- *suspiro* ¿En verdad esta ropa me queda bien? No había usado esta chamarra desde la secundaria... De hecho ahora mismo me siento como si estuviese en la secundaria de nuevo *tragar* Vamos, solo será un paseo con Mari... Como agradecimiento y ya está... - me digo mientras me encontraba parada frente a su puerta -. Ok, cuenta hasta tres... uno, dos y

- ¡Oh! Eres tu Kanan - dice una chica de cabello castaño claro luego de abrir la puerta, You si mal no recordaba -.

- ¿¡Eh!? *rubor* S- si...

- ¿Estuviste esperando mucho? jeje - me dice con una mirada burlona, quizás se dio cuenta que pasé el tiempo ganando coraje -.

- N- no... para nada, apenas llegué de hecho

- Lo que digas *risita* ¡Mari! Kanan ya llegó...

- ¿¡Qué?! E- ¿En verdad? - pregunta una voz conocida desde el interior del lugar -.

- ¡Si! ¡Así que no la hagas esperar! - acota You -. Tranquila, suele tomarse su tiempo

En ese momento Mari finalmente salió del que parecía ser su cuarto. Llevaba puesto un vestido de color rojo, de tela muy delicada que combinaba de manera deslumbrante con su cabello rubio, lucía hermosa, como una de esas actrices que solo puedes imaginar en películas. Al verla así solo me comencé a preocupar más por la ropa que había escogido.

- La- lamento haberte hecho esperar Kanan... - me dice con una nerviosa sonrisa, una que hizo que mis mejillas se me coloraran un poco -.

- N- no pasa nada *¿Debería decirle que se linda? N- no... Sería algo raro... O quizás...*

- ¿Hmm? - reacciona al notar que la seguía viendo -. N- ¿No te gusta esta ropa? *suspiro* Sabía que no me quedaba bien iré a cambi-

- ¡No! - le digo tomándola cuidadosamente de la muñeca -. Te queda muy bien, te ves linda así... E- es solo que estaba preocupada por que en comparación a ti yo solo estoy usando... esto... - digo viendo mi ropa -.

- ¿Eh? *risita* No te preocupes... Se te ve bien

- ¿En verdad? - digo aliviada -. Bu- bueno... En ese caso va- vámonos... - le digo indicándole que salga, a lo que aceptó rápidamente -.

Yo también pensaba en salir cuando de repente You me detuvo.

- Ella es una chica que ha pasado por mucho... Cuídala ¿Ok?

- O- Ok...

- Muy bien ¡diviértanse! ¡Ah! Y me la traes a casa antes de las 10 ¿Entendido?

- ¿¡Ehh!?

- Jajaja~ Es un chiste... Vamos, has que no se olvide nunca de esta noche

- E- esta bien... *Soy solo yo... ¿O ella parece una mamá?*

Sin decir nada sacudí mi cabeza y comenzamos así el pequeño "paseo" que le prometí a Mari.

Los primeros minutos pasamos caminando por un parque no muy lejos de su casa. La noche estaba hermosa, despejada y por otro lado el ambiente era increíblemente tranquilo, al verlo así decidimos tomar asiento en una de las bancas para descansar un rato.

- *suspiro* Hace mucho que no salía un poco - digo viendo el cielo -. ¿Y tu Mari?

- Y- ¿Yo? Bueno, no suelo salir mucho... A no ser que mi prometido me lo pida para hacer compras o algo así, casi siempre la paso en la casa...

De repente lucía algo triste, quizás no fue la mejor idea preguntarle algo así, al fin y al cabo ella ha pasado por mucho con ese hombre, debo hacer algo, esta noche quisiera verla sonreír un poco más.

- Kanan... ¿Te has enamorado alguna vez? - me pregunta viendo las estrellas -.

- ¿Hm? No... La verdad es que no, quiero decir... enamorarme de verdad

- ¿A que te refieres? - pregunta con curiosidad -.

- Pues... recuerdo haber tenido un novio en la preparatoria - comienzo a contar un poco el resumen de mi historia -. Al comienzo creí que lo amaba, pero cuando noté luego que el no me amaba a mi me di cuenta que en realidad jamás había conocido un "amor" de verdad... Me di cuenta que quizás una relación no era para mi...

- Y- ya veo... Lo siento Kanan...

- No te preocupes *risita* Ahora mismo, en este instante soy mucho más feliz que en es entonces

- ¿Eh? E- ¿Eres más feliz ahora? ¿Ahora que estoy contigo?

- ¿Hmm? *Creo que lo entendió de otra forma... Pero de hecho...* S- si... Lo soy *risita*

- Yo... Bueno, no se si me he enamorado alguna vez, de pequeña mis padres creyeron que tenía algún problema, pues no hacía ningún amigo... Así que dejaron de enviarme a la escuela y comencé a aprender desde casa... Nunca pude ser muy "independiente" que digamos... Pero ahora, qui- quizás al verte...

- Ma- Mari... lo lame-

- Tranquila... - dice sacudiendo su cabeza y sonriendo de nuevo -. ¿Qué tal si seguimos con el paseo?

- E- esta bien jaja - no se que pasó pero por lo menos ahora estaba sonriendo y para mi eso era suficiente -. Sigamos con esta noche...

Así seguimos con nuestro pequeño paseo. Conversando, caminando por la ciudad. Pero para cuando ya se había hecho demasiado tarde para seguir en la calle decidimos ir y pasar un rato en el bar, al fin y al cabo ahora mismo estaba cerrado así que lo teníamos todo para nosotras dos.

- En verdad el lugar es bonito - dice Mari viendo emocionada hacia todos los lados -. Aunque me hubiese gustado que nuestro encuentro aquí hubiese sido diferente...

- Tranquila... Al final conocerte era lo importante *risita*

- ¿Es una rocola? - pregunta corriendo hacia el aparato -.

- Si, creo que ya tiene unos cuantos años pero sigue como nueva gracias a mi jeje~ ¿Quieres escuchar una canción?

- S- ¡Si! *risita*

- Ok, déjame pongo una... - digo escogiendo entre las que habían disponibles -. Esta es buena...

Cada vez que escuchaba algo de música me sentía increíblemente alegre y serena. Mari lucía muy feliz también, lucía preciosa cuando sonreía.

- ¿Sabes bailar? - le digo levantándome de la butaca y extendiéndole mi mano -.

- ¿¡Eh!? L- la verdad no... Además... M- mi prometido dice que soy un desastre bailando, quizás sea mejor no...

- *suspiro* - Ese hombre le ha hecho tanto daño a Mari, lo odio por eso, pero ahora mismo no tengo tiempo para sentirme así, mi trabajo es que ella sea feliz -. Ven... - le digo tomando su mano y haciendo que se pare frente a mi -.

- Q- ¿Qué? Ka- Kanan... ¿Qué haces?

- Mira, bailar es muy fácil... Solo necesitas dejarte llevar...

- Pe- pero...

- Olvídate de se hombre, por lo menos solo por ahora ¿Ok? Deja de pensar en el, ahora mismo estamos solo las dos...

- Kanan...

- Entonces... ¿Bailamos...? - le digo con la mejor sonrisa que pude esbozar -.

- S- si... *risita* - dice acurrucándose en mi pecho -. Bailemos...

Y así nos dejamos llevar por la música, sintiendo simplemente nuestros pasos en medio de un baile que quizás jamás podría olvidar. Luego de ello las horas siguieron pasando y finalmente nos dio sed, aunque era algo difícil de solucionar teniendo en cuenta que estábamos en un bar, antes de darnos cuenta ya habíamos tomado algunos vasos. No estábamos ebrias pero si un poco risueñas por el alcohol.

- *risita* Gracias Kanan... por haberme hecho olvidar un poco de mi vida - me dice mientras se sentaba en el piso junto a mi -.

- No hay de que... Al final era lo que quería, era mi agradecimiento

- ¿Agradecimiento?

- Si, por haberme mostrado que la vida aún puede sorprenderme con alguien como tu *risita*

En ese instante nos quedamos compartiendo la mirada por un buen tiempo. Mari parecía algo extraña, como si estuviese asustada o más bien algo nerviosa.

- Kanan... l- lo siento mucho...

- ¿Sentirlo? ¿Por qu- ! ¿¡HMM!?

¿¡Qué estaba pasando!? Ma- Mari me estaba besando. Sin perder el tiempo hice un poco de fuerza y la separé de mi.

- Ma- Mari... Q- ¿Qué hicis-

- L- lo siento mucho... - dice con pequeñas lágrimas saliendo de sus ojos mientras se para y se sentaba sobre mis piernas, quedando muy cerca de mi -. E- es solo que... *sollozo* No lo pude resistir...

- Mari n- no podemos hacer esto... Qui- quiero decir... No me gustan las chicas y tu... e- estas comprometida...

- Lo se... pe- pero... *sollozo* - sus ojos, su mirada ahora parecía ser más de deseo, de ruego que de otra cosa -. Tu dijiste que me olvide de el por ahora...

- Pe- pero... no era eso a lo que me... ¿Eh? - antes de que pudiese seguir me tapó los labios con su dedo -.

- S- se que no me amas... *sollozo* Se que no sientes lo que yo, aunque ta- tampoco se muy bien lo que siento... Pero por favor... po- por favor *sollozo* Ámame, ámame solo por esta noche... Y si quieres luego olvídate de mi... Pero... por esta noche, por esta noche ámame...

Su rostro hacía que el corazón se me acelere, mis mejillas ardían al igual que mis labios, por una mezcla de miedo y deseo. Quizás esto no esté bien, pero si es por ahora...

...La amaré...