N/A:Todos los personajes, así como lo que podáis reconocer pertenece a J.K. Rowling.

Flashback 21

La mañana sorprendió a dos cuerpos desnudos entrelazados en una cama de sábanas de seda verde esmeralda.

Los rayos de sol empezaban a filtrarse por la ventana y empezaron a acariciar los rizos castaños de Hermione, haciendo que reflectaran unos tonos dorados.

Draco abrió los ojos y suspiró al ver ese pelo enmarañado que caía sobre su cama.

Esto se me ha ido de las manos…madre, perdóname…

Hermione gimió y abrió los ojos lentamente. Encontró los ojos grises de Malfoy mirándola con dureza. En ese momento se le vino a la mente todo lo que había pasado en aquella cama la noche anterior y un leve rubor subió a sus mejillas.

· ¿Puedes cerrar los ojos? – dijo Hermione intentando sonar firme- necesito buscar mi camiseta.

· Granger , ¿no crees que anoche ya vi suficiente? Además, no vas a ponerte esa camiseta de nuevo. Usa una mía…o si lo prefieres… no uses nada- una sonrisa picara se dibujó en su rostro-

Hermione resopló y se tapo más con la sábana .

· Pues no me moveré de aquí hasta que te hayas ido.

· Como quieras, yo me muero de hambre. – Draco se encogió de hombros y se levantó de la cama totalmente desnudo, sin ningún pudor. Es más parecía que presumía de su desnudez. Rebuscó entre sus cajones , sacó una camiseta negra y se la tiró a la chica- ponte esto.

Draco se puso unos pantalones y salió descalzo y sin camiseta de la habitación. Hermione se levantó rápido para ponerse la camiseta antes de que el rubio cambiase de idea y al volver la encontrase aún desnuda.

La camiseta olía a él. Hermione aspiró su aroma…a menta y un ligero perfume muy varonil.

Cerró los ojos. No podía creer que había perdido su virginidad con Draco Malfoy, su enemigo del colegio, la persona que más humillaciones le había hecho soportar. Caminó hacia el baño para darse una ducha.

El agua caliente caía por su cuerpo produciéndole un placer inmediato. Su mente pasaba de un recuerdo a otro, deleitándose con cada momento vivido la noche anterior.

Esto no está bien…esto que ha pasado complica todo…Hermione Jane Granger, ¿En qué momento pensaste que era buena idea ir tras Malfoy? Ahora te tiene a su completa merced…

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La cocina del número 12 de Grimmauld Place estaba a rebosar esa mañana. Encima de la mesa había platos con salsichas, bacón, huevos, tortitas…Molly Weasley quería que todos se alimentase bien, estaban en guerra y con el estómago lleno se combatía mejor.

El motivo de la reunión era la incorporación de nuevos miembros a la Orden. Neville Longbottom y Luna Lovegood habían llegado apenas hace unos minutos.

Harry charlaba animadamente con sus amigos recién llegados. Ver caras nuevas había traído esperanza y frescura al número 12 de Grimmauld Place.

Después de que todos se sentasen y devorasen el desayuno, Kingsley tomó la palabra.

-Necesito que escuchéis con atención – miró a Ron de reojo que seguía devorando como si no hubiera un mañana-

-perdón- el pelirrojo engulló lo que tenía en la boca y puso su atención en Kingsley-.

- Bien. Ha llegado la hora de que Voldemort salga de la mansión. Snape se encargará de pasarle la información. Hay que buscar un punto donde supuestamente es donde Harry se está escondiendo e ir todos allí a esperar que aparezca.

Todos se miraron con precaución. Hestia Jones comenzó a negar con la cabeza.

· Pero eso es muy peligroso…- dijo la mujer.

· Es la única manera de que salga de la mansión y debemos despejar la mansión para que Nagini se quede allí y Snape pueda matarla. Jamás sacará a Nagini de allí por qué piensa que la protección de la mansión es suficiente . La única opción por la que saldría es si sabe dónde encontrar a Harry. -Kingsley miró a Harry buscando apoyo-.

· Hestia…Kingsley tiene razón. pero no es necesario que vayamos todos. Una vez Snape mate a Nagini solo quedaremos él y yo.

· No pensaras que te dejaré solo- Ron miraba a Harry con incertidumbre-.

· Tú irás con Kingsley y los demás que quieran participar… pero en el encuentro solo quiero estar yo.

· Harry…- Luna se había levantado de la silla y caminó hacia Harry.- Yo voy contigo.

· ¡Y yo también!- exclamó Neville.

Harry se sentía muy afortunado de contar con unos amigos tan valientes que estaban dispuestos a dar su vida por él. Por otro lado, la preocupación de que les pasara algo por su culpa lo mataba por dentro… pero ya era hora de acabar con Voldemort.

Tus días están contados Tom…es hora de vernos las caras.

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Cuando Hermione salió de la ducha y empezó a desenredarse su caótico pelo, un miedo se reflejó en su cara. ¿Cómo iba a conseguir una poción anticonceptiva allí encerrada? Ella jamás había tenido que recurrir a esto, solo había leído algo por encima por simple curiosidad… pero nunca había tenido que indagar mucho sobre el tema. Se puso un vestido cómodo y bajó corriendo a la cocina rezando por encontrar a Malfoy allí.

Draco acababa de terminar de desayunar cuando Hermione entró atropelladamente en la cocina. El rubio alzó las cejas con aire confundido.

· Granger ¿ A que vienen esas prisas? No me voy a ir a ningún lado…- su risa burlona hizo que Hermione se encendiera de rabia-

· Oh Malfoy, no digas estupi…

· ¿Ahora soy Malfoy? – la interrumpió Draco- anoche me suplicabas y de tu boca salía mi nombre…entre gemidos - una sonrisa perfecta y seductora se dibujó en la cara del rubio-

Hermione se sonrojó al instante. Estaba provocándola y ella no iba a entrar al trapo. Tenía que hablar con él.

· A ver Draco, no he venido a buscarte para eso ni para hablar de anoche. Sólo quiero que me ayudes a pedir permiso a Snape para que me deje usar su laboratorio.- la chica lo soltó del tirón para que no la interrumpiese con sus juegos-.

· ¿Y por qué iba yo a ayudarte en algo?- la mirada de decepción que le lanzó la chica hizo que Malfoy se arrepintiese de sus palabras en el instante-.me refiero a que eres la perfecta e inteligente Granger…no me necesitas para nada.

· No puedo ir a decirle que necesito usar su laboratorio porque empezará a hacer preguntas y…

· ¿Y qué? ¿ Que pasa? – Draco estaba confundido.

· No puedo decirle que lo que quiero es elaborar una poción anticonceptiva.- Hermione lo soltó de golpe para no pensar mucho en lo que había dicho y no volver a sonrojarse-.

Draco se quedó mirándola y empezó a reírse.

Hermione estaba muy confundida , ¿ Se estaba riendo de ella?

· Granger…¿de verdad crees que no lancé anoche un hechizo anticonceptivo? Que me haya acostado contigo no significa que quiera tener un heredero…y menos que sea un mestizo.

· ¡Vete a la mierda Malfoy!

Hermione salió de la cocina sin mirar atrás. Jamás se había sentido más insultadA que aquel día. Que equivocada había estado la noche anterior, pero era su culpa.

…¿ A qué estúpida se le ocurre confiar en un Malfoy? ¿Cómo he sido capaz de entregarme así a él? …

Subió las escaleras y se refugió en su habitación. Lanzó un hechizo de muffiato y otro de fermaportus .

Eres una tonta Hermione…¿Qué pensabas, que iban a cambiar las cosas? ¿Qué se iba a enamorar de ti? Draco Malfoy no es el príncipe que salva a la princesa…es el dragón que la secuestra…

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Snape se apareció en los jardines de la mansión Lestrange. Caminó con paso decidido y se dirigió al salón.

· Mi Señor- se inclinó ante Voldemort.

· Severus…esperaba verte pronto. ¿Traes alguna noticia?

· Sí mi Señor. He conseguido averiguar que la Orden ha estado preparando un lugar seguro nuevo para trasladar a Potter.- Snape vio como un brillo malicioso salía de los ojos oscuros y sin vida de Voldemort-.

· Eso…es estupendo Severus. ¿Cómo lo has averiguado?- preguntó Voldemort impaciente por saber más -.

· Mi Señor, Mundungus Fletcher. Es muy fácil hacer hablar a ese hombre, solo tienes que darle un poco de vino de elfos y alguna que otra reliquia antigua.

· Me imagino que un maestro de las pociones como tú habrá usado también otros…métodos – Voldemort se carcajeó-

· Que bien me conoce mi Lord…- Snape también soltó una carcajada-. En tres días harán el traslado de Potter.

· ¡Que buenas noticias Severus!

Ven, acércate y cuéntame todo lo que le has sacado a ese traidor .

La cara de Snape reflejaba satisfacción y felicidad en contraste con la cara que se le había quedado a Bellatrix Lestrange al ver que Snape volvía a ocupar un lugar privilegiado en las filas del Señor Tenebroso. Estaba furiosa y celosa de la confianza que él Señor depositaba en ese pelo grasiento de Snape.

Ella siempre había sido leal a su Señor; estuvo en Azkaban por él, esperó su regreso con ansia y cuando al fin volvió, fue de las primeras en buscarle. Pero ella siempre estaba por debajo de Snape.

Salió del salón lanzando maldiciones a cada elfo que se encontraba por el pasillo y bajó las escaleras de las mazmorras. Alguien tenía que pagar su furia. Tenía que desahogarse y sacar esa rabia infundada por Snape… y ella tenía a la víctima perfecta.

Cuando se abrió la puerta de la celda y Narcissa vio los ojos desorbitados de su hermana , pensó que había llegado su hora.