- *respiro* H- ¿Hmm? ¿Qué? - reacciono somnolienta mientras trataba de incorporarme -. ¿Me quedé dormida? *suspiro* Vaya que estaba cansada, será mejor que vaya a preparar el desayuno...
Algo cansada todavía me bañé, vestí y baje directamente hacia la sala, donde se supone que mi mejor amiga se encontraba durmiendo.
- *bostezo* Buenos días Riko... ... ¿Riko? - sigo diciendo su nombre mientras la buscaba por todas partes -. Que extraño ¿Saldría a hacer algo?
Por una mezcla de preocupación y curiosidad tomé mi teléfono y la llamé. El timbre estuvo sonando algunos segundos, hasta que finalmente, me contestó.
- ¿Kanan? ¡Hola! *risita*
- Ho- hola Riko... ¿En donde estás? Creí que seguías en la casa
- Ahh... so- sobre eso, salí a hacer unas cosas... Siento no habértelo dicho Kanan, pero como estabas dormida no quería despertarte
- Y- ya veo... Bueno, estaba a punto de preparar el desayuno ¿Regresarás pronto?
- Si, en unos cuantos minutos estaré de vuelta... Llegaré antes de que termines de cocinar *risita*
- Esta bien - le digo ya más tranquila -. Te espero entonces...
- Okey~
Luego de ello comencé con mis labores casuales, usualmente siempre tenía que hacerlo, supongo que te acostumbras a ello cuando vives sola tanto tiempo. Luego de poco menos de una hora, ya estaba a punto de terminar el desayuno. En ese momento escuché como alguien entro a la casa, al parecer ella no me había mentido.
- ¡Ya llegué! *risita* - dice Riko mientras corría hacia mi -. Y veo que sigues con el desayuno ¿Lo ves? Tiempo perfecto jaja
- *risita* Si si... Bien hecho Riko, por cierto ¿A donde fuiste tan temprano?
- ¿¡Eh!? Pu- pues... salí a correr un poco, ya sabes... un poco de ejercicio de vez en cuando no me viene para nada mal
- Ahh ok... Hmm... va- vaya - reacciono al verla de frente -. Tienes unas ojeras terribles... ¿Qué tan temprano saliste?
- Q- ¿Qué? Pues... n- no salí tan temprano de hecho, es solo que no dormí muy bien... debe de ser por eso, supongo
- Vaya, pues en ese caso deberías descansar un poco luego de desayunar
- Ah, cla- claro... Lo haré *risita*
- Bueno, siéntate... Ahora mismo te sirvo *No estoy del todo segura pero siento que Riko esta actuando de manera extraña, quizás eso solo mi imaginación*
Luego de ello desayunamos y tal como ella me había dicho se fue después a descansar. Yo no tenía mucho más que hacer así que decidí salir un rato al patio y me acosté en el césped. Era lindo tener un poco de compañía de vez en cuando, hacia que me sienta un poco menos sola que de costumbre.
- *suspiro* Me pregunto que estará haciendo Mari ahora... ... ... ¡No Kanan! ¡Deja de pensar en ella! - suspiro mientras daba vueltas sobre el piso -.
Era inútil, cada vez que estaba sola o cada momento en el que despejaba un poco mi miente llegaba al instante la idea de Mari a mi cabeza. Un mal mío que llevo acumulando desde hace un par de años.
- *risita* ¿Qué se supone que estás haciendo Kanan? - me pregunta Riko mientras se acercaba a mi -.
- E- ¿¡Eh!? N- no hago nada... *tragar* *¡Que vergüenza!*
- Jaja como digas... Por cierto quería darte algo - dice extendiéndome un sobre -.
- ¿Hmm? ¿Qué es? - pregunto mientras lo abría con curiosidad -. Una... ¿Reservación?
- Sip, es de un restaurante que acabó de abrir hace unos días...
- Pero... ¿No irás tu?
- *risita* Estoy bastante cansada aún, pero la reserva es para hoy y no quiero que se desperdicie, así que me gustaría que fueras tu
- Pe- pero tu...
- No te preocupes *risita* Solo cuéntame que tal estuvo ¿Ok?
- Si *risita* lo haré... Ahora ve y descansa
- Ok, diviértete Kanan
- ¡Lo haré! - digo mientras comenzaba a a alejarme, hasta que me detuvo -. ¿Hmm? ¿Qué pasa?
- No puedes ir así jeje~, el restaurante es de etiqueta así que deberás vestirte con algo formal
- ¿¡Formal!? Pe- pero no tengo un vestido ni nada...
- Lo supuse *risita* Por eso dejé algo en tu cuarto
- ¿Qué cosa?
- Ve a verlo si quieres saber que es...
Con curiosidad fui y me encontré con un traje negro con una falda ceñida, parecía bastante caro.
- ¿De donde lo sacaste? - le pregunto con curiosidad -.
- Era de mi madre *risita* pero ahora le queda pequeño... Te hubiese prestado uno mío pero creo que te habría quedado ajustado, este por otro lado, debería estar bien
- Bu- bueno, gracias Riko... En verdad
- No hay de que *risita* Ahora vístete rápido que ya mismo es la hora de la reservación
- ¿¡Eh!? O- ok... me cambiaré rápido
Luego de unos minutos ya estaba lista. En verdad el traje me quedó bastante bien por lo que no tuve ningún problema al ponérmelo. Sin más me despedí de Riko y tomé un auto directo hacia aquel restaurante.
El lugar era muy grande, se notaba que era de etiqueta. Algo nerviosa me acerqué a la recepción y entregué la reservación a la chica que estaba atendiendo.
- Mesa para dos - dice revisando en la pantalla de la computadora -.
- ¿Para dos? *Quizás Riko quiso venir conmigo... *suspiro* prometo que en otra ocasión la invitaré yo a comer, no dejaré que mi amiga se pierda de algo así* S- si... es correcto
- Muy bien, su mesa reservada esta lista y completamente pagada - me dice devolviéndome la reserva -. Siéntase libre de pedir lo que desee junto a su compañera
- Co- ¿Compañera? - reacciono extrañada al escucharla -.
- Si, llegó un par de minutos antes que usted... Ahora mismo la está esperando allí - dice parándose hacia un lado para dejarme entrar -. Pase por favor...
- E- esta bien...
Confundida m dirigí hacia la mesa que me habían asignado y allí la vi. Una chica rubia de ojos amarillos, vestida con un vestido violeta se hallaba sentada ansiosa en aquella mesa, como si estuviese esperando a alguien. La reconocí al instante, haciendo que mi corazón diese un brinco. Al verme se sonrió y me hizo señas para que me acercase.
- Entonces... ¿Tu eres la chica a la que estaba esperando? - me pregunta risueña -.
- E- ¿Eh? Su- supongo que sí... *¿¡Qué hace Mari aquí!?* *rubor*
- *risita* Pues es un gusto conocerte - dice dándome la mano e invitándome a que me siente junto a ella -. ¿Recibiste la misma invitación que yo? - pregunta mientras me mostraba un sobre idéntico al mío -.
- S- si... ¿Dónde lo conseguiste?
- Una chica pelirroja me lo dio, dijo que era de la administración del restaurante y que había sido escogida junto a una chica misteriosa para una cena completamente pagada... Así que tu eres la chica misteriosa ¿Eh? *risita*
- Q- ¿¡Qué!? Bu- bueno... *¡RIKOOO!* S- si jaja... a mi me dijeron lo mismo
- ¡Genial! ¿No crees que es super divertido?
- ¿Divertido?
- Si, poder conocer a alguien nuevo... Se siente casi como una cita a ciegas *risita*
- ¿¡Eh!? *latido* *rubor* S- si jaja... yo pensaba igual
- Aunque no eres una desconocida totalmente... - me dice mientras me miraba con una tierna sonrisa -. Vas también a Uranohoshi ¿Verdad?
- S- si... *¿Me conocía?* N- ¿Nos conocemos?
- No... es solo que soy buena amiga de Dia y te he visto algunas veces hablando con ella... pero en términos generales, no, no te conozco ¿Y tu?
- Y- ¿Yo?
- ¿Me cononces?
- *No he podido dejar de pensar en ti desde el día en que te vi, peo de hecho...* N- no, no te conozco
- *risita* Mejor... ¿Qué tal si nos conocemos ahora?
- ¿Ehh? Pe- pero... No soy muy interesante, tampoco destaco mucho en algo en especial... N- no se si sea la chica a la que quieras conocer...
- En verdad lo haces sonar como si fuese una cita *sonrisa* Eres una chica muy curiosa ¿Sabes?
- Q- ¿Qué? *rubor*
- Mira - dice dándome su mano -. No te conozco todavía, pero no creo que seas poco interesante... De hecho me das mucha curiosidad y quiero saber quien eres... Entonces ¿Qué tal si empezamos de nuevo? Soy Mari, un gusto conocerte *rubor*
- Y- yo...
- ¿Tu...? *risita*
Riko en verdad se pasó un poco esta vez, pero la conozco y se que lo hizo porque se preocupa por mi. Pero yo se que Mari ya tiene a alguien, aún así es como ella dice. Aunque no la pueda tener, quiero conocerla, quiero ser su amiga por lo menos. Así que tomé un ligero respiro, esbocé mi mejor sonrisa y respondí...
...Me llamo Kanan...
