Capítulo 8:

"Claudia, ¿cómo era mi amistad con Rick?".

Claudia se detuvo a medio camino desde la cocina mientras llevaba dos tazas de té en sus manos. Sin darse cuenta, se mordió los labios. Lisa la observó detenidamente.

"¿Por qué? ¿Pasó algo en Nueva York?", preguntó tratando de quitarle importancia a su propia reacción mientras disponía las tazas en la mesa de la sala. Lisa se cruzó de piernas intuyendo que algo no estaba bien.

"No, Pero Tom, mi médico, me dió a entender que debía ahondar en ese tema. Parece que no lo convenció mucho cuando lo presenté como un buen amigo".

"Tu doctor es un hombre perspicaz", comentó Claudia sentándose frente a ella.

"Digamos que Rick cuando lo conoció puso la misma cara que Dana cuando se comió un limón en el almuerzo".

Claudia contuvo la risa. Rick Hunter no se caracterizaba por su sutileza.

"¿Y tú qué pensaste?"

"Que estaba comiendo algo con mal sabor", confesó ajena a mayores interpretaciones.

"Ok, esto era cosa de tiempo, ¿todavía no puedes beber alcohol, verdad?", Lisa negó con la cabeza.

"Tómate tu té antes de que se enfríe. Yo necesitaré algo… más fuerte", dijo levantándose en busca de una copa de vino. Lisa se comenzó a preocupar.


"¿Entonces fuimos pareja?", preguntó tratando de entender la historia. Claudia parecía particularmente inespecífica con su relato.

"Algo así… sólo te puedo hablar desde lo que ví y lo que hablamos. Lo trataron de mantener en secreto pero eran demasiado obvios, hasta el almirante sabía".

Lisa enrojeció sin saber por qué.

"Entonces no éramos una pareja… ¿amigos con beneficios?".

"¿Y de dónde aprendiste ese concepto?", preguntó Claudia con curiosidad.

"Libros y televisión", respondió Lisa con tranquilidad. Claudia rió suavemente.

"Tampoco diría que amigos con beneficios, porque eso se resume específicamente en sexo y diversión y ustedes… eran más intensos y regulares que eso".

"Entonces no entiendo", dijo derrotada.

"Únete al Club", bromeó Claudia sarcásticamente tomando de su copa.

"Y esta chica que él quería, ¿era su novia? ¿no habré sido 'la amante'?" preguntó haciendo las comillas con los dedos.

"Tengo que empezar a revisar qué estás viendo en televisión", comentó Claudia sonriendo.

"No, tampoco eso. Él no tenía una relación formal con ella tampoco"

"¡Entonces nada en esta historia tenía un nombre! ¿en serio yo dejé que algo así pasara?", preguntó dudosa.

"Lo mismo nos preguntamos todos, cariño. Esos dos años fueron muy 'anti-tú'. Incluso le limpiaste la casa", respondió levantando una ceja. Lisa no sabía mucho, pero algo en su interior le dijo que eso no estaba bien.

"¿Qué me pasó?"

"Lo único que puedo decirte es que estabas enamorada. Y a veces uno hace grandes estupideces estando enamorado".

"Leí sobre eso, pero estaba en la sección de novelas de ficción así que no le dí mayor importancia", explicó Lisa tomando su té, pero se había enfriado.

"Pero él no estaba enamorado de mí", no fue una pregunta sino una afirmación. Claudia hizo un mohín.

"Tienes que hablar con él para más detalles, pero diría que al comienzo no. Le resultabas atractiva, de hecho las chicas del puente y sus compañeros pilotos lo bromeaban por eso, pero amor/amor, la verdad creo que pasó después, mucho después".

"¿Por qué te pones triste?". Lisa observó con atención cómo los ojos de su amiga tomaban un gesto cabizbajo.

"Porque no lo pasaste bien, especialmente cuando esta chica volvió a aparecer en sus vidas y descolocó todo. Estabas muy afectada, incluso pensaste en renunciar".

Lisa la miró asombrada, porque de todo lo que le habían contado acerca de ella en el pasado, su trabajo era extremadamente importante para ella.

"No sé qué pasó cuando desapareciste, pero Rick cambió radicalmente ese día. Tiendo a pensar que se dio cuenta que te amaba y no alcanzó a hacer nada al respecto, pero son sólo especulaciones. Debes hablar con él".

Lisa asintió aunque le resultaba muy incómodo pensar en acercarse a él con este tema.

"Claudia, me pasa algo muy extraño cuando estoy muy cerca de él. Siento una especie de rechazo físico".

"¿Te desagrada?"

"No, no diría eso. Más bien es como si estuviera alerta".

Claudia la miró con tristeza.

"No me extraña la verdad, y lo lamento por él. Cuando te digo que lo pasaste mal, especialmente cerca del ataque de Khyron, fue muy mal. Nunca te había visto así, dolida, quebrada, sin un norte. Pienso que quizás algo dentro tuyo te quiere prevenir".

Lisa apoyó la cabeza en su mano reflexionado.

"¿Hay algo más que así de importante que no me hayan dicho?".

"No, esto es lo único", dijo seriamente y sintiendo la culpa de haberlo ocultado.

"Entiendo que me quieras proteger Claudia, pero no puedo avanzar realmente si no tengo toda la información. Tienes que dejar de verme como una persona frágil".

"Lo sé cariño, y lo siento mucho pero sin ánimo de justificarme, tenerte aquí es un milagro y sólo deseo cuidarte", respondió con los ojos llenos de lágrimas. Lisa caminó hacia ella y le tomó las manos.

"De verdad que lo sé. Pero no te enfoques en cómo me veo ahora, sino en lo que he logrado. No creo que sea tan débil como todos piensan. Bueno, todos menos Miriya", bromeó y le guiñó el ojo y Claudia rió suavemente a pesar de las lágrimas.

"Es cierto, y me disculpo nuevamente".

Lisa la abrazó comprensivamente. Sabía que no era fácil para ella verla tan diferente a la persona que conocía.

"¿Algo más que deba saber de Rick Hunter?", le pregunto entre broma y en serio. Claudia suspiró.

"Rick está peleando con sus propios demonios. Cuando creyó perderte cayó en una profunda depresión e hizo cosas autodestructivas, como beber más allá de lo socialmente aceptable", explicó y Lisa entendió.

"Cuando lo conocí, ese día estaba 'ahogando las penas' como dice Joey. En ese momento no entendía bien a qué se refería pero ahora sí".

"Rick siente mucha culpa por lo que pasó y no supo lidiar con ella, pero está mejorando".

"Cuando conversé con Tom me dijo algo que ahora me hace sentido. Que había visto familiares, esposos, caer en abismos cuando pierden a los suyos, depresión, alcoholismo, a veces incluso cosas peores. Supongo que vio en Rick algo de eso. La verdad yo no me di cuenta, me quedé con que sólo era un buen amigo".

"Y lo fue al comienzo, y sin duda ahora lo es, un excelente amigo. Pero Lisa, que esto que conoces no te empuje a algo que no sabes siquiera si deseas. Lo de ustedes quedó en el pasado, de alguna forma murió hace dos años. No tienes ninguna obligación de retomar esa relación con él y menos aún si sientes que físicamente algo no cuadra. Si en algún momento te interesa otra persona, no lo dudes. No tienes un vínculo que te amarre a Rick legal ni moralmente. Eres libre de hacer lo que quieras".

Lisa sonrió agradecida por sus palabras y apretó sus manos.

"Gracias por tus palabras. Me resultaba raro lo de Rick pero ahora sí me hace sentido su extraño comportamiento. Voy a conversar con él cuando me sienta preparada. De cierta forma ahora es positivo que nuestra 'relación' no haya tenido nombre, debería darme la libertad que necesito para seguir adelante en esta nueva vida. Lamento que él haya sufrido tanto y no es mi deseo que se siga auto-castigando, pero no tengo intención de iniciar algo romántico con él y ni mucho menos retomar lo que tuvimos. La verdad no me interesa él ni con nadie por ahora en términos románticos. Recién estoy conociendo el mundo, descubriendo la amistad y el afecto, ni siquiera se me ocurre lo que será el amor más allá de lo que he leído en algunos libros. Si Rick quiere ser mi amigo ahora, es lo único que le puedo ofrecer".

Claudia vió determinación en sus palabras y sabiduría, probablemente también algo inherente de ella. Sonrió aliviada de que tomara esta información con calma y sintió que estaría bien, que podía manejarlo. Por otro lado sintió lástima por Rick, porque iba a resentir dolorosamente el escuchar de ella que sólo lo ve como un amigo, así como él se refirió a ella indiferentemente en el pasado para obviar lo que tenían. Así son a veces las vueltas de la vida.


Claudia caminó hacia el hangar. Usualmente no iba a esos lugares porque le recordaban a Roy, pero tenía algo importante que hacer.

"Hola Rick", dijo acercándose a él mientras él bajaba del Skull-01. Le dio una gran sonrisa.

"¡Claudia! que gusto verte", la saludó y ella sonrió inquieta, cruzando los brazos nerviosa.

"¿Pasó algo?", le preguntó al ver su reacción.

"Tranquilo, nada malo. Lisa está bien, pero tengo que hablar contigo, ¿tienes un minuto?"

"Por supuesto".

Caminaron hacia una zona libre de oídos curiosos. Claudia miró el suelo y tomó aire.

"Lisa me preguntó por ustedes y su relación en el pasado y yo le respondí".

Rick sintió que el corazón se le iba a salir del pecho y le faltaba el aire. Palideció de inmediato.

"Traté de ser lo más general posible pero no podía negarme a responder a sus preguntas", le explicó, un poco preocupada por su reacción.

"¿Y qué… qué dijo?".

"Lo tomó bastante bien. Era cosa de tiempo que empezara a atar cabos, Rick. Es una mujer muy inteligente y tus reacciones no pasan inadvertidas".

Él miró hacia el suelo sintiendo una convergencia de emociones. Claudia le dio unas palmaditas de consuelo en el hombro. "Yo creo que ya se había dado cuenta".

"¿Soy así de obvio?"

"Digamos que es mejor que nunca juegues poker", ella bromeó tratando de relajarlo un poco. No resultó.

"¿Hasta dónde sabe?".

"No creo que sea un tema de 'hasta donde sabe' sino con qué profundidad. Sólo le hablé desde mi perspectiva. Le dije que tenía que conversar contigo y por eso vine a avisarte".

Rick la miró francamente en pánico. Claudia suspiró con resignación.

"Lo siento, pero sabías que esto iba a pasar más temprano que tarde".

Rick se llevó la mano a la cabeza y tomó aire.

"Menos mal que me dijiste esto al volver de patrullar y sí, tienes razón. No podía seguir esquivando el tema", respondió recordando los consejos de su terapia.

"Será una prueba para tí, pero confío que lo harás bien. Sin embargo debo decirte algo y quiero que lo tomes con madurez y no como una afrenta personal".

Rick la miró con atención y asintió, listo para lo que fuese que le tenía que decir.

"Me gustaría decirte que no te atrevas a dañarla o te las verás conmigo, pero creo que hace rato ya pasamos ese límite. Ten cuidado cómo hablas con ella, sé sincero pero no cruel. Ella no es la Lisa que era antes de que todo esto pasara. Por favor te pido que pienses en ella primero antes de abrir la boca. Lamento mucho lo que has pasado y de verdad espero que puedas sortear tu depresión de buena manera, pero mi lealtad es y será siempre con ella, ¿entendido?".

Rick la observó con atención y asintió en silencio captando el mensaje. Claudia tragó saliva tratando de no herirlo más de lo que ya estaba pero era imprescindible rayar la cancha del tema. Era demasiado importante que él manejara la situación con tacto.

"Me debo ir. Te deseo suerte", dijo por última vez dándole la espalda, caminando hacia la base. Rick la miró ir pensando en qué haría.

"¿Qué pasa?", se acercó Max preocupado.

"Llegó el momento de hablar con Lisa", respondió con la vista fija en el horizonte. Tenía que controlar el miedo que sentía de perderlo absolutamente todo, otra vez.


Rick salía de la base con la mente perdida, pensando cómo haría para enfrentar a Lisa cuando su voz lo distrajo del camino.

"Hola piloto".

Se volteó y la vio apoyada en el muro, esperándolo. El estómago se le apretó horriblemente.

"Hola", murmuró tímidamente.

Era un día frío. Lisa usaba su abrigo de colores, un gorro y bufanda de lana, viéndose aún más pequeña de lo que era. Se acercó a él lentamente.

"¿Qué tal si caminamos?", le ofreció con una leve sonrisa, entendiendo su nerviosismo. Rick asintió y comenzaron a andar sin una dirección en especial.

Rick recordó una situación parecida, cuando caminaron juntos una noche de lluvia sin saber qué decir. En esa oportunidad todo terminó de una forma muy diferente. Le dolía revivir el pasado pero cerró los ojos un momento y respiró, concentrándose en el ahora.

"No sé realmente cómo empezar", confesó con los ojos pegados en el camino. Ella lo miró de reojo.

"Los libros parten habitualmente desde el inicio, aunque hay algunas excepciones", respondió relajadamente, dándole una entrada. Rick la miró y se sonrojó.

"Lamento no habértelo dicho".

"Está bien. Creo que puedo entender tu motivo", respondió poniendo las manos en los bolsillos del abrigo. "Pero ahora que ya lo sé, tengo preguntas que sólo tú puedes responder".

Rick tragó saliva nervioso y se apretó los labios con fuerza.

"¿Quieres que te cuente la historia o prefieres preguntar?", se atrevió a decir. Lisa lo pensó por un momento.

"Cuéntame la historia. Me interesa conocer tu punto de vista".

Rick tomó aire y se preparó a hablar, sintiendo que el estómago se le hacía un nudo.

"Cuando el SDF-1 hizo el salto quedé atrapado con una chica en una zona inhabitada de la nave. Al comienzo pensamos que éramos los únicos sobrevivientes y eso nos acercó. A raíz de eso nos hicimos amigos. Ella era una chica llena de vida, optimista y con una energía que iluminaba cualquier habitación. Nos hicimos muy amigos y, durante un tiempo, pensé que estaba enamorado de ella. Después de eso, me enlisté.

Tu y yo en cambio fuimos más que compañeros de batalla. Todo empezó en medio de la guerra contra los Zentraedi. Yo era un piloto novato, arrogante y despreocupado. Tú, en cambio, eras la Primera Oficial de la SDF-1, siempre tan profesional y seria." Lisa sonrió al escuchar eso, no era la primera vez que se lo decían. "Al principio, discutíamos todo el tiempo. Parecía que nunca podíamos estar de acuerdo en nada. Pero con el tiempo, esas discusiones se convirtieron en algo más. Hubo una misión en especial, cuando quedamos atrapados en una nave alienígena. Pensamos que no saldríamos con vida, pero en ese momento nos dimos cuenta que sentíamos algo el uno para el otro, aunque fuera a través de un beso forzado. Pasamos por muchas cosas juntos. La guerra nos cambió, pero también nos unió. Aprendí a ver más allá de tu fachada de oficial estricta, y descubrí a una mujer increíblemente fuerte, cariñosa y apasionada". Rick suspiró perdido en los recuerdos.

"Hasta ahí todo suena bastante razonable", comentó Lisa.

"El problema empezó cuando volvimos a la Tierra. Durante la Reconstrucción llevamos nuestra relación al siguiente nivel, pero no lo formalizamos. No lo formalicé. Me resultó más sencillo dejar que las cosas simplemente pasaran, en vez de aclarar mis sentimientos. Durante esa época esta chica siguió con su vida pero me encapriché con su recuerdo, a pesar de estar contigo. Yo sabía que tus sentimientos hacia mí eran fuertes a pesar que nunca lo hablamos directamente, pero me lo demostrabas todos los días y también opté por no verlo. Todo estaba relativamente en calma hasta que un día esta chica volvió a aparecer en mi vida y removió el pasado. Ese fue el momento en que lo nuestro se quebró, pero para mí fue más fácil pensar en tecnicismos y que, como no teníamos nada oficial, no había daño, pero sí lo hubo. Te herí, incluso ibas a renunciar. Cuando te dieron el mando del SDF-2 te fuiste a despedir de mí y… yo estaba con ella. Ví tu tristeza y tu dolor y tu, valientemente, hiciste lo que yo nunca hice: me aclaraste tus sentimientos. En ese momento, cuando te fuiste corriendo comenzó el ataque de Khyron. Corrí buscándote para decirte que yo te quería, que te amaba y nunca te encontré fue… espantoso".

Lisa escuchaba en silencio mientras Rick no podía evitar que se le llenaran los ojos de lágrimas y la voz le temblara. Realmente estaba afectado.

"No sabía cuánto te quería hasta que no te tuve más a mi lado. Te hiciste esencial como el aire y saber que lo último que viste en tu vida fue mi indecisión me destruyó, y aún lo hace de cierta forma".

Ambos mantuvieron silencio mientras caminaban a pesar de que el frío les calaba los huesos. Rick tomó aire y se compuso, tranquilizándose un poco.

"Esa es la historia que olvidate y quizás fue mejor que lo hicieras", dijo Rick levantando la vista hacia el atardecer que comenzaba a caer.

"Sé que es difícil para ti contarme esto, y te lo agradezco", comentó ella seriamente, procesando toda la información.

"Era algo que debía hacer, pero no me atrevía. No quería que me odiaras y perderte de nuevo", reconoció sin atreverse a mirarla.

"No te odio, Rick. Ni siquiera conozco ese sentimiento. Para mí, lo que cuentas es una pieza importante del puzzle que es mi pasado y que trato de formar con lo poco que me queda. Pero es una historia más. No es fácil escuchar que tú, que ahora eres un amigo acérrimo, me hubiese dañado deliberadamente, pero más allá de la contradicción, no siento más o menos tristeza que al conocer cómo murieron mis padres o Karl".

Rick sintió uno de esos golpes emocionales que lo dejaban sin aire. Realmente era duro saber que para ella, era sólo un pedazo de su biografía. "Parte de mi tratamiento es disculparme con quienes dañé con mi adicción y quería decírtelo, quería pedirte perdón, pero no lo recuerdas. Es como disculparme con otra persona", comentó con angustia.

"Lo lamento Rick. Si de algo te sirve, yo te perdono. Te has transformado en un gran amigo y no quisiera verte sufriendo por algo que no tiene vuelta atrás, ¿entiendes?".

Rick asintió, asumiendo sus palabras. No había vuelta atrás. La Lisa de su pasado había muerto el día del ataque. Sintió como las lágrimas volvían a sus ojos.

"En esta historia que me cuentas, creo que el que tiene que perdonarse eres tú mismo". Por primera vez Rick se atrevió a mirarla a los ojos.

"No sé si algún día lo pueda hacer".

"Espero que sí, eres una buena persona Rick Hunter. Te mereces ser feliz".

Rick no pudo aguantar más el sollozo al escucharla. Se detuvo y miró hacia otro lado tratando de controlarse. Lisa dio un paso hacia él.

"Hey, si de algo te sirve, podemos seguir siendo amigos, creo que eso es algo especial. Claro, si es que no te hace sentir mal".

Rick la miró a los ojos y vio la sinceridad en ellos.

"Por supuesto que quiero ser tu amigo y no, no me haces mal, todo lo contrario. Ver que estás viva, aquí, es como volver a sentir la gravedad bajo mis pies".

Lisa conscientemente mantenía sus manos en los bolsillos para evitar otro contacto como el de Nueva York, pero a pesar de eso, sintió nuevamente esa sensación en su interior que la quería mantener al margen. Trató de sonreír.

"Entonces sigamos cultivando la amistad de estos últimos meses. Para mí eres muy importante, prácticamente uno de los pocos vínculos que me quedan y me ayuda a asentar las bases para el futuro".

Rick tragó saliva y trató de sonreír también. Ambos estaban muy incómodos.

"Vamos", le dijo Lisa retomando el camino. "No falta mucho para la casa de Claudia. Creo que nos vendría bien un café caliente".

Rick caminó a su lado en silencio a pesar del dolor que sentía en su corazón. De vez en cuando la miraba y a pesar de todo, sentía que había desaparecido un gran peso encima. Ella no lo odiaba pero tampoco lo amaba. La mujer a su lado, tan valiente como siempre, contra viento y marea, seguía a su lado aunque no fuera su pareja. Debía soltar el pasado si quería tener alguna oportunidad en el futuro con ella, aunque sólo fuera como su amigo.