de Izana sin notar nada.
Shinichiro no insistió y dejo pasarlo, mejor escuchando al presentador hablar sobre todo lo relacionado con dicho animal, aun disfrutando, pero sintiéndose en el fondo de su mente algo decepcionado de no a ver hecho que su hermano brillara y por solo un día dejara su aura opaca y disfrutara lo más simple de la vida; tal vez otro día pensó resignándose.
"No sabía que los pingüinos les regalaban una piedra a las hembras para emparejarse"-Comento Izana caminando a un lado de Shinichiro, los dos saliendo de la sala de proyección donde habían estado.
"No es tan diferente de los humanos"-Respondio Shinichiro con las manos en sus bolsillos queriendo salir para fumar.
Izana lo miro confundido, haciendo soltar una risita entre dientes a Shinichiro.
"Bueno cuando un hombre quiere juntarse para toda la vida con su mujer normalmente le regala un anillo con una piedra bonita"-Le explico con simpleza la tradición de dar un anillo de compromiso a un niño.
En respuesta Izana hizo una mueca de asco, hasta sacando la lengua ante la cursilería de su hermano mayor solo haciendo reír más fuerte al mayor, Shinichiro le revolvió el cabello en respuesta.
"Realmente eres un niño"-Respondio Shinchiro sonriendo.
Izana en respuesta aparto la mano de su hermano, pero sonriendo de medio lado, sin admitir lo contento que le ponía la interacción de su hermano.
"Ahh a un que esas piedras son muy caras, yo no podría pagar una, bueno aun no trabajo, pero no tengo ni a quien darle una"-Hablo muy deprimido Shinichiro apoyándose en una vitrina.
Izana giro hacia su lado listo para apoyar a su hermano, pero las palabras se quedaron atascadas en su garganta, sus ojos se abrieron y no podía quitarle su mirada.
"Pero bueno, aun soy joven y no me rendiré hasta poder encontrar a la indicada, además me ira bien y poder conseguir una piedra hermosa ¿No crees Izana?"-Pregunto sin recibir respuesta, confundido miro a Izana para sorprenderse.
Izana resplandecía, como quería cuando lo llevo específicamente al espectáculo de pingüinos que le recomendó Yuko, como pensó que estaría y haciéndolo sentir que no todo estaba mal en su mundo sin color, ahí estaba, su hermanito por fin encontrando su brillo.
Siguiendo con la mirada se encontró a la vitrina donde se apoyaba, una pecera oscura con luz neón azul brillando se encontraban nadando los peces más diferentes que podía ver visto, peces amarillos ovalados, verdes diminutos, azules con formas triangulares eran un espectáculo de formas y colores.
"¿Que son esos Shin?"-Pregunto sin dejar de observar la pecera.
Shinichiro parpadeo leyendo lo más rápido el pequeño cartel con la información de los animales.
"Son peces tropicales del océano pacífico"
Izana se acercó sin apartar su mirada.
"Es...bonito"-Fue lo único que pudo encontrar en su vocabulario para describirlo que sentía al verlo.
"Es más que eso ¿verdad?"-Respondio por él, entendiendo lo que quería decir.
"Si"
Shinichiro sonrió soltando la vitrina y colocándose a un lado de Izana, los dos mirando los peces nadar con calma en el agua artificial.
"Shin"
"¿Mm?"
"Gracias"
Shinichiro coloco su palma en la cabeza de Izana sin quitarla, quedándose mirando la vitrina llena de los colores que le faltaban al pequeño Izana.
.
.
.
