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6ª . CAPITULO.

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En abril, Nabikis mil.

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Ranma estaba en el dojo, estaba entrenando, lo hacía solo, y se aburría, esperaba a Akane, que había salido de compras. Las clases ya habían acabado, y debía ponerse a punto pronto sería el campeonato mundial y participarían él y Akane.

-¡Ganaremos!, ¡Como hemos hecho siempre desde la primera vez que participamos en un torneo.- notó que era observado. -¡Llegas tarde!,!muy tarde!, debemos ganar. Este año participarán esas tres locas.

-No serán problemas, son fáciles de ganar, hace años que no pueden conmigo. Ni ellos contigo. Debemos llevar el nombre del dojo Tendo a lo más alto.

Los dos se rieron.

-Te has vuelto tan prepotente y creída como yo.,

-Tú lo has dicho, me he vuelto, he tenido un buen maestro. ¡Tú!

-Pero te equivoca en algo. Lo que debemos llevar a lo más alto. Son nuestros nombres lo que debemos llevar a lo más alto, el dojo se hará más grande cuanto nosotros seamos más famosos.

Los dos empezaron el entrenamiento y al cabo de las horas salieron en dirección al baño, se bañarían juntos.

Al salir del baño se dirigieron a la cocina.

-¡Dos semanas sin nadie en la casa!, ¡Dos semanas sin molestias familiares!

-¡Ranma!- Akane le echó la bronca ofendida, - ¡ni que te molestara la familia!.

-La familia, los amigos. A veces todos son una molestia.

- Volverán más tranquilos- Akane miró a su amigo, y puso un tono preocupado- lo harán, ¿verdad?, últimamente están insoportables- la joven bajó la cabeza y negó con la cabeza- sabes lo que buscan.

-SI, lo sé, lo sé. Lo que siempre han querido. Nuestros padres la unión de nuestras familias y un heredero. Nuestros amienemigos siguen buscando separarnos.

-La vez que se atrevieron a más fue cuando nos volvieron niños.

-Si, nos hicieron un favor, disfrutamos de esa temporada.

-¡Ese San Valentín!, ¡Ese White Day viendo florecer los cerezos!, tu regalo de ese día.

-Que Nabiki, volvió a vender, y la tuvimos que castigar. Pero logré recuperar tu regalo, lo tenía Kuno, le tuve que castigar a él también.

-Lo volvió a intentar varias veces, siempre fracasó, la hicimos fracasar.

-Pero su venganza fue…

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Algún tiempo antes

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Era el mes de abril, Nabiki salía del baño. Se había tenido que duchar. Su hermana y Ranma la había sometido a un severo castigo por vender el carrusel de Akane, Ranma lo recuperó de manos de Kuno, durante la tarea de recuperación, Ranma aunque era un niño le propinó una enorme paliza a chico de la trenza.

Ranma una vez recuperado el objeto, antes de salir de la Mansión Kuno se giró al compañero de Nabiki..

-La próxima vez que intentes quedarte algo de Akane… lo de hoy será un aperitivo.

Kuno miró a Ranma asustado. El niño no le había dejado un hueso sano, si esa paliza era un aperitivo, no quería, saber que saber lo que le haría si volvía a querer quedarse con ese objeto.

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Nabiki fue a visita a Tatewaki al hospital, y este le advirtió contra los dos niños.

-Ten cuidado, no son los mismos que cuando eran adultos, son más peligrosos.

-Puedo controlarlos, en definitiva sólo son dos niños.

Cuando iba a salir del jardín del hospital se le acercó una ambulancia , la miró. No iba reto, parecía que el conductor estaba borracho. Ese vehículo se le acercó mucho, estuvo apunto de ser atropellada por el vehículo.

Vio como ese estacionaba a pocos metros de ella, se abrieron las puertas, y en ese momento supo que los siguientes minutos lo iba a pasar mal.

De ese vehículo bajaron Ranma y Akane, y por enésima vez fue secuestrada por los dos niños, que la introdujeron en el vehículo.

Con horror vio como Ranma conducía, era el niño quien manejaba el volante, como el niño no llegaba a los pedales, eran accionados por Akane.

-Me tocaba a mi llevar el volante- se quejaba la niña.

-¡Gané yo al piedra, papel, tijera!. ¡Yo llevo el volante!.

-Al menos pon la sirena, quiero oír como suena.

-Akane, no llego. En el próximo semáforo. Por el freno de mano y enciéndela tú-Nabiki estaba amordazada, pero se movía mucho, intentaba escaparse- y de paso anestesia a tu hermana.

Y eso hicieron, la ambulancia, freno con el semáforo rojo, Akane salió de su posición, fue a lado de Nabiki, acostada y atada en la camilla.

-¡Nos debe mucho Nabiki!, ¡Eres la mala de la historia!, ¡y te gusta serlo!- Akane estaba haciendo lo que no debía, alargar su charla con Nabiki- desde siempre nos has fastidiado, nos has delatado a nuestros rivales-la niña puso una sonrisa traviesa que atemoriza a Nabiki, supo que Kuno tenía razón, esos niños eran peligrosos. Akane la iba anestesiar con el mazo, pero la ató aún más.

Encendió la alarma de la ambulancia, volvió a su puesto en los pedales del vehículo.

-¡Has tardado mucho!, se nos está acercando un policía.

-He tenido que atar a Nabiki, y también ajustarla.

Ranma no contestó, estaba viendo acercarse al policía.

-¡Akane!, ¡el pedal del acelerador!, ¡ya!- gritó el niño. Akane obedeció.

La ambulancia arrancó de repente, y dejó al policía asombrado. Que cogió su aparato de comunicación.

-Aquí agente F-18, robo de ambulancia, huye por la calle Takahashi, en dirección al centro comercial. Conducida por dos niños alguien le contestó- ¡Si, dos niños!, - nueva comunicación- si, los he identificado, son Ranma Saotome, y Akane Tendo. Por lo visto han vuelto a secuestrar a Nabiki Tendo… ¡No sé lo que les ha hecho esta vez!... no, no te preocupes, no pienso intervenir, recuperaremos la ambulancia y lo que le hagan a Nabiki no es asunto nuestro. Una cosa más, monta una porra, apuesto 1000 yen que la dejaran desnuda en medio del centro comercial.

El grupo policial no fue la único en montar apuesta en lo que le harían los dos pequeños a Nabiki, al saberse la noticia del secuestro de la joven, en todo el barrio se hicieron apuestas por el futuro de esa joven, apuestas en la que no participó la secuestrada, para su desgracia, ese día perdió mucho dinero.

Un anciano cruzaba la calle, apoyado en su bastón, lo hacía con lentitud, estaba aquejado de varias enfermedades, iba al doctor. En su juventud había ganado varios torneos de velocidad, ahora era mucho más lento, lo que antes hacía en segundos ahora tardaba minutos.

No vio la ambulancia llegar hasta el último momento, se asustó, soltó el bastón, y salió corriendo delante de la ambulancia, como los jóvenes de Pamplona delante del toro. Ese anciano recuperó la velocidad de antaño, incluso la superó, batió su propio record.

-¡Akane tengo un anciano corriendo delante nuestro!, ¡Que velocidad!- Ranma estaba asombrado con la velocidad del anciano.

-Ten cuidado no lo atropelles, no quiero hacerle daño a nadie.

En un cruce, el anciano siguió reto, y la ambulancia giró a la derecha, en contra dirección.

En otra parte de la ciudad había una carrera popular, los corredores habían recorrido pocos metros cuando fueron superados por el anciano que ganó la carrera, el hombre sólo podía decir asustado.

-¡La ambulancia!, ¡La ambulancia me quiere pillar!. – y apuntando la cámara con el recuperado bastón- esto es cosa tuya Ken, cuando te coja te voy moler a palos

El yerno del anciano vio a su suegro por la tele, trago saliva, supo que su suegro lo mandaría al hospital.

La ambulancia se acercaba a su objetivo, salvo que los dos conductores no habían contado con algo. Un grupo de hombres estaban abriendo una zanja en el suelo.

La ambulancia se dirigía hacía esa zanja.

-¡Aparta, aparta!- gritó Ranma a la zanja, pero esta no le hizo caso. Al ver Ranma el poco gusto de la zanja en apartarse gritó-¡Akane Sal de ahí abajo!.

La niña salió de debajo de Ranma se sentó encima de él, los dos se ataron con el mismo cinturón de seguridad y se abrazaron. Y gritaron… de diversión. Nabiki no se lo pasaba tan bien como los dos pequeños.

-"Si salgo vivas os prometo que os acordarnos de mi"- pensó la joven. Se dio cuenta de lo que había cambiado, de ser una mercenaria, a ser alguien que pensaba en la venganza.

La ambulancia se metió en la zanja. Los dos niños salieron ilesos. Nabiki logró desatarse, abrió la puerta trasera de la ambulancia, saltó al suelo, y descubrió por qué había una zanja. Había un escape de agua fecales y ella se metió en ellas.

Ya en casa recordó la vergüenza que tuvo que pasar. Ella, sucia y apestosa andando camino a casa. Viendo como la gente se reía de ella. Y peor viendo como la gente cobraba apuesta sobre ella, apuestas que ella no había participado, ni ganado nada.

Una vez duchada, había gastado una botella entera de gel para limpiarse, y una botella completa de colonia para quitarse el olor.

La joven se metió en su habitación y pensó en cómo vengarse de lis dos jóvenes. Debía recuperar su puesto en el dojo. Esos niños le habían quitado su puesto como chantajista de la familia, debía recuperar su posición, y que los dos niños volviesen a ser su fuente de ingresos.

Se sentó en su cama, miró su habitación y… tuvo la idea que la devolvería a la posición de la que nunca debió salir. Ya sabía como vengarse de los dos niños.

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Habían pasado unos días tranquilos, los dos niños no habían hecho muchas travesuras, tampoco los habían avisado del colegio en muchas ocasiones, una o dos veces en una semana, y siempre quien los castigaba era el entrenador de artes marciales, los dos niños no seguían sus instrucciones, siempre entrenaban a su modo, lo que no quitaba que fuesen muy superiores al resto de alumnos o al mismo entrenador.

Una vez en casa y acabado sus deberes, los dos niños tenían sus sección de entrenamiento, el auténtico entrenamiento, no debían bajarse estado de forma, por alguna parte estaban sus antiguos rivales, debían tener el nivel para seguir ganandolos.

Mientras entrenaban hablan, a veces se retaban y se lazaban pullas, pero hoy Ranma estaba serio, muy serio.

-¿Qué te pasa Ranma?, hoy estás muy serio. No pareces el mismo de siempre.

-Está todo muy tranquilo, demasiado tranquilo.

-La calma que procede a la tempestad.

-Si eso mismo. Hace días que no vemos a nuestros rivales … y Nabiki no hace nada, no es habitual en ella.

-Puede que se haya calmado, la última vez, quedó avisada, incluso Kasumi la advirtió.

-No, no me lo creo. Planea algo, y seremos las víctimas. También quiere vender tu carrusel, no se le ha quitado de la cabeza.

No se equivocaban los niños, iban a pasar unos días horrendos gracias a Nabiki.

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Al día siguiente los niños se levantaron pronto, los primeros que hacían antes de ir a la escuela era ir a correr por la calle, como hacía Akane, cuando era adolescente.

-Hoy lo conseguiré-Akane miró a su amigo desafiante- hoy te dejaré atrás.

Días tras días se desafiaban a correr y días tras día Akane perdía.

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Nabiki los vio salir, y sonrió tenía el tiempo justo para preparar su venganza. Cuando los dos niños volviesen … les esperaba una tormenta.

Se rió, como una científica loca, ahora le tocaba a ella reírse, burlarse de los dos niños.

Kasumi pasaba por el pasillo, oyó las risas requisado de su hermana y se asustó.

-No sé que debe estar planeando Nabiki, pero temo que no será nada bueno.

Y olvidó todo, no le dio importancia, hasta que fue demasiado tarde.

Los dos niños volvían a casa sudorosos, dispuestos a ducharse, juntos.

Era abril y empezaban un nuevo curso. No tenían ni ganas de ir a esa escuela.

- Nuestros compañeros empiezan un nuevo curso… y nosotros tenemos que ir a esa escuela infantil.- Ranma lo dijo con rabia.- debíamos empezar tercero de instituto, ¡y haremos tercero de primaria!

-Ayer hablé con Sayuri, me dijo que el Furinkan está muy tranquilo sin Kuno, ni Nabiki… que este fin de semana harán una fiesta en casa de Yuka- la niña cerró el puño con rabia- y ni tú ni yo podemos ir porque nos volvieron niños.

-Llevamos cuatro meses encerrados en los cuerpos de dos niños. Por culpa de esas dos brujas. Por querer eliminarte, nos envenenaron.

-¡No! Quedaron con Nabiki para quedarse contigo, y no quisieron rivales. Y para ellas el rival a eliminar fui yo.

-Si Nabiki se hubiera quedado quieta, ahora no tendríamos este problema.

-Tendríamos otros, y no pidas que Nabiki se quede quieta ante la posibilidad de hacer negocio.

Los dos siguieron su camino hacía el dojo.

-¡Akane, Saotome!- oyeron que los llamaban, al girarse vieron a las amigas del instituto de Akane, y a los amigos de Ranma.

-¡Hola, veo que seguís siendo niños!- Sayuri los miró y sonrió- ¡que guapos estáis!, me dan ganas de besaros!

Los dos pequeños retrocedieron asustados, no querían otra pervertida, ya tenían bastante con Ukyo.

-Es una lástima que no podáis ir con nosotros al instituto, con ese aspecto seríais la atracción de la escuela.

-¡Por culpa de este estado hemos pedido la beca para la universidad- Ranma negó con la cabeza- nos costó mucho ganarla, nos pasamos días enteros estudiando y ese esfuerzo no ha servido de nada.

-Se la ofrecieron a Kounji… la convencemos que debía rechazarla.

Siguieron hablando, los cuatro adultos vieron la frustración de los niños al no poder estudiar con ellos.

Se tuvieron que separar, los dos niños se dirigieron al dojo, y al entrar.

-¡RANMA!, ¡AKANE!- gritó furioso Soun-¡Venid ahora mismo!, ¡Esta vez os habéis pasado!

Los dos pequeños se miraron, tenían problemas y desconocían porque los tenían.

-¡Tu padre está enfadado!, ¡yo no he hecho nada!.

-¡Yo tampoco he hecho nada!.

Los dos llegaron al comedor, los esperaba la familia, y no estaba de buen humor.

-¡Esta vez os habéis pasado!, ¡lo que le habéis hecho a Nabiki no tiene nombre!-Soun los miró furioso, los dos niños notaron que faltaban Kasumi y Nabiki, eso les resultó sospechoso y supieron que iban a ser víctimas de un complot.p

-¿Hecho?- preguntó Ranma asombrado, no entendía nada.

-¿A Nabiki?- Akane entendía tan poco como Ranma, no sabía de qué hablaba su padre.

-Lo habéis hecho mientras dormía- Nabiki entró seguida de Kasumi, la hermana mediana lloraba, tenia una toalla tapándose el pelo, miró furiosa a los nos y gritó furiosa- ¡esta vez os habéis pasado!

Los dos pequeños se miraron, ahora comprendían menos, ese día no le habían hecho ninguna travesura a Nabiki, es mas llevaban días sin hacerle ninguna. Entre el entrenamiento para ese torneo y los días de vacaciones no tuvieron tiempo de hacerle nada a Nabiki.

-¡Nada de mirada cómplices!, ¡Ni hacernos creer que no tenéis nada que ver con lo que le ha pasado a Nabiki!, ¡Sabemos que sois culpables!, ¡No tenéis coartada!

-¡No hemos hecho nada!- gritaron los niños.

-¿No habéis hecho nada?, ¿No habéis hecho nada?- El tono de Nabiki era sarcástico e irónico-¿y esto que es?- se quitó la toalla de la cabeza, su pelo estaba muy cortó, como si fuese militar, tenía rastro de colores.

Los dos niños en otra ocasión se hubieran reído, pero esa vez viendo que iban a ser culpado de un crimen que no cometieron… se rieron. No pudieron contenerse.

-¡No estamos para bromas!, ¡sabemos que fuisteis vosotros quienes pintaron el pelo de Nabiki mientras dormía. Se lo ha tenido que rapar.- Soun no iba a consentir más bromas ni travesuras de los dos niños.! Vais a ser castigados por esta travesura! , ¡Os va salir muy caro!

-Pero si no…- Akane se iba a defender.

-¡No hay peros!- gritó Soun-¡De ahora en adelante no os quiero juntos!, ¡No entrenaréis juntos!, ni os bañaréis juntos!

-Hemos llamado a vuestro colegio, hemos pedido que os separen en dos aulas distintas- Nodoka estaba muy seria-y que en extraescolares no practiques juntos. Los dos niños estaban asustados, los estaban separando, se iban a mirar-¡Nada de miradas o vuestro castigo será mayor!.

Ranma y Akane supieron que Nabiki les había tendido una trampa y que los hicieron caer. Que no tenían forma de defenderse, por que nadie los creería.

Akane estaba a punto de llorar, y Ranma no podía consolarla.

-Yo te llevaré a ti a la escuela, y te iré a buscar- Nodoka se dirigió a su hijo- mientras estéis castigados no habrá contacto entre vosotros.

-Yo te llevaré a ti Akane, y te iré a buscar- Kasumi era la encargada de su hermana pequeña- iremos por otras calles distintas a tía Nodoka

Los dos jóvenes veían qye les estaban acotando su libertad. Pero aún les estaba esperando el estoque final.

-Por la noche dormiréis en habitaciones separadas. No volveréis a dormir juntos.

-¡No es justo!, ¡No hemos hecho nada!- esta vez Akane ya estaba llorando-ha sido una mentira de Nabiki.

-¡Eres una mentirosa!- gritó ofendida Nabiki- ¡ me ensucias el pelo!, ¡me lo tengo que cortar y dices que no es culpa mía.

-¡No vuelvas a echarle la culpa a tu hermana!- Soun se encaró con su hija pequeña- no es digno ni normal en ti.

-¡Pero si en Nabiki!,- gritó Akane, no se iba a dejar culpar de algo que no cometió.- en ella es habitual mentir y traicionar por dinero- y añadió con rabia- si ella no nos hubiera vendido en Navidad, ¡ahora no seríamos niños!, ¡Todos sabéis de su implicación en esto!, ¡y no la castigasteis!

-No acepto que me des lecciones!, ¡No acepto que pidas que castigue a tu hermana por eso!

-Pues por algo sin pruebas has aceptado la acusación de mi hermana en contra de Ranma y la mía!.-Akane aún llorando estaba furiosa.

-¡Como sigas así…!, el castigo será permanente, romperé tu relación con Ranma y os casaremos con otras personas. Los Saotome están de acuerdo. Nabiki nos ha aconsejado los hermanos Kuno.

-¡Ni a punta de pistola!- gritaron los niños. Ahora tenían claro que todo era un complot de Nabiki.

Esa discusión no llevó a ninguna parte, al menos para los niños. Su castigo fue ratificado y ejecutado.

Desde ese momento su relación fue poca, pero su lazo se fortaleció. No necesitaban verse ni hablarse para apoyarse.

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Ese día la ida al colegio fue pésima. Los dos niños iban al mismo colegio por caminos separados, su estado de ánimo era malo, iban decaído y triste, tanto que tanto Kasumi como Nodoka sintieron pena, y estuvieron a punto de levantarles el castigo, pero debían hacer aprender a los pequeños a ser buenos y educados.

Al llegar a colegio se vieron, y los dos comenzaron a andar hacía el otro, pero fueron detenidos a duras penas por quien los había llevado al colegio. En ayuda de esas mujeres llegaron varios profesores que intentaron meter a lis dos pequeños en el colegio.

-¡Ranma!- gritó la niña llorando. Estirando sus brazos hacía su amigo.

-¡Akane!- respondió Ranma desesperado por tocar al menos la mano de su amiga.

No lograron nada, Ranma vio como su amiga era llevada a su nueva aula, y se giró a su madre y Kasumi.

-Akane está llorando, no soportó verla llorar, y es culpa de Nabiki.- puso un tono fiero- Nabiki no ha culpado de algo que no tenemos la culpa, ha hecho llorar a Akane. Y esta me la pagará, si algo le pasa a mi amiga y yo estoy cerca para ayudarla… Nabiki sufrirá un daño igual al que sufra Akane.

Se deshizo de la gente que lo cogía y entró por su propio pie en el colegio.

Ese día la estancia en el colegio para los dos niños fue horrible son poder acercarse al otro. Pero para sus compañeros y profesores fue una pesadilla, los dos a parte de tristes estaban furiosos y más de uno comprobó por las malas que no era sano desafiarlos en ese estado.

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Esa no he fue horrible, ninguno de los niños pudo dormir, echaban de menos a su compañero de cama. Akane se pasó la noche llorando y Ranma la oía llorar, sentía el dolor de la niña como suyo.

Era media noche, el niño no aguantaba más, su amiga debía estar agotada de llorar, y decidió ir a verla, sabía que se buscava un castigo, pero ya le daba igual.

Y ese pequeño salió por la ventana, se dio cuenta lo peligroso que era ese viaje.

-Cuando era adolescente era más fácil, y lo veía menos peligroso. Debía estar loco, o enamorado.- El niño se rió, las dos cosas eran correctas.

Llegó a la habitación de la niña y entró.

Akane vio a su amigo entrar por la ventana, y se limpió las lágrimas.

-¿Estas loco o que? Es peligroso venir. No eres ya un adolescente, no puedes hacer las locuras que hacías en ese tiempo. Y sin te descubren aquí, te castigaran.

-Tenía que verte, saber que estabas bien. He sentido tus lloros, he notado tu pena. Tenía que verte- repitió- no aguanto estar separado de ti.

-Yo tampoco puedo estar lejos de ti. Quiero volver a ser de nuevo adolescente y vengarme de Nabiki y de esas locas.

- No hay que esperar a volver a ser adolescentes para eso- Ranma estaba furioso- Debemos hacer confesar a Nabiki su trampa, aunque no sé cómo.

Akane iba a discriminar pir su falta de ideas cuando se abrió la puerta de la habitación y entraron toda la familia guiados por Nabiki.

-¡Veis como tenía razón!, ¡os he dicho que estaban juntos!

Los dos niños se quedaron blanco, sintieron que la sangre se le helada en la venas. Nabiki los volvía a delatar, los volvía a traicionar, y serían castigados de nuevo.

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Nabiki entró en su habitación satisfecha, de nuevo había logrado que los dos pequeños fueran castigados, y lo intentaría casa día. Sabia que no debía excederse o se descubriría su plan, y la venganza de los pequeños sería terrible. Se rió eso era imposible cuando acabase su plan los dos niños serían sus esclavos.

Los vendería cada día a su rivales, sacaría mucho dinero de su hermana y de Ranma. Hizo planes para los dos niños, el dinero que ganaría a costa de los dos pequeños, en que lo invertiría. Se haría rica, cuando los dos prometidos se volviesen grandes de nuevo… trabajarían para ella.

Todos esos sueños se harían realidad, no era el cuento de la lechera, ella era más lista que el personaje del cuento ese. Se paró a pensar, ¿Cómo que el personaje de ese cuento llevaba el cántaro de leche en la cabeza?, seguro que no era ni cómodo ni sano. De llevar mucho cantaros acabaría con mal de cabeza, y problemas en la columna.

Y Nabiki pensando en los personajes de algunos cuentos, y de los fallos que cometían los protagonistas de esas historias se durmió, segura que si hubiese sido ella la protagonista no le hubiese ocurrido nada..

A partir de ese momento los dos niños fueron castigados casi cada día, por las travesuras que hacía Nabiki haciéndose pasar por ellos.

Pero esa chica cometería un fallo increíble, algo que atraería las iras de los dos niños, y le demostraría que si era la reencarnación del la protagonista del cuento de la lechera.

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Habían pasado varios días, días horribles para los dos niños que no levantaban cabeza, se los veía tristes y cabizbajo. Akane se pasaba el día llorando y Ranma al no poder dar apoyo a su amiga estaba sumido en la frustración.

La familia al verlo derrotados, como nunca habían estado, al verlo sumidos en la depresión. Al ver que de los dos niños hiperactivos no quedaba nada, estaban casi decididos a levantar el castigo, pero esos dos niños siempre cometían una nueva travesura lo que provocaba que su castigo se fuese convirtiendo en perpetuó.

La única feliz era Nabiki, que veía como sus planes salían bien, aunque ocultaba la satisfacción que sentía al vengarse de los dos que le habían pedido tantas veces el aguinaldo en Navidad.

Y pensó en su próxima jugada, una que le salió bien a media dos veces, esa vez le saldría bien, una sonrisa malvada se dibujó en su rostro.

Una sonrisa que vio Ranma, supo que esa joven tenía un plan en contra de ellos, pero no podría detenerlo, aunque lo dijera a la familia nadie lo creería. Se dio cuenta que todas las veces que fueron culpados de algo, la supuesta víctima fue Nabiki. Debía encontrar la forma de que la hermana de Akane se delatara, pero eso era algo difícil, Nabiki era muy inteligente, si al menos pudiese hablar con Akane.

-Eso es imposible, no voy a poder tenderle una trampa a Nabiki yo solo, si al menos tuviese la ayuda de Akane- pensó el niño.

Era un día normal, los dos pequeños tenían un castigo más, un castigo por algo que no había cometido. Akane había sido llevada a comprar, fue obligada a ir de comprar con Kasumi y con Nodoka.

Ranma como castigo estaba decidiendo un entrenamiento por parte de su padre y Soun.

Nabiki que había planeado tanto su supuesta travesura, como el castigo tenía vía libre para hacer lo que quería. Entró en la habitación de su hermana pequeña y en una estantería elevada estaba lo que buscaba , el carrusel de Akane.

Sin nadie cerca lo cogería y lo vendería, dejaría pruebas que alguien había entrado en la casa y había robado el juguete de su hermana y otras cosas, como recuerdos de Ranma que había en la habitación de invitados.

Cogió el recuerdo de su madre, y cuando se giró vio delante suyo a su hermana pequeña, Akane había vuelto antes de tiempo, en realidad volvió por que la tarde anterior había llovido, y la niña se resbaló en un charco y se mojó. Akane la miraba con rabia.

-¡Ladrona!, ¡Deja eso donde estaba!- gritó la niña furiosa.-¡Como no lo dejes donde estaba vas a tener problemas!

Nabiki se vio en problemas, y más cuando Kasumi apareció detrás de Akane, que la acompañaba para ayudarla a cambiarse de ropa.

Fue entonces cuando el cuento de la lechera se cumplió en ella, el carrusel de Akane se cayó de sus manos. Y se rompió e el suelo, para la mediana de las Tendo sonó como el cántaro de la lechera al romperse.

Akane miró romperse ese juguete tan apreciado y gritó de horror, y rompió a llorar, se acercó a los trozos del juguete, los acarició, y miró a Nabiki.

-¡Tuuú!- dijo con rabia, Akane miraba con rabia a su hermana-¡esta me la pagas!, ¡me has destrozado el juguete que me regaló mamá!

-¡Yo…yo!,- de repente recuperó su sangre fría.- Ha sido culpa tuya. Me tenía que dejar venderlo, ahora estaría entero.

Akane se acercó a su hermana con instintos asesinos.

-Tu afán de ganar dinero, te ha llevado a ser una persona despreciable. Te voy a dar la lección de tu vida.

-¡Te castigarán!- Nabiki miró a su hermana satisfecha, como han hecho hasta hora.

-¡Tú planteaste todo!, ¡Las travesuras que supuestamente hicimos Akane y yo en contra tuya…!, ¡las hiciste tú!.- Ranma entró en la habitación de Akane, seguido de toda la familia, ese niño vio el destrozó provocado por Nabiki

Nabiki se vio acorralada, pero seguiría con su plan de seguir culpando a los niños.

-¡Aún me queréis echar las culpas de vuestras travesuras- y con ironía dijo- sólo soy unos niños, y los niños son unos mentirosos.

-Ahora que lo pienso. ¿Cómo Ranma y yo pudimos coge tu maquillaje? Las últimas semanas los guardas en una caja fuerte, arriba de tu armario, para que no llegamos ni Ranma ni yo.

Nabiki se quedó blanca, habían descubierto un fallo en su plan, pero si actuaba bien, podía volver a acusar a los pequeños.

-¡Sacaron las pinturas antes que yo las metiera en la caja fuerte!-todos lo tomaron como posible, los dos niños vieron que se le venía un nuevo castigo. Y que Nabiki se libraría de ser castigada por romper el carrusel de Akane, que seguía abrazada a su juguete hecho pedazos.

-¡Mentirosa!- gritó Ranma furiosa- las pinturas que usaste para pintarle la cara te la trajeron cuando ya estábamos castigados, y las metiste en tu caja de seguridad. ¡Y no llegamos a esa caja!

-Y… y ayer, nos castigaron…- Akane hablaban entrecortada por culpa de que seguía llorando- cuando en teoría hicimos una travesura, ¡cuando estábamos yo de compras, y Ranma entrenando!- aunque en ese momento teníamos coartada nadie nos creyó.

-¡Pero si las mismas personas que eran testigos de nuestra inocencia!… ¡nos culparon!.

Todos los allí presentes se miraron, acababan de descubrir que los niños eran inocentes, después de castigarlos.

La hermana mediana se vio descubierta, sabía que sus mentiras se habían descubierto. Sería castigada, peor, los dos niños se vengarían de ella.

-¡!Mirar ¡- gritó señalando la ventana-¡Es Shampoo!

Todos desviaron la mirada hacía la ventana, y efectivamente allí estaba la joven china que al verse descubierta huyó. Nabiki también huyó, realmente se inventó que Shampoo estaba en la ventana, fue una suerte que esa chica estuviese allí.

-¡Akane que no se escape tu hermana!, ¡Yo atraparé a esa gata maulladora!

La niña furiosa atrapó a su hermana antes de llegar a las escaleras y Ranma pilló a su supuesta prometida antes de que saliera de la casa Tendo. A pesar de su estatura, los dos pequeños llevaron a sus presas al dojo y las sometieron a un merecido castigo.

Todas las mentiras que dijo Nabiki que le hicieron los niños se hicieron realidad. El resto de la familia vio asustada lo que hicieron los dos niños a las dos chicas, decidieron no intervenir, ni tampoco castigar a los niños, los temían, no querían atraer las irás de esos dos. Habían caído en las trampas de Nabiki, Ranma y Akane tardarían en olvidar eso

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Era la hora de la cena, los dos niños habían recuperado su alegría, estaban bromeando entre ellos, habían encontrado una nueva forma de diversión, robarle la comida a Nabiki, a veces se la quitaban cuando la joven ya la tenía en los palillos y los llevaba en dirección a la boca.

Lo que habían hecho a Shampoo fue algo horrible, la familia no quería pensar en eso. Si los dos pequeños hubiesen sido adultos, lo más seguro que los hubiesen detenido por maltrato hacía los animales.

Ranma le pidió, le exigió el antídoto para que tanto él como su amiga recuperasen su edad real.

-¡Quiero el antídoto!- Reclamó el niño,- ¡Ya ha pasado mucho tiempo!, ¡seguro que tu abuela ya tiene el antídoto!.

Shampoo se rió.

-¡Antídoto estar en aldea de amazona!, tú venir, yo darte, y Airen y Shampoo casar.

Ranma se esperaba una respuesta parecida, comprendió lo que le estaba diciendo.

-En pocas palabras, sólo me darás el antídoto a mí, te niegas a dárselo también a Akane.

-Ella se enemiga, yo no dar- Shampoo miró a la niña con desprecio- tú venir a China. Allí abuela encontrar el antídoto y…

-¡No tienes el antídoto aún!- gritó Ranma, el joven miró Akane y está salió del comedor, Nabiki iba a seguirla pero su hermana mayor no dejó que saliera del comedor- no me iré contigo. Ahora eres muy vieja para mi. Tal vez cuando la momia de tu abuela consiga el antídoto ya no sea necesario y Akane y yo volveremos a ser adolescentes. Y en ese momento tú será una vieja…

-¡Yo te esperaré!, ¡Shampoo no envejecer!, ¡ Tú venir a aldea. Las matriarcas encontrar cura y…!

Akane entró en el comedor, llevaba algo en las manos, mientras tanto Ranma hablaba con Shampoo. Realmente el niño distraía a la joven para que no se diera cuenta que iba a ser atacada a traición.

De repente Ranma se giró y salió del comedor, Shampoo vio como huía el joven. No supo que pasaba hasta que notó que la molaban con agua fría, y que ya transformada en gata la cogían unas manos pequeñas.

-¡Me intentaste matar!- la niña se quedo mirando a la gata con cara siniestra- por tu culpa y la Kuonji, Ranma y yo nos volvimos niños. Ahora deberíamos ir al último curso del instituto, hacer planes para la universidad- y gritó furiosa- ¡ y en lugar vamos a primaria con un profesor con el mismo nombre que el secundario de Dragón balll.

La gata intentó atacar a Akane, quería que la soltara, pero no logró nada, ni siquiera apañarla.

Y Akane la cogió con una mano por el cuello, y la inmovilizó apretándola contra el suelo, y con la mano libre logró lo imposible, ató una cuerda a la cola de Shampoo- gata.

-¿De donde has sacado tanta latas de comida de gato,- preguntó Kasumi. En el otro extremo de la cuerda que tenía atada Shampoo había atadas una multitud de latas.

-Se las has comida hoy Nabiki. Pensando que eran de foie gras- Akane miró como Nabiki salió a vomitar, no mintió, hizo comer eso a su hermana.

La niña soltó a la gata, esta al oír el ruido que hacían las latas al chocar entre ellas y con el suelo, se dejó llevar por el instinto del animal que estaba convertida, y huyó siendo perseguida por el infernal ruido. No pensaba como una persona, estaba invadida por el miedo animal, a ese ruido. Por suerte para ella algo la llevó hasta unos baños públicos, y saltó al agua caliente.

-¡Menos mal!- exclamó aliviada la joven, volvía a pensar como humana, y el miedo a las latas había desaparecido.

Estaba pensando como vengarse de Akane niña, cuando se dio cuenta de su error. En su loca huida hacía el agua caliente se metió en la zona masculina de los baños. Huyó de allí, mientras la llamaban pervertida y le lanzaban cubos y pastillas de jabón.

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Esa noche los dos niños volvieron a dormir juntos, agarrados por las manos, como si temiesen que alguien los intentase separar.

En otra habitación Nabiki, no podía dormir, esas latas que le dio Akane le habían provocado mal de estomago.

En el Neko Hanten Shampoo no podía dormir, cada vez que lo intentaba… se veía perseguida por unas latas gigantes que la intentaban arroyar.

-¡Nunca volveré a comprar comida en lata!- exclamó la chica china.

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Continuará…


Notas del autor:

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Hola. Ya vamos por el capítulo 6 de la segunda parte de esta historia, y hace referencia al principio de curso, que en Japón es en abril.

En la historia por ahora la enemiga a batir es Nabiki.

El nombre del capítulo hace referencia a un refrán que dice " En abril agua fmil", que quiere decir que en abril llueve mucho, un refrán que este año… miente, abril no llueve ni con la danza de la lluvia.

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Agradecimientos a:

Hasta hora no he agradecido, nada, he sido desagradecido.

A: Alexander0621 : gracias por tus comentarios, intento que los dos niños sean traviesos y rebeldes y que no se dejen avasallar por nadie. Les he aumentado las ganas de vengarse, cosa que en el anime no tenía Akane, pero si Ranma.

A: SARITANIMELOVE : gracias por tu review, si como he dicho en la respuesta anterior, intento que esos dos niños sean traviesos rebeldes y algo rencorosos y vengativo, y su principal víctima es Nabiki, aunque ella se lo busca.

A : gatopicaro831 : gracias por haber leído esta historia, estoy contento que te guste, intentaré seguir haciendo esta secuela divertida.

No sé cuantos capítulos va a tener esta historia, ¿Dos más?, ¿Díez más?. No lo sé. El tiempo lo dirá.