Ya conocen mis advertencias, por lo que solo queda decir si no son adeptos a este tipo de historia favor de salir y leer otro tipo de historias, por lo que por lo demás disfruten la lectura.

No soy dueño de Naruto o Ben 10 y la historia se hace solo con el fin de entretener sin ánimos de lucro.


Capítulo 00


Prologo

"Enserio papá" Grupo una niña de cabello naranja y ojos verdes.

"Si Gwen".

"Pero papá, no quiero pasar el verano con mi primo" Gimió la niña.

"Vamos hija, estoy segura de que te la pasaras bien" Frank Tennyson le sonrió "Además por lo que dijo también el niño que esta a su cuidado también los acompañara" Señaló "Como se llamaba" Chasqueo los dedos "A si Naruto Namikaze"

Gwen simplemente rodo lo ojos "Que alegría"

"Gwen, te la pasas bastante tiempo en tu computadora y no sales casi, porque no aprovechas este viaje para mirar la naturaleza".

"Tengo suficiente naturaleza viendo mi nuestro patio trasero"

"Suficiente" Expreso con semblante serio "Vas a ir y punto"

Una mueca apareció en el rostro de la niña, pero simplemente guardo silencio.

El sonido de una bocina corto la tensión entre padre e hija.

Era el Abuelo Max.

A los ojos de padre e hija apareció una autocaravana GMC Motorhome, un auto bastante viejo y parecía que en cualquier momento se desmoronaría.

"Decías algo papá".

"Lo pasaras bien hija" Dijo mientras hacia una mueca ante el chillido de una puerta.

Una voz molesta resonó mientras salía del auto.

Los ojos verdes de Gwen escanearon al niño.

El parecía se un poco mas alta que él, probablemente 53.5 pulgadas (1.36 Metros) de altura, poseía una reconocible cabellera rubia dorado, unos hermosos ojos azules que brillaban como dos zafiros, su piel estaba ligeramente bronceada, pero lo que mas reconoció fueros unas marcas en rostro tres por cada mejilla.

En la mente de Gwen, Naruto era un niño bonito, que fácilmente seria unos de los chicos mas populares de su escuela.

"Te lo estoy diciendo anciano, debiste de ponerle acei..." Sus palabras quedaron al aire cuando los ojos azules miraron a la pareja padre e hija, sin embargo, su mirada no estaba dirigida hacia al hombre mayor, sino hacia la niña, más específicamente se cabello.

Hermoso era lo que llego a ver cuando vio a la niña, ella era ligeramente mas pequeña unas 52 pulgadas (1.32 Metros), apenas denotaba el cambio de niña a adolescente, apenas se podía percibir un ligero abultamiento en su pecho, su piel era blanca de tal manera que podía ver un pequeño rubor natural en sus mejillas, sus ojos era un par de hermosas esmeraldas lo miraban con curiosidad, pero lo que mas le encanto fue su cabellera, era de un fabuloso color naranja cobrizo que resplandecía en el toque del sol.

"Precioso" Expresó anonadado el rubio.

Tales palabras provocaron un sonrojo en la niña, quien tímidamente miraba hacia el niño en cuestión.

"Cof, cof" Frank llamo la atención de ambos niños "No crees que eres demasiado joven como para tener tales pensamientos" Dijo con una mirada severa.

Naruto se sonrojo atómicamente "No, espera" Levanto sus manos "No le decía por ella, sino por su cabello" Sus ojos se abrieron cuando vio que las cejas del hombre mayor se fruncieron, hasta que su mente procesó sus palabras "No, no" Negó con los brazos "No es que yo piense que ella no sea bonita, que lo es" tartamudeo "Pero su cabello me parece precioso, yo, yo, mmmm" Gimió finalmente cuando escucho las risas de los presentes.

"Parece que ya conociste a nuestra nueva acompañante, No es así Naruto"

El niño solo palmeo su cara, mientras se ponía rojo por lo vergüenza.

El abuelo Max simplemente ignoro la vergüenza del niño y se acercó a su hijo y nieta.

"Les presento a Naruto Namikaze, quien está bajo mi cuidado" Dijo palmeando la espalda del niño quien solo murmuro un pequeño hola.

"Lista para nuestro viaje Gwen"

"Mmmm ¿No?"

"Perfecto sube tus cosas a la camioneta, si ocupas ayuda pregúntale a Naruto, tengo unas palabras que hablar con tu papá"

La niña solo suspiró.

"Te puedo ayudar con algo" Dijo tímidamente el niño rubio.

Gwen le sonrió "Tengo solo dos maletas, me podrías ayudar con una"

"Claro"

Ambos niños fueron por las cosas, mientras el niño tomaba la maleta mas pesada como si nada, algo que sorprendió a la niña, considerando que ella sabia lo pesada que estaba.

"Esta pesada, tiene llantas para que no la cargues" Dijo la niña mientras señalaba las pequeñas llantitas.

Naruto se encogió en hombros "No pesa".

Ella frunció el ceño pensando que tal vez solo quería mostrase ante la vergüenza que paso, pero su rostro o rasgos no denotaba nada, era como si la maleta fuera liviana.

Al final simplemente ella siguió al niño hasta la caravana.

Cuando entraron la niña pudo ver el estado de la caravana y le brindo una mirada al niño rubio.

"Créeme, he intentado hacer que cambie de caravana, sobre todo habiendo varias incluso mas grandes y nuevas que esta" Suspiro el niño.

Ella simplemente le brindo una sonrisa comprensiva.

"Aunque le hecho algunos arreglos tales como el cambio en los sillones para hacerlos más cómodos, agregue un sistema satelital y el internet de banda ancha lo modifique para que aumentara en un 50%"

Gwen alzo la ceja incrédula "Tu modificarte el carro del abuelo" Frunció el ceño "Pero si tienes mi edad".

Una sonrisa pícara salió de manera natural del rostro del niño, al que provoco que el corazón de la joven peli naranja empezara a latir como un tambor.

"Empecé a modificar carros desde que tenia 7 años" Expreso con un brillo emocionado "El aciano me dio unas cosas de electrónica para que me entretuviera debido que era muy hiperactivo, quien imaginaria que terminaría enganchado a eso, al final termine encargándome del mantenimiento de esta chatarra" Encogiéndose en hombros al final.

Era algo inesperado para Gwen tal cosa, pensó que estaba bromeando, pero sus ojos azules decían otra cosa.

Cuando ambos empezaron a meter las cosas, Naruto señalo que las cosas de Ben ya estaban en la caravana, solo irían por el cuando terminara de salir de la escuela.

"Así que no que no me dejaron espacio para guardar mi ropa" Dijo con una expresión enojada.

Rápidamente el rubio negó "No" señalo la parte trasera de la caravana, cuando llegaron al lugar le señalo cuatro lugares, aunque claro que no podía colgar su ropa, si tenia el suficiente espacio para que ella guardara sus pertenencias.

Por supuesto que el rubio ayudo a la niña, sin embargo, cuando el niño empezaba a sacar la ropa se la parte baja de la maleta entro unas prendas que al parecer el no debería tocar.

"Oh" Dijo el rubio en un tono sorprendido cuando sin querer la prenda se desdoblo en sus manos.

"Ocupas ayuda Nar…" Sus ojos verdes abrieron con sorpresa, había olvidado que en esa maleta tenía su ropa interior, pero sobre todo había olvidado sus mas recientes compras a escondidas de sus padres, ropa interior que a los ojos de los adultos parecían impropias para una niña, normalmente las bragas para niñas, era bastantes amplias, que cubrían tanto la totalidad de sus glúteos como el frente de monte venus y eran amplias en la zona de sus caderas, tan amplias que fácilmente seria la anchura de mano extendida, en cambio las que había comprado eran diferentes, en sus caderas apenas eran ligeramente más grande dedo índice, en la parte de sus glúteos era solo un pequeño triangulo que cubría un tercio de lo que harían unas bragas normales, a tal punto en la parte inferior en llegaban a enterrar entre sus nalgas de tal manera que su parte interna quedaba completamente moldeada en la tela y en la parte de su monte venus, su pequeño monte venus era fácilmente visto dando que el pequeño triangulo del frente también se moldeaba a tal punto que sus labios inferiores quedaban marcados en su ropa interior.

Había escuchado de algunas niñas sobre ese tipo de ropa, incluso donde comprarlas, la curiosidad sinceramente le había ganado, así que cuando llego a juntar el dinero necesario, con cierta vergüenza y timidez fue a la tienda, cuando vio un paquete de media docena de su talla las compro sin dudar, sin embargo cuando ella se la había probado en su casa, casi se muere de la vergüenza, por lo que al principio ella no tenía la intención de traerlos a su viaje, sin embargo, pensando en ello decidido traerlos, con la finalidad de que sus padres no los vieran cuando arreglaran su cuarto, quien lo hubiera imaginado que incluso antes de iniciar su viaje serian descubiertos por el niño que la acompañaría en su viaje.

Rápidamente se los quito de su mano.

"Los viste" Dijo con cierto miedo.

El sonrojo del niño fue evidente.

La niña gimió "Mis padres me van a matar si saben que tengo esta ropa interior".

"No diré nada" Murmuro el niño aun sonrojado y miraba hacia otro lado dejando fuera de su vista tal ropa tan atrevida para su edad.

La niña miro con cierto recelo mientras encogió en si misma su cuerpo.

Tomando la mayor valentía el rubio dirigió su mirada hacia Gwen y tragando saliva dijo "Te lo prometo no diré nada, incluso puedo cubrirte de Ben y el anciano, te lo prometo y un Uzumaki siempre cumple con sus promesas".

La niña peli naranja entre timidez y recelo expresó "Pero eres un Namikaze".

Naruto rasco la cabeza con vergüenza "¡Oh!, soy un Uzumaki por parte de mi madre".

Ella no pudo evitar reír ante la torpeza del niño, timidamente se acercó y tomo su mano.

"Me ayudaras" Susurró Gwen mientras miraba con sus profundos ojos verdes hacia los azules del niño.

El simplemente apretó con delicadeza la pequeña mano de la niña y asintió "Lo hare Gwen, este será nuestro pequeño secreto, lo prometo" Ambos niños se perdieron entre sus miradas.

Unos cálidos ojos verdes y unos vibrantes ojos azules a tal punto que ambas cabezas de los niños estaban tan cerca que podían sentir sus cálidos alientos, por supuesto que tal escenario fue interrumpido cuando la puerta del piloto de la caravana se abrió con un chirrido.

"Los Gwen y Naruto, listos para ir por Ben" Dijo el anciano y cuando dirigió su mirada en el espejo retrovisor vio que los niños aún estaban desempacando "¿Aun no desempacan?".

"Estábamos hablando anciano" Dijo Naruto.

"A sí" Dijo mientras alzaba una ceja "¿De qué exactamente?".

Gwen sonrió hacia su abuelo "En que va a ser un viaje interesante" Dijo mientras a escondidas guardaba su ropa interior mientras que la mano restante tomo la mano del niño con ternura.

"Ya veo" Dijo simplemente "Pues mientras terminan de acomodar las cosas de Gwen iremos por Ben".

"Claro abuelo" "Si anciano".

Una ligera platica surgió entre el trio mientras Naruto pasaba en con sumo cuidado la ropa interior de la niña a Gwen, mientras ella los guardaba de una forma que quedaran en la parte más profunda de su otra ropa común.

Una vez terminado ambos niños se sentaron en el comedor de la caravana.

"Listo llegamos" Dijo el Abuelo Max deteniéndose "Vámonos Ben, baja de ahí, no hay tiempo que perder, quiero llegar al campamento antes que anochezca".

Naruto se burlo de esas palabras "Lo dudo" Le susurro a Gwen.

"¿Por qué?" Cuestiono la niña.

"Son las 2:40 p.m., y a lo poco el viaje desde Bellwood, Montana al Parque Yosemine es de alrededor de 16 horas" Explicó.

"Sin parar llegaríamos al amanecer de mañana" Los ojos de Gwen se abrieron "No lo pensé de esa manera".

"Sinceramente, no deseo que el anciano conduzca tan tarde, sobre todo sin dormir" Dijo el Rubio "Por lo que es muy probable que nos detengamos en un lugar a cenar, restablecer suministros y dormir, antes de iniciar de nuevo nuestra ruta".

Dejando de lado la sorpresa inicial de Ben al ver a su prima en la caravana, Naruto no evito sentir la autoridad del anciano con solo unas palabras.

"Supongo que seremos compañeros de viaje Ben" El niño rubio se acercó al oji verde.

Naruto observo al otro niño, era pequeño a comparación de otros niños de su edad unas 46.8 pulgadas (1.19 Metros), tenia cabellera de color café chocolate, los ojos eran de herencia después de todo también eran dos esmeraldas, piel blanca al igual que su prima, y parecía estar ligeramente molesto por la presencia de Gwen.

"Supongo" Dijo Ben, sin embargo, un pequeño silencio apareció entre ambos.

"Mmmm, te gusta Sumo Slammers" Expresó con duda en su voz.

Los ojos de Ben brillaron con emoción "Claro, me encantan, tengo varios juegos de ellos".

"Brillante, yo también, vemos nuestras partidas".

Los dos niños emocionados empezaron a mostrar su Nintendo switch, incluso Gwen se acerco a ellos de manera interesada, aunque mas específicamente al niño rubio.

Max no pudo evitar sonreír ante tal vista, era bastante extraño ver a Ben y Gwen hablar tan civilizadoramente, y todo era debido a cierto niño rubio que fungía como un intermediario entre ambos, incluso cuando parecía que ambos iniciaban una rencilla, Naruto rápidamente intervenía y cambiaba el rumbo de la plática.

Por supuesto que eso no duraría para siempre, una vez que el rubio fue al baño y salió de él, encontró a Ben muy entretenido en su Nintendo, mientras en la parte trasera de la caravana estaba una Gwen mirando hacia el camino, ella parece no querer estar ahí.

*Con quien me dirijo* Pensó en rubio *Hacia el niño entretenido con su videojuego o hacia la niña que parecer no deseaba viajar*.

Sin pensarlo dos veces se dirigió hacia la niña.

"Hola Gwen"

"Hola" Murmuró la niña.

"¿Qué te parece el viaje?" Cuestionó el niño, aunque ya sabía cuál sería la respuesta real.

"Divertido" Dijo con una sonrisa completamente falsa, tal cosa solo le hizo alzar la ceja al niño rubio quien siguió mirándola "Bien" Suspiró "No quiero estar aquí".

"Factor naturaleza o factor primo".

"Un poco de ambas" Ella observo detenidamente al niño "Tu en cambio pareces estar emocionado".

"Adoro la naturaleza, incluso nací en lugar rodeado de grandes árboles y de vasta flora y fauna" Sonrió "Mis papas me enseñaron a valorar lo que nos da, apreciar su existencia y sobre todo a cuidarla, por lo que ir a ese parque es bastante bueno para mí".

"Ya veo" Murmuró, el pensamiento que tus propios padres te enseñaran tal cosa, al parecer hizo sonreír al niño "Son unos buenos padres".

Los ojos del niño se nublaron por un momento "Si, lo eran".

Tales palabras dejaron paraliza a la niña, sobre todo la expresión del niño ante eso "Oh, cielos, lo siento mucho" Ella se mordió los labios, se había dado cuenta los padres del niño ya no estaban "Te hice recordar algo malo"

Naruto en cambio negó con la cabeza "Es cierto que me hiciste recordar, pero no nada malo, simplemente recordé buenos tiempos" Explicó.

Ella sin embargo aun miraba apenada al niño y con algo de curiosidad.

El alzo la ceja ante su mirada, ella en cambio la desvió.

"Se que quieres peguntarme algo" Dijo entre risas el niño rubio "Dímelo Gwen".

"Tu nombre" Dijo la niña "Tu nombre suena japones, pero…"

"No parezco japones" La sonrisa traviesa del niño solo le causo un sonrojo a la pobre Gwen "Cierto.

Ella solo asintió, no muy confiada de sus palabras.

"Es debido a la genética" Explicó el niño "Tanto a mis padres como a mi se nos puede considerar Euroasiáticos, mi madre tenia el cabello rojo brillante y unos peculiares ojos de color violeta"

"Como los de la actriz Liz Taylor".

"Si como los de ella" Afirmó el niño "Mientras que mi padre era rubio y de ojos azules"

Ella lo miro por un momento "Así que te pareces a tu padre".

"No exactamente, herede los ojos y cabello de mi padre, pero tengo la actitud y estética facial de mi madre".

"Oh".

Antes que pudiera decir algo más, la caravana se levanto con un movimiento brusco.

Gwen miraba sorprendida la situación, ahora se encontraba literalmente en el regazo del niño, mientras las manos de Naruto la rodeaban por la cintura.

Ellos se miraron sonrojados por un momento, sin embargo, de alguna manera ninguno inicio la acción de moverse, no fue hasta que la voz del abuelo Max saco de la ensoñación a la pareja.

"Están bien" Exclamó el anciano.

Rápidamente el niño y la niña se separaron.

"¿Qué fue eso viejo?" Dijo Naruto.

"Fue un gran bache, que no logre divisar".

"Me pueden ayudar" Una voz ahogada llamo la atención.

El primero en reaccionan fue Gwen que empezó a reír, después Naruto que también acompaño a la niña entre risas, solo el abuelo Max estaba cayado, aunque parecía estar resistiendo en reírse.

"No es gracioso" Gruñó el niño.

Por supuesto que lo era.

El niño se había deslizado del sillón, y se fue de nalgas por delante por debajo del pequeño comedor, quedando su trasero atrapado con los pies en el cielo.

Naruto miro con diversión a la niña quien respondió de igual manera.

Ambos fueron a ayudarlo.

Después de ese pequeño accidente, el viaje continuo bastante bien, por supuesto que las palabras dichas por Naruto a Gwen fueron ciertas cuando después de 6 horas de camino, la oscuridad cayo por lo que tuvieron que detenerse en una tienda de conveniencia.

La mirada que le dio el rubio al anciano fue de suficiencia "Te lo dije".

"Si, si" Replico Max mientras rodaba los ojos de manera divertida "Vayan a buscar algo para cenar, mientras yo compro los suministros que necesitamos".

Naruto hizo una mueca "Seguro que no ocupas ayuda" Expresó de manera nerviosa.

"Seguro" Dijo mientras se iba dejando a los tres niños solos.

"Supongo que tendré que cocinar" Murmuró el niño rubio mientras suspiraba, dirigió su mirada hacia los primos "Vamos, hay que cenar".

Ambos respondieron de manera afirmativa.

Gwen había tomado dos Sándwiches, tanto Ben como Naruto tomaron una Hamburguesa y El abuelo Max compro dos Hot dog, la cena fue bastante tranquila dada el hambre de los niños, aunque Naruto estaba más silencioso y pensativo, se había dado cuenta de algo muy importante, sin embargo, esperaría hasta que fuera el momento indicarlo para señalarlo.

*Supongo que nos la arreglaremos* Pensó el niño.

Una vez que regresaron a la caravana el abuelo Max pudo ver el cansancio en sus nietos, eran más de las 10 de la noche.

"Supongo que es mejor que duerman" Ganándose una serie de afirmaciones.

"Solo que hay un ligero problema" Dijo Naruto ganándose la atención del trio "Veras, cuando hice las modificaciones a la caravana" Señalo en la parte superior donde estaba el sofá "Anexe esos gabinetes para la ropa, pero para eso tuve que quitar la litera del sofá, de igual manera modifique el sofá en cuestión para que tuviera más espacio, así que solo queda tres camas"

"Cual seria la cama mas grande" Pregunto el abuelo Max.

El niño señalo la parte trasera del auto.

"Aquella, es ligeramente más grande que una cama Full pero más pequeña que una Queen".

"Ya veo" Dijo pensativamente "Yo tomare la cama del comedor, Gwen que tome el sofá y tú y Ben tomaran la cama trasera".

Naruto iba a asentir hasta que un fuerte olor atrajo su atención, Ben se había quitado los zapatos, tal cosa hizo que hiciera una mueca.

"No lo creo" Murmuró hacia el Gwen "Tal vez tú quieras compartir con Ben".

"Estas loco, ni lo pienses"

El niño rubio gimió, mientras que Gwen se quedó pensativa.

*Naruto me va a estar cubriendo, creo que seria buena idea si yo también le ayudo, además así podre proteger mi secreto de una manera más sencilla si él está cerca de mí y de mi ropa*.

"Tal vez Naruto y yo podríamos compartir cama" Dijo la niña, ganándose la mira del trio.

"Veras, ni yo, ni Naruto estamos dispuestos a soportar el olor de Ben" Señaló.

"No es tan oloroso" Replicó el niño en cuestión.

"Si lo es" Dijeron Gwen y Naruto al unísono.

"Por lo que realmente no me importaría compartir cuarto con Naruto" Señalo nuevamente "Además por lo visto Naruto es mucho más limpio que Ben, así que no tengo ningún problema, claro si a Naruto no le importaría compartir cama con una niña" Expresó mientras cruzaba los brazos y miraba al niño en cuestión

Naruto se encogió en hombros "No me molesta realmente, ya lo he hecho con Lucy" Dijo mientras miraba al anciano "Cuando me quedaba en la casa de Camille, ya vez que su es pequeña, por lo que las veces que me quede ahí, termine compartiendo cuarto con su hermana pequeña Lucy"

"Pues si ambos están de acuerdo entonces pueden hacerlo, tú que dices Ben"

El niño se encogió en hombros "No tengo ningún problema, además mi ropa no está ahí dentro, será más sencillo para mi"

"Bueno ya arreglada la situación, vayan a dormir, temprano iniciaremos el viaje" Dijo el anciano ganándose una serie asentimientos de los niños

Ben simplemente se acostó, en cambio Gwen entro al baño para bañarse, mientras Naruto esperaba su turno.

Cuando el niño también termino Gwen estaba esperándolo.

"Pasa algo" Preguntó el niño.

Ella se rasco el brazo con timidez "No sé cómo hacer la cama" Explicó y señalo hacia su abuelo quien parecía ya estar dormido "el abuelo parecía cansado por lo que no le pregunte y mejor te esperé".

El simplemente le sonrió "Bueno se hace así" El niño acomodo el primer asiento y lo extendió, luego acomodo el segundo, para luego subir en la cama recién hecha "Lista".

"Vaya parece mas sencillo de lo que pensé".

El rubio asintió "¿Qué lugar quieres?".

"Tomare la parte que está cerca del baño".

"Te gustaría dormir con la puerta cerrada o abierta".

Gwen miro confundida al niño "¿Tiene puerta?".

"Si, es más es doble, la primera es la misma que del closet" Explicó mientras le enseñaba como "Y la segunda fue hecha por mí, sobre todo para aislar este lugar tanto de sonido de afuera como los de adentro".

"¿Porque lo hiciste?"

Solo para que un fuerte ronquido hiciera que Naruto alzara la ceja "Eso responde tu pregunta".

Ella simplemente le sonrió.

"¿La segunda?".

"Si, la segunda"

Naruto cerro la puerta mientras la luz del compartimento alumbro la zona, ahí fue cuando vio a Gwen, quien tenía un pijama que cubría casi todo su cuerpo, era simple a comparación de su ropa interior.

Gwen quien noto su mirada entrecerró los ojos y le dio un ligero golpe con su dedo índice en la frente del niño "Solo fue ese paquete y las compre por curiosidad" Dijo sabiendo los pensamientos de niño.

"Entonces porque no los dejaste en tu casa".

"Mis padres iban a hacer algunos arreglos a mi cuarto y tenia miedo que mis padres las fueran a encontrar" Ella se estremeció "No quiero imaginar que diría mi madre"

"Ya veo".

"Ven durmamos"

Cada niño tomo una zona de la cama, hasta que el cansancio cayo en ambos dejándolos completamente dormidos, por supuesto que ambos niños no se quedarían quietos durante la noche, sin que ellos se dieran cuenta, el cuerpo de los niños poco a poco se fueron acercando hasta que ambos se quedaron abrazados al estilo cucharita, Gwen usando el brazo como segunda almohada, mientras su espalda quedo enterrada en el pecho del niño, mientras que el pequeño pero redondo trasero de la niña quedo directamente en la ingle del niño, mientras que el niño rodeo lo con su brazo la cintura de la niña, una vez que ambos quedaron así, en cada rostro una pequeña sonrisa surgió.