Yuru-Cycle – Capítulo 7

Tercer Día de Viaje – Escalando la Montaña

Campamento a Pie del Monte Fuji

A la mañana siguiente a medida que va saliendo el sol, poco a poco las chicas y yo vamos despertando y conforme nos levantamos, salimos de nuestras tiendas de campaña para preparar juntas el desayuno.

– Buenos días.

– Buenos días, Nadeshiko-chan.

– Parece que aún no han despertado todas. Cuando tenía su edad, yo también era de las últimas en despertar cada mañana, pero cuando empecé a acampar le fui agarrando el gusto a levantarme temprano para así tener listo el desayuno cuando las demás despierten ¿Podrían ayudarme a prepararlo?

– Con gusto, Nadeshiko-chan.

Así, las que ya hemos despertado (Rikka, Sayuki y yo) comenzamos a ayudar a Nadeshiko a tener todo listo para cuando las demás despierten.

Por supuesto que conforme vamos cocinando, poco a poco las demás comienzan a despertar y ya que se levantan, también se ponen a ayudarnos.

Al final, las únicas que aún quedan dormidas son como siempre Reo y Miya, por lo que una vez tenemos listo el desayuno, vamos Mai y yo a despertarlas.

– Reo, ya es de mañana, levántate.

– No quiero, tengo un resfriado por dormir en la montaña.

– ¿En serio? Qué lastima. Supongo que tendré que darle estos huevos con tocino a la primera persona que vea por ahí.

– ¡¿EH?! Claro que no, dámelos a mí.

– ¿Ya ves como sí estás bien?

– Grrr…

Una vez se han levantado, todas nos reunimos alrededor de la fogata mañanera que ha preparado Rin y comenzamos a desayunar.

Es un desayuno muy tranquilo y alegre, platicando sobre cómo habíamos pasado la noche y la brisa fresca que se siente en la montaña incluso a finales de verano.

– Afortunadamente aún no hace tanto frío como para requerir de equipamiento especial, pero aún así, siempre es muy bueno estar precavidas, sobre todo cuando se acampa en la montaña.

– A Rin-chan y a mí nos encanta acampar durante el invierno, ya que es la época en la que menos gente sale a acampar, la consideramos la mejor época para salir y conocer lugares nuevos.

– Claro que siempre con la debida preparación e investigación adecuada sobre el lugar al que irán.

– Increíble.

Hablan como ya todas unas expertas veteranas campistas.

– Entonces ustedes subirán hoy a la montaña? – nos pregunta Rin.

– Así es, tan pronto terminemos de desayunar, prepararemos nuestras cosas para llegar al segundo mirador de la montaña.

El trayecto que Satsuki había elegido para nosotras, es uno muy común para los turistas, el cuál consiste de tres partes o filtros como gusten llamarle.

El primero es el camino desde el pie de la montaña hacia el primer mirador, el cual consiste en un camino poco inclinado al cual se puede subir en cuestión de un par de horas a pie o en bicicleta.

Una vez que llegas al primer mirador (el cual es el punto al que muchos turistas llegan) inicia el segundo camino que lleva hasta el segundo mirador, al cual no es posible llegar en bicicleta debido a las condiciones más traicioneras del camino, por lo cual, la única manera de llegar es a pie.

Este camino además esta un tanto más empinado que el primero y a mayor altura, por lo cual se requiere de una buena condición física y preferentemente bastones de trecking para llegar a él.

Hasta ahí (el segundo mirador) es a donde planeamos llegar este día, aunque los alpinistas más experimentados que lo deseen, también pueden seguirse derecho hasta el tercer mirador el cual se encuentra en la punta de la montaña, aunque para llegar a ese tercer mirador, se requiere ya de un equipamiento de alpinismo mucho más adecuado al que tenemos, ya que varias partes del camino pueden ser muy empinadas y peligrosas. Sólo se recomienda para personas que ya tengan experiencia escalando montañas o que vayan acompañadas por un guía experto con el equipamiento adecuado.

– Increíble, espero que lleven lo necesario para el camino.

– Así es, ya lo llevamos. Tenemos nuestras bicicletas y suministros para el camino al primer mirador, botas cómodas y barras energéticas para llegar al segundo y mucha agua para el camino tanto de ida como de regreso.

– Suena a que llevan todo lo que necesitan.

– ¿Ustedes no subirán?

– Ya subimos ayer. Al igual que ustedes, llegamos hasta el segundo mirador y debo decir que fue más que suficiente para nosotras. En verdad hay que tenerle mucho respeto a quienes se atreven a llegar al tercer mirador.

– Ya veo. Entonces ¿Ustedes que harán?

– Iremos a visitar un par de lugares más por la carretera, antes de regresar a Minobu y cenar con unas amigas.

– Si algún día regresan a Minobu, no duden en contactarnos para que les demos un tour por el lugar.

– Por supuesto, muchas gracias, Rin-chan.

Así, una vez que hemos terminado de desayunar, ayudamos a guardar las cosas entre todas y ya que terminamos, nos despedimos de Nadeshiko y Rin quienes tras hacer el registro de salida del campamento, suben a su camioneta y se van del lugar.

– ¡Mucha suerte con su excursión, chicas!

– ¡Gracias, igualmente!

Ambas se despiden y una vez se han alejado, nos preparamos ahora nosotras para subir.

Tomamos nuestras bicicletas, viajando lo más ligeras posible para hacer la subida a la montaña un tanto más fácil y ya que estamos todas listas, Satsuki nos dice.

– Muy bien chicas, andando.


Camino al Primer Mirador de la Montaña

Una vez que ya estamos todas listas, nos colocamos en la entrada para turistas para iniciar la escalada al monte Fuji. Nos sentamos en nuestras bicicletas y comenzamos a subir.

A pesar de que es un camino relativamente corto (apenas de una hora y media) se siente mucho más pesado de lo que es al estar parte del mismo inclinado hacia arriba.

Sin duda el camino será mucho más sencillo cuando bajemos, aunque de todas maneras habrá que tener mucho cuidado entonces para no bajar demasiado rápido y así evitarnos algún accidente.

Por lo pronto, todo lo que podemos hacer es concentrarnos en pedalear y admirar el precioso paisaje que poco a poco se forma ante nosotras.

Cuando vamos a mitad del camino, nos detenemos un momento para bajar de nuestras bicicletas y sentarnos a apreciar un rato las vistas desde la montaña.

Debo decir que este descanso me sirve muchísimo para recuperar el aliento y beber tranquila un poco de agua.

Ya que nos hemos recuperado, continuamos la segunda mitad del primer camino, pedaleando y dándonos animo cada vez que sentimos que ya no vamos a poder seguir y justo cuando pienso que estoy por llegar a mi límite, logramos llegar al asombroso primer mirador.

– Lo logramos chicas, hemos llegado al primer mirador, miren.

Todas quedamos asombradas al mirar aquel increíble primer mirador el cual se encuentra en un gran terreno plano, lo suficientemente grande para albergar algunos puesto de comida y bebidas locales, artesanías, un gran estacionamiento para bicicletas y por supuesto, la taquilla y registro para seguir el camino hacia el segundo mirador.

– Es necesario hacer el registro a la entrada y a la salida del mismo, para saber que todos los que entraron en el día volvieron, y también pagar el impuesto correspondiente para el cuidado y mantenimiento de la montaña.

Así, después de tomarnos un descanso para mirar las artesanías y tomarnos unas fotos al borde de aquel mirador, dejamos nuestras bicicletas estacionadas con su candado y nos registramos para iniciar la segunda parte del camino ahora a pie.

– ¿Van a requerir bastones de trekking? – nos pregunta la encargada de la entrada.

– Sí, por favor – responde Satsuki.

Nos entregan un bastón para cada una y Satsuki nos da la indicaciones.

– Muy bien chicas, escúchenme bien. Aunque en esta época del año no suele haber mucha nieve, es muy importante que se fijen por donde caminan y tengan mucho cuidado donde pisan, ya que puede haber charcos de agua o lodo que puede provocar que se resbalen. Para evitarlo, les sugiero avanzar cada una a su propio ritmo, tomarse descansos y apoyarse en su bastón para poder avanzar más rápido. Una última recomendación es que si se cansan, por favor no vayan a sentarse o acostarse, ya que si bien se sentirán bien al principio, les costará mucho trabajo luego volver a levantarse y recuperar el ritmo que llevaban. Para descansar, les recomiendo mantenerse de pie y descansar su cabeza contra el bastón para respirar, ya que se sientan nuevamente con energía, pueden resumir su camino. Si en algún momento alguna se siente demasiado cansada para continuar, pueden regresar a este mirador donde nos reencontraremos todas cuando regresemos del mirador. No podemos irnos hasta que todas estemos de vuelta en este mirador ¿Entendido?

– ¡Sí!

– ¡Muy bien! En ese caso, buenas suerte chicas y recuerden, ya son unas chicas increíbles por el sólo hecho de haber llegado hasta aquí ¡Andando!

Después de esas palabras de aliento, todas tomamos nuestros palos de trekking y comenzamos a subir.


Camino al Segundo Mirador de la Montaña

El camino en general no es uno demasiado complicado, de hecho los consejos que nos compartió Satsuki nos ayudan bastante para no cansarnos muy rápido y poder seguir adelante. Sin embargo conforme más seguimos avanzando, más empezamos a sentir la falta de aire y a cansarnos con más intensidad.

De hecho llega un punto en el que Miya ve que hasta Mai y Reo se nos están adelantando, así que se regresa para buscarme.

– Risa ¿Dónde estás? Tenemos que seguir avanzando. ¿Risa?

Sin embargo cuando me encuentra, me observa al borde del colapso, apenas pudiendo mantenerme en pie apoyada contra mi bastón de trekking.

– Risa.

Miya baja de vuelta conmigo para apoyarme.

– Risa ¿Qué tienes? ¿Te falta aire?

– Ya no puedo… continuar… la montaña… es demasiado para mí.

– Risa…

Aunque intento no hacerlo, no puedo evitar ponerme a llorar.

Miya viendo como estoy, toma mi bastón de trekking de mis manos y me apoya en su brazo para continuar.

– Ven, vayamos a descansar un rato.

– ¿Eh? Miya, no podemos. Satsuki dijo que…

– Ya sé lo que dijo, pero no voy a dejar que te desmayes. Vamos a sentarnos un buen rato y hasta que te recuperes, continuaremos nuestro camino a la montaña si es que aún podemos hacerlo. Si no, regresaremos al primer mirador ¿De acuerdo?

– Miya…

Al estar demasiado cansada, no puedo decir nada para detenerla y finalmente, me lleva con ella hasta una pequeña banca de madera que esta en el camino.

Después de descansar unos minutos y darme algo de agua, me pregunta.

– ¿Ya te sientes mejor, Risa?

– Sí… un poco mejor quizás – me ve contemplando la vista desde donde estamos – lamento mucho haberte preocupado, Miya. Yo sólo quería demostrar que aún podía llegar allá arriba porque quizás si lo lograba… tenía esperanzas de que podría volver a tener el peso que tenía. Soy una tonta.

– Escúchame bien. Tú ya eres increíble y hermosa así como eres, y déjame decírtelo nuevamente, tú ya tienes un cuerpazo increíble, una figura que me encanta, que me excita demasiado y no cambiaría por nada.

– M-Miya… por favor, no digas esas cosas en voz alta.

Avergonzada de que las personas que pasan quizás puedan escucharnos.

– No me importa eso, yo te amo Risa, y quiero que todo el mundo lo sepa.

Miya se levanta y grita a la montaña.

– ¡Yo amo a Azumi Risa!

– ¡Miya! No debemos gritar en la montaña a menos que sea una emergencia.

– No me importa si es lo que debo hacer para vuelvas a tener la confianza que tenías en ti misma. Eres hermosa, Risa y puedes hacer lo que sea que te propongas.

– Miya… entonces ¿Tú crees que puedo llegar al segundo mirador con nuestras amigas?

– Sólo hay una manera de averiguarlo – dice entregándome mi bastón – ¿nos vamos?

– Seguro, Miya.

– Andando.

Dicho eso, nos tomamos de las manos y nos apoyamos sin separarnos ni una vez, avanzando cada vez más lejos y por camino más empinado hasta la cima.

Y justo cuando pienso que estoy a punto de rendirme otra vez.

– ¡Mira Risa! ¡Observa!

Llegamos a la entrada del segundo mirador de la montaña.


Segundo Mirador de la Montaña

– Lo… ¿Lo logramos?

– ¡Lo logramos, Risa! ¡Lo logramos!

Entramos emocionadas al segundo mirador de la montaña, donde nos encontramos con Satsuki, Rikka y Sayuki, quienes nos reciben y saludan alegres.

– ¡Risa, Miya! ¡Lo lograron!

– ¡Risa-nee!

Rikka va a abrazarme pero al hacerlo, tengo tan poca energía que me tumba abajo con ella.

– ¡Oye, tú! ¡Quítale tus brazos de encima a mi novia!

Miya consigue separarnos y me ayuda a levantarme del piso.

– ¿Estás bien?

– Sí, gracias Miya, pero no tenías que quitarme a Rikka de esa manera.

Ya que estamos todas de vuelta en pie, noto que no están Mai y Reo, así que pregunto.

– ¿Dónde están Mai y Reo-senpai?

– Ah, resulta que Reo se desmayó a medio camino, así que Mai la cargó en su espalda el resto del camino y ahora están las dos agotadas descansando por allá.

Las apunta tiradas en el suelo casi desmayadas y agotadas por la subida.

– Felicidades, Risa-chan, el hecho de que hayas logrado llegar aquí todavía en pie habla mucho sobre ti y sobre quien eres.

– ¿De verdad?

– Así eres, una persona increíblemente fuerte Risa, felicidades. Y ahora para tu recompensa…

– ¡WOW!

Satsuki nos lleva hacia la increíble vista maravillosa desde la cima del segundo mirador.

Una vista increíble del valle verde Yamanashi, rodeado por los 5 lagos que la conforman y el impresionante cielo azul a lo alto de la montaña.

– ¿Qué les parece?

– Es en verdad… hermoso.

Digo aún sin poder creer la hermosa vista que tenemos ante nosotras. En verdad había valido toda la pena del mundo llegar hasta acá.

– ¡Vaya! Pero miren nada más quienes decidieron despertar.

Dice Satsuki haciendo referencia a Mai y Reo, quienes por fin se ha levantado.

– Bienvenidas de nuevo al mundo de los vivos ¿Gustan algo de té y un sandwich?

– Sí, por favor.

Mai y Reo son las primeras en recibir su sándwich, seguidas de todas nosotras.

A lo alto de aquel mirador, tomamos nuestro pequeño almuerzo y ya una vez que nos hemos recuperado, nos tomamos nuestro tiempo para apreciar la vista y tomarnos varias fotos a la orilla de aquel mirador, primero todas juntas, después una por separado y finalmente nos tomamos una foto acompañada de nuestra pareja, terminando con pequeño beso en los labios o la mejilla.

Reo es quien más se resiste a ser fotografiada tomándole un beso, pero Mai la toma en sus brazos y consigue robarle un beso justo cuando les tomamos la foto.

Rikka y Sayuki se dan un dulce y tierno beso en sus mejillas y finalmente cuando llega el turno para Miya y yo, decido recompensarla por el increíble trabajo que hizo el día de hoy dándome ánimos y apoyo para conseguir llegar a la cima de esta montaña.

– Muchas gracias por todo lo que hiciste por mí el día de hoy, Miya, buen trabajo.

Dicho eso la volteo conmigo para darle un dulce y profundo beso en los labios justo cuando nos toman la foto en la cima de esa montaña.

Al separarnos nos miramos a los ojos y Miya me vuelve a dar otro beso en los labios justo cuando nos toman la otra foto. Después de todo, había sido un día digno de conmemorarse con varias fotos, orgullosas de haber conquistado la montaña.

– Gracias a ti por permitirme apoyarte, Risa.