Inicio de la ruta 2 [YouChika]
- ¿Me pregunto que tan lejos será? - digo para mi misma mientras veía a través de la ventana del coche que me estaba llevando -.
Hace un par de meses Mari finalmente escapó de su vida tan complicada junto con Kanan, de seguro ahora son muy felices juntas en algún lugar muy lejos de aquí. En verdad me hacía muy feliz pensar en como mi mejor amiga ahora ya estaba teniendo la vida que tanto merecía. Sin embargo, todas las cosas vienen con otras nuevas también.
- ¿Hmm? La veo algo extraña señorita Watanabe ¿Ocurre algo? - me pregunta el conductor del auto -.
- ¿Eh? N- no, no es nada... Solo me preguntaba cuanto falta para llegar - digo quitando mi mirada de la ventana -.
- Era eso entonces *sonrisa* no se preocupe, estaremos llegando en unos minutos
Ya que ahora Mari se había ido mi trabajo como sirvienta de la familia Ohara también había terminado. Por ello tuve que comenzar a buscar una nueva familia para la cual trabajar y lo cierto es que no me costó demasiado encontrarla, el único inconveniente es que estaba bastante más lejos de la ciudad.
- Ya llegamos - dice invitándome a bajarme del auto -.
- Gracias en verdad - digo observando la casa que se hallaba frente a mi -. Vaya... *sonrisa*
- La señora Takami la está esperando dentro, siéntase libre de entrar cuando desee - habla educadamente para luego retirarse del lugar -.
- La familia Takami...
Estaba consciente de que en algún momento de mi pasado mi familia tenía raíces japonesas, aún así he vivido toda mi vida en Estados Unidos, por ello jamás estuve en contacto directo con algo de la cultura de mi país de origen. Con curiosidad observaba la "mansión" frente a mi; estaba clara la influencia oriental considerando que la familia para la que trabajaría desde ahora venía directamente desde Japón.
- *respiro* Bueno, supongo que será una experiencia después de todo... - digo tocando y entrando con delicadeza al lugar -. Con su permiso...
Sin embargo, al entrar unas chicas algo mayores que yo me vieron extrañadas, sino que la aparente dueña del lugar me miraba extrañada también.
- *¿Ocurre algo? Si estoy usando la ropa correcta ¿Verdad?* - pienso mientras recelosa revisaba que todo estuviese correcto en mi -.
- Tu debes ser You Watanabe ¿Verdad? - me pregunta la dueña mientras me miraba desafiante -.
- Si señora, es un gusto
- El gusto es mío - sus palabras eran frías y cortantes -. Muy bien, llamaré a otra sirvienta para que te lleve a tu cuarto... Allí te pondrás tu nueva ropa y te explicará un poco del lugar
- Entiendo, gracias por haberme acogido - digo entrando sin más al resto de la casa, hasta que me detuvo -.
- *suspiro* Ehem...
- ¿Lo siento? ¿Ocurre algo? - pregunto confundida mientras regresaba a verla -.
- Los zapatos por favor - dice mostrándome un pequeño estante en la entrada...
- Ah, l- lo siento... - digo dejando mi calzado ahí y volviendo a entrar -.
- Para ser Japonesa olvidas algunas cosas ¿Verdad?
- N- no soy Japonesa - digo haciendo una pequeña reverencia -. Alguno de mis abuelos o bisabuelos lo fue... Pero yo soy norteamericana
- Así que tu sangre ha sido manchada ¿Eh?
- M-¿Mi sangre? - digo confundida y algo molesta -.
- No importa - me contesta sacudiendo la cabeza -. Olvidé presentarme, mi nombre es Anju Takami y ellas son dos de mis hijas - dice llamando a las otras dos chicas que estaban con nosotras -. Mito y Shima
- Un gusto, gracias por permitirme trabajar aquí - digo saludando educadamente a ambas -.
- Ahora bien, sube las escaleras que están por allí - habla señalándome al fondo de la casa -. Arriba te estará esperando la sirvienta que se encargará de mostrarte todo
- Mu- muy bien - digo reverenciando y dirigiéndome hacia las gradas -. ¿Mi sangre? - vuelo a recordar las palabras que aquella mujer me dijo -. Pero yo estoy orgullosa de ambas de mis raíces y no las cambiaría por nada...
Parece que este nuevo inicio en verdad iba a ser una experiencia además, parece ser que también hay muchas cosas con los que deberé familiarizarme. Bueno, no importa, después de todo no es mi primera vez como sirvienta. Aunque aún había algo que no cuadraba, cuando me entrevistaron para esta familia recuerdo que dijeron que la señora Takami tenía tres hijas, pero solo me presentó a dos.
- Di- Dios... son muchos libros... agh... - dice una voz que al parecer estaba bajando por las mismas gradas que yo -. Uhg- ¡Ahhh!
- ¿¡Eh!? - reacciono rápido sujetando a quien sea que por poco se caía -. *suspiro* Te tengo por suerte ¿Estás bien?
- S- si... - dice regresando a verme aún algo asustada -. Gracias *respiro*
- *risita* No hay de que...
- E- en verdad lamentó todo el desastre que armé... perdón - dice levantándose, disculpándose y comenzando a recoger todos los libros que se le habían caído -.
- Tranquila, no pasa nada... déjame ayudarte ¿Ok? - le digo ayudándola un poco -.
- Siempre soy tan torpe, siento molestarte... *suspiro*
- No me importa, en serio - digo dándole todo lo que recogí -. Me preocupa más saber si estás bien, no todos los días ves a chicas "caer del cielo" *risita*
- ¿Eh? Gra- gracias... en verdad
- Bueno ¿Cómo te llamas? - le digo haciendo una reverencia -. ¿Eres acaso la sirvienta de la que me hablo la señora Takami?
- ¿Qué? N- no... de hecho yo so-
- Ella es mi hija menor - dice Anju mientras se acercaba hacia nosotras -. ¿Qué ocurre Chika? ¿Causando problemas otra vez? - le pregunta muy seria -.
- N- no madre, es solo que estaba bajando estos libros y me tropecé mientras bajaba, po- por suerte ella me ayudó
- *suspiro* ¿Es que no pudiste hacerlo sin errores esta vez?
- L- lo siento - se disculpa deprimida, mirando el piso -.
- Tienes que ser perfecta Chika ¿No entiendes lo importante que es para nuestra familia que puedas ser la esposa ideal en un futuro?
- L- lo se madre, perdón... No volverá a pasar
- Eso espero, puedes retirarte...
- *asiente* A- adiós... - dice haciendo una reverencia frente a mi para luego irse sin más. Juraría que pude ver un par de lágrimas por sus mejillas -.
- Y en cuanto a ti - dice parándose frente a mi -. No quiero que este demasiado cerca de mi hija
- ¿Eh? Po-¿Por qué? - pregunto confundida -.
- Tengo mis razones... Eres solo una sirvienta ¿Recuerdas? No te pago por estar por ahí hablando con ella ¿Entendido?
- Pe- pero no entiendo por qu-
- ¿Entendido?
- *tragar* - su cortante voz hizo que la sangre se me helara por un instante -. E- entendido señora...
- Eso espero, retírate... La sirvienta encargada te está esperando arriba
- Como ordene...
Sin más, luego de eso se fue de vuelta al piso inferior. Yo por otro lado me quedé pensando. ¿Por qué no quería que pase tiempo con esa chica? Si apenas la conozco, ni siquiera pude presentarme. Todo era muy extraño y por algún motivo con cada segundo más que pasaba aquí, comenzaba a extrañar...
...Más mi vida como sirvienta de Mari...
