La Golden Week es el periodo de vacaciones más largo que tiene Japón en todo su pesado año, siendo la temporada más esperada por todos, desde el Salary Man hasta el estudiante más pequeño añoran este momento para poder liberar un poco de estrés en unas relajantes vacaciones tropicales o simplemente saliendo de su rutina de estudios/trabajo, cualquier opción era algo llamativo si era en esta semana.

Takemichi Hanagaki se encontraba en el parque cerca de su vecindario jugando con su pala y unos cubos, colocando la arena los más comprimido que podía en la caja golpeándolo lo más fuerte con su pala para darle vuelta y seguir con su rutina para construir un bonito castillo, dándole los últimos detalles para alejarse y admirar su creación, contento de su gran creación.

"Ahh~ Que calor"-Hablo abanicándose con su propia mano para continuar jugando en la caja de arena completamente solo. Kakucho no podía acompañarlo por falta de permisos de su orfanato y su intimidante "rey" no iría a verlo sin él, aunque su actitud había cambiado desde el festival escolar seguía siendo alguien que asustaba un poco a Takemichi con sus ojos profundos, aun no pudiendo convivir con el sin un intermediario.

Y al pensar en su hermana Takemichi suspiro fuertemente fijando su mirada en su mochila de Pochacco recordando cómo había empezado ese día y como había acabado ahí.

Takemichi tenía en su calendario anotado el inicio de la Golden Week con plumón rojo desde que inicio el mes, esperando con ansias cada día para marcar el inicio de sus vacaciones y cuando llego el día fue la primera vez que el joven se levantó con entusiasmo un lunes.

Ni había bajado su hermana de su cuarto cuando él ya había sacado todos los dulces que tenían guardados en la cocina y con su capa envuelta en su cuello fue a desparramarse en la sala y prender la televisión empezando su maratón de películas. Al poco rato bajo su hermana Yuko vestida con un traje muy formal que le aumentaba años extra a su edad actual.

"Takemichi cámbiate te voy a llevar con la familia de Takuya"-Hablo Yuko acomodando papeles en un maletín café.

Inmediatamente Takemichi empezó a quejarse: "Pero Onee-chan…"Pero su hermana lo detuvo sin siquiera mirarlo.

"Pero nada Take tengo que ir al ayuntamiento y no sé cuánto podría tardar"-Dijo Yuko mirándose en un espejo y peinando su cola de caballo ajustada a su cráneo.

"Hermana ¿No puedes simplemente decir que estar enferma y no ir?"-Replicaba Takemichi. A lo que su hermana en respuesta se dejó caer como muñeca de trapo en la esquina del sofá.

"Ojalá pudiera, pero dan más miedo si no voy"-Se quejo con la cara escondida en un cojín, solo levantándose para poder seguir soltando quejidos de flojera. Takemichi solo atinando a darle palmaditas en la cabeza en señal de apoyo.

Yuko por fin se paró derecha y suplicándole a su hermano intentando convencerlo sin mucho éxito de su parte, un poco más presionada al ver el reloj correr se inclinó a su hermano y con una sonrisa nerviosa le pidió que al menos lo intentara.

"Además vas a estar con Takuya, te vas a divertir mucho"-Intentaba animar a su hermano; sin muchas opciones Takemichi solo suspiro asintiendo esperando que tuviera razón.

Pero se equivocó, después de muchas quejas por parte de él, Yuko pudo obligarlo a cambiarse y darle un desayuno ligero para dejarlo en la casa de sus vecinos favoritos e irse trotando a la estación de tren dejando a Takemichi mirándola desde la ventana; Takemichi pensó que podía ir con su mejor amigo a jugar a algún videojuego, pero su madre lo detuvo antes de entrar a su cuarto.

"Lo siento Takemichi, pero Takuya pesco un fuerte resfriado y no quiero que te contagies"-Explico la mujer apenada.

"!Eh¡"-Exclamo quejoso Takemichi

"Perdona Takemichi, pero puedes ver la tele en la sala todo el tiempo que quieras"-Sugirió con una sonrisa dulce la mujer.

Al verla más de cerca Takemichi pudo notar las ojeras que colgaban de sus ojos y las venas que se marcan en este, mostrando lo verdaderamente cansada y preocupaba que debía estar.

Takemichi se sintió culpable de estar molestando a una madre que tenía que atender a no solo un niño enfermo sino a otro sin quejarse, apenado pensó en otra salida a molestarla.

"No, está bien creo que quiero salir afuera un rato"-Respondió con calma el menor.

"¿Estás seguro?"-Replico preocupada la mujer.

"Si, además ya tengo una mochila preparada por mi Onee-chan para pasar el rato"-Mostro el niño la diminuta mochila de su personaje favorito de Sanrio que su hermana había comprado para el para excursiones.

"Bueno, si realmente quieres ir"-Suspiro resignada la mujer ante la mirada persistente del menor.

Pero antes que Takemichi saliera corriendo por la puerta de la casa, la mujer lo tomo del hombro: "Pero no vayas a otro lado que no sea cerca del vecindario y no hables con extraños ¿Me entiendes?"-Exclamo apuntándolo con seriedad y Takemichi asintiendo a todo.

Y ahora estaba aquí, en el parque cumpliendo lo prometido sin alejarse de más y sin hablar con nadie, más que nada porque estaba desértico aparte por unos chicos de secundaria sentados a lo lejos en unas bancas, no había más niños de su edad cerca con quien puede jugar, condenado a construir castillos.

"Ahh~"- Takemichi soltó un bostezo sonoro, mirando a todos lados intentando buscar algo interesante que ver sin éxito.

" Ojalá pasara algo interesante, por favor"-Pensó suplicando al cielo. Al no pasar nada se resignó y fue por su mochila para tomar algún bocadillo cuando escucho un sonido que reconocería desde lejos.

Una motocicleta CB50T.

Y desde que empezó el día Takemichi sonrió como solo él sabe, parándose de un salto, tomando todas sus cosas lanzándolas a tiempo récord y siguiendo el sonido salió del parque.

"Espera ¿Acaso esto está bien? ¿Y lo que me dijo la madre de Takuya?"- Pesaba mientras corría, con la conciencia cuestionándolo sobre sus acciones.

"Técnicamente no estoy yendo con un extraño y no estoy saliendo del barrio"- Pensó en respuesta como solo un niño podría pensar en salirse con la suya en una situación así.

Rápidamente llego a su destino donde se encontraban unas 4 motocicletas con sus posibles dueños recargados en ellas platicando y entre ellos está el sujeto que tanto buscaba, Shinichiro. En ese momento un recuerdo se vino a la mente de Takemichi sobre el anime que veía en la mañana antes de salir.

"!Lo tengo¡ Voy a ser un espía y a seguir a Shin así no romperé ninguna regla"- Pensó Takemichi feliz de poder entretenerse con algo mientras mataba tiempo.

Y sin que nadie se diera cuenta Takemichi se escondía entre arbustos, atrás de paredes y atrás de bancas de algunas tiendas cercanas, encontrando un talento que tenía en el sigilo siguiéndolos cuando dos de ellos se quejaban del calor y obligaron a Shinichiro a comprar algo de tomar sin importarles sus reclamos sobre que "él era el capitán" y "no lo respetaban los suficientes" donde al final resignando se fue quejándose a la konbini refunfuñando; obviamente Takemichi lo siguió esperándolo desde la puerta de cristal.

Takemichi observaba semi escondido entre la puerta de cristal no podía escuchar lo que decían desde adentro, se debatía en si debía entrar o no para escuchar.

Mientras Takemichi se decidía, Shinichiro había elegido las bebidas para sus amigos quienes también le dijeron que él se los invitara.

"No me respetan lo suficiente, les voy a llevar lo más barato, imbéciles"- Se quejaba murmurando buscando entre los estantes del refrigerador.

Cargando las 4 latas camino hacia la caja, alegrándose que no hubiera fila, con un vistazo más adentro noto que estaba solo en el konbini, pero lo que realmente atrajo su alegría fue ver a la cajera; una chica de su edad o un poco más grande, con un piercing en la ceja y un mechón del cabello de color rosa.

Inmediatamente Shinichiro se enderezo algo nervioso, la chica era bastante linda para sus gustos, rápidamente se olfateo a sí mismo, no olía mal pero usar su uniforme de color negro en verano le dejo un ligero aroma a sudor que no molestaba pero si se acerca lo suficiente le llegaría; Shinichiro hizo una mueca y mejor intento concentrarse en verse en su reflejo del microondas peinando un poco su cabello alegrándose que después de sudar no se haya caído su peinado; ahora más seguro inflo el pecho y se acercó de lo más seguro a la chica.

"¿Sería algo más?"-Pregunto la cajera escaneado las bebidas sin mirarlo.

Shinichiro sonrió lo más coquetamente que pudo: "Si, tu número"

"Serian ¥1,500 yens"

"¿Y entre esos números viene alguno del tuyo guapa?"-Seguía insistiendo Shinichiro sin mucho éxito.

La cajera solo rodo los ojos mientras empacaba los productos en una bolsa de plástico sin importarle mucho el pobre intento de coqueteo del sujeto. Shinichiro parecía no importarle demasiado que la chica no le hubiera contestado dos de sus mejores líneas de recogida, repasando sus pobres técnicas intento con una frase listo para conseguir una chica al final del día, pero una voz infantil lo interrumpió.

"!Infiel¡"-Se escucho el grito. Los dos adolescentes voltearon sus miradas encontrándose a un niño de primaria apuntando al hombre con un dedo acusador y unas lágrimas derramadas en sus ojos azules haciéndolo ver más grandes.

"¿Qué..? ¡Takemichi¡ ¿Qué haces aquí? ¿Y Yuko?"-Exclamo muy confundido Shinichiro, pero no le respondió el menor mejor optando por seguir apuntándolo con su dedito.

"No cambies el tema te escuche como quieres el número de otra chica"-Takemichi bajo su dedo y apretó sus dos manos en puños cerrando los ojos con furia- "¿Por qué quieres el número de otra chica si ya tienes el de mi hermana?"

Lo que decía Takemichi se podía malinterpretar, Shinichiro quería explicar que tuviera el número de su casa no significaba lo mismo que el quisiera el de otra chica, después de todo, el y Yuko solo eran amigos que hablan en ocasiones y pedírselo a otra chica no significaría que haría lo mismo que con su amiga que a una posible novia. Todo esto intento explicárselo a los dos, pero la cajera, quien, al parecer le creyó más a un niño salido de la nada que a él le frunció el ceño y con fuerza innecesaria le lanzo su bolsa de bebidas a su pecho.

"Le voy a pedir que se retire lo más rápido posible señor"-Hablo la cajera con los dientes apretados en ira.

"P..pero… esto es un…"

"!Ahora¡"-Grito la mujer con enojo apuntando la puerta. Shinichiro derrotado se encogió apenado y se fue arrastrando hacia la salida.

La cajera se voltio hacia Takemichi con los brazos cruzados: "Niño deberías decirle todo esto a tu hermana cuando la veas ¿Está bien?"

"Si señorita"-Respondió Takemichi mientras salía corriendo sin entender verdaderamente el significado detrás de sus palabras.

Ya afuera, Takemichi miro para todos lados buscando con la vista a Shin, al encontrarlo acelero su paso para llegar a alcanzarlo.

"Hola"-Fue lo único que pudo decir Takemichi para romper una tensión que no sabía que había creado.

"Takemichi ¡¿De dónde sacaste la palabra infiel?¡"- Pregunto Shinichiro con desesperación jalándose su cabello.

El niño inclino su cabeza como si no entendiera el porqué de su desesperación, frustrando más al mayor.

"Pues es la verdad, ser infiel es hablarle a otra persona si tú ya tienes a una con quien hablas, entonces eres un infiel Nii-san"-Respondió con simpleza de un niño propia de su edad.

Shinichiro lo miro desesperado, pero cerro los ojos e inhaló con profundidad varias veces para calmarse.

"Eso no es exactamente lo que quiere decir eso, para ser infiel necesitas que sean novios o algo por el estilo"-Intento explicar Shin sobándose los ojos.

Takemichi seguía confundido caminando al lado de su Nii-san. "Pero eres un niño y mi hermana una niña entonces eres su novio"

Shinichiro negó ya más clamado, recordando que está hablando con un niño: "No es así como funciona, créeme si fuera tan simple no tendría mi tonto récord"-Murmurando lo último para sí mismo.

Pero Takemichi lo escucho muy bien. "¿Récord?"

Shinichiro aceptando que no llegaría a ningún lado opto por cambiar el tema: "Nada, nada mejor dime porque estas tan lejos de tu casa"

"Oh, te estaba siguiendo como los espías de la tele"-Respondió emocionado imaginando que sus habilidades sigilosas lo habían impresionado.

Pero Shinichiro frunció el ceño preocupado: "No debes salir sin tu hermana y lo sabes Takemichi, voy a llevarte con ella"-En eso Shinichiro lo tomo de la mano para llevarlo a su casa, pero Takemichi planto sus pies lo más fuerte que pudo en el suelo.

"Yuko no está en la casa, me dejo con unas vecinas y yo me fui solito"-Intento explicar lo más rápido que pudo. Shinichiro fue tomado por sorpresa, dejando de intentar llevarse al niño, soltándolo.

"¡Eh¡ ¿Dónde está Yuko?"-Exclamo confundido el mayor, pues esa actitud era inusual en su amiga.

Takemichi se encogió de hombros tranquilo: "Algo sobre el ayuntamiento, pero no entendí que iba a hacer"

Shinichiro suspiro dándose una idea del porque Yuko habría de dejar a su hermano solo; sin muchas opciones recurrió a la que le parecía la más congruente.

"Entonces supongo que te llevare con tus vecinos donde en primer lugar no debiste irte"- Lo último dicho con una mirada juzgadora.

Pero a Takemichi no le pareció una buena idea, golpeando el piso en rabieta de un infante.

"Pero estoy muy aburrido, Takuya este enfermo y el parque está muy solo"-Takemichi se quejaba con los labios en puchero.

Shinichiro sintió como Takemichi se enredaba entre sus piernas como un pulpo y le daba una mirada de cachorro pateado más eficaz que manejaba.

"Me dejaras estar contigo hasta que regrese mi hermana Aniki"- Le suplico con sus ojos azules cristalinos.

Shinichiro se sintió en un aprieto, por un lado, era el hermanito de su amiga y no quería dejarlo solo sabiendo que por aburrimiento se volvería a escapar, pero por el otro lado no podía llevarlo con un montón de delincuentes adolescentes violentos a pasa el rato, Yuko lo mataría si se enterara.

"Sabes que me encantaría, pero hoy voy a estar ocupado y no puedo llevar a un niño a donde voy"-Respondió algo incomodo sin querer entrar en detalles de su día.

Takemichi al ver que no funciona su técnica y ver como Shinichiro va soltándolo solo lo deja con una carta a su favor: Llorar.

Acostumbrado ya, las lágrimas salen fáciles por su cuerpo agregando sus alaridos de tristeza exagerados llaman la atención de algunos tras surgentes que pasaban cuchichiando sobre la escena y uno que otro debatiéndose si deberían llamar a la policía, poniendo en un aprieto a un nervioso Shinichiro.

"Está bien, está bien, pero me debes prometer que te portaras bien y ni una palabra a Yuko ¿Okay? O los dos terminamos muertos"-Dijo resignado el mayor.

Y fue solo eso que mágicamente las lágrimas de Takemichi cesaron. "Okay"-Respondió sospechosamente tranquilo y con una sonrisa alegre.

"Mocoso"-Pensó Shinichiro con una vena en su cuello.

Takeomi parpadeaba intentando entender como llego a esta situación, habían dejado a Shinichiro solo por unos momentos para que les trajera unas bebidas, pero regreso con un niño de la mano tomándose un refresco del sabor que él había pedido, sonriendo muy emocionado y a su capitán arrastrando sus pies como si no pudiera con su desgracia.

"A ver si entendí, encontrarte a este niño y ahora dices que debemos cuidarlo y llegarlo a nuestra reunión de Black Dragon y poder llevarlo a su casa"-Intento resumir todo Benekei mientras apuntaba al niño sentado en la motocicleta de su capitán.

"Básicamente"-Fue lo único que respondió Shinichiro con simpleza, aceptando que no ganaría en quejarse.

Wakasa seguía con una mirada tranquila: "Pareciera que te robaste a ese niño Shin"

Shinichiro le aventó el refresco a Wakasa pero Benkei lo intercepto a tiempo.

"!Callate¡ ¿Piensas tan poco de mí?"

Wakasa solo se encogió de hombros calmado, aumentando la furia de Shinichiro.

Por suerte Benkei se metió a calmar las cosas: "Ya cálmense los dos ese no es un comportamiento que deba ver un niño"-Apuntando a Takemichi, contento con la situación solo movía sus pies colgantes desde el asiento de la motocicleta.

"Hola"-Fue lo único que dijo Takemichi moviendo su manita a los adolescentes.

Takeomi que se encontraba callado desde un inicio, suspiro sobándose la cien. "Nunca firme para ser niñera, ya es suficiente con lo que tengo en casa"

Benkei paso su brazo por los hombros de Takeomi.

"No te exaltes, el que lo va a cuidar es Shin"-Dijo apuntado a Shinichiro.

"!¿No piensan ayudarme?¡"-Pregunto Shinichiro entre enojado y suplicante.

Para esto Wakasa se metió: "Tú lo robaste, tú lo cuidas"

"!Ya te dije que el vino solo¡"-Grito Shinichiro enojado.

Takemichi los miraba como cuando veía la televisión, ver a Shinichiro el capitán de una banda de delincuentes ser ignorado por sus amigos, soltó una risita al ver como Shin enojado le agitaba con el dedo a Wakasa intentando reclamarle algo sobre "no robe nada" o algo y como Wakasa solo lo ignoraba tomando su bebida, enojando más a Shinichiro.

"Oh ¿Te parece muy gracioso?"-Dijo una voz masculina.

Takemichi voltio su mirada hacia la voz, lo primero que observo fue un cabello negro largo brillante, su primer pensamiento fue en como él nunca había victo en un hombre un pelo tan cuidado y tan bonito; mientras pensaba en cómo se cuida adecuadamente el cabello no siento cuando Takeomi lo sujeto por atrás del cuello de la camiseta para levantarlo hasta la altura de su rostro.

"No sé qué habrás dicho o hecho para que convencieras a nuestro capitán, pero es mejor que lo olvides y regreses con tu mamá mocoso, no somos niñeras"-Hablo Takeomi inhalando con la otra mano libre su cigarro y soplando.

Takemichi tosió: "No tengo mamá, se perdió"

"Eso no me importa niño, debes irte hoy tenemos cosas importantes que hacer y no podemos estar cuidándote"-Dijo Takeomi serio, agitándolo un poco para darle efecto intimidante, surtiéndole efecto pues Takemichi se puso a llorar asustado.

"Oye tranquilo, tampoco es para que llores, eres un hombre"-Contesto con algo de decepción en su voz, Takeomi pensaba en como el nunca permitiría que su hermano se comportara como este niño en una simple situación de intimidación, llorar, eso no era lo que un hombre debía enseñarle a su hijo.

Takeomi se encontraba tan profundo en sus ideas que no sintió como Takemichi se agitaba en su mano desesperado por escapar o como intentaba darle patadas en un intento débil para defenderse. Lo que noto enseguida fue en apretado agarre de acero en su brazo.

"Pero ¿Qué…?"

Y no era más que Shinichiro quien sujetaba a su amigo, soltando al niño por la presión que ejercía en el pero antes que cayera, Shin sujeto a Takemichi entre sus brazos, acercándolo a su pecho protectoramente.

"¿Que diablo estás haciendo Takeomi? -Pregunto bruscamente sosteniendo a un lloroso Takemichi en sus brazos.

Takeomi sintió un escalofrío frio recorrer toda su espalda: "Oye tranquilo solo intento ayudarte"-Levantando las manos en señal de paz, intentando calmar a su amigo sin saber por qué se puso tan a la defensiva.

Pero Shinichiro no se la trago: "Pues no lo estás haciendo y ni se te vuelva a ocurrir molestar a Takemichi de nuevo"-Dijo con una mirada oscura que hizo temblar a su amigo de la infancia.

"P..pero de seguro te obligo a llevarlo con nosotros, solo quería hacer que se regresara"-Dijo Takeomi tartamudeando en un patético intento de justificar sus violentas acciones.

Ninguna de sus excusas sirvió para algo, porque el ceño fruncido de Shin se apretó en su frente: "No me estás haciendo ninguna ayuda y para que lo sepas YO invite a Take para que nos acompañara y como tu capitán no debes estar cuestionándome"

Y antes que Shinichiro pudiera molestarse en escuchar más de las escusas de su amigo se giró hacia al niño que tenía sujetado por debajo de las axilas.

"Dime Take ¿Que te parecería si te dejo montar a mi Babu?"-Pregunto Shinichiro mostrando una sonrisa gentil en un intento para calmarlo.

Y funciono muy bien.

"¡¿En serio?! Eso sería sombroso"-Respondió emocionado Takemichi. Shinichiro, más relajado de que su amiguito estuviera otra vez feliz asintió a las exclamaciones de emoción del niño, llevándolo cargando entre sus brazos hasta llegar a donde tenían estacionadas las motocicletas

"Pero no la voy a encender" "Aww" -Fue lo único que pudo escuchar Takeomi pues este se quedó quieto sin mover ningún musculo.

"Por un momento sentí que Shin me iba a matar"- Pensó Takeomi, sudor frio paseaba por su mejilla dándole escalofríos. Lo que sintió fue solo un pequeño recordatorio del porque su amigo era el elegido para ser capitán de la más temible pandilla en Japón y más le valía no olvidarlo.

Mientras a lo lejos, Shinichiro y Takemichi estaban ya con los demás amigos del mayor sin que estos supieran lo que había pasado además que los dos protagonistas no actuaban bastantes preocupados por lo sucedido, bromeando y riendo.

"Escúchame bien Takemichi"-Shinichiro se dirigió hacia a él por primera vez, serio.

Takemichi asintió confundido. Shinichiro lo levanto por los debajo de sus axilas y lo sentó en su Babu para estar a la misma altura al hablarle, viéndose a los ojos.

"Como no me dejaste otra opción y soy un hermano responsable sé que debo ponerte ciertas reglas que debes cumplir ¿Entiendes lo que digo?"

"Realmente no"- Pensó Takemichi, como debía ser, su mentalidad de niño aun no entendía lo que significa poner reglas en situaciones ´pensando que todo es diversión sin importar nada más.

Pero gracias a la experiencia que tenía con niños, Shinichiro intuyo exactamente lo que pensaba Takemichi y le hablo en el mismo tono que su abuelo hablaba con el (aunque igual que Takemichi, el mayor tampoco lo escuchaba).

"Primero: No debes separarte de mí en ningún momento, puedes pasear, pero no te alejes de mi rango"

"Segundo: No hables con nadie extraño que no seamos nosotros 4"

"Y por último no me vayas a interrumpir cuando alguien este hablando o yo esté dando órdenes, tengo que comportarme de cierta manera y no puedo imponer respeto si quieres jugar conmigo"

"Pero..."

"Se que suena duro, pero ¿recuerdas cómo te dije que soy capitán de una pandilla? Hay algunas cosas que se tiene que hacer, como capitán debo ser el pilar en donde todos pueden apoyarse, en ser el más fuerte me convierte en su apoyo"

"No lo entiendo"

Shinichiro le revolvió el cabello son cariño: "No necesitas aun entenderlo, pero cuando lo veas sabrás de lo que hablo"

Takemichi asintió con la cabeza aun sin entender nada de lo que intentaba explicarle solo atendiendo lo que le decía sobre su seguridad y como en cierto modo raro le recordaba a lo que le diría su hermana y para él, eso estaba bien.

"Ya es hora"-Anuncio Wakasa subiéndose a su motocicleta imitado por los demás.

Shinichiro asintió y giro hacia Takemichi: "Ya es hora"

Takemichi vivió toda la experiencia como si fuera un muñeco de juguete, dejo que Shinichiro lo cargara y lo sentara atrás en Babu, poniéndole un casco muy pequeñito en su cabeza por más seguridad y tan rápido como puedo lo llevo cabalgando los vientos calientes del verano que refrescan sus rostros.

"¡Esto es asombroso Aniki!-Grito emocionado todo lo que sus pulmones podían Takemichi sujetándose de la cintura de Shinichiro.

"¡NO SUELTES!-Grito Shinichiro preocupado/enojado por como Takemichi estiraba la mano intentando tomar el viento.

Risas fueron las únicas respuestas que dio el menor asiendo suspirar a Shin. Los amigos de Shinichiro se encontraban en sus propias motos a una distancia bastante cerca de su comandante y aun que seguían concentrados en la carretera aun no podía de dejar pensar que podría ser una muy mala idea llevar a un niño con ellos ¡Rayos! Hasta sus propios hermanos tenía prohibido acercarse sin permiso expreso de Shin y este niño que se veía todo suave y débil debería soportar estar rodeado de testosterona al tope con los peores delincuentes que había visto Japón, todos pensaban lo mismo.

¿En qué pensaba en llevarlo con ellos?

Llegaron ligeramente tarde, pero nadie podía reclamarle a los grandes capitanes de su propia tardanza, lo que llamó la atención de todos fue el niño pequeño con mochila de perrito de Sanrio tomado de la mano de su capitán, mirando de al lado a lado como su estuviera en un tipo festival o algo por el estilo.

"Bienvenido capitán"-Hablo el sub capitán de la división #3 inclinándose con las manos cruzadas atrás de su espalda.

En respuesta solo asintieron con la cabeza. Wakasa se acercó a su subordinado y empezaron a hablar situaciones en su división dejando que sus amigos siguieran su ejemplo y fueran cada uno a sus respectivos puestos, menos Shin que aún tenía que saber qué hacer con Takemichi, antes que pudiera dirigirse al menor llego algo agitado un subordinado suyo con noticias de suma importancia que como líder, debía atender.

Shinichiro alternaba su mirada entre el menor y el subordinado, suspirando con derrota sabiendo que debía atender sus responsabilidades como líder antes.

"Escucha Take en seguida vuelvo, solo quédate cerca de mi motocicleta y por ningún motivo te vas ¿está bien?"

Takemichi asintió con la cabeza tranquilo, Shinichiro asintió apresurado y se fue corriendo con un grupo de chicos que se veían algo tensos.

Por fin solo Takemichi se permito mirar a los alrededores mientras caminaba hacia la motocicleta de Shinichiro para poder sentarse como se le había pedido, había mucha variedad de chicos adolescentes a su alrededor, uno más feo que el otro pero aparte de las miradas confundidas ninguno le decía nada, talvez influyo que lo vieran cerca del líder y lo dejaran solo aunque eso solo aplica para los que estaban cerca y lo pudieron ver, porque el error del niño fue olvidar que aun que estaba rodeado de delincuentes comandados por un sujeto honorable, siempre ha de salir uno o dos manzanas podridas.

De repente Takemichi sintió como algo lo jalo por detrás levantándolo a bastantes metros del suelo.

"Oye mira que tenemos aquí"-Dijo un muchacho que tenía sujeto de la agarradera de la mochila a Takemichi.

"Déjame ir"-Dijo molesto Takemichi intertanto zafarse del agarre, pero solo moviéndose como un pulpo sin realmente poder contra la fuerza de alguien mayor.

Pero el mayor parecía imperturbable: "Cállate mocoso no debes estar aquí"-Hablo siendo apoyado por un amigo suyo que estaba a su lado.

"Si, lárgate con tu mami a llorar"-Contesto el otro. Takemichi dejo de moverse cuando escucho las risas burlonas de los mayores.

El que sujetaba a Takemichi dejo de reír para fijarse mejor en la mochila que tenía sujeta: "¿Qué es esta mochila tan cursi?"

"¿Acaso no eres un hombre?"-Preguntó retóricamente el otro sujeto al niño. Takemichi sintió como sus ojos se calentaban, no era la primera vez que se burlaban de sus gustos por Sanrio, escondiendo su pasión para poder encajar, no fue hasta que llego su hermana que le enseñó que si le gustaba algo "lindo" no lo haría menos masculino; aceptarse no siempre significa que siempre va a estar seguro de sí mismo y ahora se sentía igual cuando no tenía a su hermana a su lado, como los niños se burlaban de él y como no lo dejaban jugar con el dejándolo…solo.

"Aww el mocoso está llorando"-Se burlo uno de ellos al levantar a Takemichi para que el otro pudiera ver como Takemichi lloraba.

"Se un hombre niño y deja de llorar, te estas avergonzando"-Molesto el chico que lo tenía sujeto. Takemichi eligió ignorar lo que decía el mayor y aun que seguía llorando intentaba darles una patada para defenderse aun que no podía alcanzarlos.

"Mi mochila no es cursi, ustedes son tontos sin gusto"-Les grito Takemichi agitándose de lado a lado sin dejar de llorar.

Los dos adolescentes se enojaron con lo dicho, marcándoseles una vena en la cien.

"Este mocoso se cree muy rudo"-Dijo uno tronándose los dedos.

"Tal vez una paliza es lo que ocupa para enderezarse"-Respondió el otro acercando a Takemichi a su cara para asustarlo más.

Takemichi sintió miedo, pero se negó mostrarlo: "¡No les tengo miedo, idiotas!"-Grito escupiéndole en la cara al que lo sujetaba.

El pequeño espectáculo que estaban armando molesto a algunos de sus propios integrantes, quedándose cerca para poder intervenir.

"!Oigan imbéciles dejen a ese niño en paz¡"-Se escucho a lo lejos un grito por parte de alguien. Gracias a eso más se animaron a expresar su disconforme con la actitud de ese par.

"¿Acaso no saben las reglas de los Black Dragons? No nos metemos con civiles ni con niños"-Hablo un chico con el ceño fruncido, sus demás compañeros gritando de acuerdo con él.

"!Cállense idiotas¡ ¿No ven que es culpa del renacuajo?"-Dijo el chico agitando a Takemichi para enfatizar su punto sin importarle moverlo tan brusco.

El otro amigo al ver a su amigo contestando tan valiente también saco el peco y contesto de forma condescendiente.

"Si, además no se metan que nadie los llamo, no se quieran hacer el héroe JA JA JA"-Soltando al final una risa sarcástica que prendió la ira de todos.

Un valiente se acercaba, tronándose los dedos listo para una pelea: "!Ya fue suficiente ya ve….¡"-Pero se detuvo abruptamente. Los matones que se pusieron listos para una pelea se quedaron mirándolo confundidos por la mirada pálida que cargaba el otro, mirando a lo lejano.

Oi!

Los dos matones se giraron hacia el grito y lo siguiente que paso fue oscuridad. Takemichi seguía llorando, pero ahora con los ojos cerrados, pero pudo sentir como lo soltaban, pero antes de poder asustarse por caer al piso otra vez sintió unos brazos cargándolo.

"¿Estas bien niño?"-Se escucho una voz masculina bastante tranquila.

Takemichi giro su mirada y vio a uno de los amigos de Shinichiro cargándolo, confundido solo atino a parpadear repetidamente por su nublada vista.

"¿Eh?"

Sin entender nada no se dio cuenta que, Wakasa quien lo cargaba, se alejaba para dejar pasar a Shinichiro y Benkei, este último no se veía muy contento, pero no se comparaba a la furia que desprendía su capitán, sin hacer ningún gesto con la cara se podía sentir la tensión irradiando del delgado cuerpo de Shin.

"Se puede saber ¡¿En qué rayos pensaban?!"-Pregunto Benkei tomando por la camiseta a los dos chicos, levantándolos del suelo con su gran fuerza.

Los dos matones estaban sin palabras, nunca había estado tan cerca de los capitanes sobre todo porque el capitán Benkei los sujetaban con tanta facilidad.

"¡¿Acaso no les hice una pregunta?!"-Grito Benkei agitándolos como trapos.

"…"-Pero Benkei no los dejaba hablar por empezar a gritarles obscenidades donde Wakasa le tapo los oídos a Takemichi para no atormentar más la mente del pobre niño.

"Suéltalos Benkei"-Ordeno Shinichiro con voz calmada.

Los 3 se quedaron quietos por la repentina aparición de su líder; Benkei obedeció y los soltó dejándolos caer bruscamente al suelo. Shinichiro se colocó frente a los 2 chicos con los brazos cruzados e impotente figura.

"No me interesa saber sus nombres ni en que división se encuentran, solo díganme una cosa"

Los chicos asustados se levantaron de golpe: "L..Lo que usted quiera ca…capitán"-Contentaron con demasiada rapidez que tropezaban con las palabras.

Shinichiro no estaba impresionando, se acercó hasta quedar frente a frente con el que tenía sujeto a Takemichi y lo obligo a sostenerle la mirada.

"¿Serán lo suficientemente hombres para soportar su castigo?"

Fue lo único que dijo y fue más que suficiente porque al instante esos 2 sabían exactamente a lo que se refería; intentaron huir, pero Shinichiro hizo un gesto con las manos y todos los que se encontraban observando la escena los rodearon.

"Los Black Dragons tenemos reglas y aun que seamos delincuentes espero un poco de honor"-Empezó diciendo Shinichiro tronándose los huesos del cuello con una calma aterradora- "Pero supongo que espero mucho de la basura"

Los dos chicos estaban sudando, sabían lo que les esperaba no debían ser un genio para oler la testosterona reprimida que estaba sintiéndose en el pequeño grupo de chicos, aun que tenían miedo los chicos no dejaron que se notara en su cara, delincuentes rudos hasta el final.

Shinichiro hizo un gesto con la mano derecha que todos entendieron al instante y fue cuando inicio la lluvia de golpes, patadas y puñetazos sobre los matones.

Mientras esto pasaba Wakasa se encargaba de darle una paleta al pobre de Takemichi, quien se encontraba sorbiéndose los mocos porque él no era un bebe llorón como le habían dicho.

"Creo que ocupamos un pañuelo para limpiarte"-Dijo sereno Wakasa sin dejar de cargar a Takemichi.

"Ngh"-Sorbio sus mocos- "Tengo unas en mi mochila"-Dijo Takemichi intentando quitarse las mochilas, pero fue detenido por una mano más grande.

"No te preocupes por eso, yo lo tomare"

Girando la mirada hacia la voz los dos se dieron cuenta que era Shinichiro; abría la mochila buscando entre todas las cosas los pañuelos. Wakasa le lanzo una mirada a donde antes se encontraban los otros chicos, asintiendo conforme con que algunos que no participaban en la golpiza formaran un muro para que no fuera visible lo que se hacía.

"!Aniki…¡-Exclamo sorprendido Takemichi. Shinichiro no se dejó impresionar y con la calma que cargaba empezó a limpiarle la cara con suavidad.

"Sabes que no tienes que decirme así Take"-Respondió Shinichiro con una media sonrisa. El aura tranquila hizo cambiar el modo en que se encontraba Takemichi hace unos momentos, más relajado.

"Es verdad, supongo que se me salió sin darme cuenta"-Contesto Takemichi pensando en su última plática con Shin.

En respuesta este solo movía al cabeza de lado divertido: "Siempre con la cabeza en las nubes"

Después de un rato, Shinichiro termino de limpiarlo sin alejarlo de los brazos de su amigo. Wakasa se sacó una paleta de limón y se la tendió a Takemichi, quien agradeció más contento que hace unos momentos como si no le importar a lo poco antes sucedido.

"Listo, ahora que estas limpio es hora que me respondas que ¿Qué rayos acaba de pasar?"-Pregunto Shinichiro sin gritarle solo con una cara muy confundida. Takemichi no tenía mucha energía en ese momento después de todo, llorar como un Hanagaki llora es bastante desgastante.

"Esos chicos dijeron que era un mocoso y debía irme a mi casa, pero tú me dijiste que fuera a tu moto y ellos no me dejaron y me sacudieron"-Decía todo muy rápido Takemichi sin tomarse un tiempo para respirar.

Wakasa, silencioso como siempre se colocó atrás del niño y le dio palmadas en su espalda para calmarlo, pareciera que funciono porque Takemichi se callo un momento y respiro hasta calmarse.

"Y dijeron que mi mochila era cursi"-Finalizo Takemichi tomando su mochila entre sus brazos con un ligero sonrojo por pena que los mayores dijeran algo sobre sus gustos.

Shinichiro sitio que su ira aumentaba con cada palabra que decía Takemichi, como sus propios integrantes podían molestar a un niño y mas le molestaba porque conocía al niño, era una persona muy amable con un corazón enorme; Wakasa sintió como el aura de su líder cambiaba a una más oscura aun que mantenía su cara estoica por dentro estaba empezando preocuparse, pocas veces le toco ver el lado violento y serio de Shin, no era algo que le guste recordar y menos mostrar a un niño con mucha inocencia en sus ojos.

"Shinichiro cálmate"-Dijo Wakasa calmado

"¿Cómo que me calme?"-Le respondió alterado en mencionado, pero Wakasa lo ignoro y se agacho a la altura de Takemichi.

"No creo que tu mochila sea curis, es bastante bonita"-Dijo tomando la mochila y mirando el dibujo de Pocchaco.

"¿En serio?"

"Si, a mí también me gusta Sanrio mírame"-Se apunto a si mismo- "Soy capitán de una pandilla ¿eso me hace débil?"

Takemichi se tallo un ojo con la mano: "No"

"Entonces no escuches opiniones de gente imbécil, si te gusta algo no debes sentir pena"

Takemichi para este punto se había calmado solo miraba a Wakasa con impresión, su mente de niño había, sin querer, aprendido una valiosa lección de vida.

Mientras Shinichiro no había estado prestado atención a lo dicho porque no dejaba de sentirse culpable y furioso de haber dejado entrar a su querida pandilla a unos imbéciles sin honor que no les importa molestar a un pobre niño. Shinichiro sintió una mano en su hombro sacándolo de esa bola de pensamientos negativos y vengativos.

"Shinichiro cálmate"-Le dijo Wakasa, pero surgió lo opuesto lo sugerido y Shinichiro se molestó más.

"¿Qué dices? Debemos enseñarle una lección publica para que los demás vean que pasa si no actúan bajo las reglas de la pandilla"-Argumento molesto Shinichiro listo para hacer una lincha frente a todos.

Pero Wakasa no le hizo caso y siguió hablando: "Ahora mismo no eres Shinichiro, eres el capitán de los Black Dragons y debes portarte como vienes vestido, después será momento para darles una paliza, pero ahora eres un líder"

Wakasa se agacho a la altura de Takemichi, quien se fue con Shinichiro sujetándolo por las piernas, dándole palmaditas en su cabeza.

"Y un líder también debe saber mantener la calma, no por ti mismo, si no por los debajo de ti, tu calma es su calma Shinichiro"-Hablo con mucha calma, como si sonora mas mayor de lo que realmente era, pero fue suficiente para llegar a Shinichiro.

Shinichiro se quedo en shock un momento, pero recobro la calma rápidamente, asintiéndole a Wakasa que sacaba otra paleta de su bolsillo y se lo coloca en la boca como si nada.

Shinichiro coloco su mano en el hombro de Takemichi, que se comía su paleta a gusto, pero sin soltar el pantalón de Shinichiro con su mano regordeta.

"Oye Takemichi ¿Te gustaría estar en el Meeting de hoy?"

"Mmm No estoy seguro…"

"No te preocupes, estarás siempre conmigo"-Dijo apuntándose a si mismo con el pulgar. Takemichi ladeo su cabeza como seria posible hacer dos cosas a la vez… bueno.

Siempre hay una manera ¿no?

Shinichiro estaba en arriba de un montón de chatarra hablando con autoridad reunido por todos sus integrantes, a sus lados estaban sus confiables amigos turnándose en momentos para hablar y comentar sobre los diversos temas que se verían en la reunión; si un miembro fue atacado, si ocupan reclutar mas miembros, o una estrategia para ganar más terreno eran los temas que se escucharon por mas o menos 3 horas, una reunión cotidiana. Entre los gritos y testosterona expulsada en el lugar, Takemichi miraba todo con grandes ojos de foca con su paleta en su boca y sentado en el mejor lugar: Debajo de las piernas de Shinichiro.

¡Cuando regrese a casa su hermana nunca le creerá donde estuvo!

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Bonus.

"¡¿Por qué estas tan sucio?!"-Grito Yuko soltando su maleta en shock. Acababa de llegar a la casa de Takuya para recoger a su hermanito y si tenia suerte irse a tomar un baño y dormir toda la semana. No espero encontrar a su hermano lleno de arañazos, tierra y la ropa toda descolocada.

"Que bueno que ya regresaste hermana, vamos a la casa quiero darme un baño frio"-Respondió Takemichi despidiéndose con la mano de la mama de Takuya y tomando la mano de una shockeada Yuko, arrastrándola a la calle.

"¡¿Qué te paso?!"

"Nada, solo pase el rato con unos amigos, me intentaron golpear y termine en un meeting de una pandilla sentado con el líder"

"…!QUE¡"-Fue el grito que se escucho por todo el barrio. Por otro lado, Shinichiro sintió un escalofrió recorrer su cuerpo.

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