Ya conocen mis advertencias, por lo que solo queda decir si no son adeptos a este tipo de historia favor de salir y leer otro tipo de historias, por lo que por lo demás disfruten la lectura.
No soy dueño de Naruto o de aquellos cuentos tradicionales y la historia se hace solo con el fin de entretener sin ánimos de lucro.
Capítulo 00
Naruto observo con recelo las pilas y pilas de libros de aquel lugar, el esperaba entrenar no estudiar.
"Vamos Gaki" Dijo Jiraya con voz fuerte.
"Enserio Ero-sennin" Gruñó con enojo "¿Para qué estamos aquí?"
El hombre mayor dio la vuelta y observó a su pupilo "Tsunade quiere que guardemos los registros de este templo para que no caiga en manos equivocadas".
Era un secreto para muchos que aquel templo alguna vez perteneció al clan Uzumaki, la única razón por la que Tsunade y Jiraya conocían tal hecho era porque ambos lo habían encontrado gracias a la sangre de la Hokage, algo que ahora Jiraya estaba aprovechando gracias a Naruto.
"Yo me encargo de esta zona y tu ve al otro lado y guardarlos en pergaminos de almacenamiento".
El rubio gruñó, pero aun así se fue.
No tenía mucho tiempo que había aprendido a sobre los pergaminos de almacenamiento de uno de los libros sobre sellos que le entregó Jiraya, fue tan rápido en aprenderlo que el propio Ero-sennin se sorprendió, el solo había tardado 15 minutos para comprender tal sello, algo que muchos tardarían horas o incluso días en comprender y realizarlo, sin embargo, fue lo único que aprendió de aquellos libros y fue porque al chico rubio no le gustaba leer, el prefería aprender Jutsus en vez de Sellos.
Caminando con cierto enojo empezó a guardar las pilas y pilas de polvorientos libros.
"Estúpido Ero-sennin, deberías de estar enseñándome Jutsus poderosos en vez de tratarme como mula tebayo" Exclamó con enojo el joven rubio.
El chico observó con cuidado a su alrededor, el lugar apenas parecía mantenerse en pie, era tan viejo que la mayoría de las estanterías estaban rotas, sin embargo, en medio de todo aquel caos quedaba uno en pie, pero este estaba vacío o al menos eso parecía hasta que propio el rubio se empezó a acercar se pudo observar un libro, estaba tan polvoriento que fácilmente podría pasar desapercibido en el estante.
Naruto lo observó con cierta curiosidad mientas limpiaba con la mano el polvo en él.
"Cuentos antiguos" Murmuró el rubio al observar su portada, alzo ligeramente la ceja ante el título del libro "Enserio Ero-sennin, me mandaste a guardar cuentos".
En su rostro solo demostraba una mueca de disgusto y negó con la cabeza, cuando iba a guardar ese libro para irse, le entró curiosidad por saber el contenido, en sus trece años nunca había leído un libro sobre cuentos y considerando su infancia mucho menos alguien le leyó alguno o al menos él nunca lo recordó.
"¿No puede ser tan malo como los libros de la academia verdad?" Habló para sí mismo mientras abría aquel antiguo libro.
Mientras leía poco a poco su ceño se fue haciendo más y más pronunciado "¡Que mierda de cuentos son estos!, una niña y su abuela devorada por un lobo, una madrastra que envenenó a su hijastra por ser demasiado hermosa y el peor un rey que violó a una joven dormida dattebayo" Exclamó el niño y cuando iba a tirar lejos aquel libro de malas historias, una de las hojas le corto ligeramente su dedo dejando caer una pequeña cantidad de sangre sobre él.
Antes que Naruto pudiera reaccionar un portal blanco lo engulló.
"EEEEEEEEEEEEEEH" Naruto gritó entre el miedo y asombro, sus ojos observaron varias imágenes borrosas, jóvenes figuras femeninas, extrañas criaturas y castillos antiguos, fue así hasta que un destello blanco hizo que entrecerrara la mirada y cuando dejo de brillar un cielo azul fue revelado ante sus ojos.
"¿Qué?" Fue lo único que pudo decir el rubio cuando cayó en una casa debajo de el con algo amortiguando su caída.
Gimiendo de dolor alzo la mirada para encontrar a un hombre cerca de los 40 años sin pantalones, al parecer fue ese hombre quien amortiguo su caída, cuando observó con mayor cuidado su entorno vio a una joven chica, probablemente dos años mayor que él, esta se encontraba en una cama al parecer dormida, sus cabellos eran ondulados de color rubio miel, piel pálida como si nunca hubiera sido expuesta al sol, cuando vio su rostro, el chico no evitar admirar su belleza, era hermosa.
Por alguna extraña razón el corazón del joven latió con frenesí y como si una fuerza invisible lo atrajera hacia ella, poco a poco se fue acercando a la joven, pero antes que pudiera acercarse más, Naruto pudo darse cuenta de la situación en la estaba la joven, el vestido de la joven estaba arremangado hasta la cintura, sus piernas estaban forma de M y mientras que su ropa interior estaba desgarrada, unos suaves y ligeros risos rubios cubrían su desnuda zona inferior.
Un gran sonrojo cubrió el rostro de shinobi que haría palidecer al Hinata, sin embargo, su vergüenza se convirtió en ira, cuando se dio cuenta de lo que intentaba hacer aquel hombre.
Violación.
"Bastardo" Gruñó el rubio cuando volvió su mirada hacia aquel hombre que empezaba a levantarse.
"¿Quién hoza atacar a este Rey?" Gritó con enojo hacia el joven.
"¿Que le hiciste?, ¿Porque ella esta así?" Replicó el joven.
El hombre mayor se burló del joven "Con que ella es tu mujer" Con una mirada lujuriosa observo a la hermosa doncella "Ella a partir de hoy será mía y solo mía, como tu Rey te lo ordeno que me la dejes"
"VETE A LA MIERDA MALDITO PERVERTIDO DATTEBAYO" Gritó el rubio y con eso se lanzó hacia el hombre con un puñetazo que lo mando al otro lado de la habitación.
El rey gemía de dolor, su quijada ardía, mientras que de su boca surgían sangre y dientes.
Desesperado y en dolor el hombre encontró a la vista su pantalón y espada, mientras se arrastraba hacia ellos escuchó la voz del joven atrás de él.
"No eres un hombre, eres una bestia" Lanzó un kunai que de incrusto en la mano del rey quien estaba a punto de tomar su espada.
Este gimoteó en agonía mientras tomaba su mano ensangrentada hasta que percibió un dolor en su pecho, lentamente dirigió su mirada hacia su pecho para encontrar otro extraño cuchillo incrustado en su corazón, así fue como sin darse cuenta Naruto había matado al Rey de la historia de la Bella Durmiente, Sol, Luna y Talia.
El rubio suspiró cuando una sensación de culpa arraigo su cuerpo, había matado, anqué claro había matado a un hombre que intento violar a una chica, pero aun así el acaba de asesinar, la culpa que sintió era la misma que tuvo cuando lo hizo por primera vez, una sensación que Ero-sennin dijo que siempre debía de sentir, porque si dejaba de hacerlo se convertiría en un verdadero monstruo.
"Taju Kage Bushin no Jutsu" Unas series de clones aparecieron en la habitación "Salgan y verifiquen el lugar" Sin embargo una sensación incomoda lleno su cuerpo.
"Hai" Respondieron los clones.
Suspirando dirigió su mirada a la joven mientras se volvía a sonrojar, con cuidado acomodo su vestido cubriendo sus partes íntimas mientras verificaba a la joven.
"Su temperatura es normal" Murmuró dándose cuenta la chica aún seguía viva, aunque no parecía que tuviera alguna herida visible "Tal vez fue drogada" Dijo eso fue lo único que se le vino a su mente, pero una pequeña mancha roja en su vestido le hizo entrecerrar los ojos, era ligero como un hilo rojo, mirando con cuidado se dio cuenta que se dirigía desde una de sus manos.
Tomando su mano verifico que tenía algo oscuro y delgado incrustado en una los dedos de la joven, de esa pequeña herida era de donde salía la sangre.
No parecía algo grave, pero el ojiazul azul sabía qué podría pasar si llegase infectarse, eso lo había visto en antiguos carpinteros y era notable, varios de ellos al no sacarse las astillas llegaron a perder sus dedos.
"No es grave, pero es mejor prevenir que curar" Murmuró.
Antes que pudiera quitar la astilla una serie de imágenes cruzaron su mente.
"Eh"
Al parecer unos de sus clones cayo en una trampa para animales y lo hizo desaparecer.
"¿Por qué puedo recordar lo que hizo dattebayo?" Expresó con sorpresa "Tal vez" Susurró "Kage Bushin no Jutsu" Un clon apareció frente a es "Ve afuera y encuentra a los demás clones, diles que desaparezcan y una vez que termines también tu hazlo"
"Hai"
El chico espero un momento para saber si lo que pensó era completamente cierto "Wooow" Murmuró mientras parpadeaba sorprendido cuando los demás clones empezaron a desaparecer.
"Nunca me di cuenta de eso" Negó con la cabeza "Tal vez sea útil más adelante, pero antes de eso" Expresó mientras utilizaba un poco de Chakra mientras aplicaba cierta presión en el dedo de aquella joven, poco a poco aquel objeto empezó a salir, cuando sobresalió una parte logro sacarla fácilmente con sus dedos, era un fragmento de una aguja.
Un ligero gemido lo saco de sus pensamientos, volvió su mirada hacia aquel sonido, era la joven que empezaba a despertar.
"¿Dónde estoy?, ¿Qué fue lo que paso?, ¿Quién eres tú joven caballero?" Dijo aquella chica con voz suave pero aun adormilada.
El rubio iba responder, pero un fuerte jadeo de la joven y una mirada de terror lo hizo detener.
La chica observaba con miedo el cadáver del hombre mientras retrocedió hasta chocar con la cabecera de la cama.
"Me van a matar" Murmuró la joven entre llantos y jadeos "Padre, Madre ayúdenme".
"No, no, no" Dijo rápidamente el rubio "No te voy a hacer daño, ese hombre quería hacerte daño mientras dormías" Dijo con rapidez mientras pretendía calmar a la joven.
"Eh" La joven miro al chico con los ojos llorosos y con miedo.
Naruto se acercó a la joven mientras esta ante tal acción se abrazó a sí misma.
Tal cosa hizo que el rubio hiciera una mueca "Cuando llegue estabas inconsciente, mientras que el intentaba quitarte la ropa" Dijo mientras señalaba hacia una prenda blanca que estaba destrozada en la cama.
Ella dirige su mirada hacia donde señaló y sus ojos ampliaron aún más, inconscientemente sus manos se fueron a su parte inferior y se puso roja cuando se dio cuenta que no traía puesto nada debajo de su vestido.
"Estas bien" Dijo Naruto con preocupación al darse cuenta de que la chica se había quedado muda durante un buen rato.
La joven doncella desvió su mirada hacia el rubio, sus propios ojos azules se encontraron con los azules preocupados del joven, tal mirada hizo que su corazón latiera tan rápido que sentía que podría salirse de su pecho, mientas una cálida sensación recorrió todo su cuerpo, su mente solo podía ver el rostro del joven, era como si el chico fuera especial para ella, ahí fue cuando recordó las palabras de su madre, las sensaciones que llegaría a tener cuando encontrara a su verdadero amor, eran las mismas sensaciones que recorrían su cuerpo y mente, el joven caballero delante de ella era su único y verdadero amor, con quien se casaría, tendría hijos y viviría felices para siempre.
Naruto podía sentir la ardiente mirada de la chica hacia él, sentía como si hubiera hecho algo malo, ahí fue cuando desvió la mirada, pero para su mala suerte de encontró mirando hacia la modesta ropa interior, trago saliva cuando se dio cuenta del porque la chica lo estaba viendo raro (Por supuesto que el malinterpretó)
"Perdón".
Ella observó hacia donde dirigía su mirada "Me vistes, verdad, me vistes" Susurró y se volvió a sonrojar cuando observo como el rubio desviaba la mirada con un rostro igual de sonrojado que el de ella *El me vio, el me vio* Gimió internamente con vergüenza "Te harás responsable de mi" Susurró.
"Eh" Naruto parpadeo confundido.
La joven miro hacia el "Te harás responsable por verme verdad".
Naruto miro confusamente a la chica *Responsable, acaso me ira a golpear como lo hacen las mujeres a Ero-sennin por espiarlas, pero yo no tuve la culpa* Gimió internamente, iba responder groseramente pero cuando vio la mirada ansiosa de la joven sus palabras murieron en su garganta y solo logro responder un suave sí.
Una hermosa sonrisa apareció en el rostro de la chica, por alguna razón Naruto respondió también sonriéndole.
"Debo decirle a Padre y Madre" Dijo con alegría mientras saltaba de la cama.
"Espera" Dijo el rubio.
"Pasa algo mi destinado" Dijo suavemente la joven.
"Destinado" Expresó confusamente, negando con la cabeza dijo algo que probablemente a la joven lo le gustara "No hay nadie aquí, aparte de nosotros"
La joven miro confusamente.
Una mueca apareció en el rostro del rubio "Este lugar está abandonado, revise a nuestro alrededor y este lugar parece estar en muy mal estado, como si no se hubiera utilizado en mucho tiempo tebayo".
"¿De qué hablas?" Mientras sentía pesades ante aquellas palabras.
El rubio suspiro "Estamos solos aquí".
Ella negó con la cabeza "No, no, Padre y Madre estaban conmigo, lo recuerdo" y sin decir otras palabras salió corriendo en busca de sus padres.
Naruto podía escuchar a la joven llamando a sus padres, poco a poco aquellas llamadas fueron más y más desesperadas, una mirada de dolor cruzo el rostro del shinobi cuando escucho los sollozos de la joven.
Naruto camino hacia el cuerpo de hombre mayor, saco sus dos kunai y salto al agujero donde el impacto hace unos minutos, ahí fue donde miro a la joven, estaba arrodillada donde se encontraba una fuente seca, el salto hasta donde estaba ella.
"No están, no están" Decía la joven entre sollozos mientras volvía la mirada hacia el chico detrás de ella "Estoy sola, estoy sola".
Cálidas lagrimas brotaban sin cesar, bañando aquel hermoso rostro.
Naruto conocía tal dolor, es dolor de estar solo, sin padres sin alguien en que confiar, pero a diferencia de él, ella apenas lo había perdido, el solo verla en ese estado una sensación dolorosa apareció en su pecho, como si le dijera que no que quería verla llorar, quería desaparecer su dolor.
"No lo estas" Dijo suavemente "Estoy aquí".
Los ojos azules de la joven miraron a los ojos azules del chico.
"Estarás conmigo para siempre" Dijo la joven su mirada mostraba una esperanza jamás antes vista.
"No"
Tal respuesta causo un terrible dolor dentro de ella, incluso más que la perdida de sus padres.
Naruto se acercó a ella y le seco las lágrimas de su rostro "Estaré ahí todo el tiempo que tu decidas que permanezca contigo tebayo"
"Todo lo que yo decida" Murmuró y sin pensarlo dos veces abrazo al joven "Dia y noche, quédate a mi lado" Susurró a su oído.
"Así será" Respondió mientras ambos se fundían en un abrazo.
Naruto sin saberlo había cambiado uno de los Cuentos que había leído, y a la vez empezaría su viaje para regresar a casa, pero no sería sencillo, después de todo este era un lugar donde las princesas, esperaban al hombre de sus sueños, aquellas niñas y jóvenes quienes escucharon la venida de su media naranja o su destinado, y conociendo la personalidad del chico rubio, sobre todo por su complejo de héroe, muchas princesas, criaturas de fantasía o doncellas caerían rendidas a sus pies, Naruto su príncipe azul.
